Se ve a un grupo de platos y utensilios flotado, rodeados por una energía verde clara, siendo guardados en cajones y gavetas en la cocina de forma ordenada y correcta, siendo la única causante de esto no otra más que Inko Midoriya, qué, a su vez, se encontraba preparado la cena de esta noche con sus propias manos.
– Ya lleva un rato afuera – Inko ve el reloj en la pared, eran las 2:30 pm. Las clases habían terminado hace media hora – a estas alturas, no sería sorpresa ese petardo que tiene por hijo Mitsu-Chan haya hecho algo para pelearse con izu-chan… aunque fui yo que le enseñó cómo defenderse – Dice Inko, suponiendo el posible escenario, aunque aún no recibe la ya rutinaria llamada de la detención de su hijo.
Todo esto desde lo que pasó el año pasado, todo porque el ególatra de Katsuki le tiró una explosión izu-chan y Ute-chan. Aunque, a decir verdad, ella suponía el maltrato que recibía su hijo… Y también su posible hija política.
Saben, pueden decirle lo que quieran, pero, desde que vio juntos a esos dos niños en aquel día regresando juntos de la mano del parque hace años, no pudo evitar soñar como un día ambos serían más cercanos. Además, se veían tan lindos estando juntos en ese entonces.
Inko no pudo evitar recordar ese día con una sonrisa pícara, donde su hijo había sido el héroe de aquella pequeña con la que, sorprendentemente, hizo una amistad genuina y sincera. Incluso Mika Hiiragi, madre de la ya no tan pequeña Ute-chan, compartía la misma idea… aunque sospecha qué, al igual su hija tenía su fanatismo con las chicas mágicas, Mika era una acérrima fan de los mangas de romance juvenil o recuentos de la vida.
Incluso ella podría decir que sería el destino el que había decidido unir a ambos. Ella y sus delirios de romance.
En fin, Inko sabía que ese par de tortolitos se habían tardado bastante.
– Creo que no debí enseñarle a pelear de forma tan ruda – Inko sabía que su hijo estaba más que propenso a ser discriminado por su condición sin Quirk, sin embargo, subestimó su potencial como combatiente. Ya que incluso le llamaban constantemente de la escuela, alegando que su hijo era un chico violento – es una suerte que yo sea abogada.
Inko recordó entonces sus días cuando joven, ella tenía la misma edad de Izuku cuando quiso ser una Heroína como todos. Sin embargo, su suerte fue pésima porque no había logrado obtener el puntaje suficiente para la UA.
O eso según le dijeron.
Aún recuerda lo que hizo aquella noche tras enterarse de que sus deseos de ser heroína fueron destruidos.
Era una noche tranquila para cualquiera en Musufatu, pues el crimen había disminuido considerablemente desde el arribo de varias chicas mágicas a la zona.
PAM, PAM, PAM!
– ¡ALÉJATE! – le gritó aquel asaltante con apariencia de lagartija tras jalar el gatillo de su arma. Corriendo por el callejón tras ser interceptado por algo que lo perseguía.
¡CRASH!
– ¿¡QUÉ MIERDA!? – gritó el asaltante al ver cómo, frente suyo, un enorme contenedor de basura había bloqueado fácilmente su camino, rodeado de una especie de aura verde. Haciendo que el idiota caiga de sentón sobre su trasero y pierda el arma de sus manos.
– ¿De verdad creíste que sería tan fácil, idiota? – esa voz…
CRASH!
Un segundo contenedor cayó del cielo detrás de él y, sorpresivamente, el sujeto se vio en medio de una prensa. Sintiendo el aire abandonar su cuerpo, el pobre tipo lagarto solo podía ver al culpable de esto subirse al primer contenedor y mirarle de cuclillas. Gracias al señor por tener la cabeza fuera de aquella improvisada prensa.
– ¿Qué pasa, chico iguana? – era un sujeto encapuchado, usando una especie de gabardina que ocultaba su cuerpo a la par que su cara era cubierta por una especie de máscara negra con dos ojos cubiertos por lentes verde neón. En sus manos había guantes de motociclista y en sus piernas botas altas con puntera de metal – ¿Te cansaste de huir?
Sin dudas, aquellas lentes, carentes de toda emoción, le miraron como la peor escoria del mundo.
– ¿¡Quién… quién carajos eres?! – Inquirió el reptil con el poco aire que tenía en el cuerpo.
– eso no es importante… ahora – dijo el sujeto enmascarado – dime… ¿Para quién trabajas? – el sujeto hizo brillar sus manos antes de mirar al sujeto a los ojos mientras la prensa improvisada comenzaba a hacer más presión, aplastando al tipo lagarto más y más mientras cerraba lentamente sus manos.
– Yo no… ¡Puaj! – escupiendo sangre de su hocico, el tipo lagarto sentía sus costillas estar a nada de romperse, le faltaba el aire a su caja torácica y muy pronto dejaría el mundo de los vivos – Hassai… Shie Hassai…
– Bien, gracias por tu ayuda, amigo – es entonces que el tipo enmascarado cerró sus manos por completo y…
¡POP!
Sus pensamientos y recuerdos fueron interrumpidos por las noticias de la tele en su sala, Inko siempre las sintonizaba para enterarse de varias cosas, o simplemente para escuchar algo en lugar de estar en silencio todo el tiempo. Sin embargo, estás eran bastantes particulares…
– ¡Noticias de última hora! – un corte informativo se daba en medio de lo que parecía ser la programación habitual – ¡Una entidad mágica hostil ha aparecido en Musufatu! ¡Nuestra corresponsal, Nowa Shikadai, se encuentra en la zona! ¡Adelante, vamos contigo, Nowa!
– ¡Gracias, Makabe-san! – la pantalla dejó el logo del canal con la alerta de entidad mágica para dar paso a una reportera con astas de venado y vestido rojo, reportando en medio del caos que era todo el lugar – ¡Estamos reportando en vivo y en directo desde la secundaria Arudera! – comenta la reportera que cubría la noticia – ¡Hasta donde sabemos, una entidad mágica había aparecido en medio del campus, causando caos y pánico entre los estudiantes! ¡Cómo puedes ver, los servicios de emergencia junto a decenas de héroes profesionales han acordonado el área y…!
CRASH!
Al oír aquello, Inko dejó caer los platos al oír mencionar otro ataque de una entidad mágica en una escuela…con el mismo nombre a la que asiste su hijo y Ute-chan…
Dejó la cocina para correr a la sala y mirar el televisor donde…
– ¡Nowa, ¿Qué está pasando allí?! – la transmisión se vio ligeramente afectada al ver el impulso de aquella onda, siendo así que el camarógrafo había enfocado nuevamente la cámara, ahora en el aire, donde se encuentran dos figuras.
– oh, dios… – La matriarca Midoriya palideció al ver cómo la escuela de su hijo parecía zona de guerra, ver tantos servicios de emergencia por ahí y… no, no puede…
– ¡Parece ser que los rumores eran ciertos y la organización mágica malvada, Enormeeta, ha hecho su aparición nuevamente en la ciudad! –
Enormeeta…
Los ojos de Inko se abrieron de par en par al oír esa palabra. Su mente no dudó en recordar aquel infame nombre, esperando no volver a escucharlo nunca en años.
Sin embargo, parece que sus esperanzas, nuevamente, se verán arruinadas por esa maldita organización.
Aunque, está vez…
La mujer peli verde de 37 años se limitó primero a respirar profundamente… y una vez calmada, sabía qué hacer.
Esto era personal.
5 minutos después
Las ventanas del departamento de los Midoriya se abrieron de forma repentina, antes de ver salir a alguien disparada de aquel lugar.
Aquella figura había aterrizado en la azotea del otro edificio aledaño a la cercanía, siendo rodeada por un aura verde neón brillante y llamativa.
Aquella figura, claramente femenina, vestía las mismas ropas que antes, sin embargo, también había claras diferencias de aquel entonces.
La gabardina negra de doble botonera ahora estaba ceñida alrededor de aquel cuerpo femenino, resaltando el busto copa D y las caderas amplias. Los pantalones de combate dejaban ver un par de muslos amplios y tonificados a la par que la hermosa cabellera verde se encontraba oculta bajo una capucha con punta de color negro junto al hermoso rostro de Inko detrás de una máscara negra de tipo táctica con una calavera tallada en esta, dándole una apariencia más intimidante junto a sus lentes verde brillante.
– Izuku… – musitó aquella madre que había vuelto a tomar su manto para proteger lo que más amaba – Allá voy…
Rodeando su cuerpo por completo de aquella aura verde neón, Inko Midoriya comenzó a correr entre los techos de los edificios a una velocidad absurda, saltando sobre cada uno con tal agilidad que era imposible seguirle el paso.
Corriendo sobre los muros de un edificio grande, Inko… no.
Dark Crawler, el infame vigilante psíquico, se movía con tal gracia y agilidad que muchos podrían confundir fácilmente a aquel infame vigilante con un héroe promedió.
Sin embargo, Inko no tenía tiempo que perder. Conocía bien a su hijo y sabía que él era tan cabeza caliente como el imbécil su padre.
Ondeando su gabardina a la par con su carrera de Parkour, potenciada por su Psicoquinesia, la ex vigilante retirada se dirigió a su destino.
Sin saber qué, detrás suyo, un par de conocidos también se dirigían hacia el mismo sitio.
Después de todo, el destino es más extraño de lo que uno creería.
01:58
De regreso en lo que quedó de la academia Arudera.
Hawks y All Might se quedaron impactados por el recién llegado, quien se había puesto en medio de ellos y la villana Súcubo.
– Esto va a estar complicado – se dijo el héroe número 3 al ver al tipo frente a ellos mientras se tomaba del hombro.
01:70
Armadura negra con pinchos en los hombros y brazales, una especie de peto simple pero. Una especie de cinturón unido a un faldón con dos placas negras a ambos lados de la cadera. Una especie de blindaje en las piernas que corre desde la mitad del muslo hasta los pies, donde había pinchos similares a los de las hombreras, aunque estos se encontraban en medio de las rodillas y la puntera de sus botas.
Si bien esas cosas parecen imponentes, el tipo tenía en el pecho una enorme estrella de 4 puntas en medio del peto, así como otra más pequeña en el cinturón en forma de X, teniendo un casco que cubría por completo su cabeza luciendo su cara como la de un dragón con dos ranuras en forma de X color amarillo a modo de "ojos", con un par de cuernos que corren desde la parte superior del yelmo hacia atrás y hacia arriba, como los de un diablo.
El resto de su cuerpo se encontraba prácticamente cubierto por una especie de traje de spandex color verde oscuro con dos líneas amarillas brillantes corriendo desde el peto hasta las piernas.
Aunque, lo más destacado de aquel sujeto… era la espada oscura que traía en su mano derecha, era una especie de mandoble de empuñadura larga unida a una hoja absurdamente ancha y grande que terminaba en forma diagonal la cual parecía estar hecha del mismo material que el resto de su armadura. Ya que incluso, en la base de la hoja, tenía la estrella de 4 puntas de Enormeeta al igual que en el pomo.
Era el arma que le había atacado hace unos instantes.
– Yare, yare… esto no se ve bien – Hawks miró su hombro, parte de su uniforme del lado derecho había sido reducido a cenizas y había recibido quemaduras de segundo grado.
– ¿Te encuentras bien, Hawks? – All Might preguntó sin dejar de observar al nuevo enemigo que había aparecido en el lugar.
– Estoy bien, aunque ahora sé cómo se sienten las gallinas en el KFC – Hawks bromeó un poco para evitar que su miedo aumentara. Este tipo, sea quien sea, irradia solo problemas y destrucción.
All Might asintió ante el mal chiste, si Hawks podía decir algo así, estaba más que bien.
01:49
Sin embargo, All Might sabía que este tipo no era para nada común.
– Hasta ahora, Enormeeta ha tenido exclusivamente mujeres en su organización – eso era de conocimiento público – no me sorprende que hayan aumentado sus fuerzas ahora con hombres…
Desde hace meses que se han reportado ataques de Enormeeta a distintas chicas mágicas por todo el país, sin embargo, ninguna de ellas había logrado sobrevivir a dichos encuentros.
– Tal vez él sea la respuesta ante esa incógnita – sin embargo, Toshinori no iba a perder más el tiempo – atacó a Hawks sabiendo que él iba a por la chica.
El ataque de antes fue demasiado directo contra el héroe alado, eso era bastante obvio.
– No obstante, desconocemos si ese era su poder o si tiene más trucos – All Might miró como el nuevo enemigo miraba a ambos.
01:45
Pero…
– ¡HYAAAAAHHHH! –
– ¡ADELANTE! –
Tiger y Pixie-Bob habían vuelto al campo de batalla, el héroe rayado había aumentado su masa muscular gracias a su elasticidad y había aparecido por la izquierda lista para conectar su puño contra el recién llegado.
Por su parte, la heroína del barro había preparado enormes criaturas de tierra en forma de osos, lista para ayudar a su compañero de equipo.
Sin embargo…
– … Largo –
– ¡! – tanto Hawks como All Might notaron lo que pasaba – ¡No! ¡Retrocedan, ambos!
Sin embargo, fue demasiado tarde…
01:43
SLASH!
FLUSHSH!
– ¡AHHHHHHH! – Fue él gritó de dolor de ambos héroes al ser absorbidos por un tornado de fuego verde neón que estalló antes de que pudieran ambos siquiera conectar algún ataque.
Hawks solo pudo cubrirse con su única ala al ver cómo aquellas brasas malignas habían cubierto a ambos héroes felinos por completo, a la par que el mini ejército de Pixie-Bob había sido destruido al instante.
– ¡¿CÓMO TE ATREVES!? – All Might, sin embargo, no perdió y lanzó una ráfaga de rayos desde sus ojos en el centro de esas llamaradas, pues había visto al villano blandir su hoja en forma circular antes de estallar en llamas.
PEW!
FOSH!
El rayo de All Might traspasó aquella tormenta de fuego, disipando este en medio de un estallido de poder, dejando un hueco en medio de dónde debería estar el villano con la espada.
Sin embargo, no había nadie ahí.
– Apunta mejor, anciano –
– ¡Cuidado! – Hawks se interpuso detrás de All Might con una pluma larga a modo de espada, bloqueando de forma casi perfecta un proyectil que aquel caballero negro le había lanzado, logrando desviarlo con facilidad por encima del héroe número 1.
Ambos héroes entonces vieron como la espada del villano se clavaba frente a Toshinori, emanando una serie de destellos verdes sobre la hoja que le daban cierto repelús; sin embargo, no había rastros del villano.
01:38
All Might dejó de lanzar sus rayos y se preparó junto a Hawks, espalda con espalda. Listos para terminar con esto rápidamente.
– Buena jugada – esa voz…
KACHIN!
¡CRACK!
All Might, sorpresivamente, había logrado bloquear el corte del caballero oscuro al cruzar sus brazos de frente. Sin embargo, la fuerza del villano era tal que incluso logró que el héroe número 1 clavara sus pies en el suelo.
Y eso que el maldito usaba solo su mano derecha.
– Vaya, no me sorprende que seas el héroe número 1 – dijo el villano con un tono de asombro y admiración. – ¿Me preguntó cuánto te durará eso? –
– ¡HAH! – Hawks, aprovechando aquel forcejeo, se lanzó al ataque usado una de sus plumas como espada en su mano, haciendo que el villano retroceda de un salto. Sin embargo, el héroe alado sonrió ante aquella acción – ¡Te tengo!
01:30
En medio del aire, el villano se vio rodeado por las plumas del héroe, siendo así qué, en menos de un instante, todas estas fueron hacia este.
– ¡Perdiste! – celebró Hawks al ver qué el maldito no podría esquivar aquel movimiento.
– ¿Oh, en serio? – sin embargo, y para su sorpresa, el villano enmascarado lanzó su espada contra el héroe, quién logró esquivarlo por los pelos, perdiendo su visor en el proceso.
Sin embargo…
01:29
LIMIT RESEARCH!
OVERDRIVE WARNING!
Se escuchó ese sonido, pero fue demasiado tarde.
ZWAP!
– ¡! – fue en ese instante que el héroe número 3 notó cómo, en un parpadeo, el villano había aparecido detrás de él en un destello verde, empuñando la espada con su mano derecha antes de girar la hoja en dirección de este.
KACHIN!
– ¡DETROIT…! – solo para ser interceptado por el antebrazo blindado de All Might, quién alistó rápidamente su contraataque – ¡... SMASH!
POW!
El impacto dio de lleno en el villano, quién salió disparado hacia atrás, rebotando en el concreto hasta llegar a dónde estaban los restos del edificio principal de la escuela, perdiendo la espada en el proceso antes de incrustarse en medio de una de las paredes que quedaban intactas.
RUMBLE, RUMBLE, RUMBLE…
Solo para ver cómo aquel edificio colapsaba, finalmente, sobre el desgraciado; creando una nueva cortina de humo que se extendió por toda la cuadra, llegando incluso a cubrir el cerco policiaco y a los noticieros establecidos en la calle.
01:23
– ¡Alaska… SMASH! –
PLAF!
Sin embargo, All Might logró, de un aplauso, disipar toda la polvareda al instante. Observando junto a Hawks el lugar donde fue lanzado el villano.
– Vaya, eso sí que es conveniente – dijo Hawks antes de ver cómo el héroe caía sobre una de sus rodillas – ¡All Might!
– El tiempo… se agota… – dijo el héroe al ver el dorso de sus manos, el brillo en estos comenzaba a parpadear constantemente, señal que el tiempo límite se encontraba cerca.
– Maldición, ¿Por qué ahora? – Hawks sabía que el héroe había llegado al límite requerido con el Magic Changer, pues debían detener la transformación en el minuto 1:30 del tiempo límite o, de lo contrario, el cuerpo del usuario sufriría un colapso que lo tendría en cama por días, tal vez semanas.
Pero, en el caso de All Might…
– Estamos en serios problemas – dijo Hawks al ver la situación, pues duda seriamente que el villano de la espada sea fácil de vencer, incluso si le cayó un edificio encima, en el proceso.
01:18
Sin embargo.
– Lo siento mucho, Yagi-san – No estaba dispuesto a dejar que All Might continúe.
– Hawks, ¿Qué estás…? – rápidamente, el héroe alado presionó un botón en el cinturón del héroe, haciendo que un brillo azul cubra a ambos durante un segundo.
01:17… ¡FINAL COUNTDOWN!
CHANGE OVER!
– Tengo órdenes – dijo Hawks al ver a Yagi en su forma decrépita con su traje de héroe colgando de su cuerpo como si de una botarga desinflada se tratase – y entre ellas están que salga vivo de aquí.
– No, Hawks yo aún puedo… – All Might no pudo terminar, ya que el héroe alado terminó por darle un golpe en la nuca que le hizo perder la conciencia provocando que su cuerpo eche humo y cree una segunda cortina de humo. Señal del sobrecalentamiento del dispositivo.
– Perdón, pero es por tu propia seguridad – dijo antes de tomar su intercomunicador en la muñeca izquierda de All Might y llamar a Cementos – está noqueado, llévatelo y rápido…
– ¡Entendido! – Hawks dejó al héroe en el suelo antes de retirarse y ver cómo un domo de concreto lo cubrió por completo antes de hundirse en el suelo, dejando así la escena finalmente.
– Bien, ahora… – Hawks, entonces, sacó algo de su bolsillo izquierdo, un dispositivo similar a la hebilla de algún cinturón de juguete, como el que usan los niños. Tenía la forma de un ave y una G en medio de este, con lo que parece ser dos alas de fuego extendidas de par en par – es mi turno de…
– ¡GWAAAAAAAHHHHHHHH! –
POW!
Hawks fue interrumpido a la par que el dispositivo en su mano salió disparado de esta por culpa de un proyectil que impactó en ella.
– ¡¿Eh?! – el artefacto salió volando por el aire, sin embargo, antes de que las alas del héroe pudieran alcanzarlo…
SWON!
FLUSH!
Estás, fueron quemadas por el arma del villano que había sido arrojada en forma giratoria, haciendo que el héroe deje su plan y vea cómo el artefacto se perdía entre los escombros del lugar.
– Esto no es bueno – dijo al ver cómo el arma giraba en medio del aire antes de dirigirse hacia donde se encontraba el caballero negro, cuál boomerang, quien se encontraba de pie, a unos cuantos metros de dónde estaba Hawks, atrapando el arma por la empuñadura con la izquierda muy fácilmente. Siendo así que el villano se colgó el arma al hombro como si nada.
Sin embargo, el héroe estaba más que sorprendido porque no solo había resistido un golpe de All Might en su forma más poderosa posible.
Sino que también está a completamente intacto.
– Vaya que eres un tipo duro de roer, ¿Sabes? – Hawks trató de hacer un chiste, sin embargo, parece que este sujeto no era como los villanos promedio de Enormeeta.
Tal vez era peor.
– ¿Nadie te ha dicho que tus chistes son pésimos? – habló nuevamente aquel villano, notando entonces su voz distorsionada con un cierto tono de hartazgo. Sin embargo, era claramente la voz de un hombre la que hablaba detrás de la máscara.
– Bueno, no todos tienen un buen sentido del humor – el héroe alado se encogió de hombros, alistando su próxima jugada rápidamente antes de que el tipo decida atacar nuevamente.
Sin embargo…
– Pues se terminó – justo cuando Hawks se preparaba para lo que venía… el villano simplemente se dio la media vuelta. Dejando al héroe más que extrañado y confundido – me largo de aquí, yo…
– Oye, ¿A dónde vas? – cuestionó Hawks, ya que no sentía hostilidad de este tipo, como si él no fuese un reto o algo así.
Aunque, de todos modos, quería confirmar las intenciones de este tipo.
– Yo no vine aquí a pelear ni a destruir, solo vine a salvar a alguien… – dijo el villano al detenerse para responderle al héroe, aunque aún le daba la espalda – Igual que tú lo hiciste con ese anciano decrépito…
Oh, no… él lo vio.
Vio el "verdadero rostro" de All Might.
– … Mierda – Hawks maldijo su suerte, el tipo sabía demasiado.
– cómo dije, me largo ya… – Sin embargo, el villano simplemente acomodó su arma en el hombro y siguió su camino…
STAB!
O eso se suponía, ya que nuevamente se detuvo al sentir como unas cuantas plumas de Hawks eran lanzadas contra su espalda, rebotando en el peto de la armadura como si de dardos de juguete se tratase.
– Lo siento mucho, amigo mío – Hawks, nuevamente, habló con su molesto tono jocoso y amigable – Pero tengo órdenes y sabes demasiado…
– Si crees que me importa esa mierda de los secretos de ese viejo, estás muy equivocado – le aclaró el villano aun dándole la espalda al héroe, aun sin intenciones de responder a su ataque – yo vine a salvar a esa chica de ustedes… no a averiguar nada ni a investigar a nadie…
– Claro, yo te creo, chico – dijo el héroe con una risa sardónica y divertida – pero dudo que él lo haga… – señaló a alguien detrás de él, más específico, encima de él.
– Ya te dije – exasperado, el villano procedió a darse la media vuelta – Yo no… oh, diablos –
FLUSHHHHHHHHH!
Antes de ser envuelto por una oleada de llamas que le habían lanzado alguien desde el aire, desvaneciendo la figura del caballero oscuro en medio de todo ese fuego.
Al terminar el ataque, el lugar donde se encontraba el caballero oscuro ahora era prácticamente una hoguera que se alzaba por todo lo alto. Mostrando una enorme columna de humo que se alzaba en medio de todo el sitio.
Sin embargo, desde el aire, alguien se encontraba flotando, o mejor dicho, usando fuego en forma de cohetes de propulsión a chorro para levitar en medio del aire.
– ¿Y para esto me llamaron? – habló la voz de un hombre maduro, expresándose de forma desagradable y con un tono rencoroso bastante notable – patético…
– Sigues sin poder contenerte ¿No es así? – dijo Hawks con una sonrisa irónica al ver al recién llegado en el cielo – Endeavor…
Efectivamente. En medio de aquel lugar y siendo bañado por la luz del ocaso, el héroe número 2, Endeavor, hacía su aparición.
Aunque Hawks no sabía sí esto era buena o mala idea.
FLUSH!
Sin embargo, ver cómo, de un sablazo, el villano había disipado aquellas llamas al instante como si nada. Mostrando estar prácticamente ileso, mientras miraba al culpable de aquel artero y peligroso ataque.
Fue entonces que Izuku miró al endemoniado héroe número 2, luciendo su traje azul con líneas naranjas y sus imponentes brazos recubiertos con sus brazales de placas segmentadas al igual que en sus espinilleras mientras de sus pies emergen dos llamaradas similares a las de los cohetes, cruzado de brazos mientras su barbilla y cabellera eran envueltos en una llamarada que le daba un aspecto bastante fiero e imponente.
Sobre todo con esa mirada soberbia que se reflejaba en medio de los ojos brillantes del yelmo de Izuku. Quién se resignó simplemente de lanzar, repentinamente, su espada directamente al héroe de fuego en medio del aire a suspirar al verse cara a cara contra este tipo.
– Siempre tienen que complicarlo todo… – el caballero negro agachó la mirada y… – ustedes, los héroes… – de un segundo a otro… – ¡Son una molestia! – gritó antes de lanzar, repentinamente, su espada directamente al héroe de fuego en medio del aire.
– ¡Hmp! Novato – el héroe obviamente esquivó el filo del arma girando su cabeza a la izquierda y dejando pasar está por completo.
Sin embargo…
ZWOON!
¡FLAP!
KACHIN!
Endeavor se giró rápidamente para interceptar, con su antebrazo derecho la hoja del arma del villano con bastante facilidad, notando cómo este último había desplegado, de su espalda alta, un par de alas de murciélago similares a la villana que habían reportado.
– Ya veo… entonces finalmente hay un idiota entre ese grupo de perras malparidas – dijo el héroe número 2 de forma despectiva y petulante – dime… ¿Finalmente alguien va a poner a esas putas en cintura?
– ¡Cállate! – el villano, entonces, rompió el choque que tenían al darle una patada con su pierna derecha, alejándose de un batir de alas antes de concentrar energía en la hoja de su arma y, tomando el mango de esta con ambas manos, Izuku lanzó un corte de energía verde que daría directamente al héroe, quién tenía la zona destruida detrás de él.
– ¡Ja! Niñato de mierda… – El héroe se burló del ataque en forma de media luna antes de concentrar todo su fuego alrededor de sus brazos, haciendo estos fluir en forma de remolinos antes de lanzar un puñetazo doble al gritar con fuerza: – ¡FLASHFIRE! ¡BURNING TWIN TWISTER!
Desde afuera, todos podían ver cómo dos enormes espirales de fuego emergieron de los brazos del héroe a la par qué, de su espalda y pies, las llamaradas de cohete se hicieron más intensas a la par que las brasas en espiral crecieron hasta igualar el tamaño del ataque del villano. Impactando estás en una enorme explosión qué iluminó el cielo con una nube de humo oscuro que emanaba un siniestro brillo color verde.
Sin embargo, de aquella humareda, emergieron dos figuras que surcaron el cielo a gran velocidad, una con alas de murciélago y otra más grande envuelta en llamas.
El villano estaba huyendo de Endeavor.
– ¡Necesitas algo más fuerte para siquiera herirme, estúpido! – espetó el héroe número 2 mientras preparaba su siguiente ataque – ¡BURNING BITES!
Apuntando sus brazos directamente al villano, Endeavor, de sus puños, comenzó a disparar una serie de ráfagas de fuego que se dirigían al caballero alado, aunque esté mostraba una buena habilidad en el aire al volar lo suficientemente bien como para esquivar los disparos del héroe de fuego.
Aunque, desde el suelo, Hawks podía ver qué Endeavor no solo trataba de prácticamente matar al villano, sino que también se divertía jugando con este.
– Pudo resistir un ataque de All Might como si nada y bien pudo regresar el golpe, pero no sé contuvo contra Endeavor – no dudaba que el héroe haya dicho algo más que impertinente y fuera de lugar como para que ataque con esa potencia innecesaria.
Sin embargo, hay algo que no entendía aún.
– ¿Salvar a alguien? – El héroe con media ala no comprendía las palabras del villano, sin embargo, rápidamente su mente hizo "Click" al recordar a alguien más en el lugar.
Entonces, Hawks miró a su alrededor hasta lograr ver la chica mágica que debían haber capturado hace rato, tirada ahí un medio del cráter dónde había aterrizado, desmayada en el mismo lugar con lo que parecía ser – … ¿Una mascota mágica? – al ver qué la criatura con sus brazitos levantadola rodea a la chica con un aura oscura, este ser se voltea detrás suyo –… Mierda, todo menos él… ¿O ella?– Esa maldita carita pertenecida al ser que hizo un más daño al mundo que cualquiera y el mismo ser que abrió la puerta varios seres y criatura que solía verse en mangas, comic o en la televisión y ocasionó una Puta guerra,todo por culpa de ese Gremlin –... Venalita–
Ve como esa cosa abre un pequeño portal sobre la chica inconsciente, creyendo que va a escapar, Hawks iba a disparar alguna de sus plumas
Termina cegado al ver un flash salir del portal y caer sobre el cuerpo de la chica
–¿¡Que Mierda hizo!?–cubre sus ojos con sus brazos
– ¡Ahhhhh, Aire, Dulce Aire! – Respirar tanto aire como puede siendo Venalita que con su manitas se apoya para recuperar oxígeno y mira a lado suyo –... ¿Acaso es…?
Sin perder su característica sonrisa, voltea su cabeza detrás de ella, mirando la interacción entre Hawks e Izuku.
– Esto no es lo que esperaba, pero no me quejo de los resultados – flotando de manera baja, Venalita había intentado llegar donde Utena, logrando ver qué esta se encontraba en el suelo, prácticamente desmayada – Sabes, tu novio me ha causado bastantes problemas.
Sin esperar respuesta alguna, Venalita comenzó a emanar una especie de aura oscura que comenzó a sanar ligeramente las heridas de Utena, comenzando así su trabajo, recordando lo que había pasado antes.
Cuando Izuku fue lanzado por el ataque de All Might, rápidamente fue cubierto por un aura verde oscura, similar a la de Utena había desplegado antes, aunque esta tenía placas en forma de escamas verdes, estando prácticamente en medio de una especie de escudo burbuja que le había salvado de escombros del edificio principal.
– Ught, mi cabeza… – Izuku sentía como si hubiera metido su cabeza en una prensa – vaya que golpea fuerte…
– Aire… por favor… – Izuku notó entonces como aún tenía a Venalita en su mano izquierda, mirando a este con indiferencia detrás de la máscara del yelmo, incluso parecía que se le iban a salir los ojos.
– Dime, rata inmunda – preguntó Izuku al ver a Venalita siendo asfixiada por su mano – ¿Puedes curar a Utena?
– Sí… pero ¡Aght! – Venalita sentía que su cuello estaba a nada de romperse – debo estar… cerca de ella… ¡Gegh!... Para salvarla…
– Sin trucos, maldito gremlin– dijo Izuku antes de desaparecer de dónde estaban y encontrarse en dónde había caído su espada antes de que el edificio le cayera encima.
Miró el arma en el suelo y, con un gesto hacía esta, el mandoble fue rápidamente hasta su mano, siendo así que Izuku la sostuvo por el mango, era una espada extrañamente ligera pero absurdamente grande y muy resistente. Tanto que ni siquiera sentía la hoja mellada ni siquiera un milímetro.
– Bien, ahora…. – Izuku entonces fue cegado levemente por lo que parecía ser una especie de luz azul antes de ver cómo Hawks hablaba con un hombre de apariencia demacrada, casi cadavérica – ¿Quién es ese?
Sin embargo, y gracias a una buena visión, Izuku pudo ver el traje de All Might que llevaba puesto aquel anciano y… oh…
– Vaya… de lo que uno se viene a enterar en las situaciones menos esperadas – se dijo antes de suspirar algo resignado, pues su "misión de rescate" le había hecho saber algo que prácticamente parecía ser el mayor secreto del mundo.
Aunque, sinceramente, ya no importaba eso.
Sin embargo, al ver cómo el anciano decrépito era encapsulado en una especie de burbuja de concreto, fue que notó como Hawks tenía algo en su bolsillo izquierdo.
– ¿Qué? ¿Qué demonios? – Izuku, al ver el dispositivo del héroe, podía sentir algo que emanaba esa cosa, como si de esa cosa fuese a salir una inundación – ¡Ah no, no está vez!
Es ahí cuando su mente actuó nuevamente y, sin dudarlo ni siquiera un poco, Izuku decidió lanzar a Venalita.
– Salva a Utena, gremlin de mierda – dijo antes de arrojar a la criatura mágica como si nada contra el héroe, o más bien, contra su mano.
– ¡Esta me la pagaaaas! – gritó la basura mágica antes de impactar contra el héroe, quién al ver cómo trataba de recuperar el artefacto, lanzó su espada para quemar las plumas de Hawks.
– Bueno, ya no puede ponerse peor esto, ¿Cierto? – se dijo antes de atrapar su espada por el mango y pisarla sobre su hombro. Ahora solo tenía que irse de aquí y fingir que fue a rescatar a Utena del lugar.
Pan comido ¿Verdad?
Ya pasado casi 5 minutos que Venalita salió como proyectil a tratar de sanar a Utena, sin embargo, la chica aún no despertaba de su desmayo.
Y eso, sorpresivamente, había comenzado a preocupar a Venalita.
– Vamos, vamos, despierta ahora – clamaba el pequeño monstruo con algo de histeria y bastante preocupación en su voz – ya dormiste un buen rato… ahora, ¡Despierta, o tu novio realmente me va a matar!
Eso no era mentira, y el duendecillo mágico lo tenía bastante claro. Su cuello peligraba, literalmente.
–… Además, sería muy vergonzoso que tú murieras en el primer día – Venalita miró a Utena y como las heridas se cerraban a la par que los moretones se desvanecen. Sin embargo, su traje no tuvo la misma suerte.
El Goblin malvado dio un vistazo a su alrededor, tratando de ver cómo escapar de la situación actual.
Alzó la mirada y se sorprendió al ver que Izuku se encontraba en el cielo, donde había empezado una pelea área contra Endeavor, estando muy a la par el humano de fuego ante el poder del peliverde y… espera un segundo.
– ¿Dónde está el hombre pájaro inválido? – Venalita voltea su cabeza por todos lados hasta que siente una mirada detrás suyo, por lo que se giró lentamente, antes de ver a un Hawks en shock, temblando a la distancia – uh… me vio… ¡Ah, como sea!
El duende mágico, al ver qué no había progreso alguno, decidió abrir un pequeño portal sobre Utena, aunque, extrañamente, del otro lado del portal se oye un ruido extraño.
BADUM, BADUM, BADUM…
Era como si se tratase de…
– ¿Los latidos de un corazón? – se preguntó Hawks al ver a la entidad mágica cerca de la chica al escuchar aquel latido proveniente del portal que había abierto, el cual no era más grande que la palma de una mano.
– Tiempos desesperados siempre requieren medidas desesperadas.– dijo la entidad mágica, antes de ver cómo un aura oscura se arremolinaba en el misterioso portal– además será un buen impulso para que ambos salgan de esta…
Venalita, sin dudarlo siquiera, hizo una especie de comando con su manita cubierta antes de ver cómo, de aquel portal con los extraños latidos, emitían una especie de luz pulsante. Hawks no entendía qué pasaba, solo podía ver una horripilante extremidad de oscuridad pura ser descubierta por la manga de aquel ente diabólico.
Alzando su mano, Venalita miró como la chica, finalmente, había sido sanada por completo, así qué, sin demora, sonrió de forma nerviosa antes de preparar su mano sobre Utena.
– Espero que esto funcione – tragando saliva, Venalita, entonces, bajó su mano con premura, haciendo que Hawks se cubra los ojos al instante.
ZWIPT!
El héroe alado solo pudo ocultar su rostro de una intensa luz siniestra que desprendía de aquel pilar de energía que había chocado contra el pecho de Utena, cubriendo a esta en un destello cegador que fue visible incluso desde el aire a varias cuadras de distancia.
Sin embargo, este destello no duró nada, ya qué, al instante, Venalita había cumplido con su cometido.
Como si todo lo anterior fuera similar a un desfibrilador de emergencia, Utena se despertó de golpe antes de comenzar a agarrar aire con respiraciones profundas, como si la hubieran sacado de alguna alberca antes de ahogarse, ocultando sus ojos tras su flequillo mientras Venalita se miraba sorprendido al ver cómo la chica se levantaba con algo de dificultad. Suspirando al ver qué lo había logrado.
– Uff, sí funcionó… por suerte… – dijo el ente mágico diabólico, creyendo que saldría otro resultado desagradable, aunque bastante aliviado de ver qué no fue así – Escucha, bella durmiente, es hora de que nosotros… ¡ARGH, no otra vez! ¡Gegh!
Venalita sintió su pobre cuello ser agarrado nuevamente, aunque ahora por una Utena furiosa la cual ejerció una presión tal que sus ojos se salieron cómicamente de sus cuencas.
Hawks, por su lado, se había sorprendido de ver aquello.
– Esto es malo, muy malo – se dijo a sí mismo el héroe con media ala. Prácticamente, aquel adefesio mágico había abierto un portal que no solo llenó la reserva de maná de la niña súcubo, sino que parecía que lo sobrecargo con esa extraña energía.
Sin embargo, el héroe ignoraba que aquella carga de maná le costó a Venalita lo que parecen ser más que siglos y siglos de almacenamiento constante y continuó. Aunque, aparentemente, el sacrificio de esa energía había valió la pena.
Debajo de los párpados inferiores de la chica habían aparecido otro par de sigilos más acentuados que los de antes, así como su cabello se volvió más largo y salvaje, con los cuernos en su cabeza siendo más grandes y extendiéndose hacia arriba y no hacia al frente como antes, cosa que le hacían ver más madura pese a que ni su físico ni su rostro habían sufrido algún otro cambio.
Eso sí, su mirada era el indicio de una muerte dolorosa, larga y tortuosa, tanto que es indescriptible para muchos.
– ¡Dame una razón para no romper tu jodido cuello aquí y ahora! – de forma extraña e inesperada, la voz de Utena resonó en toda el área, haciendo que héroes, reporteros y los servicios de emergencia se sorprendan por aquel nivel de voz cuyo tono era más que peligroso.
Sin embargo, toda esa ira iba dirigida a una sola alimaña en sí.
– por… Por favor ¡Aght! …mira…arriba – dice Venalita con esfuerzo, sintiendo como sus ojos de peluche estaban a punto de explotar de sus cuencas.
BOOOOM!
Si bien Utena tenía una furia y una rabia reflejadas en los sigilos agudos sé sus ojos, no dudó en ver el origen de aquella explosión encima de ella.
Ese es…
– ¡No te muevas! – sin embargo, antes de que poder siquiera ver algo más, Utena se encontró rodeada por las chicas de Tres Magia, siendo no otra más que Magia Azúl quién le apuntaba con una katana de hielo directamente a su rostro mientras Magia Magenta y Magia Sulfur se mostraban listas para pelear con su lanza y sus puños respectivamente – Por favor, ya ríndete…
Utena miró con un gesto serio aquella petición de la chica mágica, quién se mostraba estar más que lista para reanudar el combate.
Al mismo tiempo que esto pasaba, Hawks se rascaba la cabeza, tratando de averiguar cómo proceder a continuación.
– ¿Qué hago ahora? – miró al cielo y notó a Endeavor luchando cara a cara contra el nuevo villano, mientras qué, aquí en la tierra, tenía a las tres chicas mágicas rodeando a la niña súcubo – Parece que las cosas van bien, pero…
– Ten, toma – le dijo alguien al entregarle su Magic Changer que había perdido.
– Oh, gracias, ya me había olvidado – Hawks dijo antes de guardar el dispositivo en su bolsillo nuevamente – no sabes cuánto cuesta reponer uno de… – aunque, inesperadamente, el héroe notó cómo el sujeto caminaba a su lado sin prestarle mucha atención, pasando de largo de este y dirigiéndose hacia las tres chicas mágicas – Oye ¿No te conozco de algún lado?
Es así como el sujeto se detuvo un momento antes de girar su cabeza y mirar al héroe por encima del hombro, siendo así que Hawks pudo notar como, inesperadamente, el sujeto en realidad era una fémina de 1.89, con lo que parecía ser una gabardina, una capucha y pantalones militares, todo de negro, y ceñido a su cuerpo. Con lo que parecía ser una máscara en su rostro.
– No lo creo – dijo antes de seguir con su camino hacía su objetivo, haciendo suspirar al héroe.
– Y la trama se complica – dijo el héroe número 3 antes de volver a ver al cielo, donde un nuevo estallido de llamas se hacía presente – Solo espero que esto termine pronto…
Oh, pero qué equivocado estaba Hawks.
De regreso en el aire…
FLUSHHHHHHHHH!
– ¡¿QUÉ PASA, MOCOSO?! – Endeavor había creado una enorme llamarada que había cubierto al caballero oscuro por completo – ¡¿NO PUEDES CON ALGO DE CALOR?!
SLASH!
Inesperadamente, las llamas se desvanecieron con un simple swing del arma de Izuku, quién se mostró intacto mientras levitaba en el aire.
– No me subestimes, maldito imbécil – dijo el caballero oscuro antes de tomar su arma y, sorpresivamente, desvanecer ésta en forma de un destello verde neón.
– ¿Qué estás planeando? – la sonrisa retadora que tenía Endeavor fue borrada al ver cómo el villano había desvanecido su arma.
– Ahora mismo… te enseñaré el verdadero poder… – fue entonces qué, el villano, notó el cerco policiaco y las cámaras en este, así que Izuku sonrió debajo de su casco antes de idear un plan perfecto – ¡VEAMOS SÍ PUEDES CON ESTO! ¡ENDEAVOR!
– ¿Pero qué…? – el héroe número 2 notó como el caballero comenzó a emanar un aura verde neón intensa la cual parecía fluir como un río alrededor de su cuerpo – ¡¿Qué pretendes hacer, idiota?!
– ¡SOLO CÁLLATE Y OBSERVA… MI VERDADERO PODER! – extendiendo los brazos a ambos lados antes de tomar una pose similar a la de alguien a punto de lanzar un puñetazo, fue que el héroe ígneo se percató de lo que iba a pasar.
WONWONWONWON!
– ¡NI SIQUIERA LO PIENSES! – exclamó el héroe antes de lanzar otro ataque especial – ¡FLASH FIRE, DRAGÓN BREATHER!
Tras juntar ambas manos sobre su cabeza, Endeavor bajó ambas para disparar una enorme bola de fuego que rápidamente tomó la forma de un dragón occidental qué, al instante, fue directo contra el villano.
– ¡Es inútil, héroe! – exclamó Izuku antes de terminar de cargar su propio ataque – ¡TOMA ESTO!
FLUSH!
GLIZ!
FLIZ, FLIZ, FLIZ, FLIZ, FLIZ, FLIZ, FLIZ!
Al siguiente instante, Izuku movió su puño al frente, creando alrededor de su mano lo que parecía ser una especie de clon suyo hecho de luz verde neón. Mismo qué, al siguiente segundo, terminó por fragmentarse en decenas de luces del mismo color en forma de estrellas de cuatro puntas. Mismas que habían logrado ir en distintas direcciones.
– ¡DARK STAR METEOR! – gritó Izuku al lanzar su ataque.
– ¡MIERDA! – Endeavor prácticamente tuvo que dejar su ataque al ver cómo su dragón de fuego prácticamente fue extinguido por aquel ataque de múltiples proyectiles, recibiendo el roce de algunos de ellos que habían logrado desgarrar algunas partes de su traje, aquellas estrellas quemaban como el diablo.
Sin embargo, eso no era lo peor.
En el suelo…
– ¡TODO EL MUNDO, CUBRANSE! – gritó el detective Tsukaguchi al ver la lluvia de estrellas qué, literalmente, se dirigió hacía el retén policiaco.
BOOM, BOOM, BOOM, BOOM!
Las cámaras y los reporteros se vieron en la necesidad de huir de la zona mientras los demás oficiales y los pocos alumnos y maestros, así como los servicios de emergencia como ambulancias y bomberos prácticamente se alejaron de los vehículos antes de ver cómo estos estallaron al instante de ser impactados por las estrellas del villano, comenzando así a incendiarse en un fuego verde oscuro e incandescente.
– ¡Ese maldito! – Death Arms miró como aquella lluvia de bombas habían comenzado a caer en la única zona "segura" del lugar, haciendo que él y Backdraft regresen y traten de ayudar a los civiles a huir de la zona.
Las detonaciones fueron constantes, una tras otra, hasta crear una especie de línea de fuego verde siniestro que se apoderó de la zona. Decenas de patrullas y ambulancias quedaron convertidas en hogueras junto a cuatro camiones de bomberos que ardían con gran intensidad.
Los pocos alumnos que quedaban en la zona ahora retomaron el pánico mientras los miembros de la prensa habían tenido que replegarse de la zona para evitar ser carbonizados por ese ataque, dejando de filmar por el momento.
En cambio, los héroes solo podían ver cómo aquel villano, de un solo ataqué, había logrado diezmar a toda la policía que acordonaron el área.
Cosa que no pasó desapercibida por las chicas mágicas presentes.
– ¡¿Qué está pasando?! – Sulfur gritó preocupada al ver la devastación causada por el nuevo villano que aún volaba sobre el lugar.
– ¡Los civiles! – Magenta vio con terror como las personas que estaban en la zona segura también eran atacados por aquel enemigo.
– ¡Esto es… ! – Azul no pudo evitar ver aquello con impotencia antes de apretar los dientes en un gesto de ira y rabia – ¡Magenta, Sulfur! ¡Vigilen que ella no haga nada! – señaló a la villana Súcubo que aún no comprendía lo que había pasado – ¡Tengo que salvarlos!
– ¡Azul, ten cuidado! – le gritó Magenta antes de ver cómo su compañera partió en dirección a donde estaba el cerco policiaco.
– ¡Ahora sí que la hicieron, Enormeeta! – Sulfur se encontraba bastante furiosa por ver cómo ahora habían atacado a más inocentes – ¡Pero esta vez, me las van a pagar!
– pero yo… yo no… – Utena miró a su alrededor y notó entonces la realidad de su situación.
Su escuela ahora estaba destruida, había pánico y caos por todas partes, héroes tratando de calmar a la gente, decenas de vehículos en llamas y prácticamente toda la calle principal en ruinas.
Todo eso en menos de tres horas.
– Yo… solo quería ser como ellas – Utena podía ver cómo héroes tratan de ayudar a escapar a los civiles en calles y callejones aledaños, todos los oficiales y los servicios de emergencia apoyando en su labor siendo dirigidos por el detective Tsukaguchi, quién gritaba órdenes para que todo fuera más rápido – quería ser única… especial – Magia Azul había llegado hasta donde estaban los autos en llamas, usando su magia para crear decenas de estacas de hielo a su alrededor para después disparar dichas saetas contra las llamas, creando una capa de hielo alrededor de los vehículos antes de congelar todo alrededor de estos, logrando así controlar las brazas – yo… quería encajar…
En el cielo, Endeavor había evadido la mayor parte del ataque y, con gran velocidad, llegó a arremeter contra el villano alado, quién lo recibió con su espada mientras tenían un forcejeo.
– pero esto… esto no es lo que yo… – Utena, entonces, miró a lo lejos y notó como, en medio de todo el caos de esta situación. Algo había llamado su atención. Una flor que aún se mantenía en pie pese a todo.
Esa flor…
– Me gusta mucho, sabes – Izuku le dijo aquello mientras le ayudaba con el club de embellecimiento, tenían que cortar las hiedras de las jardineras – Ayudarte con todo esto.
– … – Utena, por su parte, se sentía muy apenada, pese a que Izuku creía que ella era miembro del club, en realidad, le engañaron para hacer todo esto y, por accidente, involucró a Izuku.
Él era demasiado amable, incluso para su propio bien.
– perdón por arrastrarte conmigo, Izuku – dijo Utena apenada por esta situación.
– No me importa, al menos así estoy contigo – el peliverde le sonrió como siempre al verla – además, entre los dos acabaremos rápido ¿No crees?
Utena no dijo nada, pero su rostro se sonrojó ligeramente al oír que a Izuku le gustaba pasar tiempo con ella. Haciendo que la peli morada sonría con dulzura.
Sin dudas, Izuku era demasiado bueno. Incluso para ella.
A él no le importaba ensuciarse o siquiera le molestaba sí era algo vanal o impuesto. Siempre estaba ahí para ayudar a quien sea y como sea… incluso si fuesen bromas pesadas.
Pero…
Incluso ahora, él está…
Él está…
– ¡Muere…! – esa voz…
Utena se giró para ver y, entonces, había un puño enguantado de color negro, envuelto en un aura verde neón que se dirigía hacia su rostro.
Ella no pudo reaccionar a tiempo. Y el puño estaba a escasos centímetros de su cara.
Yo… solo quería agradecerle por todo.
Por estar ahí conmigo, en mis mejores y peores momentos. Riendo juntos, disfrutando de la compañía del otro.
Incluso cuando éramos niños, todo lo que quería era estar a su lado. En ese momento, ahora y para siempre.
Pues yo quería… yo quería…
– Yo solo quería… – aunque Utena, pese a sentir que ahora sí iba a morir, solo tenía un arrepentimiento, o mejor dicho, una ilusión que nunca se cumplirá.
– yo quería… quería decirle… hacerle sabe que yo… – el impacto en su cara fue más que suficiente para salir volando un par de metros antes de caer al suelo, liberando a Venalita en el proceso – que yo…
– ¡Hasta aquí llegaron…! – Dark Crawler, quién no solo había golpeado a Utena en la cara, sino también ahora quería aplastarla con un enorme pedazo de escombro, rodeado por una especie de aura verde, que levitaba sobre Utena, listo para aplastarla con ello – ¡ENORMEETA!
–... Te amo… –
SMASHHHHHHH!
Izuku notó, desde el cielo, como su ataque había sido más devastador de lo que había previsto.
– Nota mental: solo porque sé hacer un ataque de la nada no significa que sepa como controlarlo – se dijo a sí mismo en voz alta.
BOOOOM!
Antes de que se escuche otra explosión ahí abajo, siendo ésta la más grande.
Y por mucho.
– uhhhh, debo limitar este ataque a la próxima vez que… –
STAB!
– ¡Ouch! ¡¿Pero qué rayos?! – Izuku sintió como algo le había dado en el costado, justo en la parte sin armadura, siendo así que notó como parte de su traje había sido dañado por… – ¿Hielo?
En dicha zona, Izuku sintió una especie de ardor antes de sentir un frío gélido, notando cómo un trozo de hielo en forma de aguja se había incrustado en su cuerpo.
Sin embargo, y sin dudarlo, el peliverde tomó el trozo de hielo y se lo sacó como si nada antes de ver cómo una llamada verde ardió en la zona antes de revelar que la herida se había curado por completo sin dejar cicatriz alguna. Incluso su traje se había regenerado como si nunca hubiera sido herido, suspirando por aquello.
– Supongo que era cuestión de tiempo – dijo mirando la saeta de hielo en su mano antes de quebrarla, sintiendo a alguien detrás de él – Empezaba a preguntarme cuando actuarían…
FLUSH!
KACHIN!
– Tres Magia… o debería decir – miró a su atacante, siendo esta no otra más que… – Magia Azul…
Repentinamente, el peliverde en armadura había invocado su espada nuevamente antes de bloquear un corte de Magia Azul, quien se mostraba furiosa por el bombardeo anterior.
– ¡Esto termina aquí y ahora! – exclamó antes de crear decenas de saetas gélidas como la de antes, rodeando a Izuku quien, sorprendentemente, no sé mostraba preocupado o siquiera temeroso – ¡Enormeeta!
Sino todo lo contrario.
– ¡Ja! ¡Demuéstralo! – exclamó el villano con euforia antes de que la chica mágica rompiera el forcejeo, retrocediendo a la par que las flechas de hielo salieron disparadas a una absurda velocidad. Yendo directamente al villano antes de rodearlo en una especie de bloque de hielo amorfo.
– Se acabó… – dijo la chica mágica al ver cómo su enemigo estaba…
¡CRACK!
FLUSHHHHHHHHH!
Rompiendo su tumba helada con un estallido de llamas verdes. Tan intensas que Azul tuvo que cubrirse del brillo de estas.
SWON!
En un milisegundo, Azul había logrado esquivar un sablazo del villano, alistando su propia arma para arremeter en contra.
– ¡HYAAAAAHHHH! –
KACHIN!
CLANK!
SWON!
¡SWING!
KACHIN!
El enfrentamiento era frenético, Magia Azul logró bloquear y contraatacar con su katana de hielo, mientras Izuku, tras la máscara, sonreía al bloquear y arremeter con su propia arma. Haciendo un combate intenso donde la habilidad y la técnica hacían gala entre ambos contendientes. Estocadas, bloqueos, cortes, embates, forcejeos, todos con evidentes intenciones asesinas de parte de ambos mostraban que ninguno iba a ceder ante el otro.
– Este tipo… – Azul había logrado realizar algunos cortes tras una serie de estocadas, viendo como el fuego parecía estar sanando al villano antes de regenerar su traje – Es más duro de lo que pensaba.
Azul esquivó un ataque de la espada oscura antes de alzar vuelo al ver más de esas estrellas verdes ir tras ella, haciendo que la chica mágica gire sobre sí misma y cree una serie de enormes copos de nieve hechos de hielo que usó como escudo contra los proyectiles del caballero oscuro, estallando en llamas verdes una vez impactaron antes de ser extinguidas por una escarcha y nieve.
Sin perder el tiempo, Azul lanzó una ráfaga de saetas gélidas contra el villano, quién ahora era el que usaba sus alas para esquivar la oleada de proyectiles de hielo antes de envolverse en llamas verdes, logrando derretir estos antes de que siquiera puedan acercarse a él.
Sin embargo, Izuku había cometido un error fatal.
– ¡Yo también estoy aquí! –
– ¡¿Pero qué…?! – Izuku escuchó aquello y… fue demasiado tarde – Oh, carajo…
– ¡FLASHFIRE! – Endeavor estaba prácticamente a sus espaldas, con una enorme bola de llamas lista para lanzarla contra él. Cosa qué, al final, hizo – ¡DRAGÓN LANCE!
FLUSHHHHHHHHH!
Una enorme columna de fuego salió disparada de las manos del héroe número 2, envolviendo a Izuku en medio de lo que parecía ser un tornado de fuego que rápidamente lo había hecho caer varios metros del cielo.
Sin embargo…
– ¡Esto no será suficiente! –
¡SWING!
– ¡ENDEAVOR! –
Lanzando tras un corte, Izuku creó una especie de media luna de energía verde dirigida directamente al héroe, quién se sorprendió al ver su ataque superado por el del mocoso enmascarado. Estando tan cerca de él que…
FREEZE!
¡CRASH!
Una enorme pared de hielo había aparecido entre el héroe y la media luna de energía, estallando en pedazos antes de volverse agua y vapor. Sorprendiendo al héroe al ver cómo, a su lado, la chica mágica gélida había aparecido levitando en el aire.
– ¡Ni creas que voy a agradecerte, mocosa! – espetó el héroe con nada de tacto.
– ¡Tenemos mejores cosas de qué preocuparnos ahora! – señaló la niña azúl, haciendo que el héroe masculle por lo bajo. Odiaba que tuviera razón.
Izuku notó como la chica Azul había salvado a Endeavor con una especie de escudo de hielo, sin embargo, esto no estaba más que lejos de acabar.
– Conque quieren jugar rudo ¿Eh? – Izuku se preparó, aunque esta vez, comenzó a juntar energía en ambas manos – bien… ¡Tomen esto! ¡DARK STAR METEOR!
– ¡AQUÍ VIENEN! –
– ¡Sí! –
Endeavor preparó una llamarada mientras Azul había comenzado a crear más objetos de hielo a su alrededor a la par que las estrellas verdes surcaban el cielo rumbo a ellos dos.
– ¡HAHHHHHHHHH! –
– ¡DEYAHHHHHH! –
BOOOOOM!
Una enorme nube de humo y escarcha se hizo presente en medio del aire. Cubriendo gran parte del cielo y nublando la vista de lo que sea que estuviera pasando ahí mismo.
En el suelo, momentos antes…
Inko Midoriya sabía sobre Enormeeta… y lo peligroso que eran.
Una organización malvada, la más antigua y poderosa del mundo, incluso antes de que los Quirks existieran.
Es por eso que ella no permitirá que ninguno de ellos viva, no tras lo que pasó hace veinte años.
Ella había jurado que nunca se repetirá esa tragedia, no otra vez.
Es por eso que ella había arribado hasta la escuela de su hijo, donde encontró prácticamente una escena de destrucción total. Lo que había sido un campus de una secundaria normal y corriente, ahora eran ruinas y escombros.
Todo en menos de una tarde.
Sin embargo, ella debía actuar rápido, pues sí bien quería acabar con Enormeeta, debía también ver por Izuku y Utena. Además, no quería que su hijo y futura nuera la vieran así.
Es por eso qué, caminando lentamente, ella se acercó hasta el lugar donde las dos chicas mágicas buenas, Magia Magenta y Magia Sulfur, tenían vigilada a la villana de Enormeeta.
Inko notó cómo la tipa tenía alas de murciélago desgarradas y su traje estaba deshecho, quedando casi desnuda de no ser por esas mayas agujereadas y esos estúpidos parches en sus pechos. Notando que era del tipo exhibicionista.
La mujer masculló con asco al verla, sin embargo, tenía poco tiempo así que haría esto rápido.
Rodeando su cuerpo por completo en un aura verde neón intensa, Inko se preparó antes de quedar en una postura de corredor y, de un segundo a otro, el suelo donde se encontraba quedó hecho trizas, mientras que ella, con aquel impulso, estaba más que lista para conectar el primer golpe.
– ¡Es rápida! – pensó Hawks al ver cómo la tipa ahora había logrado quedar a escasos centímetros de la villana súcubo, pasando en medio de las dos chicas mágicas y, sin dudarlo siquiera un poco…
– ¡Muere…! –
POW!
Había golpeado a la villana, haciendo que retroceda de dónde estaba, soltando a ese ente mágico en su mano antes de caer un par de metros lejos del cráter dónde estaba antes, prácticamente inconsciente.
– … y muy fuerte – el héroe número 3 sabía reconocer la fuerza y el poder puros, y ésta mujer era ambos.
– ¿Eh? –
– ¿Pero qué…? –
Ni Sulfur ni Magenta se percataron de la presencia de la mujer enmascarada hasta después de haber golpeado a la villana Súcubo con semejante brutalidad.
Incluso le había cortado parte del cuerno izquierdo con aquel ataque.
– ¡¿Quién es usted?! – Magenta preguntó asustada, no parecía ser una Heroína.
– ¡¿Y qué crees que haces?! – Sulfur, por su lado, sentía que ésta tipa era peligrosa.
– ¿Qué hago? – preguntó la mujer antes de incorporarse de pie y mirar a ambas por el hombro, siendo así que ambas chicas mágicas notaron que la recién llegada era una fémina alta, con un poder increíble y siniestras intenciones asesinas – Su trabajo, estúpidas, eso es lo que hago…
Apuntando su mano en lo que una vez fue el gimnasio, ambas chicas mágicas pudieron ver cómo un enorme trozo de escombro se levantaba del suelo, acompañado por un aura verde neón que le había rodeado y comenzado a moverse desde aquel sitio hasta donde estaban.
– ¿No irá a… ? – Magenta dudaba…
– Sí lo hará… – pero Sulfur se lo confirmó.
– ¡Hasta aquí llegaron…! – alzando su mano en lo alto, Dark Crawler bajó esta misma al instante – ¡ENORMEETA!
– espera… ¡No! – Hawks trató de usar las plumas de su alada izquierda, pero fue muy tarde.
SMASHHHHHHH!
La enorme roca había caído sobre la villana Súcubo, aplastándola por completo, ya que era más grande que ella.
El silencio reinó unos cuantos instantes antes de ver cómo la tipa de negro con máscara mirase al cielo, donde Magia Azul y Endeavor le hacían frente al villano caballero.
– Bien, una menos – Inko, al ver su trabajo hecho, dirigió su mirada a la explosión en el cielo sobre ellos – Ahora sigue ese…
¡BOOM!
Sin embargo, un estallido hizo que todos dirijan su mirada para ver al frente, donde ese pedazo de roca que había aplastado a la villana había explotado. Sin embargo, de aquella explosión salió un brillo púrpura antes de este emerger un segundo rayo de energía del mismo color hacia el cielo, siendo así que este se disipó rápidamente antes de mostrar a la chica Súcubo salir de aquella "tumba", cubierta por la barrera de hexágonos mágicos púrpuras.
Aunque, algo llamó la atención de las dos chicas mágicas que se sorprendieron por aquel segundo rayo mágico. Pues volvieron a sentir la presión de antes. Sin embargo, está vez, la sensación era… diferente.
Inko, por su parte, maldijo por lo bajo antes de chasquear la lengua.
– Lo olvidé… cuánto odiaba esa maldita protección que tienen – la matriarca Midoriya lo dice recordando todas sus confrontaciones pasadas con las chicas mágicas de Enormeeta y el enorme esfuerzo en destruir primero su defensa mágica – nunca juegan limpio…
La vigilante retirada apretó los puños enguantados al ver cómo la barrera mágica se deshace, revelado como dentro de esta semana encontraba Utena, con su traje completamente restaurado y sin heridas, mirando a los enemigos que tiene enfrente suyo.
– Maldición… – Sulfur notó como el aura oscura a su alrededor había cambiado, siendo ahora algo más controlado y aquella silueta maligna que rodeaba a la chica había cambiado de forma a la de la chica súcubo en cuestión, aunque su sonrisa maligna se había hecho más aterradora.
– Este poder… – Magenta, por su parte, se encontraba igual de cansada y agotada que su amiga Kaoruko, sin embargo, no podían simplemente irse y dejar las cosas así. Además… – No… no podemos irnos – negó con la cabeza y se aferró a un recuerdo.
"Creo en ustedes"
– All Might confía en nosotras – pensó la joven Haruka mientras se aferraba a su lanza, al igual que a su voluntad.
– No podemos fallar ahora mismo – Kaoruko, por su parte, sonrió con una extraña mezcla de nervios y confianza.
Inko, por su parte, miró como la maldita villana súcuba parecía mirarlas a todas con seriedad. Sin embargo…
– ¡Je! – aprovechando su sobrecarga de maná, Utena sonrió de forma siniestra, mostrando algo que tenía oculto.
Era la última flor que quedó en campus de la escuela, completamente intacta, en su mano derecha, mientras qué, en la izquierda, aparecía su fusta, completamente reparada, emitiendo la misma aura siniestra y…
SLAP!
De un segundo a otro, Utena había golpeado con su arma la flor, tratando de convertirla en otro monstruo tipo planta.
– ¡Lidien con esto de nuevo! – gritó la villana, eufórica, tras arrojar la flor, misma que irradiaba aquella aura maligna, empezando a transformarse – ¡Tres Magia!
Al caer al suelo, a un metro de Inko, la flor comenzó a agrandarse, pero no al tamaño que ella quería, sino que empezó a formarse un capullo a su alrededor.
– ¿Otro monstruo? – Magenta dice con duda al ver cómo la criatura comenzó a agrandar su tamaño de forma palpitante.
– ¡Oh, no! – espetó la Vigilante, envuelta en un aura verde neón, yendo directamente hacia el capullo – ¡No dejaré que nazca!
Ni de chiste iba a permitir que el cliché de quedarse ahí parados como idiotas, esperando a que se forme un nuevo monstruo, al final, suceda.
Lastimosamente, ya era muy tarde para eso.
WHIP, WHIP, WHIP, WHIP, WHIP!
– ¡¿Pero qué…?! ¡Carajo! – Múltiples lianas marrones cubiertas de espinas comenzaron a emerger del capullo y, rápidamente, atacaron como látigos todo lo que se movía, obligado a Inko a esquivar como podía mientras avanzaba con gran maestría y destreza contra la villana – ¡Eso no me detendrá!
POW!
Logrando llegar al orígen de toda esa mierda de jungla viviente, Inko logró desatar, cara a cara, una onda de choque psicokinética, destrozando el capullo antes de que este se abra.
KICK!
– ¡AGHT! – solo para sentir un peso desconocido detrás suyo, siendo así que alguien había pisado su espalda y usado de plataforma antes de saltar, haciendo que ella casi caiga de frente. Sin embargo, la vigilante usó su mano como apoyo antes de realizar una voltereta frontal y quedar sobre los restos del escombro que había usado previamente – ¡¿Qué mierda fue…?!
El nuevo ser, que había aterrizado frente a todos, terminó provocando diferentes reacciones por parte de los presentes.
– ¿Pero qué mier-? –
– ¡Eso es hacer trampa! –
– ¡¿Eso es un monstruo… Dríada?! –
Hawks, Sulfur y Magenta vieron como, el nuevo monstruo que la niña súcubo había creado era considerablemente diferente del de antes.
Demasiado para creerlo.
Luciendo como una mujer madura de buenas proporciones, aquel monstruo tenía la piel pálida, sumado a un top hecho de flores similares a una rosa, con lo que parece ser un traje de corpiño hecho de hojas negras que cubrían su abdomen junto a un arnés hecho de lianas verdes alrededor de su pecho, el cual era madera con forma de pechos, sumado a tacones altos de color verde olivo en sus piernas y a una especie de guantes rojos en sus manos que llegaban hasta el hombro.
En sus brazos había una especie de lianas marrones con espinas que emergen desde unas enormes hombreras en forma de rosas con algunas hojas junto a lo que parece ser una capa hecha de estás misma con lo que parecen ser enormes pétalos que caían por la espalda. Dándole una apariencia similar a alguien de la realeza.
Sin embargo, lo más llamativo del monstruo era una especie de rosa roja gigante sobre su cabeza que cubría sus ojos y parte del cuero cabelludo. Sumado a una especie de labial negro en sus labios, mismos que sonreían con arrogancia y lujuria.
Aquel monstruo se encontraba de pie con su mano izquierda en su cadera mientras la otra jugaba con su liana espinosa al hacerla girar como un lazo en círculos. Riendo de forma espeluznante.
– Bien… eso no me lo esperaba – Hawks no entendía cómo es que esa niña había logrado crear, de una flor, una especie de actriz de una película porno de dudoso y bastante cuestionable contenido.
Sin embargo, desconocía las capacidades de esa criatura.
– No es como el anterior – pensó Hawks al ver cómo le habían reportado el ataque de una planta gigante, sin embargo, está de aquí tenía tamaño humano promedio.
Y eso era más aterrador.
– ¡Ja! ¿Crees que eso será suficiente? – Sulfur, al ver a la criatura mágica, simplemente chocó su puño contra su palma antes de tronar sus nudillos – No me hagas reír…
Sin embargo, Utena no dejó de sonreír de forma siniestra. Tomando su fusta y curvando ésta con sus manos antes de decir, con una mirada perversa…
– Bien… entonces – sus ojos se llenaron de un brillo siniestro y maligno – ¿Comenzamos?
POW!
– ¡NO ME LO DIGAS DOS VECES! – Inko, inesperadamente, se lanzó de lleno contra Utena, quién, con gran maestría, había desplegado sus alas para esquivar el golpe fulminante de la vigilante. Sonriendo al ver cómo esta había atacado de forma directa.
– ¡Oye, espera! – Magenta notó como la vigilante de negro había sido rodeada en su aura verde antes de saltar directamente contra la villana. Tratando de ir a ayudarla.
WHIP!
SLASH!
CHOP!
– ¡Cuidado, niña! – Hawks, con su única ala, había logrado moverse lo suficientemente rápido para lograr cortar con una de sus plumas más largas un látigo que fue directamente hacia ella – ¡No te distraigas!
– ¡Tiene razón! – Sulfur miró como la criatura mágica se había lamido los labios con su asquerosa lengua, como si fueran sus próximas presas – Hay que encargarnos primero de ella…
– … Es verdad – Magenta no discutió, sino que se preparó para pelear nuevamente.
– Oye, cara de pollo – Sulfur se dirigió, de forma muy despectiva, a Hawks – más te vale darnos un salvoconducto… si la cosa sale mal.
El héroe miró esto con cierta extrañeza, sin embargo, simplemente guardó silencio antes de tomar otra pluma, mucho más corta, y prepararse para la pelea, con Magenta a su Izquierda y Sulfur a su derecha.
– ¡Siganme el paso, mocosas! – Hawks, con una sonrisa, se lanzó de frente contra la nueva criatura mágica. Segundo por ambas chicas, Sulfur con sus puños envueltos en energía mágica amarilla y Magenta con su lanza irradiando un aura rosada.
El monstruo rosa, por su parte, simplemente rió de forma seductora y sensual antes de agitar sus brazos y extender sus látigos de lianas antes de agitarlos.
El combate había reiniciado.
En una zona aledaña, pero muy cerca de la escuela en ruinas, All Might, en su escuálida y demacrada identidad secreta de Yagi Toshinori, se encontraba camino al hospital mientras yace en una camilla, con una mascarilla de oxígeno en su rostro. Mirando con terror la pantalla de uno de los paramédicos.
Aquella niña villana había creado otro monstruo y este se encontraba enfrentándose cara a cara contra Hawks y las dos niñas de Tres Magia. Mientras qué, en el aire, Endeavor y la última chica mágica le hacían frente a ese villano enmascarado con espada.
– Esto no está bien, no está nada bien – dijo mientras los médicos trataban de estabilizar sus máquinas y dispositivos en la ambulancia – debo volver…
– ¿Para qué? ¿Para terminar como un cadáver? – el paramédico que le había dado suero dijo de forma despectiva – es ya un milagro que siga con nosotros…
Era verdad, incluso ahora mismo, Yagi no sabía si podría seguir adelante o no, es más, ni siquiera sabía si podría caminar nuevamente.
Sin embargo, ver cómo las explosiones causaron caos y los civiles corrían despavoridos ante la situación. Endeavor se concentra demasiado en pelear contra el villano, y Hawks de seguro vino para terminar con la situación lo más pronto posible de un modo u otro. Las chicas mágicas ni siquiera podían hacer algo. Y aquella vigilante…
– Jamás creí que ella vendría… – dijo All Might al ver cómo la vigilante se enfrentó a la villana Súcubo, peleando directamente contra ella pese a todo – … Pensé que ya había superado eso… pero veo que no…
La situación realmente era inestable y caótica, podía escuchar incluso por la radio del paramédico que había más heridos, y que los hospitales ya estaban más que saturados.
No… no podía…
No debía dejar esta situación así.
All Might era un héroe, pero no era cualquier héroe, sino el número 1 del top 10 del país, no por fama o fortuna. Si no porque la gente necesitaba una guía, una señal de esperanza, algo que les dé tranquilidad y seguridad, aunque sea temporal y efímera.
Un símbolo de la paz.
"Sonríe… Yagi-kun"
Ese recuerdo…
– Y una mierda… –
Esto aún no había terminado.
Él aún tenía trabajo qué hacer…
Momentos antes.
– ¡Toma esto! – Magia Azul había creado decenas de cristales de hielo en forma de copos de nieve, mismos que comenzaron a girar sobre un ejemplo antes de salir volando contra el villano.
– ¡Flash Fire! – Endeavor preparó dos llamas en sus brazos, lanzando ambas directamente contra el caballero oscuro – ¡Burning Bites!
Izuku notó cómo las navajas gélidas y las ráfagas de llamas iban contra suyo, sin tocarse entre ellos, siendo así que el ataque no se hizo esperar una enorme nube de vapor se había hecho presente. Mientras ambos responsables miraban esto con cautela, notando entonces un brillo verde entre el vapor, terminando así por esquivar otra vez el ataque de estrellas.
Magia Azul creaba escudos en forma de copos de nieve, estrellándose uno tras otro mientras bloqueaba las estrellas amarillas que iban, dejando un rastro de explosiones detrás de él. Elevándose cada vez más en el aire, girando con gracia y maestría, mostrando su experiencia con la magia del hielo.
Endeavor, por su lado, lanzaba llamaradas en forma de espirales que hacían estallar las estrellas, una tras otra, creando un efecto Monroe que terminó por impulsarlo por el aire, alejándose tanto del villano como de la niña de hielo.
– Rayos, este tipo es más rudo de lo que esperaba – se dijo mientras veía cómo, debajo de él, había emergido un rayo de luz púrpura, haciendo que él sienta un escalofrío recorriendo su cuerpo – ¿Qué mierda…?
– Oh, no… – Azul, por su parte, había sentido otra vez aquella punzada de terror mientras miraba como el rayo magenta desaparecía, dirigiendo su mirada al origen de aquella luz, abriendo los ojos de par en par al ver a la villana Súcubo, completamente ilesa y con su traje restaurado – Eso es…
– … Impresionante ¿Cierto? –
– ¡! – Azul escuchó su voz y…
POW!
– ¡Aght! – inesperadamente, Izuku había aparecido detrás de ella, logrando asestar un golpe en el abdomen de la chica, antes de golpearla nuevamente con el puño izquierdo, haciendo que la chica Azul caiga en el aire antes de que ella logró estabilizarse lo suficiente para ver a su enemigo encima de ella. Mirándola fijamente.
– Sabes, me impresiona tu resistencia – dijo el villano antes de descender levitando hasta quedar cerca de él – Pero no importa cuánto lo intentes, hoy no ganarán… ni ustedes ni los héroes.
– ¿Quieres apostar? – dijo la chica mágica antes de alejarse repentinamente.
– ¡DRAGÓN LANCE! – Endeavor, al instante, había lanzado una llamarada que engulló al villano. Siendo así que Magia Azúl tomó su bastón mágico y, apuntando a su enemigo, preparó un cristal en la punta de este.
– ¡Avalancha! – sin dudarlo, y al ver al villano crear una onda expansiva de energía verde maligna para deshacerse de las llamas del héroe número 2, por lo que lanzó un rayo de color azul desde su varita, por lo que comenzó a congelar al villano hasta quedar aprisionado en un gigantesco témpano de hielo.
¡CRACK!
¡CRASH!
– ¡¿Realmente creíste que convertirme en una paleta helada sería suficiente?! – dijo el villano antes de reír de forma arrogante debajo de su casco tras romper la prisión gélida en la que intentaron contenerlo – Te lo dije antes, necesitas algo más fuerte si quieres lograr derrotarme.
Endeavor, al ver al villano distraído, miró a su alrededor. El resto de héroes profesionales ni siquiera podían con la situación con los civiles, miró a Hawks combatiendo con las otras dos amigas de la niña hielo, y… ¿Quién es esa maldita que pelea contra una especie de súcubo?
No importa, como sea.
– Veo que tendré que dar mi máximo – dijo antes de tomar algo de su cinturón, una hebilla en forma de pentágono naranja con lo que parecía ser un puño rojo en llamas amarillas sosteniendo una especie de relámpago naranja, mirando está antes de reír de forma irónica – ¡Je!, odio tener que usar esto… pero no veo de otra.
Sonriendo de forma engreída, Endeavor tomó la hebilla y, al ponerla frente suyo, oprimió un botón en esta.
BURST ON!
CHANGER!
– ¡Hora de partirles el culo! ¡Enormeeta! – gritó el héroe número 2 antes de colocar la hebilla, brillando con un color amarillo intenso antes de que escuchar – ¡HENSHI!
PROMETHEUS, ON LINE!
Hora de aumentar el calor.
Mientras tanto.
– ¡Deja de esquivar y pelea! – Dark Crawler gritó a su adversaria, quién simplemente esquivó el golpe con energía psicoquinesia que le había lanzado con la zurda.
Utena, sin embargo, sentía nuevos bríos que nunca antes había experimentado..se sentía fuerte, poderosa, indomable. Como si el mundo fuese suyo.
Sin embargo, el sentimiento en su corazón le decía que no debía rendirse, no aquí y no ahora. Siendo esta la razón por la que ella, tras ser "aplastada" por el enorme escombro, Utena sentía que debía darlo todo de sí.
Es por eso que pudo esquivar el siguiente golpe, usando ahora su fusta, cubierta con una especie de aura oscura, que le permitió contraatacar a la vigilante, quién, al ver esto, decidió concentrar su Quirk en sus brazos, creando un aura más intensa, alrededor de estos antes de lograr bloquear con el antebrazo el golpe de la fusta, siendo ahora usada como una espada.
– ¡¿Qué pasa?! – preguntó la villana en medio del forcejeo entre ella y la vigilante – ¡¿Acaso soy demasiado fuerte para ti?!
– ¡Cállate! – Inko, por su parte, estaba más que furiosa. Cuando llegó no esperó ver toda esta destrucción masiva. Desconocía el paradero de Izuku y de Utena, no sabía si iba a ser capturada ni tampoco creía poder mantener su identidad secreta por mucho tiempo.
De lo que sí estaba segura, es que toda esa ira y rabia que había olvidado, por lo que pasó hace 20 años…
– ¡Vas a caer! – la iba a desquitar toda.
POW!
FLUSH!
CLANK!
SLASH!
PAW!
Las dos mujeres, desconociendo sus verdaderas identidades, habían comenzado un enfrentamiento directo de gran intensidad.
Inko lanzaba golpes, patadas y ataques con su energía psicoquinesia, envolviendo sus extremidades mientras trataba de conectar un ataque contra la maldita súcubo.
Utena, por su lado, estaba más que eufórica, algo en ella había cambiado, pero no entendía qué ni tampoco se iba a detener a averiguarlo. Al menos no en esta situación.
Usando su "arma" improvisada como espada, Utena comenzó a lanzar sablazos contra la vigilante, quién simplemente usaba sus antebrazos en combinación con una serie de movimientos de artes marciales lograba bloquear, desviar y contraatacar cada movimiento de ella.
En determinado momento, Utena lanzó un corte descendente con ambas manos que fue bloqueado fácilmente por el antebrazo derecho, haciendo que el ataque sea desviado mientras la vigilante preparaba su mano con la palma extendida antes de lanzar un ataque perforador directamente al abdomen al encontrar una apertura. Sin embargo, Utena, de un aleteo, se alejó de su atacante.
– ¡Lenta! ¡Jejeje! – dijo la villana con burla antes de reír al aterrizar con suavidad en el dorso de la palma de la vigilante, quién, molesta, trató de usar su otra mano, usando su aura psicoquinesia en forma de cuchilla para cortar a la maldita. Pero Utena fue más rápida y saltó antes de girar en el aire con gracia y, sorpresivamente, apuntar con su mano a la espalda de la ex vigilante, misma que comenzó a brillar y… – ¡Ten, un regalito!
ZAP, ZAP, ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡AHHHHHHH! – un relámpago púrpura brillante salió disparado de la palma de la villana, mismo que impactó directamente en Inko, causando que termine electrocutada por aquel artero ataque.
Utena aterrizó de pie y con elegancia en el suelo mientras su enemiga caía de rodillas, teniendo espasmos por la estática residual de su ataque.
La villana, al ver esto, simplemente se sacudió un poco el flequillo, como si ella no fuera un problema.
– Realmente esperaba algo más de resistencia – dijo Utena de forma seductora y dominante mientras jugaba con su fusta – pero veo que solo sabes alardear… Anciana.
– Maldita… – Inko sabía que no podía caer aquí, ya que tenía demasiadas cosas en riesgo.
– Sin embargo… – inesperadamente, Inko sintió algo incómodo…
BOING!
– ¡¿?! – la villana, repentinamente, comenzó a jugar con su pecho – ¡¿Qué mierda crees que…?! ¡AHHHHHHHHH!
Sin embargo, recibió otra descarga eléctrica directamente de la mano con la que la villana le manoseaba.
– Tch, Tch, Tch, eso no se hace… – Utena, de alguna manera, se sentía muy bien al haber esto, comenzando a masajear los pechos de la Vigilante por la espalda, cuya figura femenina era resaltada por sus prendas ajustadas – La diversión apenas comienza…
ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡AHHHHHHHHH! – tras susurrar aquello, Utena volvió a lanzar una nueva descarga eléctrica, causando que Inko deje de hablar y grite al sentir como la electricidad recorría su cuerpo, paralizando sus músculos y haciendo que su concentración se pierda. Impidiendo que ella use su Quirk.
Sin embargo, la villana solo se lamía los labios al masajear suavemente el busto de la Vigilante, amasando cada una de las tetas como si fueran masa para pan, suaves, elásticas y de buen tamaño.
– Juro… que voy a… ¡AHHHHHHHHH! – Inko ni siquiera podía hablar al sentir como la villana había tirado de sus pezones antes de recibir otra descarga.
– Shhh, no arruines el momento, querida – dijo Utena fuera de sí mientras su mano derecha, aun con el fuete, masajeaba el pecho del mismo lado. En cambio, su izquierda comenzó a recorrer el abdomen de la Vigilante, yendo de arriba a abajo antes de acercarse a su entrepierna y…
ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡AHHHHHHHHH! – Inko recibió otra descarga que le impidió moverse para cerrar las piernas, haciendo que la mano de la villana Súcubo llegué hasta dicha zona prohibida, comenzando a masajear suavemente la entrepierna de la vigilante.
– Dime, ¿No te sientes mejor? – dando pequeñas descargas con su nuevo poder, Utena comenzó a jalar el pezón derecho de Inko, a la par qué, con sus dedos, rozando delicadamente las yemas de estos sobre el pantalón de la entrepierna de la Vigilante, ignorando completamente que era la madre de su amado.
– No… deja… – la voz de Inko había pasado de una fiera sedienta de sangre a una gatita indefensa – ¡Ah~! ¡No~!
Sin embargo, Utena estaba desatada, ya que incluso tuvo la osadía de introducir su mano izquierda en el pantalón de la Vigilante, comenzando a masajear suavemente su entrepierna mientras Inko trataba de resistir como podía.
Pero, desgraciadamente, su enemiga era una sádica.
– Dime… que pasa si yo oprimo aquí… –
– ¡Ah~! ¡No… ese lugar~! ¡Ahh~~~! –
Utena, sonriendo con lujuria, metió sus dedos de su siniestra en la entrada de Inko, haciendo que la Vigilante contenga el gemido lo más que podía. Pero…
– Y hago esto… –
ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡AHHHHHHHHH! –
ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡Jajajaja! ¡¿Se siente bien, no?! –
ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡AHHHHHHHHH! –
ZAP, ZAP, ZAP!
– ¡Jajajaja! –
Utena reía mientras sus manos, envueltas en electricidad, comenzaron a acariciar y a entrar en el interior de la Vigilante, sin dejar descansar a la pobre, quien simplemente se encontraba totalmente dominada por su adversaria, quién era, prácticamente, la encarnación de la depravación total.
Aunque, a la distancia, y desde un lugar seguro, Venalita miraba esto, mostrándose sorprendida por como, ahora mismo, Utena parecía comprender más su poder al grado de lograr usar su propio maná de forma algo… creativa.
Por decirlo menos.
– No hay dudas, ese mocoso tiene demasiada influencia en su corazón – Venalita sabía que Izuku amaba a Utena y ella a él. Sin embargo, sus límites parecieron romperse tras ver a Izuku en aquella armadura siniestra – al parecer, al ver al mocoso de Izuku enfrentarse a todo lo que creía, incluso yendo contra su naturaleza heroica y sus amados héroes, sumado con el aumento de maná que le di, hicieron el caldo de cultivo perfecto para que Utena no solo rompería sus propios límites, sino también aumente su poder… incluso llegando a dominarlo en cierta medida.
Venalita simplemente siguió observando como Utena siguió con su tortura, haciendo que la Vigilante termine por simplemente recibir descarga tras descarga, mientras la villana simplemente la manoseaba de forma indecorosa y prácticamente depravada.
Sin embargo, la cosa con el monstruo planta no era diferente a esto…
De hecho, era peor.
Momentos antes.
– ¡Hya! –
– ¡Ora! –
Magia Magenta y Hawks, usando sus habilidades de combate cercano, fueron directamente contra la planta hedonista, quién simplemente se rió ante el asalto directo.
Con lanza en mano, cuya punta irradiaba un aura rosa neón, Magenta se dirige por la derecha, mientras Hawks, armado con una pluma larga y otra más corta, fue por la izquierda, con la esperanza de que ambos logren podar a la criatura cuánto antes.
Sin embargo.
KACHIN!
Era más fácil decirlo que hacerlo.
– ¡¿Qué?! –
– ¡Imposible! – Magenta no podía creerlo.
Los cortes de ambos fueron bloqueados fácilmente por las vides espinosas que la planta poseía en sus brazos, rodeando estas con un aura oscura similar a la de su creadora. Haciendo que ambos, héroe y chica mágica, retrocedan lo suficiente para qué, desde arriba, Sulfur llegase con una patada de hacha descendente.
– ¡Toma esto! – exclamó antes de conectar su ataque a la rosa en la cabeza del monstruo.
KACHIN!
– ¡Fufu! – sin embargo, la maldita hiedra súcubo había hecho que las zarzas en su espalda se movieran al frente, logrando bloquear el ataque.
WHIP, WHIP, WHIP!
– ¡Aght! –
PUM!
– ¡Sulfur! – rápidamente, las zarzas en sus brazos apresaron a la chica mágica amarilla y, al instante, la había incrustado en el suelo.
– ¡PUAJ! – la pobre chica incluso había escupido algo de sangre por el ataque.
CHOP!
Sin embargo, Hawks, en un movimiento circular, logró cortar el látigo que retenía a la niña, siguiendo la línea de las vides mientras cuál Beyblade, cortaba y rajaba liana por liana, zarza por zarza, que la hiedra viviente enviaba para acabarlo, hasta llegar a dónde la criatura mágica. Esperando poder, de un tajo, cortarle la cabeza y, de un movimiento…
KACHIN!
– ¡Oh, vamos! – estuvo a punto de lograrlo, si no fuera por el escudo de hexágonos que bloqueó el filo de la pluma larga, haciendo que la planta poseía riera al ver lo fútil de su ataque – ¡Eso es trampa!
STAB!
– ¡Gagh! –
– ¡No, Hawks! – Magenta, quien fue a liberar y curar a Sulfur, observó como aquella planta viviente, en su mano derecha, había hecho crecer una especie de rosa de la cual, inesperadamente, había emergido una liana más delgada y fina, rodeada por un aura lo suficientemente intensa para verse a la distancia.
Misma con la que había apuñalado al héroe en el costado izquierdo.
– Esto no… – rápidamente, y en su mano izquierda, el héroe tomó su pluma más corta y, cambiando el filo hacia abajo, trató de apuñalar el pecho de la mujer planta – ... ¡Me detendrá!
KACHIN!
– … Carajo – maldijo al ver el mismo resultado, una barrera mágica que había bloqueado fácilmente el ataque.
¡TAP!
– ¡Aght! –
DOOOM!
¡CRACK!
RATTLE, RATTLE, RATTLE!
STAB!
– ¡AHHHHHHHHH! – Rápidamente, y de un movimiento fluido y ágil, la hiedra viviente había tomado al héroe por el cuello antes de incrustarlo en la tierra. Momentos antes de envolverlo en una especie de capullo de zarzas antes de volver a insertar la "hoja" de su arma en su torso bajo. Moviendo este de forma tortuosa y perversa.
– ¡Allá voy! – Magenta estaba por ir a salvar al héroe emplumado. Pero, repentinamente, Sulfur le detuvo.
– Espera… – dijo la chica mágica amarilla al notar que tenía la atención de su amiga.
– ¡Pero…! – la chica rosada, por su parte, quería ir y salvar al héroe. Aunque, su amiga, señaló al frente.
– mira… – fue lo que dijo antes de…
STAB, STAB, STAB!
STAB, STAB, STAB!
Decenas de plumas fueron guiadas directamente hacia la mujer planta antes de ver cómo estás rozaban al monstruo desde distintos ángulos, yendo y viniendo, girando y cortando de forma más que coordinada, rápida y certera.
KACHIN, KACHIN, KACHIN!
KACHIN, KACHIN, KACHIN!
Pero, desafortunadamente, obtenía el mismo resultado. Aquel monstruo parecía estar irradiado en magia oscura lo suficientemente poderosa como para bloquear los ataques de ambas chicas mágicas y del héroe como si nada. Era como si un mosquito quisiera atravesar el blindaje de un tanque Tiger con una sola pata.
Sin embargo… la dama de plantas cometió un pequeño error.
SLASH!
Aquel héroe no era la única amenaza presente.
La planta Súcubo había olvidado a la chica Magenta, quién, al ver cómo el héroe número 3 necesitaba ayuda, no dudó en lanzarse contra ella, aumentando el filo de su arma con su maná al grado de alargar está lo suficiente para cortar, de un tajo, a la hiedra malvada justo por la mitad de su torso, con todo y su arma, dejando un arco de aura rosa neón perfecto tras aquel corte horizontal. Esperando haber acabado con aquella criatura maligna de una vez por todas.
WHIP, WHIP, WHIP!
– ¡¿Eh?! – sin embargo, nada más lejos de la realidad.
Magenta exclamó con sorpresa al ver cómo las vides de aquella mujer planta se habían extendido desde ambas partes de su torso, justo por donde la había partido, arremolinando cada una de ellas hasta terminar por unirse nuevamente en un solo ente, sonriendo con suficiencia antes de que más zarzas fueran a por la chica mágica rosada.
– ¡Muévete! –
CRASH!
– ¡No, Sulfur! – exclamó Haruka al ver cómo Kaoruko le había empujado antes de crear una barrera protectora color amarillo limón. Misma que se quebró al instante en que las zarzas impactaron sobre el escudo, traspasando este mismo y, por ende, envolviendo a la chica mágica amarilla, impidiendo que haga cualquier movimiento.
– ¡Aguanta, voy a…! –
– ¡No, espera! – Hawks trató de advertirle algo a la niña con la lanza, pero fue demasiado tarde.
– ¡Wahhh! – antes de siquiera poder reaccionar, las zarzas y vides de la criatura le habían envuelto también a ella, soltando su arma, la cual se desvaneció en una estela de luces rosadas al tocar el suelo – ¡Ughht! ¡Esto… duele!
– Y mucho… ¡Ught! – Sulfur compartió el sentir de su amiga al ser ambas aprisionadas en las zarzas de aquella criatura endemoniada.
– Fufufu… – rio la hiedra malvada por lo bajo mientras volvía a retomar su forma original, desvaneciendo todo rastro del corte anterior dado por Magenta, siendo así que tanto en ella como en sus "ropas"... ¿O serían sus "hojas"?, realmente era confuso, se habían regenerado, dejándola perfectamente intacta.
– ¡Oye, abono de asno! – la mujer planta notó a Hawks en el suelo, buscando algo en su bolsillo izquierdo mientras se arrastraba fuera del cráter dónde estaba. Había usado sus plumas para liberarse – ¡Sí, te hablo a ti, pestilente saco de pus!
– ¡Grrr! – al parecer aquellas palabras no fueron del agrado de la criatura mágica. Pero Hawks siguió con lo suyo.
– Sí quieres dañarlas, tendrás que pasar primero sobre mí ¡Pestilente maleza de segunda! – dijo antes de mostrar un objeto en su mano izquierda.
WHIPLASH!
– ¡! – Sin embargo, antes de activar su propio dispositivo mágico. Aquella planta viviente había usado su látigo-espada y, de un corte… – ¡GWAAAAAAAHHHHHHHH!
– ¡No! – Magenta gritó con horror mientras Sulfur no podía creerlo.
Esa criatura le había cercenado parte de la mano izquierda al héroe. Haciendo que tres de sus dedos salgan volando y, aunado a sus heridas, el héroe no pudo hacer nada más que caer de rodillas, usando muchas de sus plumas para tratar de detener el profuso sangrado, tanto de su mano como de la herida en su torso. Dejándole prácticamente indefenso.
– Ahh~ – fue entonces que la criatura comenzó a abrazarse con excitación y a gemir con cierto tono de pervertida mientras el pobre de Hawks agonizaba en el suelo – ¡Mmmm~! – incluso se llevó las manos al rostro para cubrir su sonrojo antes de sonreír de la forma más lasciva y depravada posible.
– Genial… otra… pervertida ¡Gagh! – dijo Sulfur antes de ser prácticamente exprimida por las vides a su alrededor.
– ¡¿Por qué… es más… fuerte?! ¡PUAJ! – Magenta también se quejó antes de escupir sangre, esta cosa era demasiado poderosa, incluso para ambas.
Sin embargo, en el suelo, sangrante y humillado, Hawks miraba con recelo a aquella criatura. Pensando también en varias cosas.
– Esa hiedra no es igual a la de antes – pensó al ver cómo aquel monstruo parecía disfrutar de la sangre que ambas chicas junto a él habían derramado – algo no está bien aquí, pero… ¡! – fue entonces que recordó cómo aquel diablillo había salvado a la niña súcubo, aquel impulso de energía…– ¡Eso es! ¡Esa cosa también es producto de aquella descarga!
Eso tenía sentido, y explicaba porque el monstruo de ahora era más inteligente y con intenciones más claras y objetivas.
– Esa cosa no es un simple peón sin cerebro – se dijo al ver cómo se acercaba a las chicas mágicas con bastante excitación – esa cosa… es consciente de su propia existencia…
Era una entidad mágica, hecha y derecha.
WHIP!
Sin embargo, Hawks sintió un escalofrío al oír el látigo que tenía la maldita criatura ser agitado en el aire, más al ver cómo aquella cosa se lamía sus propios labios con lujuria. Como si meditase de qué forma va a torturar a todos.
– No te… atrevas, tú… ¡Hmmpp! – más vides emergieron del suelo y rodearon al pobre rubio, cubriendo incluso su boca a la par que las espinas en las zarzas crecían lentamente junto al grosor de las mismas. Por lo que Hawks comenzó a sentir las espinas penetrar alrededor de su cuerpo – ¡HMMMMPPPPP!
– FUFUFU~ – exclamó la criatura mágica con una sonrisa sádica y perversa al oír los gritos de agonía, ser silenciados por sus vides, excitándose más al ver el rostro aterrado del héroe. Esos ojos de absoluto horror y desesperación.
WHIPLASH!
– ¡HMMMMPPPPP! – la maldita criatura había agitado muevan su arma contra el rostro del héroe, sintiendo este como su costado derecho ardía mientras sentía una agonía punzante en su ojo.
O donde debería estar su ojo.
– ¡No, Hawks! – Magenta miró con horror como el héroe número 3 había sido prácticamente derrotado y humillado, sin posibilidades de ganar esta pelea. Y, ahora mismo, estaba por convertirse en el juguete personal de esta cosa.
– ¡Juro que voy a matar a esos dos! – Sulfur, por su parte, aún quería combatir, quería luchar y pelear hasta su último aliento – ¡En cuanto salga de ésta, te voy a…! ¡Mmmm!
Antes de que termine su amenaza, la planta humanoide tomó a Sulfur por la mandíbula, presionando sus mejillas con su mano derecha mientras acercaba su rostro hasta quedar frente a frente con la rubia, aunque ésta no parecía intimidada ni de lejos. Sino todo lo contrario.
Sulfur quería tener ahora mismo los ojos láser de All Might, pues si las miradas mataran, ella ya hubiera desintegrado a esta maldita de un golpe. Sin embargo, ella no podía usar aquella forma sin comprometer su identidad de por medio.
– Fufu~ – dijo la planta de forma asquerosamente antes de hacer algo inconcebible y totalmente aberrante.
– ¡¿Qué estás…?! ¡Detente! – Kaoruko sintió cómo, por su mejilla, la planta pervertida había pasado algo similar a su lengua mientras dejaba una especie de sustancia similar a la savia por todo el costado de su rostro – ¡Es tan asqueroso! ¡Hmp!
Sin embargo, la criatura mágica le tomó nuevamente del rostro y comenzó a pasar su dedo pulgar sobre los labios de la rubia, comenzando a acercar su rostro lentamente, mientras la pobre de Sulfur sé mostraba completamente aterrada. Esta cosa iba a…
– No…. – Sulfur quería mover la cabeza para darle un buen cabezazo a la maldita hierba, sin embargo, ésta era endemoniadamente fuerte – No… aléjate… no… – Cada vez más cerca, con aquella sabía viscosa goteando de su boca – yo… yo no… – muy cerca… mientras la cosa que era su lengua salía y rebosaba de esa cosa traslúcida– por favor, no… yo no… no mi primer… – estaba tan cerca, tan cerca de unir sus labios y…
– Detente –
Justo antes de que la criatura mágica lograse su cometido, una voz estridente y absurdamente potente le detuvo. Haciendo que la rubia se quede extrañada por ello.
– Retrocede… ahora… –
Como si fuese un obediente perro, aquella criatura planta hizo lo que se le había ordenado. Alejando su rostro del de la chica mágica mientras retrocedía un par de metros de ella de un salto repentino.
– ¿Pero…. Qué? –
– ¿Qué… qué acaba de pasar? – tanto Hawks como Magenta estaban más que confundidos por el repentino cambio de actuar en la mujer planta.
TAK, TAK, TAK!
SHUUUUUUUUU!
Sin embargo, el sonido de un tacón al andar junto con el ruido de algo ser arrastrado hicieron que todos miren al frente y, con horror, admiren a la culpable de toda esta mierda.
Caminando de forma impasible y arrogante, aquella chica súcubo se encontraba arribando a la escena, a escasos segundos de que la maldita planta logre robar el primer beso de Magia Sulfur. Mostrando un gesto serio ante aquella escena.
Por su parte, la criatura mágica volteó su cabeza, y al ver su ama, señora y creadora caminar hacia ella, arrastrando el cuerpo de la vigilante por detrás del cuello de su abrigo, para luego tirarla como si fuera basura frente a la rosa humanoide.
– Átala, y fuertemente… – Utena siguió caminando hasta estar frente a sus ídolos, ignorando como ambas le miraban con una mezcla de pavor, odio y resentimiento. Mientras qué, detrás suyo, su creación solo cumplía sus órdenes.
– Tú… – Sulfur cambió su mirada de cautela a ira pura al ver a la maldita perra que había creado este desastre.
– Sí, yo… Fufufu – sin embargo, Utena, en su estado actual, poco le importó que ella le dijese o reclamase algo. Aunque, por su parte, Utena no pudo evitar sonreír perversamente mientras los sigilos de sus ojos y cara se asentaron más al ver a dos de sus tres ídolos aquí, frente a frente, totalmente indefensas ante ella.
– Bueno, bueno, qué tenemos aquí… Magia Magenta – la mencionada miró con miedo antes de hipar de pavor al oírle hablar – … Y Magia Sulfur – la mencionada escupió sangre al suelo, mezclada con una flema, sangre y saliva – qué poco cortés…
– ¡Púdrete, maldita miserable perra de mierda! – exclamó la rubia mientras forcejeaba para liberarse de su prisión – ¡En cuanto salga de ésta! ¡Juro que te haré picadillo! ¡A ti y a tu estúpida hiedra hedonista!
Sin embargo, ante la amenaza, Utena no se inmuta.
– Hmmm – dijo Utena mirando con neutralidad a la rubia – Ya veo…
SLAP!
– ¡Sulfur! – Magenta solo pudo gritar con pánico al ver cómo la tipa súcubo había usado su fusta para golpear la mejilla derecha de la rubia, quién se sorprendió al hacer esto.
– tú… – Sulfur miró con lágrimas de rabia y cólera a la maldita, mientras su rostro se inflamó en aquella zona donde dio el golpe.
Aunque eso solo hizo que Utena sonría de forma satisfactoria. Comenzando a jugar con su fusta mientras tarareaba algo.
– bien, bien, ahora dime, querida – se dirigió a la criatura planta detrás suyo – ¿Qué es lo que ibas a hacerles? – Más como un pedido, fue una orden, sin embargo, la mujer planta simplemente comenzó a temblar de la emoción y se acercó a Utena, dando saltitos como niña de preescolar emocionada por algo, solo para susurrarle algo en el oído.
Al instante, lo que sea que le haya dicho la planta pervertida, hizo que los sigilos de su rostro se afilen aún más, a la par de que otros más aparecen junto a su sonrisa que ya empezó a preocupar a las 2 chicas.
– Hmp… – la voz de Hawks se hizo presente, haciendo que Utena mire a dónde estaba, notando cómo su estado era deplorable.
– oh, cierto, me olvidé de ti – dijo mientras pasaba de largo al héroe agonizante, era una suerte que sus plumas hayan detenido el sangrado, pero sabe qué, una vez se libere, estará al borde de la muerte – en fin, no me interesas…
Fue entonces que la niña Súcubo recordó algo y miró a la vigilante ahí atada, siendo así que ella miró a la mujer planta antes de ordenarle…
– En cambio… ellas 2 son mías, querida… – Utena extiende su mano y, al instante, su creación no dudó en arrodillarse de forma sensual y lujuriosa mientras dejaba que su ama y señora metiera los dedos de su mano en su boca, permitiéndole incluso lamer un poco la mano de esta mientras Magenta y Sulfur miraban con asco aquella escena.
El grotesco sonido de la boca de esa cosa junto a todo el chasquido de la saliva o lo que sea que fuese lo que escurriera de su boca hicieron que ambas chicas se sientan extremadamente incómodas, llegando incluso a tener por algo más que por su vida.
Fue entonces que la mano y los dedos de su Creadora y maestra entraban y salían de la cavidad de la criatura, haciendo que la misma gimiera de forma erótica y sensual, entrando y saliendo mientras hacían aquel ruido asqueroso y nauseabundo, cada vez que ella hacía esto, tanto Sulfur como Magenta estaban más y más preocupadas.
Sin embargo, aquella asquerosa función no duró mucho ya qué, al sacar la mano de su boca, ésta se encontraba cubierta por una especie de viscosidad naranja, translúcida y brillante, muy similar a la savia de los árboles.
Al instante, ambas chicas entraron en pánico al ver gotear esa especie de… ¿Sabía? ¿Jalea?
– ¿Qué estás planeando, maldita perra? – Sulfur pregunta tratado de mostrar su colérico semblante, pero fallando por sus forcejeos, siendo así que algo en su mente, cuerpo y alma le gritaban consignas diciendo que no debía dejar que esa cosa, sea lo que sea, toque su cuerpo.
Ni una jodida gota.
– ¿Qué es eso? – Magenta, dulce e inocente, por su parte, había cometido el peor error en esta situación. Haciendo que la villana ría por lo bajo antes de ir hasta ella, desapareciendo su fusta en una nube de motas de brillo púrpura oscuro – ¿Qué piensas hacer con eso?
– Realmente quieres averiguarlo, ¿Cierto? – Utena empezó a acercarse a ella, mientras comenzaba a frotar el néctar de su creación entre sus manos de forma más que pausada, seductora y sensual, no sin antes ordenarle a su Monstruo, sin voltear: – ocúpate de la anciana de ahí… vuélvete poco loca con ella sí quieres, no me importa…
– ¡¿Pero qué estás diciendo?! – Magenta temía por aquella vigilante, más al ver las capacidades de aquella criatura mágica que les había derrotado sin problemas – ¡¿Por qué harías eso?!
– oh, dulzura… – Utena sonrió al estar más que cerca de la chica mágica rosa, notando ésta última una mirada de locura y rencor en esos ojos amarillos brillantes y siniestros, tanto, que la propia Haruka podía ver la maldad y el odio en estos – Ni creas que se olvidó que esa perra casi me mata al arrojarme un puto pedazo de suelo encima…
– Pero… ¡Hey! – antes de siquiera poder terminar, las vides que rodeaban a la chica se soltaron y la apresaron por cada uno de sus miembros, aprisionando así sus brazos y piernas para luego hacer que la pobre quedé en una posición más que comprometedora. Pues sus brazos ahora estaban a su espalda y sus piernas se encontraban prácticamente abiertas.
– oh, pero qué hermosa vista – Utena se deleitó mientras veía muy bien el panti blanco de la chica, sintiendo está una vergüenza total al ser expuesta de esta forma tan humillante y depravada.
– No, no mires, yo… ¡Ah! – Antes que Magenta pusiera decir algo más, siente un escalofrío al sentir como una de las manos de la súcubo, empapada en esa cosa, se había movido debajo de su falda; empezado a frotar con sus dedos a través de la tela blanca de su ropa interior:– ¿Qué estás…? ¡Ah~! – un leve gemido emergió de su voz, tratando de contener la misma sin éxito alguno al sentir un calor bochornoso surgir ahí abajo mientras sentía la viscosidad de aquella sabía ser untada en aquella zona – Por favor… No – temiendo lo peor, Magenta, al borde de las lágrimas, miró suplicante a su enemiga, con la esperanza de que se detuviera.
Sin embargo, solo se encontró con una mirada de la más depravada, perversa y lujuriosa posible. Mostrando la completa locura en la que se encontraba su enemiga. Quién solo seguía untando aquella sustancia de por toda su intimidad.
– No te preocupes, mi querida Magenta-chan – la villana rió por lo bajo mientras volvía a mover sus manos alrededor de la entrepierna la chica mágica, pasando sus manos por sobre sus muslos de forma lenta y seductora – a diferencia de mi pequeña creación… a mí me gusta tomarme mi tiempo, Fufufu.
– ¡Ah~, no~! – Utena dijo mientras su mano izquierda pasó a manosear su trasero, masajeando suavemente la tersa y suave piel de la chica mágica, sintiendo está un calor propagarse por cada lugar que aquella villana inspeccionaba de la forma más pervertida y depravada posible – No… ah~...
Utena sonreía con total locura, sintiéndose más que excitada por tener a su merced a una de sus tan adoradas chicas mágicas. Disfrutando el pasar su mano ahora por el vientre de la chica, justo debajo de sus ropas.
– No… no ese sitio… no… – la pobre chica quería cerrar sus piernas, pero las vides con espinas eran más fuertes y le impidieron lograr su cometido – No… basta… – Lentamente, y sin importarle manchar su ropa, Utena comenzó a desabrochar la blusa de su uniforme. Comenzó primero con el botón que estaba debajo de su lazo en su cuello, antes de simplemente agarrar sus ropas y desgarrar estas sin el más mínimo tacto.
Utena sonreía al ver los pechos de la chica mágica rosada ocultarse detrás de un sostén blanco, disfrutando del chillido de vergüenza y piedad que soltó la pelirrosa antes de que ella lograse, con la uña de su dedo índice derecho…
SLASH!
– ¡No! – lograr cortar aquel sostén, disfrutando al ver cómo aquellos dulces y hermosos pechos rebotaban dulcemente. Casi como dos globos de agua de un festival de verano.
– Vamos, querida… – dijo Utena, tomando uno de sus pechos con sus manos rebozando de aquella viscosa sabía, comenzando a manosear a la chica mágica de forma totalmente erótica – apenas estamos calentando motores…
Utena entonces pasando sus manos por sobre ambos pechos, masajeando estos con total depravación, mientras la pobre chica ya tenía lágrimas de desesperación al sentirse bien al ser manoseada y humillada de esta forma tan vil, sucia y vulgar.
– Basta… por favor, detente – entre lágrimas y súplicas, Magenta quiso que la villana le dejé en paz, pero este llanto y lloriqueo solo eran combustible para la depravada villana, quién simplemente siguió untando, aquella sabía viscosa por todo su cuerpo. Masajeando suavemente el vientre, pasando sus manos sobre sus costillas, deslizando estás en su espalda, haciendo que la pobre arquee la espalda al sentir el calor, subir con cada manoseo, cada roce y cada toque que tenía con aquella sustancia.
Utena, entonces, se concentró en sus pechos nuevamente antes de masajear estos con total depravación para luego pellizcar la punta de sus pezones, haciendo que la pelirrosa aguante las ganas de gritar por aquel acto de perversión total.
– Hmmm, veo que eres más dura de lo que creía – dijo la villana Súcubo antes de dirigirse hacia su oído y, de la forma más erótica imaginable, susurró a su oído: – eso me gusta en una mujer…
– No soy… una depravada… – dijo Magenta, soportando una torsión en sus pechos mientras apretaba los dientes a la par que saliva salía por las comisuras de sus labios, negándose a ceder ante esta lunática pervertida – No me… vencerás… con esto…
Sin embargo, lejos de sonar como una amenaza, una especie de pseudo resistencia o un símbolo de valentía. Para Utena, esto no fue más que leña para su fuego.
O mejor dicho, gasolina a la hoguera.
– oh, no te preocupes, mi dulce, dulce Magenta-chan… – dijo la villana antes de untar algo, se la sabía en sus manos en el rostro de la chica mágica, – dentro de muy poco, tú cambiarás de parecer, Fufufu…– fue entonces que susurró en su oído ante de sentir cómo las manos de la chica súcubo comenzaron a volver a pasar por sobre todo su cuerpo. Su mano viajó hasta sus caderas, rozando su vientre, su espalda y llegando a su trasero antes de meterse debajo de su falda, masajeando su entrepierna suave y delicadamente antes de llegar ahí y…
La villana, repentinamente, saca su mano de debajo de ella de sus pantis antes de dejar de manosear a la chica, sorprendiendo a ésta última al ya no sentir las sucias manos de la súcubo por todo su cuerpo.
Magenta abrió los ojos lentamente, tratando de decir algo en contra de todo lo que hizo la villana…
BADUM!
Sin embargo, e inesperada, la pobre comenzó a sentir un ardor abrasador que empezó a crecer por todo su cuerpo. Sintiendo como el calor de este se elevaba al punto que ni siquiera ella podría comprender, siendo así que algo en su interior le había comenzado a llenar, algo había cambiado, algo muy dentro de Magenta le agobiaba al grado de no poder contenerlo más.
El éxtasis, la sensación de placer y el sentir de las manos de la villana fueron más que suficientes para qué, finalmente, la pobre de Magenta deje de contener sus gritos y gemidos. Comenzando a retorcerse de tal forma que parecía querer liberarse de las restricciones en sus brazos y piernas, sintiendo la penosa y urgente necesidad de saciar su nuevo sentir, no pudiendo lidiar con esta nueva "picazón" en todo su cuerpo.
– ¡Magenta, resiste! – gritó Sulfur al ver cómo su amiga, la chica más buena y pura que haya conocido nunca, ahora gemía como si estuviera teniendo su primera vez. La pobre de Kaoruko no podía lidiar con aquella escena que presenciaban sus ojos – ¡No dejes que te domine! ¡Por favor!
– ¡Ahh~! ¡Ahh~! – Haruka, por su parte, solo podía oír ecos a su alrededor. Su mirada era vidriosa y, pese a no sentirlo, saliva, corría por la comisura de sus labios. Veía borroso todo a su alrededor, pero solo había una cosa clara… – Esto es… esto es…
– Magenta… –
– ¡ES INCREÍBLE~! – ya no había marcha atrás – ¡SE SIENTE BIEN, DEMASIADO BIEN!
Hawks solo podía ver con horror como aquella villana había logrado mancillar a aquella niña. Mientras que Kaoruko solo podía llorar al ver cómo la que había considerado como su mejor amiga ahora mismo parecía una perra en celo cuya propia entrepierna se llenaba de sus jugos debido al éxtasis en el que ella se encontraba. Los gemidos y los gritos crearon una cacofonía de depravación y humillación total y absoluta. Mientras la autora intelectual de aquel perverso acto…
– ¡Fufufu! – simplemente disfrutaba de su obra. Observando cómo la pobre chica mágica hacía gestos y mostraba rostros que nunca nadie habría visto siquiera jamás – ¡FUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
Nadie salvo la propia Utena.
– ¡Sí! ¡Mira ese rostro! ¡Ese dulce y bello rostro! – gritó con éxtasis al verla en esa forma – esa expresión de éxtasis y desesperación…. – se abrazó a sí misma mientras se retorcía, sonriendo de forma triunfante y depravada – ¡Es simplemente magnífico! ¡Jajajaja!
– ¡Estás enferma, maldita! – Sulfur gritó en desesperación, deseando que todo esto fuera una simple y mera pesadilla – ¡Me oyes! ¡REALMENTE ENFERMA!
Sin embargo…
– Oh, pero esto no ha acabado, querida Sulfur – dijo la chica súcubo mientras se lamía los labios, mirando directamente a la rubia, quién, al instante, sabía que era lo que venía.
–¡No, aléjate! – las lianas marrones a su alrededor se retorcieron e hicieron que sus brazos queden por encima de su cabeza, mientras sus piernas fueron aseguradas por los tobillos, dejando a la pobre más que expuesta – ¡Te matare si intentas algo, perra! ¡¿Me oíste?!
Sin embargo, no importaba cuanto grite o lance amenazas, Sulfur sabía que estaba en una situación prácticamente ineludible. Más al verla acercarse con su látigo en mano, el cual apareció en un destello de brillos púrpuras.
– Oh, descuida, cariño… – Utena se lamió los labios nuevamente, mientras el aura en su látigo se hacía más intensa con cada paso que daba – en tu caso, te tengo algo muy especial, fufu…
Es entonces que ella, Utena, alzó su mano derecha, la cual estaba envuelta en la misma aura y…
SCRATCH!
– ¡! –
– ¡Jejeje! –
Sonriendo, y de un zarpazo, Utena había arrancado la ropa de Magia Sulfur, desgarrando toda la parte frontal desde el cuello de su blusa hasta la falda en su cadera, dejando tan solo un panti verde pastel con un gatito estampado en estas.
– ¡No! – Sulfur forcejeaba para tratar de liberarse, pero era inútil. Las vides en sus piernas y manos se duplicaron, asegurando más su agarre e impidiendo que la rubia se libere – ¡No me mires! ¡No!
– Tch, Tch, Tch, esto no está bien, querida Sulfur-san – dijo Utena mientras miraba a la chica de pies a cabeza, mirando que tan solo tenía una ligera y poco notable, por no decir inexistente, copa A. Riendo al ver lo poco desarrollada que estaba la pobre y avergonzada chica – Y pensar que la más ruda y fiera de las chicas de Tres Magia tendría tan… poco valor como mujer…
– ¡Cállate! ¡No eres quien para hablar de ello! – Sulfur, lejos de tener su tono de voz prepotente, gallarda y orgullosa… ahora sonaba como una damisela en apuros más del montón. Haciendo suspirar a la súcubo en el proceso.
– que remedio, pensaba usar la sabía libidinosa de mi querida Fleur d'amour… – Utena negó con la cabeza, pero no sonaba para nada desanimada ni molesta de lejos. Sino todo lo contrario – pero creo que esto otro vendrá bien contigo… – Utena, repentinamente, dió un gran salto hacia atrás, causando algo de confusión en Sulfur.
– ¿Qué es lo que vas a…? –
WHIPLASH!
– ¡! –
Fue todo tan rápido que Sulfur no lo sintió hasta qué, segundos después…
– ¡AHHHHHH! – el ardor invadió su cuerpo mientras una marca rojiza de una línea perfecta apareció cruzando desde su costado izquierdo hasta su clavícula derecha, siendo ésta prácticamente visible.
Sin embargo, al sentir aquel dolor, Kaoruko solo pudo gritar de agonía al sentir como aquella línea de ardor se extendía por su cuerpo, dejando aquella marca sobre su piel.
Sin embargo…
WHIPLASH!
– ¡AHHHHHH! – Una segunda marca apareció tras la primera, esta vez desde su costado derecho hasta su cadera. Sintiendo el ardor a instantes de escuchar aquel sonido. Mientras Utena simplemente sonreía con locura al ver cómo la chica mágica más ruda y marimacha de las tres era prácticamente una simple y mera conejita, la cual, ahora mismo, ha de torturar y humillar para su propio deleite personal.
– Veo que esto funciona bastante bien, ¿No crees? – Utena, tomando firmemente su propia fusta, está brilló de forma espeluznante antes de que la pelinegra agite el mismo, extendiéndose este a una distancia absurda antes de justamente…
WHIPLASH!
–¡AHHHHHH! – rozar la mejilla derecha de Sulfur, causando un corte superficial lo suficientemente profundo para que una pequeña gota de sangre se asome y corra por lo largo de la línea, haciendo sonreír a Utena al ver cómo la chica rubia pasó de ser una fiera leona sedienta de venganza a un simple gatito asustadizo – Por… por favor… no…
– ¡Ow! Veo que estás arruinando… –
WHIPLASH!
– ¡AHHHHHH! –
– ¡NUESTRA PEQUEÑA DIVERSIÓN! –
WHIPLASH!
WHIPLASH!
WHIPLASH!
WHIPLASH!
WHIPLASH!
– ¡AHHHHHH! ¡NO! ¡AHHHHHH! ¡BASTA! ¡AHHHHHH! ¡PIEDAD! ¡AHHHHHH! ¡POR FAVOR! ¡AHHHHHH! – Kaoruko gritaba de dolor, pidiendo clemencia ante la tortura de la chica Súcubo, la cual simplemente hizo oídos sordos y simplemente siguió agitando su látigo.
Una…
WHIPLASH!
Y otra…
WHIPLASH!
Y otra vez…
WHIPLASH!
– ¡Vamos, vamos, vamos! – Utena estaba prácticamente extasiada, pues había comenzado a disfrutar realmente de su verdadera naturaleza sádica. Abusando no solo de dos de sus celebridades favoritas en todo el mundo.
Sino estando plenamente consciente de todo ello.
Y eso, a Venalita, quién simplemente miraba a la distancia…
– Excelente… todo está saliendo muy bien – le convenía perfectamente.
Siendo así que el duende miró hacia arriba y vio simplemente a una serie de llamaradas doradas aparecer en medio del cielo, en lo más alto del firmamento. Llenando de luz la ya temprana noche que había comenzado a oscurecer todo el lugar.
– Creo que él no tardará mucho en terminar allá arriba – siendo así que miró un reloj que había sacado de su espalda, mismo que tenía la forma de su propia cara, aunque más pequeña – Ya va siendo hora de que prepare todo en casa…
Venalita aún tenía trabajo qué hacer. Y claro, todo estaba saliendo casi como él lo quería.
CLASH!
CLANK!
SLASH!
STAB!
CLANK!
KACHIN!
SLASH!
Mientras Utena se encontraba en un frenesí de tortura y depravación, Izuku, por su parte, se encontraba aun combatiendo en el aire contra su enemiga. Pues Magia Azul había demostrado ser la más fuerte de las tres chicas mágicas al darle un enfrentamiento digno de ser filmado, pues ambos combatientes se encontraban prácticamente igualados en habilidad y técnica.
Mientras Izuku bloqueaba un corte, de detrás suyo había dos saetas de hielo que se dirigen hacía él, solo para que Azul rompa el forcejeo antes de alzar vuelo y tomar una distancia segura, acto seguido, Izuku rompió una de aquellas espadas antes de tomar la otra y lanzarla hacia la chica mágica, quién invocó una segunda espada antes de romper su propio proyectil, yendo directamente hacía el caballero negro, quién simplemente interpuso su arma antes de que aquel corte en X lograse darle, reanudando el forcejeo antes de que Izuku, en un artero ataque, ceda ante la fuerza de su adversaria, girando sobre sí mismo hacia la derecha de Azul con la finalidad de dar un tajo horizontal, mismo que fue bloqueado por la chica mágica quién, al lograr evitar el corte, no pudo evitar ser lanzada hacia atrás debido a la potencia de su enemigo.
– Es demasiado fuerte – pensó al ver cómo el desgraciado seguía como si nada – necesito a Magenta y Sulfur para derrotarlo o si no…
– ¡MUÉVETE, NIÑA! – la voz de Endeavor alertó a la chica mágica, quién miró detrás suyo una especie de bola de fuego yendo en dirección suya.
– ¡Carajo! – al no poder entender de dónde venía el ataque, Azul optó por dejarse caer hacia abajo antes de retomar el vuelo solo para ver al orbe llameante de un color dorado intenso abrirse en un par de alas de par en par, tan grandes como una avioneta mientras los restos de aquel orbe llameante se envolvieron a sí mismos antes de tomar la forma, en cuestión de segundos, de una enorme ave.
La intensidad del calor en las llamas de aquel ataque era tal que la segunda espada de hielo de Azul se vio prácticamente derretida en agua antes de ser evaporada en cuestión de segundos antes de ver cómo la hoja de su varita también se evaporaba.
Sin embargo, aquel ataque iba dirigido hacía el infame demonio oscuro que había pasado a joder todo este día.
– Eso… no es bueno – dijo Izuku antes de ver lo inevitable…
FLUSH!
BOOOOOOOM!
– ¡¿Pero qué diablos?! – Azul tuvo que retroceder antes de ver cómo una intensa explosión de llamas doradas había aparecido tras impactar contra el villano, observando como las brasas se aglomeraban alrededor de otro orbe de fuego, rodeando a su enemigo quién, tras recibir aquel impacto, se mantenía humeando y con algunas partes de su armadura algo chamuscadas.
Sin embargo, el sujeto aún estaba prácticamente entero y sin mucho daño.
– Así que ahora sí vas en serio… – dijo el villano oscuro en medio de aquella "jaula" de llamas doradas – … Endeavor…
El héroe número 2 se elevaba por el aire con parsimonia, envuelto en una armadura dorada que resplandecía de forma incandescente, como si la propia armadura estuviera al rojo vivo pese a lucir de oro brillante.
Un par de guanteletes dorados enormes que brillaban sobre adornados con llamas doradas así como guantes con líneas de color naranja en el dorso. Botas doradas hasta las pantorrillas formadas con placas doradas, con un par de llamaradas brillantes que salen desde detrás de sus pantorrillas y de debajo de sus suelas blancas, mismas que le mantenían en el aire con total seguridad.
En su cadera, se encontraba un cinturón dorado con una especie de capa hecha de una especie de llama dorada que asemeja un faldón y se quema en el borde. Mientras qué, en el pecho del mismo, se encontraba un peto de color metálico dorado en forma de la cabeza de un toro cuyas astas se unen a sus enormes hombreras mientras qué, en su espalda, una enorme bola de fuego ardía creando una llama brillante e intensa. Manteniendo aún su traje azúl aunque, gracias a las llamas doradas, le daban una especie de brillo tornasol que daba la apariencia de tener todos los colores del arcoiris, dándole al héroe una apariencia onírica, mística y misteriosa.
Sin embargo, lo más llamativo era que el "visor" dorado que usaba como máscara terminó por cambiar a ser un color dorado que brillaba de forma intensa y llamativa. Mostrando, en un gran contraste, su intensa mirada llena de confianza, seguridad, ego y arrogancia.
El héroe número 2 se encontraba sonriendo de forma siniestra y arrogante, como si tuviera la clave para resolver todo esto.
– ¿Qué? ¿Sorprendido de verme? – se burló Endeavor tras reír un poc o– Dime, gusano, ¿Acaso creíste que All Might era el único con un Armamento contra ustedes? – Endeavor, con ambos puños incandescentes, presumiendo de su nueva forma.
Sin embargo…
– ¡¿Pero qué mierda está pasando?! – por dentro era otra cosa – Esperaba que solo All Might tuviera ese Armamento contra entidades mágicas, es decir, es All Might, ¡¿Pero por qué Endeavor tiene algo así?! ¡Todos saben que él no tiene control sobre muchas de sus acciones! ¡¿Quién fue el idiota que diseñó y le dió esa cosa a alguien como él?!
Sí, por dentro, Izuku era un manojo de ideas inverosímiles y hasta cierto punto verídicas.
– Además, ¿Hay más héroes con ese tipo de armamento? ¿Cuántos hay? ¿Tienen alguna especie de requisitos para ello? ¿Cuáles son y quiénes se los dieron? ¿Dónde los fabrican? ¿Quién diseña esas armaduras? ¿Cómo funcionan? ¿Tienen algún mecanismo mágico o algo así? ¿De qué materiales están hechos? – y… nuevamente, sus murmullos de héroes volvieron – ¡No, Izuku! ¡Céntrate! No es tiempo para tus tonterías de héroes.
Se reprimió rápidamente antes de mirar a su adversario, tomando su postura de villano y retomando su papel antes de responder con sus diálogos de villano.
– … Vaya, y pensar que aún tenías algo así bajo la manga – dijo Izuku de forma misteriosa y críptica – creí que solo All Might tendría algo así solo para él…
– ¡Ja! Me subestimas mucho, imbécil – se jactó el héroe número 2 de forma nada heroica ni mucho menos agradable – creamos estos dispositivos para lidiar con escoria como tú y esa otra zorra de ahí abajo ¿Sabes? – Endeavor notó cómo sus palabras hicieron efecto sobre el villano al ver qué se preocupaba por esa chica súcubo – Sin embargo, la carga es demasiado para una sola persona, así que terminemos con esto rápidamente ¿Quieres?
Espera, ¿Carga?
Izuku, con esa pizca de información, se hizo una idea de lo que pasaba en cuanto a ese "armamento anti magia" que habían usado tanto Endeavor como All Might anteriormente. Haciendo reír un poco a Izuku.
– ya veo, eso puede explicar muchas cosas… – se dijo antes de ver cómo una llamarada dorada nuevamente iba hacia adelante – … je…
Antes de ser envuelto en una explosión dorada que iluminó el oscuro cielo sobre todos, Endeavor, destacando como un sol en el firmamento, reía con locura y goce mientras Magia Azul miraba con cierto miedo la actitud del héroe número 2 del Top nacional.
– Ese poder es demasiado para una sola persona – Minakami Sayo podía percibir la alta concentración de maná contenía en aquel dispositivo que envolvía al héroe en un aura que solo ella y sus compañeras podían percibir – No sé quiénes hayan hecho esas cosas… pero esa cosa es una bomba de tiempo para todos aquí – se dijo al ver cómo el héroe comenzó una serie de ataques de llamas doradas contra el villano, quién simplemente no paraba de recibir ataque tras ataque sin retroceder o intentar defenderse siquiera.
Y eso comenzó a preocupar a la chica mágica.
– Además, ese tipo – miró como el caballero negro, extendiendo sus alas simplemente recibía ataque tras ataque de las llamas doradas de Endeavor. Estallidos de dorado brillante, explosiones y llamaradas eran enviadas una tras otra, pero aquel tipo ni siquiera sé preocupaba por alzar su espada y defenderse.
Era extraño, muy extraño.
– está planeando algo, lo presiento… – Magia Azul no iba a dejar que el tipo de salga con la suya, más al ver cómo lo que era una escuela en una zona urbanizada, ahora era prácticamente un escenario de campo de guerra – Tengo que acabar con esto… y pronto antes de que ese cretino de Endeavor termine por sobrepasarse.
Preparándose para la ronda final, Sayo comenzó a concentrar toda la humedad del ambiente a su alrededor y a enfriarlo mientras un aura gélida y brillante, similar a la nieve, comenzó a rodearla a la par que el aire a su alrededor se enfriaba rápidamente.
Si bien su idea era arriesgada y hasta peligrosa, no tenía de otra más que hacer aquel ataque que podría causar un desastre en toda la zona.
– Solo espero que ese anciano no lo arruine – siguió cargando su ataque mágico mientras Endeavor seguía lanzando llamas doradas al caballero oscuro. Rogando no llamar la atención de este último ya qué, de lo contrario, todo sería en vano y, en consecuencia, aquí ocurriría un desastre.
Más del que ya había.
– un minuto, es todo lo que necesito – se dijo mientras miraba a ambos combatientes por encima de él – solo eso y luego yo…
HEYAAAAAAAHHHHHHH!
– ¿? – Sayo pudo ver cómo Endeavor, al ver que sus llamas no le hacían ni cosquillas al villano, decidió pasar a algo más directo – ese idiota…
Hombres.
Endeavor se lanzó de frente contra el villano, quien simplemente se quedó quieto en medio del cielo sin moverse ni un solo centímetro, recibiendo todos y cada uno de los ataques de fuego áureo que el héroe le lanzaba.
Sin embargo, al ver lo inútil de su ataque, Endeavor tomó sus puños y, tras envolverlos en llamaradas áureas, fue directamente hacía el villano antes de conectar un golpe con la zurda. No sin antes, claro, lanzar un grito de guerra con ello.
– ¡Toma esto! ¡Golden…! – listo para conectar su ataque al ver a su enemigo prácticamente quieto y sin moverse, Endeavor gritó: – ¡... Horn!
Inmediatamente, el fuego que rodeaba el puño de Endeavor envuelto cambió su forma, pasando de ser una mera llama a ser la cabeza de un enorme toro enfurecido el cual impactó directamente contra la hoja del villano quién, en el último instante, tomó su Espada y, usando el lado plano de esta, bloqueó el ataque con facilidad.
Sin embargo, la cosa no acabaría ahí.
– ¡DEYAAAAHHH! – de la espalda y de sus pantorrillas, llamas en forma de estelas de cohetes emergieron para impulsar a Endeavor aún más allá de sus límites, llevando consigo de frente al villano quién se vio sorprendido por el repentino estallido de velocidad. Dejando ambos detrás de sí una estela de arcoiris tornasol que iluminó el cielo, alejando a ambos de la zona escolar y dejando atrás a Magia Azul. Ésta última solamente pudo observar como ambos se iban como un meteoro o una estrella fugaz en el firmamento.
– ¡Dime, mocoso! – dijo el héroe mientras se alejaban de la escuela en el firmamento – ¡Qué crees que le pase a tu novicia una vez los capturen a ambos ¿Eh?!
– No hables… – Izuku no iba a tolerar que Endeavor manche el nombre de su amada, ni mucho menos que se atreva a insultarla sin esperar consecuencias – ¡No sabes nada, Endeavor!
– ¡Jajaja! ¡Sé lo suficiente, imbécil! – dijo el héroe con arrogancia, ego y maldad en su voz – ¡Pero sabes! ¡Una vez termine contigo, iré y tomaré a esa zorrita tuya… y veré si me es de utilidad!
– Tú… – Izuku pensó, por un solo segundo, lo peor que jamás le permitiría que le pase a Utena. No es secreto para nadie lo que ha hecho Endeavor con su familia y toda la mierda de los Matrimonios Quirks. Sin embargo, el solo hecho de ver a su Utena mancillada, torturada y humillada por este monstruo…
– ¡NUNCA LO PERMITIRÉ! –
ZIPZIPZIP!
– ¡¿Eh?! ¡¿Pero qué mierd…?! ¡AHHHHHH! – antes de que siquiera dijera algo más, Endeavor solo pudo ver una especie de resplandor verde antes de sentir una descarga eléctrica y salió disparado y de regreso hacía de dónde salieron.
Girando sin control, Endeavor trató de estabilizarse antes de seguir perdiendo altitud, logrando estos momentos antes de buscar al maldito con la mirada…
ZAPT!
– ¡AHHH! – antes de que un rayo verde impacte al héroe directamente, haciendo que nuevamente pierda el control de su vuelo antes de volver a estabilizarse.
ZAPT!
Solo para recibir otro rayo.
ZAPT!
Y otro…
ZAPT!
Y otro más…
ZAPT!
ZAPT!
ZAPT!
ZAPT!
ZAPT!
– ¡GAHHHHHHH! –
Y luego cinco más que le mantuvieron alejándose y retrocediendo todo lo que había avanzado, regresando nuevamente a la zona escolar antes de que el gran héroe número 2 se logre estabilizar, respirando con fuerza mientras sentía una especie de estática a su alrededor. Con algunos rastros de electricidad verde a su alrededor.
– Ese mocoso… – pese a tampoco presentar daño, el héroe ígneo parecía verse seriamente afectado por aquel ataque. Sin embargo, la duda prevalece: – ¿De dónde rayos salió eso?
– ¿Realmente quieres saberlo? –
– ¡! –
SMACK!
De repente, y por sorpresa, Endeavor escuchó la voz del villano detrás suyo antes de ser golpeado por algo con tal potencia, que el propio héroe salió disparado hacia atrás con tal fuerza que llegó a dónde empezó la pelea inicial.
FLOSH!
Usando sus llamas para detenerse y estabilizarse, Endeavor miró con furia al villano quién simplemente se mantuvo flotando en el aire con sus alas extendidas de par en par.
Aunque, esta vez, no portaba su mandoble de hoja ancha. Sino otro tipo de arma.
Asemejaba a un enorme martillo de guerra absurdamente grande, tanto que sería imposible para alguien sin un Quirk de tipo fuerza el poder cargar siquiera esa arma. Sin embargo, fácilmente podríamos obviar ese rasgo al ver cómo aquella mole era confirmada por una especie de energía oscura de color verdoso iridiscente, a la par que una especie de relámpagos del mismo color se manifestaban en la masa del arma. Como si fuese hecha completamente de energía mágica, oscura y maligna.
Un arma digna de un demonio, sin dudas.
– Ho~, veo que no solo son palabras con ustedes, Emormeeta – dijo el héroe mientras se limpiaba algo de saliva de la boca con la manga antes de ponerse en posición y, de un estallido, manifestar un par de alas de fuego en su espalda, siendo poco más grandes que las de su enemigo, tratando de intimidar con el tamaño y el color tornasol en estas, brillando con todos los tonos del arcoíris, dándole a Endeavor una apariencia similar al mítico Phoenix de las leyendas – ¡VEAMOS QUÉ MÁS TIENES BAJO LA MANGA!
De un aleteo, Endeavor salió disparado hacía el villano nuevamente, alistando en ambos puños su técnica insignia en esta transformación, envolviendo ambos brazos en dos enormes llamas con la forma de las cabezas de toros, anteponiendo ambos brazos de frente en par antes de envolverse también en las llamas doradas con el brillo tornasol.
Sin embargo, Izuku no se inmuta ante esto.
– ¡Prepárate, mocoso! – gritó Endeavor antes de que el fuego áureo a su alrededor se condensara nuevamente y tomó la forma de un toro gigante alado que iba galopando directamente contra el villano – ¡Toma esto! ¡FLASHFIRE! ¡ICARIS HORN!
Resoplando fuego arcoíris, el toro de llamas doradas extendió sus alas antes de bramar como bestia salvaje yendo a por su enemigo.
Sin embargo…
– Patético… – Izuku colocó el martillo de guerra frente suyo y, desde la masa del arma, un orbe de energía eléctrica verde en forma de jaula rodeó la misma antes qué, de esta… – Dark Star…
Endeavor estaba cerca, muy cerca, de impactar contra el caballero oscuro, pero…
– … Jormundgander… –
ZAP!
ZAP!
ZAP!
ZAP!
ZAP!
BZZZZZZZZNNNNNNNNN!
HSSSSSSSSSS!
De su martillo, un rayo emergió y salió directamente por todas partes, igual a los de una tormenta eléctrica antes de condensarse en forma de una gigantesca serpiente hecha completamente de energía eléctrica color verde, misma que engulló, de golpe, al toro ígneo,
– ¡GAHHHHHHH! – Y, por ende, a Endeavor también.
El ataque siguió de largo y, en el cielo, pudo verse aquella enorme serpiente no solo engullendo el ataque de Endeavor, sino también, literalmente, anulando por completo el mismo y, directamente, impactar contra el héroe, yendo éste en picada mientras la propia serpiente le rodeaba antes de impactar directamente contra el suelo de lo que una vez fue el edificio principal de una escuela.
BOOOOOOOM!
ZAP, ZAP, ZAP, ZAP!
Al impactar contra el suelo, la serpiente género un estallido de rayos que iluminaban todo el lugar antes de emerger directamente contra el cielo. Comenzando a concentrarse sobre este nubes negras de tormenta, mismas donde danzaban los relámpagos y truenos verdes mientras qué, lentamente, descendía aquel demonio flotando suavemente en el aire. Mostrando ser mucho más poderoso que el propio héroe número 2 del país.
Es decir, esto era…
– Imposible… – desde el suelo, con las ropas dañadas y con la suciedad en su rostro, el detective Tsukauchi miraba todo este caos con horror, terminando por caer de rodillas mientras un pitido largo y tortuoso estallaba en sus oídos – esto no puede estar pasando…
Miró a su alrededor y aquel pitido ensordecedor no le dejaba escuchar el caos que había en todo el lugar. Héroes tratando de remover los escombros de aquel ataque artero del villano, algunos paramédicos y oficiales heridos, otros prácticamente muertos.
La prensa, como siempre, narrando todo de forma dramática y amarillista mientras algunos tienen el descaro de señalar las víctimas mortales de esta atrocidad, mientras otros trataban de mostrar cómo los héroes tratan de salvar a todos los que podían.
Sin embargo, todos pudieron ver cómo el propio All Might no pudo derrotar a este villano y, ahora mismo, ni siquiera Endeavor con el Magic Changer Prometheus pudo contra ese miembro de Emormeeta.
Esto era absurdo, era ilógico.
Tsukauchi sabía que Yagi no estaba en su mejor forma, sin embargo, este villano, el primer varón al servicio de Emormeeta, era absurdamente poderoso. Tanto que ni Yagi ni Todoroki podrían vencerlo incluso con aquel Armamento contra entidades mágicas.
Viendo como una tormenta se cernía sobre la zona, el detective no pudo más que simplemente caer de rodillas y llorar al ver cómo, en medio de los truenos, rayos y relámpagos, aquella infame figura se alzaba sobre todos, mirando al resto como meras hormigas, objetivos que no podrían vencerlo ni siquiera de chiste.
Y es qué, para este punto, Endeavor… Endeavor era su última esperanza.
Pero ahora…
– Dios… – dijo – necesitamos… un milagro…
Era verdad, no había otra forma.
Aquel villano era simplemente poderoso y nada ni nadie podía hacerle frente siquiera. Recalcando aquello al derrotar a Endeavor con su mejor técnica.
No había lugar para la esperanza, pues sin All Might, ni Endeavor o Hawks siquiera para derrotarlo... estaban perdidos. Ya que no habría nadie que le pudiera hacer frente…
– ¡AVALANCHA! –
¿O sí?
La situación no podía verse peor.
Endeavor había sido derrotado tras ver cómo aquel villano había invocado una especie de martillo gigante con el cual había derribado al héroe, sin inmutarse siquiera, dejando ver sus capacidades físicas inhumanas al usar un relámpago y no estrellas meteoros como anteriormente lo hizo.
La verdad, debían imaginarlo, viendo aquella figura alzarse en medio de lo que parecía ser una enorme tormenta que comenzaba a aparecer en el sitio que una vez fue la academia Arudera, y ahora no eran más que escombros y escombros. Incluso los héroes en la zona sabían que no podían enfrentar directamente a ese villano.
La esperanza parecía totalmente pérdida.
Sin embargo…
– ¡AVALANCHA! –
Naomasa pudo ver cómo, en un instante, como un resplandor en el cielo se convirtió en haz de luz azul iluminó el cielo mientras aquel ataque impacta directamente al villano enmascarado. Quién, aún con su martillo, logró bloquear el ataque.
Relámpagos y truenos rodeaban al villano mientras las nubes negras se arremolinan a su alrededor, concentrándose en generar y canalizar los relámpagos a modo de escudo contra la escarcha que comenzó a formarse alrededor del caballero negro. Cuyo frío comenzó a hacer mella en sus manos, llegando a cubrir con una capa de hielo a aquella arma rápidamente, incluso sus manos comenzaron a entumecerse por el congelamiento al que estaba siendo sometido.
– ¡¿Pero qué mierda está pasando?! – antes, aquel frío no podía ni siquiera hacerle daño, sin embargo, ahora mismo había una especie de rayo gélido que estaba prácticamente por hacer un helado de él mismo – ¡¿Qué pasa con esta magia?!
Sin embargo, alguien más le respondió en aquel momento.
– ¡Hora de la siesta! – esa voz…
– ¡! –
KICK!
SLASH!
CRACK! CRASH!
Antes de que Izuku pudiera responder, una patada en sus costillas fue recibida junto a un corte de una katana en su espalda, haciendo que pierda el control sobre su arma y ésta estalle en una serie de cristales de hielo. Dejándolo a merced de aquel ataque gélido.
Pero, ahí no acabó la cosa.
RATTLE, RATTLE, RATTLE, RATTLE!
Sorpresivamente, una serie de cuerdas endemoniadamente gruesas le rodearon a instantes de recibir de golpe el ataque gélido antes de sentir como, de un tirón, lo habían hecho ir contra el suelo directamente, haciendo qué, por los pelos, el ataque pase de largo, impactando directamente en las nubes de tormenta, dejando apenas una gruesa capa de escarcha sobre él y sobre su armadura, incluso sobre aquellas cuerdas.
Sin embargo, Izuku, en un movimiento rápido, invocó su arma a su lado, haciendo que el arma cayera al suelo y, en cuestión de un solo segundo, él ya estaba libre y con su arma en mano, a pocos metros del suelo, extendiendo sus alas para recuperar altura.
Pero…
– ¡Lluvia torrencial! – en el instante siguiente, un tajo de agua iba directamente contra Izuku, quién usó su arma principal para bloquear el ataque, sin embargo, nuevamente quedó expuesto ante otro corte por la espalda, haciendo que se queje del dolor antes de sentir una patada directamente en la cara, haciendo que caiga nuevamente del cielo.
Sin embargo, Izuku extendió nuevamente sus alas y, en un movimiento de espiral, retomó vuelo antes de ver cómo alguien más se acercaba directamente hacia él.
CLANK!
– ¡Ya no eres tan rudo! ¡¿Cierto?! – Magia Azul había demostrado ser un verdadero dolor de cabeza. Sin embargo, Izuku, apenas, y podía mantener el embate de la chica mágica y de su nueva y extraña arma.
Una katana con el filo de un azul brillante que se extendía de una suba con forma de corazón unida a un mango de dos manos de un color blanco y puro, con una especie de aura gélida qué, inexplicablemente, comenzó a congelar no solo la hoja de su propia espada, sino también sus propias manos. Sintiendo como el frío más extremo que jamás haya sentido, nunca se extendiera por todo su cuerpo con tan solo estar cerca de esa arma.
– No me subestimes… –
CLANK!
– ¡ODIO QUE LO HAGAN! – Izuku, de repente, rompió el forcejeo entre ambas hojas antes de alejarse de la chica mágica y, con su mano libre, cerró su puño para romper la escarcha en todo su antebrazo antes de abrir su mano nuevamente, con un fuego verde intenso en su palma, mismo que tomó forma de orbes verde neón brillantes qué, rápidamente, comenzaron a volar alrededor de su muñeca en una órbita perfecta antes de alzar su mano y ver cómo esos orbes se convirtieron en estrellas meteoros, aunque más pequeñas, ya que eran decenas de estas – Dark Star…
Bajó su mano y, directamente, apuntó a su enemiga y, de esta, las estrellas fueron directamente hacia ella.
– ¡Revolution! – si bien Magia Azul había visto ese ataque antes, ni siquiera se inmutó al ver cómo aquellas estrellas iban directamente hasta ella.
Ya que ahora mismo, no estaba sola.
– ¡Hard Net! –
RATTLE, RATTLE, RATTLE, RATTLE, RATTLE!
– ¡¿Qué?! – Inesperadamente, Izuku pudo ver cómo su ataque fue repetido por aquellos hilos que casi lo capturan. Ya que estos se extendieron alrededor de la chica, creando una especie de red intrincada y aleatoria lo suficientemente gruesa y resistente como para bloquear cada uno de sus proyectiles, estallando estos al impactar contra las cuerdas, como si estás ser lanzadas exactamente para bloquear cada una de ellas, haciendo que ni una sola llegue siquiera cerca de la chica mágica azul.
Sin embargo, Izuku no era tonto porque sabía, por su conocimiento de Otaku de los héroes… quién estaba detrás de esto.
– Así que no solo Endeavor y All Might tienen esos juguetes ¿Eh? – Izuku solo pudo ver cómo, de lo que parecía ser una especie de Glider volador en forma de máquina de coser absurdamente grande con alas a ambos lados, su nuevo adversario hacía aparición en este campo de batalla aéreo – Héroe número 4… Best Jeans…
En efecto, el héroe de los hilos, Best Jeans, había aparecido con lo que parecía ser una especie de brazaletes enormes que asemejan a carretes de hilos en ambos antebrazos, junto a uno más grande detrás de su espalda al lado de dos pares de patas mecánicas con agujas de coser en las puntas y una especie de mecanismo de carrete en cada una de ellas, dándole una apariencia similar a una araña junto a una especie de gabardina negra en forma de tela raída en los bordes con un arnés en forma de araña que sostiene todo ese mecanismo intrincado.
Mirando más de cerca, Izuku podía ver cómo, de todas sus extremidades, mecánicas y humanas, se extendían todos y cada uno de los hilos gruesos que habían interceptado su ataque.
Sin embargo…
– ¡¿A dónde crees que estás mirando?! – Izuku, entonces, sintió otro golpe en su espalda, siendo así que cayó unos cuantos metros antes de estabilizarse en el aire y ver a la nueva amenaza.
– Héroe número 7 del top 10… – Dijo Izuku al ver a su nuevo enemigo – el Héroe escudero… Crust.
Izuku miró a su nuevo contrincante, vestido con una armadura espartana luciendo un peto grisáceo en su pecho con el logo de una Gorgona en este así como dos placas hexagonales largas cubriendo sus antebrazos con un faldón espartano sobre unos pantalones holgados con botas de combate doradas que recordaban a las calzas de los romanos así como un casco pretoriano con la cresta de tipo bicornio junto con lo que parece ser una capa roja ondeando mientras él se encontraba sobre una especie de plataforma hexagonal plateada, luciendo una seriedad poco vista en él.
Sin embargo, no estaba solo en esta batalla.
– Y el héroe número 9, el Héroe Samurái… Yoroi Musha – Izuku notó como el héroe más viejo en servicio, vestido en un traje de samurái, sin embargo, no era su traje de siempre.
Notó como la armadura del héroe lucía un color azúl marino junto a una especie de yelmo que asemejaba a un escarabajo Hércules, mostrando también cierta forma insectoide en una especie de detalles como pinchos y filos en ciertas partes de las placas de su armadura. Esto junto a dos extremidades mecánicas extras sobre sus hombros, contando con un sable samurái en cada una de ellas. Más la que tiene en sus manos, más que listo para enfrentar a Izuku con sus ojos cubiertos por una especie de visor rojo que le daban un aire imponente. Siendo así que el héroe se encontraba prácticamente volando gracias a una especie de propulsores en su espalda baja que le mantenían en el aire.
– Veo que los jóvenes ya no saben respetar a las damas, Degosaru – dijo el viejo héroe en su armadura de escarabajo mientras un brillo azul era emitido por cada una de sus armas, indicando que no estaban para juegos – Yare, yare, tendremos que enseñarte por las malas una lección de vida, Degosaru.
– ¡Menos charla, más pelea! – inmediatamente, Crust salió directamente contra el villano, rodeando sus manos con escudos pequeños antes de ir a por todo. Haciendo suspirar a Izuku tras la armadura.
– Típico de los héroes – Izuku miró a Crust listo para conectar un golpe que fácilmente pudo bloquear con su espada. Sin embargo, por la izquierda, Yoroi Musha se acercó desde atrás y, con las tres armas, lanzó una serie de tajadas que hicieron a Izuku retroceder en el aire, sin embargo, su salida se vio cortada al chocar contra un grupo de placas hexagonales metálicas de gran tamaño detrás suyo – ¡¿Cómo?!
– ¡Ja! ¡Te tenemos! – dijo Crust con una sonrisa tras el yelmo, instantes antes de que una serie de cuerdas le aprisionan nuevamente – ¡Ahora!
– ¡Remolino submarino! – girando en el aire, Yoroi Musha se acercó hasta Izuku y, con las tres hojas de sus katanas trillizas, lanzó tres cortes de agua que iban directamente contra Izuku.
– Ok… Esto no es bueno –
SLASH!
Magia Azul había presentado como las tres tajadas habían dado en el blanco, sin embargo, Crust, de inmediato, se lanzó con el brazo derecho prácticamente recubierto de placas metálicas hexagonales antes de golpear al villano directamente en el abdomen, solo para retroceder antes de que Yoroi Musha llegué con otra técnica.
– ¡Corriente reversa! – dijo antes de que un remolino de cortes ascendentes le dieran directamente al villano, rajando su armadura y parte de las cuerdas que le retenían, dañando su traje de forma constante y precisa antes de retroceder para que Crust salte de su plataforma a otra y otra, creando así seis de estas antes de lanzarlas contra el caballero negro quién había sido liberado de su prisión de cuerdas.
– ¡Prisión de prisma! – solo para qué el héroe número 7, entonces, encierre al villano en una especie de hexaedro metálico, comenzando a compactar este mismo usando sus manos.
– ¡Mierda, mierda, mierda! – Izuku debía pensar rápido, o terminará peor que una albóndiga del guiso de su abuela – Piensa, Deku idiota, ¡Piensa!
Genial, ahora él mismo se dice ese apodo peyorativo.
– No es momento para estupideces, ¡Piensa antes de convertirte en carne molida! – el prisma se reducía más y más, sin embargo, una idea llegó a él – Solo espero que funcione…
Debía hacerlo si no quería morir aplastado.
– bien, ahora… concéntrate y… – el prisma estaba por aplastarlo vivo, pero… – ¡Ahora!
ZAPT!
ZAPT!
ZAPT!
ZAPT!
ZAPT!
– ¡¿Qué rayos!? –
– ¡Crust, retrocede! –
Del prisma de metal comenzaron a surgir diversos rayos y relámpagos de forma aleatoria, haciendo que ambos héroes se alejen y, por ende, que Izuku sea liberado del prisma metálico.
– ¡Finalmente! Ahora… –
– ¡IKARUS…! – oh… mierda, él de nuevo – ¡... HORN!
Izuku fue, literalmente, embestido por el toro de fuego que Endeavor había usado antes, sin embargo, esta vez no pudo bloquear la cornada tornasol y simplemente siguió hacia arriba mientras era llevado por su enemigo, quién había regresado, literalmente, como el mítico fénix de las cenizas.
Es verdad lo que dicen, Hierba mala nunca muere…
– Déjame… – Izuku, sin embargo, también era una hiedra en el jardín que era Japón – ... ¡En paz, maldito héroe!
El héroe número 2, ignorando a su enemigo, no pudo ver cómo una llamarada intensa de color verde oscuro se arremolina alrededor del villano, antes de estallar en forma de una onda expansiva que no solo hizo retroceder al héroe, sino que también pudo quemar parte de su armadura dorada.
–¿Al fin dejar de jugar con el anciano de mal genio y unirte a tus amigas?– le sonríe mientras saca invoca su fusta y la apunta con ella–Ya que no estaré satisfecha hasta que te ponga las manos encima–
–Te tuve lástima y traté de ayudarte–aprieta su varita con fuerza–¡¿Así lo pagas?!–Azul lo apunta con su barrita brillado intensamente
La súcubo sonríe –Un poco tarde, aunque gracias, al final pude hacer pagar esa coneja públicamente al menos… Pero no significa aún no término con ella–
–¡No habrá una próxima vez!–
–Puede que sea cierto–Utena ve en el cielo un momento y su sonrisa se acentúa más–pero él no piensa lo mismo–
¡PUM!
A lado de ella un objeto impactado… Siendo Endeavor con el casco del traje roto y con la mirada en blanco sangrado por la frente
Azul siente una presencia detrás suyo, se voltea levemente siendo el extraño caballero oscuro con alas, se ve que su armadura, aparentemente recibió daño viendo que tenía hollín qué ennegrecía varias parte del cuerpo siendo la más destacable su pecho y su hombro derecho totalmente oscurecido
Lo que destacó en todo eso fue un extraño martillo gigante hecho de energía verde, la construcción parecía inestable, pero como dejo al héroe número 2, muestra lo preocupante efectividad que tuvo.
Ese martillo desaparece y se vuelve aparece la gran espada al caballero misma que la apunta con su filo
Siendo ahora 2 contra 1… O 3 contra 1 si la mujer monstruos no estuviera "ocupada" con la vigilante, Magia Azul desvió su mirada como está la pobre
La ve de tirada espalda en el suelo mientras la monstruo le levanta la camisa… Juega con sus pechos
Siente sus mejillas calentarse, manda un gracias y un lo siento en silencio a la justiciera anónima, que bueno que el público huyó cuando las cosas se escalaron fuera de control en el área
Trata de respirar, suprimir cierto pensamiento… Y aprovecha en usar su quirk, genera una espada de hielo si se prepara luchar con todo
Justo cuando el caballero oscuro desciende al suelo… Escucha las sirenas policía y se voltea a ver las llamas hizo alrededor una parte se está apagado, siendo
