Todo el grupo entró en pánico, Mikuni reaccionó de inmediato, y como una estratega del Shogui, gritó.
-¡Makoto!, llévense a Kira aléjenlo de Kishi, Hitohito acompáñalos la diosa Komi debe estar protegida.-
Makoto tomó a Kira con un solo brazo y a Komi San con el otro, entonces echó a correr dentro de la escuela. Kira no tuvo tiempo de pensar o decir algo, solo exhaló un grito mientras Makoto lo cargaba a toda velocidad.
Kishi echó a correr tras ellos.
- ¡Un momento a donde van! Vuelvan acá.-
Mikuni volteo a ver a Omoharu, y le ordenó.
-Recuerda tu deber Nakanaka, debemos protegerlos.-
Omoharu se sorprendió, sin embargo, con tono serio, tomó su espada y se interpuso en el camino de Kishi. Un aura de combate comenzó a surgir de su cuerpo.
-Alto Kishi, no podrás pasar, ¡Ya hiciste mucho daño ya basta!-
Kishi se detuvo mirando con seriedad a su oponente.
-Omoharu me apena, pero si no te haces a un lado tendré que lastimarte.-
Nakanaka desenvainó la espada y tomándola con las dos manos la apuntó a Kishi dispuesta a enfrentarla.
-Haz lo que tengas que hacer, yo haré lo mismo.-
Kishi bajó la mirada y dijo.
-De acuerdo, tú lo quisiste.-
Ren estaba alrededor de Kishi como una especie de díablillo, con los ojos desorbitados y una sonrisa enferma solo atinaba a aconsejar a Kishi.
"(¡Mátala! ¡Mátala!)"
Kishi sacó su espada sin desenfundarla y atacó a Omoharu, despiadadamente, Nakanaka se veía notablemente aterrada, sin embargo, no soltó su espada, las manos le dolían con cada ataque de Kishi.
Omoharu empezó a retroceder hasta que Kishi dio un golpe desde debajo haciendo caer a Nakanaka de espaldas, el golpe hizo que abriera su guardia, Kishi avanzó y con un último golpe pensaba desarmar a Omoharu cuando de la nada Taisei se abalanzó sobre Nakanaka gritando un ensordecedor NOO!
Kishi apenas pudo desviar su golpe rasgando la ropa de Taisei desde la cintura hasta el hombro recorriendo su espalda en díagonal, afortunadamente no lo dañó.
Se detuvo solo un momento para evaluar la situación, y volvió a la persecución.
Taisei se dolía mientras Omoharu abrió los ojos, se asustó y le preguntó.
- ¿Estas bien? ¿Te hizo daño?-
Taisei le contestó.
-N..no. estoy bien, solo fue un rasguño.-
Omoharu se alegró y le tocó el rostro, Taisei se sonrojó, en eso Nakanaka reaccionó y llena de vergüenza le preguntó.
- ¡Pero como eres tonto, ¿Por qué hiciste eso?! -
Taisei que había sostenido su peso todo ese tiempo estaba temblando de cansancio, ya que, aunque protegió a Nakanaka no tuvo el valor de permitirse tocarla con su cuerpo, agotado le dijo.
-Porque no podía permitir que te hiciera daño.-
Ambos sonrieron.
Agari y Kaede estaban en la puerta de entrada al edificio, Agari temblaba de miedo, Kaede apenas y sabía lo que estaba sucediendo Kaede le dijo a Kishi.
-Lo siento amiga, pero no podrás pasar, no es justo que atormentes a Kira Kun de esa forma, no sé por qué estas tan molesta.-
Al decir esto Agari tomó a Kaede y la hizo hacia atrás, con mucho miedo dio un paso al frente y apretando los puños le dijo a Kishi
-... T. TT...Tu no pasarás.-
Kishi frunció el ceño de manera desdeñosa, tomó a ambas, las cargó a un lado de la puerta sacó una enorme llave y al darles cuerda por la espalda a ambas, empezaron a caminar como soldados de juguete mientras cantaban las dos...
-"Tun tun tun tun caminar tun tun tun tun a correr..."-
Cuando entró al edificio, vio a Kira de espaldas, intento alcanzarlo, pero Kira echo a correr.
-Oye ¿A dónde vas? Quiero hablar contigo...-
Llegó al pasillo del primer piso cuando vio detrás de ella que Kira paso corriendo entre los zapateros de la planta baja, bajó corriendo y una vez mas no lo encontró.
Se puso a razonar lo que pasaba y le pareció sospechoso, guardó silencio por un momento, cuando de repente detrás de una jardinera Kira saltó, Kishi reaccionó y le tomó por un tobillo haciendo que cayera estrepitosamente.
Kishi le dijo visiblemente molesta.
- ¡Esta vez no escaparas! -
Al revisar bien, vio que se trataba de Najimi vestida como Kira, había actuado como un señuelo, en eso pasó Kira corriendo a su lado, esta vez Kishi sin voltear a ver simplemente lanzó su espada la cual se clavó en la pared impidiendo el paso a Kira, Kishi le dijo.
-Por favor ya déjalo Makeru. -
Makeru volteo a ver a Kishi y efectivamente también se trataba de un señuelo.
-Pero ¿cómo me descubriste?-
-Vi correr a Kira en las pruebas de educación física y no es tan veloz como tú.-
En eso Kishi tomó su espada y corrió hacia la escalera, en el descanso de esta la esperaba Samurái.
-Kishi San I'm so sorry but you shall not pass.-
-Let it go.- Dijo Kishi.
-This is not your business.-
Samurái se levantó y abriendo su guardia con su espada desenvainada dijo.
-To protect and serve. Until the end.-
Kishi entendió que si quería pasar, debería vencerlo, era una situación de riesgo por que la espada de Samurái si estaba afilada, aun así decidió continuar.
El chocar de los filos sacaba chispas por la intensidad, Samurái se movía con agilidad haciendo retroceder a Kishi una y otra vez, en un movimiento lateral Kishi quedó al borde de los escalones las espadas amenazaban con resbalarse entre ellas lo que significaba una herida segura para Kishi, que comenzó a arquearse sobre su espalda para no caer.
Sacando fuerzas de la nada, Kishi decididamente empujó la espada hacia arriba haciendo retroceder un paso a Samurái, Kishi aprovechó el momento para flexionar su cadera y apoyando su pie derecho sobre el escalón inmediato inferior, empujó de un golpe a Samurái quien salió de espaldas estrepitosamente rompiendo la ventana para terminar colgado de su sable de una mano una vez que lo enterró en la pared.
No terminó de subir un par de escalones cuando se encontró de frente con Onigashima y los niveles de su furia, por lo general Akako no es participe ni a favor ni en contra de situaciones como esta, pero presenció lo que pasó en la cita de pajes y estaba molesta con Kishi, en la primera oportunidad se le fue encima, aunque Himeko ya lo esperaba, la recibió unos escalones abajo, la tomó por el cuello y mientras la sujetaba metió en su boca un popote con una bebida de chocolate.
Conforme Akako sorbía la bebida su ira comenzó a desaparecer. Kishi la dejó extasiada mientras se dirigía al siguiente piso.
La legión Katai le estaba esperando. enfrentó a los malandros que con violenta lealtad por proteger más a la diosa de la clase que a Kira, le dieron una buena pelea, Kishi tuvo que hacer gala de su entrenamiento en artes marciales para poder salir airosa, los fue abatiendo uno a uno.
Kishi comenzó a dar muestras de cansancio, aunado al fastidio de tener que pasar por todo esto, sentía que comenzaba a sentir rabia y se estaba saliendo de control, determinada a continuar subió a empellones los escalones para toparse con un demonio.
Ayami estaba frente a ella sujetando sus dos yoyos, en cuanto Kishi intento avanzar Ayami demostró por qué era una maestra de este instrumento.
La espada contra el yoyo prácticamente fue un juego de ajedrez para Kishi, Ayami la demonio fue todo un reto, ya que utilizó sus yoyos como finas y potentes armas, ella nunca había lastimado a nadie y solamente hacia suertes y trucos, sin embargo, comenzó a descubrir formas de hacer retroceder a Kishi, quien se vio envuelta en una nueva forma de ataque.
Una vez más Kishi, haciendo maestría de sus dones, se sostuvo sobre el filo de su espada en un único punto de apoyo mientras Ayami le impedía avanzar, Kishi movió rápidamente la espada y cortó los cordones de los Yoyos, al mismo tiempo lanzó un corte lateral a Ayami que se había inclinado hacia adelante, la máscara quedó partida en dos ante la sorprendida mirada de Ayami. Quien se dejó caer pegada a la pared.
Le tomó un poco más de tiempo conseguir la caída de Shinobino tras dejarlo clavado en la pared con sus propias estrellas ninja, y luchar contra Makoto cuerpo a cuerpo fue lo más desgastante que había sufrido en mucho tiempo. Sin embargo, logro vencerlo al usar a Mikuni como señuelo y Makoto retrocedió por protegerla.
Finalmente, en la azotea, Kishi estaba exhausta y visiblemente molesta caminó decididamente hacia Kira.
Kira estaba frente a ella, sentía algo de temor ya que no entendía en que plan venia.
-Kishi escucha yo...-
Kira fue interrumpido por Komi san, quien le abrazó exponiendo su espalda a Kishi.
La chica estaba aterrada y no articulaba palabra alguna, no sabía lo que estaba haciendo solo reaccionó por instinto de querer proteger a Kira, no tenía idea de que iba a pasar, pero no podía seguir sucediendo.
Kishi se sorprendió y al ver esta acción se detuvo, colocó una rodilla en tierra, y puso su espada en señal de ofrenda a la diosa de la clase.
Todos los demás del grupo ya habían llegado a la azotea cuando presenciaron esto.
-Diosa Komi, perdóname, perdón por todo el alboroto, yo solo deseo acercarme a Kira Kun, esto no tenía que haber pasado.-
Hitohito tomó su espada y le dijo.
-Lo siento Kishi, no queremos que le hagas más daño a Kira. -
Shinobino y Samurái flanquearon a Kishi, Samurái tenía su espada desenvainada peligrosamente cerca del rostro de Kishi, Shinobino tenía estrellas metálicas en sus dedos listo para soltarlas.
-Solo quiero.- Dijo Kishi conteniéndose.
-Diosa Komi, solo quiero que me permitas acercarme a Kira, después de eso, si así lo deciden me iré de la escuela si es necesario, pero por favor no se interpongan más en mi camino.-
Komi miró a Kishi mientras seguía abrazando a Kira, en su mirada vio que no había una mala intención.
Decidiendo que tal vez sería lo mejor, Shoko soltó a Kira y se hizo lentamente hacia atrás.
Kishi le agradeció a Komi san. Y dijo firmemente.
