- ¿Qué ocurre papá?
- (Incomodo) Bueno Lincoln... hay... algo importante que debemos conversar contigo.
- Vamos, con todo lo que me ha pasado, ¿Crees que puedes sorprenderme?
Unas horas después
- ¿Está es la última caja Linky?
- Si, gracias Leni.
Mientras la chica miraba con tranquilidad la habitación Lincoln no pudo evitar sentir algo de incomodidad y lastima por su hermana, pues más de una vez habían conversado el tema con las demás y todos habían llegado a la misma conclusión, Lincoln no ocuparía la habitación de Lori y Leni, o al menos no mientras Leni siguiese viviendo con ellos, si esta lograba entrar a la universidad o encontraba algo que le permitiese salir de casa gustosamente le cederían la habitación y él realmente no quería importunar a su hermana, por lo que ver como la muchacha empacaba sus últimas cosas después de haberle ayudado a desalojar su habitación era algo que le dolía.
- ¿Por qué esa cara larga? Deberías estar feliz, finalmente tienes una habitación para ti solo, o sea, es totalmente maravilloso tener espacio.
- Pero tú...
- Vamos, no es como si me estuviese yendo, solo me voy a tu habitación, bueno, ex habitación, de hecho, suena interesante, ya no necesitare caminar hasta el closet porque estaré rodeada de mis prendas.
El optimismo de Leni logro relajar lo suficiente a Lincoln quien solo asintió y continuo sacando sus cosas, viendo como la mayor parte de la habitación ahora se encontraba vacía pues la cama de Lori se encontraba en la cochera y la mayoría de las cosas de Leni se encontraban en el sótano, quedando solo algunos artículos de costura en una caja como recuerdo de su presencia allí.
Una vez ella termino dejo en soledad a Lincoln quien se hallo solo en aquella enorme habitación, con sus cosas en cajas y su cama en una esquina de la habitación, pensando como aquel lugar era demasiado grande, demasiado vacío, sintiéndose realmente incomodo para abrir las cajas y comenzar a adaptar ese espacio para él por lo que termino cerrando la caja que llevaba varios minutos intentando vaciar y salió de la habitación, dirigiéndose hasta la sala donde se hallaba su hermana mayor viendo tranquilamente la televisión.
- Hola Leni.
- ¿Terminaste de desempacar tus cosas?
- Yo... cla... sigh, no Leni, la verdad no.
- ¿Quieres que te ayude?
- No es eso, es que... es tu habitación, has estado casi toda tu vida allí y ahora tienes que estar en mi, bueno, mi ex habitación, no lo siento justo para ti, yo quepo mejor allí, soy más bajo, tengo menos cosas, en cambio ahora para hacer tus vestidos tendrás que bajar al sótano, no es justo para ti.
- Mmm... ¿Entonces tener una habitación pequeña si era justo para ti mientras este año yo he tenido la habitación completa para mi?
- Bueno, no me refería a eso.
- Lincoln, siempre has tenido la habitación pequeña para no hacer distinción al ser el único chico, o eso dijeron papá y mamá, realmente creo que nadie se hubiera molestado si hubieras pedido acompañar a alguien, pero ahora hay una diferencia, vas a tener un hermanito varón, vas a ser el hermano mayor de un chico al que podrás guiar como lo hicimos todas con nuestra hermana menor, aunque ahora que lo pienso Lily no va a poder, nah... seguro que mamá y papá le dan una hermanita a Lily, pero bueno, te mereces tu espacio, más espacio del que tenias, además eres un chico en crecimiento y tendrás la difícil tarea de convertir a ese chico en otro niño tan maravilloso como tú, si lo piensas así, el que me cambie de habitación no es mucho, ¿No lo crees Lincoln?
- No lo había visto así.
Leni vio que aún quedaban algunas dudas en el rostro de su hermanito, por lo que pellizco con ambas manos las pecosas mejillas del niño forzándole una mueca de una sonrisa.
- Finalmente vas a tener un hermanito con el que compartir tus cosas de chico, no deberías estar triste... (Feliz) ¡Ya sé! Si tantas ganas tienes de compensarlo, ¿Me acompañas al centro comercial? Hay que preparar todo para nuestro futuro hermanito y bien podríamos pasar por un helado aprovechando.
- (Tímido) Pero no he desempacado.
- Ya lo haremos más tarde, por ahora, compénsame lo de la habitación con un helado y una agradable tarde.
Leni guiño a su hermanito antes de levantarse y dirigirse donde su madre para pedir las llaves de la van.
Después de todo, no había mejor medicina para el miedo que una buena tarde de diversión.
