Capítulo 9. La noche antes del caos.
Esa misma noche…
Tratando de disimular su mal humor, el príncipe Kouen se hallaba sentado en una esquina de la gran sala bebiendo una copa de vino mientras observaba a su alrededor. Visualizaba las grandes columnas del castillo y la multitud de personas de distintas culturas que interactuaban entre sí. Lastimosamente no había nada lo suficientemente interesante para poder distraer su mente.
Esa chica me volverá loco- pensó para si mismo. Sus pensamientos divagan en ese encuentro con la princesa que fue bruscamente interrumpido por sus hermanos. Quería seguir y apreciar hasta donde llegaban las habilidades de esa chica, pero, sobre todo, poder continuar admirando esos bellos ojos dorados que lo tenían tan intrigado.
Una alianza con Sindria podría ayudar a unificar este mundo ¿No crees hermano? -Dijo Koumei interrumpiendo así los pensamientos de su hermano.
El rey Sinbad parece una persona que se preocupa por el bienestar de este mundo, pero no puedo decir lo mismo de su hija. Podría ser solo una molestia. -Añadió Kouen.
No es lo que dicen las historias sobre la princesa. A mí me parece que sería una gran aleada. -Respondió Koumei con una sonrisa de aprobación en su rostro. No le costaba descifrar lo que pensaba su hermano aun con esas miradas inexpresivas había convivido lo suficiente con el como para saber cuando una persona llamaba su atención.
Hmp ya lo veremos. -Respondió vagamente Kouen.
Mientras tanto por el trono del rey no solo varios príncipes habían llegado a ver a Hinami, sino que varias mujeres de diferentes naciones se encontraban allí usando sus mejores vestidos tratando de llamar la atención del conquistador de los 7 mares. Tarea que no había sido fácil desde que entro cierta joven en su vida.
Una atractiva mujer de piel morena, largo cabello blanco y un atractivo vestido dorado con prominente escote había logrado atraer la atención del rey quien no tardo en ir a entablar conversación con la chica y utilizar su icónica mirada seductora.
Te estaba buscado Padre. -Dijo interrumpiendo una joven de cabellera púrpura
Hanami estas aquí. -Exclamo algo nerviosa Sinbad mientras una gota se deslizaba por su frente.
La mirada de su heredera lo decía todo. Esos ojos amenazantes le habían complicado su entretenimiento nocturno estos últimos años.
No nos habían presentado. Es un gusto conocer a una de las magas del rey. -Dijo la princesa dirigiéndose a la chica con quien platicaba su padre muy a gusto.
Discúlpeme princesa. -Dijo la joven apenada con una reverencia para luego retirarse presa del pánico ante la mirada penetrante de la princesa.
E… e… espera. -Menciono Sinbad en vano y cabizbajo al haber perdido su conquista de la noche.
Eres un sinvergüenza padre. Apuesto que ni el nombre ni mi madre te acuerdas. -Dijo Hanami en un tono molesta con los brazos cruzados para luego dejar a un derrotado Sinbad.
Son igual de celosos los dos
No tienes vergüenza ni con tu propia hija
Buena jugada Sinbad
Parece que la habitación del rey estará vacía otra vez
Y así siguieron las bromas y comentarios de los guardias del rey que no tardaron en llegar al ver la situación. Ver a la hija del rey arruinarle sus conquistas era de sus espectáculos favoritos desde que ella era una niña y abrazaba posesivamente a su padre cuando alguna mujer coqueta aprecia. Eran pocas las veces que Sinbad lograba salirse con las suyas.
El resto de la noche después del brindis de Sinbad y algunas palabras emotivas de algunos generales, todo fueron risas y bailes. Todo el mundo disfrutaba de la celebración y el banquete que preparo el rey menos un pobre y desdichado peliblanco que no logro entablar conversación con la princesa en toda la noche.
Dime Sin ¿Por qué los has invitado? -Dijo el vasallo del rey abordándolo cuando por fin llegaba a su alcoba.
Sinbad_ ¿De que estas hablando Jafar? Déjame descansar,
Jafar_ ¡Saber de lo que hablo muy bien! _Añadió subiendo la voz en un tono de molestia.
Sinbad_ ¿Acaso no es obvio? Un matrimonio con el rey del Imperio Kou sería muy beneficioso _Dijo el rey tornando su mirada somnolienta por una expresión seria.
Jafar_ ¡Pero dijiste que no se la entregarías a cualquiera!
Sinbad_ El príncipe Kouen no es cualquiera y una alianza con Kou es mejor que una guerra_ Exclamo apretando sus puños ante el coraje.
Jafar_ Cada vez te reconozco menos Sinbad.
Sinbad_ No me mires así Jafar, tengo una responsabilidad con mi pueblo y ella también. Además, lo hablamos esta tarde y ella será quien tome la decisión final.
Jafar_ Escogerá lo mejor para su pueblo, pero no para ella_ añadió golpeando la pared.
Sinbad_ No parece ser un mal hombre Jafar. Si tanto te preocupa ella será mejor que lo vigiles.
Jafar_ No tienes ni que decirlo, eso hare. _Terminó de agregar para desaparecer en las sombras.
Sin poder conciliar el sueño el rey se dirigió a la habitación de su hija. Al entrar se conmovió al verla al verla dormir tan pacíficamente. Descansa pequeña que mañana será un día difícil -Susurro el rey al oído de su hija mientras acomodaba un mechón de su cabello y se recostaba a su lado para luego caer profundamente dormido.
Al día siguiente todo el mundo se encontraba en la arena construido por la playa de Sindria rodeada de rocas donde las olas del mar chocaban dándole una apariencia majestuosa. Las reglas del torneo habían sido ya sido definidas y de las propuestas de príncipes y reyes finalmente se había escogido a los candidatos entre los cuales destacaban 3 portadores de equipo dijinn.
Mil disculpas a los seguidores que esperaron tanto tiempo por la actualización. Volviendo a ver la serie me acorde de esta historia, encontre la insipiración para seguir y pienso terminarla. Espero que el capítulo sea de su agrado.
