Obsesión
Capitulo 1
Sarada Uchiha
*Presente*
Mire a la gente venir con sus maletas y regalos era una época llena de amor y paz según decían en la radio que era una época de paz y esperanza que se podía pedir perdón a la gente que le has hecho daño.
Detuve mi auto un momento y me puse a pensar en toda la gente que le hice daño por mi terrible obsesión y tal vez fue mi culpa de todo, por suerte el segundo matrimonio de mi madre no fue en una separación como el primero.
Mire mi celular y ver la hora estaba justo para llegar a la cena que preparaba mi madre cada año en navidad, hace mucho que no festejaba esa celebración, al llegar a la casa de mi madre que compartía con mi padrastro bien decorada con luces y aquellos ridículos adornos en el patio de la casa, lo ve a él al chico que le ocasione tanto daño estaba en la sala con mi madre, con mi padrastro y una chica de cabello en tonos lila.
Me veo atreves de la ventana y lo ve tan cambiado a como lo había conocido aquel día en que mi madre se caso con su padre y veníamos a vivir a la capital, aquel señor era muy amable conmigo muy distinto de mi verdadero padre que estaba en la cárcel y su trato conmigo era un tanto hostil.
No se cuanto tiempo paso que nos quedamos mirándonos así pero mi celular sonó y ve era otro mensaje de mi padre que decía "Vendrás a casa" decía y solo volví a ver hacia la ventana el ya no estaba.
Aun no sabia como disculparme desde aquel día que descubrió mi secreto, desde aquel día de su accidente, no sabia si mi madre se sentía a gusto de que yo estuviera en su casa, no sabía cómo se sentiría mi padrastro al verme allí en su casa la chica que casi arruina su vida.
Me gire y subí de nuevo al auto ignorando la llamada de mi madre que seguro estaba preocupada por que aún no había llegado, mire los regalos de navidad que había en los sillones de atrás.
Maneje hasta aquel acantilado y baje del auto con mi abrigo mirando el horizonte y ver como la ciudad estaba cubierta por la nieve pensando que tal vez todo estaría mejor si yo no estuviera, mi madre sería más feliz con mi padrastro, mi verdadero padre ya no seria una molestia y que aquel chico que me miro por primera vez con una sonrisa radiante no sufriría más.
*Pasado*
Miré a mi madre que coordinaba toda la mudanza de la casa que debíamos abandonar de aquel pueblo en donde nací y crecí bueno un poco a mis 11 años ya sabía lo difícil que era una mudanza, no era la primera creo que esta era como la sexta o había más pero muy pequeña desde entonces.
Ve mis viejos tenis y mi ropa desgastada pues mi madre compraba ropa usada pues no tenía un trabajo estable siempre cambiaba de trabajo tal vez era por mi o por los antecedentes de mi padre, era un asesino un delincuente que no vería en un rato o no se tal vez mi madre me llevaría a visitarlo pues nos iríamos a la capital para no volver aquel pueblo en donde nos conocía muy bien.
Mi madre me llamo para subir al viejo auto que tenía y estaba también lleno de cajas.
-Nos espera ya Naruto- decía mi madre que sonríe con emoción y es que aquel tipo fue su primer amor según ella, lo conocía desde que eran niños y que si no hubiera mi padre mudado aquel lugar ella se hubiera casado con Naruto tuviera una vida muy distinta a la que ahora tenia o por todo lo que sufrió y hasta yo no hubiera nacido me lo decía muchas veces, aunque después se disculpaba, pero yo no me sentía mal porque al final tenía razón era la copia de vil de mi padre.
-Como sea- decía aburrida y miraba por la ventana el paisaje de la carretera ya habíamos salido de aquel pueblo al que nunca volveríamos.
-Pero antes aremos dos paradas- decía mi madre que había puesto una canción alegre y cantaba con felicidad y solo suspire pues esto seria un camino muy largo.
Mi madre se detuvo en un centro comercial en donde compro algún par de ropa, calzado, productos de higiene y perfumes, accesorio y después no se como convenció a una encargaba del centro comercial a que nos prestara su baño con regadera.
Me quito la vieja ropa y tallo con aquellos productos de higiene, me perfumo y me coloco un vestido rojo, zapatos negros y la ridícula diadema roja que detestaba según era de ella que se la había regalado Naruto cuando era una niña.
Ella igual se cambio de ropa y tiro la ropa a los contenedores guardo los productos de higiene y demás ropa en las cajas en el auto.
-Después de este día no volveremos a usar ropa de segunda mano- decía mi madre con una sonrisa y solo subía la diadema.
-Como detesto esta cosa- digo con fastidio y mirándola con enojo.
-Vamos Sarada no pongas esa cara que me recuerda al Uchiha- dice ella subiéndose al auto y la sigo acomodando el vestido.
-Para el colmo rojo- digo con fastidio.
-El rojo te sienta bien…con esa piel tan pálida y el cabello negro como el carbón el rojo está bien pues otros colores no te quedan y lo sabes- decía mi madre que arrancaba el auto.
La mire traía un vestido de color verde claro, sandalias color blanco, su cabello rosa bien acomodado y el olor a perfume de cerezas, y es que ella tenia la piel mas hermosa brillante su cabello rosa resaltaba con sus hermoso ojos verde jade que brillaban, a mi madre le quedaba cualquier color brillante y cálido hasta se veía bien de rojo o negro pero no le gustaba usarlos pero bueno era muy distinta de ella, pálida sin chiste, ojos negros y cabello negro como el carbón como decía mi madre también me repetía que era como los Uchiha sin chiste, sin gracia y todos iguales.
Solo conocía a mis abuelos que por suerte se habían ido del pueblo hacia la costa para evitar el trato de la gente y el señalamiento de que uno des sus hijos fuera un asesino, mi único tío que había salido del pueblo para ir a una de las mejores universidades de la capital y que había echo lo posible para sacar a su hermano menor de la cárcel pero no lo logro, mi madre decía que mi tío era Gay ya que no se había casado durante este tiempo y que tenia una chica que lo acosaba pero no se había formalizado nada, en fin con los tres no tenía nada de comunicación gracias a dios decía mi madre pues ya tenia suficiente con lidiar con dos Uchiha era un tormento para ella.
Y como lo había sospechado fuimos a visitar a mi padre a la cárcel antes de tomar rumbo a la capital.
-¡Pero mírate!- decía mi padre con burla- De seguro Naruto se la pasara bien hoy he- mire a mi padre tenia un gesto de burla.
-Por lo menos Naruto es libre- dice mi madre que solo lo mira con desagrado -Al menos el puede vestirse bien con trajes de marca no como tu Uchiha con esa ropa de cárcel que huele a humedad que asco…de seguro no te has dado un baño- decía mi madre con cara de asco y mi padre solo rio ante lo dicho por mi madre.
Siempre estaban los dos discutían por cualquier tontería, se decían algunas que otra mala palabra y luego discutían de cómo me veía yo y así era siempre que lo veíamos.
-Le has puesto la diadema que te regalo Naruto…de seguro se sentirá alagado- decía mi padre al verme con burla.
-Se ve bien ya que el vestido es rojo- decía mi madre que sacaba unos papeles y los ponía en la mesa.
-De seguro no estaría cómoda con ese ridículo vestido y rojo- dice mi padre que me mira aun con esa sonrisa.
-No le queda otro color- decía mi madre y solo suspiro porque estaba segura que otra vez pelearían.
-Ya no se digan más cosas…a lo que hemos venido Sakura- le decía a mi madre que solo suspiro por la forma en que la llamaba, mi padre soltó una carcajada al ver que tenia el sarcasmo de un Uchiha.
-Igualita a mí no…así no podrás olvidarme no- decía mi padre mirando a mi madre con burla.
-Lamentablemente- decía mi madre y abre el folder de la mesa -Ya tengo la custodia total de Sarada y no podrás reclamar nada, tu hermano trato de que no fuera así pero creo que lo tiene tan lleno de trabajo en buffet de abogados para el que trabaja- decía mi madre y mi padre solo miro el documento en donde decía que ya no podía visitarlo pues mi madre tenía la autorización de decidir si lo visito o no bueno eso hasta que cumpla 18 años que aun falta para eso.
-¿Tengo que firmar algo?- decía cerrando el folder -Por suerte ya no daré dinero- dice con una mueca algo extraña.
-¡Tu no dabas nada! Y lo que dabas no alcanzaba nada- dice mi madre que toma el folder y solo los miro sintiéndome algo extraña por su comportamiento.
-Bien pues esos centavos serán para mi ya sabes para mis cosas- dice mi padre que se cruza de brazos.
-Pues quédate con esos centavos que bien te hace falta- dice mi madre con enojo.
-Pero bien que estabas al pendiente de esos centavos o no Sakura-decía mi padre con un tono de burla.
- ¡Porque era tu deber! - dice mi madre que ya se está alterando.
-Pero bien que los recibías puntual- decía mi padre que solo estaba fastidiando a mi madre.
-¡Tu eres un maldito!- decía mi madre que ya estaba roja de la furia de las palabras de mi padre.
-¡Basta los dos!- digo gritando tratando de calmar la situación.
-Esta bien- dice mi padre que aun no quita su cara de ridículo.
-Lo bueno es que ya nos veras- dice mi madre con una sonrisa -Aun falta unos años mas para que termine tu sentencia y puedas salir- dice mi madre levantándose de la silla.
-Pero puedo salir por mi buen comportamiento- dice mi padre.
-Tal vez pero ya no estaremos en ese maldito pueblo porque me iré a vivir con Naruto- decía mi madre.
-Bien que te reciba en su casa que te recuerdo era de su esposa muerta- dice mi padre con sarcasmo.
-No me importa- dice mi madre que lo mira con odio -Me he casado con Naruto así que cuando salgas de la cárcel busques donde quedarte…a lo mejor tu hermano te da asilo- mi madre al fin suelta la noticia y mi padre por fin quito esa cara de burla a pones una más seria.
-¿Te has casado con Naruto?- dice mi padre y mi madre solo asiente.
-Espero que cuando salgas buques una mejor vida y puedas reincorporarte a la vida- dice mi madre que me hace una seña de que ya es hora de irnos- No nos busques- dice al final mi madre.
Me levanto de la silla y miro a mi padre que esta mas serio no me mira lo veo en sus ojos así que me acerco a él y coloco el collar que mi tío me había dado la navidad pasada en donde era el símbolo de la familia Uchiha.
-Se lo puedes regresar a Itachi- decía y el me mira aun con seriedad – Adiós- digo corriendo hacia la salida con mi madre no me gire para verlo por ultima vez y estuvo mejor creo.
Después de esa incomoda escena mi madre condujo hacia la carretera que nos llevaría a la capital y no puso otra canción, no canto de nuevo solo se coloco el anillo que el señor Uzumaki le había dado cuando se casaron, llegamos y el camión de la mudanza estaban bajando nuestras cosas mi madre sonrió al ver al señor Uzumaki en la entrada.
Se bajo del viejo auto y sonrió con felicidad fue recibida con amor por el señor Uzumaki, se notaba que mi madre era muy feliz con él y rio por lo dicho por el.
Baje y cómodo mi vestido como la diadema que se resbala de mi cabello lacio.
-Sarada- decía el señor con aquella sonrisa brillante y sus ojos azules como el mar me miraban.
-Emos tardado querido lo siento- dice mi madre que abraza con fuerza al señor que solo coloca su mano en su cintura.
-Boruto esta en la casa pasemos- dice el señor que guía a mi madre que no suelta al señor Uzumaki mostrando el inmenso amor que tiene por su nuevo esposo.
Los sigo hasta ver a un chico de mi edad que esta esperándonos en la entrada, muy parecido al señor Uzumaki, rubio, ojos azules y un tanto serio.
Mi madre lo abraza y sorpresa me llevo que el chico corresponde su abrazo y se une el padre del chico y es así como se ve una familia feliz no.
*Presente*
Tal vez tenía razón mi padre y era muy cobarde para terminar mi vida o muy tonta para no hacerlo, siento el frio y miro el reloj ya era tarde no podía ir a la casa de ellos no después de verlo a él.
-Es mejor irme- digo sin mas para ir al auto y dirigirme al hogar de mi padre según él era también mi casa, pero no me sentía así hace mucho que deje de sentirme como si formara parte de un hogar o una familia.
Estacione en la casa que había luces encendidas en la sala y claro muy obvio no había adorno navideño en ninguna parte ya que mi padre no le gustaba festejar esa fecha.
Entre a la casa y saque mi abrigo rojo para ponerlo en el perchero me mire en el espejo de la entrada mi suerte de cuello de tortuga de color negro al igual que los pantalones y zapatos del mismo color, tenia razón mi madre no me quedaba otro color que no fuera el rojo o el negro.
-Has llegado ya- dice mi padre que sale de la sala.
-Si- digo mirándolo que tiene un tazón de galletas en la mano.
-Vamos te espera Itachi en el comedor- dice mi padre se adentra al comedor.
Esta Navidad la pasaríamos con él y la supuesta "Novia "que por años estuvo siguiéndole.
"Soy terrible para terminar mi vida" …pero habrá una oportunidad de hacerlo.
*Continuara*
