Capítulo 14: El despertar de las hadas

"El mundo se detiene cuando las nubes son iguales"

"Ahí vas de nuevo" "Si tienes tiempo para pensar será mejor que sigas entrenando" Afirma Ren mientras hace lagartijas.

Suspirando observo el palacio a la distancia. Ya pasaron cuatro días desde que la doctora se fue, no dejo ningún tipo de aviso o carta. Los enfermos que de vez en cuando vienen a buscarla se dirigen a la cuidad

Con la preocupación de cuando la doctora regresara y me quitara la última pastilla siento que el tiempo no avanza.

Sin embargo, el cambio más grande es la actitud de Ren, pues desde el incidente con el rayo hace ejercicio cada vez que tiene tiempo. Su desgaste energético también incremento así que nos estamos quedando sin comida.

Los subsidios que nos dan por el cuidado del establo son muy bajos. Por ese motivo estoy buscando un modo de ganar dinero, solo con comer lagartijas no es buena alimentación.

"Vamos al escondite" comento.

Ren confundida responde. ¿No dijiste que era peligroso?

"Eso era en el pasado" me levanto y recojo dos palos gruesos de madera.

Le entrego uno a Ren. "Con estas cosas ya no será peligroso" afirmo con confianza.

Ren mirándome con sospecha asiente. Por culpa del incidente del rayo se volvió más obediente que antes, espero que se le quite con el tiempo. No deseo tener a alguien que solo diga "Si" a todas mis órdenes.

Guardando todo nos dirigimos rumbo al escondite. Mas que escondite es solo una casa abandonada.

En el camino nos cruzamos con muchos niños jugando, nosotros no les tomamos importancia. Yo no me los acerco para evitar revelar mi rostro y Ren es muy tímida con otras personas.

Caminando cerca de diez minutos llegamos a nuestro destino.

"Espera un momento Ren" Ordeno sigilosamente.

Observo la casa y es algo diferente que antes. En las cercanías hay muchos cuerpos de insectos muertos, parece que la batalla anterior fue encarnizada.

Esperando por algún movimiento extraño solo veo varias hormigas de color plomo trasladando los cuerpos de otros insectos hacia un lugar desconocido.

Mirándolos detenidamente tienen una ligera tonalidad metálica. Su tamaño es cercano al de un escarabajo hércules adulto, con esas proporciones no me extraña que ganaran la guerra por la pastilla negra.

"Ren cual crees que sea su especie" pregunto.

Ren intentando recordar responde. "No lo sé, nunca vi hormigas de ese tamaño"

Me acerco silenciosamente, me pica la curiosidad de que ocurrió con la pastilla.

Sin molestar a las hormigas trabajadoras me infiltro dentro de la casa.

Ren siguiéndome susurra. "Es peligroso Mao"

"Todo en la vida es peligroso Ren" "Por eso trajimos los bates" Afirmo.

Ingresando a la casa solo quedan pequeños restos de insectos, en su mayoría patas y caparazones secos. Toda la casa fue limpiada sin embargo dejaron un olor a podrido desagradable.

Estas criaturas se llevaron la pastilla a su guarida. Observando la dirección de dónde llevan los últimos restos una idea se me viene a la mente. Si los sigo me llevaran directo donde escondieron la pastilla.

"Ren nos vamos de aventura" Indico siguiendo a las hormigas trabajadoras.

Ren mira en dirección del pueblo y susurra. "La doctora me dijo que no te deje hacer tonterías"

Mirándola cabeza abajo me siento triste, no comprendo que le hizo perder toda su energía del pasado. Tocando su cabeza trato de animarla. "Deja de poner cara triste por cada cosa, a la doctora solo le importa que le pague sus tratamientos. Además, solo exploraremos el área."

Sin esperar respuesta sigo a las hormigas manteniendo la distancia, no quiero que me vean como amenaza.

Ren dudando me sigue agarrando firmemente el bate de madera.

Caminando junto a las hormigas siento que regreso a mi infancia, de niño me gustaba ver pelear a las hormigas, y también me gustaba robar sus larvas. Eran buenas para pescar peces pequeños.

Mientras más nos alejamos logro observar una formación rocosa a la distancia. Ese debería ser su nido, la cantidad de hormigas en las cercanías incrementa según lo cerca que esta de las rocas.

Suspirando me detengo, si nos acercamos más estoy seguro de que nos trataran como comida.

"Ren regresamos" Indico con desgana.

No hay respuesta. Que extraño, dando la vuela siento un golpe en el cuello y comienzo a perder el conocimiento. "Esto no estaba en los planes" susurro desmayándome.


En una cueva cercana tres personas se encontraban rostizando una oveja mientras planifican su siguiente atraco.

"Deberíamos esperar más jefe, los guardias del palacio se están moviendo con agresividad últimamente" Indica uno de ellos.

El jefe con una sonrisa se burla. "No seas cobarde, estamos hablando de la princesa. Si logramos capturarla nos pagaran lo que queramos"

"El jefe tiene razón, deja de ser un cobarde" Opina otro ladrón afilando su espada.

Entonces su compañero que salió a explorar regresa. "jefe mira lo que encontré" indica riendo.

¡Golpe! Los cuerpos de dos niñas caen al suelo frente a los presentes.

El líder acercándose observa el botín.

"Esta tiene cabello blanco, se venderá bien en el mercado" "Por parte de la otra sin su ojo solo nos darán algunas monedas" Califica sin emociones.

En el mercado últimamente se incrementó el precio de los esclavos, ellos no saben el motivo, pero si se aprovechan de la situación.

"Donde los encontraste" Pregunta el jefe.

"Estaban siguiendo a esa extraña colonia de hormigas gigantes al sur"

El jefe observando las ropas raídas de las niñas calcula que son huérfanas, sin importarle más se acomoda su ropa.

"Amárrenlas, nos encargaremos de ellas más tarde"

¡Ahora debemos ir por el plato principal! Dice tomando su espada.

Los demás ladrones se ponen de pie y caminan fuera de la cueva imaginando un futuro prometedor.


¡Malnacidos! Trato de gritar sin éxito. Nos amordazaron la boca y las manos.

Desperté cuando me lanzaron al suelo, estos tipos no tienen nada de piedad.

Calmándome recuerdo en mi memoria a estos ladrones, ellos son los que intentaron secuestrar a Vivi. Pensé que este acontecimiento ya había pasado, eso me pasa por no preguntar.

Tratando de zafarme de las cuerdas me doy cuenta de que es imposible. Solo usando mi mano derecha no ejerzo la fuerza suficiente. Necesito encontrar algo con que cortar estas cuerdas.

Mirando la cueva solo hay restos de comida y algunas ollas viejas. Nada de sirve.

-Golpe- con algo de esfuerzo le doy una patada a Ren.

Al parecer le golpearon más fuerte que a mí.

Cerrando mi puño trato de acumular fuerza, lo único que puede romper las ataduras es usando el cosmos. Sin embargo, me falta mucho para despertarlo.

Siento celos por el talento de Reiju, ella logro hacerlo durante un mes de entrenamiento y sin ayuda externa ni conocimiento del cosmos.

Lamentándome no tengo más opción usar mi carta de triunfo. Cerrando mis ojos trato de sentir el aura dorada de capricornio, en mi mundo interno solo veo una ligera iluminación que parpadea.

Esta es toda la fuerza que queda de Capricornio. Si lo uso no tendré nada con que defenderme, tal vez no debería usarlo. Si la historia sigue su rumbo original entonces los ladrones serán capturados y todos vivirán felices hasta que cocodrilo aparezca.

Pero cocodrilo ya está moviéndose en Arabasta. La historia a corto plazo cambio por completo.

Como no puedo predecir el futuro será mejor tomarlo por mi cuenta.

¡Capricornio destruye las cuerdas!

-Romper- Un aura dorada envuelve las cuerdas y las hace polvo.

En el aire observo una imagen residual de la armadura de capricornio. Parece que se despide.

¡Adiós capricornio! Digo en respuesta muy agradecido.

Estando libre observo a mi única amiga. Durante el tiempo que estuve en este mundo solo logre acercarme a ella, tal vez si lo intento haría más amigos y logre construir una buena vida.

Pero sé que pronto vendrán por mí, este secuestro es probablemente el inicio de una racha de mala suerte. No puedo dejar que una chica de buen corazón caiga en desgracia.

"Despierta Ren" La sacudo suavemente.

Ren despierta balbuceando. "Debes escapar Mao"

Que buena chica, se preocupa primero por sus amigos. Le tapó la boca y con algo de esfuerzo desato sus cuerdas.

"Ren, estamos en territorio enemigo"

Ella despertando completamente recuerda como un ladrón tapo su boca y la golpeó en la cabeza. Mirando donde se encuentran comprende que fueron secuestradas.

¿Mao estas bien?

Tocando su cabeza sonrió. "Ren necesitas regresar a la aldea".

Mirando que no tengo heridas responde tartamudeando.

"Necesito solucionar algunas cosas" afirmo buscando alguna arma.

Ren asustada me abraza. pregunta entre lágrimas.

Sintiendo sus manos temblando trato de zafarme, este no es el momento de sentimentalismos.

"Tienes que dejar de hacer cosas innecesarias" susurro librándome de ella.

"Seguro que sabes que tengo un pasado problemático. Los ladrones es probable que reconozcan mi rostro" ¡Si continuo en la aldea la destruirán! Hablo tratando de engañarla.

Ren en silencio me da la espalda y sale corriendo fuera de la cueva. Parece que logre engañarla, mis dotes actorales todavía están en la cúspide. Con una sonrisa satisfecha me preparo para el siguiente movimiento.

Haciendo a un lado los restos de comida me paro en el medio de la cueva. Decidí arriesgarme y consumir la pastilla roja, no se sus efectos sin embargo no tengo opciones. Perdí la ayuda de capricornio y ahora solo soy una persona normal sin un brazo. No tengo miedo, pero deseo poseer la fuerza para vengarme de los que me ofendieron.

Buscando el frasco en mi ropa me doy cuenta de que no hay frasco. Que extraño, buscando más a fondo solo encuentro un trozo de carne seca.

¡Donde esta! Grito buscando en los alrededores.

Si lo tomaron los ladrones estaré en problemas graves. Es como incrementar la fuerza de tu enemigo de manera gratuita, pero no creo que ellos revisaran nuestra ropa. Además, la pastilla estaba oculta en un bolsillo secreto, los únicos que saben dónde está somos yo y Ren.

Ren es la única que puede encontrar la pastilla sin romper la ropa.

¡Niña malcriada! Grito saliendo de la cueva.

Buscando en la arena logro avistar a Ren. Ella se encuentra parada sobre la columna de una ruina antigua.

Acercándome rápidamente veo que el frasco está en su mano izquierda.

¡Devuélveme el frasco! Grito molesto.

Ren limpiándose sus lágrimas levanta el frasco. indica.

¡Carajo! Si daña el frasco estaremos en problemas.

Sonriendo trato de negociar. "Querida Ren, si me devuelves el frasco iré contigo donde quieras"

Ren cambiando su mirada a una molesta grita. ¡Mentirosa!

"Te escuche decir que quieres irte de Arabasta"

¿Que? Yo nunca dije eso en público, ni tampoco lo haría.

"Estas confundida Ren, a mí me gusta este país" Trato de engañarla mientras me acerco poco a poco a ella.

Entonces ese es el motivo del cambio de actitud de Ren, ya me extrañaba su cambio repentino.

Preparándome para tomar el franco continuo. "Si estas en lo correcto Ren, debo salir de Arabasta para no hacerte daño a ti ni a los que me ayudaron" "Ustedes recibieron a una desconocida y me dieron mucho cariño"

Ren vuelve a decirlo.

Sin importar que vuelva a insultarme me encuentro lo suficientemente cerca para quitarle el frasco. Solo necesito distraerla con algo.

Mientras busco en los alrededores algún objeto útil escucho unas dulces palabras.

Sin pensarlo asiento. "Lo haré Ren, mientras me lo des prometo seguirte"

Ren piensa un momento y sonríe. con calma me entrega la capsula.

Teniéndola de vuela en mis manos suspiro, con esta pastilla todavía hay esperanza. Lo guardo en mi bolsillo y me doy la vuela.

¡Lo siento Ren! Me disculpo alejándome. Ya perdí mucho tiempo, si me demoro más los guardias de la princesa pueden encontrarme.

Caminando lentamente siento que algo anda mal, este silencio es como un déja vu. Saco el frasco y se me detiene el corazón.

- ¡Este frasco no es mío! - grito asustado.

Regresando a ver a Ren siento escalofríos, en sus manos está el verdadero frasco.

Ren se encuentra llorando en silencio. Su corazón duele cuando piensa en perder a su amiga, durante el mes que pasaron juntas siente que regreso a como vivía con su hermana. Ella no quiere volver a sentir la soledad de ser abandonada.

Ren toma el frasco y lo abre.

Mirando su comportamiento un sudor frio pasa por mi espalda. ¡No lo hagas Ren! Grito de preocupación.

Salgo corriendo, tratando de detenerla. Ella de verdad es mi amiga, si le pasa algo mi conciencia no me dejara en paz hasta mi muerte.

Ren mirándome con un rostro triste solo dice una palabra.

Y cerrando los ojos se toma la pastilla.

-Retumbar- debajo de los pies de Ren aparecen varios círculos rojos con inscripciones rúnicas expulsando ráfagas de aire.

¡Noooo! Grito mientras soy arrastrado por el viento.


El camino de las cosas no debería ser así, para decirlo mejor, el camino está en mi contra. No encuentro otro modo de definir la mala suerte mía.

Siendo arrastrado por el increíble despliegue de poder de Ren suspiro. No debería haber dudado y me lo hubiera comido antes cuando tenía todo el tiempo del mundo.

-Plop- con un sonido seco me detengo en un muro de la ruina antigua. Eso duele. Fui arrastrado alrededor de treinta metros.

Limpiándome los ojos me levanto, ahora que Ren se comió la pastilla debo ver en que se convertirá. Si es algo bueno solo tengo robar la pastilla azul de la Doctora.

En la distancia, Ren brilla intensamente de color rojo. ¡Es Increíble! Suspiro internamente.

Agarrando una piedra me acerco lentamente. Espero que no sea como Jason, si muestra un mínimo de agresividad correré con toda mi alma. No quiere ser decapitado.

Lentamente el brillo rojizo va desapareciendo, Ren con la cabeza baja deja de moverse. Los vientos que causo limpiaron los restos de la ruina de arena, en este momento solo se observa a una niña abandonada sobre una estructura destruida.

-Es extraño- su anterior cabello de color negro se tiño a un rojo profundo. No cambio otras facciones, su ropa sigue siendo la misma solo que algo más dañada.

Pero viéndola de lejos no logro observar su rostro. En tres zancadas logro posicionarme delante de ella.

¡Ren, Como estas! Pregunto nervioso.

-silencio- No responde.

Mmm, No quiero seguir con esto. Mi instinto comienza a decirme que algo malo pasará si me acerco más.

Rodeándola pienso en que debería hacer ahora, si la dejo aquí puede pasarle algo. Además, el brillo rojo se debió ver desde mucha distancia, es solo cuestión de tiempo para que lleguen los guardias de la ciudad.

Da igual, ya no puedo escapar. En este caso sería mejor refugiarme con la familia real, por el momento todavía no encontré una orden de búsqueda mío. Sin embargo, va a pasar en un futuro cercano, no creo que Germa 66 logre esconderse del gobierno más tiempo.

Cuando el gobierno se entere que yo invoqué al Carnicero Arabasta no me protegerá, no creo que el rey indeciso de este país me prefiera a mí que a sus ciudadanos. Lo más probable es que ellos mismos me entreguen. El gobierno en la historia no mostró mucha de su verdadera fuerza, solo hace falta enviar un almirante para desaparecer toda Arabasta.

Suspirando me siento en la sombra, solo dejare que el destino guíe el siguiente paso.

Esperando unos minutos comienzo a ponerme ansioso. Siento que alguien me está mirando, volteando a todos lados no encuentro ninguna persona, solo algunas hormigas rodeando el área.

¡Maldición! Me olvide de los insectos. Mejor me voy de aquí.

"Lo siento Ren, pero no quiero volver a sentir rodeado por insectos" susurro en disculpa mientras me alejo.

Me subo sobre un muro para tener más visibilidad. En los alrededores observo un montón de hormigas de color plomo rodeando las ruinas. Esta situación es mala, Si Ren no despierta a tiempo no lograremos escapar.

Mirando al este encuentro una mancha azul, ya me había olvidado de ella.

Vivi se encuentra escondiéndose de los ladrones. Sin embargo, tener el cabello celeste sí que resalta en el desierto. A mi opinión debería teñírselo, ese color es como dar a conocer que ella es la princesa. No sé cómo sobrevivió en la historio original.

Pero si ella está aquí se supone que el rey se encuentra por los alrededores, solo debo esperar que aparezca y solicitar ayuda.

Pensado en como acercarme al rey una voz suena en mi cabeza.

¿Ren? Es la vos de Ren, sonrió mirando como se encuentra.

Ella como antes no se mueve sin embargo viendo a Ren hay un cambio extraño. No es visible, pero siento que Ren se encuentra mal.

Regresando frente a ella cierro los ojos. Como con mis otras invocaciones trato de comunicarme.

"Como estas Ren" Pregunto en mi mente.

En respuesta Ren se agarra el cuello. ¡Este no es mi cuerpo! Grita.

¡Qué demonios! Rápidamente agarro la mano de Ren evitando que se ahorque.

Esta no es la voz de Ren, es más gruesa y dominante, más bien parece de un fantasma.

¡Maldición! ¡maldición! Si un fantasma logra tomar el cuerpo de Ren entonces su muerte será mi culpa.

Tratando de evitar que se ahorque ella me da una patada.

-Golpe- salgo volando y choco con la arena.

Eso duele. De donde saco tanta fuerza esta niñata, levantándome salgo corriendo hacia Ren. No dejare que muera, no lo haré.

Estando a dos metros doy un salto e intento patear su cabeza. Si logro hacerla perder el conocimiento dejara de hacer esa estupidez.

Ren reacciona esquivando y dándome un golpe en la barriga.

-Golpe- soy lanzada a un costado. El golpe fue demasiado fuerte, siento mis tripas sangrar.

Sin embargo, no puedo detenerme, Ren otra vez trata de matarse. Tambaleándome recojo una piedra y trato de golpear su cabeza.

-Golpe- me da una patada en la cabeza.

El mundo comienza a distorsionarse, el impacto fue tan fuerte que me rompió una muela. Poco a poco comienzo a perder la conciencia, cuando estoy al borde de desmayarme observo el rostro de Ren. Ella está llorando.

¡Maldición! Yo cometí muchos errores en toda mi vida, tantos que me considero una mala persona. Sin embargo, jure nunca abandonar a alguien que considere una familia. No volveré a fallar a quienes me importan.

¡No me desmayare!, ¡no me rendiré! Me levanto con todas mis fuerzas y salgo corriendo.

Mis brazos no responden, mis piernas solo se mueven automáticamente. No puedo pensar con claridad. Lo único que puedo hacer es distraerla.

-Golpe- soy mandado a volar contra un muro. Esta vez no tuve suerte.

Vomito algo de sangre, con mis últimos esfuerzos trato de levantarme, pero veo que mi pierna derecha esta torcida. "Que mala suerte"

Apretando los dientes me arrastro en la arena caliente, no pensé que moriría de este modo. Tal vez para la próxima debería preparar un discurso épico junto con algunos fuegos artificiales. Sin embargo, morir evitando que un amigo se muera también suena como una muerte honorable.

Avanzando lentamente escucho un grito profundo.

¡No lo hagas! Indica Ren. Esta vez sí es su voz.

Suspirando internamente creo que mi trabajo aquí ya se cumplió. Cerrando los ojos trato de relajarme, pero como de costumbre algo me detiene.

"Ella morirá" Indica una voz femenina desconocida.

Sintiendo algo de familiaridad con la voz respondo. ¡Se lo dejare al destino! Respondo.

Ya no creo ser capaz de ayudarla, hice todo lo que pude. El resto dependerá de su suerte.

¡Volverás a matar a tu familia! Suena en mi mente la misma voz femenina mientras me muestra una imagen.

Una furia comienza a acumularse en todo mi cuerpo. ¡No te metas con ella! Grito con toda mi alma.

No permitiré que nadie se meta con mis recuerdos más preciados. Concentrando toda mi voluntad trato de expulsar a esa voz, rápidamente siento que el infiltrado sale de mi cabeza.

Suspirando me fuerzo a abrir los ojos. Todavía no es el momento de descansar.

En frente mío esta Ren ahorcándose con la mano derecha y evitando ahorcarse con su mano izquierda. Parece que Ren lucha contra el fantasma de su cuerpo.

Mirando las lágrimas de desesperación de Ren me duele el corazón, tal vez si no hubiera venido a este mundo ella no tendría que arriesgar su vida.

"Si solo fuera más fuerte" me arrepiento.

Sin embargo, lo que dijo la voz femenina es verdad. No puedo permitir que mi familia muera de nuevo.

Apretando los dientes trato de levantarme, no me importa si mi cuerpo esta destruido. Ren debe sobrevivir. Lentamente siento una fuerza invadir mi cuerpo destruido.

¡AAAAH! Con un grito me pongo de pie y tomo la mano derecha de Ren.

Estando tan cerca logro ver bien su rostro, uno de sus ojos se encuentra llorando mientras el otro que se su suponía que lo había perdido muestra una mirada de maldad.

"Lo siento" "lo siento" Susurra con desesperación.

Disculparse es típico de una buena persona. Solo que en vez de hacer eso debería luchar contra el fantasma.

-Golpe- Vomito sangre nuevamente. Estando distraído soy golpeado en las costillas, creo que me rompió un par de ellas.

No tengo tiempo, la fuerza abandona mi cuerpo rápidamente.

Forzando a mi garganta lastimada trato de decir mis últimas palabras. No sé si sobreviviré a esta tribulación, pero al menos Ren debe vivir.

¡Vive… Ren! Logro decirlo.

Y de una patada salgo volando. Mis últimos recuerdos antes de perder el conocimiento es un grito estridente seguido de una luz roja intensa.