Capítulo 09

Una batalla marcada por el destino

Cambios, intervenciones y reencuentros

- Touma.. – empezó a hablar Kudamon, pero le hice una seña para que bajase la voz, pues estábamos escondidos tras unos matorrales viendo a Takeru y Patamon cuidar de un Botamon.

- ¿Qué hacemos aquí aun? – pregunto ella en voz baja, tumbada a mi lado - ¿No deberíamos ir al Monte Mugen?.

Mire a Kudamon por unos segundos – Aun no, siento que debemos quedarnos aquí por alguna razón, además no me gusta dejar a Takeru solo – dije volviendo a mirar a esos dos, y ver como Botamon digievoluciono en Koromon – Leomon debe estar ya por aquí… – pensé mientras buscaba al Leomon poseído por las ruedas negras, el cual atacaría dentro de poco.

Después de unos segundos por fin di con él, estaba en lo alto de una pendiente de tierra – ¡Kudamon! – llame en voz baja a mi compañera y señale con el dedo al imponente Leomon.

- ¿Leomon? ¿Qué le ocurre? Se ve distinto – dijo ella mirándolo fijamente.

- Debe estar poseído por las ruedas negras – dije levantándome de los matorrales – acerquémonos un poco más – dije mientras nos movíamos hacia ellos, por desgracia Leomon no espero, y con un salto, bajo con rapidez la pendiente corriendo a gran velocidad.

- ¡Maldición! – dije mientras corrimos por los árboles en dirección en la que se dirigían Takeru y Patamon, cuando llegamos cerca de su posición nos escondimos tras unos árboles.

- Touma, debemos detener a Leomon – dijo ella, lista para luchar – Aun no… – dije tranquilamente mientas observábamos como Leomon se acercaba lentamente.

- ¿Puedes oírme, mocoso? – una voz rasposa y desagradable sonó en la otra dirección, era Ogremon y tenía un bebe digimon entre sus dedos, y con su maza amenazo con acabar con el pequeño digimon si Takeru no salía.

- No… ¡Touma! Es ahora o nunca – dijo Kudamon mirándome con frustración.

- Tranquila Kudamon, todo estará bien – dije yo con normalidad, pues sabía que ellos llegarían a tiempo, aunque por dentro si estaba nervioso por alguna razón que no entendía – Vamos chicos… donde estáis…

- Como quieres que me tranqu… - Kudamon no termino su frase, pues Leomon había encontrado a esos dos y había partido el árbol donde estaban escondidos - ¡Voy a ir ahora mismo! – dijo Kudamon enfadada mirándome con reproche, y lista para salir mirando como Leomon alzo su espada, listo para acabar con Takeru, yo empecé a asentir lentamente pero vi algo de reojo que me hizo suspirar para mis adentros.

- ¡Espera!, ¡ahí están! – dije yo mirando en la otra dirección.

Una gran llamarada azul paso volando delante nuestra a toda velocidad, en direcciona Leomon, este vio el ataque y salto a un lado, esquivando por poco el ataque, Yamato a lomos de Garurumon, llego a gran velocidad en dirección a su hermano, con rapidez, se bajó de Garurumon, el cual con un agarre a Leomon, salieron de la zona de árboles para luchar.

- ¿¡Qué hace Garurumon aquí!? – dijo un confundido Ogremon, tan aturdido estaba, que no noto que él bebe digimon que tenía en su mano desapareció, cuando se dio cuenta se preguntó dónde estaba.

- No es tuyo – dijo una voz, al darse la vuelta Tai estaba con él bebe en sus brazos, y Greymon detrás de Ogremon.

Asi comenzó una batalla entre Greymon y Ogremon, y Garurumon contra Leomon, - Verlo en una pantalla no hace justicia de ninguna forma a verlo en persona – pensé mientras veíamos como Greymon con su Mega Llama llevaba a Ogremon hacia donde se encontraban los otros dos digimons.

Asi empezó una batalla campal de dos contra dos, la batalla estaba bastante igualada, ninguno daba un paso por encima del otro, ambos se atacaban físicamente y lanzaban sus ataques especiales, pero ninguno retrocedía – ¡Ahí están las ruedas negras! – pensé mirando al cielo - ¿Eh?, ¿eran tantas…? – me pregunte en voz alta – ¿Ocurre algo? – pregunto Kudamon a mi lado, yo la mire por un segundo y negué con la cabeza – No, parece que la batalla esta igualada, si vemos que necesitan ayuda, intervendremos – dije observando como las ruedas negras se acercaban hacia Leomon – No debo interferir en batallas que no son mías… es por su bien, pero tengo un mal presentimiento… – pensé viendo como Ogremon esquivaba una mega llamada de Greymon – Touma, ¿Por qué n… - Kudamon no termino su pregunta, pues en ese momento las minis ruedas negras se metieron dentro de la espalda de Leomon – Espero equivocarme – pensé viendo como Leomon rugía, tal vez de dolor o furia, quizá ambas.

- ¿¡Qué ocurre!? – pregunto Yamato con Takeru y Patamon a su lado.

Leomon rugió una vez más, completamente inmóvil, y del propio Leomon salieron alguna clase de rayos de oscuridad, y de improvisto, el buen Leomon cambio, y creció, volviéndose en una versión oscura de Leomon, ya no había rastros del antiguo héroe digimon, solo podía sentirse una oscuridad corrupta de él.

Garurumon, el cual estaba frente a el gruño, listo para volver a atacar – ¡Garurumon, muévete! – dijo Yamato, pero al gran lobo no le dio tiempo a reaccionar, Leomon preparo su puño derecho y lanzo su ataque - ¡Puño Real! – grito, y el ataque fue tan rápido y potente que derribo a Garurumon, golpeándolo contra la pared rocosa, cayendo rocas encima de él.

Por el otro lado Greymon y Ogremon estaban peleando, y a causa de esto Greymon no pudo reaccionar al rápido ataque de Leomon - ¡Puño Real! – grito de nuevo, el ataque en forma de león que ahora superaba el doble del tamaño normal, golpeo de lleno a Greymon, empujándolo contra las grandes estructuras de La Ciudad de los Comienzos.

- ¡Greymon! – grito Taichi mientras corría hacia su compañero.

- Esto va mal – dijo Kudamon viendo la situación – ¡debemos actuar! – dijo mirándome.

- Tranquila… todo está bien – dije yo mirando a Takeru y Patamon – en nada llegara la caballería – volví a hablar mirando de vez en cuando el cielo.

- ¿¡De que estas hablando!? – chillo ella en voz baja pues no quería que delataran nuestra posición.

Mire con seriedad a mi compañera – Escucha Kudamon, sé que es confuso pero, debes confiar en mí, todo ira bien, y si pasa algo, actuaremos – dije mirándola a los ojos, ella me devolvió la mirad, y después de unos segundos asintió, aun no del todo convencida.

Cuando volvimos de nuevo la visa a la batalla Leomon había agarrado a Patamon – vamos… vamos… - pensé mientras agarraba mi Digivice con fuerza en mi mano, y como caído del cielo, literalmente en este caso, un cactus gigante con guantes de boxeo cayó del cielo - ¡Puñetazos veloces! – grito Togemon, golpeando el aire, y cayendo con toda su fuerza encima de Leomon, de la mera inercia del golpe, Leomon choco con fuerza contra el suelo y reboto hacia un lado, Togemon por otro lado cayo en dirección contraria sin daño alguno.

- ¡Ah eso le llamo yo, un delivery puntiagudo! – dije con emoción, mientras veía como desde lo alto se podía ver a Kabuterimon con Koshiro y Mimi encima de él, aterrizaron al lado de Taichi y Greymon que ya se había levantado.

- Podemos usar los Digivice para vencer a Leomon! – dijo Koshiro.

- ¿Digivice? – pregunto Taichi confundido.

- Esto de aquí – dijo Mimi.

- Los Digivice pueden eliminar el poder de la oscuridad – dijo Koshiro.

Y asi Taichi en toda su imprudencia heroica, corrió directamente contra Leomon, el cual se dirigía hacia los hermanos y Patamon - ¡Leomon! ¿quieres acabar conmigo verdad? Pues aquí estoy – dijo Tai - ¿Has perdido la cabeza? – pregunto Yamato asombrado.

Leomon camino lentamente hacia Tai, y cuando estuvo frente a él, Tai con rapidez apunto su Digivice hacia Leomon, y un gran resplandor blanco salió del dispositivo digital, Leomon rugió de dolor, y lentamente las mini ruedas negras fueron saliendo de él, Yamato al entender la situación también corrió hacia Leomon y apunto su Digivice hacia Leomon.

Lentamente las ruedas negras iban saliendo, hasta que al final, las ruedas negras explotaron, Leomon cayo de rodillas aturdido, aparentemente derrotado y vuelto a la normalidad - siete.. ocho… ¿solo han salido ocho? – me pregunté – pero habían entrado diez… ¡Kudamon! - dije en voz baja con pánico.

INICIO POV Niños elegidos

Todos celebraron felices, y se agruparon lentamente, solo Takeru y Patamon se quedaron apartados, estaban hablando entre sí, y ahora que había pasado el peligro, los demás pensaron que estaba bien dejarlos solos por un momento.

- Lo conseguimos de alguna forma – dijo Yamato suspirando, los demás asintieron felices, sus compañeros digimon habían vuelto a la normalidad, pues el peligro ya había pasado.

- Si, ahora debemos ir al Monte Mugen, tengo la certeza que Sora y Joe están también ahí – afirmo Koshiro, los demás asintieron hacia su amigo, Yamato se giró para avisar a su hermano, pero vio algo inesperado, Leomon se estaba levantando lentamente, y con un rugido saco su espada y camino con rapidez hacia Takeru.

- ¡Takeru! – grito Yamato, el nombrado miro en la dirección del grito, y vio a Leomon aun poseído por el poder de la oscuridad, y se quedaron congelados.

- Gabumon/Agumon – gritaron los niños elegidos del valor y la amistad.

Los nombrados asintieron comprendiendo, e intentaron digievolucionar, pero no lo consiguieron, acaban de hacerlo, y no podían cambiar de golpe asi como asi.

Yamato entonces se giró y corrió hacia su hermano – ¡Takeru, Corre! – dijo al tiempo que se abalanzo hacia la pierna de Leomon, este con facilidad golpeo a Yamato, empujándolo lejos.

- Acabar con los niños elegidos… - repitió Leomon en trance.

- ¡Hermano! – grito temeroso Takeru, cuando Leomon por fin llego frente a Takeru y Patamon, los cuales estaban congelados por el miedo, alzo su gran espada por encima de su cabeza, y dio la vuelta a la espada para quedar invertida en su mano.

- ¡NOO! – grito Yamato intentando levantarse.

Entonces Leomon bajo su espada con rapidez – ¡No te lo permitiré! – dijo una voz desconocida para los demás, una figura desconocida embistió de repente a Leomon, y con rapidez y fuerza, se llevó lejos al gran león, como si nunca hubiese estado ahí.

- ¿Qué…? – pregunto Taichi incrédulo - ¿Qué demonios ha pasado? – dijo en voz alta.

- ¡Takeru! – grito Yamato corriendo hacia su pequeño hermano, el cual seguía en shock por lo ocurrido - ¿estáis bien? – pregunto preocupado.

Takeru y Patamon asintieron lentamente sin mirarlo, viendo fijamente en la dirección en la que desaparecieron Leomon y ese otro digimon desconocido.

- ¿Quién era el otro digimon? ¿lo habéis visto? - pregunto Koshiro intrigado.

Los demás negaron con la cabeza – Ha sido como un milagro, como si Takeru tuviese su propio ángel guardián – dijo Mimi felizmente, los demás se rieron levemente por ello al pensarlo.

- Como un ángel… - dijo Takeru en voz baja.

- Takeru – llamo Yamato, el nombrado por fin se giró para ver a su hermano – ¡No vuelvas a separarte de mí! ¿entendido? – dijo Yamato con enfado.

Takeru solo asintió con tristeza en su rostro – Lo siento… - dijo el con pequeñas lagrimas saliendo de sus ojos.

- Eres muy duro con el Yamato – reprocho Taichi.

- Metete en tus asuntos – refuto Yamato con enfado mirando a Taichi.

Viendo que podían empezar a pelearse, Koshiro inteligentemente hablo – Chicos, no es el momento, debemos ir al Monte Mugen y reunirnos con los demás, derrotar a Devimon, y con suerte saber algo de Touma – dijo firmemente con un toque de preocupación al final.

Al oír eso los demás reaccionaron y asintieron, yendo asi lentamente hacia el Monte Mugen – Pero chicos – llamo Takeru a los demás, estos se giraron para mirarle – ¿qué hay de ese digimon que se llevó a Leomon?, ¿no deberíamos ayudarle? – pregunto con timidez mientras miraba el suelo.

- Sea quien fuese ese digimon, se llevó a Leomon con facilidad, este donde este seguro que se encuentra bien, cuando todo acabe, le buscaremos para darle las gracias ¿vale? – dijo Taichi con su sonrisa característica.

Takeru y Patamon se miraron y luego ambos asintieron hacia Taichi, y asi sin más que hacer en ese lugar, partieron con rapidez hacia la cumbre del Monte Mugen.

FIN POV Niños Elegidos

Unos momentos antes

Bosque, afueras del país de los inicios

Leomon cayó al suelo con fuerza, y rugió por el dolor del placaje y el golpe al suelo recibidos, cuando se levantó lentamente, pudo ver a un ángel de cuatro alas doradas mirándole fijamente, y detrás de ella, me vio a mí, al verme, Leomon rugió.

- Destruir a los niños elegidos – dijo Leomon.

- ¿No sabes decir otra cosa? – pregunto Darcmon algo molesta.

- Quizá haya que pagar DLC's para conseguir más frases, como con EA – dije riéndome tontamente de mi propia broma.

Darcmon giro su cabeza confundida hacia mi - ¿Qué es un DLC? – pregunto ella curiosa.

- Oh, veras mi querida e ignorante Darcmon -dije al tiempo que unas gafas redondas y opacas, aparecían en mis ojos de alguna extraña forma, y levanté el dedo índice izquierdo – Veras, un DLC es un…

Asi procedí a explicarle lo que era, sin saberlo nosotros, el Leomon zombificado miraba fijamente hacia nosotros, y a través de él, Devimon miraba la situación.

- ¿Qué demonios les pasa a estos dos? – se preguntó Devimon molesto, ya que se olvidaron de Leomon, y siendo asi de cierta forma, de el - ¿es que acaso no le importa lo más mínimo la situación actual? ¡Pues no permitiré ser ignorado asi! – pensó nuevamente Devimon con frustración.

Entonces Leomon rugió con furia – Maldito niño ¿¡Como te atreves a ignorarme!? – dijo la voz de Devimon a través de Leomon.

Al oír eso, tanto yo como Darcmon, que estaba sentada a mi lado demasiado atenta a mis explicaciones como para prestar atención a otra cosa, nos giramos para verlo – Uy perdón, nos olvidamos de ti – dijimos a la vez Darcmon y yo con vergüenza, mientras nos acariciábamos la cabeza – Es que veras Leomon o Devimon o quien seas ahora mismo – dije levantando nuevamente el dedo índice – En términos de atención, Darcmon se lleva toda mi atención, porque ósea – dije encogiéndome de hombros - mírala, parece una diosa de la guerra – continue haciendo mi representación perfecta de un "Will Smith Pose" al tiempo que Darcmon posaba con algo de vergüenza como si la estuvieran esculpiendo en piedra.

Silencio, eso fue lo que nos recibió por unos segundos, en las que nos quedamos quietos sin movernos, después de otros dos segundos, Darcmon y yo nos miramos fijamente y hablamos en voz baja.

- Parece que nuestra perfecta sincronización y actuación no le gusto – dijo Darcmon algo decaída – Creo que hice mal la pose – dijo mientras hacia un lindo puchero.

- No, no, tú lo hiciste genial Darcmon – dije acariciando su cabeza – pasa que DeviLeomon o como sea, no tiene sentido del gusto, ni buen estilo, solo fíjate donde vive, en una casa toda destruida que ni El Chavo quisiera vivir ahí – dije sin intentar disimular el tono de mi voz, Darcmon aunque no entendió del todo lo que dije, se rio, ahora más animada.

- No sé qué diablos dijiste, ¡pero me ofende! – dijo Devimon a través del cuerpo de Leomon.

- Uys, uno de la generación de cristal nació antes de tiempo, que miedo – dije haciendo una pose exagerada de miedo, Darcmon se tapó la boca para evitar reírse de nuevo, intentando mantenerse seria.

- ¡SUFICIENTE! – grito Devimon – Leomon, acaba con ellos, no tengas ninguna compasión, que sufran – dijo la voz de Devimon, y en ese momento Leomon dio un paso atrás, como si Devimon ya no interfiriera en su cuerpo.

- Bueno, por mucho que me encantaría seguir con la comedia, es hora de salvar a Leomon, se lo debemos, él nos salvó, debemos hacer lo mismo – dije ahora con seriedad.

- Si, es hora de ser los salvadores y no los salvados – dijo Darcmon, y en ese momento, sin contemplaciones, saco las dos espadas de su espalda – Leomon ten paciencia, muy pronto volverás a la normalidad – dijo Darcmon mirando a Leomon, y sin más que decir, se puso en una postura de ataque, lista para empezar el combate.

Leomon, por su parte saco su espada y se puso en guardia,

Y en un abrir y cerrar de ojos, ya estaban chocando sus armas, Darcmon era más rápida y ágil, Leomon era más fuerte y resistente, ambos parecían estar igualados, ni siquiera el hecho de que Darcmon estuviese usando sus dos espadas parecía dar una ventaja clara para el habilidoso Leomon poseído.

Ambos volvieron a chocar sus espadas, y después de unos momentos de confrontación, ambos se separaron de un salto hacia atrás – Es muy fuerte, con pura fuerza bruta no ganare – dijo Darcmon, Leomon dio un paso atrás quedando de lado y mirando a Darcmon y entonces dio un salto al aire - ¡Patada aplastante! – grito y con una rapidez increíble, lanzo una patada directamente al cuerpo de Darcmon, el cual no pudo esquivarlo - ¡Aagh! – grito Darcmon por el dolor y cayendo hacia atrás, pero pudo recuperarse rápidamente clavando ambas espadas al suelo para ralentizarse.

Sin darle tiempo a descansar, Leomon salto de nuevo alzando su espada, listo para dar un tajo vertical hacia Darcmon - ¡Darcmon!, ¡salta! – grite advirtiéndola del próximo ataque de Leomon, ella sin pensarlo ni dudarlo salto hacia atrás con rapidez, esquivando por poco el ataque mortal de Leomon, la espada de Leomon quedo incrustada en el suelo con profundidad, y por la fuerza puesta no podía sacar la espada con facilidad quedando asi distraído.

- ¡Darcmon ataca ahora!, ¡debilítalo! – grite yo, ella asintió, con rapidez cruzo sus manos y espadas, levanto ambas por el lado izquierdo de su cabeza y grito – ¡Cuchillas de luz! – y con un rápido tajo vertical hacia abajo, creo múltiples cuchillas de luz eléctricas que dieron de lleno a Leomon, dejándolo asi electrificado y debilitado.

- ¡Bien hecho! – dije mientras corría hacia Leomon, agarre mi Digivice y lo apunte directamente hacia el León guerrero – se acabó Leomon, es hora de que vuelvas a la normalidad – y en ese momento mi Digivice brillo con fuerza y un gran rayo de luz salió del mismo, dándole de lleno a Leomon, el grito de dolor nuevamente, pues las ultimas mini ruedas negras salieron de él, cuando las mini ruedas negras fueron destruidas, Leomon cayó por fin al suelo – Se acabo… - dije mirando al debilitado Leomon.

- ¿Volverá a ser el de siempre? – pregunto Darcmon llegando a mi lado.

Yo asentí sin mirar a mi compañera – Ha pasado por mucho en poco tiempo, esperemos que despierte y luego partiremos sin miramientos hacia el Monte Mugen – dije dando la espalda a ambos y me senté en un árbol cercano.

Cerré mis ojos para pensar en todo lo ocurrido – ¿Por qué ha pasado esto?, se supone que Leomon volvería a la normalidad luego de que Tai y Yamato usaran sus digivices, incluso antes de todo eso, había diez ruedas negras, y no eran tantas…, y también está Chamelemon y ese señor al que sirve… ¿mi presencia está cambiando la historia? Y si es asi… ¿Por qué?, Ramnesis no me dijo nada de que la historia cambiaria… - abrí mis ojos mirando al cielo, el cual que estaba oscureciendo, y entonces sentí como algo se apoyaba en mis piernas, miré hacia abajo y vi a Kudamon apoyada en mí, y me miraba fijamente esperando algo.

Yo sonreí y acaricie su cabeza lentamente, ella cerro los ojos encantada – Eso no importa ahora mismo, el día que vea a Ramn, primero la golpeare por no haber dado señales de vida en 10 años, y luego le preguntare por todo esto – pensé mirando hacia el Monte Mugen, que se veía a lo lejos.

- Ugh… - oímos un quejido y ambos miramos hacia Leomon, que se levantaba lentamente - ¿Cómo te sientes, Leomon? – pregunte desde mi posición.

Leomon alzo la mirada y nos miró fijamente por un momento, hasta que se dio cuenta de quienes éramos, fue entonces que abrió sus ojos con sorpresa – Touma.. Kudamon – dijo en voz baja, y lentamente se sentó frente a nosotros – ¿Vosotros me habéis liberado del control de Devimon? – pregunto, nosotros asentimos sonriendo – Ha costado lo suyo, y no hemos sido los únicos en ayudarte, pero si – dije sonriendo con calma – Me da gusto ver que estas bien por fin, y haber podido ayudarte en compensación de la otra vez – dijo ahora Kudamon sonriendo con confianza.

- Os noto… diferentes, con más confianza en vosotros mismos, como si hubieseis cambiado y pasado por mucho en tan poco tiempo – dijo Leomon sonriendo al final – os sienta bien.

Nosotros asentimos aun con una sonrisa en confirmación – Han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos.. pero ahora mismo no es el momento para eso, escúchame Leomon, hay algo que debo pedirte – dije con seriedad, el me miro con curiosidad, entonces le pedí que cuando la batalla terminase, debía hablar con mis amigos, y contarles acerca de la historia de los niños elegidos, el asintió comprendiendo.

- Bien, con eso dicho – dije mientras nos levantábamos - Hay una batalla final que librar, y debemos partir hacia ahí sin demora – nos acercamos a Leomon – Leomon sé que te pido mucho, pero quiero que luches a nuestro lado, quiero mostrarte el poder del vínculo entre Kudamon y yo – dije yo levantando el brazo para chocar mi puño con el de Leomon, el vio mi acción, y sonriendo choco mi puño con el suyo – Sera un placer luchar al lado de dos amigos – dijo el sonriendo, nosotros asentimos sonriendo de igual manera, y asi, los tres juntos y sin más que decir, partimos a toda velocidad hacia el Monte Mugen, donde la batalla final se acercaba.

Tiempo después

Monte Mugen

Habíamos llegado a la base de la montaña, y habíamos visto desde lo lejos, decenas de ruedas negras volar a toda velocidad hacia la cima del Monte Mugen, lo que significaba que la batalla ya había comenzado o estaba a punto de comenzar, cuando llegamos a la base del Monte Mugen oímos un ruido ensordecedor, sorprendidos, los tres miramos hacia arriba e impactados vimos a Devimon, que ahora tenía un tamaño descomunal, podría medir cerca de quince a veinte metros

- Ese es… ¿Devimon? – pregunto Kudamon incrédula con los ojos muy abiertos.

- Ha absorbido el poder de la oscuridad para volverse tan grande – dijo Leomon con seriedad.

- ¿Porque siento la imprudente necesidad de gritar "Sasageyo"? – pregunté al aire, luego negué con la cabeza, no era momento para tonterías – Leomon – llame, el nombrado me miro con curiosidad – No me gusta decir esto pero, tú eres más rápido que nosotros, ¿podrías adelantarte e ir con mis amigos, y ayudarles hasta que lleguemos nosotros? – pedí con seriedad.

Leomon asintió conforme – Bien, ganare algo de tiempo hasta que lleguéis... – Leomon se giró hacia el camino de subida – Solo por si acaso… ha sido un placer conoceros – dijo Leomon, y sin esperar respuesta dio un gran salto y con toda su velocidad corrió hacia la ladera del Monte Mugen, desapareciendo rápidamente en la oscuridad de la noche.

Cuando ya no pudimos verle, solté un suspiro que no sabía que contenía, miré a Kudamon fijamente, la cual flotaba a mi lado, ella me devolvió la mirada, y asi, con un asentimiento mutuo, corrimos a toda velocidad hacia la cima, ahora destruida, del Monte Mugen.

La subida, al contrario que la primera vez, fue rápida, pues recordábamos el camino, pero ahora, estaba llena de peligros, dado la batalla que se libraba en la cima, no paraban de caer rocas y escombros, estábamos casi llegando a la cima, y el ahora gigante Devimon, se veía más y más imponente, pude ver como Devimon agarraba a Birdramon y con facilidad la empujo contra Greymon, y ambos cayeron de la zona elevada de la cima hacia la parte baja.

- Esto no me gusta – dije jadeando mientras veíamos el combate.

- ¡Déjame digievolucionar!, ¡Iré a ayudarlos! – dijo Kudamon mientras me seguía el ritmo.

- ¡No!, ¡Esperemos a estar más cerca! – respondí mientras que dejamos de correr, cuando por fin llegamos a la cima - Esto deben hacerlo ellos, no debemos intervenir – dije mientras nos resguardamos en un saliente elevado, desde donde se encontraban el resto.

Kudamon no aguanto más la frustración, y me dio un golpe para llamar mi atención y me hizo girar hacia ella, encarándola - ¿¡Por qué!?, ¿Por qué no me dejas actuar cuando debemos hacerlo?, ¿¡Por qué quieres esperar para ver como tus amigos sufren!? – dijo ella enfadada - ¿¡Es que no sientes nada al ver como sufren!? – pregunto ella con rapidez y desesperación en su tono, yo no dije nada, porque no sabía que decir, y entonces ambos nos giramos, y vimos como Devimon agarraba a Ikkakumon y lo lanzaba contra Kabuterimon, asi chocando ambos y cayendo al suelo.

- ¡Tu no paras de decir que no debemos interferir en sus batallas, pero mira lo que ocurre al no hacerlo! – exclamo ella mirando como Devimon acercaba su gigantesca mano hacia Takeru y Patamon, mi corazón latió con fuerza, pero se calmó al recordar y ver que Garurumon salto hacia la muñeca de Devimon para alejarlo de los otros dos.

- ¿Ves? No pasa nada, están bien – dije con una sonrisa torcida – estarán bien... al final.

Kudamon me miro incrédula, sin poder creer lo que estaba diciendo, pero que más podía hacer… - No puedo meterme en una batalla de los niños elegidos… – dije al final y mire como los digimons de mis amigos se lanzaban con desesperación hacia el cuerpo de Devimon, mordiéndoles y arañándole, dándolo todo para frenarlo, pero en ese momento Devimon expulso una gran barrera de oscuridad, alejando a todos los digimon de él, dañando en el proceso también a los chicos.

La onda también nos empujó a nosotros, y caímos al suelo, cuando abrí mis ojos y me arrastré hacia el borde de donde nos encontrábamos, pude ver algo que me impacto y me llego al corazón, mis amigos, todos ellos estaban heridos, tirados en el suelo malheridos, Devimon rio con crueldad, y con una patada, empujo a Greymon contra Togemon, hiriéndolos más aun, y asi siguió contra los demás digimon.

- Touma.. si no actuamos ahora…tus amigos y los digimon, todos ellos morirán – las palabras de Kudamon me congelaron.

- ¿Morir? – pregunte sin mirarla.

Fue entonces cuando bajé mi vista, y pude ver a Takeru y Patamon tirados en el suelo, aun lado de ellos, estaba Yamato también herido y en el suelo, y pude oír como llamaba a su hermano pequeño –Yo… yo no puedo intervenir… no soy parte de esto..– dije con vacilación y miedo, y no vi la cara de incredulidad y miedo de Kudamon.

Fue entonces cuando sentí un dolor punzante en mi rostro, me giré y vi como Kudamon me había golpeado con fuerza, mientras lagrimas caían de sus ojos – ¡Tú también eres un niño elegido! ¡Y formas parte de este mundo tanto como ellos!, ¡Y ellos son tus amigos y necesitan ayuda o acabaran muriendo!, ¡Asique deja de actuar como un idiota con eso de no intervenir y ayudémosles! – exigió y pidió ella desesperadamente.

Giré mi cabeza hacia abajo y vi como Patamon, con valor se alzó y ataco a Devimon, pero no le hizo ningún daño, cuando la mano de Devimon estuvo a punto de atrapar a Takeru, Patamon se puso en medio para protegerle, pero en esta ocasión, Devimon no lo agarro con su mano, si no que empujo a Patamon hacia Takeru – Ha vuelto a cambiar… pero… no… debo actuar… ¡Ahora mismo! – pensé con una nueva determinación.

POV Inicio Campo de batalla

- ¡Os matare a los dos!, ¡Al mismo tiempo! – grito Devimon, y ahora con rapidez acerco su mano gigante hacia ellos.

- ¡No lo permitiré! – una voz sonó desde lo alto, y Devimon se detuvo, pues en ese momento, una gran y resplandeciente luz brillo por encima de el - ¡¿Qué!? – exclamo el, la luz fue tal que tuvo que cerrar sus ojos.

Los demás miraron hacia arriba como pudieron, y cuando la luz desapareció, no había nada proveniente de él.

Fue entonces cuando Devimon sintió una ola de aire que hizo retroceder su mano de Takeru y Patamon, los cuales estaban inmóviles por el shock, Devimon estaba sorprendido, no sabía que estaba ocurriendo ahora - ¿¡Quién es!?, ¡Muéstrate! – exigió enfadado.

- ¡Ten no Kōjin! – una voz se oyó desde lo alto, en el cielo de la noche, y todos vieron como una gran hoja dorada de energía, con forma de media luna, impactaba de lleno en el pecho de Devimon, este grito de dolor cayendo de rodillas.

- ¡Es increíble! – dijo Taichi sorprendido.

- ¿Quién lo ha hecho? – pregunto Koshiro mirando hacia arriba, los demás también miraron, pero no podían ver nada con claridad por la altura, los únicos que pudieron ver vagamente a la figura fueron los hermanos y Patamon, pero solo pudieron ver una silueta con lo que parecían ser cuatro pares de alas doradas, y antes de que pudieran ver mejor, voló a toda velocidad, lejos de escena.

- Como es posible… ¿Cómo puedo sentir este dolor? - dijo Devimon mientras se levantaba malherido por el ataque de tipo sagrado que recibió, alzo la mirada para ver a su enemigo, pero no encontró a nadie - ¡No tengo tiempo para esto! ¡Debo acabar con este niño débil y patético! – y una vez más, acerco su mano hacia Takeru y Patamon, pero en esta ocasión, Takeru estaba de pie, y aunque ambos soltaban lágrimas, los dos miraban a Devimon con una ferocidad nunca antes vista en ellos - ¡Nosotros no somos débiles!, ¡Pagaras por lo que has hecho! – gritaron ambos, y ocurrió, otra luz muy brillante salió desde Patamon, todos estaban impactados, y vieron como la luz brillante que era Patamon, se alzaba en el aire brillando, como si el cielo mismo clamara su aparición.

POV Fin Campo de batalla

Me encontraba escondido tras uno de los árboles, desde donde podía ver todo lo que ocurría frente a mí, Darcmon apareció justo a mi lado, y ambos vimos como Patamon lentamente dejaba de brillar, y ante todos nosotros, en el campo de batalla, aparecía Angemon.

Darcmon me miraba a mí y al campo de batalla de forma continua, yo sabía que quería luchar, podía sentirlo, su ansia de querer luchar para derrotar al malvado Devimon, pero la cuestión era… ¿debería dejar que lo hiciese?.

- Darcmon, sé que quieres volver al campo de batalla pero… no sé si sea lo correcto – dije mientras veíamos como Angemon se abalanzaba ante Devimon, usando su bastón sagrado golpeo a Devimon, y ambos empezaron un pequeño combate cuerpo a cuerpo, en el que Devimon al estar herido por el ataque de Darcmon, ahora era más lento y débil, pero apenas se notaba.

- ¿De que estas hablando?, Angemon no podrá acabar con Devimon por sí solo – dijo Darcmon mirándome ahora a mí con confusión.

Yo suspire, sin saber bien cómo explicarlo, pero debía saberlo, al menos para que pudiese comprenderlo – Darcmon, me temo que no he sido del todo sincero contigo… pero no puedo contarte todo con detalles, lo tengo prohibido – dije mirando ahora a mi compañera, la cual me miraba con sorpresa y confusión.

- ¿Tiene algo que ver con lo de que no podemos intervenir? – dedujo ella inteligentemente.

Yo sonreí con triste y asentí, después volví a mirar el campo de batalla, donde Angemon seguía peleando con dificultad contra Devimon, pues cuando conseguía acercarse a un punto vulnerable, Ogremon aparecía a veces para bloquearlo – Veras… agh, no sé cómo explicarlo… yo… ¡Yo puedo ver el futuro! – dije al final mirándola de nuevo.

Los brillantes ojos azules de Darcmon se abrieron con sorpresa - ¿Ves el futuro? – dijo incrédula - ¿Lo dices enserio? – pregunto sin creerme del todo.

Yo asentí – No puedo contarte la verdad… asi que diré una verdad camuflada de mentira – pensé – Digamos, que de cierta forma, puedo ver el futuro, y se cosas que pasaran del presente, al futuro lejano, no puedo contarte nada de lo que ocurrirá en el futuro, porque lo tengo prohibido por alguien superior a nosotros pero… – dije mirando al campo de batalla donde Angemon retrocedió herido por el enfrentamiento en solitario – No sé porque exactamente, pero de la historia que yo he visto, han cambiado algunas cosas, en mayor o menor nivel y me preocupa que mi aparición en este mundo, este cambiando la historia – dije con honestidad.

Darcmon no se movió de mi lado, viendo también la batalla – Y… ahora va a pasar algo importante ¿Verdad? – pregunto ella, yo asentí en silencio – Y te preocupaba que al intervenir en esta batalla, ¿cambiase la historia? – pregunto ella mirándome, yo volví a asentir en silencio.

- La historia ha cambiado, aunque no hayamos intervenido, ha ocurrido algo que no debería haber pasado, por pequeño que fuese, por eso quiero preguntarte algo muy importante Darcmon – dije con seriedad, mientras veíamos como Devimon lanzaba energía oscura, que Angemon esquivaba con dificultad.

Darcmon giro su cabeza hacia mí y asintió, prestándome atención por mi seriedad.

- Si intervenimos ahora… tu y Angemon podréis derrotar a Devimon sin problemas, pero, Takeru y Patamon no mejoraran, no avanzaran, se quedarán siempre como son, o lo que es peor… puede que al intervenir, cambiemos la historia a algo mucho peor, puede que incluso la historia cambie completamente – afirme, acariciando mis ojos con molestia.

- Por otro lado, si no intervenimos, Si dejamos que Angemon y Takeru luchen solos contra Devimon… acabarían venciendo, pero a un coste alto, y ambos sufrirán por un tiempo… pero a pesar de todo, Takeru y Patamon estarían juntos al final, y el mejoraría como persona, el hecho de que ocurra, lo que va a ocurrir, es la mejor opción… pero – aprete mi puño con frustración – pensar en todo el dolor por el que van a pasar Takeru y Patamon, sabiendo que puedo cambiarlo.. me llena de frustración – dije con rabia.

Darcmon me escuchaba atentamente mientras me miraba, después miro hacia el campo de batalla, y vimos como Angemon lentamente estaba retrocediendo y herido – No termino de entender tu poder de ver el futuro o lo que me has explicado, es confuso para mí, pero… si hay algo que se con certeza – dijo ella mientras me miraba con una sonrisa – Es, que confió en ti, y sé que tus amigos también lo hacen, y sea cual sea la opción que escojas, sé, que será la opción correcta, y yo estaré contigo hasta el final, apoyándote en todo, porque eres mi compañero, mi amigo – dijo con confianza.

Baje la cabeza con tristeza – ¿Crees que… me perdonaran? Por lo que va a ocurrir, por lo que ocurrirá en el futuro, si algún día se enteran de esto… – pregunte sin mirarla, ella tomo mi mano, y la entrelazo con la suya, levante la cabeza para mirarla – Si verdaderamente son tus amigos, lo harán, solo tendrás que explicarles, y sé que al final, lo aceptaran– dijo sonriendo con delicadeza.

Yo sonreí con tristeza y asentí, y en ese momento vimos como un herido Angemon alzaba su bastón sagrado con sus dos manos hacia arriba, y pidió que el poder sagrado de los Digivice fuera hacia él, siete haces luz pura salieron disparados hacia Angemon, pero mi Digivice no reacciono, asi que dimos un paso hacia adelante, agarre mi Digivice, y pedí que todo nuestro poder fuese hacia Angemon, y de inmediato mi Digivice reacciono, sacando otro haz de luz brillante, dando directo en Angemon, Darcmon volvió a su estado de Kudamon, pero aun asi no soltamos nuestras manos, el digimon ángel noto el nuevo haz de luz, y con su vista siguió el rastro, hasta notar nuestra presencia a lo lejos, parecido sorprenderse, pero luego sonrió con amabilidad y dijo en silencio – Gracias – yo llore en silencio y asentí, y respondí – Lo siento… - y asi el bastón de Angemon se transformó en energía pura, y acabo todo en su puño, Ogremon intento atacar, pero fue inútil, y gracias al poder sagrado, salió del cuerpo de Devimon.

- ¡Mano del Destino! – grito Angemon, y con todo su poder lo lanzo directamente a Devimon, atravesándolo por completo, iluminando consigo, toda la Isla File.

- Idiota… eres un idiota Angemon, has puesto todo tu poder y vida misma en tu ataque… la Isla File no es la única zona atrapada por el poder de la oscuridad, más allá de esta isla hay otros digimon muchos más crueles y poderosos que yo, lo único que lamento, es no haber acabado con ese maldito niño maleducado que no ha aparecido al final, pero es igual, porque dentro de poco… ¡será vuestro fin! – dijo Devimon riéndose con crueldad, y al final, desapareciendo… para siempre.

Después de eso… Angemon murió, y Takeru grito con impotencia a su compañero caído, desde la lejanía, nosotros observamos, podía dolor en mi pecho, podía sentir el dolor de la perdida de Takeru como si fuese la mía, quería correr hacia él e implorarle perdón, pero no podía hacer eso ahora mismo, ahora mismo, lo mejor que podía hacer era alejarme de ellos… por ahora, aprete con rabia y frustración, la pequeña pata de Kudamon, y ella me lo devolvió de la misma forma, lentamente, vimos como frente a Takeru, aparecía un digihuevo blanco con rayas naranjas.

- El ciclo de la vida… - dije con voz entrecortada.

- Touma – llamo Kudamon, y gire su cabeza en la dirección que señalaba.

Estábamos en una posición por encima de los demás, y desde ahí, pudimos ver como los pedazos de la Isla File estaban volviendo a unirse, poco a poco, el caos provocado por Devimon seria remitido, y pronto la paz volvería a la Isla File.

Poco tiempo después

- ¿Que hacemos ahora? – pregunto Kudamon mirando hacia los niños elegidos – ¿vamos con ellos? – pregunto de nuevo.

- Ahora aparecerá Gennai… me pregunto si sabrá de mi existencia – pensé viendo cómo se reunían en circulo – Veamos que pasa a continuación… - dije simplemente, no tenía el valor de verlos ahora mismo.

POV inicio niños elegidos

- Devimon dijo que había digimons más malvados y poderosos que el más haya de esta isla – comento Yamato.

- Y yo pensando que al derrotarlo volveríamos a nuestro mundo… - dijo Joe decaído.

- Yo no quiero seguir peleando, ¡quiero ir a casa! – se quejó Mimi.

- Pero si el único modo de volver es seguir peleando, debemos hacerlo – afirmo Taichi.

Todos se quedaron en silencio por unos momentos.

- Chicos, sé que quizá no sea el mejor momento pero… ¿recordáis lo que dijo Devimon al final? – pregunto Sora indecisa.

Los demás la miraron, y ella se puso nerviosa, pero luego hablo de nuevo – Dijo.. que lo único que lamentaba, es no haber acabado con un niño maleducado que no apareció – dijo Sora repitiendo las palabras de Devimon.

- Es cierto, lo dijo – confirmo Koshiro - … espera, ¿crees que hablaba de… –Koshiro no termino la pregunta, pues Sora asintió.

- Seguramente hablase de Touma, y si es asi, él está en la isla File, y se haya enfrentado de alguna forma a Devimon – comento Sora con una pequeña sonrisa de esperanza.

- Pero… si él está en la Isla File, ¿Por qué no se ha reunido con nosotros?, ¿por qué no apareció en la batalla contra Devimon? – pregunto Joe con una mirada indecisa e insegura.

Sora iba a hablar de nuevo, pero al no encontrar una respuesta se quedó callada, los demás también se quedaron en silencio, todos pensando en su preciado amigo del cual no sabían nada.

- Chicos escuchad – llamo Koshiro, y todos le miraron – Yo creo, que Touma está aquí, y debió aparecer en otra parte de la isla, y ha estado buscándonos y siguiéndonos, pero de una forma u otra no nos ha podido alcanzar.

- Venga Koshiro, vale, este lugar es grande, pero me cuesta creer que no haya podido alcanzarnos – refuto Yamato – yo creo que no ha querido ayudarnos y está por su cuenta.

Koshiro entrecerró los ojos con algo de molestia – Piensa en ello Yamato, desde que hemos llegado a este mundo no hemos parado de movernos, apenas hemos estado medio día en una misma zona, y esta isla es enorme, tardarías una semana entera en cruzarla yo… yo creo que él ha dado todo de si por alcanzarnos y.. creo que si nos ha ayudado – dijo al final Koshiro cabizbajo.

Los demás le miraron esperando que continuara, el suspiro y continuo.

- ¿Recordáis la batalla contra Leomon?, parecía que había sido derrotado, pero de alguna forma no desapareció todo el poder de la oscuridad en él, e intento volver a atacar – los demás asintieron – y cuando parecía que iba a atacar a Takeru, algo o alguien apareció de la nada, llevándose a Leomon lejos de nosotros, que no podíamos defendernos… yo creo que quien nos ayudo fue Touma, y su compañero digimon – dijo finalmente cogiendo aire.

- ¿Y por qué crees eso? – pregunto Taichi.

- Pensad en ello, ¿quién si no iba a hacerlo?, si bien hemos ayudado a muchos digimon, ninguno se encontraba por esa zona, y aunque apenas pudimos ver al que se llevó a Leomon, ninguno de nosotros lo reconoce ¿verdad? – pregunto mirando a todos, todos ellos negaron en respuesta, salvo uno.

- Yo.. yo creo en lo que dice Koshiro – dijo Takeru para sorpresa de todos.

- ¿Qué quieres decir? – pregunto Mimi confundida.

- Antes, durante la batalla con Devimon, cuando todos nuestros compañeros estaban debilitados y no podían luchar, Devimon se acercó hasta mí y Patamon… y cuando parecía nuestro fin, una luz brillante como una estrella brillo encima de nosotros, y nos protegió a todos ¿recordáis? – pregunto Takeru con pequeñas lagrimas pero con una mirada firme en su rostro.

Los demás abrieron los ojos, olvidando ese pequeño hecho – Pero eso no demuestra que fuese Touma.. – dijo Joe pensativo.

Takeru negó con la cabeza - ¡No! ¡Fue el!, Patamon y yo estábamos más alto que vosotros, y pudimos ver vagamente la figura de lo que parecía una mujer con alas, y era la misma que nos protegió de Leomon – dijo Takeru con determinación y brillo en sus ojos – Tu también lo viste, ¿verdad, hermano? – pregunto mirando a Yamato.

Yamato asintió – Si, apenas pudimos verlo, pero en el cielo pudimos ver lo que parecía una silueta con cuatro alas doradas, y si Takeru cree que fue cosa de Touma, yo también lo creo – afirmo con una sonrisa de confianza, a la cual Takeru devolvió con felicidad – No sé porque ese tonto de Touma no se ha reunido con nosotros pero – Yamato se crujió los nudillos mientras sonreía con maldad – me asegurare de sacarle las respuestas a golpes.

Los demás se rieron por lo dicho y asintieron ahora más tranquilos.

- ¡Si!, en cuanto lo encontremos, entre todos le machacaremos a golpes hasta sacarle las respuestas – dijo Tai con una sonrisa igual de malvada – y si se escapa, peor para él, ¿estáis conmigo? – dijo ahora Yamato con una sonrisa feliz.

- ¡Si! – dijeron todos alzando el puño al aire con risas.

FIN POV Niños elegidos

- Tus amigos se ven agradables, y bromistas.. ya sabes por eso de sacarte respuestas a golpes – dijo Kudamon riéndose.

- … si claro, bromas – dije secamente viéndolos desde lo alto, pero finalmente sonreí con tristeza – pero si, son los mejores amigos que he tenido en mi vida, daría todo por ellos.

Kudamon me miro con una pequeña sonrisa, pero teniendo también el ceño fruncido, quedando una cara extrañamente graciosa, yo me rei de su expresión y acaricie su cabeza – también daría todo por ti, celosa – dije bromeando.

Kudamon hizo un resoplido de satisfacción e indignación por partes iguales, y yo volví a reírme, mi risa paro cuando un derrumbamiento de tierra rompió el suelo frente a mis amigos.

- Ahí está ese viejo, que no es viejo, pero parece viejo, y en la serie nunca explicaron porque era viejo y luego volvió a ser joven – dije suspirando con fastidio.

Kudamon me miro con una cara extraña, pero sabiamente, la ignore, y asi, nos centramos en lo que el viejo Gennai diría.

POV Inicio Niños elegidos

Frente a los niños, había aparecido una especie de holograma extraño, y dentro de él había un anciano de aspecto extraño.

El anciano miro a todos los presentes, y luego volvió a mirar, como buscando algo más, luego volvió su vista al frente, y por fin hablo – Asi que vosotros sois los niños elegidos, lo hicisteis muy bien contra Devimon.

- ¿Quién eres tú? – pregunto Taichi en nombre de todos.

- ¿Eres aliado de Devimon? – pregunto Yamato con desconfianza.

- No debéis preocuparos, estoy de vuestro lado – respondió el anciano con simpleza.

- No puedo creer que enserio haya más humanos en este mundo – dijo Sora sorprendida.

- Bueno, soy humano, pero al mismo tiempo no – dijo el anciano.

- ¿Eres un fantasma?, porque tengo una cámara en mi bolso – dijo Mimi con una sonrisa triunfante.

El anciano miro con consternación a Mimi, y sin decir nada volvió a mirar al frente – Me llamo Gennai, intenté hablar con vosotros varias veces, pero no pude por culpa de Devimon.

- ¿Hablar con nosotros?, ¿desde dónde? – pregunto Koshiro.

- Desde un lejano continente llamado Server, al otro lado del océano – respondió Gennai.

- ¿Cuánto tiempo lleva aquí? – pregunto Sora.

- Desde el principio de este mundo – respondió de nuevo con monotonía.

- Fue usted quien nos trajo aquí? – pregunto ahora Mimi.

- No, no fui yo – respondió Gennai.

- ¿Y por qué estamos aquí? – pregunto nuevamente Mimi.

- Bueno…. No tengo ni idea – respondió con sinceridad.

Todos estaban sorprendidos, cuando por fin encuentran a otro humano, o lo que parece ser un humano, no puede ayudarles ni sabe nada.

- De casualidad, ¿no sabrá como podemos volver a nuestro mundo? – pregunto Takeru hablando por primera vez en un buen rato.

- Tampoco lo se.. – respondió mientras miraba a otro lado, evadiendo las miradas.

- Está claro que no podemos confiar en este viejo, necesita una actualización – afirmo Tai con sospecha.

- Yo sin embargo, tengo una confianza total en vosotros – dijo Gennai – debéis venir a Server y acabar con el enemigo, si sois los auténticos niños elegidos, podréis hacerlo.

- Pero no sabemos dónde está ese continente – respondió Koshiro.

- Lo sé, por eso te enviare un mapa del DigiWorld a tu ordenador portátil – dijo Gennai.

- Pero, si el enemigo es más poderoso que Devimon, no podremos hacer nada – dijo Joe.

Fue entonces cuando Gennai explico sobre los emblemas y los circuitos, explicando que los emblemas están distribuidos por todo el continente, mientras que los circuitos fueron escondidos por Devimon.

- Señor Gennai, queremos preguntarle sobre un amigo nuestro, se llama Touma y nos gustaría saber si sabe algo de el – pregunto Koshiro con preocupación por su mejor amigo.

- Lamento decir que no sé dónde se encuentra vuestro amigo – dijo Gennai con francesa - pero si se, que se encuentra en este mundo, pues, son ocho niños los que llegaran a este mundo, y ocho niños serán los que acabaran con el mal del mismo, o al menos eso cuenta la leyenda - Gennai cogió aire y a continuación dijo - No debéis preocuparos por vuestro amigo, el estará bien, estoy seguro de ello, y también estoy seguro que se dirigirá al continente de Server, y os lo encontrareis ahí, pues vuestro destino es estar juntos, y luchar juntos - dijo Gennai, lo cual sorprendió a todos enormemente – ahora bien, debéis saber qu.. – Gennai no pudo terminar sus palabras, pues el holograma empezó a sufrir interferencias.

- Vuelto… interferencias… amigo… aquí.. venir… continente… - y asi la imagen del anciano desapareció, como si no hubiese estado ahí.

Todos se quedaron en silencio por unos momentos, estaban asimilando la situación, un nuevo continente, nuevos aliados y nuevos enemigos… y Touma, su amigo desaparecido, del cual no sabían nada de el desde que llegaron a este mundo, hace ya más de una semana

Koshiro rápidamente encendió su ordenador portátil – El mapa ha llegado bien – dijo Koshiro.

- ¿Qué hacemos ahora? – pregunto Sora.

- Primero vamos a bajar de esta montaña, luego comeremos algo, y luego hablaremos de ello – dijo Taichi con su característica sonrisa.

Y asi los siete niños y sus digimon bajaron la montaña, donde posteriormente decidirían ir a Server, no solo para salvarlo, sino también para encontrar por fin, a su preciado amigo perdido, y con la esperanza puesta en ellos de encontrarlo, se encaminaron a trazar un plan para llegar al continente de Server.

POV FIN Niños Elegidos.

Vimos como los demás se alejaban lentamente, para mi sorpresa Gennai sabia de mi existencia – Bueno, tampoco es tan sorprendente… en la historia original sabía que eran siete y luego ocho, pero ahora somos ocho, y luego seremos nueve con Hikari, supongo que para él siempre han sido nueve y no ocho los niños elegidos, algo que ya estaba destinado en este universo, por asi decirlo… agh esto me da dolor de cabeza – pensé mientras acariciaba mi mente - pero me pregunto que más iba a decirles antes de que fallara la comunicación… - deje de pensar en ello cuando sentí que alguien me jalaba de la chaqueta, yo mire hacia un lado, y vi a Kudamon mirándome.

- ¿Qué pasa? – pregunte.

- ¿Que hacemos ahora?, ¿Iremos con ellos? – pregunto ella.

- Hmm… - pensé en ello – no puedo aparecer simplemente de la nada… quizás debería encontrarme con ellos en Server, como dijo Gennai... – mis pensamientos se interrumpieron de nuevo, pero esta vez no fue Kudamon quien hizo la interrupción, si no un sonido extraño, gire mi cabeza con rapidez, pero no había nadie ahí.

Me levante al volver a oír el sonido - ¿Qué es eso? – pregunte en voz baja - ¿El que? – pregunto Kudamon – Chss – dije yo pidiendo su silencio, pues volví a oír el sonido, era como si me llamase… - por ahí – dije, y sin pensarlo dos veces, como si mi propio corazón gritara que fuese hacia ahí, fui.

- ¡¿Qu..!? ¡Touma espera! – grito ella, pero no pare, pero baje el ritmo para que me alcanzase - ¿Qué ocurre? – pregunto ella incrédula.

- ¿Es que no lo oyes? ese sonido… parece una voz – dije mientras corría por los árboles, la voz poco a poco fue haciéndose más clara y cercana, y podía sentir un calor brindando en mí, como algo que no había sentido en mucho, mucho tiempo.

Al final nos detuvimos frente a una pared de tierra, no había nada ahí solo la pared por la que subía la montaña, y árboles.

- No.. no lo entiendo – dije respirando con dificultad – puedo.. puedo oír la voz, detrás de esta pared.

- Touma… ¿Qué te ocurre?, ¿Te has golpeado la cabeza? – pregunto ella con miedo.

Yo mire a mi compañera y luego a la pared - ¿Acaso me he vuelto loco? – pregunte mientras ponía mi mano en la pared.

Al poner mi mano, la pared brillo, y parte de la pared frente a nosotros, desapareció.

Los dos abrimos los ojos con asombro e incredulidad, pero ahora, ahora el sonido era claro, me estaba llamando, decía mi nombre.

- Creo que si me volví loco Kudamon… - dije con miedo mientras entraba dentro de la, ahora cueva.

La cueva era pequeña, y en la cual no había nada realmente, salvo una extraña roca más grande que yo, y estaba incrustada en la pared, y en dicha roca, había un símbolo, un símbolo que reconocía bien.

- ¿Qué es esa roca tan rara? – pregunto ella confundida.

- Esto es… – dije incrédulo, y por instinto toqué la extraña piedra.

Al tocarla, el grabado de la roca brillo con una luz verde cegadora, por la cual nos tuvimos que tapar los ojos, cuando por fin abrimos los ojos, el grabado de la roca estaba brillando ahora de forma tenue pero constante, tan absorto estaba en el grabado, que no note nada mas

- ¡Touma! ¡Te está brillando el brazo! – dijo Kudamon con incredulidad.

Mire mi brazo izquierdo con asombro, y si, mi brazo estaba brillando, se podía ver incluso por encima de la ropa, rápidamente me quite la mochila y la chaqueta, y pude ver, que la parte que brillaba, era donde tenía mi extraña marca de nacimiento.

- Que… - dije incrédulo, pasé mi mano sobre la marca, pero esta seguía brillando con intensidad, no dolía de ninguna forma, todo lo contrario, todo el cansancio y agotamiento mental y físico que sentía, se había ido completamente, incluso Kudamon se veía mucho mejor que antes.

- Vale… Kudamon creo que, o me volví loco, o nos vamos a ir al otro barrio – dije yo mirando mi brazo y luego a ella con lágrimas saliendo de mis ojos.

Ella me miro sorprendía y sus ojos también empezaron a lagrimear, y asi los dos empezamos a llorar dramáticamente sin razón alguna.

Fue entonces cuando oímos una risa, una suave, pequeña, refinada, casi pareciendo actuada, pero sabiendo que no lo es.

- No puede ser.. – dije soltándome de Kudamon, y al soltarla de repente, cayó al suelo, yo no lo note, pues estaba mirando con incredulidad el grabado en la roca - ¿Eres… eres tú?.

- Hehehe… siempre tan perspicaz y dramático por partes iguales, pero asi eres perfecto, no lo crees ¿Touma? – dijo suave voz hablándome directamente a mi.

Ese tono, esas palabras, esa forma de hablar, ese afecto incrustado en cada palabra, solo podían pertenecerle a alguien…

- ¿Eres tú realmente… Ramnesis?.

.

.

.

.

Fin capítulo 09

¡Chan, chan chaan! ¿Dejar el final asi? HA HA HA, Si, lo sé, soy malvado.

¡Hellouda! ¡Por fin está aquí el nuevo capítulo! Me ha tomado mucho más tiempo de lo que esperaba, pero han pasado tantas cosas en tan poco tiempo, que apenas pude terminarlo, pero, ¡ahora ya está aquí!.

Espero que os haya gustado mucho la verdad, pues este capítulo ha sido el más largo que he escrito nunca, ¡casi 9.000 palabras!, para algunos escritores puede que esto no sea nada, pero para mí ha sido demasiado, prefiero escribir y leer capítulos que no sean ni cortos ni largos, mas bien algo intermedio, pero era necesario, pues había muchas cosas que quería explicar y contar. ¡Pues con esto cerramos el arco de la Isla File!.

Aquí os dejo unas curiosidades de la historia, pondré una o dos por capitulo a partir de ahora, asi que disfrutadlo.

CURIOSIDADES:

KUDAMON

- Kudamon está basado en un "Kudagitsune" un zorro espiritual japonés, Kudamon es del tipo bestia sagrada (como Gatomon), y al igual que muchos otros digimon, tiene diferentes formas y apariencias.

- Al igual que Gatomon u otros digimon tipo bestia sagrada, Kudamon tiene un anillo sagrado, en este caso está en su cuello a forma de collar.

Sin más que decir, salvo que espero que estéis todos bien, y mucha fuerza y apoyo para mis compatriotas españoles, cuidaos todos mucho, lavaos las manos, no me seáis cochinos, ¡Y nos vemos en la próxima!.