Disclaimer: Disney tiene todos los derechos de la película.
Victoria
Ser un empleado y parte de la familia del DPZ es un orgullo y un triunfo personal. Sé que no parezco el mejor mamífero para el trabajo, dado mi... condición esponjosita especial... La gente a veces no entiende solo estoy un poquito relleno... pero me estoy desviando, hay otros mamíferos geniales como la Oficial Hopps, ella siempre me alienta, dice que soy hábil, excelente organizando y llevando registros, Lobato, Colmillán, Osorio y Wilde están de acuerdo con ella. Por eso siempre le guardo mi dona de zanahoria, ¡ella es de mis mejores amigos!
Nick tampoco se queda atrás, me dice "Manchas" todo el tiempo, o Benji, creo que es mejor que "Zanahorias", aunque me parece un apodo de lo más dulce para Judy... Ellos siempre dicen que son solo amigos... pero, estar en la recepción y a veces hacer guardia en cámaras, te permite tener otro enfoque de las cosas... veo más de lo que los demás oficiales ven... literalmente es como estar en todas partes y en todos los casos a la vez... Teniendo esa ventaja, he podido ver con el paso de los meses cómo ese mágico duo ha ido evolucionando.
Parecen tener la química más mágica que haya visto en mis ocho años como oficial, se leen el pensamiento, se tienen bromas internas, se aceptan como son, se conocen muy bien, su comunicación es excelente... ¡Diablos, quien los viera creería que realmente son un matrimonio! Y aunque ellos quieran negarlo... yo estoy seguro de que así pasará, cuando menos nos demos cuenta... La oficial Judy Hopps y su compañero, el oficial Nick Wilde, estarán haciendo canon el "Wilde-Hopps", como todos los llamamos aquí... ¡Todos los apoyamos y tenemos apuestas de cómo será cuando den el siguiente paso... si es que no lo han dado aun, claro..."
- ¿Garraza? - La poderosa voz del jefe lo sacó de la escritura de su afamada historia. - ¿Dónde está el archivo del caso de Panterez? ¡Necesito revisarlo ya mismo!
- Oh creo que Wilde y Hopps lo tienen, yo iré a su oficina, todavía no regresan de su patrulla.
- Como sea... lo quiero en mi escritorio en diez minutos... ¡Y deja de escribir tus fanfics en la oficina!
- ¡Sí jefe!
El guepardo dio "guardar" a su archivo y saliendo corriendo hacia la oficina de sus amigos. Ambos escritorios estaban llenos de carpetas apiladas, últimamente ellos habían estado trabajando horas extras, Ben lo sabía perfectamente... era el caso del "Ladrón de cunas".
- No veo esa carpetita por ningún lado. - Suspiró, se hincó en el rincón para poder ver los papeles a mejor altura, hasta que unas voces lo distrajeron. Se escucharon pasos y de pronto la pareja en cuestión estaba ahí. Ben iba a saludarlos hasta que pudo percibir que estaban en el medio de una real y seria discusión, bastante inusual en ellos.
- ¿Y qué demonios querías que hiciera? ¡No llevábamos una orden! No podemos hacer lo que queramos.
- ¡Lo sé pero lo teníamos justo ahí! ¡Yo sé que estaba ahí ¡Te lo dije Judy!
- ¡No iba a permitir que nos metieras en problemas! No puedes hacer lo que te plazca para hacerte el héroe, siempre me lo has dicho a mí.
- Pero cuando se trata de ti y tus ideas, ahí todo es posible y nada es debatible, no importan las consecuencias, ¿no?
- ¡No se trata de eso Nick! ¡Hay mucho en juego aquí! - Judy gritó fuerte y golpeó su escritorio con la carpeta que Ben había entrado a buscar. Estaban tan enfrascados en su pelea verbal que ninguno lo noto.
- ¡Y crees que no lo sé! ¿Me importa menos que a ti? ¡Yo crecí en ese barrio Hopps, no todos crecemos en una linda, armoniosa y familiar granja! Hay quienes nos toca sufrirla, pero tú que vas a saber... solo te preocupa tu ego y tener la razón siempre. ¡Tu maldito ego por encima de los cachorros asesinados!
- Sabes que... tú ganas, hagamos las cosas a tu manera... Tú estás bien y yo mal... ¡ME EQUIVOQUÉ!, ¡LO SIENTO!; ¡PERO NO VUELVAS A DECIR QUE PREFIERO ESO A SALVAR A ESOS CACHORROS! Si... tan podrida crees que soy... ¿qué demonios haces trabajando conmigo?
La coneja saliendo con rápidamente con los ojos llenos de lágrimas. El zorro no pudo decir nada, al instante ya se había arrepentido de haberla forzado a disculparse así y de su propia victoria vacía.
- Qué he hecho... - Susurró con la garganta casi cerrada.
Garraza no sabía si solo tomar la carpeta y correr, o esperar a ver si podía saber qué más había pasado... su historia tendría un interesante giro de trama.
