En los años transcurridos desde que Arathor resurgio, los humanos han desarrollado una cultura unificada a partir de la de los Siete Reinos. El Imperio Arathoriano es una monarquía federal fundada en la fe en la Luz. Aunque en algún punto surgió una secta conocida como el Culto a la Llama Sagrada, que adora tanto al emperador como a la Luz. Creen que el emperador es un enviado de la Luz y se cree que es el único al que la Luz Sagrada habla a través de él. El Imperio mantiene su nobleza, duques, barones, etc, pero su poder está muy restringido de como solía ser, siendo los que constituían el Consejo Imperial, teniendo funciones más que todo económicas y para restringir el autoritarismo del emperador.
El Imperio a avanzado tanto militar y tecnológicamente. La sociedad humana de está altamente regimentada y militarizada; clara necesidad de todas las catástrofes que amenazan a Azeroth a cada momento. Las Legiones Arathorianas domina los cielos a través de aeronaves, una maravilla de magia y tecnología gracias a la relación de la humanidad con los enanos y gnomos. Los agricultores arathorianos utilizan robots de cosecha para ayudar en el trabajo manual. Los arathorianos domestican grifos imperiales, que sirven como compañeros y monturas feroces y leales para los ciudadanos. Se anima a todos los legionarios a fomentar un vínculo con un grifo que los acompañará en el campo de batalla.
La cultura marcial se ve reflejada principalmente en los desfiles militares por las calles de la ciudad de Ventormenta, donde los ciudadanos salen y vitorean mientras el ejército pasa a lomos de grifos con armaduras ceremoniales.
Los magos de arathorianos, tienen una comprensión compleja de las fuerzas cósmicas . Conciben el cosmos como un "hexateron" multidimensional y descartan las cosmologías más simples por considerarlas obsoletas. Kadghar, Kaligos y Jaina Valiente habían rehecho a los Kirin Tor como el Gremio de Magos Imperiales, siendo promotora de la magia y su enseñanza adecuada.
Las comidas familiares tradicionales de Arathor implican la exhibición de medallas, premios y recuerdos de la familia, como pancartas, escudos o armas familiares. Un ejemplo de esto fue la celebración del primer onomástico del príncipe Thoradin Bolvar Wrynn.
Otras razas también habían avanzado en sus propios imperios. Con el tiempo, el subterráneo entre Forjaz y Ventormenta sería ampliado para conectar con Lordaeron, proporcionando un acceso rápido al norte del continente, cosa que beneficiaría a tanto a la Alianza como a Arathor, y gracias a ello los enanos buscaron ampliar su reino a través de la excavación de túneles subterráneos. Mientras más conectaban las ciudades humanas entre sí, los enanos cavaron enormes pasajes subterráneos en gran parte de los Reinos del Este, descubriendo riquezas sin iguales. Ríos de oro, plata, diamante, rubíes y esmeraldas recorrían la roca como ríos, cosa que les permitió fundar más de 15 ciudades enanas y para cuando Dagran Thaurissan II llegó a la mayoría de edad, este era un Emperador de un genuino imperio subterráneo más allá de Khaz Modan.
Cada una tenía una tenía una asamblea local, aunque cada una estaba fundada por colonos de un clan especifico; Barbabronce, Martillo Salvaje, Hierronegro o Natoescarcha, por lo que se volvió una competencia por ver quien se expandía más. La mayoría de estas ciudades enenas, llamadas Dun (asentamiento/ciudad en lenguaje enano), eran totalmente subterráneas y otras solo tenían un ascensor o salida de chimeneas como único registro de la presencia enana en la zona. Cuando Dagran II llegó al trono tres de Dun eran propiedad del clan Hierronegro, cinco eran de los Barbabronce, cuatro eran del Martillo Salvaje y tres eran del clan Natoescarcha.
Desde la llegada de la orcos a Kalimdor, y el ingreso de los elfos de la noche a la Alianza, cada vez que estallan las hostilidades contra la Horda, la cual ahora habitaba gran parte del centro de Kalimdor, las zonas fronterizas del norte como Vallefresno y Azshara se convierten en zonas de guerra. Luego de la quema de Teldrassil, los Kaldorei abandonaron Kalindor haciendo un nuevo hogar en las Islas Dragón. Bel'ameth (los Brazos de la Diosa en Darnassiano) es la nueva capital de los kaldorei que les ofrece el refugio y cobijo que tanto necesitaban. Este nuevo asentamiento de los elfos de la noche está al lado de las Llanuras de Ohn'ahra, bajo la sombra de las ramas de Amirdrassil, el nuevo Árbol del Mundo.
Lemon
Sylvanas Brisaveloz se encorva y apoya las manos sobre las rodillas con incredulidad. Sin aliento, una sensación que no creyó volver a sentir, por la imagen que veía en el espejo frente a ella. Su piel palida ahora tenía su color claro vivas, está resbaladiza por el sudor, como no había hecho hace decadas. Sus pechos encantadores se mueven dentro de la ajustada armadura de cuero cada respiración agitada.
Unas cortinas rojas rodean una cama. Sylvanas Brisaveloz se muerde el labio, intentando inútilmente no derramar lágrimas de pura alegría ante la vida que le había Sido devuelta por alguna manera que desconocía.
—Lady Brisaveloz...
La atractiva elfa rubia levanta la vista. El hombre que había venido a ver aparece ante ella. Ella apoya las manos sobre sus piernas y mira hacia arriba y entrecierra los ojos, sensibles a la luz que emanaba la figura, y ve a apuesto príncipe y de complexión fuerte que se eleva sobre ella con una mano extendida.
—Me alegra que haya funcionado— dijo Anduin Wrynn, Rey de Ventormenta, Gran Rey de la Alianza y Emperador de Arathor.
Ella se da cuenta al instante, este milagro fue obra suya. Sylvanas respira profundamente y mantiene la mirada fija en el joven que tiene delante. El cabello dorado de Anduin se agita con la brisa. Su alta figura está adornada con una camisa holgada blanca que ondula los músculos de su pecho desnudo y sus pantalones finos con botas. Su sonrisa perezosa era reconfortante y coqueta mientras ayudaba a Sylvanas a ponerse de pie.
Muchos pensamientos cruzan por su mente. Supone que solo hay una cosa que decir en una situación como esta.
—Gracias. Es...pero ¿Como?— apenas pudo decir la elfa noble.
—Despues de lo que ocurrio con el Carcelero, yo... perdí mi conexión con la Luz— dice Anduin. Su voz resuena en los oídos de Sylvanas con un tono dulce. Sus cálidos ojos azules se posan en la figura de la elfa —Entonces fuí con los draenei, con mi maestro Velen, cosas pasaron y termine volviéndome un Forjado por la Luz.
Sylvanas siente que se le cortaba la respiración desde que esos ojos se encuentraron con los suyos con un aura de expectación. Cruzo nerviosamente las piernas. Pero cruza los brazos detrás de la espalda y saca ligeramente el pecho hacia adelante, presentando sutilmente sus conciderables atributos, casi por instinto, al joven humano.
—¿En serio?— pregunta Sylvanas en voz baja, cerrando los párpados hacia Anduin. Un rubor tan rojo como el pecado florece en sus mejillas y siente que la humedad aparece entre sus piernas. Se muerde el labio y aparta la mirada de él.
Ella se había burlado de él llamandolo "Pequeño León" y ahora no podía mirarlo a los ojos.
—Yo... Pensé que podría "curarte", la Luz me lo decía... Me disculpo por no pedir tu consentimiento...
Antes de que terminara sus palabras, Sylvanas salto hacia él, interumpiendolo. Le echa los brazos al cuello a Anduin y lo besa hasta dejarlo sin aliento. No podría estar más feliz con lo que había hecho por ella.
Anduin rodea la cintura de la elfa con sus brazos. Siguiendo sus instintos. Pasa los dedos por toda la parte inferior de sus dos piernas y comienza una intensa sesión de besos. Ella se libera de ellos. Una pequeña cantidad de saliva conecta sus labios. Sylvanas pone su mano sobre la camisa de Anduin y acaricia los pectorales visibles por su cuello. Una sonrisa traviesa se extiende por el rostro de la sexy elfa.
—Mmm, mi héroe... Ahora déjame mostrar mí gratitud, Pequeño León— dijo traviesa Sylvanas, antes de besarlo más.
Algo que había hecho su estadía en las Fauses fue el eliminar su inocencia para ciertas cosas. Algo bueno tenía que surgir de esa mierda. Anduin la ayuda a quitarse el corsé y los pantalones, dejando al descubierto lentamente su cuerpo. Sus bonitos pechos redondos y alegres, su vientre plano, su trasero bien formado y sus piernas largas. Sin mencionar la superficie suave entre sus piernas. Su flor casi lista para él.
No pasó ni un momento y Sylvanas se puso de rodillas sobre la alfombra fina frente a Anduin. Las rodillas de él casi le tocaban la cabeza. Su corazón latía con fuerza en su pecho y su coño estaba empapado. Anduin se bajó los pantalones para revelar su enorme y venosa verga. La mano de Anduin serpenteó entre los mechones dorados de Sylvanas y alineó su boca abierta con la punta roja y goteante de su miembro y se empujó hacia adelante dentro de su boca, tan profundamente como pudo, en una rápida sacudida. Sylvanas sorbió y chupó ruidosamente mientras la verga de Anduin bajaba hasta donde podía antes de que la tiraran hacia atrás y luego la obligaran a bajar un poco más sobre él.
Sylvanas pasa su mano por la curva de su abdomen acariciando los músculos tensos de sus abdominales mientras él le folla la garganta.
—Creo que estas empleando tu lengua perdida para un mejor fin— Anduin se burla mientras su otra mano se extiende hacia abajo para agarrar el otro lado de la cara de Sylvanas. Trabaja con fuerza sus caderas hacia adelante, golpeando su verga caliente y palpitante dentro de ella y sin dejar que Sylvanas se adapte antes de ir aún más profundo —¿No lo crees, Lady Brizaveloz?— dice Anduin, empujando sus caderas hacia adentro.
Los suculentos labios de Sylvanas verga se estiran alrededor de su polla. Él se sacude de nuevo y Sylvanas siente que su miembro se introduce más profundamente en su garganta. Sus manos suben a sus musculosos muslos y no puede evitar tomarse un momento para apreciar lo fuertes, dominantes y poderosos que se sienten. La elfa empuja su cara hacia adelante sobre sus caderas y se tambalea hacia abajo sobre su verga, chupando más de su eje y sintiendo cómo entra y sale de su garganta.
—Eres buena— la elogio Anduin, haciendo sentir complacida a la elfa noble. Sylvanas mueve una mano al ritmo de la succión, desde la base hasta la boca.
La otra mano desciende desde los abdominales de Anduin y se desliza por la suave piel de su miembro hasta que toma una de sus pesadas y llenas bolas en la palma de la mano. Son tan gruesas y pesadas que a Sylvanas le cuesta trabajo meter una sola en la mano.
—Me estoy acercando Lady Brizaveloz— dice Anduin, cuando Sylvanas se aparta con un ruido sordo y respira, apoyando el peso de su gigantesca verga en su cara bonita mientras continúa sacudiendo su obscena longitud con una mano y acariciando sus enormes bolas con la otra.
—Sylvanas, quiero que me llames por mi nombre mientras me follas la garganta y cuando y cuando vacies tus bolas en mi estómago, por favor— Sylvanas suplica, mientras frota su cara linda contra la parte inferior de su miembro, a lo largo del grueso y palpitante pilar de su parte inferior.
Anduin solo asiente, moviendo sus caderas hacia adelante y presionando sus gigantescas bolas contra su cara. Sylvanas vuelve sobre sus pasos, arrastrando la lengua por la parte inferior de su pene, sintiendo cómo palpita y se sacude contra su lengua mientras avanza. Toma la cabeza hinchada de su verga en su boca nuevamente y se sumerge nuevamente en su longitud. Ahueca sus mejillas y aumenta la velocidad y la longitud de su balanceo, tirando hacia atrás hasta su coronilla, antes de deslizarse hacia abajo con facilidad practicada, llevándolo hasta lo más profundo de su garganta.
El cuerpo de Anduin se tensa y gruñe; sus bolas se tensan y se tensan, y la garganta de Sylvanas recibe todo lo que había esperado. La verga de Anduin se hincha, empujando la mandíbula de Sylvanas para dejar espacio para su semen caliente y espeso. Fiel a sus deseos, Sylvanas mantiene sus labios pegados a su pelvis y siente el semen caliente y jugoso deslizarse por su garganta, degustando su primera comida en décadas ¡y que deliciosa era!. Anduin la tira hacia atrás por sus rizos rubios hasta que su miembro colosal finalmente queda libre de su boca apretada y sostiene su rostro contra su punta mientras continúa corriéndose.
Sylvana mantiene la boca abierta, desesperada por que algo del siguiente chorro que le dé en la cara llegue a su boca ávida. El siguiente chorro le salpica la cara dejando una gruesa capa de semen salado que va desde su nariz hasta su cuello y pinta el interior de su boca. El siguiente chorro cubre su frente y se derrama en sus cejas doradas y elegantes. Anduin todavía no está vacío, y él inclina su verga hacia abajo, haciendo que su eje sobresalga contra sus tetas y rociando numerosas cuerdas sobre los gloriosamente agitados globos y pintando sus pezones, y su piel cremosa de blanco.
La elfa noble traga saliva y bebe el semen que tiene en la boca, mientras lo deja salir todo, hasta que su verga deja de disparar. Sylvanas finalmente sale de su ensoñación inducida por el placer oral y se da cuenta, sobresaltada, de lo empapada que está entre su busto. Estaba tan concentrada en Anduin, y su magnífica virilidad, que ni siquiera se dio cuenta de que sus pechos habían desaparecido debajo de un "biquini" espeso y delicioso.
Sylvanas levanto sus tetas, una por una, y recorrio con avidez sus pechos encerrados con la leche de su amante con la lengua en busca de todos los hilos de semen que pueda encontrar. Luego, su lengua recorre sus pezones rosados y erectos, da varios círculos antes de chuparlos sonoramente, luego viaja hasta el valle de sus tetas, dónde una buena cantidad de semillas se virtieron, y lo bebio, antes de pasar su lengua en busca de más semilla viril. Todo esto mientras Anduin la veía fijamente y su miembro palpitaba, mientras sus bolas volvían a sentirse incómodamente llenas.
—Mmm, gracias por la comida, Pequeño Leon. Hace tiempo que no tenia el "placer" de una camisa tan "caliente y deliciosa"— ella le susurra al oído apoyándose pesadamente en él, con su rostro cubierto de semen sonriendo a su amante mientras lo lleva hacia la cama —Mmmm, ahora... ¿mi brillante caballero sería tan amable de hacerme sentir más viva que nunca? — dijo Sylvanas, recostandose en el colchón. La elfa se veía tan frágil entre la seda azul, ella abrió las piernas, mientras una mano bajaba lentamente hasta sus labios. Dos delicados dedos abrieron los pétalos mojados de su coño en clara invitación
—Sera un placer... Sylvanas— dijo Anduin con una voz profunda, haciendo que la elfa ex no-muerta sienta un escalofrío en su espalda y se mordió el labio inferior en necesidad.
Dando un paso adelante, alineándose con su coño chorreante. Sylvanas ya está tan increíblemente mojada que no necesitará lubricarse para introducir su colosal punta de su rompecoños. Él le da una sonrisa confiada y luego está dentro de ella.
—¡Ooooooooh!— grita Sylvanas, abriendo la boca de par en par mientras la gigantesca verga del "Pequeño" León separa su delicada flor, sus labios se estiran al máximo de su capacidad solo para permitir la entrada de su gloriosa longitud.
No importaba que ella no fuera virgen, no sabía si su tiempo como no-muerta le quitó elasticidad por falta de "uso", pero ella sabía que nunca hubiera estado lo suficientemente preparada para correrse casi hasta la inconsciencia desde el momento en que él se desliza dentro de ella. Luz Sagrada, solo está unos centímetros dentro y ella ya está arqueando la parte baja de la espalda sin poder hacer nada en la cama del rey de Ventormenta.
—Vas bien, Sylvanas—murmura el humano, haciendo que su antes frío corazón diera un vuelco.
—Oh, Luz— gimió Sylvanas, dejando escapar más gemidos largos y agudos que comunica sus necesidades de una manera mucho mejor de lo que ella jamás podría poner en palabras.
Sylvanas se corre por segunda vez solo sintiéndolo deslizarse lentamente más profundamente dentro, su trasero suculento tratando desesperadamente de levantarse de la cama pero siendo mantenido en su lugar por el gran peso de la verga de Anduin.
—Oh, creo que le gusta —dice Anduin con una sonrisa, sujetándola con una sola mano en su cuello, haciéndola sacar la lengua por reflejo —No te la meteré hasta el fondo hasta que me lo pidas... amablemente.
Disfruta de provocar a Sylvanas, a su vez que se vengaba un poco de sus burlas y secuestro, acercando su gruesa madculinidad muy lentamente a la entrada de su útero, solo para retroceder un poco y repetir. A pesar de su orgullo, el cuerpo necesitado de Sylvanas y sus sensaciones recuperadas le habían apagado el cerebro... y en el fondo sabía que se lo merecía por lo perra que fue.
—Por favor...— dijo ella con vos estrangulada y lágrimas en sus ojos azul brillante. Sentía que si se detenían podría volverse loca —Por favor, Anduin... Mi rey, tenga misericordia de esta perra elfica... Lo necesito... ¡Te necesito rompiendo mi pequeño coño elfico con tu gran verga humana! ¡Ooooooooooh!.
En su primera embestida, Sylvanas no puede evitar gemir profundamente mientras el placer la invade, irradiando hacia afuera desde el bulto muy notable entre sus amplios costados. Su increíble ancho asegura que ella esté tan jodidamente apretada alrededor de él que es imposible no tener todo el interior de su coño estimulado cada vez que él se retira o empuja. Es una locura, y se siente como un rayo recorriendo su cuerpo cada vez que lo hace.
Anduin también lo sabe, comienza a bombear, ni siquiera se necesitan más de tres embestidas para que Sylvanas vuelva a correrse, sacudiendo salvajemente sus caderas bajo su agarre inamovible y gritando, girando la cabeza de un lado a otro con los ojos cerrados con fuerza en medio de la agonía de la pasión. Debilitado y relajado por sus dos orgasmos masivos y alucinantes, es entonces cuando Anduin decide cumplir su promesa.
Sylvanas solo gime y grita. Ella simplemente no puede evitarlo, con las piernas en el aire, es absolutamente incapaz de resistir el placer de tener a un humano Forjado por la Luz empujándose profundamente dentro de ella, sintiendo su cabeza darle un beso a la entrada de su útero mientras la estira.
—¡Cogem! ¡Oh, sí! ¡Luz Bendita, Anduin! ¡Te amo!— grita Sylvanas mientras el emperador se hunde profundamente en su coño elfico e increíblemente apretado una y otra vez.
El humano la lleva a otro orgasmo atronador, con luces bailando frente a sus ojos mientras Sylvanas se estremece y se sacude debajo de él. Abre las piernas lo más que puede, las envuelve alrededor de su espalda fuerte y ancha y se recuesta en la cama, dejando que las olas de éxtasis la invadan con cada embestida.
Finalmente, después de lo que parecen horas de tenerlo entre sus piernas, Anduin gruñe profundamente, el balanceo medido de sus poderosas caderas da paso a embestidas desesperadas y salvajes, sus bolas gigantes golpeando contra el trasero tambaleante de Sylvanas. Cuanto más se acerca al orgasmo, más intenso se vuelve, su velocidad aumenta hasta que la elfa noble no hace más que gritar su nombre en voz alta, sin importarle que alguien la escuche, temblando bajo su agarre y resistiendo el huracán que es un Anduin Wrynn follándose a una mujer.
—¡Criame!... ¡Vierte tu semilla dentro de mi!... ¡Hazme una jodida madre de tus hijos!.
—Si eso es lo que deseas.
Sylvanas no puede decir que esté más contenta de escuchar esa declaración en particular. Se aprieta contra Anduin. Todos los deseos que alberga en su interior están a punto de manifestarse. El hermoso híbrido que fecundaria, su propio hijo, su bebé... Por la Luz, ella siempre quiso ser madre.
Cuando finalmente se corre, Sylvanas emite un largo y fuerte gemido de alivio desesperado cuando su esperma espeso y caliente comienza a brotar en su coño desprotegido. También se siente muy bien tener su verga hinchándose de semen mientras está presionada contra su útero. Jadeando y gimiendo, Sylvanas sufre varios orgasmos ligeros simplemente acostada boca arriba y sintiendo sus bolas palpitan contra su trasero burbuja y su miembro chorrea dentro de ella, llenándola más allá de lo imaginable.
Un par de momentos después, Anduin saca su gigantesca vara del coño bien jodido de Sylvanas con cierta dificultad. Su coño apretado realmente no quiere soltarlo, y honestamente ella tampoco. Finalmente se libera y Sylvanas se deja caer sobre el colchon, con el semen goteando de ella.
Sylvanas sonríe mientras él se aleja de ella. No puede evitar sentirse llena. Se frota la barriga, algo distendida por la obscena cantidad de esperma depositada en su pequeño cuerpo.
En el momento en que se da la vuelta, las manos de Anduin la empujan hacia atrás.
—¿Lista para la segunda ronda?— dijo Anduin, muy confiado, haciendo que Sylvanas se estremesca, pero lo esconde y sonrie con picardía.
—Si puedes seguirme el paso— se burló Silvanas sonriendo, sin poder dejar pasar la oportunidad de que Anduin le haga un bolas profundas en su coño.
Anduin solo ríe y le da varios besos por todo el cuerpo a su amante recién embarazada. Mientras que, desde la puerta ligeramente abierta un par de ojos verdes miraban con envidia y deseo en partes iguales.
