-Mi nombre es Kotonoha, es un gusto.-
Respondió la chica.
-Mi nombre es Kira, mucho gusto Kotonoha San, tu nombre es muy singular. -
La chica sintió pena.
Kira continuó.
-Disculpa todo lo que dije sobre ser tu novio y todo eso, pero esos malandros no te iban a dejar en paz fácilmente. -
Kotonoha, se asustó.
- ¡Oh! no te preocupes entiendo, y te agradezco, sentí mucho miedo, perdón por causarte problemas. -
-No hay problema. -
Kira siguió en sus asuntos, aunque notó que Kotonoha seguía detrás de él.
-Disculpa. -
Dijo Kira con una sonrisa amable.
-Perdóname y no intento ofender, solo me pregunto si es que necesitas algo. -
Kotonoha lo miro sorprendida, realmente le costaba articular palabras.
-Este, yo...-
-Por favor no malinterpretes dijo Kira, es que hace un momento me dijiste que no debías hablar con extraños y ahora estas aquí, digo salvo que quieras aclarar algo más sobre el incidente yo entendería que no hay más asunto que tratar con un extraño como yo. -
-Perdón- Dijo Kotonoha avergonzada.
-No quise molestar. -
-No, en absoluto, dijo Kira.
-Solo que como no se si quieres tratar algún asunto siento que es descortés hacerte esperar, pero no me molesta que estes, solo quiero saber si algo necesitas. -
Ella sentía pena, Kira se levantó y se sentó junto a ella, pero reservando una distancia.
-Bueno, si no te molesta, me siento grosero al estarte dando la espalda, y si gustas platicar de algo creo que ya no somos extraños, yo soy Kira y tu Kotonoha ¿Cierto? -
Le dijo esto sonriendo. La chica comenzó a reír, eso ayudo a romper el hielo, aunque poco a poco volvió a llorar. Kira le observaba con respetuosa distancia.
-Parece que te ocurre algo muy feo. -
Kotonoha le preguntó con mucha inocencia.
-Kira San, ¿Tú sabes lo que es la amistad? -
-Es una pregunta difícil.- dijo Kira.
-Al menos yo sé que la amistad no se da en los árboles. -
-Es que en mi escuela todos tienen amigos menos yo. -
Kira le respondió.
-No todos son amigos entre sí, la amistad se puede confundir con el compañerismo. -
-Por eso es por lo que no sé qué significa la amistad, ¿Dónde puedo encontrarla? ¿Dónde puedo encontrar amor? -
Kotonoha lanzo estas preguntas con triste desesperación, Kira le dijo.
-Oye con todo respeto, ¿Te sientes muy sola? -
Ella continuó bajó la mirada.
-No tengo amigos, mis compañeras solo me tratan con cordialidad, pero yo sé que están fingiendo yo sé que no les agrado, he tratado de ser cortes, amable, cooperativa y no funciona, no sé qué más hacer, no busco hacerle daño a nadie. -
Mientras Kotonoha platicaba Kira no pudo dejar de echarle un vistazo, su cuerpo era hermoso, su rostro de ángel, y después de escucharla expresarse, pues de verdad era una princesa sacada de un cuento.
-Dime, ¿Tus amigas son de esos grupos que les llaman populares? -
-Oh si, son muy bonitas y toda la escuela los conoce, muchos chicos apuestos las buscan. -
-Entiendo. Dime ¿Te gustan los cuentos de hadas? -
Ella lo miró extrañada.
-Pues leía cuentos cuando era niña, hoy se los leo a mi hermanita. -
-Ya veo, ¿Conoces el cuento de la Cenicienta? -
-Si lo he escuchado. -
-Las hermanastras maltrataban a cenicienta, incluso la madrastra, ¿Te acuerdas por qué? -
Kotonoha se sorprendió de la referencia.
-Porque cenicienta era más bonita y amable. Ellas tenían el corazón obscuro, no eran bien parecidas ni agraciadas, y cenicienta era todo lo contrario. -
Kira se le quedó mirando, Kotonoha abrió los ojos sorprendida.
-Pero ¿Cómo? -
-Eres una chica linda, de buenos sentimientos, por lo que me has contado no sientes ni tienes malicia por algo o alguien, seguramente llegas y vas con una sonrisa por la vida no importa lo que te pase. -
Kotonoha no entendía como es que Kira estaba leyendo sus pensamientos. Era tétrico.
-Seguramente ellas son desenvueltas y populares seguramente también son bonitas, pero, de alguna forma tu belleza y la combinación de tu carácter te hace más atractiva que ellas y ellas sienten su reinado de populares amenazado.-
-Les molesta que seas amable y cordial, les da rabia que ellas puedan cargarte la mano y tú no te quejas, ellas quisieran verte quebrada, dolida, derrotada, y como no pueden lograrlo simplemente actúan como si tu presencia fuera un fastidio. -
- ¿Acaso me espías? -
Le cuestionó Kotonoha con miedo.
- ¿Qué dices? -
Le contestó Kira sorprendido.
- ¿Cómo sabes todo eso? –
Kira suavizó el gesto y contestó con calma.
-Pues en mi escuela he visto casos como el tuyo, no creas que eres la única que vive con algo así. Hasta hace una hora yo ni siquiera sabía que tu existías. -
- ¿Entonces, no soy una persona mala? –
Le pregunto Kotonoha con inocencia.
-Pues no sé por qué pienses eso de ti misma, pero al menos yo no lo creo. -
-Kira Kun ¿Tú sabes que es lo que me pasa? -
-No- Dijo Kira.
-No soy psicólogo o psiquiatra y no estoy en tus zapatos para saber tu historia de vida y las cosas feas por las que has tenido que pasar, solo sé que a las personas que son buenas, y que actúan de buena fe sin oponer resistencia cuando llegan a su límite, son personas sobre las cuales recae el abuso y la maldad del resto de la gente. -
-Y lo sé- Dijo Kira.
-Porque cuando ese malandro te tomó de la muñeca no hiciste absolutamente nada, no gritaste, no pediste ayuda, no te defendiste, es decir, estabas de alguna forma permitiendo y resignándote a lo que podía pasar.-
-Eso está mal, para mí eso es una injusticia y por eso fui de metíche. La gente abusa cuando detectan que su víctima es dócil. -
Kotonoha se entristeció, ahora hasta un recién conocido la consideraba una carga.
-Yo solo quisiera tener la oportunidad de platicar, reír y jugar con amigos, no deseo hacerle daño a nadie, sé que soy torpe e inmadura, pero de verdad no quiero importunar a nadie, y parece que nada me sale, discúlpame por ser tan molesta. -
Kira la miro con serenidad, y le dijo.
-Por favor escucha bien lo que te voy a decir, al menos para mí, no eres ningún tipo de molestia, entiendo que hay cosas que no sabes y por eso tal vez no entiendes que debes o puedes hacer ante alguna situación, pero nadie nace sabiendo, así que al menos conmigo no tienes por qué disculparte, si te digo que no sé qué es lo que te pasa es porque en verdad no lo sé, no te lo digo por buscar que me dejes en paz o algo así, ¿De acuerdo? -
-Muchas gracias, Kira Kun. -
-Mira no tengo claridad de cómo podría yo ayudarte, pero, de entrada, si tú quieres y de algo sirve, podemos ser amigos, ¿Qué opinas? -
La niña iluminó su rostro.
- ¿Harías eso por mi Kira Kun? -
-Y con un gusto enorme Kotonoha Chan, pero solo si tu piensas que está bien y estás de acuerdo. -
-Me encantaría tener un verdadero amigo Kira Kun, sería algo muy bonito y valioso para mí.-
-¡Pues a partir de este momento somos amigos Kotonoha Chan, y como tu amigo quiero preguntarte. ¿Me harías el honor de asistir a la celebración de mi fiesta de cumpleaños? -
-¡Oh eso sería muy bonito!, si me gustaría Kira Kun, gracias. -
-Estoy todavía haciendo la planeación de todo eso, pero en cuanto tenga todo listo te aviso ¿Ok? -
Tras un momento de silencio, Kotonoha volvió a preguntar.
-Kira Kun. -
-Dime. -
- ¿Por qué lo que te gusta o lo que amas debería hacerte sufrir? -
-Pues no debería jeje, yo creo que la gente sufre por esas cosas cuando la comunicación no es clara, y porque a veces nos aferramos que las cosas sucedan como nosotros queremos y cuando no es así entonces sufrimos, pero en general no debería ser así, bueno creo yo. -
Kotonoha se quedó pensativa. Kira le preguntó.
-Amiga, se está haciendo tarde ya oscureció, ¿Quieres ir a casa?-
-Si Kira Kun, tienes razón ya es hora de regresar. -
-Si no tienes inconveniente, mi auto está aquí cerca, puedo darte un aventón y dejarte en tu casa, si eso no te incomoda por supuesto, o te acompaño a la entrada de la estación de tren, solo prométeme que vas a estar bien. -
Kotonoha sintió muy bonito al ver que Kira le ofrecía llevarla en auto.
- ¿Kira Kun, me llevarías hasta mi casa? -
-Será un honor Kotonoha Chan. -
Caminaron fuera del parque y llegaron hasta el auto de Kira, como es costumbre, Kira le abrió la puerta y le ofreció su mano para ayudarla a abordar.
- ¿Me permite por favor, señorita Kotonoha? -
La niña estaba fascinada.
-Que gentil de tu parte Kira Kun, muchas gracias. -
Subieron al auto y se encaminaron al hogar de Kotonoha. Ella no dejaba de ver a Kira. El cual se empezó a incomodar.
-Em oye amiga sin ánimo de molestar ni nada, pero veo que no me quitas la mirada de encima, si no te inspiro confianza o te incomoda que vengamos así solo tienes que decirme y detengo el auto para que bajes, yo no tengo la intención de incomodarte o hacerte sentir mal.-
-Oh no Kira Kun, es que, bueno me da mucha pena, pero, es que pareces un príncipe sacado de un cuento, eres gentil caballeroso inteligente y comprensivo, de verdad yo nunca pensé encontrar a alguien así en toda mi vida. -
-Gracias Kotonoha chan, pero no es para tanto vas a hacer que me de vergüenza. -
La chica sonrió con cordialidad.
Kira no quiso quedarse con la duda, y le preguntó a Kotonoha.
-Discúlpame amiga, pero no sé por qué tengo la idea de que ya nos habíamos visto antes. -
La niña lo miró con serenidad, y le respondió.
-Pues, aunque honestamente eso me hubiese gustado mucho, si así fue, no lo recuerdo Kira Kun, tu nombre es muy particular y lo recordaría, además. -
La niña miró hacia el frente poniendo un rostro serio.
-No tengo y nunca he tenido amigos varones.-
Dijo solemnemente.
Kira dejó el tema por la paz dado que pensó que Kotonoha se había incomodado.
-Disculpa por preguntar eso. -
-No te preocupes.-
Dijo Kotonoha con una sonrisa.
Unos minutos después Kira se detenía frente a la puerta de la casa o más bien la mansión donde vive Kotonoha.
-Wow tu casa sí que es grande, que bonita. -
-Muchas gracias, Kira Kun, ¿Gustas pasar? -
-No quisiera molestar, si acepto, si tú me invitas a venir un día con más calma, pero hoy creo que es algo tarde y no me parece adecuado darte molestias. -
Decía esto Kira cuando le abrió la puerta a Kotonoha y le extendía su mano para ayudarla a bajar.
-Ay Kira Kun, no sigas haciendo esto porque me voy a acostumbrar. -
-Jeje con el gusto del mundo lo seguiría haciendo Kotonoha chan.-
En eso un hombre de mediana edad abrió el pórtico de la casa.
Kotonoha volteo a ver quién era.
-Padre, buenas noches ya estoy en casa. -
-Hola, hija, veo que no viniste sola. -
-Así es Padre, él es Kira Kun, es un buen amigo que me hizo el favor de acercarme a la casa porque ya era tarde. -
-Buenas noches, señor, Kira, a sus órdenes. -
-Buenas noches joven, le agradezco mucho que haya traído a mi pequeña. -
-No es nada Señor, ha sido un placer, la ciudad es peligrosa y pues entre amigos hay que cuidarnos. -
-Comparto eso joven, ¿Le gustaría pasar a tomar una taza de Sake? -
-No me lo tome a descortesía, le ofrezco por favor una encarecida disculpa, pero en este momento no podría aceptar su invitación.-
- ¿Sabes Padre?, Kira Kun vive bastante lejos. -
-Así es señor, vivo hasta Hatonosu, y con el tráfico de esta ciudad todavía tengo un par de horas de trayecto, precisamente le comentaba a Kotonoha san que, si ustedes tienen a bien, con todo gusto acepto visitarlos en otra ocasión, solo que hoy no podría, mil disculpas por eso. -
El padre de Kotonoha asintió.
-De acuerdo joven Kira, estaremos en contacto y nos gustaría mucho que nos visite, le agradezco por las molestias que se tomó con mi pequeña. -
-Fue un placer señor, buenas noches. -
Kira se retiró, ya estaba en la autopista cuando escuchaba el demo recién terminado que Souhei se puso a masterizar y se lo envió a su teléfono, venia escuchándolo con agrado, reclinó su cabeza en el descanso y sonrió: creo que muchas cosas buenas se están juntando para festejar mi...
