Los personajes no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto.
La historia si es mía.
Espero que disfruten este capítulo :)
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Al abrir los ojos pudo ver un tenue rayo de luz alumbrar la lujosa habitación en la que se encontraba.
Por alguna razón no podía dejar de sonreír. ¿Esto era la felicidad?
Se sentía como un tonto, pero uno feliz.
La noche anterior había sido simplemente maravillosa. Jamás espero sentirse tan unido a alguien y, mucho menos, que esa unión se sentiría tan bien. Estar dentro de ella le hizo sentir pleno de una manera inexplicable, casi poética.
Se giro para besar la cabellera azul que yacía en su antebrazo desde hacía algunas horas. Su olor era tan embriagante, si no fuera porque ella seguía dormida estaría seduciéndola ya mismo.
Pero dejarla descansar era lo mejor, después de todo, habían dormido muy poco debido a la desbordante noche de amor que habían vivido. De hecho, no era mala idea volver a dormir, después de todo, este día no tenían ningún pendiente.
Se permitiría soñar con más mañanas así.
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En el otro lado de la ciudad una histérica rubia no dejaba de marcar el mismo número en su celular.
- ¡¿Porque no responde?! ¡Esto es catastrófico!¡es el fin! -caminaba de un lado a otro mordiéndose las uñas, un hábito que había durado años en dejar, pero de momento, era lo único que la mantenía cuerda.
-Cálmate no puede ser para tanto, Sasuke debe estar con ella, aunque tampoco contesta. - decía calmado el rubio que le acompañaba- ¿tú crees que ellos... ya sabes... lo hicieron?
Ino lo miro con rostro de duda como si estuviera diciendo algo obvio.
-Por supuesto, Hina quería y estoy segura que Sasuke igual. - dijo mientras continuaba mirando su celular con preocupación.
- ¡Vaya! No puedo creer que lo hicieran antes que nosotros, tan serios que son - se rasco la nuca con un poco de vergüenza por mencionarlo.
Ino le dio un beso en los labios, fugaz, pero lleno de ternura. Ya habría tiempo para eso después, ahora le urgía encontrar a su amiga, pasaba de medio día y no tenía ni idea de donde estaba.
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Las 3 de la tarde eran ya cuando unos ojos perla se abrieron lentamente observando el cuerpo masculino que descansaba a su lado.
La piel blanca y pálida lucia más arrolladora de día. Ahora podía observar mejor esos ligeros músculos que había podido acariciar la noche anterior.
Un sonrojó se apoderó de su rostro al recordar lo sucedido. Nunca habría imaginado que ella sería capaz de aquel derroche de sensualidad qué había demostrado horas atrás. Era como si otra persona se hubiese apoderado de ella, una que no tenia temor de mostrar sus sentimientos.
Su felicidad era tan plena que no se detuvo a pensar en nada más, había caído en cuenta podía estar con él así por el resto de su vida si él se lo pidiera. Todo había sido perfecto.
Acurruco su cuerpo desnudo junto al de su amado y comenzó a susurrarle al oído un "buen día".
El azabache se alertó alrededor de ella y le respondió: "buenas tardes querrás decir".
- ¿tardes? ¡No puede ser! - se levantó bruscamente de la cama y comenzó a buscar su teléfono.
- ¿Que sucede? - preocupado se levantó junto con ella para ayudarle a buscar, debajo de la ropa en el suelo, lo que sea que buscara, percatándose de que ambos estaban desnudos. - ¿Hinata?
Cuando vio la mirada del azabache a su cuerpo se avergonzó y comenzó a taparse con las sábanas. Se había sorprendido tanto que no recordó su desnudez.
-Eres preciosa - esas palabras salieron de su boca solo porque si, quizás le dio ternura el pudor de su novia aun después de lo que habían hecho. -no es necesario que te cubras.
-No, pero... - se giró sonrojada al verlo a él desnudo- si seguimos así nunca nos iremos.
-¿Cuál es la prisa princesa? - la abrazo por la espalda susurrando en su cuello y acariciando su cintura con esas manos provocativas.
-I-I-Ino de- debe estar preocupa-pada porque no no llegue anoche - sabía que el tartamudeo la delataba frente a él, ella también deseaba seguir allí.
-Ella no es tonta, debe saber que estas aquí conmigo - la giro lentamente y la beso en los labios, tan intensamente que no tardo en activarse el calor en ambos.
-A-a-aun así, qui-qui-ero avisarle- se esforzó mucho por mantenerse firme, no quería preocupar a su mejor amiga.
-Bien, busquemos ese teléfono- le sonrió brevemente con un poco de frustración en su ser. -igual creo que sería bueno comer algo.
Añadió lo último tras escuchar el suave rugir de tripas de su exquisita novia, que le provocó un tierno sonrojo en sus mejillas.
Después de encontrar el aparato electrónico bajaron al restaurante del hotel, donde pediría un cargador para su celular a uno de los empleados.
-Por supuesto señorita, ya se lo entrego, permítame - muy nervioso y emocionado el empleado, regreso con el cargador - tome, no se preocupe, no tiene que devolverlo.
-Oh, muchas gracias- se despidió amablemente la joven ojiperla. Por alguna razón se sentía incomoda con tanta amabilidad. La gente no solía ser así con ella, solo con Shion.
El azabache por su parte notaba miradas y susurros a su alrededor, como si la gente los analizará. ¿Acaso lucia mal? Hinata estaba perfecta como siempre. Decidió no prestarles más atención y ocuparse en pedir los alimentos para su habitación, donde esperarían que cargara el celular.
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La rubia seguía marcando con desesperación al número de Hinata y al número de Sasuke pero seguía sin obtener respuesta.
-Sasuke dejó su teléfono en la habitación- dijo el rubio cuando llego después de ir a buscar pistas a donde él y el azabache rentaban.
Ino no dejaba de caminar de un lugar para otro buscando una solución a su problema.
-Se que es mucho pedir, pero necesitas tranquilizarte
-Ya te expliqué la situación, no puedo calmarme. Su padre llamo mientras no estabas.
- ¿y? ¿Te dijo algo? ¿Qué le dijiste? - ahora él estaba comenzando a alterarse también.
-Me dijo que necesitaba hablar con ella urgentemente, le dije que yo estaba en la playa y que Hinata seguro seguía dormida, que por eso no respondía. - ino comenzó a abrazarse a sí misma- maldita sea ¿porque mentí? ¿Qué hago si no regresa para cuando vuelva a marcar? O peor aún, si la contacta primero que yo.
-Voy a matar a Sasuke - fue lo que atino a decir el rubio - es por su culpa que estas así.
-Mejor que lo mates tu antes de que Hiashi Hyuga, o yo, lo alcancemos. Seguramente serás más piadoso
Ambos se miraron y comenzaron a reír un poco, quizás por nervios, pero al menos había logrado relajar a su novia.
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Cuando terminaron de comer el teléfono había cargado un 20%, lo suficiente para encender y enviar un mensaje a su amiga.
Apenas lo encendió, decenas de notificaciones llegaron a su celular. Eran tantas tan de golpe que el equipo se congeló por un momento que pareció eterno.
- ¿Que sucede? - se acercó a ver el joven que le acompañaba - reiniciar es lo mejor en estos casos.
Después de reiniciar varias veces, por fin pudo ver las más de 70 llamadas de Ino, más las 1000 notificaciones de Instagram, Facebook y Twitter.
No debía sorprenderle, después de todo, era la ganadora del mayor concurso de modelaje, seguramente hablaban de Shion en todas partes.
Se dispuso a marcarle a su amiga, si había llamado tantas veces debía estar realmente preocupada.
-Hola Ino ¿Como estas? - dijo con un poco de nerviosismo en su voz, de cierta forma, tenía miedo de su regaño.
- ¿Que como estoy? ¡Estoy vuelta loca Hinata! Estoy desesperada por encontrarte ¿Dónde estás?
-En el Hotel de Suna, pase la noche con Sasuke, - comenzó a hablar en voz baja con una notoria emoción- lo hicimos Ino, fue maravilloso
-Hina, estoy segura de que lo fue, estoy feliz por ti. Pero...hay algo que tienes que saber. No estoy muy lejos, voy para allá, por favor no respondas ninguna llamada, en especial de tu padre.
- ¿porque me pides eso? ¿Qué sucede? - se preocupó por las palabras de su amiga. Aunque no era la primera vez que sucedía.
-Tengo que decírtelo en persona, vamos llegando naruto y yo dime tu habitación
-768 pero...- escucho el tono de colgar y se quedó viendo su celular un momento, con un mal presentimiento creciendo dentro de ella.
- ¿pasa algo Hinata? - Sasuke la observo preocupado, de repente se había puesto sería.
Se escuchó que tocaron la puerta y él se acercó a abrirla, debía ser servicio a la habitación. Ino no podía haber llegado tan rápido.
Cuando abrió la puerta se encontró con una figura masculina imponente, de vestimenta elegante, porte fino y al subir su rostro pudo ver esos ojos perla, tan similares a los que adoraba.
-Hyuga- un atisbo de rencor salió de voz, probablemente proveniente de las historias contadas por su amigo.
-Hinata- hablo ignorando al joven delante de él, probablemente si no fuese más alto, no habría podido ver la pequeña silueta femenina que se escondía detrás del azabache.
-Nii-san ¿qué haces aquí? - se sorprendió tanto que olvido sus modales- disculpa mi reacción, es un gusto verte nii-san.
La pequeña reverencia que hizo desconcertó a sasuke. La manera tan respetuosa de hablarle y tratarlo como si fuese superior. ¿No se suponía que en jerarquía Hinata era mayor?
-Le solicite a tu padre que me permitiera buscarte, ni él ni tu madre estaban en condiciones de hacerlo, no sé qué habrían hecho contigo. Te conseguí tiempo para...
-¿Neji Hyuga?- una voz masculina lo llamo desde el pasillo. Hacía años que no escuchaba esa voz, pero podría reconocerla donde fuera.
-Naruto Uzumaki - su cuerpo no se movió ni un milímetro, apenas y giro su vista hacia el lugar donde provenía la voz, tan impasible como siempre.
-Hola Neji, ¿Como estas? - La voz de la rubia fue lo que le hizo girarse finalmente.
- ¿porque no me sorprende que estés aquí? Siempre has sido la celestina de mi prima. Es una lástima que una chica tan bella se busque tantos problemas.
Aquello hizo sonrojar a Ino, el primo de Hinata apenas cruzaba palabras con ella, pero ese aire misterioso y cargado de superioridad siempre la hacían sentirse casi pequeña. Efecto que hacía enfurecer a su novio.
- ¿qué te da derecho de hablarle así a mi novia? Imbécil - el joven rubio se llenó de furia, estaba dispuesto a cerrar cuentas aquí y ahora, de una vez por todas.
-Ino, la basura se tira, no se sale a pasear con ella - una sonrisa arrogante se apoderó de su rostro, sabía que lo había hecho enojar.
-Maldito - fue lo último que salió de sus labios antes de saltar encima de él, para propiciarle un golpe en la cara, uno tan fuerte que con suerte no le permitiría levantarse.
Para sorpresa de casi todos, excepto unos temerosos ojos perla, Neji pudo percibir las intenciones de naruto, por lo que con un elegante movimiento pudo esquivarlo, tan rápidamente que el joven se fue de largo por la fuerza de su puño cayendo al suelo. El joven hyuga aprovecho la oportunidad para poner su pie sobre el cuello del rubio.
-¿Cuándo aprenderás que no eres nadie comparado conmigo? Eres la misma basura que tu padre y siempre lo serás.
Todos estaban tan impactados que no pudieron reaccionar, Sasuke apretó los puños, impotente por no poder hacer nada. Sabía que Naruto no querría que interviniera y si era sincero, no estaba seguro de poder someterlo.
-Ya es suficiente Nii-san, naruto-kun no es ninguna basura - la esbelta silueta salió de detrás de la habitación para tratar de detener a su primo. - por favor, déjalo ir.
- ¿No sabes quién es su padre hina?- los ojos altaneros se llenaron de desprecio- Pues yo te lo cuento, él es hijo de Minato Namikaze y Kushina Uzumaki, quienes están prófugos por robar más de 2 millones de dólares a las empresas Sarutobi, quienes han sido nuestros socios durante décadas.
-Lo sé, conozco la historia- naruto la vio sorprendido, él estaba seguro de que, si ellos podían ser amigos, eran únicamente porque ella desconocía su pasado familiar. - Pero ¿porque debe pagar naruto por los errores de sus padres? El no cometió ningún mal. Nosotros no elegimos a nuestros padres ni controlamos sus acciones. Nosotros podemos ser diferentes a ellos y Naruto es diferente a sus padres nii-san.
-Típico de ti, eres demasiado ilusa- pero las palabras de la joven lograron que dejara libre al uzumaki, dejo de aprisionarlo con su pie, lo cual el rubio aprovecho para levantarse, más tranquilo después de escuchar las palabras de su amiga.
-Gracias Hina, por tu confianza- dijo percatándose de como el varón de ojos perlas giraba sus ojos hacia el techo con un gesto de irritación. Mientras la hyuga le regalaba una sonrisa tierna y un tierno "no hay nada que agradecer" tras ver las lágrimas que poco a poco llenaban sus ojos.
Sasuke sabía que ella no era igual a Neji, lo cual le hacía amarla muchísimo más aún. Si era sincero, hasta él tuvo un poco de recelo cuando lo conoció y escucho su apellido, no fue hasta que trabajaron codo a codo que se fue ganando su confianza y respeto. Tanto que en cuanto abrió su tienda no dudó en pedirle a él ser su socio.
Ino desconocía toda esa información, pero no necesitaba saber nada más para abrazar a su novio dándole consuelo y la confianza para apoyarse en ella cuando lo deseara.
-Como sea - volvió a su semblante inexpresivo - tienes que venir conmigo Hinata.
- ¿Como la encontraste? - pregunto ignorante el joven azabache a todo el poder de los hyuga, además del revuelo que estaban protagonizando en todos lados.
-Soy un Hyuga, no hay imposibles para mi - su voz había sonado tan altanera como pretendía que sonará- si debo explicarlo será a mi prima, cuando suba al auto conmigo.
-Ella no irá a ningún...- no pudo terminar la frase cuando hinata, sin poner ningún tipo de resistencia camino directo hacia él. - ¿Hinata?
-Es lo que debo hacer, fue maravilloso estar aquí con ustedes. Nos veremos después- con una sonrisa triste se despidió de ellos, sabiendo que su promesa podía no cumplirse. Pero no oponerse era lo mejor, sabia de lo que era capaz su primo y no arriesgaría la seguridad de sus amigos.
Ino era la única que comprendía lo que significaba el hecho de que Neji estuviera aquí. Sin embargo, un sentimiento duro y cruel dentro del corazón de Sasuke le mantenía en alerta. Sentimiento que le hizo correr tras de ella.
La alcanzo antes de subir el ascensor y con un solo movimiento la jaló hacia él y le beso en los labios, una última vez antes de que las puertas del ascensor les obligarán a separarse.
Tenía un horrible presentimiento que le desgarraba el corazón. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Cuando por fin salieron del hotel, un grupo de guaruras los cubrieron para subir a la limosina qué les esperaba.
Una decena de periodistas habían sido mantenidos a raya para evitar que pudieran obtener alguna información o alguna fotografía para sus artículos sensacionalistas.
-Nii-san ¿qué sucede? ¿Qué es todo esto? - pregunto desconcertada por tanta atención mediática.
-Deberías saberlo Hinata, o debo llamarte "Shion". - esas simples palabras bastaron para revolverle el estómago. Quiso vomitar, pero su educación no se lo Permitía.
-¿Co-co-mo..?- fue lo único que pudo decir conteniendo las ganas que tenía de devolver el estómago. Todo le daba vueltas.
-Una imagen vale más que mil palabras, fue el título que eligieron para este post - y entonces pudo verlo, el momento que tanto había temido. Alguien había puesto al descubierto su identidad y con una fotografía bastante comprometedora.
En la secuencia de fotos podía verse a Sasuke arrinconándola en el poste de luz, bajándole la peluca, soltando su cabello y besándola apasionadamente. Comenzó a hiperventilar. Nunca creyó que alguien los estuviera observando. Fue descuidada y ahora pagaría las consecuencias.
-Tu rostro se ve tan claro y tu cabello es inconfundible...No han dejado de sacar fotos y videos comparativos contigo, de eventos de shion con fotos de eventos como hinata hyuga. -el rostro de enojo de neji era evidente- Aun así, tu padre espera que sea mentira.
-Neji yo...
-Hina no tienes por qué justificarte conmigo, hace meses sé que no serás mi esposa, sé que no tendré que cargar con este escándalo. - sonaba aliviado, pero la mirada tierna que le dedico le dejo ver que la situación no le era tan indiferente. Se preocupaba por ella. - pero tus padres están muy decepcionados, si he venido yo a encontrarte es porque tu padre no tenía cabeza para ubicarte. Estaba tan fuera de sí que temí por lo que pudiera decirte.
-Te lo agradezco nii-san, pero ¿cómo me encontraste?
-Sabia el lugar donde fue el concurso de modelaje, además un trabajador posteo hace unas horas que estabas en el hotel y que le había regalado un cargador a la bella Shion donde disfrutaba con su "novio". Utilice el Jet de la empresa y cuando llegue fue fácil pedirle a una recamarera que me dijera la habitación de una chica parecida a mí. Ella sabía bien quien eras.
-Siento causarte tantos problemas - las náuseas ahora estaban acompañadas de un dolor en el pecho por la culpa.
-No es por mí por quien debes preocuparte. -pocas veces veía en el a ese joven amable y comprensivo qué sabía que era, pero que se esforzaba por ocultar al mundo, probablemente era el resultado de ser denigrado al elegirlo como heredero siendo un ave enjaulada- Para ningún padre es reconfortante ver esa fotografía, saber que su hija no solo llevaba una doble vida, sino que, además, mintió sobre dónde y con quien estaría. Y, como si no fuera suficiente, verla protagonista de fotos comprometedoras encontrándola al día siguiente en un hotel para parejas.
La joven se sonrojó demasiado. Había olvidado que si neji le había encontrado su padre se enterarían de todo esto. Hasta ahora era consciente de que le esperaba una conversación incomoda y probablemente el confinamiento eterno.
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Mientras tanto en algún lugar de la ciudad, tres jóvenes se encontraban trabajando en su oficina desde muy temprano.
-Hoy por fin seré consolidada como la mejor periodista que jamás ha existido. Quizás con esta revelación hasta pueda convertirme en detective
-Eres maravillosa Sakura -San - expresó con admiración el joven de cejas pobladas.
-Me pareces más una acosadora -dijo el joven Shino, quien era el editor de la peli rosa.
- ¿De qué hablas? Fue obra del destino que lee y yo estuviéramos allí para fotografiarla. - jugaba con las gafas falsas que usaba porque, a su parecer, la hacían lucir intelectual.
-Más bien, seguiste al chico porque te gustaba y resultó que su novia era nada más y nada menos que Shion. Después corriste a tu laptop a escribir la nota y subirla a Internet.
-Bueno sí, pero eso no quita mi mérito. Después de todo, si no hubiese visto su maniquí no me habría dado cuenta de que Shion podía ser otra persona.
-Explícate - inquirió el joven con la duda en sus ojos.
-Cuando fui a entrevistar al diseñador, tenía un maniquí con una peluca, la tiré por accidente y se descubrió una cabellera azul. Después lo vi en la playa de la mano de una chica peli azul y después lo salir del evento con una rubia, supuse que podía ser la misma persona. Llámalo instinto o acosar, pero no me equivoque. Y más aún, era la chica hyuga jugando a ser Shion. Hicimos bien en seguirlos ¿verdad Lee? Cuando corrobore mi teoría, corrí a escribirlo, era algo que no podía esperar, si alguien más los hubiese visto podrían haberme quitado la primicia, después de todo, era un lugar público.
-Pero ni siquiera te molestaste en enviármelo para revisarlo, mira esos horrores de redacción. – el joven de cabello chino siempre había sido meticuloso en su trabajo, presentar artículos mal hechos no sería jamás una opción para él.
-Bueno ahora ya hay tiempo para eso, puedes subir este artículo más completo que estoy escribiendo junto con las notas del evento. – se bajo del escritorio en el que estaba sentada para caminar hacia su silla.
-La gente no deja de reaccionar a mis fotografías, son tendencia en cada red social. Miles de seguidores nuevos y todo gracias a Mi Sakura jefita-san. - El joven de pobladas cejas estaba feliz mirando los números aumentar en su celular.
-Ya deja de adularme - su rostro sonrojado y enorme sonrisa revelaron la falsedad de sus palabras- no es para tanto.
- ¿y esa falsa modestia? - dijo el joven de gafas oscuras, quien llevaba más tiempo trabajando con ella y sabía bien como era.
- ¡Ay Shino, déjame disfrutar de este éxito! Ganamos todos- dijo orgullosa la peli rosa- ya verás que este es el artículo de tu carrera. ¿Cada cuando se descubre la doble vida de una hija de la clase alta de la sociedad? ¡Y de una hyuga!
-Sakura tiene razón, los hyuga son conocidos por ser sumamente cerrados en su vida privada, se desconocen muchas de sus costumbres y están rodeados de enigmas - el joven de traje verde había sido compañero de neji hyuga en la preparatoria, por lo que había escuchado un sin fin de rumores sobre ellos- se dice que son marcados al nacer para ser amos o esclavos. Incluso, que aquellos que son marcados como esclavos están obligados a servir como "refacciones" para sus amos. Además, que aún continúan casándose entre familiares para conservar el linaje.
-De ello, solo lo último ha sido comprobado, lo demás son solo rumores. De mi familia también se dicen muchas mentiras. - El joven aburame pertenecía a una de las pocas familias tradicionalistas del país.
- ¿me dirás que no es verdad que duermes con insectos? - el rostro de la peli rosa cambió a uno de desagrado esperando que lo negara. Pero el solo se giró y continuó escribiendo, evadiendo la pregunta.
-Es mejor no saber algunas cosas - concluyó el chico de cejas pobladas mientras afirmaba con su cabeza moviendo la de arriba a abajo.
-Bueno no importa¡hoy yo pago los tragos!
Aquel trío celebraría su éxito esa noche, sin tener idea de cuantas vidas afectaría su gran hazaña.
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El joven de cabellos oscuros estaba furioso. Más enojado con el mismo que con nadie más.
¿Como pudo ser tan descuidado? Estaba seguro que no había nadie cerca. La peli rosa se las había ingeniado para seguirlos sin que lo notarán y ahora Hinata pagaría por su ello.
-Maldita sea - fue todo lo que pudo salir de sus labios. Deseaba protegerla y no separarse de ella nunca más. Pero ahora su futuro era incierto, de muchas maneras.
-Un nuevo artículo fue publicado- la rubia miró al azabache casi con compasión. Todo esto era ya de por sí difícil, para añadirle esta nueva complicación. - esta habla sobre ti también, Sasuke.
Tomo el teléfono de la rubia para leer lo que esa tal Sakura había escrito. En su mayoría, el texto alababa su gran talento para el diseño, hablando de el como si fueran amigos cercanos y tomándose libertades creativas.
- ¿cómo se atreve a insinuar que estoy con ella por interés? ¿Qué no hay nada más que pueda ver en ella por encima de su apellido? -Conforme continuaba leyendo, aumentaba más su furia, mientras caminaba de un lado a otro por la habitación- dice que recibió una llamada anónima qué la llevo a donde estábamos... ¡Esta insinuando que fui yo quien le llamó!
-Hinata no creerá eso, no te preocupes- le aseguro la rubia quien la conocía muy bien.
-Sasuke, aquí viene tu nombre y la dirección de tu negocio. Además de una foto muy clara de tu cara...
-Lo sé, pero ahora mismo es lo que menos me importa.
- ¿Que hay con que aparezca eso? - cuestionó ignorante la chica que empacaba todo para partir cuanto antes.
-La familia de Sasuke no sabe que es diseñador. Si su padre se entera se enojará muchísimo, seguramente lo humillarla, despreciará y hasta desheredará.
-Si que son el uno para el otro- se quedó meditando la ojiazul- ambos siguiendo su sueño a escondidas de sus padres, con amigos rubios super atractivos apoyándolos.
-Me alegra que no pierdas el sentido del humor - dijo con ironía el azabache, quien no podía relajarse por la preocupación que le provocaba no saber aun nada de su novia.
-Que Neji este con ella me tranquiliza, él siempre la ha protegido, sé que abogara por ella ante el señor hyuga.
-A mí me sigue pareciendo insoportable - dijo el joven rubio mientras tocaba su cuello que aún le dolía por la presión del pie.
-Los hyuga están entrenados en las mejores artes marciales, neji está en un nivel totalmente diferente. No vuelvas a enfrentarlo amor, por favor- le suplico la joven rubia a su adolorido novio.
-Me llena de rabia que sea el mejor en todo- recordar todas las humillaciones sufridas acrecentaban el rencor.
-Él es así porque así fueron con él, durante muchos años fue tratado como basura por ser un ave enjaulada. Vivía solo para el servicio de la casa principal. Su propio abuelo lo trataba como esclavo solo porque su padre nació minutos después que el padre de Hinata. Fue hasta que se conoció que hyashi solo había tenido mujeres que se decidió que lo mejor sería que Neji fuese el legítimo heredero, no sin antes celebrar nupcias con la heredera de Hiashi
- ¿Casarla con su primo hermano? Que familia tan más retorcida- el oji azul solo podía sentir repugnancia cuando de Neji se hablaba.
-Es una práctica muy antigua, así han podido mantener el imperio en sus manos. - a ella también le había costado asimilarlo, pero después de tantos años de amistad lo había llegado a comprender.
-Entonces a Hinata ¿la comprometieron con Neji? - inquirió preocupado el azabache, su inquietud creció mucho más.
-En un principio si, hinata estaba resignada a que eso ocurriría, por eso no intento nada con Kiba a pesar de durar años enamorada de él. - toda la historia les parecía sacada de un cuento de ficción- pero hace poco, el señor hiashi consiguió cargar esa responsabilidad en Hanabi y a Hinata liberarla de ser ave enjaulada.
- ¿Eso es posible? ¿Porque lo hizo? – preguntaron ambos varones, inmersos en la historia.
-No lo sabemos, Hinata estaba tan feliz que solo lo acepto sin preguntas. El señor hyuga no es de hacer cosas solo porque si, alguna razón de peso debió tener.
-Pues me alegra que ya no tenga que casarse con ese pesado - el rostro de desagrado del rubio era evidente mientras se miraba al espejo para ver su herida.
-Neji es un buen chico, solo está un poco corrompido con el poder que se le otorgó de repente. No desea que vuelvan a humillarlo así que se porta altanero, pero era el chico más dulce cuando éramos niñas.
- ¿conoces a Hinata desde hace mucho tiempo? – había una razón por la que evitaban el tema del pasado y era el historial familiar de naruto, pero al exponerse, ya no había nada que ocultar.
-Sí, a los 8 años, mi padre se convirtió en el contador de los hyuga porque que ... bueno ya saben, lo que paso con el señor Namikaze. Como iba seguido a su casa nos volvimos amigas.
- ¿tú también sabias lo de mi padre? ¿¡Porque no lo mencionaste!? Me muero de vergüenza- naruto creía haber dejado eso atrás, pero el pasado parecía perseguirlo con vehemencia.
-Aunque te presentes con el apellido de tu madre, eres idéntico a tu padre, pero cuando te conocí me di cuenta de que eres diferente a él y si no lo mencioné fue para no hacerte sentir mal, lo siento.
La abrazó tan fuerte como pudo, sabía que la mujer que tenía en sus brazos era maravillosa, le pareció increíble que estuviera con él, quizás fue el cúmulo de emociones dentro de sí, pero necesitaba decirlo, era ahora o nunca.
-Te amo Ino- y la beso, un beso tan tierno como intenso, una ola de emociones abrumo el estómago de la rubia, como si el mismísimo océano estuviera en sus entrañas. Respondió su abrazo tan fuerte como su cuerpo se lo permitió, unidos por un mismo sentimiento.
-ejem - el azabache, quien había espectado todo, se salió un momento para darles privacidad.
Al menos a ellos les iba bien.
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El viaje de regreso fue quizás de 3 horas contando el vuelo y el tiempo de espera, pero para él había sido una eternidad.
Aunque la angustia de no tener noticias de su novia era lo principal en su mente, ya no le sería posible ignorar lo que le esperaba.
Abrió la puerta dando un profundo respiro antes de entrar. Nunca había girado esa manija tan lentamente.
Pudo escuchar desde fuera la televisión, los sartenes en la cocina golpeado entre sí y los murmullos callarse en cuanto entro.
-Sasuke! - su madre lo abrazo con mucha fuerza, como si no lo hubiera visto en años- bienvenido a casa hijo.
-Hermano, que bueno tenerte de vuelta - dijo su hermano mayor mientras le daba un abrazo.
-Espero que el bebé aún no haya nacido - dijo viendo a su cuñada que se escondía detrás de Itachi.
-Para nada, aún falta para eso - lo abrazo con cuidado para no presionar su panza de 7 meses, en la que llevaba al heredero uchiha. -bienvenido, señor diseñador famoso.
- ¿lo saben? - lo dijo casi por instinto, aunque era una respuesta obvia.
-cualquier persona que tenga electricidad lo sabe, te volviste famoso, hace unos momentos tu foto apareció en la televisión - señaló al aparato en la sala, frente a ella estaba su padre, quien había permanecido en silencio.
-He vuelto padre - no sabía que más decir.
- ¿desde cuándo? - la pregunta salió brusca, denotaba enojo contenido. Era como una mecha que habían encendido y era cuestión de tiempo para que incendiara todo.
-Desde que trabajaba con el tío Óbito- No necesitaba más explicación, sabía a qué se refería.
- ¿Él lo sabía? - vio asentir ligeramente a su hijo con la cabeza - No puedo decir que me sorprende, siempre solapándote e ignorando mi autoridad. ¡Lo único que me falta es que seas Gay!
- ¡No lo es! - dijo el hermano mayor en defensa de su hermano - sale con una chica, no viste la nota completa así que no lo sabes, pero se llama Shion o más bien...
-Cállate hermano- lo detuvo del cuello de su camisa antes de que dijera algo más, pero ya le había entregado su celular a su padre para que el mismo lo leyera.
-Hinata Hyuga ... - el rostro de su padre cambió de rojo a pálido, como si un fantasma se le apareciera - ¿ella? ¿Tenía que ser precisamente ella?
-Ya no te molestaría qué fuera Gay ¿verdad? - dijo con ironía. Su hermano y su cuñada lo miraron con intriga. ¿Porque ese nombre había puesto tan mal a su padre?
- ¡He vuelto! - una figura masculina entró por la puerta alzando sus brazos, esperando un abrazo. Sin embargo, solo pudo sentir el puño de su hermano caer en su mejilla dejándolo tirado en el suelo.
- ¡Fugaku! - gritó exasperada la esposa del mencionado, con terror en sus ojos ante su reacción.
- ¡EL NO TIENE LA CULPA, LA CULPA ES MIA! - Como no podía ser de otra forma, Sasuke se abalanzo contra su padre para detenerlo por la espalda, y, por primera vez en su vida, se dio cuenta de lo pequeño y menudo que era su padre comparado con él.
Óbito estaba tendido en el suelo cuando su esposa Rin entró y lo ayudo a levantarse.
- ¿qué ocurrió cariño? - preguntó mirando a su alrededor tratando de entender, porque lo estaban recibiendo así.
-Creo que llegamos en mal momento - dijo dolido mirando a Mikoto llorar por la reacción de su marido.
Se levantó con ayuda de su esposa, para escuchar los reclamos de su hermano menor. Los regalos que llevaban en bolsas, habían quedado tirados en el suelo.
-Todo este tiempo me ocultaron el verdadero trabajo de Sasuke, aun sabiendo lo que pensaba al respecto. ¡Eres un traidor! - aunque seguía sometido por Sasuke, sus intentos de zafarse eran cada vez más fuertes.
-Se lo prometí a Sasuke, él era quien decidiría cuando decírtelo, no me correspondía a mí, entiéndelo- su voz sonaba calmada, parecía como que no le afectarán sus reclamos.
- ¿y qué? Él que va a saber sobre lo que le conviene, es solo un niño mimado- Fugaku siempre había tenido esa impresión, porque a diferencia de Itachi, no pensaba igual que él.
-No lo es, no te has dado cuenta, pero Sasuke ya es un hombre, tiene derecho a elegir qué hacer con su vida - Sasuke siempre sintió que Óbito lo miraba con cariño y admiración, el polo opuesto de su padre.
- ¿Para eso estoy pagando la universidad, para que te dediques a coser? - logro zafarse de su agarre y por fin lo confronto, cara a cara con su progenitor. El rostro de Sasuke palideció ante aquella pregunta, cuya respuesta haría enfurecer más a su padre. Con la mirada alertó a itachi, para que lo sujetara si era necesario.
-No he asistido a la universidad - dijo con temor ante la reacción de su padre que no tardo en alertarse- utilice el dinero para pagar un curso de diseño y comenzar mi negocio.
- ¿¡qué hiciste que!?- el cuerpo de ambos varones estaba tenso, uno por el temor y el otro por la furia contenida. Sabía que si no se reprimía terminaría matando a su hijo menor.
-Sasuke...- las tres mujeres en la habitación se quedaron sorprendidas ante la revelación inesperada. Había fingido muy bien estudiar y trabajar, que nunca se pararon a verificar si era real su asistencia.
-Pero ha valido la pena, se ha convertido en un diseñador famoso, todos quieren un diseño suyo - su tío había escuchado las noticias y esa fue la razón por la que llego directo a casa de su sobrino.
- ¿quién te pregunto algo inepto hermano mayor? ¿Crees que eso me importa? ¿No pudiste elegir una profesión para hombres? ¡Seré el hazmerreír de todos! - como siempre, se avergonzaba de él.
- ¿acaso tu y tus amigos viven en la prehistoria? Siéntete orgulloso de tu hijo y lo que ha logrado, deja de preocuparte por cosas que aún no pasan- su tío óbito siempre había tenido una especie de sabiduría que le permitía decir las palabras adecuadas en el momento preciso - en mi viaje conocí muchos diseñadores hombres y varios de ellos eran heterosexuales.
-que sea heterosexual no le quita lo marica - dijo el hombre de cejas fruncidas, con los brazos cruzados reprimiendo su enojo.
-Sasuke no es nada de eso ¿acaso tuviste esa impresión de él cuando lo conociste Izumi, o tu Rin? - pregunto su madre a las mujeres presentes, tratando de ayuda a su hijo, quien, a su parecer, lucia varonil.
-Siempre me ha parecido serio y masculino, para nada afeminado - dijo izumi mirando a su suegro, eligiendo las palabras que creyó que quería escuchar.
-Yo incluso lo llegue a ver diseñando en la tienda, todas las chicas hablaban de lo guapo que lucía y como la forma tan varonil en que cortaba la tela las hacia fantasear - Rin se sonrojó un poco por lo que dijo, pero creyó que si lo comentaba ayudaría a su sobrino.
-Sasuke siempre ha sido un galán, no tienes de que preocuparte Padre. Además, cuando se enteren que sale con la heredera hyuga serás la envidia de todos - allí estaba itachi nuevamente retomando el tema que ambos querían evadir.
-! ¡Oh...! joven Sasuke... - expresó el tío óbito entendiendo el gran lío en el que estaba metido su sobrino.
- ¿podemos cenar antes de discutir de nuevo? tengo todo listo- formó una gran sonrisa en su rostro al expresar aquello, si bien no era una familia perfecta, podía presumir de que todo se arreglaba con una buena cena. -Qué bueno es estar todos juntos de nuevo.
Y se dispusieron a cenar, dejando sus inquietudes en el aire...
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El humo del café salía de esa pequeña taza puesta sobre la mesa.
Desde que era joven le gustaba el café así, hirviendo, tan caliente que fuera imposible de beber, al menos para la mayoría de las personas.
Pero ella encontraba reconfortante el calor en su boca, como si quemara todas esas palabras que era incapaz de decir y que guardaba muy dentro de ella.
Cuando vio a su hija pequeña entrar al despacho donde estaba con su padre la observo preocupada, era lunes por la mañana y aun estaba en auge el revuelo por Hinata.
- ¿Cómo te fue? - había llegado 3 horas antes de su hora habitual, podía imaginar bien por qué.
-tuve que salir corriendo, no dejaban de acosarme periodistas y mis compañeros, fue horrible – dijo con un rostro cabizbajo y el cuerpo abrazándose a mi misma en modo de protección.
-Lo siento hija, intentamos hacer todo lo posible por protegerte, pero a veces pueden ser demasiado insistentes. ¿Te han seguido?
-Si, pero el chófer logro perderlos. ¿Paso algo con mi hermana? Solo podía escuchar su nombre entre todo el alboroto- hanabi había estado ajena a todo aquello debido a que había pasado el fin de semana en unas cabañas hyuga, visitando a quien había sido su nana, pero allí no había internet. Llego tan tarde que no tuvo tiempo de revisar su celular y se fue tan temprano que tampoco se había enterado, hasta que llego a clases.
-Tu hermana estuvo jugando a ser modelo - la imponente voz de hiashi llenaba la habitación, muy diferente al suave tono que nadeshiko solía usar- al parecer ella era Shion, la popular estrella de internet.
-Wow - su rostro no mostró expresión alguna, como si no supiera como sentirse - no tenía idea.
El rostro molesto de sus padres era evidente, aunque a todos les sorprendía que la tímida Hinata hubiera logrado todo eso por si misma.
-Ninguno de nosotros tenía idea, creí que no había secretos entre nosotras- un tono de dolor en su voz se hizo evidente para la mayor de las dos.
-ustedes no querían que fuera modelo ¿que se supone que debía hacer?- pregunto con voz irónica la menor.
-Obedecer - el varón de la casa levantó la voz- eso es lo único que le he pedido como padre.
-Le hemos dado todo, no entiendo de donde saco esa rebeldía. Y eso no es lo peor... - se levantó angustiada para comenzar a caminar ansiosa por la habitación.
-No debí dejarla tener a esa amiga suya aquí, ella debió animarla a desobedecernos - un pequeño golpe de su puño hacia el escritorio alertó a Hanabi, nunca había visto a sus padres tan molestos.
- ¿qué van a hacer? - ahora ella estaba preocupada por su hermana - ya no es una niña a quien puedan castigar.
Ambos la miraron tristes por las lamentables opciones que les quedaban. Cuando el cabeza se entere del escándalo, la mandara desterrar del clan. Lo mejor que podían hacer era desaparecerla ellos mismos.
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Una hora más tarde llego la hija a quien tanto esperaban.
} Su llegada había causado mucho revuelo, la entrada a su casa estaba llena de reporteros y paparazzis buscando tomar la mejor fotografía, a pesar de todas las desviaciones que habían tomado les fue imposible perderlos.
Su padre iba a tener que mejorar la seguridad si deseaban tener tranquilidad, aunque se sentía culpable, una parte de ella se alegraba de que todo hubiese salido a la luz.
Sentimiento que se esfumaría en un par de minutos.
Entro al gran despacho del brazo de su primo Neji, donde su familia estaba esperándola. Como muchas otras veces, no tenía idea de que le esperaba, pero ir acompañada la hacía sentirse tranquila.
- H-hola - fue lo que pudo salir de su boca temblorosa - ¿c-como están?
-Molestos - respondió Nadeshiko ferozmente - no tienes idea de todo lo que has ocasionado.
Los ojos llorosos de su madre no eran una buena señal, no recordaba haberla visto así jamás.
-Siéntate Hinata - su padre caminaba de un lado a otro demostrando su inquietud, un comportamiento atípico en él - lo que ha ocurrido es muy serio.
-Lo siento mucho padre yo...
-No importan tus disculpas ahora, nos mentiste, no solo con lo del modelaje si no también sobre tu viaje y...
-y sobre tu novio - añadió Nadeshiko siendo lo que más le indignada y dolía.
-Madre yo…
-Sin excusas Hinata... -la voz autoritaria de su padre sonó aterradora- lo que hiciste es muy grave, ya movimos todo para llevarte a una casa de seguridad
- ¿Qué? - la noticia le golpeo como un viento helado en su espalda-No padre por favor
- ¿No lo entiendes verdad hermana? Llevas tantos años aquí y aun no sabes cómo funciona esta familia… - Los ojos tristes de su hermana la hicieron caer en un vacío dentro de su corazón. - si estorbas desapareces.
-Tu abuelo ya se enteró y ha solicitado tu inmediata expulsión del clan. De no ser por el acuerdo de liberarte de la tradición, ya serias un ave enjaulada... - su voz sonaba triste y dolida como nunca antes- al menos agradece a tu padre por ser misericordioso contigo.
-Pero mi vida, todo por lo que he luchado ... - la desesperación que salía de voz le cortaba las palabras, ya no pudo decir nada más
-Hinata Hyuga ya no existe más, a partir de hoy serás solo Hinata, vivirás en un departamento pequeño en mitad de la ciudad. No podrás salir de allí hasta que la gente se olvide de esto... estoy ideando la forma de que sea lo más rápido posible, pero, limpiar esto no será fácil.
-Sasuke... ¿podré ver a sasuke? Por favor...
- ¿Realmente valía todo esto ese muchacho? Perder tu casa, tu familia, tu prestigio... ¿y aun sigues pensando en él? - su hermana la miraba con desprecio, quizás de todo lo que ocurría, era lo que le dolía más.
-Hanabi como siempre tan lista, está de más decir que tienes prohibido ver a ese muchacho hinata - se acercó para, de un jalón, quitarle la bolsa qué aun sostenía en sus manos temblorosas y decomisar su teléfono.
-Mamá por favor te lo suplico, yo lo amo no...
Un golpe fuerte resonó en toda la habitación, había sido la única cachetada que había recibido en su vida y jamás la olvidaría.
-Confíe en ti, me mentiste y ¿aun así solicitas mi compasión? - nuevamente, dolor e ira en su mirada- ni siquiera te has preguntado si podremos verte o si quiera si podrás seguir en la escuela. ¡Lo has perdido todo Hinata!
Le dolía, le dolía muchísimo pero no podía romperse, no delante de su familia que siempre la había visto como un gatito mojado en la lluvia qué necesitaba protección. No, porque su orgullo hyuga no se lo permitía.
Ella debía afrontar las consecuencias de sus actos con honor, al fin y al cabo, ella sabía que arriesgaba mucho. Solo lamentaba afectar a sus amigos.
Al terminar la conversación fue directo a su habitación, partiría esa misma noche, empacando solo algunas cosas, despidiéndose se todo aquello que le importaba.
Podría llorar mas tarde, en la soledad que le esperaba en aquella habitación.
