Hola. Espero que se encuentren lo mejor posible.
Después de un año sin actualizar este fanfic, aquí está por fin su actualización.
Espero que sea de su agrado.
Quisiera dedicar este capítulo a la memoria del mangaka, Kentaro Miura.
Gracias a la obra del señor Miura, "Berserk", por inspirarme a hacer este fanfic, pues fue, y seguirá siendo, gran parte de la inspiración principal para esta historia. No sé si lo habrán notado, o quizá no, sea como sea, así seguirá siendo, justo como se tenía planeado desde hace tiempo, aunque ahora me dará mucha nostalgia y melancolía pensar en ello.
Gracias por pasarse a leer y en especial por dejar sus comentarios, favoritos y follows, me encanta leer su opinión al respecto.
Mis mejores deseos, cuídense mucho
—Oye, Rosinante, ¿Qué te ocurre?—pregunto Doflamingo al ver a su hermano menor con un semblante algo angustiado y un tanto confundido.
—Nada…
—No lo niegues, anda ¿Por qué no quieres decirlo? ¡Ah, espera…! ¡No me digas que es por algo que sucedió con Law!
Corazon miro con incomodidad a su hermano y dicho gesto fue suficiente para que Doflamingo obtuviera su respuesta.
— ¡Vaya, por fin mi hermanito se decidió! ¿Law te dio una prueba de su amor? ¿Qué tal estuvo?
— ¡Por todos los cielos, Doffy, cállate!
—Jajaja, ya, relájate... Entonces no ha ocurrido nada... Muy bien, digno de ti.
—Doffy, te pediré que seas discreto con este tema, por favor. Law y yo aún tenemos mucho que discutir—declaro Corazon con un tono serio que poco a poco se fue impregnando de un temblor provocado por su nervosismo.
— ¿Discreto? ¿Te olvidaste de que medio ejército ya está al tanto de que hay algo más entre ustedes dos?
—No me importa, solo te pido que mientras estés frente a Law o frente a mí, limites tus comentarios.
—Ja, muy bien. Tratare…—y Doflamingo siguió su camino, al igual que Corazon, quien iba de regreso a su tienda.
En cuanto Corazon estuvo a solas soltó un largo suspiro.
No sabía que haría de ahora en adelante…
Le era difícil asimilar esta nueva decisión.
¿Cuánto le tomaría dar un paso adelante?
Law había sido tan fuerte y valiente para guardar ese gran sentimiento; no quería herirlo, aunque tal vez había sido demasiado abrupto en su decisión de intentar formar algo más que una amistad.
— ¿Qué puedo hacer? ¿Qué podré hacer…?
Pronto el ejército de su hermano retomaría su marcha y era seguro que habría menos de tiempo de convivir, por un momento eso le resulto un alivio pero luego sintió una oleada de remordimiento al sentirse como un cobarde.
Mañana idearía una reunión a solas con Law, durante la cena para cuando todos ya estuvieran muy distraídos en sus propios asuntos.
—Sí… Una charla… Hay mucho que quisiera preguntarle—murmuro Corazon para sí mismo mientras sentía como una ligera capa de sudor comenzaba a cubrir su frente debido a la ansiedad que le ocasionaba tan solo imaginar aquel futuro escenario.
Mientras tanto, Law aún no regresaba al campamento, el joven moreno se había quedado absorto en el bosque, repasando una y otra vez el increíble suceso. Por fin había confesado sus sentimientos a Corazon, frente a frente, había tenido el tremendo valor de decirle que le amaba…
—Como si fuese uno de mis sueños—dijo Law con voz queda mientras tomaba una pequeña rama rota—. Tal vez este dormido y no me di cuenta.
Lanzo la rama a lo lejos y se dispuso a regresar al campamento antes de que oscureciera.
¿Cómo serían las cosas ahora que Corazon estaba al tanto de su amor?
Probablemente los días le resultarían tan raros e ideales que sería difícil distinguir la realidad de los sueños.
¿En verdad Corazon le había brindado una oportunidad de cultivar un amor diferente entre ellos?
Siendo Corazon tan bondadoso con él ¿No sería un simple acto de compasión?
¿Cómo podría ser posible que Corazon llegará a amarlo de la misma forma en que él lo amaba?
Un temor empezó a apoderarse de su mente y fue suficiente para resignarse a pasar una buena parte de la noche y madrugada en vela, pensando en lo que pasaría la próxima vez en que se vieran.
Al día siguiente, cuando Law salió de su pequeño dormitorio y fue a buscar a Corazon para saber si podrían desayunar juntos, recibió la noticia de que Corazon había salido a dar un paseo temprano.
La ansiedad del muchacho creció aún más…
¿Quizá Corazon necesitaría un largo tiempo sin verle antes de volver a hablar con el de manera cercana?
No quería presionarlo, no quería verse desesperado, pero la incertidumbre que sentía era demasiada.
—Tengo que esperarlo. Hasta que él quiera verme…—se dijo el muchacho con gran coraje y temple. Resistiría su incertidumbre y seguiría apreciando la increíble oportunidad que se le había dado.
Habían pasado un par de días desde aquel momento que sacudió el corazón de ambos y que cambiaría sus vidas de aquí en adelante; desde entonces, Law y Corazon no se habían reunido de nuevo a solas, hasta la noche presente…
—Baby… ¿Has visto a Law? ¿Está en su tienda?—pregunto Corazon a la joven de cabello oscuro y ondulado, quien estaba cargaba un cuenco lleno de agua entre sus manos.
—Sí, está ahí. Le dije que si quería cenar conmigo pero no quiso.
—Bien, gracias. Iré a verle—y el hombre continúo su camino hacia la tienda del joven soldado.
Al llegar, le encontró al pie de su pequeño dormitorio, sentado sobre la tierra mientras ajustaba unos detalles de sus botas y prendas a la luz de una pequeña antorcha que había colocado a un par de metros de él.
—Law… Buenas noches.
—Corazon…—respondió el muchacho sobresaltándose un poco y apartándose de inmediato de su tarea. Se puso de pie y se sacudió un poco del polvo que traía encima.
Se pudo notar como Law parecía abochornarse más fácilmente frente a él, tal vez era la luz rojiza del fuego, pero a Corazon le parecía que un rubor se había apoderado de las mejillas del joven moreno.
— ¿Quieres cenar conmigo? En mi tienda, pensé que… Podríamos charlar un poco mientras comemos. ¿Qué dices?
—Claro que sí, gracias, pero…
— ¿Pero?
—Mi ropa… No quiero ensuciar tu lugar.
—Law, no ensuciarás nada, no pienses así. Ven, vamos…
Para cuando estaban los dos estaban dentro del dormitorio de Corazon, este último hizo una pregunta que sorprendió a Law.
—Law ¿quieres un poco de vino?
—No, gracias. Además, esa bebida es solo para ti y Doflamingo. Soy solo un soldado.
—Eres especial para mí, quiero compartir todo lo que tengo contigo—declaro Corazon mientras servía un poco del oscuro licor dentro de un cuenco.
—Corazon… No, no lo merezco.
—Solo es vino. Vamos, toma—y el hombre de cabello rubio puso aquel recipiente entre las manos de Law.
—Gracias…
Ambos bebieron un sorbo y se miraron directamente a los ojos para después apartar la mirada con un claro gesto de timidez.
—Voy a ir por algo de comer—dijo Corazon—. Ahora vuelvo… Puedes ponerte cómodo, como gustes, si quieres recostarte en la cama o tomar lo que quieras, adelante.
Y el rubio salió de la estancia.
Law volteó a su alrededor, observo con curiosidad las posesiones que Corazon tenía ahí; la cama compuesta por un grueso colchón relleno de paja, su almohada rellena de plumas, un cofre en donde quien sabe que más guardaría, un par de libros sobre la mesa en la que también reposaba un jarrón con agua y muchas velas que iluminaban el lugar.
Law se acercó a los libros y empezó a hojearlos. No entendía mucho, apenas sabía leer de una manera sencilla.
— ¿Quieres leerlos?—pregunto la voz de Corazon a su espalda.
—Realmente no sabría cómo entenderlos—respondió Law algo avergonzado y volvió a dejar en orden los libros—. Tienen palabras muy raras y difíciles para mí.
— ¿Te gustaría que te ayudara con eso? Podríamos leerlos juntos, te ayudaré cuando tengas problemas. Mejoraras tu lectura, te lo aseguro.
—Eres muy amable, Corazon, pero no quiero causarte molestias o quitarte tiempo.
—Pero, Law, sería algo útil para ti, en un futuro te podría ser de gran ayuda saber leer lo que sea—le dijo Corazon mientras le daba su plato lleno de sopa—. Además… Pensé que sería una buena idea para… Para que pudiéramos pasar más tiempo entre nosotros—añadió con voz algo nerviosa. Su mirada se había desviado en dirección izquierda y un ligero rubor había aparecido en sus mejillas.
—Corazon… ¿Lo dices en serio?
—Por supuesto que sí.
—Lo aprecio mucho. Corazon, quería decirte, preguntarte algo…
— ¿Qué querías decirme?
—Corazon ¿en verdad quieres aceptar lo que siento por ti? Quiero decir, todo paso tan de repente… ¿De verdad quieres verme de esa manera?—y Law dejo su plato sobre la mesa para hablar con más libertad, debido a que se sentía muy tenso y nervioso—. Sé que eres muy amable conmigo. Siempre lo has sido. Es por eso que… Llegue a pensar en que tal vez tu… Tu quizá solo estas siendo compasivo para no lastimarme.
—Law…
—No quiero que te fuerces a estar conmigo cuando en realidad no estas sintiéndote bien—declaro Law comenzando a temblar y tomando más valor en su voz—. Lo que más me importa es tu felicidad, Corazon… Si tú no eres feliz, yo no podría serlo.
Corazon se acercó al joven, lo estrecho entre sus brazos con gran afecto mientras acomodaba su barbilla sobre el erizado cabello oscuro de Law.
—Law, no digas eso.
—Pero es la verdad, Corazon… Sin ti, mi vida dejaría de tener sentido.
—Hay muchas cosas que aún no conoces, sé que si pudieras dejar esta clase de vida, podrías conocer muchas cosas y personas… Tu felicidad sería tan diferente… Algo tan importante y profundo en ti no debería depende de mí, ¿no crees?
—No, Corazon. Además, no quisiera irme de tu lado.
—Ja, Law, eres tan terco…—musito Corazon con tono condescendiente y tierno—. Bueno, en ese caso tendremos que prometer que viajaremos juntos. No junto a este campamento, ni siguiendo un plan o ejército, solo tú y yo, iremos a conocer el mundo. ¿Qué dices?
— ¿Crees que sería posible?
—Cuando Doffy cumpla su sueño, es probable que ya no tenga mucho que hacer a su lado. Deseo tanto que conozcas muchas cosas con todo el tiempo y calma, sin tener que estar atado a un itinerario… En fin, será mejor que comamos de una buena vez, vamos.
…
— ¿En dónde está Corazon?—pregunto Doflamingo.
—Está en su tienda, joven amo.
Doflamingo se dirigió al lugar mencionado, el líder no se molestó en llamar o anunciar su llegada y se limitó a entrar sin más en la tienda de su hermano, encontrándose con la escena de Corazon leyéndole a Law, quien estaba a su lado, recargando su cabeza contra el hombro izquierdo de su hermano.
—Veo que interrumpí algo, lo siento…—dijo Doflamingo soltando una risa burlona.
Debido a la repentina aparición del líder del ejército del ave carmesí, Law retomo bruscamente una postura recta y su semblante se tornó serio e incómodo, reflejando lo inseguro que se sentía al ser captado de esa manera tan relajada y afectiva junto a Corazon, en los propios aposentos de este último y completamente a solas.
—Doffy, te ruego que de ahora en adelante te tomes la molestia de avisar antes de que entres a mi tienda, por favor—declaro el menos de los hermanos Donquixote con voz algo molesta y grave mientras cerraba el libro—. ¿Qué querías decirme?
—Estaba buscándote para cenar, bueno, supongo que ya no tiene caso. Oye, Law, vamos, relájate un poco… No es la gran cosa.
—Discúlpenme, me retiro—le corto Law poniéndose de pie—. Buenas noches, Corazon.
—Law, espera, no tienes que irte…
Pero el muchacho salió a toda prisa de la estancia.
—Rayos, Doffy. Law está algo inseguro por todo lo que está pasando, también yo, es demasiado incomodo que lo mires y le hables de esa manera—le dijo Corazon a su hermano una vez que se quedaron solos. El rubio de cabello abundante se levantó y fue a dejar el libro de vuelta a su lugar—. Quiero hacer las cosas de la mejor forma posible, con calma y cuidado…
—Oh, Corazon, por favor. Te daré un consejo valioso: No pierdas el tiempo, disfruta y haz todo lo que quieras con Law ahora, mañana, todo mientras llegamos a Dressrosa.
—No fastidies. Algo tan valioso como esto no se puede acelerar, no lo entenderías…
— ¿Qué? ¿No lo puedo entender? ¿Qué quieres decir con eso?—soltó Doflamingo con una sonrisa algo burlona y desafiante— ¿Qué acaso crees que soy un tonto a comparación tuya, querido hermanito?
—No es lo que quise decir, Doffy. Es solo que… Agh, tu siempre has sido del tipo de hombre que no se cuestiona mucho antes de tomar lo que quiere y todo lo que le ofrecen.
— ¿Y?
—No creo que en esa clase de relaciones pueda haber algo verdadero, ¿Cómo puedes percibir y comprender los sentimientos y pensamientos de la persona que quiere entregarse a ti, si solo compartirás tiempo junto a esta solo cuando fornican?—cuestiono Corazon fijando su vista cobriza en unas velas, que iluminaban sus ojos—. Yo quiero conocer a este nuevo Law, es una nueva fase que no sabía que existía, quiero comprenderlo y apreciarlo, quiero saber porque siente esto por mí… Y finalmente llegar a aceptarlo por completo.
Doflamingo lanzo una estridente risa.
— ¡Hermano, debiste ser un bardo, no hay duda! ¡Mi hermano todo un poeta romántico…!
—Puedes reírte, pero lo digo en serio.
—Sí, lo sé. Oh hermano, mis relaciones son tan significativas para mí, más de lo que tú crees, aunque no compartamos la misma perspectiva y modos de actuar con nuestros pretendientes—declaro Doflamingo moderando un poco más su tono de voz—. Aunque nunca entregaré mi amor a alguien en específico, como veo que tu pretendes hacerlo…
—Aun no sé si podré, pero lo intentaré.
—Bien, ten cuidado con eso… Hasta mañana, hermanito. Descansa.
Doflamingo salió de la tienda y, por un instante, su habitual sonrisa se desvaneció. Sabía que aquel probable amor entre Law y Corazon podría significar algún inconveniente en un futuro, pero estaría listo para lidiar con ello en su momento.
Al pasar los días y semanas, Corazon procuro pasar más momentos junto a Law, ya poco le importaba si los veían juntos y de manera inquisitiva.
Disfrutaba ver como Law empezaba a relatar un poco más de sí mismo:
Sobre la manera en cómo hacía sus tareas, como cuidaba de su espada y equipo, anécdotas que involucraban a Baby 5, la manera en cómo se organizaba al ir a dormir, las nuevas maneras en cómo le agradaba más comer y descansar; vagos recuerdos de su fallecida familia que aún quedaban en su memoria y algunos de los sueños que lograba recordar después al despertar.
—Una vez soñé que me encontraba en un lugar enorme, una tierra de nieve y hielo, el frío era increíble…—contaba Law, recostado sobre la tierra y con su cabeza apoyada sobre el regazo de Corazon—. Estuve caminando por mucho tiempo, como si buscara algo. Nunca llegué a una parte en específico.
—Que sueño tan raro.
—Hay más… Pero quizá te resulte tonto.
—Anda, dime.
—Hubo un momento en que… Bueno, estuve hablando con un oso, un oso grande y blanco.
— ¿Le hablabas? ¿Y este lograba comprenderte?—pregunto Corazon realmente curioso y conmovido por escuchar el sueño de Law.
—Sí… Aunque no tengo idea del cómo.
—Un oso blanco que habla y te trata como su igual, si tienes una buena capacidad de soñar, Law. Me parece adorable.
Law se sonrojo al mismo tiempo que hacía una ligera mueca que presentaba su ligero bochorno al recibir ese comentario.
— ¿Y tú? ¿Qué fue lo último que soñaste?
—Uhm… Déjame recordar…—y Corazon se llevó una mano hacia la nuca y revolvió un poco su cabello—. Fue demasiado raro. Soñé que estaba en un sitio lleno de estrellas. Como si estuviera en el cielo nocturno. Fue muy raro, porque caminaba por ahí como si fuese tierra firme… Solo puedo recordar eso. No es tan interesante como tu sueño. Dime, ¿era un oso grande o pequeño?
—Claro que es interesante, debe ser impresionante estar entre las estrellas. Y era un oso grande, aunque por cómo se comportaba, era tan dócil y tranquilo como uno pequeño—respondió el joven de cabello negro—. Oye, Corazon, ¿en alguno de tus mapas existe alguna tierra así?
—Bueno, sí… Solo hay una zona conocida por los humanos, pero está muy lejos de aquí. No hay mucha información, al parecer es difícil llegar hasta allí y que las pocas personas que lograron ir cuenten mucho al respecto.
De pronto comenzaron a escuchar y ver que algunos soldados se movilizaban, al parecer era hora de seguir la marcha y su placido descanso había llegado a su fin.
—Lo siento, Law. Tenemos que continuar…
—No te preocupes, fue agradable. Vamos, te ayudo…—y Law le brindo una mano para auxiliar al rubio a ponerse de pie y evitar que cayera como solía hacerlo.
El ejército regreso a su marcha y comenzaron a avanzar hacia el este.
Al cabo de unas horas la caravana se detuvo repentinamente, llamando la atención de Doflamingo y Corazon, quienes iban hasta al frente.
— ¿Qué rayos ocurre? ¿Por qué se detuvieron?
—Veo mucho movimiento por allá, iré a ver—dijo Corazon orientando a su caballo en dicha dirección. Doflamingo le siguió de inmediato.
— ¿¡Quiénes son esos imbéciles!?—grito Doflamingo indignado al ver a un grupo de desconocidos asaltando varias de las carretillas que cargaban barriles con alimentos y peleaban contra soldados por adueñarse de todo lo que podían.
— ¡LAW…!—exclamo Corazon al ver que el mencionado muchacho estaba luchando contra un hombre mucho más grande que este.
El rubio se adelantó a toda prisa, listo para auxiliar a Law. El rápido galope del caballo de Corazon ayudo a embestir con facilidad al enemigo.
—Corazon ¿¡estás bien!?—pregunto Law preocupado.
—Sí, ¿y tú?
—Estoy bien. Esos imbéciles llegaron de repente.
—Lo sé, no dejaremos que se lleven lo que quieran.
Y un ruido estridente, tan aterrador como desconocido irrumpió en el ambiente; una especie de extraño rugido que surgió de una enorme criatura con aspecto de reptil que se erguía imponente en medio de todo el caos y que apareció de forma súbita al igual que aquellos ladrones.
— ¡¿QUÉ CARAJO ES ESO!?—exclamaron al unísono la mayoría del ejercito del ave carmesí junto a algunos de los asaltantes, todos estaban estupefactos y aterrados ante la presencia de aquel animal que todos consideraban un legítimo monstruo.
Aquel reptil gigante comenzó a atacar exclusivamente a los hombres que habían asaltado al ejército, agarrándolos con sus enormes mandíbulas, dejando lucir unos afilados dientes y una tremenda fuerza.
—Está deshaciéndose de los ladrones…—musito Corazon asombrado, manteniendo sus ojos muy abiertos y fijos en la feroz criatura— ¿Qué está pasando?
No tardo mucho para que los ladrones huyeran o cayeran a manos de aquel monstruo de escamas verdes.
Los miembros del ejército del ave carmesí se mantuvo lo más alejado posible y en un silencio provocado por su terror y asombro.
Finalmente la criatura dio un vistazo a su alrededor, como si quisiera comprobar que todo estuviera en orden y en calma, dio un par de pasos hacia atrás y su figura empezó a cambiar poco a poco, transformándose en un joven de cabello naranja.
— ¡¿DRAKE?! ¿¡Esa cosa era el!?—soltó Law completamente confundido.
—No puede ser…
— ¿¡Sabías eso, Corazon!?—pregunto Doflamingo alterado.
—No tenía idea.
—Tengo que hablar con ese muchacho—y Doflamingo fue rápido hacia el muchacho pelirrojo que ya estaba siendo abordado por un montón de soldados.
Law y Corazon se quedaron en el mismo lugar, mirando con incredulidad a Drake, quien parecía muy aturdido y nervioso ante la ola de preguntas y exclamaciones de sorpresa.
—Pensé que sería cosa de Doffy… Por un momento pensé que sería alguna cosa relacionada a la magia de Monet o el maestro Caesar—dijo Corazon sin dejar de ver la escena a lo lejos—. Entonces es algo completamente personal por parte de Drake.
— ¿Nunca viste nada raro en él?—pregunto Law con voz cautelosa y sintiendo una ligera punzada de celos al recordar el cómo Corazon había conocido a ese muchacho.
—No—respondió el rubio con algo de incomodidad.
—Bueno, qué más da… Ahora es la sensación del ejército, Doflamingo no lo dejara en paz.
—Tienes razón… Y sinceramente no creo que Drake sea del tipo que quiera someterse a él. También tengo que hablar con ellos, discúlpame, Law—y Corazon se retiró de su lado para ir a reunirse con el pelirrojo y Doflamingo.
Debido a los sorprendentes sucesos el ejército del ave carmesí volvió a tomar otra pausa y esa noche, Doflamingo y Corazon siguieron su conversación con Drake.
— ¿Estas completamente seguro que no puedes transformarte a voluntad?—cuestiono Doflamingo.
—No, no puedo. Ya se lo dije—respondió Drake, quien ya estaba demasiado incómodo y fastidiado.
—Tenemos que entrenarte.
—Pero señor, yo no…
—No tienes idea de lo poderoso que seríamos, serías, si lograras controlarlo—dijo Doflamingo poniendo sus manos sobre los hombros del pelirrojo—. Serías algo legendario.
—Doffy, ya basta… Déjalo en paz. No es algo que desee hacer—intervino Corazon.
— ¿Entonces que pretendes hacer aquí?—inquirió el líder de aquella milicia— ¿Crees que esto es una comuna de caridad?
—No señor, entiendo que tengo una deuda con ustedes. Haré lo mejor que pueda, seguiré protegiendo este ejército mientras este aquí. Estoy seguro de que si vuelve a aparecer alguna amenaza, reaccionaré de la misma manera en la que lo hice el día de hoy—declaro el joven de ojos azules.
Doflamingo le miro con cierto desagrado, le dio la espalda y Corazon hizo un gesto con su mano para indicar a Drake que se retirara de una vez por todas.
—Doffy, no puedes obligar a todos a servirte… Además, ese joven está aquí solo porque le debía un favor, prometí llevarlo a salvo hasta la próxima ciudadela segura. Necesitaba salir de su último hogar.
—Otra vez haciendo caridad, pensé que te habías quedado satisfecho con Law.
—Pues tú también has hecho lo mismo varias veces, Doffy. No sé porque me lo reprochas como si fuese el único en hacerlo—contesto el menor de los Donquixote.
—Que fastidio. Ya vete de una vez, Rosinante.
Corazon se alejó del improvisado dormitorio de su hermano, esta vez no habían instalado sus tiendas por completo, pues solo era una pausa de improvista.
El rubio fue en busca de Law, a quien encontró frente a una fogata junto a Baby 5 y Drake. Los jóvenes se encontraban asando patatas empaladas en unas largas ramas.
Corazon no quiso interrumpirlos así que decidió ir a organizar de una vez el pequeño tendido en el que dormiría esta noche.
—Oye, Law…—murmuro Baby dándole un ligero golpe con su codo a Law—. Parece que Corazon venía a verte, pero se dio la vuelta.
—Toma…—y el joven moreno le dio su rama a su compañera para ponerse de pie—. Buenas noches.
Law alcanzo a Corazon y este último se sorprendió al verle.
— ¿No estabas cenando?
—Baby me dijo que fuiste a buscarme.
—Sí, pero no quise interrumpirte.
—No estábamos hablando de nada—dijo Law observándolo atentamente con la débil luz de luna y la lejana iluminación de las fogatas aledañas—. ¿Qué sucede? Te ves algo incómodo.
—Ah, eso… Es por culpa de Doffy, ya sabes, ya tenía planes para sacarle provecho a la habilidad de Drake. Pero las cosas no fueron como él quería y discutimos un poco.
—Ya veo… Supongo que defendiste a Drake—musito Law bajando su mirada con una seria expresión.
—Ah, no precisamente, es solo que… Apoye lo que el mismo dijo, Drake no puede controlar su poder a voluntad, no tiene caso forzarlo. Además el solo quería llegar a otro pueblo, no quiere quedarse aquí, no tiene ninguna motivación para hacerlo—contesto el rubio empezando a ver cierto recelo sutil en el rostro de Law—. Oye, Law…
— ¿Si?
— ¿Dónde dormirás?
—No lo sé, solo tenía planeado ir por una manta y elegir un árbol cercano.
—Yo tome un par de mantas y mi almohada. Podemos compartir lugar… ¡Bueno, si quieres hacerlo, claro está!
Los ojos de Law se abrieron mucho más, dejando ver un inconfundible brillo de emoción que se reprimió lo más pronto posible, un rubor que apenas se percibía también apareció en sus mejillas.
— ¿Estás seguro de eso, Corazon? No quiero molestarte—soltó el joven de cabello oscuro con una voz tan cohibida a causa de la vergüenza y emoción que esa propuesta le representaba.
—Hemos compartido dormitorio antes, ¿no lo recuerdas?
—Sí, pero… Esta vez será diferente, ya sabes porque…
—Supongo, pero tenemos que irnos acostumbrado a esto, ¿no? Además, no haremos nada que no queramos hacer aún… ¿Cierto?
—Cierto.
—Vamos…—y Corazon tomo su mano derecha para guiarle hasta el lugar que ya tenía contemplado.
Finalmente se alejaron bastante del área de donde la mayoría había instalado sus lechos para dormir. Corazon tendió una gran y gruesa manta sobre el suelo, coloco su almohada y dejo que Law se recostara primero para después echar sobre él otra de las mantas para cubrirlo.
—Estaremos bien aquí, ¿estás bien, Law?—pregunto Corazon al recostarse y taparse con la manta.
—No. No estoy bien, cielos, Corazon, solo siente esto…—y el muchacho tomo una pálida mano del rubio y la llevo hacia su torso, para que percibiera el acelerado latir de su corazón.
Corazon se sonrojo bastante al sentir ese fuerte latido, sonrió algo conmovido y avergonzado.
—También estoy nervioso, pero ya te lo dije, solo hay que relajarnos y dormir, no tiene que pasar algo más…—comento el rubio mientras reía nerviosamente.
—Aun así.
Hubo un momento de silencio incómodo en el que se limitaron a ver las brillantes estrellas y la gran luna llena que relucían en el oscuro cielo.
Tal silencio se destruyó hasta que Law volvió a hablar:
—Gracias, Corazon.
—Je, no tienes que agradecer. Solo quería pasar más tiempo contigo.
—Corazon…
— ¿Si, Law?
El muchacho sentía que su pecho iba a desgarrarse a causa de la petición que estaba a punto de hacerle a su amado Corazon.
—Nada… Lo olvide…—Law se había arrepentido al último segundo.
— ¿Estás seguro, Law?
—No…
— ¿Qué querías decirme?
—Una tontería.
— ¿Tu diciendo una tontería? ¿Será el fin del mundo?
— ¿Hay alguna regla sobre…?—se aventuró Law sintiendo un nudo en la garganta.
— ¿Regla sobre qué?
—Sobre cuánto hay que esperar para…—la angustia crecía en el interior Law—. Una regla que hay que seguir para saber cuándo es el momento apropiado para besar a alguien por primera vez.
—Law…
—Aquella vez, cuando te confesé lo que siento por ti… Fuiste tú quien me regalo un beso. Pero no fui capaz de moverme o corresponderte como lo hubiese querido—dijo finalmente el muchacho mientras se volteaba hacia Corazon—. Desde entonces he querido poder hacerlo de vuelta… ¿Me permitirías besarte de nuevo?
Corazon lanzo un suspiro algo condescendiente al mismo que llevaba una mano hacia el rostro de Law.
—Sí…
Con cuidado, el joven moreno se incorporó un poco, tratando de no abalanzarse tan bruscamente sobre Corazon, acercó sus labios hacia los labios de este último y con gran valor se atrevió a concebir un romántico beso, mientras que posaba sus manos sobre la espesa cabellera del rubio.
Law movía con delicadeza sus labios, solo había tenido suposiciones y ejemplos lejanos de como se hacía un beso apasionado.
Corazon sintió una sensación de vértigo en su interior, ya había empezado a aceptar su nueva relación con Law, pero un beso como este le había tomado por sorpresa, sin embargo, lentamente empezó a sentirse un poco más cómodo con la idea y la sensación tan placentera que estaba experimentando.
Finalmente aquel beso termino y ambos se miraron fijamente, los ojos de Law reflejaban la gran devoción que sentía por Corazon.
Corazon podía sentir todo ese gran amor que aquel muchacho le profesaba en cada movimiento, en cada beso y en cada mirada.
—Te amo, Corazon.
—Law…—el rubio acariciaba con cariño el rostro del joven moreno. Pronto le plantó un tierno beso en la frente.
—Te amo tanto…—y Law recargo su cabeza sobre el pecho de su amado, tomando su lugar para dormir.
Corazon le abrigo con sus brazos, deseándole un buen sueño y acariciándolo hasta que ambos se quedaron dormidos.
Bien, hasta aquí por ahora. Espero que les haya gustado.
Gracias por leer y muchas gracias por su apoyo en forma de comentarios, favoritos y follows.
Les mando mis mejores deseos, cuídense mucho.
Atte. Levita Hatake
