Prólogo
Cada una de nuestras acciones acarrean reacciones correspondientes.
Esto debe ser lo que la gente llama karma… Una energía, una fuerza de la naturaleza que se acumula a partir de nuestras acciones, y de manera directamente proporcional se nos retribuye.
Pero preferiría llamarlo una maldición.
Yo, que en medio del aturdimiento de mi dolor y cegado por la ira me autoproclamé un justiciero y decidí tomar la venganza con mis propias manos. Una ironía si me lo preguntas, se suponía que era un hombre de leyes, pese a mis modestos orígenes decidí tomar la carrera de abogacía para estar siempre del lado de la justicia, pero muy rápido determine que la justicia no era buena ni mala, solo justa…
Y se me hizo insípido el sabor de tal resolución.
La justicia, para mi, debía ser un castigo igualmente tortuoso, abrumador, insoportable, tal y como el dolor que me desgarraba por dentro. Casi igual de proporcional a mi odio. Debía ser aquello que me complaciera.
¿Qué justicia había para el hombre que desde la frialdad de su asiento de oro, protegido por su título y sus riquezas, dio la orden de arrebatar a mi hijo neo nato del vientre de su madre? Dio la orden de que fuese brutalmente violado y asesinado, dejado como un perro en la calle, mientras se desangraba en agonía. Un omega indefenso cercano al alumbramiento, no solo mi esposo, si no también su propio familiar.
No había justicia para tal acto, no a mis ojos, solo había venganza.
Después de ese fatídico suceso que aún hoy me produce noches de insomnio, no descanse ni un solo día hasta dar con el culpable, debía pagar con sangre, y realmente no fue difícil, eran unos asquerosos matones a sueldo. Lo realmente increíble era… ¿Quién pagó para perpetrar tal atrocidad?
𝘙𝘢𝘧𝘪𝘦𝘭 era perteneciente a una familia noble y acomodada, si, pero al casarse conmigo apenas y heredaría algunos bienes. ¿Qué se ganaba matándolo solo por dejar descendencia?
En mi cabeza no cabían razones para cometer aquello, pero tampoco necesité pensarlo demasiado, fue fácil hacer hablar a esos bastardos una vez que los tuve en mis manos. Suplicando a cambio que los dejara conservar sus vidas… Como si aquello fuera realmente una opción.
La sorpresa de que el noble conde Taywind dedicó unas cuantas monedas de oro para que cumplieran su pequeño encargo no fue poca. Jamás hubiera imaginado que ese hombre sería capaz de algo así.
Cuando lo conocí me resultó llamativo desde un inicio, creí que incluso teníamos cosas en común. Pero no era sino más que un moustro.
Una vez que supe la verdad fue increíblemente difícil para mi contenerme, con mi revólver en la mano todo lo que quería era ir directo a su pútrida mansión y vaciar las cinco balas en su cabeza.
Pero me obligue a enfriar mi mente, matarlo sería demasiado rápido… demasiado fácil. No sería suficiente.
La sangre de los asquerosos asesinos a sueldo que contrató el honorable conde Taywind aún humedecía mis manos, y ni por un solo minuto el haberlos matado a todos me brindo siquiera una pizca de alivio.
Si eso no era capaz de darle algo de justicia a mi corazón, entonces no podía simplemente matarlo, muchísimos menos llevarlo ante un juzgado, ¿abogarían a favor de un asesinato cuyos perpetradores habían ya muerto en mis manos, o a favor del conde mas rico de la ciudad? Pensar en ello incluso me daba gracia. No había ninguna ley escrita que dictamina un castigo justo para la pérdida de un hijo o de tu esposa.
Debía ser mucho más inteligente, ¿como acabas con alguien que lo tiene todo? fácil, dejándolo sin nada. Mis limpios y precisos conocimientos sobre finanzas se volcaron en un único objetivo; acabar con la fortuna de este hombre, y ese sería solo el comienzo.
Mi venganza era destruir el inmenso ego de este monstruo disfrazado de realeza. O al menos ese era mi plan en un inicio, pero lentamente me daría cuenta que yo también era un hombre sumamente ambicioso.
Rápidamente descubrí que solo quitarle su fortuna no sería suficiente, si bien me encargue de que se esparcieran los rumores de que había sido él mismo quien asesinó a su propio primo embarazado y estaba completamente seguro de que nadie le tendería la mano, no era suficiente solo lanzarlo a la calle.
Era más divertido engañarlo y hacerle creer que estaría seguro bajo mi protección. Y luego, recuperaria algo que él me robó.
Un hijo que me fue arrebatado… entonces un hijo debía ser concebido por el.
Fue así como nació mi primer y adorado hijo Rafiel, era tan radiante como su verdadera madre, e incluso nació siendo un omega. Por más que hubieses sido Arok quien le dio a luz, para mi es como si Rafiel antes de irse hubiera dejado a nuestro hijo aquí conmigo. Un verdadero ángel en la tierra. La felicidad que me producía mi pequeño niño era tan inmensa, la primera vez en tanto tiempo que me sentía tan pleno.
Y a su vez, tan vacío.
Cada vez que miraba la cara del asqueroso asesino que confiné a la cabaña del jardín, mi odio no hacía otra cosa que crecer, no había alivio para mi pena, ni justicia para mi corazón.
Un solo hijo no sería suficiente.
Fue así como mi venganza se extendió durante años, en mi sentir desesperado, nada era suficiente, no había fin para mi odio, no había fin para mi angustia. Aún no era suficiente, debía sufrir más y más, hasta que su cuerpo y su espíritu estuviera completamente roto.
Estaba sumergido en mi delirante locura, alimentada por el odio, y desprovisto de toda razón, pues de otro modo, ¿cómo había podido llegar a la conclusión de que esos hijos, esos pequeños niños inocentes, eran el castigo adecuado que le obligaba a ese hombre a darme? ¿Cómo esas criaturas podían ser siquiera un castigo?
Pero lo fueron… y también fueron la causa de que ese hombre al fin terminara de respirar, no soporto el quinto embarazo… Obviamente, un hombre omega puede dar a luz un máximo de tres crías saludables.
Arok… el soportó demasiado, ¿demasiado? Fue el día de su muerte que reflexione ¿había sido demasiado?
Mi venganza ya estaba hecha desde hacía años, y fue realmente exacerbado todo lo que lo obligué a padecer hacía el final. Pero es que mi profundo odio no tenía fondo.
Era yo igual un monstruo a él, o aun peor, ¿Quién realmente había sido un monstruo todo esté tiempo había sido yo?
Recuerdo que cuando inicie mi plan todo lo que tenía en mente era vengar la cruel muerte de mi amada esposa embarazada.
¿Pero realmente era esto algo que 𝘙𝘢𝘧𝘪𝘦𝘭 hubiera querido? ¿Esto… este hombre en el que me convertí, era el hombre que con él se casó?
No solo hundí el nombre y la fortuna de la familia del conde, me apodere de ella y la utilice para escalar en la sociedad, le hice un completo jaque.
Pero no fue suficiente, lo drogue para convertirlo en omega y así doblegarlo a mi hasta que me diera el hijo que me robó.
Pero no fue suficiente. Lo hice vivir en las calle para que sintiera la verdadera inmundicia humana, y al final solo…
No fue suficiente.
Ahora, luego de que su cadáver se hubiera enfriado en mis brazos, cargue en estos mismos brazos estas pequeñas nuevas vidas maltrechas, que respiran con dificultad, y lloran con tanto desconsuelo, me pregunté por última vez.
¿No fue suficiente?
¿En qué momento mi odio y mi venganza pasó de dirigirse a Arok, a estas pequeñas vidas que salieron de su vientre?
Definitivamente, me había convertido en un monstruo, pero ya era demasiado tarde. No había tiempo para llorar o lamentarse, debía cuidar a mis 6 hijos.
Sobre todo los pequeños mellizos Ivid y Yon.
El médico me aconsejó que no les pusiera un nombre todavía, que esperará pasada una semana a cómo evolucionarían, pues ni él mismo tenía fe de que vivirían demasiado, pero pese a su difícil nacimiento, habían heredado la resistencia de su madre, pues se negaron a dejar este mundo.
Mi mayor deseo a lo largo de esos pesados años castigando a Arok era ver verdadero arrepentimiento en su mirada, todo lo que quería era hacerlo llorar, pero solo una vez lo logre, y fue en su lecho dé muerte, mientras que estos niños parecían llorar por él todas las lágrimas que en esos años no había conseguido.
Durante esa semana apenas y comí, no supe lo que era dormir.
Lloraban día y noche, a través de la inmensas mansión su llanto llenaba cada espacio, asustando y poniendo excesivamente nerviosos a sus otros hermanos, que no tenían idea de nada de lo que sucedía.
Eran tan fuertes y constantes aquellos llantos que cuando quedaba en silencio, se apoderaba de mí un completo terror. Mortificado de que entraran en un silencio tan absoluto como en el que había caído Arok por tres dolorosos días.
Ya Arok me había hecho padre cuatro veces, nunca había tenido problema criando a los otros niños, ni siquiera con Blaine quien no había gozado de tan buena salud, pues nació siendo muy pequeño, desnutrido y amarillento, su nacimiento se había adelantado mucho a la fecha que debía alumbrar normalmente. Pero incluso logré hacer de él un hermoso niño saludable. Algo pequeño y delicado pero sano.
Pero estos pequeños gemelos, solo lloraban y lloraban incesantemente, con un llanto que desgarraba el aire, y cuando no lloraban era porque tenían dificultades para respirar, habían estado tan inmaduros para cuando nacieron que sus pulmones no se habían desarrollado correctamente. Mas aun… mas aún teniendo en cuenta el estado en el que estaba Arok durante su embarazo, apenas y se movía de la cama, no comía más que sopas y papillas y tan pronto las comía terminaba vomitando todo. Yo fingía no darme cuenta, no quería que él creyera que me preocupaba por él, lo único que me importaba era el bebé pero… ¿realmente me importó lo suficiente?
Al final lo deje solo en aquella cabaña, sabiendo cuánto le costaba ir al baño solo, llegue a conseguir las sábanas manchadas varias veces, hasta que le deje un orinal junto a su cama en la cabaña.
Revisaba su comida y al ver que no tenia ni la fuerza para levantarse y cocinar le enviaba ya comidas preparadas, como antes, este era su quinto embarazo, lo había hecho muy bien hasta ahora, me confié de que él se estaría cuidando, me confié y lo deje a su suerte. Cuando apenas y se podía mover de la cama.
Y más aún cuando no tenía en su vientre una vida, si no dos, necesitaba el doble de energía para poder llevar el alumbramiento a término, pero no tenía forma de saberlo. No tenía forma de saber… que estaba tan harto de la miserable vida que le estaba dando que incluso preferiría volver a las calles con una barriga tan abultada.
Esos hombres que violaron su cuerpo me causaron tanto odio y repulsión, que no dude en acabar con ellos dolorosamente, pero, ¿en qué eran yo diferente? ¿no abusaba yo también de un hombre embarazado? No lo había violado yo también innumerables veces, aun con el pretexto en mi mente de que no debía dañarlo mientras estuviera embarazado… estaba tan cargado de odio que ni siquiera deje de darle aquellas palizas cuando estaba embarazado de Blaine.
Recuerdo que me decía una y otra vez… recuerda Klopp, tu bebé está aún dentro de él, pero no podía detener mis manos, y lo golpeaba en zonas que según yo, no ponían en riesgo al embarazo, lo golpeaba en las piernas, los brazos, el rostro, la espalda y las costillas, sin contar las veces que lo forzaba a abrir las piernas para follarmelo cuando ya me hartaba de golpearlo.
Fue cuando vi que el alumbramiento se había adelantado peligrosamente de la fecha esperada, y que necio de él ese pequeño bebé amarillento y desnutrido que sentí verdadero remordimiento.
No quería que mi venganza hacia aquella bestia se viera reflejada en mis hijos.
Pero ya era tarde. Me dije a mi mismo que eso no podía repetirse otra vez, pero al parecer no lo reflexioné lo suficiente…
Por que igualmente lo preñe una vez más, me dije a mi mismo, esta será la última y ya lo desecharé luego. Incluso se lo dije, no volveré a acostarme contigo, no más hijos, no más bebés, no quiero volver a ponerte en riesgo…
Pero aun así, como un buen omega que responde a las feromonas de su alfa, Arok había quedado embarazado una vez mas…
Era impresionante.
Muy en el fondo me preguntaba cómo es que después de vivir años en la calle, no había quedado embarazado ya. Sin embargo esos pensamientos me resultaban tan asquerosos, incluso para mi, que los deseche con rapidez de mi mente.
No me gustaba pensar en eso.
Decidí no volver a levantarle la mano mientras esperaba a mi quinto hijo, incluso contemple llevarlo a la mansión para que tuviera un alumbramiento seguro.
Fui tan ingenuo.
Arok murió dándome no solo un ultimo hijo, sino dos, que como resultado de su desnutrición, poca salud y sobredosis a los analgésicos, no distaban de ser dos pequeños seres atormentados y enfermos. El médico me explicó que los vicios se transfieren de la madre al feto, cuando estos logran sobrevivir, y que lo superan con el tiempo, si se les dan los cuidados adecuados.
Y yo lo di todo para que mis hijos lograran sobrevivir, deje de prestarle la atención necesaria al trabajo para no dejarles toda la responsabilidad a las niñeras, ya que ellos no tenían una mamá, debían al menos tener un papá que los cuidase.
Pero no importa cuánto me esforzara, había cosas que no tenían solución, como la muerte. A medida que crecían poco a poco podía notar los signos de que estos pequeños no tendrían un desarrollo pleno y normal como el de sus hermanos.
Intentaba hablar con ellos, estimularlos, darles pequeñas órdenes que pudieran captar pero no, es como si estuvieran encerrados en sus mentes, solo lloraban, ni siquiera reían cuando les hacía cosquillas y les daba caricias como a sus otros hermanos, solo lloraban como si no quisieran estar aquí, como si no debieran…
Sabía que era culpa mía, yo fui quien descuido el embarazo de Arok, y fui quien lo embarazó en primer lugar, cuando ya no debía volver a hacerlo.
Pero mi sesgada mente se negaba a procesar eso, y en mi corazón solo podía acrecentar mi odio hacia Arok, y echarle la culpa de que mis hijos no fueran sanos a él. Aun en el más allá, seguía siendo el objeto de mi odio.
Eran tanta mi desesperación que estuve a punto de meterme un tiro entre las cejas, sentía que no podía mas, no podía ver a la cara a mis hijos y cargar con la culpa de que yo los había traído al mundo solo por venganza, solo por querer joder a su madre, ¿es que ellos tenían alguna culpa?
No, no la tenían, y esa fue la misma razón que hizo que bajara el arma… si yo me iba los dejaría solos, tan solos con Arok en esa cabaña.
Mi cuerpo reaccionaba cada vez peor a la falta de Arok, mis venas se brotaban, de mi estómago solo se creaban vórtices que me hacía expulsar todo lo que comía… al inicio no lo entendía. Pero luego fue tan claro como el agua, me había enlazado a él
Y mira si es cruel la ironía del destino, me había entrelazado al hombre que arruinó mi vida, dos veces… ahora solo podía padecer su ausencia lo que restara de mi existencia.
Por eso mi mente se calmaba cada vez que lo abrazaba, por eso era imposible para mí resistirme a compartir su celo, por eso es que se preñaba de mi casi inmediatamente. Eran nuestros cuerpos respondiendo al orden natural de las cosas, enlazado al asesino de mi esposa y mi primer hijo…
Me pregunto si hay un más allá, realmente espero que no, no soportaría que 𝘙𝘢𝘧𝘪𝘦𝘭 hubiera visto todas y cada unas de mis barbaries perpetradas en su nombre.
No soportaría su mirada decepcionada juzgándome, viendo el monstruo en el que me convertí y como hice esta familia con el vientre y la sangre de su asesino.
Y ahora… por culpa de mi odio, y mis jodidas ansias de venganza, es que mis hijos son presas del karma.
...
[Este es un fanfic basado en la Novela Web coreana Into The Rose jarden, la cual tiene ya un manhwa en emisión que esta buenísimo, para los que no conocen es una novela genero BL/OMEGAVERSE de época, y en esta historia pretendo darle una continuación a lo que vendría siendo la primera vida, luego de la muerte de Arok, echándole un vistazo a la vida de esos hijos despojados de su madre en manos de un hombre irascible y tiránico como lo fue Klopp]
Es la primera vez que escribo en mucho tiempo y sobre todo, que me animo a publicar en esta plataforma. Se que esta historia tendrá muy poquito alcance ya que además de esta basado en una novela, somos un fandom pequeño pero me apetecía grandemente compartirla por aqui a cualquiera amante del drama que haya disfrutado la novela incluso en sus capítulos mas amargos.
Espero y lo disfruten y por favor que me lo hagan saber con un comentario :3
Nos leemos en el próximo capitulo _
