Capítulo IV: ¡Caminando a casa desde la escuela, nya!

Era el final del día en la "Peach Creek Jr High" y en el salón de clases, muchos estaban mirando el reloj para diera por finalizada la jornada educativa, en especial Eddy y Corina, quienes no se despegaron de aquel aparato que estaba en la pared, ansiando poder irse de allí, poner fin a la actividad y descansar.

¡Rrringggg!.

- ¡Wooo-hooo!.- Celebraron ambos cuando el reloj anunció la hora de culminación de las clases, siendo observados por los demás, quienes tomaban sus pertenencias pero notaron que tenían esa misma expresión en sus rostros por la emoción que les embargaba. Eddy tenía sus mejillas carmesí por aquel repentino y breve intercambio de miradas con Corina, por lo que tuvo que darse la vuelta, tosiendo, para no ser visto por ella, cosa que llevó a que Kevin reflejara una mueca en su rostro al ver ese pequeño momento entre los dos.

Pronto, una vez que todos se hubieran despedido y salido al exterior, apresurándose para tomar el autobús, quedando, los únicos allí, Doble D y Bridget, ya que se tomaron su tiempo en dejar el edificio, debido a que estaban terminando de guardar sus pertenencias y materiales de clase para, acto seguido, salir del salón. Alí les estaban esperando Eddy y Ed junto a Zoe, Kikki, Corina y Renée, ubicados a unos pocos metros de distancia, aguardando a cada uno de aquellos dos aparecieran.

Finalmente aparecieron.

- Cielos, te tomaste demasiado tiempo.- Le dijo Eddy a Doble D.- ¡Apresurémonos antes de que se vaya el autobús!.


Tanto ellos como las cinco chicas se fueron corriendo para llegar hasta la parada, corriendo hacia el frente de la escuela. Tenían que llegar lo más pronto y rápido posible antes de que se fuera pero, cuando llegaron hasta su meta.

- ¡Demonios!.- Gritó Eddy con bronca al ver que aquel medio de transporte partía, calle abajo, con rumbo hacia el "Cul-De-Sac".- ¡Lo perdimos!.

- Está bien, Eddy, no pasa nada. Volveremos caminando.- Le tranquilizó Doble D a su amigo con un suspiro.

- Nosotras también caminaremos a casa.- Se acercó Zoe con sus amigas, causando una pequeña sorpresa en los tres colegas.- Nuestro vecindario no queda muy lejos de aquí. Vivimos en "Peach Creek Estates".- Dio esa información aquella pelirroja.

- ¿En serio? ¡Nosotros vivimos en el "Cul-De-Sac"!.- Preguntó Ed con asombro.

- ¿De verdad?. Si mal no recuerdo, ese camino es el que nos lleva para nuestro vecindario.- Dijo Renée a los presentes.

- Entonces, ¿por qué no vamos juntos caminando para casa?.- Sugirió Zoe, lanzando una pequeña sonrisa en su rostro a Bridget.- De esa forma, si algo nos pasa en el camino, nos podemos ayudar los unos a los otros, ¿de acuerdo?.

- Me parece bien para mí.- Apoyó Doble D las palabras de la extranjera, asintiendo con la cabeza.- Han habido una serie de informes sobre desapariciones de personas a lo largo de este camino, así que sería mejor que viajemos en un grupo bastante numeroso.

Eddy, por su parte, sintió un poco de tensión al escuchar la aprobación de Doble D. ¿Viajarían juntos?. Esa misma pregunta estaba cruzando por la mente de Bridget.

- ¡Genial! ¡Vayamos a casa!.- Exclamó Kikki con emoción.

Pronto iniciaron su marcha, yendo calle abajo con destino hacia aquellos dos vecindarios: El "Cul-De-Sac" y "Estates".


Los tres Eds y las cinco "Chicas Mews" divisaron, en la lontananza, el "Cul-De-Sac" mientras que ellas continuaron con su camino hacia el otro barrio lindero así como también se estaban conociendo más los unos a los otros, incluso para Bridget, quien se había empezado a abrir ante los demás durante el avance. Esto también funcionó en Eddy, quien estaba más cómodo que antes y pronto terminaron arribando a la parada del autobús en el vecindario.

- Bueno, a partir de aquí nuestros caminos se separan.- Dijo Doble D, mirando a las cinco chicas.

- Sí, supongo que nosotras debemos...- Tartamudeó Bridget un poco.

- Entonces, nos veremos mañana en la escuela, ¿no es así?.- Quiso saber Eddy, dando un paso al frente.

- Por supuesto.- Respondió Corina, mientras que se iba retirando con sus amigas hacia el barrio donde estaban instaladas.

- ¡Adiós!.- Se despidió Kikki con un movimiento de su mano derecha.

- ¡Adiós!.- Repitió Ed aquel saludo hasta que desaparecieron de su vista.


Los tres amigos iniciaron su camino a casa, sin embargo, desde las sombras, una misteriosa figura, armada con una especie de cerbatana, estaba siguiendo sus pasos.

- "Esos tres podrían ser los que necesito".- Pensó aquella misteriosa persona, quien apuntó hacia los Eds.

Sopló tres veces, lanzando una especie de "dardos" que volaron en dirección hacia los tres amigos. Cada uno de ellos con un cierto color: Verde, rojo y amarillo, impactando contra los cuellos de los citados y que terminaron por disolverse en sus cuerpos.

- ¡Ouch!.- Gritaron los tres mientras se detenían para ver qué les había picado pero debido a que aquellos dardos ya no estaban, jamás sospecharían de lo que acababa de pasar.

Se miraron entre ellos, confundidos por lo sucedido, siendo Eddy el que rompió el silencio.

- ¿Saben qué acaba de picarnos en el cuello?.- Quiso saber el chico de baja estatura.

- Sí.- Doble D asintió con la cabeza.- Parece haber sido un mosquito pero algo mucho peor.

- Sí, pero espero que no esa un mosquito del Planeta...- Iba a decir Ed con respecto a su fanatismo por los cómics de Ciencia Ficción.

- Cállate, Ed. Me está empezando a doler la cabeza ahora, no quiero saber nada de esas estupideces.- Advirtió y de ahí los tres ingresaron en sus casas, cada uno con un terrible malestar en esa zona del cuerpo pero, cuando entraron en sus domicilios, cayeron víctimas de un profundo sueño.