La temporada de Quidditch había terminado, y Liam sentía una profunda paz. Nuevamente regresando a su vida estudiantil, las tareas ocuparon (otra vez) ese tiempo del día que era para entrenamientos.

Por otro lado, todos los temas de séptimo año habían sido vistos ya. Las últimas materias en implementar algo nuevo eran dos, transformaciones y encantamientos. Esa fue información dada a Liam por la profesora Amelia, que últimamente se veía un poco enferma, pero nada muy grave.

La semana después del partido de Quidditch, en la que junio ya les respiraba en la nuca, Emma y Liam hablaban en los jardines. Habían estudiado un rato, pues ya era hora de hacerlo con más constancia, los ÉXTASIS no tardarían nada.

—y te duele? — pregunto Liam

—no, pero es algo sensible — contesto Emma — aún que ahí solo entra lo que tiene que entrar, habrá que preguntarle a Amanda, que parece que no tiene límite

—yo no entiendo eso — suspiro Liam — que se supone que hace ella?

—eres muy inocente — Emma sonrió con un suspiro

—CHICOS! — la misma Amanda se acercaba rápidamente — Holaaa!

—vaya, Amanda — Emma la miro — mira tú, estábamos hablando de ti

—ah, ¿sí? — Amanda río un poco — y que decían?

—sobre cómo te "buscas la snitch" — dijo Emma con una sonrisa

—ah… oye! — Amanda se sonrojo

—Liam me estaba preguntando si esa zona dolía con facilidad — le contó Emma — y como tú eres la experta…

—pues, habría que especificar… — dijo Amanda apenada — ejem, ese no es tema… EJEM, los vi en el mapa del merodeador, ¡y los vine a buscar de inmediato!

—y la razón es… — Emma la miro, confusa

—encontré algo! — Amanda sonrió — en el sauce boxeador!

—el sauce boxeador? — dijo Liam sorprendido

—sí! — Amanda asintió — resulta que hay un pasaje a hogsmeade por debajo, y quiero ir con ustedes

—imposible — dijo Emma — yo no me acerco a ese árbol, una vez estaba volando por ahí cerca, y casi convierto a Liam en viudo!

—(pues casi que mejor) — pensó Amanda, y se imaginó consolando a Liam, una cálida consolación

—una vez Jack y yo vimos como un pajarito se posaba en sus ramas — comento Liam — pobre pajarito…

—ya, miren, lo tengo cubierto — Amanda sonrió orgullosa — yo me acerqué con cuidado, y vi un huequecito abajo, como para, no sé, un animal pequeño, una persona agachada tal vez… oh, ya sabes, Liam, un… animal pequeño

—no me estás motivado — dijo Liam apenado

—vamos! Hay que ir, yo le pongo un encantamiento que lo ralentice y tú te acercas — dijo Amanda — ¡VAMOS!

—suena peligroso — dijo Emma — me apunto!

—pero Emma!

—vamos, tienes a dos brujas que te pueden ayudar — Emma sonrió — tu ve por ahí!

—ah, está bien — suspiro Liam

—bien! — Amanda y Emma chocaron los cinco

Amanda guío a Liam y Emma por los jardines, hasta llegar a aquel árbol. El sauce boxeador, al que ya le habían crecido hojas otra vez, se encontraba ahí, casi tan tranquilo que podrías pensar que es inofensivo, lo cual sería lo último que podrías pensar, o no, si es que actúas rápido.

—de acuerdo, adelante — Amanda empujó a Liam

—ay, oye, y si…

—nada, nada, estarás bien — Amanda levantó el dedo pulgar en señal de aprobación — como que me apellido Baker!

—no te apellidas Baker

—en un sueño si — Amanda sonrió — ya, ve!

—ah, en fin — Liam suspiro y se estiró un poco — aquí voy!

Dio un salto, y aterrizó como hurón. De inmediato empezó a correr hacía donde Amanda había señalado, el hueco estaba ahí. Las chicas sacaron la varita, y justo a tiempo porque el sauce boxeador se empezó a mover, dejando caer sus ramas hacia donde estaba Liam. Las chicas batieron sus varitas, y una barrera invisible se interpuso entre Liam y las ramas. El chico corrió todo lo que sus patitas le podían permitir, y antes de que una rama le diera, Liam salto al hueco, sintiendo el aire tras de él y escuchando el silbido del viento.

Vio a todos lados, y vio un lacito enfrente de él. Muy curioso, lo mordió y jalo del lazo, y no supo que pasó, pero escucho a las chicas gritar. De repente, amabas se habían acercado al hueco.

—cómo lo hiciste?! — le preguntaron Amanda y Emma

—el sauce se detuvo! — dijo Emma

—está totalmente inmóvil! — Amanda sonrió

Liam las vio, y apunto al lazo con la cara. Las chicas se quedaron sorprendidas, y muy emocionadas. Entonces Amanda se metió al hueco, y Liam corrió, quería ir el primero por el túnel, así no veía debajo de ninguna falda. Detrás de Amanda fue Emma, y estuvo todo el camino molestando a Amanda con que se apresurara, o si no sufriría las consecuencias.

Llegaron a su destino, y Liam salió por un hueco en el suelo. Parecían estar en una casa abandonada, demasiado abandonada. Amanda salió del hueco, y luego Emma.

—bonito color — le dijo Emma a Amanda — azules, ¿eh?

—cállate! — dijo Amanda sonrojada

—bueno, bueno, en donde estamos? — pregunto Emma, y Amanda saco el mapa del merodeador

—pues… no dice — Amanda suspiro — exploremos… y Liam?

—donde estará? — Emma busco con la mirada, y Liam salió de debajo de la chica — oh, disfrutando de la vista, ¿eh?

—no — dijo Liam en cuanto regreso a su forma humana — yo… no vi nada

—claro, claro — Emma río — como si no me hubieras visto ya

—visite también debajo de la mía?! — pregunto Amanda, extrañamente emocionada

—ah, basta — Liam suspiró — a ver, vamos a ver… que es este lugar?

—exploremos — dijo la castaña

Así lo hicieron, empezando por la planta de abajo. Parecía que no había sido habitada desde nunca, pues los pocos muebles que estaban, estaban deteriorados ya por el tiempo, y ni siquiera había nada en ellos. Lo que abundaban eran marcas de arañazos, y de algunos mordiscos en las patas de las sillas. Al subir a la primera planta, se encontraron con una peculiar habitación. La cama estaba rota, y había marcas en el suelo. Aún que esas marcas tenían ya polvo encima, se notaba un polvo más reciente que el de alrededor.

—qué raro — dijo Amanda — que habrá pasado aquí?

—tal vez una noche de pasión muy salvaje — dijo Emma viendo la cama

—con quién? ¿Una bestia? — Amanda río un poco — hmmm… Revelio! — conjuro, pero no se mostró nada

—hmmm, aquí huele raro — dijo Liam, y se transformó en hurón

A pesar del tiempo, Liam podía oler algo más que polvo. Se acercó a la cama, y olisqueo. Se notaba que las sábanas nunca habían sido lavadas, así que conservaban un olor a perro, y a lobo, especialmente de lobo. Esos olores estaban registrados en algún lugar de la mente de Liam, aún que nunca había tenido contacto con un lobo. También podía oler dos animales más, pero su olor casi ya no era reconocible, el que era más reciente era el de lobo, y un poco de rata, pero Liam dejo pasar ese olor, pues podrían ser animales comunes en ese lugar.

—lobo? — Amanda pensó un momento — pero no hay lobos por aquí cerca

—eso huelo — dijo Liam, ya humano — aún que es verdad que se está desvaneciendo, no debe de haber venido en mucho tiempo

—qué raro — dijo Emma, y fue a asomarse a la ventana — oh, miren, se ve hogsmeade! Ahí está la bruja cafetera, y el camino hacia la casa de los gritos, y… hum… la reja de la casa de los gritos… y… el aviso de la casa de… los gritos… y…

—la… casa de… los gritos? — pregunto Liam

—n-no, e-e-eso n-no está — Emma miro a Amanda y Liam

—AHHHHHHHHHHHHHHH!

Los tres chicos corrieron a la puerta, sin embargo, los tres chocaron entre ellos, y cayeron al suelo. Gritaron como si no hubiera un mañana, como si el aire nunca se les acabará. Pero gritaron tanto, que una pareja de enamorados, que veían de lejos la casa de los gritos, escuchó los gritos. La pareja salto del susto, y corrieron de nuevo a hogsmeade.

La primera en dejar de gritar fue Amanda, y vio a Liam y Emma, que se abrazaban como si su vida dependiera de ello. Amanda se acercó, y separó a los dos, que lucharon por volver a encontrarse.

—vamos a morir! — dijo Liam

—y todavía no me haces un bebé! — sollozo Emma intentando alcanzar a Liam

—VAMOS A HACER UN BEBÉ AHORA MISMO!

—ALTOOOOOOOO! — dijo Amanda con fuerza — basta!

—pero Amanda!

—los únicos que gritamos somos nosotros — dijo Amanda — ya, tranquilos

—sí, tienes razón — suspiro Liam — está bien, está bien

—ok, de acuerdo — Emma respiro, nerviosa

—bien — Amanda dejo a los dos chicos — vámonos

—sí, vamos — dijo Liam

—al menos… al menos estamos en Hogsmeade — suspiro Emma, mientras Liam se le acercaba y la abrazaba

—podemos irnos? — pregunto

—claro, cariño — Emma también abrazo a Liam

—que pegajosos — dijo Amanda

Los tres amigos regresaron a Hogwarts, muy asustados.

Durante la corta semana de mayo que quedaba, Amanda se quedó muy callada. Hasta que, el primer día de junio, la chica empezó a buscar a Liam.

—que mejillas — dijo Liam moldeando las mejillas de Odette

—Liam… no frotes así… — dijo la chica sonrojada — eso es "paga" los… novios!

—no, no, está bien — Liam río un poco

—ya podemos leer manga?

—bueno — Liam soltó las mejillas de Odette

—oh — la chica se quedó quieta — vaya, ya me había acostumbrado

—que leemos hoy? — Liam se sentó en la mesa de la cocina

—pues… tengo uno de romance, y uno nuevo…

—de romance?

—sí — suspiro Odette

—hmmm, veamos el primero, antes que el nuevo

—de acuerdo — Odette sonrió y saco un manga de su mochila

—LIAM BAKER! — Emma entro a las cocinas — ven aquí!

—hola — saludo Liam

—terminaste de acariciar sus mejillas? — pregunto Emma

—sí — Liam río un poco

—bueno… me hacen de comer?

—no! — gruño Odette — Hazte tú de comer!

—IDIOTA! — grito Emma

—floja — dijo Odette — y gorda, deja ya de comer!

—sigue hablando, francesita — Emma se tronó los dedos

—Rousse idiote, comme si tu pouvais tout me faire, stupide — le dijo Odette en el más romántico francés

—ay, maldita francesa! — Emma dio un pisotón — LIAM, HAZME DE COMER, AHORA

—lo iba a hacer, pero de esa forma, no!

—Liam!

—Annelie! — Liam le apunto con un dedo, juzgándola

—ahhhh! — Emma dio patadas — hazme de comer, por favor

—así sí — Liam se puso de pie — ahora voy, cariño

—CHICOOOS! — Amanda entro a la cocina, muy contenta — adivinen queeee

—Mandy, que pasa? — pregunto Emma, mientras Liam prendía la estufa

—se me ocurrió algo — Amanda sonrió orgullosa — vamos a hacer una excursión al bosque prohibido!

—tú estás locas — Emma negó con la cabeza — el sauce boxeador, el bosque prohibido, bah

—es para entrenar! — dijo Amanda — el examen de defensa contra las artes oscuras está cerca, y tú más que nadie tienes que practicar, Emma

—practicar en clase — gruño Emma — no voy a ir al bosque!

—vamos, Emma! — Amanda agitó a la pelirroja — va a ser divertido!

—sabes que sería divertido? — Odette bajó un poco su manga

—luego hablamos de eso — dijo Amanda apenada — tú puedes descansar, Odette

—bueno — la francesa subió de nuevo el manga

—hmmm, que bien huele — Amanda apartó a Emma, y se acero a Liam — holi!

—hola, Amanda — Liam sonrió, agregando huevo a una sartén, y meneando uno con carne

—jeje, que haces? — pregunto la castaña

—le hago un aperitivo a Emma — contesto Liam

—me convidas?

—sí alcanza te doy — dijo Liam, agregando la carne, ya bien cocida, al huevo revuelto

—de acuerdo! — Amanda sonrió

—estas muy contenta — Liam meneo la sartén, y revolvió más el huevo con la carne — que te pasa?

—es que quiero entrenar! — dijo Amanda — tú y yo sí vamos a ir al bosque prohibido, ¿verdad?

—no lo creo — Liam saco la varita, y la meneo — les prometí a las Acromantulas que no entraría más

—VAMOS, ¡LIAAAAM! — Amanda meneo al chico, mientras una bolsa de pan acudía a Liam

—espera — suspiro Liam — Difindo! — conjuro, y corto el pan

—Liam, entiende que ir con tu exnovia al bosque prohibido es buena idea — Amanda sonrió

—no va a pasar lo del manga, Amanda — le dijo Odette

—DEJAME EN PAZ!

—muy bien… — Liam tomo un plato, puso el pan, luego movió la varita, y el contenido del sartén se acomodó en el pan — aquí tienes, Emma

—gracias! — Emma avanzo, y tomo el sándwich — OH, SI, ¡BEBÉ! ¡DE ESO ESTABA HABLANDO!

—todavía queda? — Amanda miro al sartén

—un poco — Liam tomo otro pan, lo corto, y vacío el sartén — aquí tienes

—muchas gracias! — Amanda tomo el sándwich — hmmm, si!

—provecho — dijo Liam

—hmm, delicioso! — dijo Amanda con una amplia sonrisa — entonces, vamos?

—de acuerdo — dijo Liam — pero solo te acompañaré a la zona más despejada

—bien! — celebró Amanda

—pues no los voy a dejar ir solos — Emma gruño

—bieeen! — Amanda celebró aún más

Iban ahí, casi saliendo, cuando una repentina lluvia empezó a caer sobre Hogwarts. Era realmente fuerte, así que Amanda se quedó con ganas de practicar en el bosque prohibido.

El día de defensa contra las artes oscuras, el jueves, el profesor Forker estaba explicando una clase, cuando un alumno de sexto toco con fuerza la puerta. Algo había pasado con la profesora Amelia, y el profesor Forker salió increíblemente rápido.

—aquí tienes — dijo el profesor Forker, apenado, extendiendo una maletita

—pero… — Liam tomo la maleta, estaban en el despacho del profesor

—Julie, cariño — la profesora Amelia, muy cansada, miro a su hija — te quedarás con Liam hoy, ¿sí?

—siii! — Julie salto contenta

—bueno, nos vamos — el profesor Forker tomo a su esposa de los hombros y los dos salieron del despacho

—Liam, vamos a jugar! — Julie miro contenta a Liam

—claro, pero… claro — Liam suspiro, y se agachó a jugar con la pequeña

—Liam, donde Emma? — pregunto Julie

—no lo sé — Liam se recostó en el suelo, y Julie le tocó las mejillas

—pas, pas! — dijo Julie pegándole un poco a Liam — jijiji!

—Julie, basta!

—ño!

—basta!

—no jijiji!

—ya! — Liam se levantó y tomo a Julie, la recostó en su regazo y le empezó a hacer cosquillas

—jajaja! — Julie río animadamente — ya! ¡Ya! Jajajaja!

—no puedes con eso! — Liam río junto a Julie, después la alzó y la abrazo — no me puedo enojar contigo, Julie

—Liam me quiere — dijo Julie contenta, y correspondió el abrazo — Liam! ¡Mi cabello, mira!

—es bastante largo — dijo Liam, acariciando un poco la cabeza de Julie

—como Liam! — río Julie — cabello como Liam!

—ah, sí, muy bonito — Liam asintió

—jiji — Julie sonrió

—hola? — la voz de Emma se escuchó detrás de la puerta — Liam, estás ahí?

—oh, permíteme — Liam dejo a Julie a un lado y abrió

—Liam! — dijo Emma con el mapa del merodeador en manos — hum, te vi aquí, y mira, aquí está Julie!

—sí…

—te ves desanimado — comento Emma — que paso?

—es que… — Liam miro un momento a Julie, y le susurro a Emma — la profesora parece enferma…

—oh, entiendo — Emma cambio de expresión — tranquilo, a veces pasa

—pero fue a san Mungo…

—ya, tranquilo — Emma paso al despacho, y cerró la puerta — Julie, ahora seré tu nueva mamá

—Emma! — alego Liam

—jaja, es broma — sonrió Emma, mientras Julie se acercaba a abrazarle las piernas — estas a cargo, hermano mayor?

—sí, por hoy — suspiro Liam — podemos quedarnos en la sala de menesteres hoy? Quisiera que Julie durmiera tranquila

—claro — Emma asintió — supongo que hoy no hay acción

—Emma…

—ok, ya! Es broma — dijo Emma — ¡ven aquí! — la chica tomo a Julie y la alzó con fuerza

—jijiji! — Julie río, muy contenta — vamos a jugar!

—pues vamos a jugar, ¿no? — Emma miro a Liam, y el chico asintió

Pero al día siguiente, la pareja de profesores no regreso. Los alumnos no tuvieron transformaciones, en su lugar, Harry Potter entro al salón. Les explico a todos las importancias de los EXTASIS, que estaban a nada de empezar.

Liam estaba más preocupado por Julie que por los tales EXTASIS. Los padres de la pequeña todavía no aparecían, y el chico cada vez se ponía más nervioso.

—tranquilo — Emma acaricio la espalda de Liam, en la sala de menesteres, cuando Liam le expresaba su preocupación — van a regresar

—no sé, Emma — Liam tenía la cara oculta entra las manos — no se si pueda hacerme cargo de una niña…

—pero van a regresar

—soy su padrino, después de todo! — le dijo Liam — y mayor de edad… el próximo mes para los muggles! Emma!

—ya, ya

—voy a trabajar duro! ¡Le daré una vida digna a Julie!

—pero…

—tendré que tener más de un trabajo… ah, sí puedo!

—Liam! — Emma meneo a Liam — la profesora va a regresar, tranquilo, de verdad

—ah, no se — suspiro Liam

—ya, mira, si no regresan, te casas conmigo — Emma sonrió orgullosa — yo soy millonaria, puedo mantenerte a ti y a nuestra pequeña Julie

—de verdad? — Liam miro a la pelirroja con ilusión

—claro — Emma tomo a Liam de las manos — olvidas que somos un equipo?

—Emma… — Liam se sonrojo

—Liam! — Julie salió del baño — todo listo!

—bajaste la cadena? — pregunto Liam, y Julie dio media vuelta

—Liam, te casarías conmigo? — le pregunto Emma

—EMMA! — Liam se sorprendió

—hagámoslo ahora! — dijo Emma — aún que los profesores van a volver…

Y, efectivamente, ambos profesores regresaron esa misma tarde del domingo.