Se levantó en dirección a Kira, todos se sorprendieron porque todo indicaba que iba directo a atacarlo.

Un velo blanco cubrió la escena. Kishi tenía a Kira entre sus brazos, y repetía sin cesar.

- ¡Lo siento Kira, lamento todo lo que te hice, lo lamento de verdad!-

Kira sintió que se desmayaba del susto, si bien no entendió por qué parecía que venía de mal humor, pensó que algo más había pasado, afortunadamente solo fue un malentendido.

Cuando los ánimos se calmaron un poco, Kishi se dirigió a sus compañeros.

-Escúchenme todos. Todo esto fue un enorme malentendido porque-

-ALGUIEN-

-Llenó la cabeza de mis padres con ideas torcidas, y no solamente tu Kira Kun, ambos fuimos víctimas de eso.-

Ren Yamai comenzó a asustarse, nunca había tenido un problema con Kishi, pero después de ver hasta donde pudo llegar cuando se lo proponía sintió verdadero terror.

-Les ofrezco una disculpa a todos por todo el alboroto, yo solo quería hablar con Kira, pero veo que lo aprecian tanto que se arriesgaron para protegerlo.-

-Yo no puedo sino decirte Kira Kun, que todo esto por fin lo aclaré con mis padres, y después de mucho batallar ellos entendieron que no tiene por qué ser un problema que tú te acerques a mí, sin embargo, yo sé que te hice pasar un mal momento con la consigna de cumplir con mi deber, y sé que eso estuvo mal, quiero preguntarte Kira Kun. ¿Puedes perdonarme? ¿Quieres seguir siendo mi amigo?-

Kira dejó escapar un par de lágrimas sintiendo alivio.

-Nada... nada me daría más gusto Kishi san, yo sabía que no habías actuado así solo por capricho, aunque no entendía por qué, ni sabia como acercarme a tratar de ver si eso tenía remedio, yo en el fondo no me resigné a que todo eso que teníamos se perdiera.-

-Y todo esto pasó muy rápido, yo de verdad me considero afortunado de tenerlos a todos ustedes que buscaron protegerme, aunque era un malentendido, y de tenerte a ti Kishi que a pesar de las trabas no cejaste en tu empeño de querer aclarar las cosas. De verdad gracias a todos, son una bendición en mi vida.-

Mientras tanto, Omoharu se acercó a Kishi tímidamente.

-Oye Himeko.-

Kishi volteo a verla.

-No soy digna y soy muy torpe, pero. -

Levantó su mano empuñando su espada en señal de respeto.

-Pero podrías enseñarme... ¿Por favor...?-

Kishi se giró hacia ella con una mano en su cintura.

-Debo decirte que no sabes empuñar una espada, y aun así elegiste enfrentarme, lo cual es equivalente al suicidio, he visto aspirantes al dojo donde entreno con años de práctica paralizados por el miedo sin siquiera poder desenfundar.-

Samurái las interrumpió.

-But lady Nakanaka you had determination to face her, y veo que lo hiciste porque quisiste intentar proteger aquello en lo que crees y valoras and you didn't care lo que pudiera pasarte. -

Kishi puso una mano en su hombro.

-Te aseguro Omoharu, tienes lo necesario para aprender las artes de la espada.-

Kishi volteo a ver a Taisei, aun sangraba levemente por la herida que Kishi le causó con su espada. Nene estaba tratando de curarlo.

- ¿Estas bien?-

-Si.- Dijo tímidamente el muchacho.

-Solo fue un rasguño superficial.-

-Me alegro.- Dijo Kishi.

-Pude haberte cortado por la espalda en dos.-

Taisei pasó saliva con ese comentario.

Kishi prosiguió.

-Pero si lo quieres ver de esa forma, tu estarías muerto, aunque Omoharu estaría viva. También tu tuviste la intención de proteger a quien te importa, eso es loable, pero lo hiciste de una forma bastante estúpida.-

Los miró a ambos y finalmente les dijo.

-Valoren lo que ha sucedido. -

Ambos se miraron y después apartaron la vista tras sonrojarse.

-Bueno ya que terminó todo esto, ¿Porque no lo celebramos? -

Dijo Nene. Hitohito dijo.

- ¿Por qué todo eso que hablamos qué tal si hacemos todo eso juntos? -

Todos lanzaron un grito de júbilo.

- ¡Siii. Siii armemos los detalles!-

Kishi volteo a ver a Ren que en ese momento estaba a punto de escabullirse. Pero también vio a Najimi que no paraba de teclear en su teléfono.

- ¡Ustedes dos vengan acá!-

Kishi tomó a Najimi y a Ren por el cuello y las elevó por encima de su cabeza, las chicas daban señales de estrangulamiento.

- ¡Oye Kishi que te pasa!-

- ¡Escúchenme bien!, lo que sucedió aquí, aquí se queda, nadie tiene por qué enterarse, si llegan a mí rumores provenientes de otras fuentes, no voy a indagar, asumiré que fueron ustedes, así que más vale que tengan cuidado con lo que dicen sobre este evento y les recomiendo que acallen cualquier suspicacia, ¿Les quedo claro?-

Najimi alzó su teléfono y mostró a Kishi los mensajes que había escrito donde había relatado todo con lujo de detalle, en eso estaba cuando oprimió el botón borrar.

-De... mi parte... Kishi, esto se... queda entre... Nosotros... lo juro.-

Kishi bajó a Najimi, y dejó caer a Ren.

Ren totalmente apanicada, le dijo.

-Escucha Kishi yo... hice esto por tu bien... esa gentuza no está a tu altura... te pudo haber hecho daño yo... solo quería protegerte. -

Kishi le respondió.

- ¿Igual que le profesas amor puro a la diosa Komi? -

La tomó por las solapas, y le dijo en tono serio.

-Yamai, yo intenté ser tu amiga, y lo único que he hecho en tu contra es protegerte de ti misma para que no acabes acusada de algún delito sexual contra la diosa Komi.

En eso, Kishi volteo a ver a Kira y a Shoko, que la miraban con sorpresa, sabían que ella era una guerrera entrenada, pero jamás la habían visto en esa actitud amenazante. Entonces Kishi cambio su estrategia.

-Pero seamos justos, ya que tanto te preocupaste por mí, solo me resta devolverte el favor.-

Le soltó y simplemente de manera cortes y con una serenidad terrorífica le dijo.

-De mi cuenta corre que tus deseos más profundos con la diosa Komi nunca, ¡escúchalo bien!, Nunca se harán realidad.-

El rostro de Ren cambió al de un muerto viviente, entonces, dijo.

- ¿Te vas a poner en mi contra? -

Sus ojos tenían un brillo demoniaco. Pero Kishi no se amedrentó, saco su espada y puso el filo de esta justo a un costado del cuello de Ren.

-Recuerda que mi misión es proteger a la diosa de la clase, y me vere forzada a hacer lo que tenga que hacer para cumplir. -

Diciendo esto deslizó suavemente la hoja, lo suficiente para hacer una herida superficial sobre el cuello de Ren y rápidamente retiró su espada.

-De ahí en fuera.-

Dijo Kishi tranquilamente.

-No ha pasado naaaada, podemos seguir siendo amigas. ¿Eh, Ren?-

Ren quedó petrificada mientras miraba su mano ensangrentada tras haberse tocado el cuello. Todos se retiraron al salón, Kishi esperó a que todos se fueran y llamó a Kira.

- ¡Kira Kun!-

Hitohito y Shoko lo miraron y con una sonrisa les dijo.

-Tengo que volver. -

Kira corrió hasta donde estaba Kishi, se veía ruborizada.

-Kira Kun, una vez más te ofrezco disculpas, no estuvo bien lo que hice. -

-Kishi Chan, tratemos de darle vuelta a la página, yo sé que fue doloroso, lo recuerdo y aun duele, y me duele porque te has vuelto alguien muy cercano a mí, pero yo también me esforzare en dejar atrás todo, hagamos un compromiso juntos, vayamos adelante y dejemos esto en el pasado. -

Kishi sonrió mientras discretamente su mano rozó la de Kira, queriendo tomarla, sin embargo, al estar en la escuela sentía pena de que alguien los observara y comenzara un nuevo capítulo de chisme y drama.

Kira se dio cuenta y discretamente se movió de manera que sus manos quedaran ocultas mientras le tomó suavemente por sus dedos.

- ¿Sabes? - Dijo Kishi.

-Ese día...no pude evitar escucharte cantar.-

Kira se apenó.

-Oh, discúlpame, soy bastante malo para eso, pero me gusta mucho. perdón por haberte sometido a ese terrible tormento.-

Dijo nerviosamente.

-Esa canción.- Dijo Kishi.

- ¿Tienes una grabación que podrías regalarme?-

Kira se extrañó.

-Eh, bueno es una canción llena de sentimientos negativos, y la razón por la cual la escribí no tiene que ver contigo, a decir verdad, es algo que no quisiera recordar ahora.-

Dijo poniéndose serio.

-Sé que es una canción triste, sé qué hace daño, créeme que lo sé, yo estuve ahí y la escuché, pero. -

Kishi levantó la vista, tenía un lagrima en su ojo.

-Será para mí un recordatorio de que las buenas acciones no deben pisotear a las personas, que debo proteger y no dañar, y particularmente contigo, me siento muy en deuda. -

Kira se quedó pensativo.

-Bueno, como había mencionado, te propongo que dejemos atrás el incidente, no me debes nada Kishi chan, tal vez cometimos errores y pagamos el precio, y creo que lo mejor es aprender de eso y seguir, me apena que hayamos llegado a esto, pero yo te prometo que haré mi mejor esfuerzo, si de verdad quieres la canción, haré una grabación para ti. -

Kishi asintió con una tierna sonrisa.

-De acuerdo. -

Ambos se retiraron de la azotea para continuar con la vida escolar.

En los subsiguientes días, el destino le cobró la factura a Kishi, pues en afán de chisme o con sentido de búsqueda de aclaraciones, a veces las chicas le preguntaban el porqué de su actitud tan agresiva con la cita de pajes.

El tema para Kishi era verdaderamente escabroso, ella guardaba un sentimiento de deuda consigo misma por haber actuado bajo el protocolo del deber aun a sabiendas de que hizo un daño severo en los sentimientos de Kira, era algo que simplemente no podía perdonarse.

Cada vez que el tema se tocaba, el grupo, sobre todo las chicas se comenzaron a dar cuenta de lo pesado y difícil que era para ella intentar explicar o justificar sus acciones, además de que le suponía reacciones diversas.

A veces le provocaba un llanto amargo e incontrolable, a veces una especie de frenesí de mal humor, actitud contra la cual ninguna de sus compañeras estaba dispuesta a enfrentarse siendo que Kishi era una caballero entrenada.

Por lo que lentamente las chicas buscaban omitir hablar de ese tema convirtiéndolo en una especie de tabú a todas voces.

Poco a poco las cosas comenzaron a retomar su curso, sin embargo, para Kira y Kishi, era cuestión de un instante que el menor indicio de regresar a recordar ese lamentable incidente representaba un reto espectacular para sobrellevarlo, así avanzaban los días donde por momentos todo parecía ir bien.