Kira seguía jugando con el teclado, se paseaba por las escalas con una mano y el mentón en la otra, poco a poco y sin pensarlo, comenzó a esbozar la notas de una melodía con la que había estado trabajando.
Desde pequeño mostró sensibilidad tanto para la música como para las situaciones en la vida, Kira quedo marcado con la injusticia que sufrió su compañera del colegio elemental por defenderse del grandulón, y tras la paliza que recibió como respuesta de sus padres por hacer preguntas para tratar de entender esa injusticia, el trató de canalizar su molestia y su pena en una canción, ya tenía mucho tiempo buscando hilar sus ideas de letra y música para formar una melodía, todo siempre quedaba en una propuesta de canción con una letra obscura, llena de recuerdos dolorosos del pasado. Ya que el sentimiento que le producía el recuerdo verdaderamente lo incomodaba.
Kira sentía una extraña necesidad de vaciarse a sí mismo, de expulsar esos demonios que sentía en su interior y que le estaban haciendo daño, el conocía perfectamente palabra por palabra la letra de esa canción, así como los dolorosos sentimientos que encierra, sin embargo, sentía que debía hacer algo para no explotar, y esa letra, esa canción, parecía ser el más fuerte de los licores.
Comenzó a tocar la melodía, y comenzó a cantar, palabra tras palabra, poco a poco, comenzó a quebrarse la voz, las lágrimas comenzaron a emerger, comenzó a recorrer ese lento y tormentoso camino de la expulsión de su dolor.
Mientras Kishi en la parte de arriba, escuchaba las desgarradoras notas, no era necesario entender del todo el idioma, solo el sentimiento que producía.
Kishi se derrumbó junto a la pared, su mirada estaba perdida, y las lágrimas corrían por sus mejillas, lloraba en silencio sintiéndose miserablemente culpable por lo que había hecho.
"Esta canción, para siempre quedara grabada en mí, y mis oídos sangraran como una maldición. Siempre que la escuche". Pensaba lamentándose por todo.
Kira dejó de tocar, ya no podía seguir con la canción, estaba totalmente vertido a su dolor.
Kishi llegó pesadamente hasta detrás de Kira quien no podía contener su llanto.
-Perdón. - Dijo Kishi con una voz quebrada.
Kira sabía que era Kishi, y sabía que a ella también le estaba doliendo, se levantó del teclado y mirando al piso solo repetía.
-Es que en verdad dolió, duele, duele mucho, me duele mucho, ¿porque me duele tanto?-
Kishi se abalanzó sobre él y lo abrazó por la espalda su rostro bañado en llanto no dejaba de repetir
- ¡Lo siento!, ¡Lo siento!.-
Se abrazaron y lloraron por un largo rato mientras en la mente de ambos resonaban las palabras crueles, los insultos, la actitud y la imagen de ese horrible cuadro.
Al paso de los minutos Kira comenzó a acariciar el cabello de Kishi, quien abrazaba a Kira y lo mecía suavemente como quien arrulla a un bebe, sin dejar de llorar se separaron un poco, Kira, toco suavemente las mejillas de Kishi limpiando sus lágrimas y admirándola, sin dejar de decir - ¿Por qué me duele?.-
Esas palabras hacían sentir culpable a Kishi que no sabía cómo buscar el perdón de Kira, fue un exceso y ahora no podía con todo aquello.
Impulsiva pero tiernamente Kishi solo acercó su rostro al de Kira y le dio lo que ella pensó que era el beso más tierno que en ese momento salió de su ser. Quería hacerlo sentir mejor, quería ya no escuchar que le dolía, se sentía culpable y quería remediarlo de alguna forma.
Kira aceptó el beso con toda la ternura que pudo, finalmente era algo que esperó durante mucho tiempo y algo de esa magia que el esperaba se liberó, aunque para ser honestos y aparte de lo sucedido, se dio cuenta, no por Kishi, sino por el mismo, que esa flama de alguna forma, era muy muy tenue.
Lo cual lo entristeció más y continúo besando y acariciando a Kishi, buscando encontrar sabor y significado a ese gesto que Kishi le estaba regalando, pero el tiempo seguía pasando y si bien fue inesperado y, tierno, fue por un instante romántico.
Pero solo por un instante, la verdad es que se sintió como algo más bien cordial, de aprecio, de cariño, pero no de amor o pasión, a pesar de que Kira quiso convencerse de lo contrario, caprichosamente Kishi tenía exactamente la misma impresión. Por momentos surgía la pregunta entre los dos...
