"Aún no entiendo ese fetiche tuyo por el trasvestimo" Gakushuu le comento a su esposo que estaba concentrado en lo suyo.

"Años de casado y aún no ves el encanto del juego" Karma le respondió sin despegar la vista de la cama.

En ese lugar descansaba varios conjuntos de lencería femenina, desde encajes y ropa tematizada, solo en ocasiones especiales (omitiendo su cumpleaños y aniversario), Gakushuu accedía a usar lencería qué el escogiera.

"Este" El pelirrojo le sonrió a su esposo mientras le mostraba el seleccionado.

Las mejillas del rubio fresa se pusieron coloradas al ver el encaje con temática de sirvienta, bragas negras de encaje rodeados por una tela trasparente qué simulaba la falda de las sirvientes a los lados, había un lazo blanco que cubría el pecho dejando la espalda desnuda.

"Espero que la cama esté ordenada cuando regrese y que tú estés desnudo" Gakushuu le ordenó tomando el encaje para irse a cambiar refonfuñando.

Karma sabe que a su esposo también le gusta usar lencería, otra cosa es que sea un tsudere que se niega admitirlo.


"Por alguna razón me ha queda bien" Gakushuu murmuró moviendo un poco la parte del lazo.

"Bien es quedarse corto, estas de maravilla, creo que me he vuelto enamorar"

Gakushuu le sonrió al oír eso, ver a su esposo actuar tan enamoradizo es una de las razones por las cuales se pone esas prendas caprichosas.

"Pero que diría tú esposo si te escuchara?" El rubio fresa le siguió el juego acercándose lentamente a su esposo hasta terminar en su regazo.

"Hablando así de una simple sirvienta?"

"Una simple sirvienta no se habría colocado tal uniforme" Karma le susurro abrazándolo, sus dedos recorrieron la espalda desnuda hasta llegar a la tela que cubría el trasero.

Sus manos levantaron la tela fascinandose al ver como las mejillas de Gakushuu se ponían más colorada.

"Solo una tanga? Estas siendo muy traviesos"

"Lo dices como si yo hubiera elegido el uniforme" Un grito escapó de los labios del rubio fresa al recibir un golpecito en su trasero.

"No no no, así no se responde" Karma se burlo de el, sus dedos movieron el hilo qué no protegía nada.

"Umh?"

"Ya me había preparado para que sepas" Gakushuu murmuró viendo hacia otro lado.

"Puedes ir director a la acción, Karma?" El de ojos violetas parpadeo al ver la mirada brillos a de su esposo.

Sus ojos cerraron cuando un beso salvaje le fue dado, sus brazos se envolvieron en su cuello siguiendo el ritmo de esos labios tan suaves y dulces qué tenía Karma.

Jadeos y gemidos fueron intercambios en ese beso mientras las manos del pelirrojo seguían explorando el cuerpo de su esposo dando ligeros peñizcos en los puntos débiles qué conocía.

"Te amo tanto Shuu" Karma le susurro besando su mejilla.

Gakushuu tarareo en respuesta cuando podía sentir claramente la erección qué golpeaba su trasero.

Los juegos previos habían terminado, Karma tomo su mano para llevarlo a la pared limpia de su habitación, lo dejo en es lugar dándole una palmaditas en la cabeza.

"Espero que tú esposo no nos pille" Gakushuu comento viendo la pared cuando escucho la pisadas de Karma, su esposo estaba detrás suyos.

"Eso será imposible" El pelirrojo le respondió moviendo la tanga ha un lado mientras se alienaba.

"Porque estas tan seguro?" El rubio fresa le devolvió la pregunta sintiendo un escalofrío cuando la punta rozó su entrada.

"Porque tú eres mi esposo"

Las piernas de Gakushuu se estiraron cuando ingreso en su interior de una entoscada, su cara se pego a la pared cuando las embestidas empezaron.

De su boca empezaron a salir los gemidos mientras cuando las manos de Karma ingresaron al lazo de la lencería buscando sus pezones, su espalda se arqueo cuando las encontró.

El pelirrojo soltó unos sonidos roncos mientras se movía y apretaba los pezones, Gakushuu se apretaba tanto cuando así eso.

El rubio fresa pegó su cara contra la pared cuando sus piernas empezaron a temblar ante la fuerza de las embestidas de su esposo.

Karma estaba fascinado con la vista de la espalda desnuda de Gakushuu, solo con una fina capa de tela a los lados que no cubría nada, con sus piernas temblando mientras soltaba los sonidos más lindos, no importa cuantas veces lo hicieran, su esposo siempre lo maravillaba.

Gakushuu soltó un grito más fuerte cuando las manos de Karma fueron a su trasero, sus manos hicieron lo que pudieron para sostenerse de la pared cuando sus piernas fueron levantadas.

"Karma!" Otro grito escapó de su boca cuando su interior fue golpeado.

"Ga ku shu" Karma se había acercando lo suficiente para susurrarle al oído mordiendo su lóbulo.

El grito de Gakushuu rezono por la habitación, la tanga se ensucio de su semen mientras que su interior empezaba a ser llenado.

Karma sostuvo su cuerpo evitando que cayera, la cara de sus esposo estaba toda sonroja y sudorosa, sus lindas mejillas estaban rojas mientras jadeaba.

Se retiró con cuidado y lo sostuvo ahí esperando, sus ojos recorrieron sus piernas cuando su semen empezó a caer de su agujero, Gakushuu soltó un quejido ante la sensación de escape.

"Mio" El pelirrojo menciono para llevarlo en sus brazos de regreso a la cama.

"Entonces, sirvienta simple?" Karma no pudo evitar recordarle eso ahora que lo tenía tirado a su lado.

"Sigue con el tema y no me vuelvo a poner esto" Gakushuu le respondió moviendo sugerentemente la lencería.

"Como digas amor mio" El pelirrojo le respondio besando su mano con sumo cariño.