》Pov Fiorella《

A veces me gustaría recordar mejor el día en que puse mis pies por primera vez en esta guardería, solo tengo leves imagenes plasmadas en mi cabeza...

Se que fue el peor error que hicieron mis tutores al quedar huerfana, no los culpo...ellos no tenían los recursos suficientes para mantenerme así que apenas podía con ellos mismos

¿Quien creería que una guardería con cuidadores carismaticos ocultaba un infierno?...

...

...

...

...

...

• Flashblack, 11 años atrás •

En lo que parecía la entrada de la guardería, se encontraba una pequeña niña de 7 años de cabello castaño oscuro y ojos color almendra, esta estaría detrás de una silueta de alguien observando en silencio y algo inquieta el lugar

—Descuida pequeña, aquí estarás bien, tendrás todas las comodidades que lamentablemente tus tutores no tienen —Exclamó aquella silueta en un tono muy tranquilo

—...¿Gracias? — Fue lo único que dijo la menor con un tono de confusión

Entonces sin más charlas ambos se encaminan al interior pasando por un largo pasillo oscuro hasta llegar a una especie de ancensor áereo de color amarillo. Colocando una tarjeta entran mientras son llevados más al centro del lugar, la menor solo observaba con algo de asombro la vista del lugar mientras su acompañante solo estaba en silencio

Luego de unos minutos llegarían a la guardería, lugar en donde se observaban a varios niños jugar y correr cuando quier mientras varias personas mayores los vigilaban y algunos jugaban con ellos. Bajaron del ancensor y solo caminaron mientras la castaña parecía contagiarle la risa de los de su edad

—Bien pequeña, quedate aquí y yo ire a avisar tu llegada al administrador, diviertete — y diciendo aquello la silueta suelta la mano de la contraria perdiendosé de vista

La menor solo se despidió moviendo su mano de un lado a otro con una pequeña sonrisa antes de que el lugar se llenara de glicht y un sonido de circuferencia

...

...

...

...

•Tiempo actual, sala de entrenamiento •

》Pov narradora《

Fiorella se encontraría hay sentada abrazando sus rodillas, mientras observaba sin perder de vista la única salida de aquella sala reforzada, una compuerta de acero grueso

Sujeto F.53 ¿se encuentra preparada?

Se escuchó una voz desde un altavoz colocado en una esquina y pegando al techo, la nombrada solo levantó su mirada lanzando un gruñido amenazante

Tomaremos eso como un sí, le deseo la mejor de las suertes para que sobreviva...

El tono de la voz se escucharía bastante frio y serio antes de que se apagara el altavoz. Varios golpes se escucharían detrás de la compuerta poniendo en alerta a la canina

La compuerta se abriría entrado de golpe lo que parecía ser una mantís religiosa de color morado oscuro en gran parte de su cuerpo de 2.10 metros, además de que sus brazos eran afiladas cuchillas de un tono morado más pálido las cuales hacía un ruido de metal al frotarlas entre si. La extraña y temible mantís movía sus oscuros ojos que estaban con una membrana protectora transparente tratando de hallar algo puesto que no se encontraría con la canina

La criatura solo hace sonidos distorsionados mientras de su extraña boca empezaba a soltar algo de saliva, empezando a impacientarse. Hasta que solo escucha el sonido de algo raspando el techo y fija su mirada en este

—Me molestan los intrusos...— sería Fiorella la cual con ayuda de sus garras de manos y pies se sostenía del techo mirando con una sonrisa amenazante mientras sus pupilas blancas parecían perderse entre la oscuridad de sus cuencas

La mantís sintiendo peligro solo se movería por instinto lanzando una cuchillada, que fue esquivada por la zorro la cual saltó cayendo de pie y estando detrás de su atacante, seguido de eso ambos empezaron a intercambiar golpes y zarpazos sin lograr lastimar al otro

Eventualmente Fiorella logra darle un zarpazo a la altura del rostro de la mantís, rompiendo la membrana protectora del ojo derecho y siendo alcanzado por un corte dañandolo. Pero al estar a una distancia muy cercana la mantís clava una de sus afiladas cuchillas en el hombro izquierdo de la canina haciendolé una herida profunda

—¡Mmm! — aguantando el dolor, Fiorella tomaría la cuchilla que aun seguida clavada en su hombro, lastimandosé un poco con el filo pero logrando retirarla dandolé una patada en el pecho al experimento con forma de insecto haciendo que retrocediera bastante

La canina solo miro por un momento su herida de donde salía un leve chorro de sangre, con su diestra se cubriría la misma tratando de detener el sangrado, mientras que levanta una mirada amenazante a la mantís la cual se recomponía del golpe

—Ya tienes un pase para ir al infierno —Notandosé bastante molesta esquivaría una cuchilla que iba directo a su cabeza moviendosé a un lado

Debido a la fuerza y velocidad, la cuchilla quedaría clavada en el suelo de concreto y atascandosé. No desaprovechando aquello, Fiorella solo da un salto girando y dandolé una patada giratoria directo a la cabeza de la mantís rompiendo con el impacto la otra membrana, y no acabando con ello, su diestra hace una forma de tijera y clava sus dedos indice y medio en ambos ojos

La criatura lanzaría un agudo chillido de dolor mientras se sacudía bruscamente empujando a Fiorella, la cual nota como de sus dedos escurría una sangre negra, ahora estando ciega, la mantís solo trataba de localizar a la zorro a tientas. Sabiendo que era cuestión de tiempo, la canina solo empezó a acercarse con sigilo evitando el mayor ruido posible

Ya estando lo suficiente cerca, se abalanza abriendo su boca y clavando sus colmillos en lo que sería el largo cuello del insecto, el cual solo empezó a moverse de forma desesperada. Sin embargo, los colmillos de la canina llegaron a ubicar la yugular provocando una fuerte hemorragia cayendo chorros de sangre negra

—Solo puede haber un depredador, y seré yo...— entonces derribando por fin al insecto, coloca una de sus pies/patas cubriendo casi por completo la cabeza, y sin mucho esfuerzo termina aplastandolá dispersando trozos de carne y sangre como una explosión

Un silencio invadió aquel lugar, Fiorella solo se quedó viendo el cadaver y luego observó lo que parecía ser la unica camara del sitio, lanzando un poderoso rugido de victoria. Nuevamente había acabado con lo que alguna vez fue alguien inocente