Capítulo 16: El peligro siempre está en el cielo.

"Los Saints reciben una energía sobrehumana gracias a la explosión cósmica que se produce en su interior, con esa energía abren la tierra y aplastan las estrellas" Recito las palabras que representan el Cosmos.

Durante estas semanas de recuperación lo único que puedo hacer es aprender a usar mi cosmos. Anteriormente en la pelea contra Ren logre sentir una fuerza inexplicable por unos momentos, en ese instante logre despertar mi Cosmos. Parece que estar cerca de la muerte me forzó a despertarlo, o solo fue la desesperación, bueno no importa.

Calmadamente levanto el puño y golpeo la roca.

-Golpe- La fuerza rompe en dos la roca dejando una rajadura ligera en el suelo. Todavía no puedo controlar la fuerza y consume demasiada energía.

Limpiándome la ropa salgo del cuarto, actualmente me encuentro viviendo en una iglesia abandonada. Robin me trajo aquí por motivos de seguridad, es un lugar tranquilo, desde que llegue aquí no vi ninguna persona. Mirando por la ventana solo veo restos de un pueblo abandonado.

La recuperación de mi cuerpo mejoro de manera sobresaliente, la apertura del cosmos si da buenas ventajas. Mi energía mejoro, así como también mis sentidos mejoraron, ahora puedo ver desde más lejos como si llevara pequeños binoculares.

Sin embargo, el problema se acerca. La fecha acordada por Robin se encuentra cerca, faltan exactamente 7 días y no tengo ganas de hacerlo.

Ya tengo el cosmos para poder protegerme correctamente, mientras no me encuentre con alguien fuerte puedo evitar ser presa fácil. Así que decidí escapar después de que me dejen los suministros.

¡ja ja ja! A partir de ahora mi destino me pertenece. Sonriendo regreso a meterme en la cama, necesito seguir actuando como un enfermo. Sin embargo, siento que alguien me observa, volteo buscando quien es y solo veo el viento corriendo. Creo es mi imaginación, sin darle más importancia prosigo con mi camino.


Algo cerca de la iglesia una mujer viaja sobre un cocodrilo. Mientras se acercaba al escondite de su protegida, Robin se asegura que todo esté en orden. Desde que encontró Zoe la traslado a este lugar, su identidad es demasiado peligrosa. Estuvo buscando información de ella y llamo demasiado la atención, tanto que el gobierno comenzó a moverse en Arabasta, lo que perjudico sus planes. También afecto a Cocodrilo que la prohibió investigar sobre ella bajo ningún motivo.

En estos momentos debe esconder mejor a Zoe, las fuerzas del bajo mundo le tienen puesto un ojo a Barroque Works

Usando su fruta hace aparecer varios ojos en las paredes y busca en el pueblo abandonado cualquier rastro de algún sospechoso. Sin encontrar a nadie suspira, pero al final observa algo que no debía ser posible. En uno de los balcones de la iglesia se encuentra Zoe sonriendo y dando ligeros saltos.

Robin confundida continua con su vigilancia. Zoe toma las provisiones restantes y los esconde en una de las rajaduras de la pared. Terminando entra a su cama y se duerme satisfecha.

¡Fu fu! Sonríe, así que la mocosa le estuvo engañando por algún tiempo. En lo personal a Robin no le molesta, más bien le agrada la niña. Le recuerda a su historia de ser perseguida por el gobierno. Pero de igual manera no puede dejar pasar el engaño.

Ingresando dentro de la iglesia observa ligeros cambios, en los alrededores se redujeron la cantidad de restos de piedras y hay más arena que de costumbre. Sospechando camina a un rincón donde la arena es más pronunciada y lo limpia con el pie.

Al despejarse encuentra unas rajaduras que no vio antes, más confundida comienza a despejar todo el patio con su fruta. Varias manos aparecen y en un momento aparecen más rajaduras parecidas repartidas por varias zonas. En total cuenta 20 rajaduras.

Pensando un momento Robin encuentra que la única que puede hacer eso es Zoe, nadie más se acercó a este lugar. "Entonces Zoe oculta su fuerza" susurra.

Ingresa dentro del cuarto principal y encuentra durmiendo plácidamente a Zoe. Viéndola tan tranquila le hace preguntar si la niñata se preocupa por su vida, tiene heridas profundas, su mano izquierda está pudriéndose. Su puño derecho esta vendado de tal manera que no se noten las heridas de sus nudillos ocasionado por su entrenamiento.

Desde que la conoce parece vivir en su propio mundo, sin embargo, no muestra síntomas de ansiedad o estrés.

Cruzando las manos Robin usa su fruta y levanta a Zoe en el aire. Zoe sorprendida despierta y desesperadamente trata de liberarse.

¡Suéltame maldita! Grita.

"O así que estoy maldita" responde Robin con rostro enfadado.

Zoe despertándose por completo se da cuenta de su situación. Mientras mira a Robin comienza a sudar. Hay pocas cosas que molestan a Robin y una de esas es la palabra "Maldita".

"Lo siento Miss domingo" Zoe se disculpa agachando la cabeza.

Robin sin darle importancia la lleva con ella hacia el sótano del local.

Zoe sintiendo que algo anda mal pregunta. "Miss domingo, si me disculpas necesito dormir"

Robin sin detenerse responde. "Los planes cambiaron, lo haremos ahora"

¿Hacer qué? Responde confundida Zoe.

Robin ingresa al sótano y enciende una antorcha. "Por supuesto que haremos una invocación" responde sonriendo y tapa la boca de Zoe con una mano.


¡No! Esta tipa no es de los buenos. No sé qué se trae, pero no quiero hacer nada que se llame Invocación. Mi mano Izquierda todavía no se recupera, si vuelvo a perder otro miembro no podré defenderme.

Lentamente ingresamos dentro del sótano de esta iglesia, como toda iglesia antigua tiene una ruta de escape de emergencia. El ambiente es algo húmedo, parece que hay algún pozo por estos pasadizos. En las paredes hay algunas escrituras antiguas, también imágenes de personas rezando. Este templo tiene una historia muy larga, es extraño que este abandonado.

Estando cerca del punto acordado comienzo a acumular fuerza en mi puño, debo escapar. todavía no puedo usarlo bien, pero si logro golpearla en la cabeza sé que puedo desmayarla.

Una luz semi dorada se acumula en mi mano, tomando un respiro profundo aprieto mi puño izquierdo. Sin perder el tiempo golpeo a las manos que me tienen retenido.

-Golpe-

Las manos que me aprisionan se convierten en pétalos. Rápidamente equilibrio mi cuerpo y me lanzo contra Robin. Me disculpo mentalmente y le lanzo un golpe contra ella.

Justo antes de golpearla mi puño no la alcanza. ¡Carajo! Doy un grito.

Ella estaba preparada, varias manos me sujetan firmemente las piernas evitando que me mueva.

"Ha ha. Entonces ese es tu pequeño secreto Zoe" lo dice sonriendo sin darme la cara.

Suspirando desactivo mi cosmos. "Solo bromeaba Miss Domingo, espero que me perdones su grandeza" lo digo con mi voz más armoniosa.

Robin sin hacerme caso continúa avanzando.

¡Seis Fleur! Aparecen varias manos y mi boca es sellada nuevamente, siento que ella es de las que no les gusta ser alabada, debería cambiar mi modo de expresarme.

Resignado caminamos por veinte minutos y llegamos a una mesa de piedra.

Sobre la roca están varias tumbas de barro, es de esperarse de Robin. Ella no deja ningún lugar sin explorar. Yo no conocía este lugar ni tampoco me atrevería a conocerla.

Parece que este lugar estaba destinado para el entierro de los sacerdotes del pasado. En las paredes hay una gran cantidad número de tumbas repartidas aleatoriamente por las paredes. Debió ser una iglesia muy antigua por la cantidad de tumbas.

¡Bien Zoe, que cosa más requieres! Afirma soltándome en el suelo.

Estando libre observó algún lugar para escapar, sé que no puedo escapar de Robin sin embargo hacer la invocación es peor que ser castigado.

"No deseo hacerlo, es probable que sea otro error" Lo digo recordando ese sentimiento de perdida, no quiero ser traicionado por más cosas.

Le conté las invocaciones fallidas y también le advertí las consecuencias. Pero para una persona que busca los misterios, ella desea ver el uso especial de una fruta del diablo.

Poniendo un rostro molesto amenaza "Protegerte está comenzando a costarme demasiado Zoe, si no lo haces entonces te entregare al gobierno"

Eso sí que da miedo. Yo también debería practicar poner el rostro negro, este modo de amenazar solo se puede hacer en este tipo de mundo.

Rascándome la cabeza suspiro, el gobierno ya está en Arabasta. Al menos eso es lo que me quiso decir. Entonces el próximo plan es escapar de Arabasta.

Pensándolo a profundidad creo que sería mejor hacerse aliado de cocodrilo. Él es malo, pero no me matara si ve que tengo algún valor.

"Lo hare si me prometes una cosa" negocio.

Robin responde como si esperara la propuesta. "Cual"

¡Ayúdame a salir de Arabasta!

La cosa que invoque distraerá a cocodrilo mientras se crea una ruta de escape. Al menos eso espero. En el peor de los casos cocodrilo me mantendrá vivo para hacer más invocaciones.

Escuchando mi propuesta Robin piensa un momento.

Saca algo de su bolsillo y dice. "Si me das algo lo suficientemente bueno lo podría pensar"

Esa es una frase clásica, igual no espero que se arriesgue de más para ayudarme. Ella ayudo a Luffy y sus amigos a derrotar a cocodrilo solo porque le convenía, solo después de unirse a la tripulación de los sombreros de paja comenzó a cambiar y ser más amable.

Dudando pregunto. ¡La invocación atrae un rayo! ¡Seremos avistados a kilómetros!

"Este lugar no es muy frecuentado por nadie. Aun si somos encontradas tengo formas de escapar" Afirma confiada.

Recordando tiene razón, por estos lugares solo pasan esas hormigas gigantes, por cierto, su tamaño se duplico. No sé qué clase de alimentación tienen para incrementar de esa forma su tamaño, rezo para que no sea por culpa de la pastilla negra.

Aun con más peligros, no quiero hacerlo, la última invocación nos atacó a Ren y a mí. Ya no me siento con ganas de hacerlo, sin embargo, ella salvo mi vida.

Bueno si logre sobrevivir hasta este momento significa que tengo algo de suerte. Sonriendo acepto. Cambio de opinión, según ella las hormigas me llevaban a su nido. Solo de pensar en ser devorado lentamente por hormigas tiemblo. Un favor se paga por otro, es extraño no pensaba asi antes, será porque estoy madurando. Sin darle más vueltas me calmo.

Suspirando continuo.

"Bien Robin, pero quiero que me protejas en todo y cada uno de los momentos" afirmo arreglando mi ropa, no debería verme mal vestido ante la adversidad.

"Ja ja ja" ¡Prepárate para ver la muerte amiga Domingo! Me río seleccionando las tumbas.

No debería usar muchas solo usare unas cuatro. Sospecho que al usar muy pocos fantasmas pierdo parte de mi alma para compensar, sin embargo, al usar muchas el rayo es más fuerte.

Apunto a cuatro tumbas y solicito el material. ¡Dámelo!

Robin despreocupada me lanzo un frasco rojo. "Solo encontré esto, no hay meteorito metálico en Arabasta" Afirma sentándose en una roca cercana.

Mirando el frasco hay un líquido rojo pregunto. ¿Qué material es?

"Es sangre metálica" afirma.

¿Qué? Mirándola comienzo a sospechar que me dijo una broma.

Sacudiendo las manos sonríe. "No sé lo que es, solo lo compre en el mercado negro. Es lo más cercano a lo que me pediste, este material es lo más costoso de todo arabasta"

Así que ese es el caso, no sé qué resultado dará, pero por si acaso lo abro. Dentro el líquido rojo parece inofensivo, no tiene olor y tampoco parece toxico. Dejo caer una gota en mi lengua y lo pruebo.

Mmm. No sabe mal, tiene un ligero sabor metálico seguido de un sabor a menta. Sin tragarlo lo devuelvo al frasco, un poco de saliva no afectara a la invocación.

Colocando el frasco en la mesa me doy cuenta de que Robin me mira estupefacta. ¿Qué extraño?

"Cuál es el problema Miss Domingo"

Robin despertando niega la cabeza. "No deberías probar cosas innecesariamente, mocosa"

Se refiere a probar el líquido. No es como si lo hubiera tragado, no tiene mucha importancia.

Sin perder el tiempo cierro los ojos, me concentro en activar mi cosmos. Aun es pequeño sin embargo es mi carta de triunfo, con el creo sobrevivir al impacto del rayo. Un ligero resplandor dorado envuelve mi cuerpo. Terminando de juntar todo el cosmos posible comienzo la operación.

"Usare estas cuatro tumbas, los demás tienen que alejarse para evitar que los fantasmas ingresen dentro"

Robin junta las manos. "50 freur" varias manos aparecen arrancando las tumbas de las paredes.

Con las tumbas en la meza cierro los ojos concentrándome. Como de costumbre escucho susurros de fantasmas resentidos. Sin darles importancia aguanto la respiración y comienzo a golpear los cuerpos disecados con una roca.

Finalizando la limpieza doy un suspiro, mi fuerza usando el cosmos incrementa al menos dos veces. Pero para mi sorpresa mi cuerpo no puede soportar tanta fuerza. De mi nariz comienza a gotear sangre.

Sin querer desperdiciar mi valiosa sangre activo mi fruta. La sangre comienza a coagularse, lentamente sale una porción hasta detenerse. No salió lo suficiente, suspiro y tomo un cuchillo de mi bolsillo. Es una navaja hecha de roca, me tomo bastante tiempo darle filo.

Haciéndome un corte liso en la mano dejo fluir sangre plastificada. Calculando que es suficiente lo levanto frente a mi rostro.

Teniendo la masa de sangre doy un susurro "Tienen que protegerme" ordeno amablemente.

La sangre sin responderme solo tiembla ligeramente. Sin entenderlos solo puedo confiar en la suerte. Con confianza cubro la sangre junto con los huesos, ya estoy acostumbrado.

-Temblor- Siento un ligero movimiento en el suelo. Que extraño, no paso esto antes.

Mirando en dirección de Robin, ella tiene el rostro más oscuro que antes. Esa mirada solo indica que continúe, este será un experimento peligroso.

Terminando de cubrir el hueso tomo una pequeña roca y comienzo a aplastarlos. Ahora a diferencia de otras veces lo hago con más cuidado. Lentamente una masa blanca aparece.

Tomando aire me preparo para el último paso. Recojo la botella con el líquido rojo y lo acerco a la masa blanca, la sangre dentro no indica algún rechazo más bien parecen alegrarse. Sin dudar dejo caer el líquido rojo sobre la masa blanca. El líquido desaparece en la masa soltando un resplandor rojizo.

No importa que cosa invoque, en este punto mientras no me ataque me conformo.

El ambiente comienza a oscurecerse, las antorchas reducen lentamente sus llamas como si se acabara su combustible. Esto me da mala espina, siento el aire pesado y me cuesta respirar.

Mirando a Robin ella sale corriendo de dónde venimos. ¡Maldita! Ella me abandono, no pensé que ella sería ese tipo de persona.

Ahora que debería hacer, la masa blanca lentamente se convierte en roja y comienza a reducirse. Si escapo y me persigue un rayo definitivamente moriré, pero si me quedo aquí moriré de asfixia.

No tengo alternativa, en estos casos es mejor dejar las cosas a la suerte. Saco una moneda de mi bolsillo, es una moneda antigua. Sus imágenes se ven borrosas y oxidadas, es el único recurso económico que poseo por el momento.

Mirando de cerca sus caras trato de recordarlos y decido que el más dañado es el escudo.

"Si sale cara escapo" Asintiendo lanzo la moneda al aire.

La moneda dando algunos giros deja de moverse momentáneamente.

¡Que carajos!

La moneda da un giro y desaparece.

?

Sorprendido observo como la moneda desaparece en la masa roja de frente. En ese preciso momento siento como todas mis células gritan que me aleje de esa cosa.

¡Un agujero negro¡ grito exaltado.

Frente a mi hay un vórtice oscuro consumiendo todo lo que toca.

Despertando, activo todo el cosmos que puedo y trato de correr. Alejándome unos metros escucho un susurre detrás de mí.

"Mas fuerza... Dame más fuerza"

?

¡Maldición! Esta invocación también es un fracaso.

Sin hacer caso continúo corriendo, sin embargo, no puedo respirar. Parece que el agujero negro absorbido todo el oxígeno del ambiente. Debo salir de aquí antes que me desmaye.

Pero, no hay salida. Recuerdo que caminamos aquí al menos treinta minutos, es imposible que pueda llegar arriba sin oxígeno. Deteniéndome miro las paredes buscando alguna salida.

Mirando los alrededores me doy cuenta que esta oscuro. Puedo ver en la oscuridad gracias a mi visión mejorada, no obstante, no puedo ver claramente. Aun si hay algún pasadizo oculto no lo encontraría.

Volviendo la mirada al agujero negro pienso que no sería mala idea morir dándole toda mi sangre a ese pequeño.

¿Que? Por qué pensaría de ese modo. Sacudiéndome la cabeza dejo de pensar cosas extrañas y busco un lugar para sentarme. No es mi estilo esperar la muerte de pie.

Me acerco a una silla de piedra y lo limpio de polvo. Aunque todo el polvo fue absorbido por el agujero, estirando mi cuerpo siento que la cabeza me da vueltas.

Robin fue inteligente en escapar ni bien se percató de la anomalía, espero que al menos ella sobreviva.

Dando un suspiro simulado cierro los ojos, la falta de oxígeno ya toco fondo. Perdiendo la conciencia recuerdo a los amigos que hice, a todas las aventuras emocionantes que participe.

"Maldito dios" susurro inaudiblemente.

Apretando los dientes me levanto, no moriré aquí. No sé si Ren está bien, al menos debo confirmar que sobrevivirá la guerra en arabasta, es la única amiga que tuve y por eso ella debe vivir.

Siento la fuerza regresar a mi cuerpo. El cosmos dentro de mi cuerpo obliga a mi cuerpo a moverse, no sé si lo conseguiré, pero debo hacerlo.

Paso a paso me alejo del agujero negro, mirando la entrada al primer pasadizo un estremecimiento peor que antes pasa por mi cuerpo.

Mi corazón se detiene de miedo, dando vuelta observo el agujero negro.

¡Dame tu alma! grita una voz entremezclada con muchas voces.

Las paredes comienzan a temblar sincronizándose con las voces. "Parece que invoque algo peligroso" pienso retrocediendo.

En el suelo y en las paredes comienzan a aparecer rajaduras, del techo comienza a caer pedazos de piedras.

"No hay manera" pienso internamente.

Una parte del techo comienza a desprenderse sobre mi cabeza. Intento cerrar los ojos, pero no puedo, debo vivir. Usando todo el cosmos sobrante doy un golpe a la roca.

-Golpe- la pared es destruida en varios pedazos.

Cayendo de rodillas por la falta de fuerza siento oxígeno en el aire. Al fin puedo respirar.

Doy una fuerte inhalación sin importarme todo el polvo presente. Siento como mis pulmones funcionan a mil por hora y mandan oxigeno por todo mi cuerpo.

Al parecer todo el cementerio colapso por alguna fuerza externa, cualquiera que sea el motivo me siento agradecido.

Me levanto buscando una zona segura, no sé qué invoque esta vez, pero es peligroso. Mi instinto sigue indicando peligro. Esperando que le polvo se disperse recuerdo algo importante.

Si el techo se cayó entonces ¿no debería el sol imponerse sobre nosotros?

Una ráfaga fuerte despeja toda el área, estando esperando eso mismo observo el cielo.

¡No es posible! grito cayendo de rodillas.