Kira llegó al lugar poco antes de la cita, Najimi, Nene, Hitohito y Shoko estaban con él, había una solemnidad molesta en el ambiente.
No tardó en aparecer Kishi acompañada por Ren Yamai y por Onigashima, a pesar de su porte elegante e imponente de su armadura y su uniforme, su rostro serio en exceso desencajaba creando un aire lúgubre.
Vio a Kira y lo fulminó con la mirada, en ese momento Kira, a pesar de lo que Kishi le advirtió comenzó a inquietarse de verdad.
Kishi se detuvo a unos pasos de Kira y comenzó:
-Kira Kun, te cite aquí porque daré respuesta a tu petición. -
-Debo admitir que eres un sujeto singular, tienes temple, y resistencia, tienes cultura y educación, sabes conducirte propiamente en diversas situaciones, no eres grosero y tengo que admitir que hasta me divertí un poco conviviendo contigo. -
Todo parecía bien hasta ese punto cuando Kishi cambió su semblante haciéndolo más sombrío y agresivo.
- ¡Pero finalmente no dejas de ser solamente un insignificante pazguato¡.-
-Y un pazguato como tú no puede preciarse de estar a la altura de una guerrera como yo, tal vez creas tener habilidades, tal vez creas tener agallas, pero no tienes porte, elegancia eres simplón muy desabrido, tal vez en tu país puedas ser un galán espectacular, pero esto es Japón y aquí no eres nadie, ¡lo entiendes nadie!.-
-Así que, respondiendo a tu solicitud, la respuesta es NO. -
No había llegado Kishi hasta este punto cuando Kira había bajado la mirada sentía que el pecho le oprimía y tenía dificultad para respirar, las piernas le flaquearon y se desplomó de rodillas sin siquiera poder mirar a Kishi de frente.
Ren no podía contener su complacencia, estaba feliz de que por fin podía ver a Kira abatido desesperanzado y derrotado.
Pero Onigashima, Shoko y los demás, estaban atónitos, podía entenderse que Kishi no tuviera interés en Kira, pero no era necesario el maltrato. No obstante, Kishi continuó sobre la misma línea tal cual lo advirtió.
Mas sin embargo dentro de Kishi comenzó a surgir el remordimiento, sabía que estaba en una encrucijada entre el deber de cumplir lo que le pidieron como un guerrero y las consecuencias terribles de obedecer ciegamente ese deber, comenzó a cuestionarse si estaba haciendo lo correcto, sabía que le había advertido a Kira lo que sucedería, pero para ese momento se había dado cuenta que el sufrimiento de Kira era real, no estaba fingiendo de acuerdo con el plan, la incomodidad y la culpa comenzaron a provocar que Kishi se enojara.
Kira seguía con la mirada perdida, su rostro estaba desencajado, no podía con todo lo que había escuchado, el cuestionamiento sobre si Kishi ya le había advertido lo que iba a suceder, entonces ¿por qué estaba reaccionando así? había quedado rebasados minutos atrás, no pudo reunir fuerza y bajó completamente la mirada.
Kishi sabia la magnitud del daño que había hecho, sin embargo, no podía haber vuelta atrás, avanzó decididamente hasta colocarse de frente a Kira, Kira vio las intimidantes botas británicas frente a él y levantó la vista.
Kishi, como si esperara que Kira le mirara, terminó la cita diciéndole
-No puedo decir que eres un ser despreciable. -
-Hay muchos en esta escuela y este mundo. -
-Pero tú, óyeme bien, ¡Estas a nada de convertirte en uno! -
Diciendo esto Kishi levantó la mano como si fuera a abofetear a Kira, mientras Hitohito y compañía se escandalizaban con lo que Kishi había dicho, pero sobre todo con lo que se veía que pretendía hacer.
Aunque su motivación era otra, Kishi tuvo que contenerse de golpear el piso, apretó el puño con fuerza y salió de ahí.
Ren se acercó a Kira se agachó junto a él y le tomó fotos con su celular diciéndole.
-Oye hoy estoy muy contenta porque al fin veo a un tipejo x recibir su merecido, pero si por algo me pongo triste solo necesitare ver unas fotos de ese tipejo abatido y derrotado, ese tipejo eres tú, espero que eso no te moleste ni cambie nuestra amistad ¿Eh? -
Se levantó visiblemente contenta y se retiró a alcanzar a Kishi quien ya había desaparecido.
Onigashima se acercó a Kira quien ya era atendido por Najimi tratando de hacerlo reaccionar, Onigashima estaba alterada, sentía miedo y remordimiento por lo sucedido, le ofreció disculpas a nombre de Kishi, pero nene se apresuró a detenerla.
-Akako chan yo creo que Kira entiende tu posición, pero no creo que sea buena idea que te quedes aquí, como paje de Kishi debes ir con ella. No te preocupes cuidaremos de Kira y si sucede algo o te necesitamos te llamamos.-
Kira tardó en reaccionar, gran parte del tiempo lo pasaron en el estacionamiento donde Kira estaba pálido, y le costaba trabajo articular palabra.
Najimi le preguntó si quería que lo llevaran a la enfermería.
Kira les agradeció por estar con él, pero en ese momento el deseaba marcharse a casa, deseaba estar solo para poder procesar lo que sucedió.
Shoko le colocó una mano sobre su cabello en señal de apoyo, Hitohito. También comentó que estarían con el sí requería algo, pero era momento de volver a clases.
Kira agradeció el gesto, y pidió que informaran a los profesores que no se sentía bien, y que se trasladaría a su casa.
Nene lo vio de frente lo sujetó por los hombros y le dijo.
-Amigo ¿Seguro que puedes conducir hasta tu casa? -
Kira con más noción de lo que sucedía, dijo. -Estaré bien. -
Kira se dirigió hacia la caseta para solicitar que pudieran abrir la reja, no sin antes abrir el vehículo y subir su mochila. Se dio media vuelta y caminó hacia la caseta mientras que al fondo junto a los matorrales estaba Kishi.
Kira subió a su auto, y se retiró de la escuela, tras un breve viaje en silencio total llegó a casa.
Bajo del vehículo y entró en la sala, se sentó en el sillón, y fue en ese momento que comenzó a sentirse verdaderamente mal.
Recordó los buenos momentos que había pasado con Kishi, y como esas imágenes contrastaban con sus palabras tan agresivas, comenzó a cuestionarse si debía volver a la escuela o mejor alejarse de todo esto, comenzó a entrar en depresión.
Así el triste cuadro solo dejaba entrever cuan desolado se sentía.
Kira estaba sumido en sus pensamientos, el bloqueo mental prácticamente lo estaba adormeciendo.
En eso estaba cuando Kishi abrió el asiento trasero del auto, y salió por una de las puertas.
Cuando Kira fue a pedir que abrieran la reja de la escuela Kishi se escabulló en el maletero, había viajado con el después de haberse asegurado de que Ren no solo contaría lo que pasó a su madre, sino que además lo tenía en video, eso era más que suficiente para poder cerrar su obligación.
Ahora tomó la decisión de retirarse de la escuela, por supuesto Ren y Onigashima le preguntaron que le pasaba y a donde iría, ella solo les alcanzó a decir.
-Quiero estar sola, no me sigan. -
Apenas salió del salón bajó las escaleras y se dirigía hacia un costado de la escuela donde hay unos jardines poco frecuentados por los alumnos ya que está muy cerca de las áreas de los profesores pensó que era un buen lugar para que no fueran a buscarla.
Quería enfrentar su culpa y procesar lo que había pasado, iba de camino a ese lugar, cuando se percató de que Kira estaba alistándose para irse, sin pensarlo tomó la decisión de meterse en su coche, no reparó en lo peculiar de sus acciones sino hasta que estaba dentro del vehículo, quería salir en ese momento, sin embargo, Kira regresó al coche y comenzó a moverse. Entonces Kishi esperaría a que fuera un momento adecuado.
Ya estando en casa de Kira, se movía a hurtadillas hacia la puerta cuando escuchó voces, y las reconoció de inmediato, eran Taisei, Shinobino, Najimi, Hitohito y demás compañeros del salón, no era prudente que la vieran ahí, por lo que ágilmente trepó por una de las paredes hasta alcanzar el balcón de una de las habitaciones de la planta alta, abrió la puerta corrediza y se metió sin hacer ruido.
Cuando sonó el timbre Kira estaba casi durmiendo, sin embargo, se acercó a la puerta con pesadez, tomó el intercomunicador.
-Si. -
-Hola amigo, somos tus compañeros de clase aquí estamos todos afuera ¿Nos dejas entrar? -
-Najimi, hola, oye no es grosería, pero quisiera estar solo. -
-Entiendo, entiendo amigo, pero aquí estamos varios y creo que sería muy grosero de tu parte el no darnos la oportunidad de tomar un vaso con agua y pasar al baño antes de regresar ¿No crees? -
-Kira vio que no tenía escapatoria, tendría que poner buena cara y recibir a sus invitados, dando un gran suspiro presionó el botón de liberación de la entrada para dejarlos pasar. -
Todos entraron en la casa de Kira y fue como si llegaran a un funeral, el ambiente estaba muy serio y nadie quería decir nada por respeto a Kira y temiendo decir alguna imprudencia.
Najimi tomó la iniciativa.
-Yo se amigó que no querías ver a nadie, pero no podemos cerrar los ojos al hecho de que lo que sucedió no estuvo bien, yo al menos no sé por qué Kishi hizo lo que hizo, pero la verdad es que por lo poco que la he tratado sé que no es igual a Ren, aunque después de esto, no sé qué pensar, solo quiero que sepas que estoy contigo en esto hasta el final, y estamos aquí porque queremos que sepas que te apoyamos y queremos verte bien. -
Kira sonrió tristemente.
-Gracias Naj, nunca cambies, les agradezco el gesto de verdad. -
Najimi sonrió y extendió los brazos diciendo.
- ¡Abacho! -
Al tiempo que todos gritaron y se le fueron encima a Kira que comenzó a reír.
Taisei habló tajantemente.
-Oye la verdad es que si se pasó. -
Kira le contestó cortésmente.
-Bro por favor déjenla en paz, sus razones debió tener. -
Nene le dijo.
-Mira estoy de acuerdo con eso, pero de verdad parecía incluso tener algo en tu contra. Es decir, vaya no parece normal, yo también le he tratado muy poco y se me hace una chica formal y respetuosa, lo que vimos si fue sorprendente. -
-Y yo lo que creo.- Dijo Kira.
-Es que nadie actúa así por capricho, ni siquiera Ren dentro de su forma de ser actúa de forma exagerada solo porque cambió la fase de la luna, hasta ella reacciona ante algo, yo sigo creyendo que alguna motivación tuvo, nadie hace ese tipo de cosas por que sí. -
-Bien pues si tú crees en ella. -
-Tengan en cuenta que la conozco un poquito más que ustedes, hemos convivido fuera de la escuela, y es así como dicen, a pesar de que es amiga de Ren no se parece a ella y no actúa como ella, es más, ustedes saben quién es el primero en defender a Komi San cuando se encuentra en riesgo. Ella es noble, al igual que ustedes no entiendo por qué pasó esto, pero no me parece justo juzgar así a la ligera.-
-Pues no creo que haya forma de preguntarle. -
-Pues no, desafortunadamente. -
- ¿Y qué piensas hacer? -
-Pues de entrada ponerme a llenar la alberca con mis lágrimas cuando ustedes se vayan. -
-Todas las chicas hicieron un mohín de ternura. -
Mikuni dejó salir su sentir.
- ¡Que romántico! Nunca un chico lloraría tanto por mí, que bonito. -
-Bueno, tal vez se vea poético en perspectiva, pero no tienes idea de lo cargado que se siente esto. Créeme. Y además, ojala y con esto lo resolviera, pero no creo que vaya a pasar. -
Pasaron un rato más en su casa, calentaron agua para comer sopas instantáneas y estaban dispuestos a pasar más tiempo cuando Kira les dijo.
-Oigan no es grosería ni mucho menos, pero les comento que hoy no podría regresarlos hasta Tokio, me han ayudado a sentirme mejor pero aún no estoy bien, no me gustaría correr un riesgo innecesario, por lo que solo les pido tomen en cuenta que los puedo acercar a la estación de Hatonosu, pero no creo prudente llevarlos más lejos. Tómenlo en cuenta para su regreso. -
Esto dejó pensando sobre todo a algunas de las chicas, en breve Shoko se levantó y se dispuso a irse comunicándolo a todos y despidiéndose de Kira. Indicando que era justo dejar que Kira tuviera la oportunidad de tener privacidad para enfrentar su sentir de manera cómoda.
Y como era de esperarse una vez que la diosa toma una decisión, todo el grupo se alinea a sus deseos.
Unos minutos después vemos a los chicos tratando de acomodarse en el auto de Kira para caber todos, lo cual resultó en un bonito recuerdo, Najimi sacó algunas fotos.
Se estaban acomodando en la cajuela cuando Hitohito le dijo,
-Te paso tu mochila para hacer más espacio.-
Kira vio la mochila y reparó que él había bajado la suya, no dijo nada y tomó la mochila.
-Gracias Hitohito. -
Discretamente metió su mano en el porta documentos y pudo palpar el llavero con el gato de goma que le había regalado a Kishi, se dio cuenta de que era su maleta.
No comprendía del todo porque esa maleta estaba ahí, pero no tenía tiempo para averiguarlo, dejó la maleta en el sillón y salió de nuevo para llevar a sus compañeros al tren.
De vuelta en casa, la depresión volvió a apoderarse de él, olvidó por un momento el detalle de la maleta, llegó a casa y al entrar comenzó a levantar los trastes y platos para llevarlos al lavabo, en eso estaba y no se dio cuenta de que la maleta había desaparecido, Kishi bajó mientras él no estaba y tomó su maleta, pensando cómo pudo ser tan torpe de dejarla a la vista.
Ya que Kira terminó con los platos seguía en la planta baja, tenía en la sala un teclado que había estado usando recientemente, lo encendió y comenzó a jugar con las teclas buscando distraerse.
En la soledad de la habitación y con una tarde soleada tras la lluvia...comenzó a pasar el tiempo y a la vez el tiempo se percibía detenido.
Kira sentía culpa y rabia por lo sucedido, le parecía injusto, pero quejarse de eso era por demás inútil, su impotencia lo llevó a pensar en una frase que había guardado con temor por mucho tiempo...Porque soy...
