En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios 17:17

E. Entusiasmo.

Rating: K

Género: Hurt-comfort.

Summary: Inexplicable y sorpresivamente para Kakashi, el entusiasmo de Gai a veces podía ser de provecho para él.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

Dedicado a Nany Hatake C, quien propuso la palabra. Gracias, espero y le guste.

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El entusiasmo de Gai era abrumador, a veces cansino, pero siempre estaba ahí, presente, para bien o para mal. Afortunadamente en ese momento necesitaba un poco de ese interminable entusiasmo. Si, inexplicable y sorpresivamente para Kakashi ese entusiasmo avasallador era lo único que le ayudaba a olvidarse un poco de las penas y sufrimientos que le abrumaban el corazón.

Gai se acercó a él con ese paso estrambótico y bamboleante de quien no ha tomado mucho, pero igualmente está ebrio, una sonrisa deslumbrante le nació en los labios, de esas de comercial. Kakashi suspiró un tanto resignado moviendo de lado a lado el alcohol de su copa.

—Venga Kakashi, a disfrutar de la vida— le dijo palmeándole el hombro y sentándose a un costado.

—Hum…— fue todo lo que le contestó.

¿Acaso podía decir más?, a duras penas aceptó ir y sentarse en la barra; no habló mucho en el día, generalmente no lo hacía y menos aún con el corazón roto y las ilusiones destrozadas, como en ese momento se encontraba.

"Lo siento sensei…ah, bueno, me siento halagada de que usted…pero yo…además usted es mi maestro y…y yo, yo tengo a alguien que…"

"Si, si, entiendo Sakura, no te preocupes, perdona..."

Tomó un pequeño trago que le raspó horriblemente la garganta, mucho. No era de mucho tomar pero Gai y su entusiasmo no aceptaban un no, además no tenía ganas de discutir, menos con alguien tan terco.

¡Que le pasaba!, ni siquiera podía amargarle la noche a Gai burlándose de él; no aprovechar la oportunidad de molestarlo era una señal bastante clara de lo mal que estaba, pero se sentía cansado y viejo.

Viejo…— al menos para ella lo era, al menos eso le hizo sentir.

"…además usted es mi maestro y…"

—Debí parecer un viejo estúpido para ella.

—Vamos Kakashi, ese no es mi rival.

—No estuviste ahí Gai, no me viste, tampoco a ella— suspiró —…su cara, debiste verla cuando le dije— negó con la cabeza —, no debí hacerlo…

—¿Sabes Kakashi? — sorbió un poco de alcohol —, realmente me estas deprimiendo, y eso es decir mucho.

El ninja copia sonrió agriamente -bien por mí, quizá deba anotarlo en mi libreta de logros impensables; lo haría si tuviera una, claro.

—Kakashi…— susurró con tono serio.

—Vamos Gai –lo miró con pereza tomando otro poco —, quita esa cara, verte así es peor de lo que normalmente es. Pensé que querías animarme.

—Eso quiero mi rival, eso quiero, pero que sea de verdad, no así.

El ninja copia suspiró –tan fácil es ver lo mal que estoy.

—Como ver a una luciérnaga en plena noche de verano junto al lago.

—No debí hacerlo…su cara…si la hubieras visto…

—Amigo, amigo, los riesgos en el amor son inevitables como el sufrimiento que conlleva.

—Y se supone que quieres animarme…

—Oh Kakashi, tú nunca has sido cobarde, ni has huido de batalla o de un deber.

—Esto no es una batalla, Gai.

Y el de las mallas verdes rió estridentemente.

—Vamos, vamos, los sufrimientos y riesgos del amor son como los de una guerra.

—Hum…— suspiró con pesadumbre y tomó el resto del primer y único trago que pidió –Creo que lo mejor es irme a casa a descansar—. Dejó el vaso en la barra y se incorporó dispuesto a irse, pero una mano se lo impidió.

—Sólo dime una cosa antes de irte mi rival. ¿Te sientes mejor ahora que se lo has dicho, o preferirías que siguiera siendo tu oscuro secreto?

Kakashi miró el techo del local meditando las palabras de su amigo y rival. Repentinamente una sonrisa mínima y tímida le nació.

—Tal vez lo primero…creo.

Gai irradió dicha y entusiasmo por cada poro del cuerpo –lo sé, lo sé. Míralo así, al menos se lo dijiste y eso es mejor que vivir eternamente con ello quemándote, aquí, por dentro –dijo golpeándose el pecho, admirando al ninja copia pues por un momento aquella dicha y aquel entusiasmo desparecieron por pocos segundos.

Gai extrañamente podía tener secretos.

—Hum…tal vez.

Y estaba por irse, de hecho se soltó, dio media vuelta y caminó un poco, pero Gai nuevamente lo detuvo, había recuperado su deslumbrante sonrisa y le dijo:

—Paciencia. Ya lo he visto antes; aún es joven Kakashi, recuerda que a esa edad es difícil distinguir lo real de las ilusiones. Paciencia Kakashi, ella tomara tarde o temprano el buen camino; además tu ya has dado el primer paso…

Kakashi siguió caminando a la salida, aun las palabras del shinobi de mallas verdes se escuchaban pero decidió seguir adelante. Al salir suspiró profundamente mirando el cielo lleno de estrellas.

Caminó un poco escuchando aun la algarabía que Gai armaba en el bar; por un momento pensó que Gai no era tan mal amigo, después de todo se esforzaba por ser positivo, y por tanto, que él también lo fuera; era buen amigo, eso a pesar de ser terriblemente terco.

Precisamente debido a él, a su fuerte e insufrible entusiasmo y eterna terquedad, es que terminó por ceder y confesarse ante la mujer que amaba. Gai, desde que se enteró, prácticamente lo acosó día y noche (alrededor de un año) hasta que consiguió que lo hiciera. Para bien o para mal se confesó ante Sakura, pero lo cierto era que se sentía un poco mejor al sacarse ese peso de encima.

—En eso tiene razón… quién lo diría.

Caminó por la calle llena de oscuridad recordando las últimas palabras de su amigo; Gai era demasiado entusiasta, demasiado para su gusto, y el de cualquiera. Una sonrisa leve y tristona le adornó los labios, si, quizá ese entusiasmo era exagerado y a veces exasperante, cansino y avasallador, pero igualmente a veces ayudaba… incluso a alguien como él.

—Si, es cierto, a veces ayuda…quién lo diría.

Extrañamente ese entusiasmo lo ayudó a hacer aquello que deseaba, pero nunca hubiera hecho. Además de levantarle un poco el ánimo ante el fracaso al buscar el lado positivo de las cosas. Y quien sabe, tal vez Gai también tenía razón en eso de la paciencia.

—No cuesta nada esperar para comprobarlo…

Según Gai, él ya había dado el primer paso, ahora solo tenía que ser paciente, y, al menos, ya tenía eso a su favor.

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Saludos desde Sinaloa, México

22-11-24

¡Hey, ¿qué tal?!, acá con un relato breve para la letra "E", no hay continuación, por si me lo preguntan, pero quizá después le escriba algo, no sé. En fin, me gusta mucho hablar y escribir de Gai, es un personaje muy bueno.

Nos vemos pronto.

Dios los bendiga.

Cristo vive, reina y viene.