Los ojos violetas de Gakushuu observan con atención el movimiento de su esposo que se sentó enfrente suyo con una sonrisa traviesa.
"Empezamos?"
"Vas perder Akabane"
"Apellidos? Me lastimas Akabane Gakushuu"
"Eso lo veremos cuando pierdas"
Las manos del rubio fresa fueron a la longitud de su marido, el pelirrojo hizo lo mismo empezando a masturbarlo.
Una competencia por ver quien se corrían más rápido, el perdedor limpiaria el baño por un mes.
Las manos de Gakushuu subían y bajaban a un ritmo normal por la longitud de su esposo, sería más fácil si pudiera usar su boca.
Se mordió el labio reteniendo un gemido cuando las manos de su marido subían y bajaban a un ritmo rápido pero eficaz.
Karma sabía que frica tocar, conoce muy bien el cuerpo de su esposo como él conocía el suyo, podía contener sus sonidos cuando las olas de placer lo golpeaban sin piedad.
Gakushuu evitó tirar su cabeza para atrás dejando escapar un gemido cuando las puntas de sus pollas se tocaron, Karma soltó un siseo mordiéndose el labio.
El rubio fresa soltó un sonido mudo cuando podía sentir como su polla estaba apuntó de explotar por las caricias que recibía.
Estaba pisando su mancillado orgullo pero en la guerra y amor todo vale, dejo salir sus gemido obscenos mirando fijamente a su esposo con los labios abiertos.
Las mejillas de Karma se pusieron rojas al instante evitando flaquear al ver esa expresión tan linda, las manos de su marido estaban subiendo y bajando con más velocidad cuando dijo aquellas palabras tan sucias.
"Karma-sama, dentro por favor, quiero todo dentro mio" Con un tono más suave Gakushuu había usado su último recurso sin dejar de masturbarlo.
Karma se terminó viendo en la mano de su esposo, segundos después a Gakushuu le sucedió lo mismo.
El pelirrojo cayó en el colchón cuando los labios hambrientos de su esposo lo atraparon, los ojos violetas dejaban ver la lujuria contenida que deseaba salir.
"Gane Karma, yo gano"
"No era Karma-sama? Eres un tramposo, te enseñe muy bien" El pelirrojo beso su mejilla unas cuantas veces escuchando las risitas de su marido.
"Felicidades Shuu, ahora limpio el baño"
"Eso dejalo para después, quiero que me folles ahora mismo"
"Un castigo extra, no puedo desobedecer a mi palabra" Karma respondió con una sonrisa cuando logro poner debajo suyo a su esposo.
Sus labios se volvieron a conectar al igual que sus cuerpos.
