Izuku Midoriya.
Un joven excepcional en muchos sentidos.
Ese fue el veredicto al que llegó el detective Naomasa hace un año cuando cubrió el caso de Katsuki Bakugou.
Cuando tomó el caso, se sorprendió de ver qué muchos de sus colegas le pidieron que cierre todo y lo deje como un ajuste de cuentas entre niños. Claro, si los habitantes en la zona no hubieran impuesto una demanda colectiva por daños a propiedad privada debido al incidente, él les hubiera hecho caso.
Claro, al principio todo era rutinario y "normal" hasta cierto punto. Claro, un chico se enfada y usa su quirk por error, causando cierto nivel de disturbios pero nada agravante.
Sin embargo, muy pronto el detective se vio sorprendido por la profundidad del asunto.
Lo que debió ser un simple altercado entre niños le llevó a descubrir al detective algo más preocupante. Pues uno de los implicados estaba recibiendo un cierto favoritismo extremadamente evidente. Es más, le sorprende que nadie haya llegado a sospechar que Bakugou, de actitud agresiva y claramente pedante, fuera catalogado como el alumno estrella de toda la escuela.
Lo que llevó a sospechar que el favoritismo era ejercido por maestros, sin embargo, se topó con algo más grande. Resulta que Arudera Junior High tenía cierta fama de formar múltiples promesas de héroes profesionales, entre ellos algunos egresados de Shunketsu, Ketsubutsu y Seiai.
Lo preocupante no era el favoritismo en sí, sino las consecuencias de ello.
Naomasa, en una investigación que derivó de aquel altercado, descubrió una red de encubrimientos y de corrupción de dichos egresados. Pues la mayoría de los estudiantes de Arudera, por no decir prácticamente todos, terminaban siendo expulsados y rechazados de múltiples cursos de héroes, ya sea por mala conducta o acoso escolar, hasta crímenes mayores como homicidios y violaciones. Muchos de ellos contaban con las conexiones y los recursos más que necesarios para que la policía no indague más en el asunto.
Sin embargo, esto no fue algo que pudieran ocultar para siempre.
Sí, fue difícil y duro ver una purga en todo el departamento policiaco y encontrar nombres de múltiples personas que creyó que eran de los chicos buenos. Sin embargo, Naomasa se topó con la realidad.
Pero, sí era sincero consigo mismo, algo le olía mal desde el principio, solo que se acostumbró demasiado a la peste.
No solo tuvo que lidiar con la comisión de educación pública, sino también con un grupo de activistas pro emisores que parece que estuvieron financiando dicha escuela por años. Sinceramente, no le sorprende que haya gente de ese estilo detrás de todo.
Ya se lo dijo una vez al chico Midoriya, él no era de ese pensar, pese a tener un Quirk del tipo emisor, uno de los más peligrosos que podía haber entre la policía.
Detector de Verdades es un quirk que le permite saber quién miente y quién no al ver un aura roja o verde, dependiendo de cuales sean sus preguntas.
Sin embargo, muchos de sus colegas parecían odiar tal habilidad, aunque ahora sabía el porqué de ello.
Si bien no pensó llegar tan lejos, el detective aún tenía que admitir que todo fue gracias a dos niños sin Quirks. Qué toda esa cloaca de corrupción y racismo fue destapada. Y aunque fue asqueroso lidiar con abogados y juicios en cuanto a los idiotas se refiere, su lucha tuvo frutos. Pues no solo logró purgar todo el sistema educativo, sino también hacer que muchos estúpidos pro emisores teman de mostrar más abiertamente su ideología.
Pero, si Naomasa tiene que recordar algo, es el gesto de Midoriya ese día de la entrevista.
Pues su aura fue todo el tiempo de color verde.
Hace un año…
– Sabes, también me hice esa pregunta muchas veces – dijo el detective mientras terminaba de redactar su informe, decidiendo hablar un poco más con el chico – cuando tenía tu edad, siempre abusaba de mi don.
Sus palabras hicieron bufar al peliverde, no lo culpa.
– Sin embargo, siempre llegaba a casa y nadie me creía que logré sacarle la verdad a muchos idiotas – dijo el detective, llamando la atención del peliverde – es decir, llegaba a casa y mis padres me regañaron siempre por llegar siempre con un ojo morado o una lesión severa – Izuku miró con interés el relato del detective – siempre que quería llevarlos a la policía, nunca me hicieron caso.
– No me sorprende, en verdad – Izuku sabía que había ciertos sesgos raciales en la policía, incluso antes de los Quirks, la gente discutía por tonterías como la raza, la religión o la etnia. Actualmente, hay más pro emisores que antes.
– así que me dije a mí mismo: – el detective continuó – Quiero ser el tipo de policía que una vez necesité.
Izuku se sorprendió por su respuesta, siendo honesto, no esperaba que alguien como él le dijera eso.
– sí, no estoy diciendo que fue bueno lo que hiciste – dijo el oficial antes de levantarse, estaba por retirarse – si te sirve de algo, te daré un consejo – se dirigió a la puerta y volteó para ver una vez más al peliverde – la ira no es mala, no si sabes dónde enfocarla – fue lo que dijo el detective antes de salir por la puerta – Gracias por tu cooperación, Midoriya – y cerrarla detrás de sí.
De regreso al presente…
Naomasa siempre esperó que sus palabras hicieran efecto en el chico, se notaba que tenía madera para héroe.
Sin embargo…
– ¡¿COMO QUE SE ESCAPÓ?! – había una línea delgada entre ser valiente y ser un idiota.
– ¡Cuando traté de sostenerlo con mi Quirk, el chico escapó y huyó al gimnasio, detrás de esa villana! – relató Backdraft al detective con gritos, quién tenía las manos más que ocupadas con este caos.
– ¡Señor! – Sansa, un oficial con el rostro de un gato Calico, se acercó hasta el ahora capitán en jefe de la división central en Musufatu – ¡Tenemos el reporte de al menos 20 alumnos y dos maestros desaparecidos! ¡Posiblemente fue cuando el oso demonio apareció!
– ¡Bien, cotejen el perfil de los desaparecidos! ¡Posiblemente tengamos que limpiar todo este desastre! – Sansa asintió y regresó con su división, los oficiales no se daban abasto con los heridos y los paramédicos ya tenían las manos más que llenas. Naomasa pudo contar al menos 3 viajes en los últimos 10 minutos por cada ambulancia que había llegado a la zona.
– ¡Deku! – Naomasa notó entonces como el Rubio explosivo, Bakugou, estaba siendo atado a la camilla de emergencias mientras los paramédicos realizaron las pruebas médicas de turno – ¡Deku!
Naomasa se acercó rápidamente y pidió el expediente a la paramédico de turno.
– ¡Katsuki Bakugou, 14 años! – comenzó a decir la médico, una mujer con ojos de serpiente y piel escamosa – ¡Deshidratación severa, remanentes de contusión y pérdida de sangre!
– ¡¿Estás segura?! – para Naomasa, el niño se veía más que entero, salvo por sus ropas y algunos raspones menores, claro está.
– ¡Una de las chicas de Tres Magia le curó, estaba peor! – metieron a Bakugou en la ambulancia, pero no dejaba de luchar, incluso tras ponerle las cintas de refuerzo – ¡Odio admitirlo, pero de no ser por ella ahora ni siquiera estaría en la camilla!
Eso era cierto.
Tras salir de la ahora denominada zona de riesgo, Bakugou fue puesto a disposición de los médicos.
Sin embargo, el chico quería volver para salvar a su amigo.
– ¡No, debo ayudarlo! – Bakugou parecía estar más que dispuesto a todo por ello, sin embargo, ya no podía hacer nada.
– ¡Niño, entiende, es un milagro que sigas con vida! – Dino otro médico con aspecto de gallina de caricatura mientras le colocaba la mascarilla de oxígeno – ¡Hay que irnos, ya!
– ¡No lo entienden! ¡Deku no puede…! – antes de terminar, la puerta de la ambulancia se cerró y partió del sitio en dirección al hospital.
Sin embargo, Naomasa tenía dudas, ¿Dónde había oído ese nombre?
¿Deku?...
– Siento que lo he escuchado antes… – pensó el detective, mirando atrás en todos sus casos hasta que… – no es cierto…
Naomasa, impactado por la noticia, miró con horror las explosiones que se daban en lo que quedaba de la escuela mientras una enorme planta Monstruo era atacada constantemente.
– Una cosa es ser valiente… – pensó el detective – Y otra es ser un estúpido…
Al parecer, falló en sus palabras. Y siente que se arrepentirá de ello por el resto de su vida.
Sin embargo…
– Midoriya… – el detective, aún no perdía la esperanza.
Aún no…
Abriendo su ojos lentamente, haciendo que aquellas orbes amarillos con cruces que ahora tenía Utena, miró hacía arriba, observando un techo bastante familiar, era el gimnasio.
– pero… ¿Qué rayos…? – ella sintió un dolor en el costado, mientras se levantaba, mirando a su alrededor antes de ponerse de pié lentamente. Observando que ahora estaba en lo que parecía ser un cráter dónde había aterrizado – Yo…
Utena casi se cae, aunque se siente algo adolorida por el golpe de Mt. Lady, no ve que le causará verdadero daño más allá del costado, notando en aquella zona un grupo de formas similares a hexágonos púrpuras, traslúcidos y brillantes que emanan un aura del mismo color de forma pulsante.
– ¿Ésto es…? – el grupo de hexágonos parpadeando de forma pulsante hasta qué, uno a uno, aquella estructura que habían ornado frente a ella a modo de una especie de barrera antes de desaparecer – ¿Eh? – fue entonces que el dolor en su costado se desvaneció al mismo tiempo que la barrera – ya no… no duele…
Miró entonces la fusta mágica en sus manos, tratando de procesar todo lo que había pasado en estos últimos minutos. Recordando que antes había defendido a Izuku e, inexplicablemente, también a Bakugou.
Solo para luego ser señalada cómo la única culpable de toda esta situación, tanto por los héroes como sus adoradas Tres Magia. Haciendo que ella misma quedé en conflicto.
Por un lado, aunque esté asustada y triste de ver que sus ídolos le hayan tachado como una enemiga, siendo incluso rodeada por héroes profesionales que Izuku tanto adora, temía que este último le rechace por su "nueva yo" y termine alejándose. Aunque, por el otro, Utena entró en conflicto por su alegría al poder tener el famoso escudo mágico reactivo. Una de las múltiples habilidades generales y conjuntas de toda chica mágica.
– ¡¿En qué estás pensando, Utena?! – Negó con la cabeza. No era tiempo para sus tonterías de Otaku, debía salir y escapar de la escuela, encontrarse con esa cosa que le convirtió y…
– ¡Luna… ! – Al tratar de salir de aquel cráter en medio de lo que una vez era la cancha de baloncesto, un proyectil color blanco fue directamente hacia ella y, en menos de un instante, sintió un golpe en la cara – ¡... Kick!
– ¡BLEH! – Fue entonces que aquel golpe, proveniente de una patada, fue tan potente que le lanzó directamente contra la pared al otro lado del gimnasio. Sin tiempo ni oportunidad alguna de reaccionar.
Utena terminó por crear un segundo agujero en el gimnasio, mientras la culpable de aquel atronador ataque reía como demente al realizar semejante movimiento.
Y no era para menos, pues fue la mismísima Mirko quien le había pateado duramente con el talón directo en la cabeza.
– ¡¿Eso es todo?! – retó la heroína lunar mientras posaba de pie donde antes estaba Utena, observando la nube de escombros salir, levitando de esta, a una aterrada Utena – vaya, supongo que eres más dura de lo que pareces… – la mujer conejo en leotardo blanco con azul se lamió los labios al ver, finalmente, un buen reto – Eso me gusta… – La heroína sonrió al ver a la villana casi intacta y sin un solo rasguño gracias a una especie de barrera púrpura. Sin embargo…
– ¡Qué miedo! – Utena no compartía su emoción, siendo así que prácticamente estaba hecha un ovillo, temblando de miedo ante la fuerza herculana de la mujer conejo – ¡Es tal y como dijo Izuku! ¡Es una loca adicta a las peleas!
Recordó como Izuku le comentó que ella era de las últimas heroínas más geniales, aunque sea una cabeza de músculos.
– ¡Vamos! ¡Vamos! – la morena de cabello blanco y orejas de conejo empezó a hacer un sprint en su lugar antes de, en un parpadeo, moverse a una velocidad tan absurda que logró llegar detrás de Utena.
– ¿Are? –
– ¡LUNA… ARC! – usando su abrumadora y bestial fuerza, Mirko logró conectar una patada en forma de arco, lanzando a Utena al techo del lado norte del gimnasio, por encima de la entrada norte que daba al pasillo y a las duchas.
Mirko, mirando en esa dirección, esperó no haber derrotado a la villana, quería divertirse más con ella.
O lo haría si no fuera porqué, nuevamente, la barrera mencionada anteriormente, que si bien no evitó que Utena saliera volando fuera del gimnasio, con ambos brazos cruzados en guardia, logrando resistir el golpe y, al menos, evitar perder la cabeza en aquel momento.
– Ho~ – Mirko sonrió como lunática, valga la redundancia, al ver el rostro de la villana pasar de un gesto de miedo a uno de seriedad – Finalmente estás mostrando tus verdaderos colores – Mirko miró como la villana levita hasta llegar al suelo, ocultando su rostro detrás de su flequillo.
– ¿Por qué? – Utena entonces apretó los dientes al ser señalada nuevamente.
– Será mejor que te rindas, mocosa… – dijo la heroína con una mano en la cadera, sonriendo despreocupada – Pero, si te resistes, al menos disfrutaré patearte el trasero como es debido.
La heroína se preparó para reanudar el combate antes de tomar una postura de corredor olímpico. Ignorando el gesto de rabia en la Villana mágica.
– Yo no hice nada… – habló Utena con hartazgo – ¡Yo solo quería ayudar!
– ¡Pues no lo parece! – nuevamente, en un instante, la heroína había aparecido frente a Utena en un instante, girando sobre sí misma, tratando de dar una patada de hacha horizontal.
Sin embargo, Utena esquivó el ataque al levitar en el aire un par de metros. Antes de tomar altura y alejarse del suelo.
– ¡Mira, huyes como un cobarde! – Utena maldijo internamente al ver cómo la villana saltó de dónde estaba e, inesperadamente, terminó por correr sobre su a cuatro extremidades por las gradas del gimnasio antes de girar sobre sí misma, aprovechando la inercia de sus saltos para dar una patada a Utena. Sin embargo, la villana simplemente bloquea su ataque nuevamente con aquella extraña barrera al cruzarse de brazos – ¡¿Qué otra prueba quieres?!
– ¡Yo no hice nada! – Gritó Utena antes de que Mirko, con su otra pierna, se apoya sobre Utena y su barrera, dando un salto que impulsó a la villana en el aire, haciendo desestabilizar a la misma antes de llegar al techo y, nuevamente, arremeter contra Utena en picada.
– ¡Es lo que todos dicen! – Utena, nuevamente, se cubrió antes de sentir como la Heroína había planeado otra cosa – ¡Luna Fall!
Usando su increíble fuerza, Mirko logró conectar su ataque contra la barrera de Utena contal fuerza que no sólo impulsó a la villana contra el suelo…
CRIP
Sino también incluso quebrar la barrera.
– Oh no… – Utena estaba en peligro.
– ¡Cae ya, maldita! – Ruri Usamiyama, con su fuerza titánica, estaba por rematar a Utena.
– ¡Mierda! –
CRASH
– ¡AGHT! – Mt. Lady chocó de espaldas contra el edificio principal de la Escuela, tratando de retener a la criatura mágica en forma de planta con varios cintos de cuero a su alrededor – ¡¿Qué rayos pasa con ésta cosa?! – usando sus pies como anclas, la heroína logró evitar que la criatura avance más allá de donde estaban.
– ¡Mantenlo así! – Kamui Woods se encontraba recorriendo el enorme y grueso tallo de esta cosa, usando sus extensiones de madera mientras trataba de contener a la misma en diversas ramas que comenzaban a limitar sus tentáculos de vides. Mismos que usaba contra la heroína gigante.
HANAAAAAAAHHHHH
– ¡Maldición, esta cosa es realmente fuerte! – se quejó la heroína rubia mientras trataba de hacer que la bestia retrocediera, sin embargo, pudo sentir como la misma había comenzado a extender sus vides alrededor de sus brazos y hombros,. comenzando incluso a extenderse hasta su torso superior – ¡Oye, ¿Qué crees que haces?! ¡Vegetal hedonista!
Desde el suelo, múltiples civiles, oficiales y curiosos podían ver cómo las vides de la planta comenzaron a rodear el busto de la heroína así como enredarse alrededor de su cuello y brazos, dejando de estar en medio de una especie de forcejeo antes de ver cómo los tentáculos verdes comenzaron a hacer que la heroína se acerque hasta el monstruo.
– ¡DEYAH! – Afortunadamente, Magia Magenta estaba aquí presente. Comenzando a volar por en medio de la criatura y la heroína, usando el filo de su lanza para evitar que el monstruo logré limitar a la heroína.
– ¡Ora! –
HANAAAAAAAHHHHH
La otra chica mágica, Magia Sulfur, había conectado un golpe con su diestra, envuelta en una especie de energía mágica amarilla iridiscente. Logrando sacarla de balance antes de que lograse reducir a la rubia gigante.
Kamui Woods aprovechó esto y comenzó a aumentar más y más ramas alrededor de la criatura, logrando así hacer que luzca como una flor monstruosa que está tratando de ser absorbida por un árbol gigantesco.
HANAAAAAAAHHHHH
CRIP CRIP
Sin embargo, parece que no sería suficiente, ya que la criatura planta parecía crear más vides para romper la prisión de madera con la que el héroe estaba tratando de limitarla.
– ¡Mierda, es más fuerte de lo que creí! – dijo el héroe, comenzando a dar una lucha para contener a la bestia cómo podía en esta batalla de resistencia.
– ¡¿Alguna idea?! – Mt. Lady, tras golpear a la criatura en lo que parecía ser su rostro en el centro de la flor, cubierto por una especie de máscara de cuero bondage; llamó a la chica mágica amarilla, esperando poder compartir información vital para esta situación.
– ¡Es una criatura mágica, creada por la magia de esa villana! – dijo la rubia, volando alrededor de la criatura antes de darle otro golpe con el puño izquierdo, envuelto en el aura iridiscente, antes de hacerlo tambalear nuevamente – ¡A menos que derroten a la creadora, ésta cosa no podrá ser podada debidamente! – esquivando otras vides, Sulfur, con ambas puños envueltos en lo que parecía ser energía amarilla, logró darle un par de golpes más a la criatura, haciendo que la rubia gigante le tome del cuello… ¿O era del tallo? ¡Cómo sea!
El punto es que la mujer había logrado retener a la flor por detrás con una especie de llave.
– ¡Carajo…! – Kamui miró como su prisión de madera era quebrada cada vez más rápido ante el afán de la criatura por liberarse – ¡Esto no está funcionando!
Magenta, rápidamente, cortaba todas y cada una de las vides que emergen de cada griega en la prisión de madera, escuchando el horrible tronido de está al astillarse para liberar más y más de estás.
– ¡Es hora de podar! – la chica mágica se elevó hasta llegar a la cara de la criatura, dónde había una especie de máscara o protector en este, así qué, sin dudarlo, giró su arma en forma de círculos antes de lanzarse en picada contra ella con toda la intención de exterminarla de una vez – ¡Magenta Spear!
CLANK
Sin embargo, y para sorpresa de la propia chica, su arma no penetró ni un solo milímetro de la criatura, sintiendo como si una aguja choque contra un vidrio blindado.
– ¡Es muy resistente! – pero Magenta iba a intentar hacer algo más al reunir maná en la punta de la lanza.
HANAHHHHHHH
Sin embargo, y antes de que pudiera reaccionar, un grupo de vides tomaron el arma antes de apresar a la chica mágica de una manera bastante sugerente. Evitando que realice su plan.
– ¡Kyaaaah! – solo para comenzar a girar y girar en forma de circular por las vides antes de ser lanzada de forma directa contra el suelo, dejando un cráter en el lugar.
– ¡Magenta! – Sulfur se distrajo al ver a su camarada derribada de tal forma antes de ver cómo Mt. Lady tomó un grupo de más vides que también trataron de atraparla.
– ¡No te distraigas, niña! – gritó la mujer mientras arrancaba las vides de la planta antes de golpear su cabeza con el codo. Causando que la planta gimiera de dolor – ¡Mantén tu mente en la pelea!
HANAAAAAAAHHHHH
Sulfur notó desde el aire como la prisión de madera comenzaba a ser prácticamente inútil ante la situación.
– ¡Puta madre! – maldijo en su mente – ¡Magenta fue derribada y su lanza es lo único que cortaría esta maldita maleza de raíz! – pensó mientras evitaba más vides antes de arremeter contra el rostro de la flor gigante con otro par de golpes antes de que la rubia gigante haga lo suyo – ¡Aún con héroes profesionales, no es suficiente para acabar con esto!
Sabía que los héroes estaban luchando a brazo partido, evitando que la planta se moviera, pero Magenta ya había intentado perforar esa cosa.
– ¡Ese pedazo de abono con esteroides es más duro de lo que parece! – había visto a la planta bloquear la lanza de su amiga y líder con sus tentáculos verdes o con su rostro como si fuera un simple mondadientes ante un maldito tanque blindado – Además, está mierda es más grande que el oso de antes.
Magenta logró lanzar su arma y acabar con esa cosa fácilmente, pero está planta era otra cosa completamente distinta.
CRIP CRIP
Sin embargo, se estaban quedando sin opciones.
– No quiero usar eso – sin embargo, la Rubia mágica tenía un as bajo la manga que bien le podría ayudar a superar esto – si uso esa forma, todo mi maná se agotará en minutos y mi identidad será revelada.
Dirigió su mirada al gimnasio, donde la Heroína gigante había lanzado a la villana responsable de todo esto.
– eres nuestra única esperanza… – Magia Sulfur se preparó para volver a golpear a la maldita flor con sus puños envueltos en maná, tenía que ganar todo el tiempo posible – ¡Sayo-san!
Esperando que su amiga logré derrotar a la villana de una puta vez.
De regreso en el gimnasio.
– ¡Vamos, vamos, vamos! –
Mirko había pateado por enésima vez a la villana murciélago exhibicionista. Lanzándose contra ella y su barrera.
– ¡¿Qué esperas?! – Mirko dió una patada de hacha descendente, misma que Utena bloqueó con su antebrazo izquierdo cubierto por la barrera protectora, había comenzado a entender cómo funcionaba – ¡Ataca de una buena vez!
– ¡Ya te lo dije! – Utena, ejerciendo algo de fuerza, logró repeler a la heroína lunar y hacerla retroceder – ¡Yo solo quise ayudar! ¡No quería nada de esto!
– ¡Mientes! – Mirko arremetió de nuevo, comenzando a lanzar una serie de golpes y patadas mientras Utena usaba la barrera para defenderse de cada una de ellas cómo podía – ¡Creaste ese monstruo planta! ¡Seguro también al otro fenómeno!
– ¡No es cierto! – Utena recibió entonces una patada ascendente que hizo que sus brazos se separen, haciendo sonreír a la heroína de forma demencial.
Se acercó rápidamente hasta Utena y, con fuerza, le tomó de sus hombros sorprendiendo a la peli púrpura, quién recibió una golpe con la rodilla directamente en la boca del estómago.
Pero no quedó ahí.
– ¡Eres como todos los demás! – Mirko entonces tomó a la chica de su cuerno derecho antes de realizar una maniobra similar a una especie de derribe de judo – ¡Buscando excusas para sus estupideces! – estrellando la cabeza de la villana contra el suelo antes de dejarla incrustada y dar un salto – ¡Sin importar cuán absurdas sean estás!
Girando en medio del aire, Mirko aterrizó sobre el abdomen de la villana usando sus rodillas como arietes, haciendo que, finalmente, la barrera protectora…
CRASH
Se quiebre igual que el cristal, hiriendo finalmente a la villana al crear un cráter más en el suelo.
– ¡COUGHT! – Utena sintió como sus tripas eran expedidas por su boca, aunque, afortunada o desafortunadamente, lo que escupió fue sangre, misma que manchó el rostro de la heroína, quien sonreía de forma casi sádica.
– ¿Es así como termina esto? – Utena fue tomada por el amuleto que tenía en el cuello y fue levantada del concreto antes de ser soltada por la heroína a instantes de recibir otro Luna Arc de ella – ¿Yo? ¿Convertida en una villana? – Utena, comenzó a reflexionar siendo lanzada contra las gradas, quedando incrustada en medio de un cráter mientras la barrera protectora púrpura comenzaba a parpadear y quebrarse cuál vidrio frágil – Pero… ¿Por qué?...
Mirko aterrizó a su lado y, rápidamente, le pateó en el costado izquierdo con tal fuerza que fue estrellada contra el balcón que había en el lado sur del gimnasio, antes de ser atacada brutalmente por la heroína, terminando por destruir el mismo.
– Yo… solo quería ser… – una patada le arrojó de vuelta al suelo antes de sentir las plantas de Mirko aplastarle – … igual que ellas… – Fue entonces qué, antes de sentir en su cuello la mano de Mirko, levantando a Utena del suelo como si nada.
– pero… ¿Por qué? – sintió el golpe de rodilla por parte de la heroína aunque ella estaba pérdida en sus pensamientos – ah… ya recuerdo… Yo… – Mirko tomó a la villana por uno de sus cuernos, evitando que saliera volando.
– Yo… recuerdo aquel día – Girando igual que una bailarina de ballet, Mirko lanzó a la villana al aire y, apoyó ambas manos sobre el suelo – Había llorado… no tenía poderes – con la fuerza de sus piernas, Mirko comenzó a agitar ambas extremidades, lanzando una serie de patadas gracias a ese movimiento de Breakdance.
– ¡Luna… TWISTER! – cada una de sus patadas y golpes que daba conectaron con la villana, cuyo traje ya presentaba daños por la masacre que estaba recibiendo de la Heroína. Haciendo que pareciera una prenda sucia en medio de una lavadora.
Sin embargo…
– Estaba tan triste… – una última patada le había lanzado nuevamente contra las gradas, dejando un surco tras ella – … que ni siquiera comí ese día…
– ¡Luna Fall! – la heroína nuevamente había aterrizado sobre ella, realizando otra patada que le hizo salir de las gradas y le hizo rebotar hasta rodar cerca de la entrada.
– pero yo… – en ese momento, Utena recordó…
– ¿Chicas…. Mágicas? – Utena Hiragi, de 5 años, había recibido un regalo de su madre.
– Si, son muy famosas – su madre, una mujer muy parecida a ella – son casi como los héroes, pero ¡Ellas reciben sus poderes de la magia!
– ¿Magia? – Utena no entendía. Pero su madre le entregó un paquete que era una serie de DVD's con el título: Yuuki será la Chica Mágica más fuerte!
Utena no entendía nada, sin embargo, no tenía nada mejor que hacer ese día.
El día de ayer, habían llegado sus resultados de su quirk, y había sido declarada como quirkless.
Sin embargo, ella, a diferencia de muchas otras niñas de su edad, nunca fue la más sociable o carismática, nunca llamaba la atención y jamás hablaba alto. Era tímida, cohibida y altamente temerosa.
Pero, aquella noticia hizo que ella no quisiera ni probar bocado alguno por el shock que había recibido. Pues, ahora mismo, ella no sabía qué hacer.
Afortunadamente, su madre sí y, de algún modo, logró ayudar a su única hija.
Utena, aquel día, miró esa serie de anime y… lo cambió todo.
Utena, entonces, se encontró fascinada con la historia de Yuuki, una chica mágica que salvaba al mundo mientras una organización malvada quería dominar el planeta y ella, con ayuda de una criatura mágica que le daba sus poderes y su magia, Yuuki se convertía en una Heroína que era capaz de salvar a todos, capaz de hacer sonreír a todos y que no se rendía jamás.
Y, en ese momento… ella…
Ella…
Afuera, en el resto de la escuela.
– ¡Mierda, mierda, mierda! – Kamui trató de crear más redes de madera, pero su quirk estaba comenzando a pasarle factura, haciendo ramas cada vez más delgadas, frágiles y quebradizas – ¡Rayos, estoy demasiado cerca de mi límite y esta cosa no parece querer rendirse ni de chiste!
Con esfuerzo, Mt. Lady estaba reteniendo a la maldita criatura con su altura, sin embargo, no era suficiente ya que incluso algunas vides comenzaron a cubrirla de forma más que sugestiva, casi como si está cosa fuese hecha para ser una especie de criatura pervertida o algo ya que lo primero que apretaban esas cosas, eran sus pechos.
No lo malinterpreten, él es hombre y sabe reconocer y admirar la figura femenina de su compañera. Pero esta cosa parecía querer pasar de mirar a aprisionar dicha figura estética en un sentido totalmente desagradable.
– ¡Maldición! – no ayudaba que su quirk fuera del tipo gigantismo, ya que todos, a la distancia, podía ver esto – ¡¿Dónde crees que estás tocando, maldito?!
– ¡Magenta Spear! – afortunadamente, aún tenían una podadora mágica que apoyó a que la Heroína gigante no pase mayor vergüenza.
Tras una serie de cortes que eliminaron aquellas vides que habían aprisionado a Mt. Lady, un haz de luz brillante color magenta neón se elevó por todo lo alto.
Desde el cielo, surcado por el aire, Magia Magenta, con lanza en mano, trató de atacar en picada, nuevamente, a la cabeza de la planta pervertida, aunque ahora rodeada de un aura similar a la que Utena tenía, solo que con los colores de la chica.
Las placas hexagonales comenzaron a formar una especie de Armadura el la punta de su arma, tomando la forma de un corazón invertido antes de impactar directamente contra la máscara de bondage que tenía la flor a modo de rostro.
Una serie de chispas comenzó a surgir al contacto con la superficie de la máscara, notando cómo el arma de la chica había chocado contra una especie de barrera púrpura.
– ¡Eso es…! – era imposible lo que veía la chica mágica, eso era…
HANAHHHHHHH
– ¡Magenta! – antes de que las vides volvieran a atacarla a traición, Sulfur había llegado y creó una barrera protectora color amarilla en forma de esfera que resguardaba a ambas – ¡No puedes quedarte quieta! ¡Esa cosa está comenzando a aprender nuestros movimientos!
Eso era malo, sin embargo, su amiga debía compartir lo que había averiguado.
– ¡Es verdad! ¡Sulfur! – llamó a su amiga que trataba de mantener la barrera mientras los tentáculos verdes de las plantas golpeaban el escudo, creando un sonido similar al de un niño golpear el vidrio de un tanque de peces – La planta tiene una barrera en la zona de la cabeza, ¡Ese debe ser su punto débil!
– ¡Ya veo! ¡Tiene sentido! – eso explicaba porque los ataques de ella y de la rubia gigante eran ineficientes, sin embargo, el resto de su cuerpo podía ser cortado fácilmente – ¡Debe haber una forma de perforar esa cosa y acabar con esto!
Debían hacerlo, por como veis la situación, Sulfur observó como el héroe arbóreo ya estaba en su límite, y no duda que la tipa gigante también estaba por llegar a ello.
CRIP CRIP
Rayos, no tenían de otra.
– ¡Escucha, Magenta! – dijo Sulfur mientras maldecía internamente, ahora sabe lo que siente un pez en el acuario – ¡Necesito que me abras paso! ¡Usaré mis armas!
CRIP CRIP
– ¡No, Sulfur! – su amiga le miró con horror ante la idea que estaba maquinando en su mente – ¡Tu maná no durará lo suficiente! ¡Podrías quedar expuesta!
– ¡No tenemos de otra! –
CRASH
La barrera no resistió más.
– ¡Kyaaa! –
– ¡Magenta, cuidado! –
Antes de darse cuenta, la chica mágica con la lanza había sido empujada lejos antes de ser atrapada por las vides de la planta, que comenzaron a meterse en zonas donde no debían estar.
– ¡Maldición! – Sulfur sentía como las vides trepaban sobre sus muslos hasta llegar a su entrepierna y moverse de forma reticulada, como si fueran las manos de un pervertido.
¡Incluso habían llegado debajo de su traje y comenzado a manosear hasta su pecho!
– ¡Maldita planta degenerada! – incluso Mt. Lady comenzó a ser reducida por las vides que le atraparon en una especie de atadura shibari que no dejaba nada a la imaginación. En serio, en éstos momentos, la heroína maldecía ser demasiado sexy y ser gigantesca.
– ¡Mierda! – incluso Kamui Woods había sido capturado y estaba en una situación peor ya que él colgaba de igual forma que un actor en una película porno de cuestionable reputación.
Dejando prácticamente sola a la chica con la lanza.
– ¿Qué hago? – Magenta apretó su lanza, estaba ahora mismo en una encrucijada – Si hago lo que Kaoruko-san piensa, ella terminará expuesta… ¡Pero…!
HANAHHHHHHH
Esa cosa estaba por escapar de la prisión de maderas que le contenían de momento. Y, de hacerlo, no solo toda esta zona, sino toda la ciudad podría estar en peligro.
Y todo, al parecer, dependía de ella.
– ¿Qué hago… qué hago? – Magia Magenta estaba tan absorta en su pensar que no pudo evitar ver un grupo de vides ir contra ella – ¡Yo… yo no…!
– ¡Todo está bien! – esa voz – ¡¿Por qué?!
Magenta miró al cielo, y entonces pudo ver, desde el aire, como descendía, ese es…
– ¡CAROLINA…! – … ¡No había dudas! ¡Era…!– ¡... SMASH!
FUSH
CRACK!
HANAHHHHHHH!
– ¡Luna Shot! –
De una patada, Utena fue lanzada contra un muro, terminando por terminar en medio de lo que parecía ser una bodega donde tenían todo el material de gimnasia. Balones, raquetas, incluso un caballete para saltos y varias colchonetas.
Algo curioso fueron los aros de ula-ula que estaban colgados en el fondo.
Sin embargo, tras la entrada de Utena a este sitió, y debido a los temblores causados por la batalla externa. Aquel lugar era prácticamente un desastre, todo estaba regado por el suelo junto a escombros y polvo.
Incluso había soltado su fusta mágica entre toda la basura del lugar.
Utena, sin embargo, se encontraba agonizando en medio del caballete y las colchonetas, estás últimas habían amortiguado el impacto.
Siendo así que Utena, lentamente, había tratado de levantarse, cayendo en el suelo al pisar una pelota de tenis que había en el suelo. Tratando de arrastrarse por el suelo lleno de escombros y tierra, ella quería levantarse y tomar su varita frente suyo.
Sin embargo, el pie de Mirko sobre su cabeza le impidió moverse más y tomar su arma.
– Debo admitir que me divertí bastante contigo – la heroína hizo presión sobre la cabeza de la villana, observando como está trataba de mantener esa barrera protectora aún en esta situación – pero, tristemente, todo tiene un final.
Utena miró como la heroína se mostraba finalmente satisfecha, mientras ella sangraba por las comisuras de la boca, de la nariz y del ojo derecho.
Su traje ahora parecen harapos hechos jirones por la brutal paliza que había recibido. De la falda ahora solo quedaba la zona cercana al corsé, este estaba dañado y casi cayéndose del corpiño, sus calzas ajustadas ahora tenían huecos y desgarros así como sus mangas y los parches de sus pechos también estaban más que destrozados y a punto de caerse de estos.
Sin mencionar la enorme cantidad de moretones que había alrededor de su cuerpo, incluso su ojo izquierdo estaba morado por los golpes.
Sin embargo, la heroína entonces, al ver a la villana, notó algo qué, en medio de su éxtasis causado por la pelea, no había visto antes.
La villana estaba llorando.
– yo… no… – decía ella entre lágrimas, con el miedo en su voz – No quería… nada de esto…
Mirko notó como la villana, cuya mano estaba cerca de su arma, terminó por retirarla y apretar sus puños. No como si quisiera pelear nuevamente o se negarse a rendirse.
Sino de alguien que estaba harta de todo.
– Oye… tú – Mirko no tenía nada idea de qué pasaba, sin embargo, notó entonces algo de lo que no se percató antes.
En toda la pelea, la villana jamás atacó. Solo se defendía.
– Yo… todo esto… – Utena ya no podía más – ¡Yo solo quería ser como ellas!
Utena entonces comenzó a llorar de forma desesperada, causando que Mirko dude ¿Realmente era una villana?
Miró a la niña bajo su pie y notó también que había destruido su traje, en cambio, Mirko sintió algo más en su rostro y, al tocarlo, miró como su guante se tiñó de sangre.
Sangre de la niña.
– ¡Yo solo quería ser una Chica Mágica! – gritó Utena, desahogandose finalmente tras toda esta tortura – ¡Yo no quería que nada de esto pase, yo solo… yo solo…!
– Mirko – la heroína notó como, por el boquete en el muro detrás de ambas, entraron los héroes y la chica mágica azul. Quedando completamente perplejos al ver cómo su compañera estaba llena de sangre. Con la villana a sus pies, o mejor dicho, debajo de estos – ¿Qué pasó aquí?
El lugar de por sí era un desastre, así que los héroes no dudaron en arribar pronto para apoyar a su compañera. Creyendo que estaba en grave peligro.
Una entidad mágica bien puede ser un problema. Pero una chica mágica malvada… eran palabras mayores. Más con los últimos reportes que ha habido en otras ciudades, de ataques a chicas mágicas con consecuencias devastadoras.
Quizás y esa fue la razón por la que las chicas mágicas no estaban en la ciudad antes del incidente, pero eso es solo mera especulación.
Sin embargo, y regresando al tema, Death Arms solo vio como su compañera estaba prácticamente intacta, con su traje lleno de manchas de sangre y algunas en su rostro. Incluso su guante estaba reñido con aquel líquido carmesí.
– ¿Te encuentras bien? – Edgeshot se acercó hasta ella para ver qué no tuviera heridas. Sin embargo, divisó, debajo de su pie, a la villana, prácticamente derrotada – ¿La venciste?
– Yo… eso creo – Mirko, con duda en su voz, respondió a la pregunta de su amigo. Cosa que no pasó por alto por el líder de ellos detrás suyo.
Fue entonces que La chica mágica que venía con ellos se acercó también, sorprendida de ver a la "villana", completamente destrozada, herida, llorando y, posiblemente, hasta deseando la muerte.
– ¡¿Qué demonios le hiciste?! – inesperadamente, Magia Azul empujó a Mirko antes de arrodillarse y ayudar a la heroína. Ignorando como el héroe Ninja tomó el arma de esta, una fusta con una estrella de 4 picos en la punta.
– Ella ya está desarmada – dijo el héroe, entregando el arma decomisada a Death Arms, quién se mostraba prácticamente confundido ante esta situación.
Sin embargo, parecía tener algo completamente sólido ante todo esto.
– A juzgar por cómo está ella, prácticamente Mirko la usó de saco de boxeo – era más que evidente al notar como la heroína lunar no tenía heridas más allá de algunos raspones, sin embargo, estaba extremadamente mejor que la chica mágica malvada – por lo que puedo deducir, pese a tener un artefacto mágico, terminó por simplemente tratar de defenderse como podía.
El héroe del puñetazo miró como la pobre chica era ayudada por su homónima en azúl, sintiendo algo de pena y vergüenza por ser prácticamente vapuleada de forma unilateral por su colega.
– Mirko, dime… – Death Arms miró a la heroína y notó como estaba algo avergonzada por pasarse de la raya contra la villana – tu…
– ¿Qué… qué demonios le pasó? –
– ¿Ese es…? – todos los héroes se giraron para ver, por aquel boquete, entrar a no otro más que el niño peliverde que se escapó de Backdraft.
– Niño, este lugar es peligroso – rápidamente, Edgeshot se dirigió a este – no deberías estar…
– ¿Izuku? – habló la villana, haciendo que ahora ella sea el centro de atención.
El peliverde pasó de mirar con miedo a una completa incredulidad al ver cómo la supuesta villana, que anteriormente les había salvado del monstruo… ahora estaba prácticamente agonizante.
– ¡No te esfuerces! – Magia Azul, la chica mágica que estaba con ellos, entonces, con su mano, creó una especie de esposas de hielo que comenzaron a congelar las manos de Utena, quién ya no se resistía ante ello – Lo siento mucho, pero esto es por tu propio bien.
Las palabras de la chica mágica azul no llegaron a Utena ya que estaba prácticamente concentrada en otra cosa. Pues, actualmente, miró a Izuku con una expresión de miedo, angustia y, para sorpresa de todos, desesperación.
Sin embargo, Death Arms no dejó pasar aquella reacción.
– Dime, niño… – el héroe se acercó hasta el joven con el uniforme manchado de sangre y tierra, antes de lanzarle una amenaza de forma intimidante – … ¿Conoces a está villana?
– ¡! –
– ¿Qué? – fue lo que dijeron en sincronía, Izuku y Utena, al escuchar la pregunta.
La situación se había complicado demasiado.
– Yo… – Izuku notó como los héroes le miraron con sospecha, al igual que la chica mágica azul que custodió a Utena transformada. Aunque el peli verde ignoraba que la mentada villana era su mejor amiga de toda la vida.
Todos parecen increpar su participación en todo ese asunto. Cómo si él fuese un…
– Dinos, chico – Edgeshot se acercó hasta él y, con cierto escepticismo, volvió a increpar a Izuku – ¿Eres su cómplice?
– yo… – Mirko le miró seriamente, Death Arms se cruzó de brazos y Magia Azul invocó su espada. El ambiente alrededor de todo el lugar se había vuelto tenso, todo esto…
– No… – causado por Utena… – No Izuku… no él…
Una cosa era que ella fuese señalada cómo la villana, pero Izuku…
"Pero, aún así… "
Recordó sus propias palabras que había dicho antes.
"Yo te seguiré apoyando"
– No… –
"Seguirás siendo mi Héroe"
– Izuku… –
Y ahora…
– Responde, chico –
Lo había involucrado.
Había arruinado a Izuku…
Y todo por…
"¿Quieres ser una chica mágica?"
Esas palabras… esa criatura… esa sonrisa…
Esa maldita sonrisa…
Todo este sufrimiento, todo este dolor. Las muertes, el caos, toda esta situación.
Solo había un culpable, uno solo…
Ese era…
Desde aquel árbol donde se había escondido antes, Venalita miraba con deleite aquel desarrollo de eventos.
– No esperaba nada de esto… en verdad – tomó un sorbo de su soda extra jumbo mientras observaba todo desde una especie de pantalla mágica con bordes oscuros – Sin dudas me has asombrado, Utena…
HANAHHHHHHH!
BOOOOM
Miró entonces afuera como el monstruo de plantas caía directamente sobre lo que quedaba del edificio principal de la escuela antes de estallar en una explosión qué iluminó todo el lugar antes de crear una columna de humo que podía verse a kilómetros de distancia.
– Vaya, ese humano es más fuerte de lo que creía – dijo al ver cómo aquel héroe aterrizó en la explanada central, con el otro humano de madera y la chica gigante, ahora tamaño humano, entre sus brazos. Alzándose con gallardía y resiliencia total. Cómo si la pelea anterior no fuese nada.
Qué enfermizo.
– Supongo que tendré que… –
¡VENALITAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
Aquel grito fue seguido de una enorme columna de energía mágica, proveniente del gimnasio, misma que había destruido el techo del edificio.
– Oh… – fue la reacción de aquel duendecillo al ver cómo aquel pilar de energía mágica ascendía hasta el cielo, al infinito y más allá. Esto era… – interesante…
El duendecillo solo se limitó a comer palomitas tamaño extra jumbo mientras observaba como, frente a él, se desarrollaba el segundo acto de este desastre.
– Que empiece la verdadera función – dijo este antes de ver cómo terminaba esto.
Escuela Arudera, minutos antes.
All Might, el héroe número 1 del país. Un hombre cuya simple presencia es indicio que el mal será derrotado y que los buenos ya han ganado. Juego, Set y Partido.
Pero…
– Llegué a mi límite… – maldijo el héroe al sentir, en su costado izquierdo, a la altura del estómago, una punzada de dolor seguida de una especie de sensación similar al de un hierro ardiente entrar por dicha zona – ¡Puaj!
Claro, el vomitar sangre por la boca ni faltaba.
Sin dudas, el héroe estaba más que contra las cuerdas, si no es que en la lona, literalmente.
– Aunque hayan llegado los refuerzos, no puedo creer que esa cosa fuese tan resistente – estaba bastante seguro que una entidad mágica no era tan poderosa y dura, sin embargo, esa bestia parecía superar todos los límites conocidos actualmente – de no haber sido por esas niñas, todo esto se habría terminado de la peor manera.
Si bien la comisión de seguridad pública de héroes tenía catalogadas a todas las chicas mágicas como Vigilantes o Villanas, no quitaba el hecho de que muchas de ellas eran heroínas hechas y derechas. Aunque haya pruebas en su contra que les impidan obtener el título oficial, All Might siempre creía en la justicia. Y sabía que ellas estaban en todo su derecho de ser reconocidas como heroínas.
Pero, por ahora, tenía que limitarse a ser apoyado por Cementos, quién había usado sus habilidades de moldeo de concreto para crear una barrera esférica que los aisló del resto del mundo.
Ya que el héroe, comenzaba a transformarse.
– Mierda… – All Might comenzó a desinflarse cuál globo mientras una especie de nube de humo pareció cubrir todo su cuerpo, dejando atrás una figura esquelética, escuálida y débil, portando el legendario traje del héroe que parecía quedarle absurdamente grande.
Sí, este era el más grande secreto de All Might y la mayoría de los héroes profesionales del país lo sabían, o al menos los más confiables.
Sin embargo, la historia no es la misma en el caso de los civiles. Si ellos se llegasen a enterar de que él, Yagi Yoshinori, el portentoso Símbolo de la Paz, All Might, era no más que un simple y escuálido humano, causaría el colapso de todo Japón.
Y eso era lo último que necesitaban en esta situación.
– All Might, no puedes seguir – Cementos trató de ayudar a qué el escuálido hombre se siente, comenzando a revisar su estado médico – has perdido mucha sangre y no creo que puedas moverte.
– Debo hacerlo, Cementos – el héroe, pese a ser revisado y ver qué ya no podía más, no estaba dispuesta a ceder – tengo que ir y continuar, no puedo rendirme, no aho… ¡PUAJ!
– ¡Yagi-san! – el héroe de concreto se sorprendió al ver cómo el héroe número 1 vomitaba más sangre – Es demasiado para tí, deja que el resto se encarguen de todo esto.
All Might maldecía ser, literalmente, una carga para todos los héroes. Desde aquel día, hace 5 años…
Cuando enfrentó a la peor escoria humana que pudo haber respirando en este planeta.
Sin embargo…
– Las secuelas de aquella batalla aún me persiguen hoy en día – dijo el héroe mientras un segundo paso por su mente…esos ojos amarillos…mientras Cementos terminaba con el tratamiento, mirando su manga salpicada con su propia sangre – necesito encontrar a un sucesor pronto…
O el mundo perdería un poder tan grande que no sería igual.
– Terminé – anunció el héroe del concreto mientras guardaba el equipo médico de emergencia que traía siempre para estás situaciones – Debemos ir a zona segura antes de que…
HANAHHHHHHH
Las palabras del héroe murieron al oír aquel chillido atronador que heló la sangre de All Might.
Cementos, rápidamente creó una barrera el triple de gruesa mientras revisaba un dispositivo en su brazo, una pantalla que mostraba lo que pasaba en tiempo real, observando por medio del circuito cerrado lo que pasaba allá afuera.
– Esto es malo – el héroe con forma de bloque de cemento miró como esa cosa, la flor gigante bondage, creció y creció hasta ser casi del tamaño de Mt. Lady, está última siendo derribada fácilmente antes de ver cómo las heroínas mágicas, Tres Magia, alzaron vuelo antes de ir contra esa cosa – al parecer, estaremos aquí un poco más de tiempo.
Sin embargo, los temblores alrededor de la estructura de cemento no se hicieron esperar, estruendos y tronidos eran lo único que ambos héroes escuchaban por doquier desde la cúpula en la que se encontraban, producto de las pisadas de Mt. Lady para limitar a la criatura que comenzó a destruir la prisión de cadenas de Kamui Woods, mientras los demás héroes iban detrás de Mirko que se había lanzado sin medidas contra la presunta culpable de todo este caos. Seguidos por Magia Azul, quién lideró una ofensiva contra ella..
Y todo eso se dió en menos de unos cuantos minutos. Menos de 10 para ser específicos.
– ¿Qué está pasando? – All Might sabía que afuera había problemas – ¿Qué tan mala es la situación?
– Nada que no podamos controlar, All Might – dijo cementos pese a sentir cómo las vibraciones de la esfera parecen no detenerse pronto.
– odio ser una carga – eso era evidente – ¿Qué hay de los dos civiles que había en la zona?
– Backdraft se encargó de ellos, o eso tengo entendido – el héroe miró a su colega e inspiración, mirándole con seriedad – pronto nos iremos y…
– ¡Hay un civil en el edificio! – se escuchó por la radio del héroe de concreto, quien miró su dispositivo nuevamente mientras miraba una grabación de Backdraft llamando a uno de los civiles, un chico de cabello verde oscuro.
Mismo que había escapado, antes de que los héroes se separen.
– ¡Ese chico! – All Might miró al peliverde, mejor dicho, a su rostro, por medio del intercomunicador de Cementos – Es el mismo que se encontraba en el edificio cuando entré contra esa cosa.
– ¿Estás seguro? – el héroe miró como el escuálido hombre asintió con la cabeza.
– No hay dudas, es el mismo – respondió éste con seriedad.
– Pues estamos en una verdadera y horrible situación – Cementos miró cómo, encima de ambos, la barrera protectora presentaba ya grietas bastante notorias – Tenemos que movernos antes de que…
El héroe, sin embargo, no pudo terminar ya que sintió como su barrera estaba por ceder.
– No es momento de retirarse – al ver la situación, All Might tomó algo de entre sus ropas – ya hemos perdido a mucha gente inocente aquí…
– Eso es… – Cementos se sorprendió al ver en la mano derecha del héroe número 1 un objeto que nunca esperó ver en persona – ¿Estás seguro de eso?
CRACK
– Muy seguro – All Might no debía perder el tiempo – Aunque sean tan solo unos minutos, debo aprovechar todo esto… ¡No puedo perder está oportunidad!
Con determinación en sus demacrados ojos, el hombre escuálido tomó aquel artilugio y, al ponérselo alrededor de su cintura, y tras oprimir un botón… algo pasó.
BURST ON!
CHANGER!
– ¡IT 'S SHOWTIME! – con esas últimas palabras… – ¡HENSHI!
HERACLES, ON LINE!
Se reanudó la batalla.
En el gimnasio, poco tiempo después…
¡VENALITAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
Todos los presentes son cegados por un brillo púrpura intenso antes de ser empujados uno a uno por aquel estallido de poder de parte de Utena.
– ¡Pero qué…! – Antes que pudiera recuperar la vista Mirko es repentinamente agarrada
– ¡Mirko! – Edgeshot esquiva unos balones en su persona.
– ¡Este Nivel de poder…! – Azul es empujada por la chica mágica ilegal y, debido a la intensidad de su mana, es que ella que podía sentir como este aumentaba de modo alarmante
Death Arm recibe un golpe del tamaño de un camión hecho de…¿colchonetas?
KA-POW
El héroe del puñetazo salió volando de aquella sala, terminando rebotado por el piso destruido del gimnasio hasta llegar al otro extremo, chocado contra la pared para luego caer al suelo cual res. Se sentía como una piedra al ser lanzada contra un lago, tomando su nuca al sentir como su cabeza daba vueltas y…
¡GHOOOOAAA!
Por en medio del hoyo lo que quedó en el almacén fue destruido por el gran tamaño del nuevo ser que había aparecido, de una preocúpate altura de 5 metros, cubierto de colchonetas azules que se moldearon para cubrirlo formado una especie de armadura que cubría a un ser de forma humanoide.
No tenía cabeza, pero sí una abertura abierta para mostrar sus ojos amarillos en donde seria su pecho, sosteniendo a Mirko en su mano izquierda, la cuál, parecía ser una especie de estructura hecha de raquetas y balones unidos por una especie de red de voley.
Sin embargo, la duda prevalece.
¿Cómo esto era posible?, él tenía la extraña varita en su mano, por lo que esa chica no debería ser capaz de hacer eso.
A menos qué… no, no era posible.
¿O sí?
– ¿No me digas que todas las teorías ridículas sobre las chicas mágicas son reales? – el propio héroe no quería reconocerlo, pero, durante mucho tiempo, en internet corría el rumor de que toda chica mágica tenía la capacidad de desarrollar nuevos poderes en situaciones de alto estrés, como en los programas de tv y los animes.
En determinado momento catártico, las chicas mágicas revelaban su nuevo Poder o una especie de pseudo Deus Ex Maquina, claro, no se tiene la certeza de eso en la realidad.
Hasta ahora.
Justo cuando abre su mano para ver el arma de la bruja súcubo, es que la fusta salió volando y regresó directamente a la mano de su legítima dueña, quién estaba cubierta en una especie de aura oscura, levitando a un lado de su nueva creación. Mientras algo pasaba con la chica.
Sus prendas… se habían regenerado.
–¡Grrr!– Mirko hace el esfuerzo de salir de la mano del gigante, pero era jodidamente fuerte, incluso pese a estar hecha de cachivaches de gimnasia – ¡No puedo creer que me hiciera sentir culpable por un segundo, debí.. Arghh!–
La heroína número 5 pudo sentir como una cuerda salía de debajo de la mano del nuevo monstruo la envolvía como si fueran una serpiente y podía sentir la fricción que se arrastró en su piel.
Sin embargo, antes que pudiera gritar de dolor por aquél daño, el nuevo monstruo la estrelló en su propio pecho, dejando a la heroína N°5, atrapada y envuelta, en una especie de red de cuerdas que antes servían para saltos.
Pero, ahora, son ataduras. De tal modo que sus piernas se encontraban abiertamente separadas, atadas en forma de cuclillas, incapacitadola junto a sus brazos. Estos últimos levantados detrás de su cabeza y, para rematar, su torso estaba envuelto en una especie de atadura tipo Shibari, de modo que envolvía su pechos y su región inferior, apretando esto a tal punto que su leotardo comenzaba a desgarrarse hasta dejarlo completamente desgarrado.
– ¡Mier…da…ahhhh~! – Ahora, en medio del torso del golem de gimnasia, Mirko estaba siendo usada como escudo, pues las ataduras la mantenían en medio del pecho del gigante, sin mencionar que el traje de la heroína ahora eran simples telas desgarradas, dejándola expuesta en más de un sentido.
– ¡Mirko! – Edgeshot, al ver lo que pasó con la peliblanca, esquivó por último segundo una pelota de Básquetbol con máscara de Bondage con pinchos que estuvo a poco arrancarle la cabeza de un mordisco, dando una tajada con su arma, solo para ver cómo está rebotó contra el suelo riendo de forma burlesca – ¡Demonios, estás cosas son molestas!
JUJUJUJUJUJU
En menos de un segundo, el héroe Ninja se encontraba rodeado por balones de Fútbol, Básquetbol, Voleibol, incluso de Béisbol y de Tenis, todos con la misma máscara de bondage, tachonados con pinchos, mostrando también dientes afilados y unos ojos amarillos que le darían escalofríos a cualquiera.
Sin dudarlo siquiera, el héroe transformó su cuerpo en un papel fino rojizo antes de tomar una forma que se aplana y se tuerce, convirtiéndose así en una especie de cuerda muy puntiaguda, esquivando todos y cada uno de los balones monstruo con tal precisión que, una vez pasando por en medio de estos con una precisión casi quirúrgica, Edgeshot apuntó hacia Utena justo por detrás, listo para perforar y cortar su flujo de sangre en su cuello para dejarla inconsciente.
BZZZZZZZ
Solo para impactar y retroceder con fuerza por la barrera mágica que casi lo quema al entrar en contacto con esta.
– ¡Rayos! – el héroe sintió como su cuerpo ardía por el simple hecho de entrar en contacto con esa barrera.
Retrocediendo antes de volver a su forma humana, Edgeshot miró a su objetivo y como este lucía más imponente.
No, algo había cambiado, ella…
Sin embargo, antes de que el héroe Ninja pudiera entender qué pasaba, nuevamente, los balones monstruos volvieron a rodearlo antes de lanzarse contra él.
JUJUJUJU
Rieron antes de abalanzarse en su contra, siendo así que el ninja plegable tuvo que mantenerse a la defensiva debido a que cada golpe con su espada no cortaba a los monstruos, sino que simplemente los lanzaba a otros lados, como si fueran indestructibles.
– Esto no es normal – el héroe volvió a defenderse y contraatacar contra dos balones de Fútbol – los Monstruos no son tan fuertes o resistentes – miró a la villana, que se encontraba levitando mientras Mirko se encontraba prácticamente dominada ante ese golem – es como dijo Death, esa cosa debe ser detenida antes de que se haga más fuerte.
Sí bien quería liberar a su compañera, y librarla de aquella vergüenza, actualmente estás cosas le presentaban más que un buen reto.
– ¡Toma esto! – usando su fuerza bruta, Death Arms tomó un trozo de pared que había entre los escombros y, girando, lo lanzó en contra de la chica mágica, quién ni se inmutó al ver el enorme proyectil ir hacía ella.
Sin embargo…
– Inútil – el arma en la mano de la villana se rodeó de un aura oscura. Segundos antes de apuntar al proyectil de escombros y, sorpresivamente…
PHEW!
Utena disparó, desde la punta de la fusta, una rayo oscuro que destruyó el objeto, a tan solo unos metros de ella. Reduciéndolo hasta meras piedras.
Pero no paró ahí la cosa.
– ¡Mierda! – Death Arms miró el rayo seguir de frente hasta llegar al héroe, quién esquivó al último segundo el rayo letal, viendo como este atravesó el muro detrás suyo hasta perderse – ¡Esto está mal!
El héroe observó como Edgeshot se encontraba lidiando con esas cosas enmascaradas, mientras Mirko se encontraba en una posición muy… comprometida.
– ¡En cuanto me libere de aquí, tú conocerás un mundo de dolor y… Ahhhh~~! – la heroína lunar, pese a estar prácticamente desnuda, exponiendo sus pechos, atada y fuertemente sonrojada, trató de sonar tan valiente y orgullosa como siempre.
Pero, con lo que no contaba, es que las cuerdas que se encontraban en su entrepierna se habían apretado y habían causado que ella gimiera de placer.
– ¡¿Qué…qué está pasando?! – Mirko trataba de averiguar qué había causado eso último – Yo no tengo estos fetiches… entonces ¿Qué está…? ¡!
Antes de que algo más pase, la heroína notó como la villana ahora le había mirado directamente a los ojos, notando como un aura siniestra le había rodeado. Sin embargo, se había acercado hasta ella y, de la nada, aquella niña súcubo se limitó a simplemente sonreír de una forma aterradora.
– ¡¿Qué…qué estás?! ¡Hmm! – sin dudarlo, Utena, de algún modo, se acercó levitando hasta quedar frente a la heroína atrapada entre las cuerdas Shibari de su golem de gimnasia, tomando el rostro de la morena de pelo plateado por las mejillas – ¡Tú…!
– ¡Jeje! – rió Utena antes de sonreír de forma maliciosa.
En ese momento, Mirko, por extraño y ridículo que suene… sintió, por primera vez en toda su vida, el verdadero terror.
– ¡Aléjate de ella! – Edgeshot, desde atrás, trató de atacar por arriba a la villana súcubo, tratando de lanzar una tajada descendente con su espada.
KACHIN
– ¡¿Pero qué…?! – sorprendentemente, Utena había bloqueado fácilmente aquel ataque sin inmutarse con su fusta, la cuál seguía teniendo una especie de aura maligna – ¡Rayos!
JUJUJUJU
– ¡Mierda! –
Rápidamente, el héroe fue rodeado por aquellos balones monstruos, había pasado entre ellos para su ataque y tratar de salvar a Mirko, pero, inesperadamente, fue él quien no pudo prever el ser rodeado y comenzar a sentir las mordidas de todos los monstruos, quienes comenzaron mordiendo su torso y brazos. Causando que el héroe contenga el gritó de dolor al sentir los dientes ser incrustados en su carne.
Pero eso no fue todo.
¡GHOAAAAAAA!
– ¡Puaj! – el héroe Ninja, no solo fue mordido por los Monstruos, sino que también recibió un golpe del golem de gimnasia, arrojando al héroe al otro lado del ya destruido lugar, estrellándose contra lo que una vez fueron las gradas.
– ¡Edgeshot! – Death Arms trató de ir a salvar a su compañero, sin embargo, también se vio rodeado de muchos de esos balones monstruo, mismos que comenzaron a botar a su alrededor – ¡Rayos!
JUJUJUJU
Los balones comenzaron a reír antes de comenzar a golpear al héroe desde múltiples partes. Por la espalda, por debajo, por un costado, por el otro, en la nuca, en la cara. Eran imparables.
Death Arms trató de golpear y contrarrestar algunos de esos ataques, y si bien logró repeler algunos con su fuerza, su falta de velocidad hizo que recibiera dos golpes más por cada uno que bloqueaba. Temiendo no poder resistir los constantes ataques que eran coordinados por estás criaturas. Incluso lograron ponerlo de rodillas.
Estaba siendo acorralado y reducido.
– ¡Death! ¡Ahh~~~! – Mirko gritó al ver cómo su colega estaba siendo prácticamente usado como blanco de esas pelotas demonios. Sin embargo, no pudo más al sentir como la villana súcubo había vuelto a estar frente suyo, mirándola fijamente con ese par de orbes siniestras con sigilos en forma de cruz que tenía por ojos, eran siniestros y solo irradiaban una sola cosa.
Maldad.
La villana, entonces, alzó su mano derecha y la acercó hasta el rostro de la heroína conejo, tomando el mentón de ésta de forma seductora y cautivante, incluso posando su pulgar sobre sus labios, sintiendo así Utena la suavidad de estos.
Eran los labios de una virgen, eso estaba más que claro.
– ¡¿Qué diablos pasa conmigo?! – la heroína lunar, normalmente,. mostraba un orgullo y un ego que podía respaldar con su fuerza titánica, no por nada había llegado al quinto lugar en el top nacional.
Sin embargo, ahora mismo parecía una especie de actriz porno de una película mediocre, pues el simple roce de la villana le había hecho sentirse bien. Bastante bien.
– Yo… no me he sentido así… – sintiendo así como la mano de la villana súcubo recorrió desde su posición en su rostro hasta su cuello de una forma muy seductora y cautivante, es que Mirko sintió que algo andaba mal – No, no es normal esto, yo no… ¡Ahh~~!
La heroína sintió entonces como el dedo de Utena pasaba por sobre su pecho izquierdo, rozando suavemente su uña teñida de negro sobre la piel firme de Mirko. Pasando el dedo de arriba a abajo, recorriendo toda la tersa piel morena con extremo deleite.
– Yo no… yo no… – Mirko trató de contener los gemidos al sentir el simple acto de pasar un dedo por sobre su piel, realmente nunca le importó este tipo de cosas, ni cuando era adolescente. Sin embargo, el simple roce era más que suficiente para excitar a la heroína a tal grado que su entrepierna no aguantaría mucho tiempo – esto es…
– ¡Jejeje! – Utena reía al ver cómo la
Orgullosa y sádica heroína había sido reducida fácilmente a un conejito asustado. Notando cómo algo comenzaba a salir de la entrepierna abierta de la morena peli blanca.
– Yo no… – Utena movió su dedo índice alrededor del pezón oscuro de la morena, causando que ella se retuerza para evitar llegar al clímax – yo no…– sintió como presionó su pezón antes de jugar con este – no voy a…– moviendo de arriba a abajo, de izquierda a derecha, solo era cuestión de tiempo – no… voy a…
Utena sonrió y mostró sus colmillos, era una sonrisa demencial y de pura maldad. Deteniendo así su juego, retrocediendo su mano del pezón de su enemiga, quién ya tenía lágrimas en los ojos, mostrando incluso un par de hilos de saliva por las comisuras de su boca.
¡Incluso sus orejas habían caído!
Y esa cara…
– jejejeje – esa cara era lo mejor.
Pero…
– ¡Thunder…! – fue entonces que se escuchó una voz, haciendo que Utena mirara hacía otra dirección, ese era… – ¡... Struck!
La batalla aún no había acabado.
JUHIIIIII!
Utena miró como Death Arms, usando su poder, había creado una especie de onda de choque eléctrico que alejó y paralizó a los balones monstruo, mismos que se mostraban más que alterados pero fuera de combate.
La villana miró sin mucho interés el rostro furioso del héroe, quién se notaba más que herido, con su traje roto y varios moretones por la fuerza de los golpes de esas cosas.
Sin embargo…
SPIT
SPAT
De un momento a otro, Utena no notó como las cuerdas de Mirko habían sido cortadas solo para luego…
– Tu… – Mirko, ocultando su rostro detrás de su flequillo… – ¡ME LAS VAS A PAGAR TODAS! ¡PERRA!
POW
Impulsada por un salto que dió en medio del pecho del golem, Mirko salió directamente disparada en contra de la villana, dándole un rodillazo tal que la fuerza de empuje fue capaz de lanzarla fuera del gimnasio.
– ¡Esa maldita! – una vez en el suelo, Mirko se cubrió su pecho antes de ver cómo, de entre las cerdas del golem, se mostraba una en particular de color rojizo que le retuvo segundos antes de hacer añicos a la criatura, causando que se vuelva prácticamente una pila de basura.
– No te preocupes – Death Arms se acercó hasta su compañera y, rasgando parte de su traje, le entregó un trozo de este lo suficientemente grande para que ella lo tome y se haga, rápidamente, un sostén tipo top improvisado.
– Bien, ¿Cuál es el plan? – dijo Mirko, ya con su problema resuelto, mostró que estaba más que lista para repartir golpes – Ella parece…
– Lo sabemos – sorpresivamente, Edgeshot apareció a su lado, parte de su armadura superior había sido destruida y sus pantalones estaban rasgados, pero aún podía verse entero pese a tener marcas de mordidas alrededor de todo su cuerpo – aparentemente, tiene el poder sobre las emociones.
– Sin mencionar que puede crear criaturas mágicas medianamente peligrosas – Death Arms miró como los balones monstruo aún estaban en shock, temblando entre convulsiones por su ataque – tenemos que eliminarla cuánto antes.
Los otros dos héroes asintieron antes de mirar en la dirección donde Mirko había lanzado a la villana súcubo, listos para terminar el trabajo.
Sin embargo.
– No lo intenten – el trío de héroes vieron como, detrás suyo, apareció Magia Azul. Caminando de forma impasible, mientras qué, detrás suyo, se encontraba un Izuku más que aturdido por toda la situación.
– Sabes que nos hubiera venido bien tu ayuda hace 5 minutos ¿No? – El héroe del puñetazo no dudó en reclamar la ayuda de la chica mágica que brilló más por su ausencia que por otra cosa.
– Lo lamento mucho, pero él tiene algo de información que puede serles útil – dijo la chica de cabellos azules señalando a Izuku, quién se miraba algo incómodo por la situación en la que se encontraba hace unos momentos.
Menos al ver las caras de espera en los rostros de los héroes, quienes esperaban algo de información para acabar con esta situación antes de que haya más víctimas.
– Ella, no creo que haya venido con esa criatura – dijo el peliverde, hablando tranquilamente pese a estar en una situación tan estresante, los años de acoso escolar tuvieron sus frutos en cierta forma.
– ¿A qué te refieres con eso, niño? – Mirko cuestionó sobre aquello, señalando por detrás suyo – Por si no lo sabes, esa perra casi abusa de mi.
– Lo sé, pero cuando llegó All Might, él tenía a la primera criatura mágica bajo control, o eso parecía – dijo el peliverde con algo de vergüenza.
Sin embargo, Death Arms miró con sorpresa ésta revelación.
– De ser así, él ya estaba en su límite – eso lo recuerda por Cementos, quién estaba más que listo para sacar a All Might de aquella situación. Pero… – Si lo que dice el niño es cierto, puede que la mocosa súcubo estuviera por ahí de casualidad.
Aunque eso solo era mera especulación.
– ¿Cómo sabías que él tenía está información? – Inquirió Edgeshot a la chica mágica. Haciendo que ésta última recuerde lo que pasó hace unos minutos.
Magia Azúl era miembro del grupo de Chicas mágicas de la ciudad de Musufatu desde hace tres años. Por lo que nunca había visto, en todo ese tiempo, al menos que ella recuerde, a alguien con la apariencia de la chica súcubo que había aparecido en la academia Arudera, mucho menos con semejante poder en sus manos.
Esa chica no se había presentado como tal, sin embargo, tampoco se había declarado como aliada de Enormeeta pese a tener el mismo tipo de aura maligna a su alrededor. Por lo que ahí quedaba la duda.
Aunque, si bien está chica mágica no era alguien que ella pudiera catalogar como aliada o enemiga, era bastante poderosa.
Mucho más de lo que ella quisiera admitir.
Tras el estallido de poder y ver cómo esa aura oscura había convertido varios artículos del almacén de gimnasia en no otra cosa que una especie de golem, habiendo también creado a incontables balones Monstruo que le recordaban a ciertas criaturas de una novela de un tipo con escudo, o algo así.
Sin embargo, Azul sabía que esta no sería una situación fácil de resolver.
Menos al ver cómo habían capturado y sometido a la heroína Mirko tan fácilmente, además del hecho de regenerar su traje.
– Ni siquiera nosotras tenemos esa habilidad – se dijo a sí misma mientras miraba como el héroe Ninja estaba siendo acorralado por los balones monstruo – creó a muchos Monstruos, pero…
Miró a la chica mágica súcubo, notando cómo tenía una especie de gesto serio e inexpresivo.
– ella es fuerte – Azul se levantó del suelo y se dispuso a ayudar a los héroes, alistando su espada de hielo cuya hija emergió de su propia varita mágica.
Sin embargo…
– ¡No, espera! – notó como el otro chico, de cabello verde y pecas, miró con súplica a la chica mágica al momento de tomar su muñeca.
– Tú eres… –
– Por favor, escúchame… – Azul miró al chico antes de ver a la chica mágica lanzar un rayo de energía oscura a uno de los héroes.
Pero entonces, miró al peliverde y notó en él cierta mirada que le hizo comprender que él tenía la solución para todo esto.
Así qué, mientras los héroes lidiaban con la chica villana, ella se quedó a escuchar a este chico.
– así que ella solo estaba de paso – Death Arms miró al chico antes de ver por dónde había salido la villana.
– Vaya coincidencia de mierda – Mirko se ajustó el top improvisado que tenía, causando algo de vergüenza en el peliverde. Cosa que no pasó desapercibida por el resto.
– ¿Pero cómo es que sabía tu nombre? – Inquirió Edgeshot mientras miraba al peliverde.
– yo… realmente no tengo idea, sólo llegó con nosotros y comenzó a tratarnos con familiaridad a Bakugou y a mí – dijo el peliverde, haciendo que los héroes vean que el niño no tenía nada que ver con la villana. O eso esperan ellos.
– Bien, entonces vamos a… –
– ¡...SMASH! –
CRACK
BOOM
Todos vieron cómo, del techo del ya destruido gimnasio, había ingresado algo con extrema violencia, estrellándose contra lo que quedaban de las gradas.
Sin embargo, un estallido de poder disipó la cortina de polvo que se había alzado, mostrando que era Utena, aunque ninguno de los presentes lo sabía, mirando con un gesto de rabia al culpable que le había lanzado.
Fue entonces qué, al mirar al cielo, todos notaron como, levitando en medio del aire. Se encontraba un hombre.
No, un héroe.
– Ese es… – Mirko miró con una sonrisa fuera al recién llegado.
– Sabía que volvería – Death Arms miró cómo aquel héroe había llegado.
– Siempre tan dramático – Edgeshot conocía bien a este sujeto.
– Imposible – sin embargo, Azul pudo notarlo, esa aura… – esto es…
– ¿All Might? – Izuku era el que estaba más impresionado de todos, pudo ver cómo aquél conocido como el símbolo de la paz había arribado.
Aunque lucía bastante… diferente.
Vistiendo un traje muy similar al que siempre usaba casi todo el tiempo, predominaban más los colores rojo y azul sobre todo el traje, junto a sus ya clásicos brazaletes amarillos los cuales ahora lucían más mecánicos y como parte de una armadura, al igual que sus botas amarillas las cuales daban la impresión de ser partes de robot.
Aunque algo llamativo era qué, en los dorados de las manos, enguantadas en rojo y amarillo sin dedos, tenían una especie de placas verdes que emitían una luz misteriosa. Junto a unas hombreras enormes y anchas de doble placa color blanco con bordes en rojo, al igual que una capa vibrante qué, de alguna manera, se encontraba ondeando, dándole al héroe un look aún más imponente de lo que ya era.
Sin embargo, no podía verse su clásico rostro, ya qué, de alguna manera, este se encontraba ocultó tras una especie de careta la cuál era de un vibrante color rojo con el borde de la mandíbula en blanco y unos ojos azules. Con un diseño que marcaba una expresión de seriedad total en aquella máscara, daba indicios que el héroe número 1…
– Ya todo está bien… – dijo el héroe detrás de la carrera, misma que dejaba expuesto sus cabellos dorados y su clásico flequillo en V, aunque su voz sonaba bastante molesta.
Muy molesta.
– Ya que yo… – se tronó los nudillos de ambas manos – … ¡estoy aquí!.
Si bien todos los héroes podían respirar con tranquilidad al verle aquí, tanto Magia Azul como Izuku tenían una sensación muy diferente a la de ellos.
– Está aura… – la chica mágica azul podía sentirlo – no hay duda, está usando un Artefacto Mágico.
Eso no era posible, o lógico siquiera ya que era bien sabido que solo mujeres, niñas o féminas en general podían usar exclusivamente uno de esos.
Pero…
– ¿Cómo es que él pudo obtener uno? – era ilógico – además…
Miró como la chica mágica súcubo se mostraba inexpresiva y rodeada por un aura malvada.
– No creo que sea suficiente contra ella – Azul no quería admitirlo. Pero esa aura le daba una sensación de miedo y terror que haría a cualquiera huir.
Sin embargo.
– ¿Qué es lo que planeas…? – Azul se preparó para cualquier cosa, alistando su espada nuevamente – … All Might.
En cambio, Izuku…
– No está sonriendo –
– ¿Qué? – aquel comentario llamó la atención de Magia Azul.
– Él no está sonriendo… – volvió a decir el peliverde de forma ominosa, pero preocupante, mismo sentimiento que se plasmó en su rostro.
– ¿Qué quieres decir con…? – sin embargo…
– Detroit…. – en menos de un segundo, All Might había aparecido frente a la villana súcubo, con el puño más que listo – ¡... SMASH!
La situación no podía ser más obvia. Y, por un momento, Utena reaccionó al recordar algo.
Algo que le dijo Izuku antes. Algo que siempre le recordaba cuando hablaban de héroes profesionales y de All Might.
Y es que, cuando All Might, el héroe número 1, el grande y portentoso Símbolo de la Paz, no sonríe…
– ¡Cubranse! – lo supo al ver el puño del héroe literalmente yendo hacía su rostro.
Es que él nunca, jamás, se andaba con tonterías.
Y dará todo de sí de un modo…
POOOWWWWWW!
U otro.
Momentos antes.
– ¡CAROLINA…! – la situación ya está bajo control – ¡... SMASH!
FUSH
CRACK!
HANAHHHHHHH!
All Might había lanzado un corte con presión de aire con tal potencia que la máscara y el rostro de pétalos de aquella flor terminó prácticamente seccionado en 4 partes con un corte perfecto, habiendo hecho algo prácticamente imposible.
Había traspasado la barrera protectora que ni Magenta ni Sulfur pudieron romper.
Todo ante los ojos de los 4 presentes, quienes no podían concebir aquella imagen.
– Eso fue… – Kamui sintió como sus ataduras se aflojaron, al instante, perdiendo la fuerza al mismo tiempo, pero algo le había sosteniendo – brutal…
– Siempre tan… genial – Mt. Lady comenzó a encogerse hasta volver a su tamaño normal. Estando a punto de desmayarse y caer al suelo.
Sin embargo, uno de los brazos del héroe número 1 impidió esto.
– Ya está todo bien – dijo mientras ponía a la heroína cuidadosamente en el suelo, junto a Kamui Woods, quién ya estaba inconsciente – descansen, ustedes dos.
Al oír aquello, la heroína gigante rió secamente de forma irónica antes de sucumbir al cansancio.
Vaya primer día de trabajo.
– ¿Usted es…? – el héroe se dió la media vuelta antes de presenciar cómo magenta cargaba a su amiga mientras descendían al suelo.
– ¿Cómo consiguió ese poder? – Sulfur, con su brazo izquierdo detrás del cuello de su amiga, quién aún portaba su lanza, mantuvo su vista en la nueva apariencia del héroe – esa armadura…
HANAHHHHHHH!
BOOOOM
Los tres presenciaron como los restos de la planta hedonista habían caído sobre el edificio principal antes de explotar en una nube de humo y fuego qué, tan rápido como apareció, se extinguió al instante.
– Finalmente – Magenta pudo respirar con tranquilidad al ver cómo aquella planta había sido destruida – Espero que Azul haya logrado…
¡VENALITAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
En ese instante, y del gimnasio, la única edificación que quedaba intacta, se alzó un enorme pilar de energía oscura la cuál incluso creó una onda expansiva que sacudió todo el lugar, llamando la atención de los tres presentes que se encontraba aún de pie tras toda esta hora de caos y destrucción que había pasado.
– ¡Esto es…! – All Might podía sentir la presión, incluso detrás de su máscara, podía ver cómo aquel lugar estalló en una masa de energía mágica, era poderosa, pero muy oscura y perversa.
– ¡Esa villana ha aumentado su maná! – exclamó Magia Sulfur al sentir la presión de aquel estallido de poder puro.
– ¡¿Eso siquiera es posible?! – ellas tenían ya tres años como guardianas de la ciudad, pero nunca antes habían visto esto, Magenta lo sabía.
Aquel pilar de energía mágica desapareció, aunque la sensación de poder aún era perceptible en el aire.
– Aún no me acostumbro a percibir todo esto – All Might podía sentir la presencia de aquella villana que había aparecido y que había logrado obtener más poder de alguna forma. Pudiendo "sentirlo" en el aire – La teoría de David era correcta.
Sin embargo, no era momento para esto.
– Ustedes dos, quédense aquí por favor – el héroe número 1 del país les pidió a ambas chicas mágicas aquello – necesito que cuiden a estos dos hasta que lleguen más refuerzos.
– ¿¡Qué?! ¿Yo creí que usted era el refuerzo? – Sulfur, sentada en el suelo, aún algo aterrada por el nivel de poder que podía sentir desde el gimnasio.
– No, solo estoy de paso – All Might miró el dorso en su mano derecha. Tenía 10 minutos – Ustedes son las únicas que pueden contra esa villana en caso de que yo falle.
– ¡Es imposible! – Magenta, recargada sobre su lanza, miró con horror ante las palabras del héroe – ¡Ni siquiera nosotras pudimos contra esa criatura que invocó! ¡Y solo usted pudo contra ella!
Era verdad, Kaoruko no podía negar las palabras de Haruka. Incluso ella aún temblaba de miedo por aquella sensación.
Sin embargo, las palabras de Magenta no parecen hacer efecto en el Símbolo de la Paz. Mismo que les dió la espalda mirando el cúmulo de maldad que emanaba desde aquel sitio.
– Yo sé que ustedes pueden – dijo el héroe número 1 y, para sorpresa de ambas, dándoles un pulgar arriba con la mano derecha – a diferencia de mis colegas, yo sí creo en ustedes.
– Eso es… – Magenta no tenía palabras al oír aquello.
– Usted… – aquel héroe les miró de reojo por el hombro, y, entonces, ambas sintieron algo que solo aquel hombre podía emanar de alguna y otra manera.
CRACK
Los tres miraron como aquella villana súcubo había salido disparada del gimnasio, tomando estabilidad en el aire gracias a sus alas de murciélago, extendidas de par en par, sonriendo con demencia al ver la situación en la que estaba.
– se los encargo –
– ¿Eh? –
FLUSH
En menos de un instante, el héroe había desaparecido y, sorpresivamente, había llegado hasta detrás de la villana, quién se asustó al ver al héroe listo para lanzar el primer golpe.
– ¡Detroit…! – oh, no… – ¡... SMASH!
POW
Como pudo, Utena bloqueó el ataque, segundos antes de encontrarse yendo directamente contra el edificio del gimnasio antes de estrellarse contra las gradas, dejando a ambas chicas mágicas impactadas por la forma en que logró aquella hazaña.
Eso es…
– Lo haré… – Magia Magenta se alzó nuevamente, su puño tembló antes de apretarlo con firmeza, tenía miedo. Eso era claro.
Pero…
– Es verdad… – Magia Sulfur se levantó firmemente antes de mirar cómo el héroe número 1 se dirigió hacía el gimnasio, entrando por el enorme boquete que había en el techo de la estructura – seremos su apoyo.
Magenta asintió.
Estaban cansadas, su maná estaba al borde del límite, y habían llegado a su máxima capacidad hasta ahora.
Y, aún así…
– … All Might –
– Cuenta con nosotras –
Aquel héroe, como siempre, les había dado, de algún modo, el valor necesario para seguir adelante. Una oportunidad, una sola, para acabar con toda esta locura.
Les había dado esperanza.
Y…
– ¡No fallaremos! – ambas estaban dispuestas a darlo todo.
¿No es eso lo que hacen los héroes?.
Quedaban 9 minutos.
– Qué molesto… – Venalita había arrojado su vaso de soda a la pantalla aun en el mismo árbol que no había sufrido la precuelas esta zona de guerra, atravesando ésta al ser un holograma mágico. Asqueado por el cómo aquel héroe había logrado darles un impulso moral a ese par de tontas.
Era oficial, odiaba a ese rubio musculoso.
– Bueno, bueno, ¿Qué harás ahora, querida Utena? – dijo el duendecillo mágico al cambiar la escena en la pantalla con un control mágico, observando como aquel payaso, envuelto en una especie de pseudo armadura mágica, había también logrado doblegar a la chica mágica malvada con relativa facilidad – Cómo vas a lidiar con este tipo.
Observó como había sido lanzada contra las gradas con brutalidad, invocando otra soda de una especie de portal oscuro, sorbiendo de esta mientras disfrutaba de todo esto.
– Más cuando tu amado Izuku esté en peligro… – Concentró su vista en el peliverde, sonriendo maliciosamente con sosiego mientras planeaba su siguiente movimiento.
Pero, por ahora…
– Vamos, que el show debe continuar – Venalita sonrió al ver cómo aquel bufón comenzó su arremetida – aquí empieza lo interesante.
– ¡...SMASH! –
POOOWWWWWW!
– ¡Noticias de última hora! – un corte informativo se daba en medio de lo que parecía ser la programación habitual – ¡Una entidad mágica hostil ha aparecido en Musufatu! ¡Nuestra corresponsal, Nowa Shikadai, se encuentra en la zona! ¡Adelante, vamos contigo, Nowa!
– ¡Gracias , Makabe-san! – la pantalla dejó el logo del canal con la alerta de entidad mágica para dar paso a una reportera con astas de venado y vestido rojo, reportando en medio del caos que era todo el lugar – ¡Estamos reportando en vivo y en directo desde la secundaria Arudera! – comenta la reportera que cubría la noticia – ¡Hasta donde sabemos, una entidad mágica había aparecido en medio del campus, causando caos y pánico entre los estudiantes! ¡Cómo puedes ver, los servicios de emergencia junto a decenas de héroes profesionales han acordonado el área y…
POOOWWWWWW!
Desde afuera, el camarógrafo enfocó la estructura del gimnasio la cuál, finalmente, había colapsado sobre sí misma, producto de una onda expansiva tal que incluso aquel impulso llegó hasta donde se encontraba el muro de contención hecho por las autoridades.
– ¡Nowa, ¿Qué está pasando allí?! – la transmisión se vio ligeramente afectada al ver el impulso de aquella onda, siendo así que el camarógrafo había enfocado nuevamente la cámara, ahora en el aire donde se encuentran dos figuras.
– ¡No tengo idea, Makabe-san! – el camarógrafo filma a una especie de chica mágica con alas de murciélago que había salido de aquella estructura. Dejando una estela de escombros al surcar los cielos antes de detenerse al extender sus alas de par en par, rodeada por una especie de aura oscura y siniestra – ¡Parece ser que los rumores eran ciertos y la organización mágica malvada, Enormeeta, ha hecho su aparición nuevamente en la ciudad!
El camarógrafo enfocó el rostro de aquella nueva villana mágica que había aparecido, era Utena, sin embargo, nadie podía reconocerla. Su rostro se había tornado en una expresión de miedo y terror al ver cómo había sido atacado anteriormente.
– ¡Parece ser una nueva villana, tal vez esté detrás del ataque a la academia y, esperen, ese es… ! – una nueva entidad había aparecido frente a la villana, un sujeto con capa y una máscara roja, ese era… – ¡Es All Might! ¡Él está peleando contra esta nueva villana!
La cámara grabó cómo Utena había creado una especie de barrera con su aura, misma que fue ineficaz contra un golpe del héroe, mismo que había despejado los cielos al impacto.
– ¡Miren eso, la villana no puede contra el héroe, quién está usando el rumoreado nuevo traje del que se decía que aún estaba en fase de prueba! – la cámara continuó mostrando ahora como la villana alzaba vuelo para crear distancia contra el héroe, momentos antes de ver cómo, de los ojos de este, emergió una especie de haz de luz roja que siguió a la villana súcubo, tratando de esquivar el ataque antes de que el haz impacte contra ella, creando una nube de humo al instante – ¡Es increíble, All Might acaba de golpear a la villana con algún tipo de rayo láser! ¡¿Será este su nuevo Poder o es parte de su nuevo traje?!
La villana, sin embargo, de un aleteo, disipó la nube antes de revelarse con su arma lista para el combate, siendo ésta una especie de fusta con una estrella en la punta, rodeada de un aura mágica oscura. Agitando ésta y, al instante, lanzando una especie de media luna del mismo tipo, misma que fue recibida por el héroe, quién siguió de frente pese a recibir diversos ataques similares.
– ¡SMASH! – se escuchó a la distancia antes de ver cómo el héroe había conectado un golpe descendente con ambas manos contra la villana, haciendo que ésta caiga unos metros en el aire antes de reponerse, solo para ver al héroe antes de lanzarle dos medias lunas más de energía mágica oscura. Sin embargo, All Might había hecho un movimiento con ambos brazos, desestabilizando el ataque de la villana antes de ver cómo ambos impactaron entre sí, creando otra cortina de humo por la cuál All Might había atravesado por en medio de ésta, yendo nuevamente hacía la villana con otro ataque qué conectó con la villana y la elevó por los aires nuevamente.
– ¡Es increíble, Makabe-san! ¡All Might parece que va a ganar está pelea! – comentó la reportera al ver cómo la villana había vuelto a estabilizarse en el aire con sus alas, mostrando daño de batalla en su traje rasgado – ¡Aún tras todo el caos por el que estos jóvenes han pasado en esta tarde! ¡All Might parece estar más que listo para detener a la nueva integrante de Enormeeta a toda costa! ¡Parece que va a…!
La pantalla se había apagado.
Todos en medio de aquella sala habían visto más que suficiente.
– Nuevamente, ha usado el Artefacto especial clasificación M – dijo uno de los presentes con algo de desinterés.
– es la décima vez que lo hace en lo que va del año, incluso con el límite de tiempo que tiene, no deja de excederse – otra integrante habló, aunque se notaba la molestia en su voz.
– Esto va a ser un caos, el papeleo que tendremos que hacer – otro más se quejó por la burocracia que dejaría esto.
– Sin mencionar que parece que les dejará el golpe final a las chicas mágicas de Tres Magia – otro más masculló al decir el nombre del trío de chicas.
– Nunca le interesó mucho la imagen pública ni los daños o perjuicios que puede ocasionar con todo esto – una más habló, aunque su tono de voz indicaba aburrimiento total.
– Por ahora, tenemos que lidiar con todo el daño colateral que haya de surgir – dijo, finalmente, el último de ellos – por ahora, esperemos a que esto termine. Ya luego veremos cómo arreglar todo esto.
Los problemas no tardarían en hacerse presentes, sin embargo, estos parecen aumentar en lugar de disminuir.
O bueno, así lo veían los de la Mesa directiva de La Comisión de Seguridad Pública de Héroes.
Aunque, sinceramente, odiaban los problemas.
Y All Might… era en sí un problema.
Y uno que causa muchos más de los que uno creería. Aunque algo era seguro.
– Esto no saldrá nada bien – el primero que habló dijo aquello con pesar – odio los lunes.
– Pero es…viernes –
– Se lo que dije –
Esto no era más que el principio de todo.
¿Cierto?
Izuku solo pudo ver cómo All Might y la chica mágica oscura llevaron su pelea a otro lado cortesía del primero justo cuando iba seguirlos a fuera.
– ¡Espera! – Azul detiene al peliverde sostenido su hombro, haciendo que este le mire confundido.
– ¡Pero debo…! –
– ¡Pero nada, muchacho! – Death Arms lo sostiene por el cuello de su camisa y lo lleva afuera, se sostiene el costado por daño que hizo aquel extraño golem de colchonetas – Tienes mucho qué explicar y no tenemos tiempo.
Izuku sabía a lo que el héroe se refería, pero miró a dónde estaban el héroe número 1 y la chica súcubo. Sin embargo, la mirada de reproche de los héroes le hizo entender que debía parar con todo esto.
Sin embargo.
– Utena-chan… – pensó el peliverde, mirando como All Might había lanzado una especie de rayo láser de sus ojos contra la villana. Siendo así que aún la duda perdura en su interior – ¿Podría ser…?
Izuku sabía que se había puesto en peligro a sí mismo en toda esta situación, pero, por extraño que parezca, sentía que algo no estaba bien con esa chica mágica malvada.
Era como si algo, en su interior, le decía que ella era la única persona, además de su madre, que él quería con todo su ser.
Y, aún así, ésta se encontraba contra las cuerdas en medio de aquella batalla aérea.
No quería creerlo, pero ese sentimiento lejos de desvanecerse por la razón y la lógica, se hacia más fuerte en cambio.
"Izuku, qué bueno que estás bien"
¿Qué probabilidades había de eso? Utena siempre quiso ser una chica mágica, y no es que no pudiera serlo. Había rumores de que había más chicas mágicas en Japón en los últimos años, así que las posibilidades no eran del 0. Pero, aún así…
– Aún si es un absurdo, la posibilidad existe – pensó mientras era escoltado por los héroes Hasta la zona de riesgo designada, lejos del estacionamiento y en medio de la calle principal, donde cientos de curiosos, los medios de TV y varios reporteros independientes se aglomeraron alrededor del cerco policiaco, la mayoría de los alumnos habían sido trasladados a los hospitales con éxito y solo quedaban aquellos que prácticamente estaban ilesos, pero aún en shock, tras todo lo ocurrido.
Izuku miró detrás suyo sin dejar de avanzar, la escuela era prácticamente una zona de guerra, Bakugou empezó esto con esa técnica y el resto de los héroes trataron de concentrar todo el daño en esa zona.
– A los norteamericanos les habría encantado saber que ya no habrá escuela ¿Sabes? – esa voz.
– ¡¿Detective Tsukaguchi?! – el peliverde se sorprendió al ver al oficial en el sitio.
– ¡Es un gusto volver a verte, Midoriya-kun! – asintió ante Death Arms, quién fue a otra ambulancia junto a Edgeshot y Mirko, necesitaban atender sus heridas lo más pronto posible – ¡Ven! Necesitamos hablar contigo.
Izuku pudo ver cómo un grupo de paramédicos llevaron en camilla a Kamui Woods y a Mt. Lady, yéndose al hospital más cercano. Sin embargo, el peliverde fue ingresado en otra ambulancia, mientras un paramédico con cara plana y sin naríz le hacia una revisión preliminar.
El detective ingresó y también se sentó frente al peliverde en la camilla, siendo así que el chico sintió como esta situación se parecía mucho a lo que pasó en el hospital el año pasado.
– Supongo que nos encontraremos así en más de una ocasión ¿Cierto? – Izuku se rió un poco por la mala broma del policía, sin embargo, Tsukaguchi había comenzado a usar su don. Tenía algunas preguntas para el peliverde, empezando por la más obvia de todas – dime, Midoriya-kun…. ¿Por qué no huiste con el resto?
Izuku, al oír aquello, sintió como un escalofrío le había recorrido su espada, sabiendo que tenía que buscar a Utena. Sin embargo, sabía que él oficial tenía un Quirk del tipo detector de mentiras, así que mentirle no era opción.
El peliverde tomó aire y, simplemente, decidió contarle la verdad.
– Yo… sí escuché la alarma y ví como el resto de estudiantes huyeron del ente mágico. Pero… – las palabras de Izuku murieron en el acto, no podía concebir aquella idea aún en su mente.
– ¿Pero? – sin embargo, Tsukaguchi le recordó en la situación que se encontraba, mientras el paramédico había terminado su revisión. El peliverde estaba más que entero.
– Me quedé a buscar a Utena-chan – Tsukaguchi alzó una ceja ante lo que había escuchado.
Utena Hiiragi, la segunda quirkless de Arudera, amiga cercana de Midoriya. Sin embargo, el detective intuyó que tal vez los chicos habían mejorado en su relación. Tal vez un noviazgo de telenovela o algo así.
– ¿Crees que ella pudo haber escapado? – pero, había que admitir que estaban en la realidad, y había una posibilidad de que la niña estuviera entre los "desaparecidos".
– Yo… no lo sé – Izuku comentó con dudas, sin embargo, Tsukaguchi podía ver aún el aura verde en el peliverde, señal de que estaba siendo sincero.
– ¿Qué fue lo que pasó? – Tsukaguchi, al ver qué él chico estaba en medio de toda la situación, y muy de cerca, aprovechó esto para que el peliverde le ayude con el reporte, tenía detalles que podían ser omitidos así que, por esta vez, se ahorrará el papeleo.
– Bueno, todo empezó cuando oí la alarma y… – el peliverde comenzó a redactar todo lo que había pasado.
El cómo había estado buscando a su amiga en el edificio principal, su encuentro con All Might enfrentándose a la criatura mágica, el cómo encontró a Katsuki Bakugou y, sorpresivamente, trató de sacarlo del lugar.
El relato continuó al oír cómo apareció aquella chica mágica oscura y, usando su Monstruo planta, salvó a ambos de una muerte segura. Sin embargo, la intervención de las chicas de Tres Magia, junto a la de otros héroes, hicieron que todos se concentren en la chica mágica y la tachen de cómplices en medio de todo esto.
Sin embargo…
– ¿Estás seguro que ella los salvó? – el detective no podía creer eso último, al menos, esperaba que no fuera verdad. Aunque, inesperadamente, su propio Quirk le decía que el relato del chico era más que verídico, pues aún tenía el aura verde a su alrededor.
– Es verdad, aunque, extrañamente, nos habló con cierta familiaridad – Izuku sabía que él detective, en este punto, podría no creerle – como si nos conociera.
– ¿Y la reconoces? – Inquirió el detective al ver qué posiblemente había alguien en el lugar que había planeado todo esto. No era extraño este proceder.
– La verdad no – pero el aura del chico Midoriya aún seguía en verde – nunca la había visto en mi vida. Ni tampoco Bakugou.
Tsukaguchi miró esto con extrañeza, había investigaciones sobre cómo funcionaba la "magia" entre los entes mágicos y, entre todas las aplicaciones, había una que permite ocultar la identidad de alguien.
Sin embargo, el hecho de que el peliverde no la conociera podría deberse al efecto de este "hechizo". Siendo así que aún había una posibilidad.
– Dime, Midoriya-kun – el detective volvió a preguntar nuevamente – ¿Sospechas de que está villana sea alguien cercana a ti?
Los ojos de Izuku se abrieron de par en par al ver la posibilidad. Él ya intuía que algo así pasaría, sin embargo, su cerebro se negaba, de alguna manera, a aceptar la absurda idea de que Utena sea esa chica súcubo.
Pero…
– Yo… bueno… – Izuku no sabía cómo responder, más por el miedo a las consecuencias que por otra cosa, ¿Qué tal si es realmente Utena? ¿Qué le pasaría a ella? ¿Sería condenada? ¿Iría al Tártaro?
Eso era lo último que Izuku querría, ver a su amada Utena en ese sitio… era lo último que quería.
Y todo por culpa suya…
BZZZZZZZ BZZZZZZZ
– ¿Mm? Disculpa, ya vuelvo – afortunadamente, el detective recibió una llamada importante en medio del interrogatorio. Saliendo de la ambulancia junto al paramédico que había atendido al peliverde, yendo éste a asistir a otras víctimas.
Dejando solo al peliverde en medio del vehículo.
– ¡Aquí Tsukaguchi! – respondió el oficial con un tono más alto debido al escándalo de los medios que estaban más que absortos con la pelea que ocurría en los cielos que otra cosa.
– Él va en camino – fue todo lo que se escuchó antes de que colgarán, haciendo que el oficial suspire con resignación. Odiaba tener que lidiar con estás situaciones.
– supongo que se refieren a él – pensó Tsukaguchi al guardar nuevamente su móvil – rayos, y yo que quería evitar el papeleo – como si la intervención de las chicas mágicas no fuera más que suficiente, la comisión de seguridad pública tenía que venir y meter sus narices.
Sin embargo, poco o nada podía hacer ahora mismo más allá de realizar el reporte para sus superiores. Por lo que sin más regresó al interior de la ambulancia.
– Lamento mucho la interrupción Midoriya… – sin embargo, dentro de la unidad médica… no había nadie – … ¿Kun?
¿A dónde se fue ese niño?
Mientras tanto, arriba en el cielo.
07:56
Utena se encontraba esquivando una especie de rayo láser de color rojo que había salido disparado de los ojos de All Might. Quién no tardó en cesar el ataque antes de arremeter contra ella mediante un gancho ascendente que Utena esquivó por poco, terminando este por desgarrar su collarín con su estrella en este.
– ¡Rayos! – pensó Utena al verse en esta situación tan difícil, la mitad de su traje estaba deshecho y sólo tenía aquellas mallas ajustadas, el guante derecho, los parches en sus pechos y el corsé con las alas, de su falda no quedó nada y su brazo izquierdo estaba prácticamente expuesto.
Y ahora, también su cuello y clavículas estaban sin nada.
FLAP
De un aleteo, Utena se alejó del héroe antes de que conecte otro golpe con la zurda, sin embargo, la presión de aire ejercida por el ataque fue más que suficiente para desestabilizar su vuelo antes de reponerse en el aire.
– ¡No puedo creer esto! – hace un instante, ella se encontraba maldiciendo a Venalita por ponerla en esta situación y, al instante, estaba en medio del aire peleando contra el héroe número 1 del país – ¡No recuerdo qué pasó!
En un instante, ella estaba rodeada por varios héroes tras una paliza de parte de Mirko, solo para después encontrarse cara a cara contra el mismísimo All Might en una especie de armadura.
– ¡Solo espero que Izuku no se moleste por esto! – ella realmente no sabía cómo es que las cosas terminaron en esta situación. Aunque sí sabía de quién era la culpa.
Pero, por ahora, solo espera sobrevivir a este combate.
Por su parte, el héroe notó como la villana se encontraba respirando de forma agotada, como si no estuviera acostumbrada al combate directo.
07:01
Sin embargo, no podía darse el lujo de perder el tiempo.
– ¡Lamento tener que hacer esto! – dijo mientras cerraba ambos puños y su capa ondeaba de forma majestuosa y heróica – ¡Pero tengo que detenerte aquí y ahora!
BOOM!
– ¡Es rápido! – Utena apenas pudo ver cómo, en un estallido sónico, All Might había logrado posicionarse detrás suyo.
– ¡Texas… ! – con el puño listo y con un brillo verde en su dorso, All Might realizó otro de sus ataques – ¡... SMASH!
FLUSH!
Con el puro impulso generado por la presión del aire, el héroe género una especie de torbellino de viento que hizo que la villana terminase girando de forma incontrolable en medio del tifón.
– ¡WAHHHHHH! – rápidamente, Utena pudo notar como la barrera protectora se activó, siendo rodeada por un aura magenta qué, si bien evitó el daño directo, dejó a Utena más que mareada.
Sin embargo, la villana rápidamente se repuso al sentir gotas de lluvia, notando cómo había comenzado a llover.
– Esto es… – pese a que llovía, la barrera protectora no permitió que el agua toque su piel – Es como dijo Izuku…
Su amigo, y algo más, le había dicho que All Might era capaz de golpear el aire con tal fuerza que era capaz de cambiar el clima con un solo golpe.
– No creí que fuera verdad – se dijo mientras buscaba al héroe en medio de la lluvia. – espera, ¿Dónde está…?
06:45
– ¡Missouri…! – desde atrás, se escuchó el gritó de guerra del héroe – ¡... SMASH!
Dirigiéndose a una enorme velocidad, All Might se acercó hasta Utena, listo para golpearla con el dorso de la mano izquierda justo en la cabeza. Detrás de la nuca para ser precisos.
ZWOON!
KACHIN!
– ¡¿Cómo?! – Sin embargo, el héroe se topó, para su infortunio, con la fusta de la villana la cual irradiaba una especie de aura oscura a modo de espada, ya que había formado una hoja similar a un sable de luz. Mismo que bloqueó su movimiento final.
Utena apenas y pudo hacer esto de última hora, sus habilidades físicas eran las peores de la escuela y no sabía si era por su transformación, o por la situación tan estresante, que su cuerpo reaccionó de forma inmediata.
– ¡Izuku tenía razón! – se decía a sí misma al ver la potencia con la que lanzó ese ataque, prácticamente generó una pequeña onda expansiva que limpió esa zona de gotas de lluvía – ¡Es poder puro condensado en forma humana!
ZWIPPP!
Utena, de repente, tuvo que esquivar un segundo golpe con la diestra del héroe, quién no dudó en atacar directamente a su cara. Sin embargo, Utena descendió en picada para alejarse del héroe. Sin embargo, no pudo llegar muy lejos.
06:01
– ¡No huirás! – dijo el héroe antes de desaparecer antes de llegar nuevamente frente a Utena, quién notó como los ojos del héroe brillaron de un tono carmesí. Ese era…
ZWOOOOOOOOON!
CHHHHHHHHHHHH!
Utena, como pudo, sostuvo su fusta con ambas manos frente a ella, aún en su modo espada láser, tratando de resistir el ataque ocular del héroe, llegando a ver cómo incluso la barrera que le protegía comenzó a quebrarse nuevamente.
– ¡Imposible! ¡All Might no tenía este Quirk! – Izuku era, posiblemente, el mayor fan de All Might, siendo así que era la única persona que ella conocía que sabía prácticamente todo sobre el símbolo de la Paz, sin embargo, el lanzar rayos de los ojos no estaba entre sus habilidades.
Esto era… ¡Cierto!
– ¡Es la armadura! – se dijo al ver qué él héroe se acercó hasta ella mientras mantenía el rayo óptico – ¡Debe ser mágica!
No era para nada un secreto que había héroes o agentes del orden que podían usar artefactos mágicos en determinadas situaciones, muchas veces se vieron estos durante la primera invasión mágica.
Pero, sinceramente, eran solo rumores y leyendas urbanas, o eso creía al ver qué él héroe número 1 usaba una en este preciso instante contra ella.
– ¡A Izuku le encantaría ver esto! – pensó emocionada al ver la cara de Izuku, cuando él sepa de esto…
CRASH!
– ¡KYAAAAH! –
Utena sintió como su barrera se había roto, a la par que su arma regresaba a su estado original, siendo así engullida en medio de aquel potente rayo ocular de All Might.
Ella no podía creerlo, estaba sintiendo una serie de golpes e impactos provenientes del ataque ocular del héroe. Era prácticamente igual a como si le golpearan con un martillo neumático con la punta ardiendo.
05:34
– ¡Te tengo! –
– ¡¿Eh?! – sorpresivamente, Utena fue capturada por los brazos del héroe, notando cómo ya no tenía la barrera protectora.
– ¡Es hora! – All Might, siguiendo su trayectoria vertical, se elevó por todo lo alto hasta qué, inesperadamente, pudo ver junto a la villana toda la ciudad por lo alto, incluso en medio de las nubes y la lluvia, notando cómo ya era tarde y algunas luces comenzaban a encenderse entre los edificios y, al horizonte, el sol comenzaba a teñir el cielo de amarillo.
Sí ella no estuviera apresada entre los brazos de All Might, diría que la vista era hermosa. A Izuku le encantaría y…
– ¡PUAJ! – Utena sintió como su cuerpo era aplastado por la presión de aquella mole de poder que era el héroe número 1 de todo el país.
Incluso llegó a escupir sangre.
– ¿Pero… qué fue lo que…? – Utena no comprendía qué había pasado, ella…
– ¡Oklahoma…! – All Might comenzó a girar sobre sí mismo a la par que cambiaba su rumbo, yendo ahora en picada contra el suelo, ignorando que estaba prácticamente compactando a la villana entre sus brazos. – ¡... SMASH!
BOOOOM!
Siendo así qué, cerca de donde fue una vez el patio central de la academia Arudera, soltó a Utena antes de alzar vuelo nuevamente antes de que ésta última impacte contra el suelo de concreto.
04:57
El héroe observó cómo la nube de escombros se disipaba y, en medio de un nuevo cráter en la zona, se encontraba una Utena, herida y con sangre escurriendo por sobre su rostro.
Tenía las medias rasgadas y su último guante fue prácticamente destruido. Incluso tenía heridas de quemaduras en sus brazos y piernas junto a moretones en su torso donde tenía las marcas que le dejó All Might al ser prácticamente prensada por este.
Su brazo izquierdo estaba prácticamente roto y colgaba cerca de su fusta quebrada por la mitad, junto a sus alas de murciélago las cuales parecen haber sido desgarradas, pues estaban llenas de agujeros y prácticamente rotas y calcinadas.
Una vista más que lamentable para cualquiera.
Incluso para Izuku, quién miraba aquello con horror.
– Utena… chan – Izuku no podía concebir aquel escenario, pero ahí estaba.
Utena, su querida amiga de la infancia, aquella que le dió ánimos para seguir adelante, incluso con todo en contra… estaba sufriendo.
A manos del héroe número 1.
– Te lo dije, ¿Cierto? – Izuku escuchó el susurro de aquel demonio en su oído – todo esto es tu culpa…
No, no es así, no es así…
No es…
– Serás quién la lleve al fracaso… – dijo aquel monstruo con un tono cínico y bastante burlón –... Tú y tu estúpido amor, Izuku Midoriya…
Venalita se rió al decirle eso con descaro, mientras Izuku solo soltaba lágrimas al ver lo que pasaba frente a esa pantalla mágica.
No… esto no era…
– Son lo que la matará algún día… –
Momentos antes.
Izuku, de la nada, se encontraba en una especie de habitación extraña.
– ¿Pero qué…? – miró a su alrededor, esto era extraño – ¿Dónde estoy?
Hace unos instantes, él se encontraba en una ambulancia, a punto de retomar el interrogatorio con el detective Tsukaguchi. Y, al segundo siguiente, se encontraba en este sitio.
Era una especie de habitación, eso era obvio. Sin embargo, el techo era prácticamente infinito ya que no parecía tener fin alguno. Había lámparas de bulbos colgando de cables que alumbran lo suficiente, sin embargo, el techo parece ser oscuridad total ya que no había focos hasta cierta altura.
Había ventanas cuadradas en los muros, pero, al igual que el techo, no había más que oscuridad al otro lado, casi como si este sitio fuese el único con iluminación, aunque no la suficiente como para alumbrar todo el sitio.
Las paredes eran grises, al igual que el suelo y, en medio de aquella sala de varios metros, se encontraba una especie de bloques de la misma piedra de la que estaba hecho el resto del lugar. Parecen dar la apariencia de ser una especie de silla y mesa.
– Este sitio me da escalofríos – en más de un sentido, pero el peliverde estaba seguro que este lugar era bastante peligroso – ¿Cómo llegué aquí?
– Yo te traje – dijo una voz dulce y encantadora.
– ¡¿Quién anda ahí?! – la voz había asustado a Izuku, quién miró a su alrededor antes de darse la vuelta y ver, frente suyo, una especie de peluche flotante con una apariencia algo simple, pero aterradora.
– tú… – Izuku miró a la criatura, parecía un gato negro con una cola y detalles en forma de estrellas de cuatro puntas amarillas. Al igual que una especie de mangas en lugar de brazos junto a una sonrisa y unos ojos amarillos que le daban una mala espina al peliverde – ¿Qué eres?
– Normalmente me preguntan: "¿Quién eres?" – dijo el duendecillo como si nada, pero a Izuku no le gusto la respuesta – pero tú puedes llamarme Venalita, es un gusto.
– Libérame – replicó este de inmediato – ahora.
– Vaya, se nota que no te andas con rodeos, niño – dijo el ente mágico antes de batir sus mangas y, de inmediato… – a él…
JAJAJA!
– ¡¿Pero qué…?! – de repente, Izuku fue rápidamente sometido por dos sujetos, mismos que aparecieron de la oscuridad del sitio.
Eran altos, como un hombre de 1.90, lucen una especie de traje negro de cuero con una especie de máscaras blancas de hockey canadiense, sin embargo, un par de cuernos emergen de su frente a la par que sus manos tenían una especie de uñas amarillentas junto a alas de murciélago negro en la espalda alta junto a una cola en la espalda baja. Eran…
– Veo que no necesito presentar a mis queridos Imps, ¿No es así? – Venalita sonrió ocultando su vil y sucia sonrisa tras sus mangas – Izuku Midoriya-san… ¿O prefieres Deku-kun?
– ¿Cómo sabes eso? – Izuku no sabía cómo, pero este par de monstruos que había invocado el ente mágico eran lo suficientemente fuertes como para someterlo y ponerlo de rodillas. Sosteniendo cada uno un brazo – ¡¿Y por qué me trajiste aquí?! ¡Gagh!
– Todo a su tiempo, Midoriya-san – dijo el ente maligno a la par que se acercaba hasta el rostro de Izuku, siendo este tomado del cuello por el imp a su izquierda – sabes, has llamado mi atención de la peor manera posible.
El imp le soltó, haciendo que Izuku tosa antes de volver a hablar con desprecio.
– No me importa, maldito – sabía que estaba en verdadero peligro, pero no iba a dejarse pisotear por nadie más, ni siquiera de una maldita entidad mágica.
– Vaya, sinceramente, no me extraña que Utena se haya fijado en ti – al oír el nombre de Utena, Izuku temió lo peor.
– ¡FUISTE TÚ! – trató de liberarse del agarre de estos dos monstruos, pero un golpe en el abdomen le hicieron doblegarse nuevamente – Tu… lo enviaste… ¿No es así?
– Vaya, vaya, eres más inteligente de lo que pensaba – dijo Venalita con diversión, como si el hecho de ser descubierto no fuese nada importante – ¿Cómo lo descubriste, Sherlock?
– el monstruo… – dijo Izuku mientras escupía al suelo – hay sensores de magia para esas cosas… hay una frecuencia que las detecta.
Venalita sonrió al ver qué el chico era del tipo lógico. Esto será divertido.
– pero tú… Dañaste varios de ellos, pero solo los necesarios para no ser detectado – dijo Izuku mientras se recuperaba del golpe – necesitabas el caos… para llegar a Utena-chan…
– ¡Oh, bravo, bravo! – el pequeño monstruo comenzó a aplaudirle en burla mientras levitaba de cabeza – ¡Denle un premio al niño!
– ¡Puaj! – Izuku recibió otro golpe, pero del otro imp a su derecha, siendo aún retenido por ambos monstruos.
– Sabes, pensé en encargarme de ti rápidamente – Venalita miró como uno de los imps le tomó de los cabellos de la nuca para hacerlo ver al frente – pero, al ver qué eres demasiado importante para Utena, decidí hacer algo más especial en este momento.
Es así cómo, detrás de la criatura mágica perversa, Izuku pudo notar como había aparecido una pantalla holográfica que mostró algo insólito.
Utena enfrentándose a All Might.
– Esa es… – Izuku no sabía cómo reaccionar ante ello, más al confirmar lo peor.
– Sí, verás, querido Midoriya – comenzó a hablar el demonio de peluche mientras Utena se defendía de All Might – Desde hace mucho tiempo, mucho antes de los Quirks, yo he estado reclutando a todo tipo de personas que considero con un potencial más que adecuado para ser parte de la organización malvada que yo dirijo, Enormeeta.
– ¿Y por qué? ¿Por qué a Utena? – Izuku Inquirió al ver cómo Utena había esquivado un ataque de All Might en forma de rayos láser, siendo está la primera vez que él ve tal cosa – ¡Ella no tiene nada que ver contigo!
– Eso crees tú, Midoriya – el ente mágico se acercó hasta quedar cara a cara frente al peliverde – pero yo puedo sentir el poder dentro de las personas, el sentimiento, el deseo egoísta y la maldad de cada una de ellas. Escondido dentro de lo profundo de su subconsciente, esperando a ser liberado para causar caos y problemas en este mundo.
– Estás loco si crees que dejaré que uses a Utena como un peón más – Izuku sabía, gracias a la propia Utena, que Enormeeta ha existido desde antes de la era Quirk, sin embargo, no dejaría que su amada sea un vil juguete de este Monstruo.
– Oh, querido Midoriya, no ves el panorama completo, incluso siendo un fan de los héroes, tu ya deberías saberlo a estás alturas – dijo Venalita mientras mostraba como Utena bloqueaba un segundo ataque de rayos láser – todos los héroes que hay en el mundo son creados con la falsa promesa de derrotar al mal, bueno, nosotros somos quienes decidimos ser ese mal – Izuku miró con asco al ente mágico pero este le ignoró y siguió hablando – nosotros existimos para darle un propósito a los héroes, un villano que detener, un mal que erradicar, una amenaza con la que lidiar. Sin nosotros, los héroes no son más que imbéciles jugando a ser los buenos como idiotas en un mundo aburrido y cínico.
– Ese es solo tú punto de vista, más no la realidad – Izuku notó como Utena quedó atrapada en medio de un torbellino de viento antes de volver a volar nuevamente – no sabes lo que significa ser un héroe.
– ¿Y se supone que tú me dirás en qué me equivoco? – Venalita giró con diversión en el aire – por favor, niño, he visto a generaciones de héroes y villanos ir y venir, y todos son iguales. Juran proteger al inocente, salvar a los heridos y salvaguardar todo lo que puedan. Y siempre terminan igual. – sin embargo, Izuku notó como Venalita señaló a la pantalla mágica, donde Utena bloqueó un golpe de All Might con una especie de arma láser – pero eso se puede cambiar.
– ¿Qué quieres decir, maldito gremlin? – Izuku no sabía cómo o porqué, pero sentía que algo malo iba a pasar – ¡¿Qué vas a hacerle a Utena?!
– ¿Yo? Yo no haré nada – dijo la vil criatura mágica al mostrar como Utena había esquivado al héroe yendo en picada, solo para ser interceptada antes de recibir un impacto de los rayos oculares de All Might – eres tú quien le hará daño.
– ¿Y cómo voy a…? –
"A Izuku le encantaría ver esto"
Esa voz…
"¡KYAAAAH!"
– ¡UTENA! – Izuku miró con horror como ella era engullida en medio de aquellos rayos rojos – ¡NO!
El peliverde observó como el héroe había capturado a Utena y se elevó más alto, sin embargo, ignoró el estado agonizante de Utena.
– ¡¿Qué hiciste, maldito?! – Izuku trató de liberarse, pero no podía zafarse del agarre de los imps.
– Ya te lo dije, no hice nada – dijo Venalita antes de volver a escuchar la voz de Utena.
"Esta vista es hermosa… a Izuku le encantaría verla…"
"¡PUAJ!"
– ¡Basta! ¡Por favor! – Izuku no soporto ver cómo Utena era prácticamente exprimida por All Might en medio de sus brazos – ¡Déjala ir!
– ¿De qué estás hablando? – Venalita fingió ignorancia, mirando a Izuku que se le notaba más que desesperado por todo esto – es tu culpa que ella esté perdiendo.
– ¿Por qué? ¡¿Por qué sigues diciendo eso?! – Izuku no entendía nada – ¡¿Por qué dices que yo soy el culpable?! ¡Tú fuiste quién la engañó y la usaste en medio de todo este lío!
– Vaya que eres denso, niño – dijo Venalita al mostrar como All Might se dirigió en picada hacía el estacionamiento de la academia Arudera – déjame aclararte un poco todo esto… verás, el poder de Utena es uno que le permite volverse una sádica en potencia, usando su lujuria para ello.
Izuku, impactado por esto, recordó cuando ella sometió a Mirko en el gimnasio y como no le importaban los otros héroes. Al igual que esas criaturas que había creado.
– Entonces es por eso que ella actuó así… – Izuku recordó como, en el gimnasio, los héroes le increparon al creer que era culpable de todo esto, pero, fue entonces que ella… – … ese estallido de poder…
Izuku entonces notó como Utena fue lanzada contra el suelo, estrellándose con gran fuerza y brutalidad.
No, no era posible, no podía…
– Sí, tú eres el límite que ella tiene, el ancla que le impide llegar a convertirse en lo que está destinada en convertirse por miedo a como tu reaccionarías al verla así – susurró Venalita en forma burlona al ver cómo la nube de humo se disipaba – una villana al servicio de nuestra organización.
– No… no ella – Izuku no pudo más y comenzó a llorar, no podía creerlo – Utena… chan…
– Te lo dije ¿Cierto? – Izuku escuchó el susurro burlón de Venalita en su oído – todo esto es tu culpa.
No, no podía serlo. No él, ella no…
"Tú siempre serás mi héroe…"
"Mi héroe"
"Héroe"
– Serás tú quien la lleve al fracaso… – susurró Venalita una última vez antes de susurrar – … Tú y tu estúpido amor, Izuku Midoriya…
"Izuku…"
– Son lo que la mataran algún día… –
"... Sálvame"
– ¡NOOOOOOO! – Izuku grita desesperación, tratando de zafarse de estas criaturas. – ¡Maldito, maldito!
Esto no puede ser ¡No puede dejar que Utena acabe así! No importa si él es un quirkless, no importa si no puede salvarlos a todos. Ahora mismo, lo mínimo que debe intentar es salvarla al menos a ella.
Utena… ella siempre soñó en ser una chica mágica ¡Y ese demonio en forma de peluche se aprovechó de eso!
Y ahora… él pudo ver a más héroes rodeando a la pobre, mientras All Might solo miraba desde el cielo.
Estaba en peligro.
– Oh, que lindo, aún tras saber todo esto, tú quieres seguir adelante y salvarla de su destino – Venalita se rió al verle tratar de escapar – admirable, pero inútil, niño.
Izuku no se rendía, sabía que aún había una forma de salvar a Utena de esta situación, y tampoco la culpa de esto. No importaba, nada de eso importaba.
Incluso si fueran en otras circunstancias, Utena haría lo mismo por él. Sí ella supiera que a él le hubieran dado la oferta de tener un Don con la condición de ser un villano, ¡Haría hasta lo imposible por salvarlo!
– ¡Suéltame, asqueroso demonio infeliz! – el peliverde, por más que quisiera, no podía zafarse de los dos Imps – ¡Suéltame ahora, necesito...! ¡Ouch!
– Ya me hartaste, mocoso – Justo en medio de su arrebato, la pequeña mascota mágica le arrojó una estrella dorada que casi le da en el ojo.
Era igual a la misma que le dió a Utena para transformarse.
– No diré que fue un placer hablar contigo, pero ahora… hazle un favor al mundo y desaparece de la realidad, jajaja – Venalita comenzó a reír de forma siniestra y aterradora…. Aunque sería más aterradora si no fuera una pequeña y adorable criatura.
El peliverde, por su parte, vio la estrella de 4 puntas brillar intensamente.
–¿Y esto qué carajos…? ¡!–
FLUSHHHHHHHH!
Antes de siquiera poder terminar, el peliverde es cubierto por una intensa luz verde que luego se convirtió en un enorme pilar de luz del mismo color, llegando a romper el inmenso y lejano techo hasta llegar al cielo de lo que parecía ser una dimensión donde había una noche eterna.
Sin embargo, los dos seres que contenían a izuku fueron prácticamente vaporizados justo frente a Venalita, quien, debido a la intensidad de la luz y del poder que emanaba del pilar, tuvo que crear un a barrera, tratando de no salir volando por la potencia de aquella energía mágica.
–...esto es…– sorprendido de sobremanera, el pequeño demonio no podía creer lo que estaba sucediendo – esto no pasó…nunca antes… ni siquiera en ese entonces…
CRIP!
CRACK!
Venalita casi pierde su pequeña sonrisa al ver lo acontecido, pues incluso su escudo mágico estaba siendo resquebrajado por aquella oleada de magia oscura que había expulsado el peliverde.
Tras desvanecerse aquel pilar, Venalita pudo ver cómo ahora había una figura arrodillada en el centro de dónde debía estar el mocoso.
En cambio, había ahí un sujeto cubierto por completo de un traje negro, con partes de una armadura metálica brillando igual de forma oscura y siniestra pero con ciertos patrones color verde sobre cada placa de aquel blindaje.
Sin embargo, Venalita podía sentirlo.
Aquella figura emanaba un aura oscura mucho más poderosa que Utena o cualquier otra chica mágica que él hubiera conocido.
– Imposible – el pequeño monstruo pudo ver cómo aquella figura comenzó a levantarse del suelo, mostrando un par de orbes verdes siniestras que no dudaron en mirarlo.
Venalita, al instante, sintió un escalofrío recorre su pequeño cuerpo.
–¿Qué o cómo hiciste para…? ¡ARGHH! – sin embargo, e inesperadamente, aquella figura se acercó con gran velocidad, sorprendiendo a Venalita con la fuerza con la que es agarrada.
Todo en menos de un parpadeó.
Fue entonces que el pequeño monstruo mágico pudo mirar de cerca el casco de aquel caballero en su oscura y lúgubre armadura, pudiendo verse en el reflejo del visor que tenía aquellos dos ojos siniestros y peligrosos que lo miraban con intensidad.
Esto no era posible, esto era…
– ¿Qué rayos eres…? ¡Gagh! – dijo Venalita pese a ser exprimida prácticamente por aquel agarre de una mano –... Midoriya…
Sí, así es.
Aquella figura qué tenía a Venalita prácticamente a su merced no era otro más que el propio Izuku Midoriya.
Pero… ¿Qué pasó aquí?
Dentro del enorme pilar de energía oscura, Izuku Midoriya se sentía más que asustado y confundido. Apenas si podía moverse, su cuerpo no le respondía como siempre y solo había aquella luz verde a su alrededor.
Cerró los ojos por la intensidad de aquel brillo luminiscente, pero, extrañamente, pudo sentir que flotaba en medio de algo, era como estar en el agua, flotar con la corriente o algo así.
Pero, aún con todo eso, Izuku no podía evitar pensar en ir y proteger a Utena y no otra cosa, sintiendo que ese era su deber, su destino y su único propósito en esta vida.
Sin embargo…
– ¿Realmente crees esa mierda? – esa voz – fuiste tú quien la puso en esta situación en primer lugar…
– Eso no es verdad – de un segundo a otro, Izuku se vio envuelto en una especie de oscuridad total, notó que podía moverse ahora mismo, al igual que estaba desnudo – Esa cosa fue la que se aprovechó de ella, ella solo quería cumplir un sueño y…
– Bla, bla, bla, aburrido… – aquella voz se había burlado de Izuku nuevamente – Admítelo, solo la quieres para ti…
– ¡No es así! – replicó Izuku enérgicamente antes de oír cómo la voz se reía de él.
– ¿A no?... Bien, entonces dime, genio… – fue en ese instante que el peliverde sintió a alguien detrás suyo y, sorpresivamente, al girar, se topó con algo aterrador.
Era él mismo, o bueno, una versión suya que tenía cuernos negros que iban hacía atrás, al igual que ver una especie de sigilos verde oscuros en todas partes de su cuerpo.
Pero, lo más aterrador de todo esto, es la mirada que su otro "yo" tenía en ese momento.
– ¿Qué se supone que soy yo? – dijo aquella versión maligna suya, sonriendo con dientes como los de un tiburón.
– Tu… – Izuku miró aquella versión de sí mismo, sin embargo, le miró de forma seria y dura – ya veo, así que así funciona esa cosa que me arrojó…
– ¿Quién sabe? Tal vez y siempre estuviste loco, o quizás simplemente ya no puedes huir de todos los problemas – Dijo aquella versión demoníaca, sonriendo al ver la mirada de su "yo" real – Pero supongo que ya intuyes qué es lo que soy ¿Cierto?
– Me hago una idea… – Izuku se cruzó de brazos antes de mirar a su yo maligno nuevamente – ¿Y bien? ¿Qué tengo que hacer para que me ayudes?
– Bah, te saltas los pasos y tienes que arruinar el momento divertido – el Izuku malvado se quejó antes de volver a sonreír con diversión – pero sí lo que quieres es recuperar nuestra propiedad, debes aceptarme con…
– Lo haré –
– ¡Oh, vamos hay un protocolo para esto, es mi diálogo de…! – inesperadamente, el Izuku real tomó a su yo malvado fácilmente del cuello con la mano izquierda.
– No me importa si eres la maldad o el rencor o toda la mierda de oscuridad que hay en mí – dijo de forma fría y carente de todo sentimiento, aterrando a su versión malvada – pero sí puedes darme el poder para salvarla, no me importa el precio que tenga que pagar…
La versión malvada, ahora mismo, sonreía de forma nerviosa al ver cómo su "Lógica" era tan inhumana.
– Bueno, supongo que esto no ahorra el numerito – fue entonces que "Diversión" fue liberado de su agarre antes de ofrecerle a "Lógica" su mano en señal de un apretón amistoso – ¿Ya sabes qué hacer, cierto?
– Amo a una fan de las chicas mágicas… – "Lógica" tomó la mano de razón, sonriendo de forma engreída al hacerlo – … No me subestimes…
"Diversión" rió antes de que ambos se unieran en una sola silueta, siendo rodeados por un estallido de luz verde oscura intensa y una enorme cantidad de sombras, arremolinando ambas en una sola entidad la cual llenó aquel vacío.
Y así, Izuku, finalmente… despertó.
Y no sabe como o porque paso esto… pero lo que sabe es que no tiene tiempo qué perder, lo que ahora importa es que tiene al menos algo para ir y ayudar a Utena.
Ahora, venía lo difícil.
–Portal. Ahora. Sin juegos…. O si no… – Venalita a pesar de ser estrujado nota que Deku entró también en su propio trance antes de ver cómo este le miró con furia. No estaba bromeando.
– E-enseguida… ¡Gagh! – sin embargo, Venalita accedió, evitando riesgos innecesarios. Por lo que le abre un portal de oscuridad frente a él, uno muy similar al que lo trajo aquí.
Sin dudar, Izuku, lo cruzó mientras aún sostenía Venalita con agarre de hierro.
Tenía una princesa que rescatar.
De regreso al mundo real.
Utena, en un acto desesperado, agarró la mitad de su fusta rota con el brazo que aún tenía bueno, logrado crear un golem de escombros qué, tristemente, y debido al bajo maná que tenía en el momento, éste se desmoronó poco a poco.
Sin embargo, este ser la cubrió con su propio cuerpo en una cópula a modo de escudo para, aunque sea por poco tiempo, darle un respiro a la pobre chica, quién se sentó en el suelo, abrazando sus piernas el interior de la cúpula de tierra, la cual es iluminada por los 2 ojos amarillos del ser que pudo crear al último segundo.
Mientras tanto, desde afuera, el golem comenzó a ser atacado por un nuevo grupo de héroes, aunque otros estaban más que cautelosos debido que esta villana, dentro del ahora destruido gimnasio, logró someter a la heroína número 5 y, no conforme, pudo hacerle apenas frente al al héroe número 1.
Y, para colmo, ella aún sigue mostrando resistencia pese a estar prácticamente rodeada.
Pero, para sorpresa de los héroes, la situación no tenía mucho progreso. A pesar que le hacían la mayor cantidad de daño posible a esa barrera, está se mantiene, literalmente, como una roca en medio de un río.
– ¡¿Cómo rayos es que aún sigue haciendo eso?! – se quejó PIxie-Bob al ver cómo sus propios golems de tierra eran prácticamente inútiles ante la barrera.
– ¡No te rindas, querida! – su compañero de equipo, Tiger, usando sus puños, trataban de golpear aquel domo de escombros en el cual la villana se ocultaba – ¡Puedo sentir que lo lograremos!
Mientras los miembros de la Wild Wild Pussycats trataban de abrir un boquete en esa trinchera, All Might se mantenía suspendido en el aire, por lo que revisó su temporizador de nuevo.
03:56
– Aún tengo tiempo – Justo cuando iba a bajar, apareció alguien inesperado.
– Creo que ya hiciste suficiente, además era tu día libre ¿Cierto? – esa voz.
El hombre blindado se voltea detrás suyo, descubriendo al recién llegado, siendo este no otro que uno de los héroes alados más fuertes del país que volaba a su misma altura.
El pro-héroe número 3: Hawks. Quién no dudó en ver cómo lo que una vez sería una escuela ahora era una especie de escenario de película de guerra.
– Vaya, ni yo que odiaba la escuela me atreví a tanto – dijo el héroe alado de forma cómica.
– ¿Qué estás haciendo aquí, Hawks? – Inquirió el héroe número 1 tras su blindaje.
– Si, es una historia demasiado larga como para contarla – el héroe alado se rascaba la nuca algo divertido – además, por si te preguntas dónde está Endeavor, digamos que está tratado de rostizar vivo a un tipo Troll a 7 calles de aquí, la alimaña se regenerar mucho ¿Puedes creerlo? – Dice mientras pasa de lado a All Might. Observando cómo el dúo de PIxie-Bob y Tiger hacían de todo para entrar a una especie de domo miniatura – Así que la excusa para no volver a clase se esconde ahí ¿Eh? – sus ojos se colocan en la cópula de piedra que resiste el castigó de parte de ambos héroes felinos.
03:12
– no la subestimes, Hawks – advirtió el héroe tras la armadura – Ella aún puede pelear, incluso si su arma está neutralizada, sigue siendo un peligro en potencia.
– Si, no creas que no estamos preparados para algo para esto – Hawks sonrió con seguridad – además, es solo cuestión tiempo que se le acabe el maná…aunque debo decir que le está echado ganas – viendo como Pixie-Bob se frustra no logra progresar en la cópula, recurrió a patear el domo de rocas solo para agarrarse el pie lastimado. Tiger, al ver esto, decide cargarla con un brazo y se aleja del cráter.
– Bueno iré ser mi parte, tú deberías retirarte y descansar además de recargar la energía de estas cosas, recuerda que cuestan casi o más que estos daños colaterales – El Héroe N°3 le dice al N°1 mientra baja al suelo y despliega alguna de sus plumas alrededor del domo improvisado, apuntando a esta con el lado afilado.
Hawks, acercándose imprudentemente con una sonrisa, llegó hasta donde la villana se ocultaba y como si nada, toca la el cuerpo del golem como si de una puerta se tratase.
02:59
– ¿Hola? ¿Niña mágica? ¿Sigues ahí? – preguntó el héroe en forma amigable y divertida, sin embargo, no obtuvo respuesta – Escucha, lamento si algunos de mis compañeros fueron muy duros contigo, aunque Mirko siempre es dura con todos ¿Sabes? Además, si te entregas, serás enviada a un lugar que te juro no es el Tártaro, pero igualmente, tendrás que pagar por algunos daños y responder unas cuantas preguntas, si quieres incluso te podemos comprar un helado en el camino, ¿Qué me dices?
STAB!
FLAP!
Al terminar de decir todo eso sonriendo, Hawks tuvo que retroceder de golpe por las espinas que surgieron del golem. Aterrizando a un par de metros sin perder la posición de sus plumas.
Sin embargo, al ver qué la situación no tenía solución pacífica, el héroe soltó un suspiro.
– Bien, lo haremos por la mala entonces – dijo antes de preparar su ataque.
Dentro del golem Utena ve como los ojos del golem empieza a parpadear a la par que se forman grietas alrededor del ser animado. Todo esto producto de una serie de ataques sucesivos del héroe número 3.
Afuera, las plumas de Hawks caían directamente sobre el domo espinoso, golpeando cada pluma contra la roca a una velocidad sorprendente la cuál creaba grietas en toda la superficie a la par que las espinas del domo eran melladas y destruidas.
02:31
– Esto no tomará mucho tiempo – dijo el héroe observando a sus plumas realizar todo el trabajo, mientras él simplemente se rascaba el oído derecho – Así que podemos tomar un café y…
SWOOOON!
– ¡! –
– ¡Hawks, cuidado! –
POOOOWM!
Hawks fue cubierto por All Might gracias a su capa. Recibiendo el golpe de lo que parecía ser una energía verde neón la cuál impactó de lleno a ambos.
Fue entonces que todos los presentes se vieron sorprendidos por el ataque.
– ¡¿Qué rayos fue eso?! – Tiger, quién estaba con Pixie-Bob, pudo ver cómo otro ataque de energía en forma de media luna verde había sido lanzado directamente contra el propio Hawks.
El héroe número 3 logró cubrirse con sus alas a tiempo, estando listo para alzar vuelo en busca del perpetrador. Sin embargo…
FLUSHSH!
– ¡AHHH! –
– ¡Hawks! –
Su torso, al igual que su ala derecha, fueron cortados por la media luna de aquel corte, partes que la capa de All Might no lograron proteger. Mismas qué, por algún extraño motivo, explotaron en llamas.
– ¡Mierda! ¡Quema, quema, quema!– Hawks se tuvo que tirar de espaldas al suelo, rodando sobre ella tratando de apagar el fuego, logrando esto, pero perdió casi toda su ala derecha y parte de su traje de ese lado. Dejándolo con alrededor del 50% del poder de su Don y prácticamente expuesto a ataques.
– ¡¿Acaso tenía otro truco mágico?! – Hawks se quejó, viéndose un poco alterado por lo que había pasado – ¿Qué demonios fue…? Oh… – Sin embargo, viendo ahora frente suyo, el héroe bien pudo observar que lo que le había atacado es mucho peor que un hechizo de la villana – carajo…
– No puede ser…– por su parte, All Might se quedó sin palabras ante lo ocurrido.
Utena, aterrada por lo que sea que pudiera ocurrir ahora mismo, pudo ver cómo el domo, finalmente, se derrumbó a su alrededor.
La pobre chica estaba esperando a que los héroe de afuera lleguen y le golpeen sin remordimiento alguno, por lo que ella se había mentalizado en soportar aquel dolor, pues ya no tenía la barrera protectora y solo podía resignarse a su destino.
Posiblemente fuese encerrada en Tártaro, su madre perdería su empleo y su credibilidad, puede que incluso se atrevan a vandalizar su casa o peor. Diversos escenarios hipotéticos donde su madre toma la peor de las decisiones llegaban a su mente, cada una peor que la anterior.
Confinada a su destino y temiendo por su futuro, Utena terminó abrazando sus piernas cerca de su pecho, cerrando los ojos lista para la peor paliza en su corta vida. Había atesorado bastantes momentos felices, sin embargo, algo aún había rondado su mente. Alguien en quien pensaba en estás situaciones.
– ojalá pudiera… – pensó ella al sentir cómo alguien se acercaba, cerrando los ojos aún más esperando el primer golpe, aunque, en su mente, ella deseaba una sola cosa –... Ojalá pudiera verlo… aunque sea solo una última vez…
Sí estos eran sus últimos momentos de libertad antes de ser encerrada de por vida, al menos, quería ver a su amado amigo…no…
Quería ver a la persona que llegó a amar.
– Izuku… – pensó antes de que esa figura se acerque y… – … perdoname…
– Ya todo está bien – esa voz…
Utena miró tímidamente antes de ser deslumbrada por la luz del atardecer.
– Utena… – sin embargo, ella escuchó la voz de la maldita criatura que la metió en esta situación, pero, al levantar su mirada de su piernas, es que ella entonces abrió sus ojos de par en par al ser recibida por una persona.
Era extraño, vestio y con un blindaje negro con patrones en su cuerpo brillado de verde y se encontraba de espaldas contra ella, como si estuviera dispuesta a protegerla de todo y de todos.
Aquel ser sostiene firmemente una gran espada en su mano derecha y en la otra… sostiene a Venalita como un muñeco de trapo por su cuello – Él insistió en ¡Gagh!… Venir a verte ¡Gegh!
Dijo Venalita al sentir que su suministro de oxígeno se cortaba y los huesos de su cuello comenzaron a quebrarse poco a poco por el firme agarre de él y…
Espera…
– ¿Quién…? – Utena no sabía cómo o porqué, pero sentía que ésta escena era demasiado… familiar. – ¿Quién eres…?
02:10
– ¿Un refuerzo? – dice el enorme rubio con un tono serio. Sabe lo que ve y le preocupa.
David hizo y tomó todas las medidas necesarias para que el proyecto Magic Changer no fuera comprometido o robado, tanto por otros gobiernos como por organizaciones criminales de distintos rangos.
Pero, ahora mismo, parece que en Enormeeta se las arreglaron por otro medios para lograr el mismo objetivo.
Sin embargo, mientras que este tipo blindado de negro sostiene su gran espada frente suyo, Hawks parece entender la situación perfectamente al darle una mirada de que esto no sería como antes.
Utena, por su parte, revivió un evento en su mente. Uno dónde conoció al chico más amable y dulce que jamás conoció. Uno dónde aquel niño estaba dispuesto a todo con tal de protegerla…
Aquel chico que ella ama con todo su ser…
– ¿Izuku…? –
02:00
Esta historia continuará….
