Joshua Burns es un buen chico.

Cómo todos los adolescentes—Aunque no lo demostrara—es inseguro, pero como una celebridad, un artista y un atleta, todas esas inseguridades y dilemas simplemente se batían en él como una receta para el desastre.

Todo lo hace por y para su imagen, por y para sus fans. No es que tenga nada de malo que un blader viva de su público, comercialmente es un bono tremendo para las encuestas de popularidad, pero cuando un niño solitario como Joshua crece bajo el candor de los reflectores y convierte a una cámara en su mejor amiga…

Pero Joshua seguía siendo un buen chico.

Sí, es una diva, pero tiene un corazón dulce y un amor genuino por todo lo que hace, sin mencionar que es un genio del beyblading.

Verlo convertir un lanzamiento en un espectáculo y un espectáculo en un lanzamiento perfecto es asombroso y vale pagar una entrada.

Después de todo, un blader con la confianza en sí mismo para ponerse contra las cuerdas voluntariamente y hacer un show de su propio cuello rozando un cuchillo afilado, jugando con los corazones de todos, robandolos, estrujandolos, luego guiñando al público… eso es algo que vale la pena ver.

Sí, trad odia las cámaras en el gimnasio y no es fan de todo el acto que es "Joshua Burns" en sí mismo, pero lo respeta y como su entrenador hará todo lo posible por guiarlo en cuanto se le permita para ser incluso aún mejor de lo que ya es, porque incluso los genios necesitan de un mentor cuidando sus espaldas.

Eso se lo enseñó Jinbei.

Y es una de las muchas razones por las que sin importar cómo se pongan las cosas, seguirá amando su trabajo, cada parte, no solo las buenas. Porque así se lo enseñaron.

Joshua es un buen chico.

Siempre supo que no era la celebridad desconsiderada que la prensa pintaba, pero realmente no esperaba que fuera un alguien tan… solitario.

No tenía amigos cercanos, ni siquiera a la distancia, ni hablaba con personas de su edad y su único familiar presente que remotamente sentía interés por él era su hermana mayor. Siempre estaba rodeado de personas, pero cuando se acercó a free y le rogó por su atención, estaba claro. Está desesperado por cariño, por reconocimiento.

Por todos los ojos en él.

Y esa es la maldición de la estrella.

El sonido de la arena a veces solía desconcentrar a Trad en las noches. No le gusta que sus bladers en América entrenen fuera de horario porque él ya es lo suficientemente estricto con ellos. Aunque aprecia el entusiasmo, un poco más de lo que les da podría romperlos.

Sí, Trad recuerda esa noche, una como tantas en las que la arena sonaba. Eran sus primeros meses en Estados Unidos, entonces se levantó del taller vacío, apagó todo y se quitó el equipo protector dispuesto a ver de qué se trataba todo el alboroto, pero nunca espero lo que vió esa en la oscuridad.

—¡Let it Rip!

En cuanto subió al piso de arriba del gimnasio ahí estaba, Joshua Burns haciendo su carismático lanzamiento icónico, pero esta vez era diferente.

Joshua, quien es todo sonrisas y guiños a la cámara, estaba metido de cabeza en la arena como si solo existieran él y su Blast Jinnius. Sus cejas abajo y sus labios fruncidos en una mueca sería que hacía que el pequeño lunar en su mejilla se deslizara hasta casí rozar su ojo.

El actor parecía unido a su bey, Blast Jinnius, siguiendo la trayectoria que marcaba su blader tomó el centro en un instante, Joshua arrugó aún más su rostro y pareció bailar con Jinnius en sincronía hasta que levantó su rostro y encaró a su propio bey.

—¡De eso es de lo que estoy hablando! ¡Blast Jinnius, hagamos una actuación estelar!—gritó levantando su brazo con naturalidad y arrojándolo antes de detenerlo en el momento justo—¡Ciclon Wall!

Jinnius subió sus cuchillas y se agitó salvajemente atacando a la nada y de nuevo, y de nuevo, y de nuevo.

—¡Terminemos con el clímax perfecto! ¡Ve con todo, esta es tu última vuelta! ¡Ciclon counter!

La trayectoria fue perfecta pero la velocidad era devastadora para lo que se esperaba de un tipo defensa. Trad podía jurar que incluso una ventisca los embistió, las cuchillas bajaron y subieron en el combo aerodinámico perfecto y más porque Joshua así lo quería que por agotamiento, Jinnius se detuvo con gracia y cayó sobre sí mismo en el centro de la arena.

Hablando del canto del cisne.

Trad no pudo evitar aplaudir semejante actuación, despacio, impresionado. Al escuchar, como si lo hubieran atrapado en algo malo, Joshua giró atónito.

—Trad… sigues aquí—murmuró nervioso, como un artista siendo atrapado en un vergonzoso trabajo que quisiera ocultar en su taller.

El entrenador lo ignoró y giró a su alrededor hasta llegar a la arena y levantar a Blast Jinnius entre sus dedos para examinarlo correctamente a detalle.

Abrió los ojos en reconocimiento. "Ah, Jinnius es cosa sería".

—Ese Ciclon Wall estuvo en otra liga. ¡Bien hecho Joshua!—Felicitó al chico con una honestidad demasiado obvia, devolviendo el bey a la mano contraria.

Joshua aún parecía incrédulo y en guardia con los hombros arriba, se sobresaltó fuertemente cuando Trad lo ánimo fraternalmente con una mano en el hombro, como si no conociera sus intenciones.

—Gracias.

Trad arqueó una ceja. ¿Joshua Burns sin saber qué hacer con la atención…?

—¿Todo… está bien?—quiso saber el entrenador bajando las cejas con duda.

—Claro, ¿Por qué no lo estaría?—Joshua le restó importancia con su arrogancia típica, pareciendo recordar repentinamente como sonreír.

Observó al chico un segundo o dos y le dio su espacio, sonrió tranquilo y señaló hacia arriba.

—¿Notas eso?—Trad inquirió.

Joshua movió sus ojos de su dedo hasta arriba con incomodidad.

—¿El techo?

—La paz—Trad respiró profundamente y se sentó en la banca frente a la arena—. Llevas un tiempo aquí y creo que nunca hemos hablado sin cámaras, sin Glass o sin Free. Nunca pasa pero, a veces es genial, ¿Cierto? La arena vacía, las luces apagadas.

—No lo creo—Joshua negó al instante—. Las luces brillantes, los gritos ensordecedores, las cámaras siguiéndome. Nací para eso, para ser admirado y seguido religiosamente. Jamás podría cansarme de eso y pensar que la penumbra es mejor.

—¿Entonces qué haces aquí?

—El sol no puede brillar siempre—Sorprendentemente, la celebridad se sentó junto a él—. Yo… Tú conoces a Free desde hace mucho, ¿Verdad?—cuestionó fragil como si tanteará el terreno.

Trad ladeó el rostro intrigado, ¿A donde lo llevaría Joshua?

—¿Qué pasa con eso?

Joshua guardó silencio un rato como si dudará en revelarle lo qué había en su cabeza. Al final, el pensamiento era obvio.

—Quiero destronar a Free—Joshua compartió lo evidente, lo que todos querían—. Él ha aprendido a crecer en las sombras para destrozar a otros en la luz, yo no creo ser capaz de hacer eso. Pero si es por derrotarlo supongo que puedo arrastrarme en la oscuridad como un villano—confesó levantando a Jinnius hasta la altura de sus ojos—. Todos tratamos a Free como el monstruo a vencer, pero es tan invencible, tan perfecto, que solo intentarlo aquí en la oscuridad, incluso me hace sentir como… el malo, ¡¿Es eso posible?!—saltó frustrado.

Wow, esas son muchas analogías juntas. ¿Qué está diciendo?

—Pues, cada quien entrena como le funciona. No solo hay una forma, pero lo que hiciste aquí hoy, Joshua, ¿No lo entiendes? ¡Nunca vi un lanzamiento como ese en un tipo defensa antes! Si quitarás un poco de presión de tus hombros con todo tu personaje, estoy seguro de que…

El actor se levantó limpiamente sin dar previa señal de ello y tan solo lo observó de reojo, sus ojos verdes calando en él. Por un instante, la determinación de la estrella le recordó a un pequeño Free años atrás, con ojos muy intensos para alguien tan joven, con decisiones de vida clavadas fuertemente en su cabeza como si fueran una espada en la piedra.

—Cada quien entrena como le funciona.

Si él quería quedarse con eso.

—Está bien—Trad se levantó también—. No te preocupes, me iré yo, pero recuerda no te estoy atacando ni nada.

Hace mucho tiempo que superó la parte de juzgar. Después de todo, ¿Quién era Trad para pelear contra los números?

—Si me necesitas para algo, aquí me tienes. Soy tu entrenador Joshua, como el resto de tu personal estoy aquí para hacerte la vida más fácil en cuanto me lo permitas, así que no dudes en consultarme cuando gustes—le sonrió intentando parecer accesible y volviendo a sujetar su hombro.

Está vez no se sobresaltó.

Se dispuso a irse con la confianza de que Joshua estaría bien por su cuenta, siempre lo ha estado y no tenía porqué ser diferente ahora. Ese chico lo conmueve más de lo que lo irrita—la sensación le recuerda a Rantaro de alguna manera.

como su entrenador haría todo lo posible por guiarlo cuando preguntara.

—Espera—joshua lo detuvo como quien no quiere la cosa, casi como si le doliera admitir que…—. Puedes quedarte si tanto insistes.

Que a veces necesitaba apoyo.

—Claro, gracias—sonrió satisfecho y le siguió la corriente.

Algo era algo, quizás la ayuda que el orgullo y los miedos de Joshua le permitían darle no era demasiada, pero Roma no se construyó en un día. Tiene confianza.

Porque si hay alguien que puede…

Joshua es arrogante y ama las cámaras más de lo que ama ganar, o eso pensó en ese momento.

Porque si hay alguien que puede…

Pero se equivocó en algo, Joshua amaba a las cámaras más que ganar, pero las derrotas contra Silas, los bladers de la liga internacional amenazandolo una y otra vez, su reputación como atleta antes intachable ahora arrastrada por el fango como si fuera nada. Ese debió ser el límite.

Fue cuando la celebridad llamó a Trad a su camerino y lo observó como esa primera noche cuando el equipo apenas empezaba a tomar forma, la estrella en la oscuridad.

Con los hombros abajo y la cabeza gacha, derrotado. Su confianza en sí mismo más que rota, sacudida, abatido, confundido. Pero en sus ojos podía verlo, estaba hambriento, determinado, este no era el niño que guiñaba a la cámara con coquetería, era un hombre enojado, harto de ser cuestionado una y otra vez.

Joshua odia perder más de lo que ama nada.

Y eso podría bastar.

—Trad, quiero ganar—murmuró el actor, su voz temblando como si le doliera—. Quiero ganarle a Free. ¡No me importa si lo pierdo como mi ídolo, como compañero o incluso como amigo! ¡Quiero ganarle a Free de la Hoya y a su Fafnir cueste lo que cueste!—sentenció determinado—¡Así que dime cómo hacerlo!

Trad casi no podía creerlo, ¡Finalmente está pasando!

El entrenador no pudo controlar su emoción y saltó sobre los hombros del chico sosteniéndolos con firmeza, absolutamente extasiado.

—¡No tienes idea de cuánto tiempo he estado esperando esto!—Trad sonreía emocionado—Lo he pensado, una y otra vez, ¡Si alguien puede ganarle a Free eres tú, Joshua! ¡Eres la persona perfecta para el trabajo, tienes todo para hacerlo hoy mismo!

No mentía cuando dijo que lo había pensado, muchas veces. desde el día en el que sostuvo a Blast Jinnius entre sus dedos lo supo, Jinnius lo tenía todo para hacer al invencible Fafnir arrodillarse como si nada, pero no podrían hacerlo si Joshua no quería ganar, si insistía en ser la eterna celebridad, el puro caballero blanco en brillante armadura.

Porque si hay alguien que puede poner contra las cuerdas al niño dorado, a su pequeño y leal amigo de la infancia y sacudir para siempre el mundo del Beyblade, tendrá que ser Joshua y tendrá que ser ya.

Especialmente si es que Free está tramando lo que cree que se trae entre manos y conociendo a ese niño, será incluso peor.

Así es este mundillo, guerra.

—Fafnir es un depredador, devora todo lo que sea lo suficientemente estúpido para meterse en una pelea con él. Consume todo lo que gire a la derecha, como tú. Nunca olvides eso—Trad se aseguró de dejarle claro—. Pero tu Jinnius puede solucionarlo, hay algo que solo tú puedes hacer, pero aún depende de ti. Necesito que me prometas algo—se inclinó en el banco frente a él, para que quedara en evidencia que estaba hablando con toda la seriedad del mundo—; esta será tu primera y última oportunidad entonces necesito que te olvides de todo. Del público, de las cámaras, de mí. Solo pueden ser tú y Jinnius y Free y Fafnir. Tienes que estar absolutamente concentrado. No puedes tratar este enfrentamiento como un espectáculo, porque no lo es, eres tú retando a Free, al mejor del mundo, ¿entiendes?

Joshua pareció dudar, su cabeza agachada en una eterna meditación y sus manos juntas con nerviosismo, pero finalmente asintió.

—Lo tengo.

—Hablo en serio, Joshua. Si sales ahí y haces un espectáculo como siempre, Free te comerá vivo y solo dejará tus huesos.

—Sí. Sí. Sí. ¡Ya te dije que lo tengo!—el chico se frustró por un segundo.

—Bien, ahora presta atención. Solo hay una forma en la que puedes ganarle a Free. No hay otra. Lo he repasado en mi cabeza una y otra vez, así que no puedes retirarte del plan o no durarás el primer minuto. Debes usar tu Ciclon Wall y solo tu Ciclon Wall.

—¿Qué? ¡Pero esa es una técnica defensiva!—Joshua se alarmó con dudas.

—No contra Fafnir—Trad aseguró—. Fafnir solo puede drenar a su rival mientras toca su disco externo, entonces si levantas las cuchillas de Jinnius y permites que en lugar del disco golpee tu centro y que se enfrente a toda esa presión…

—Fafnir solo lograra drenarse solo—Joshua reconoció sorprendido.

—¡Justo eso!—le sonrió complacido—Un ataque directo solo es viable para un bey que va contra las agujas del reloj. Quizás no tenemos eso, pero podemos llevarlo al límite de su resistencia.

Joshua sonreía entre absolutamente nervioso y absolutamente encantado con la perspectiva de victoria.

Después de todo, era su sueño desde que vio a Free pisar el escenario mundial. El niño dorado, su héroe, al que más adora, todo lo que siempre ha querido, todo lo que siempre ha anhelado es… destruirlo.

Ser reconocido, respetado, que Free de la Hoya lo considere digno de su tiempo.

—Eso haré. Gracias, Trad—Burns asintió con seriedad, dirigiéndose a la salida del camerino.

—Sé que te le he dicho mil veces pero hablo en serio Joshua. No puedes dejarte llevar ni desconcentrarte ni un segundo. Tu Jinnius produce presiones de aire que son una locura. Llegas a rozar a Fafnir con tus cuchillas aunque sea por error o aunque sea tu mejor counter ciclón y la diferencia de presiones hará que Blast Jinnius vuele hasta las gradas en pedazos—sujeto a Joshua acentuando su punto, que entendiera lo que quería decir—. Será un final explosivo por presión inmediato. Ni siquiera sabrás qué pasó.

Burns se soltó de él y continuo su camino.

—no te preocupes. Para hoy quien encabece las clasificaciones será otro. Glass tendrá un campeón mundial en su equipo como siempre quiso.

Trad asintió en respuesta.

Solo quedaba cumplir.

Observó desde las gradas con absoluta satisfacción como el rostro de Free se descomponía en desagrado cuando Fafnir cayó mientras Jinnius seguía girando gloriasamente como si se riera del niño dorado. Bailando mientras se burlaba del munstruo.

Uno a cero. Aunque fue su estrategia el entrenador apenas y podía creerlo. ¡Joshua en realidad logró quitarle un punto a Free! ¡Si está durmiendo que no lo despierten!

El rostro del blader insignia de BC Sol parecía frustrado y Trad supo de inmediato que lo tenían. Conoce esa mirada, Free lo ha reconocido. Joshua ya no es solo un blader más, es un rival, es un reto. Un adversario digno de su tiempo.

El respeto que el blader español derramó sin asco cuando Silas venció a Joshua no una si no dos veces regresaba lentamente a él como una fuente, estaba acorralado y lo reconocía. Joshua lo puso entre la espada y la pared.

Trad pudo saborear la victoria de Joshua. La caída de su niño de oro como pensó que nadie nunca lo lograría al alcance de sus dedos, pero entonces lo vio.

—¡Tres, dos, uno!

La sonrisa de Joshua.

—¡Let it Rip!

Mierda.

Fue solo un segundo, pero en el instante en el que el actor vio las cámaras de reojo, bebió de ellas como un moribundo y volvió a su personaje. La sonrisa de Free le hizo saber que también lo notó, pero a diferencia de su rival, su temple permaneció helado como el hielo a diferencia de sus ojos que goteaban hambre por la victoria.

—¡Tus trucos son buenos pero los míos son mejores! ¡Counter Ciclon!—Joshua ordenó arrojándose con su bey con el ataque de Jinnius.

Fue bueno mientras duró, un agradable sueño.

Trad sintió la necesidad de estrellar su cabeza contra la pared una y otra vez pero en su lugar simplemente se sostuvo al barandal de las gradas como si fuera a caer en cualquier momento, cerró los ojos con el ceño fruncido en dolor emocional y apretó sus puños hasta que sintió que la sangre dejó de llegar a sus nudillos.

Tan cerca, tan cerca, tan cerca.

Escuchó el sonido de explosión pero ni siquiera necesitaba ver.

Es su entrenador, reconocería el sonido de quiebre de blast Jinnius tanto como el del timbre de su casa en Barcelona. Aún así apretó los dientes deseando estar equivocado, pero al abrir los ojos se encontró con lo evidente. Las piezas azules desparramadas por el piso de la arena, blast Jinnius hecho pedazos.

¿Quién lo diría?, justo como advirtió.

—Era la oportunidad de tu vida y la arruinaste—Trad murmuró con la voz temblorosa, observando al derrotado Joshua sin poder moverse un centímetro.

Saboreó el momento.

Con que esto es la derrota absoluta. Bastante desagradable, la verdad.

El monstruo invencible, Free de la Hoya oficialmente sigue invicto en su trono. No cabe duda, su corona sigue más firme en su cabeza que nunca.

Evidentemente Free planea convertirse en el campeón indiscutible del torneo y probar que sigue siendo el mejor del mundo.

—Hiciste más de lo que la mayoría puede presumir—Trad negó cuando Joshua se acercó en blanco, derrotado hasta él.

Sea quién sea los que tuviera que pisotear, ya sea a los cinco grandes, cualquier Snake Pit, cualquier enmascarado misterioso y por supuesto, cualquier estrella de Hollywood.

Pero sus manos rojas y duras, su cuello tenso y palpitante como si su pulso fuera un proceso complicado y para nada natural…

—La próxima vez…—Joshua murmuró entre dientes determinado, enfurecido pero por sobre todo, reuniendo los trozos de su máscara.

Sin embargo, Trad lo sabía. Si ahora Free era invencible, la próxima vez sería intocable.

~~~

—¡¿Estás bien?!—fue lo primero que Trad logró pronunciar cuando entró a la enfermería del estadio, su frente arrugada con preocupación, sudando nervioso.

No pueden culparlo luego de lo que vio en la arena. En un instante Free y Valt estaban uno frente al otro dándolo todo.

Y al otro, Free estaba paralizado sin mover un solo músculo.

Trad estaba confundido. La primera ronda había terminado hace un minuto o dos y Free sencillamente no reaccionaba ni a Valt, ni al árbitro. No fue hasta que Kristina apareció en escena y detuvo todo el espectáculo que el niño pudo caminar despacio hasta salir del escenario y alejarse de las cámaras.

No pudo oír lo que pasó después, pero la información oficial que se les dió a los espectadores fue clara: Free se retira por incapacidad física. No está en condiciones de seguir jugando.

Estaba atónito, el entrenador se hacía ideas en la cabeza sobre lo sucedido, pero no tenía manera de confirmarlo y ahora no puede dejar de preocuparse por quién ha sido como un hermano menor para él. Solo puede preguntarse…

—¿Qué te pasó?—Trad se acercó con cautela, como si el otro fuera una bestia herida a la cual temerle.

Y luego de experimentar una derrota por abandono, no duda que el niño dorado sí se siente de esta forma.

Free lo observó sin inmutarse por su tono emocional, sus hombros estaban abajo, su rostro era serio, apoyándose con el brazo de su muñequera desde la camilla en la que estaba sentado, ya que su "brazo bueno" ahora estaba sostenido con un cabestrillo.

—Un poco de esto, un poco de aquello—el niño se lanzó a la camilla con indiferencia.

Por un momento a Trad le recordó cuando el chico se arrojó en su cama de Barcelona, confundido luego de decidir dejar BC Sol.

Ahora eso parece tanto tiempo.

—Siempre tuve razón… perder no es divertido—El blader suspiró sin quitarle la mirada al techo.

—Free, hablo en serio. ¿Por qué sucedió eso? ¿Estas bien? ¿Haz sabido algo de la asociación?—Interrogó serio hasta estar prácticamente a su lado.

Free chistó cansado e hizo un sonidito de fastidio.

—Viejo, ¿Por qué insistes tanto en hacerme pensar? ¿No ves que voy a morir?

—Nada divertido—Trad le puso mala cara.

—Bien. Anotado—el niño giró los ojos. La molestía del adulto siendo evidentemente insignificante para él—. Estoy bien. Lo juro, solo necesito tomarme un tiempo para descansar. El doctor dijo que le he estado poniendo mucha presión a mi cuerpo sin sentido alguno así que… sí, en resumen es eso—explicó sin molestarse en levantarse o verlo a los ojos.

Cuando Trad dijo "debes empujarte a tus límites" definitivamente no hablaba de "haz lo que se te plazca como siempre". Free podrá ser un genio, sabe cómo sacar resultados.

Pero no es su propio entrenador. No sabe que hay un máximo que los músculos pueden soportar romperse antes de necesitar sanar para romperlos de nuevo, ni siquiera debe de saber cómo funciona su cuerpo con exactitud. Cuando se fue Trad esperó que Free al menos confiara un poco en Raúl.

No es que Free confíe tampoco mucho en Trad para dejar su programa en sus manos, pero en teoría es la misma razón. Free piensa que un entrenador sólo lograría retrasarlo.

—Free—Trad se quejó antes de que pudiera controlar su boca.

—¡Solo necesito hielo!—Le gritó frustrado.

—¿Y esto?—El entrenador tensó el borde del cabestrillo para acentuar su punto.

—También necesita hielo. Deberías estudiar un poco.

Wow, realmente insoportable. Free nunca ha sido demasiado comunicativo, pero a Trad le hubiera gustado que le dijera algo para poder ayudarlo.

Después de todo ellos eran amigos, ¿No?

Por un momento deseó fuertemente ser Jinbei, para poder atravesar esa coraza gruesa e impenetrable que cubría al niño dorado. Siempre actúa como si necesitara un escudo todo el tiempo, en cada momento.

Observó con pena el brazo sujeto por las vendas y luego al otro, el que cubría la muñequera, el que debajo del cuero era solo cicatrices una sobre otra. Free a veces es tan coherente y otras tan autodestructivo, absolutamente convencido de que puede manejarlo todo como si no estuviera hecho de carne. Que puede soportar otra herida más, que el dolor físico lo mantendrá enfocado.

Al menos no se había arruinado el otro brazo. Aunque tiene constancia de que bajo el cuero deben haber cicatrices nuevas. Se pregunta desde hace cuánto volvió a morderse y si al menos tiene intención de parar.

Suspiró aceptando que Free no estaba dispuesto a darle nada a él ahora. Tampoco es un buen momento para eso.

—¿Cómo te sientes?—finalmente preguntó.

—Bien, ya te lo había dicho. Solo tengo que poner hie…—Free soltó de inmediato.

—No hablo de tu cuerpo—Trad lo detuvo ahí—. ¿Cómo te sientes, Free?—volvió a preguntar, esta vez con más paciencia, sacándola de dónde no la tenía.

—Oh. Ya sabes, genial—Comentó con naturalidad—. Solo perdí por abandono la primera copa internacional individual que se ha hecho en tres años. Defraude a Valt y no podré enfrentarme a Lui o a Shu pero, está bien, es decir, he estado peor—aseguró con un perfecto sarcasmo—. ¿Tú qué tal?

Vale. Esto no está funcionando.

—Bien. Lo tengo—Trad se rindió y simplemente se quedó en silencio como el otro quería.

Después de un rato, la respiración del niño eventualmente volvió a hacerse perezosa y en cierto punto incluso pareció dormir. Luego de unos minutos la puerta de la habitación se abrió y cuando volteó sobre su hombro para ver, ahí estaba Kristina.

—Ah, eres tú—la chica lo reconoció como si no le sorprendiera—. ¿Está dormido?—cuestionó en voz baja al ver a Free prácticamente babear en la camilla.

—desde hace un rato—Dejó escapar el aire más tranquilo—¿Cómo está él? Realmente está muy comprometido con no hablar de eso.

—Mal—Kristina se sentó en otra de las sillas, su voz sonaba algo ronca, posiblemente del cansancio—. Todo su cuerpo está hecho pedazos. No hubo músculo que no llevará al límite. El doctor dijo que "es una bomba de tiempo apunto de explotar", pero que con terapia estará bien, no es tarde para una recuperación efectiva. Estará como nuevo en unas semanas—explicó con una sonrisa triste—. Solo que su hombro se llevó la peor parte. No será evidente para nadie, ni siquiera sé si él lo sabe pero… puede que su juego nunca vuelva a estar en el mismo nivel intocable si depende de su tiro—la esquina de su labio comenzó a temblar.

El juego de Free no se apoya en su tiro, pero sigue siendo algo que puede afectar sus números hasta ahora perfectos.

No será el único con problemas, era fácil de notar. Kristina ha permanecido implacable afuera, pero ahora ella parecía realmente afectada.

—Yo…—Ella quiso volver a hablar, pero luego se detuvo, decidiendo que no continuaría frente a Free, dormido o no.

Unos minutos después el niño despertó y se estiró como si nada.

—Perdón por las molestias—Se disculpó al viento—. Tengo hambre y necesito algo de aire, así que, supongo que nos vemos—se levantó incómodo y se fue.

Kris hizo el ademán de levantarse directo a amarrarlo a la camilla pero Trad la retuvo en su silla.

—Ya sabes cómo es con él—El entrenador negó.

—Es justo por eso que me preocupo—le regañó.

—¿Ya hablaste con sus padres?—Cambió la dirección de la conversación. Todos estaban tensos.

—Sí. Ellos ni siquiera sabían del torne… Agh. Ya sabes cómo son—Kris se enfurruñó molesta—. La asociación por otro lado… No lo suspenderán porque ya se terminó la temporada y aunque ellos están pagando mucho de este circo, Free se lesionó en un torneo no oficial de la WBBA. No significa que no tenían preguntas. Debiste oír como me hablaron. Casi lo hacían parecer como si yo tuviera una red de tráfico infantil o algo así—gruñó cubriendo su rostro con ambas manos.

Trad incluso sintió ganas de reír.

—¿Te divierte?—La muchacha preguntó con sarcasmo, bajando sus cejas acusadoras hacia él.

Oh, al parecer lo hizo en voz alta.

—Solo creo que es gracioso porque, Free se lesiona bajo tu cargo y de repente recuerdan que es su trabajo proteger a los menores. Pero cuando pasó lo de Kurenai ellos estaban como, nadie hizo preguntas, ¿sabes? Solo, "¡Sí! ¡Envíen a ese niño a México! ¿Que lo vieron en siete países del continente sin supervisión adulta? Debe ser alguna gira. Completamente normal para mi". ni siquiera yo sé que sucedió exactamente con ese alboroto. Quizás no los sobornaste lo suficiente para que hagan la vista gorda—Trad chistó con fastidio.

—Nah, me merezco todo lo que dijeron ¿sabes?—Kris meditó—. Debi detenerlo. Yo sabía lo que estaba sucediendo y nunca hice nada por frenarlo. De nuevo solo aparezco para él cuando ya es muy tarde. Si hubiera sido responsable él no habría tenido que dejar la copa y…—se concentró en tratar de regular su respiración—Él no quería dejar la arena, pero tampoco podía moverse. Estaba temblando, Trad, entonces yo le dije—Un sollozo rebelde escapó de sus labios—: "Free, por mí".

La dueña de bc Sol comenzó a llorar silenciosamente en sus manos, dejando salir todo como hace tanto tiempo no lo hacía, como solo podía hacerlo por su hermano pequeño cuando nadie notaría que ninguno de los dos era tan fuerte como creían los demás. Trad palmeó su hombro y la observó con pena.

—No es solo tu culpa, Kris y Free estará bien—le recordó.

¿Cuándo fue la última vez que le dijo eso? Antes solían tener que hablar mucho de eso.

—Ya ha escalado demasiado—la chica poco a poco recobró la compostura y limpió su rostro con toda la dignidad que pudo reunir.

Cuando finalmente todo pareció calmarse y las cosas se pusieron en perspectiva, volvieron a verse externamente como personas civilizadas y hablaron con sus voces estables, con más calma.

—Que maravilla. Lindas charlas las nuestras—kristina se burló.

—Honestamente, estoy seguro de que pudo ser peor—Trad tarareó.

Platicaron un par de minutos más y luego se fueron. Aún hay trabajo que hacer, pero aún así, de alguna manera se las arreglaron para encontrar a Free en el camino.

—Con que seguías por aquí. Raúl te está buscando—El niño anunció en cuanto llegó.

O más bien, Free los encontró a ellos.

—Está bien. Gracias, Free—Kris le sonrió resplandeciente y serena como siempre, como si todas sus preocupaciones se hubieran desvanecido.

Free la observó indescifrable y frunció sus cejas como si estuviera molesto, pero para ellos era claro. Solo estaba frustrado.

—Perdón. Esta vez en serio. Me comporte un poco tonto con ustedes—Free admitió de la nada, como si decirlo fuera una gran tarea.

Y lo es, porque Free de la Hoya no se disculpa con nadie. ¿Realmente esto está sucediendo? Tanto Trad como Kristina quedaron atónitos.

Lo que sea que haya estado haciendo Free los últimos minutos, debió ser una gran revelación.

—Realmente no fue nada. Perdóname a mí por entrometerme—Trad aceptó sus palabras rápidamente.

Kris parecía abatida por la impresión, pero finalmente logró asentir.

Siguieron por los pasillos hasta las cercanías de los camerinos, las gradas… Sorprendentemente Free se pegó a Kris todo el camino como si no fuera él quien siempre huye desesperado de cualquier tipo de cercanía emocional últimamente y cuando pareció que nadie más iba a decir nada, lo soltó.

—Gracias por sacarme de ahí, Kris. Era necesario—Asintió viéndola directamente a los ojos.

—No te preocupes, Free—kristina volvió a sonreír.

Esta vez no era una máscara, esta era ella. Porque eso era lo que Kristina necesitaba, estar bien con su familia.

Trad suspiro aliviado de ver que ambos estuvieran mejor.

Los "rivales" se separaron en direcciones diferentes, pero justo en el inicio del cruce antes de que pudieran dividirse, encontraron a Joshua esperando pacientemente contra la pared. Impecable y orgulloso como siempre.

—¡Ahí estás!—El chico localizó a su entrenador al instante—Quería saber sí…—Se detuvo de súbito al ver sobre el hombro del otro.

Free había dejado de alejarse, en su lugar le sostenía la mirada a Joshua con tranquilidad. Nada menos que paz en sus ojos. Free no se había molestado en verlo directamente de esa manera desde su batalla con Burns, entonces…

Cuando volvió la vista a Joshua con curiosidad, este seguía desconcertado e incluso se atrevería a decir, nervioso por la atención recibida de su viejo amigo. Free simplemente le dio una media sonrisa, lo saludo con su brazo bueno y continuó con su camino.

Joshua está incluso aún más impactado ahora.

—Me sonrió… Free volvió a sonreirme—El adolescente murmuró entre sorprendido y por supuesto, feliz.

—¡Eso hizo!—Trad también sonrió.

En serio le gustaría un poco del desarrollo emocional que Free estaba teniendo últimamente. Bien por él.

—¿Él está bien?,l Quiero decir, su brazo y… lo que sea que le haya sucedido allá arriba—Joshua preguntó sonando genuinamente preocupado.

—Sí. No tienes de que preocuparte, solo necesita hielo—Sostuvo el hombro del actor guiandolos de vuelta a su lado de las gradas.

—¿En serio?—El chico inquirió sin estar del todo convencido.

—¿Por qué no vas luego y le preguntas tú mismo?—El entrenador lo vió con suspicacia, ladeando media sonrisa tentativa.

La sugerencia pareció tomarlo desprevenido y de repente encontró muy interesante el piso.

—¿Crees que quiera hablar conmigo?—Joshua preguntó cómo quien no quiere la cosa.

De repente sonaba como si fuera realmente frágil y su autoestima dependiera fuertemente de si su ex-compañero de equipo quisiera o no verle la cara.

Vale, de querer querer, ¿Quizás? Pero si de algo estaba bastante seguro…

—Dudo mucho que te lo niegue. A Free le agradas a pesar de todo—Trad pensó en voz alta, pero esa era solo su perspectiva—. Sabes que ya no está molesto contigo, ¿Cierto?

—Hasta ayer ni siquiera quería verme a los ojos.

—Solo está algo decepcionado.

—Eso es de hecho peor—Joshua suspiró.

—No realmente, créeme. Te vas a enterar cuando esté molesto—Trad hizo un rápido viaje de los recuerdos a la infancia temprana del niño dorado en España.

Ah, Free siempre ha sido tan encantador.

—Se nota mucho que extrañas ser su amigo y dudo que tengan tiempo para verse mucho de ahora en más así que, ¿Por qué no hablas las cosas con él? Dejar conversaciones pendientes en este negocio… créeme, pasará un tiempo hasta que logren coincidir otra vez—Habló como la voz de la experiencia.

Especialmente cuando ambos son divas estreñidas emocionalmente a las que les encanta bailar alrededor de las cosas.

—Tu idea no suena tentadora, pero tu punto es válido—Joshua exhaló como si se diera animos—. ¡En cada historia siempre hay un momento en el que el héroe debe encarar…!, ¡A sus amigos con los que discutió!

Sí, generalmente eso pasa.

—Solo no presiones—Trad negó divertido de solo imaginar la escenita que hará Joshua para el campeón del mundo.

Síp, Free estaría bien.

Después de todo, hay un montón de personas que se preocupan muchísimo por él.