Historia de Candy y Terry
Minific
Sexología con mi doctor.
Por: Maggie Grand.
Edición: Noelia Graham.
Advertencia: Esta historia contiene un Lemon, así que, si no les gustan o no se sienten cómodos leyendo, tienen todo el derecho a no leer la historia.
La historia no es mía, le corresponde a su autora … es una adaptación de la película, libro Traviesa de Liss Moura.
Estoy dejando claro que esta historia no es mía, todo le corresponde a su respectiva autora Liss Moura.
Continuamos con la historia.
Sexología con mi doctor.
Capitulo Único.
Estaba todo listo, hoy pondría en marcha el plan para seducir al Dr. Terrence Grand Chester, si no me resultaba mi nombre dejaría de ser Candy.
Candy era enfermera del doctor Grand chéster, en otras palabras, su enfermera, quien daba información de los pacientes.
Terrence trabajaba en una clínica particular.
- Candy – una aterciopelada y sensual voz me saco de mis pensamientos por el altavoz del teléfono- ¿Tengo algún otro paciente?
- No Doctor Grand Chester, su turno ya termino, no queda ninguno pendiente – dije yo, me sabia de memoria su horario y sus citas, sabia todo respecto a Terrence, Esto estaba a mi favor, además de ser su enfermera, ya que sabía que ahora que no quedaba ningún paciente, Terrence, se demoraría alrededor de veinte minutos en salir de su oficina…y este, era mi momento de entrar.
Me pare de la silla junto a mi escritorio y me di cuenta de que quedaban muy pocas personas en el hospital, solo estaban los enfermeros del turno de la noche. Me arregle bien mi uniforme, que consistía en una camisa blanca con un bolsillo rojo y una falda con azul. Abrí los primeros botones de mi camisa para mostrar un buen acote, y me arreglé la falda subiéndola un poco, puesto que esta ya era corta. No quería parecer una zorra, pero quería verme un poco más…provocativa.
Ya estaba frente su puerta, que decía "Dr. Terrence Grand Chester", lentamente toque hasta escuchar un adelante, entre a su oficina y cerré la puerta con seguro sin que se diera cuenta, ya que él estaba viendo unos papeles que tenia en la mano…Dios, definitivamente este hombre me tenia loca, y es que…a quien no, se veía completamente sexy con ese delantal blanco, pude darme cuenta que bajo el delantal traía una camisa verde y unos pantalones marrones. Me lo estaba comiendo con la mirada cuando recordé el plan.
- Disculpe doctor – dije con un tono bastante inocente para no levantar sospechas, el alzó la cabeza para mirarme- quisiera pedirle un pequeño…favor – baje la cabeza "apenada"
- Claro Candy – me dijo con una sonrisa que debería ser ilegal
- Pues vera, estos últimos días no me he sentido muy bien, a veces me duele el pecho al respirar y también el abdomen – tenia todo planeado, ya sabia lo que haría él al decirle mis "síntomas"
- Bueno, aprovechando que ya no hay mas pacientes y no tengo ningún pendiente, puedo revisarte – dijo con su bendita sonrisa, pero luego su semblante cambio a uno más cauteloso- eh…puedes quitarte la…ropa
Era tan lindo cuando titubeaba
. Terréense se encontraba con la boca ligeramente abierta, en cuanto se dio cuenta de que lo veía, corrió su mirada de mi cuerpo.
- Siéntate en la camilla por favor, me has dicho que tienes dolores cuando respiras ¿verdad? – preguntó mientras se ponía su estetoscopio
Yo solo lo confirme con un leve asentimiento, sin quitar nunca mis ojos verdes de los suyos azules Terrence se acercó y estiro su mano con la punta del estetoscopio un poco vacilante, hasta posarse en mi pecho.
- Bien Candy, ahora te voy a pedir que no respires profundamente- me dijo con un tono más profesional
… ¿así que él quería evitar la atracción que tenia? Pues se lo pondría más difícil
Empecé a respirar tan profundo como él me dijo, solo que cada vez que inspiraba y mi pecho se hinchaba, levantaba más mi busto, de manera que sobresaliera. No pude evitar una sonrisa de victoria en mi rostro cuando me di cuenta de que Terrence tenía la vista fija en mis pechos, su profesionalismo se estaba yendo por la borda. Cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo saco su mano
- Por lo menos no se ve que tengas nada de malo en el pecho – dijo mirándome a los ojos, dándome a entender el doble sentido de su frase – Ahora acuéstate en la camilla para poderte revisar el abdomen por favor
¡Ja! ¿Quieres jugar?, pues…juguemos
Lentamente monté la camilla y me di vuelta para quedar mirando hacia arriba, cuando vi el rostro de Terrence una mirada de reto, mezclada con el deseo y la lujuria.
- Por el momento voy a ir tocando sectores de tu abdomen para ver cual es el problema, dime si te duele ¿de acuerdo? – me preguntó con una fiera mirada mientras posaba sus manos en mi cuerpo, dándome descargas eléctricas
- De acuerdo – le dije con toda la sensualidad que pude encontrar
No lo podía creer, ¡lo había logrado! Terrence Grand chéster, me estaba besando, ¡mi plan de seducción estaba funcionando! yo sin perder el tiempo le devolví el beso con fiereza, al mismo tiempo que me iba sentando en la camilla y le recorría el pecho con mis brazos. Él me tenía atrapada con sus brazos sobre mis caderas, acariciándolas de una manera que…no sabia que existía. Mientras suavemente le sacaba el delantal, enrollé mis piernas en sus caderas y pude notar la gran erección que palpitaba en mi vientre, lo único que pude hacer en ese momento fue dar un fuerte gemido. Al parecer Terrence no aguantaba más, porque el mismo se fue sacando la ropa hasta quedar solo en unos boxers negros. Por otra parte, yo me volví a acostar en la camilla con las piernas abiertas, dándole a entender mi invitación, él sonrió torcidamente y se abalanzo sobre mí, nos besábamos con desesperación, yo tenía una de mis manos acariciando su pecho, mientras que la otra estaba enredada en sus cabellos. Las manos de Terrence bajaron de mi rostro hasta mi espalda, exactamente en el broche de mi sostén y en dos segundos este estaba en el suelo. Sus manos pasaron de mi espalda a mis pezones, acariciándolos con devoción, pellizcándolos, yo solo podía gemir de placer. Sus hambrientos labios buscaron mis pezones con desesperación, mordiéndolos intercaladamente para luego lamerlos. Yo estaba jadeando, no lo soportaba, con rudeza aleje su cara de mis senos y lo atraje para besarlo, baje a su cuello, al mismo tiempo que lo lamía y mordía, dejando mi marca de que era mío. Las manos de Terrence bajaron a mis bragas, acariciando mi sexo a través de ella, yo podía darme cuenta de lo que la excitación provocaba en mí.
Este acto lo hizo gemir, seguidamente me saco las bragas para poder meter un dedo dentro de mi, esto me saco un grito ahogado de placer, mientras lo movía a una velocidad impresionante, luego metió otro dedo, para solo aumentar el placer. Mientras me besaba me di cuenta de que iba bajando cada vez mas, dejando un camino de besos, pasando por mis senos, mi estomago y mi vientre. De un momento a otro paro de acariciar mi sexo y de besarme, yo lo mire con mueca de confusión, a lo que el solo esbozo una sonrisa pícara.
- Tu solo disfruta – me dijo con los ojos cargados de satisfacción
En ese instante puso mis piernas una a cada lado se sus hombros, y sin quitarme los ojos de encima me penetró con su lengua. Tuve el gemido mas grande de mi vida junto con un gran jadeo, Terrence se movía dentro de mi vertiginosamente, una y otra vez, succionando toso el liquido que provocaba la excitación. Mi respiración se entrecortó cuando me di cuenta de que me iba a liberar y Terrence seguía con su lengua dentro de mí. No lo pude soportar, tuve un orgasmo mientras me liberaba, Terrence me sonrió y bebió todo el liquido que arrojo mi cuerpo, mientras retiraba su boca de mi entrepierna le dio una ultima lamida a mi sexo, su rostro tenia una mezcla de satisfacción, gozo y deleite. Me iba a besar, pero yo lo evite, me las arregle para dar la vuelta y quedar a horcajadas sobre él, ahora yo tendría el control, Terrence me miró con desconcierto.
- ¿Qué estas haciendo? – me pregunto en un jadeo, yo lo mire como si fuera lo más obvio del mundo
- Pues, complacerte, como tu lo hiciste conmigo – le dije sensualmente
Con una habilidad que yo no conocía le quite los boxees, ahogando un jadeo al ver su gran erección, decidida tome su sexo con mis manos y pude escuchar el fuerte gemido que salió de los labios de Terrence. Lentamente fui bajando mi rostro hasta darle un casto beso en la punta de su pene, para luego meterlo dentro de mi boca, escuchaba los gemidos de Terrence, pero yo estaba concentrada en darle el mismo placer que me dio a mí, jugué con mi lengua, dándole leves roces que lo hacían estremecer. Empecé a mover mi boca de adelante hacia atrás, cada vez mas rápido, sentía como Terrence tenía mi cabeza agarrada con las manos, presionándome contra él. Sentí como un líquido me llenaba la boca, era embriagador, lo único que atiné a hacer fue chuparlo todo.
Terrence tenía un orgasmo, para luego percibir como tomaba mi cabeza, subiéndola con rudeza para estampar sus labios con los míos. Nos besamos con sus fluidos que todavía tenía en mi boca haciendo ocasionando el beso mucho más erótico. Y así disfrutamos nuestra extremada pasión. Los pacientes al diablo, porque ya no vinieron más jejeje.
Fin.
Gracias por darme la oportunidad de escribir esta historia que es una adaptación a la película Traviesa que es un libro que trata de un romance entre un doctor y su enfermera, es una historia erótica, yo lo hice en un solo capitulo, no se escribir mucho ese tipo de historias, pero estoy dejando bien claro que la historia no es mía sino le corresponde a su autora Liss Moura.
Esperando que sea de su agrado esta adaptación, que me dejen comentarios, me apoyen como siempre con sus comentarios que son importantes para mí.
Terrytana por siempre
Me despido con un enorme abrazo a la Distancia
Maggie Grand.
