Manos atadas y ojos vendandos, Gakushuu controlaba su respiración esperando que su esposo iniciará con el sexo.

Un escalofrío recorrió su columna vertebral cuando las frías manos de su marido empezaron hacer un recorrido por sus muslos subiendo lentamente, manoseando todo su cuerpo.

El apretón de sus caderas hizo abrir sus labios soltando un sonido mudo, las manos de Karma dejarían marcas rojizas en su piel pálida.

Un suave gemido escapó de su boca cuando su esposo empezó a juguetar con sus pezones, tiró su cabeza para atrás al sentir las mordidas combinadas con besos que iban dejando un rastro en su piel.

Sus dedos se estiraron cuando los besos subieron a su cuello empezando a dejar marcas de amor, sus labios quedaron atrapados en un dulce besos que hizo caer su cuerpo contra las sábanas.

Karma había tomado sus mentón para profundizar el beso, le hubiera gustado no tener esa venda para poder el cuerpo de su marido cuando terminaron ese beso.

El pelirrojo se acomodo el cabello mientras observaba el cuerpo recostado de su esposo, ojos vendandos con sus manos atadas detrás de su espalda, piernas abiertas de una manera provocativa con su longitud goteando.

Llevo una de las piernas de porcelana a su hombro, mordió con cariño parte de la carne entrando de lleno en el interior de su esposo.

El rubio fresa tiró su cabeza para atrás ante la intrusión tan brusca, las descargas de placer lo empezaron a recorrer cuando las embestidas lo golpeaban.

"Abre la boca"

Obedeciendo esa orden un par de dedos se metieron en su boca, su lengua comenzó a lamerlos por instinto mientras su interior se removia.

Los dedos abandonaron su boca para su decepción, soltó un repentino grito cuando un ardor se empezó a sentir en su trasero, los gimoteos salieron de su boca cuando el ritmo aumentó.

El sonido de choques de pieles resonaba por la habitación, el pelirrojo colocó las dos piernas en su hombro obligando al cuerpo de Gakushuu a levantarse levemente, había comenzado atacar sin piedad el punto sensible de su esposo escuchando sus gimoteos.

El rubio fresa soltó más grito ante las descargas de placer qué recorría sus venas, la lujuria recorría su cuerpo que no podía mover, solo se podía imaginar las expresiones de Karma mientras se lo follaba, había empezado a babear sin darse cuenta.

El pelirrojo noto aquello sonriendo, sus embestidas se volvieron más violentas y rápidas soltando jadeos cuando se empezó a sentir más apretado, con solo ver el movimiento de los labios podía adiv qué su esposo estaba por llegar a su orgasmo.

El trasero de Gakushuu estaba rojo por los azotes qué le dio y por como su piel se estrellaba contra el, dio una embestida particularmente fuerte observando como el semen manchaba sus pecho.

La espalda del rubio fresa se arqueo soltando un fuerte gemido, recibiendo todo el semen de su marido, Karma soltó un jadeo mientras lo termina de llenar.

Espero unos segundo para retirarse, bajo las piernas de su esposo y desató primero los manos, tiró su corbata ha algún lado de la habitación para empezar a retirar la venda de los bonitos ojos violetas.

Aquellas amastista lo recibieron con una mirada satisfecha y tranquila, Karma cree, no, afirma que se ha vuelto a enamorar de su esposo.

El pelirrojo beso la cabeza de su marido recostandolo a su lado, Gakushuu tarareo feliz acurrucandose cerca suyo para recibir su calor corporal.