Notas de autora: algo largo, tómense su tiempo.
Ice stars
Capítulo 35
El fin de un sueño.
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Oficinas de la policía, cd. De Hierro.
Dentro de una sala de interrogatorio, un enseriado Itachi acechaba con su mirada al preso Toneri, el cual esposado de sus manos se negaba hablar de los cómplices que lo habían ayudado, más que nada por orgullo.
—¿Por qué no hablas de una vez? La verdad se sabrá tarde o temprano.
—Ya dije que no hablaré, no sin mi abogado presente, Itachi Uchiha. Además… ¿quién te crees? Tú no tienes jurisdicción aquí, ni siquiera sé por qué estás aquí. ¿Acaso sobornaste a alguien?
—Hmm… Lo único que debes saber de mi es que SÍ, sí tengo toda la jurisdicción que se necesita para estar aquí, interrogándote. Así que más vale que hables, porque también estoy autorizado para sacarte la información a la mala, sí sabes a lo que me refiero.
—Me importa un bledo lo que hagas, ya dije que no hablaré.
—¿Por qué? ¿A quién tratas de proteger?
—Yo no…
—Porque si es lo que haces, debo decirte que esas personas que encubres no tienen el menor interés en protegerte.
El entrenador se confundió.
—¿A qué te refieres?
—¿Acaso no lo sabes? Aunque Naruto Uzumaki y los demás no te hubieran encontrado, hubiera sido cuestión de tiempo para que la policía diera contigo, ya que un "denunciante anónimo" dio con lujo de detalles tu ubicación y la de los raptores de Ino Yamanaka.
—¿Cómo que un denunciante anónimo?!
—Desde mi perspectiva. —ignoró Itachi. — quien sea quien te trajo aquí y a esos locos sólo lo hizo para utilizarlos ¿con qué fin? Lo desconozco.
Toneri gruñó, considerando aquellas palabras con las que Itachi parecía deleitarse, y reflexionó sobre los sucesos ocurridos desde que empezó la maquinación de los planes, el traslado al respectivo país del hierro sin que fuera identificado, los planes de secuestro, el material y personal que se le otorgó, así como la propiedad que le facilitaron.
Todo con el argumento de que era para ayudarlo a ejecutar sus planes en contra de toda la familia Hyuga, algo que, en su momento, a él no le importó por la obsesión que tenía de hacerse de Hinata, poco le importaban los motivos de los otros inquisidores que parecían sólo querer beneficiarse de la desgracia de los Hyuga y también de las apuestas que hubieran ganado sacando a la patinadora del juego, y al final, el que había caído en la trampa había sido él mismo.
—¡Ese maldito HIJO DE PUTA! —gritó, removiéndose furioso en su asiento. —¡Al diablo! ¡Fue Danzou! ¡Fue DANZOU SHIMURA! Él es el bastardo que está detrás de todo esto
—Danzou…—repitió Itachi sin sorprenderse demasiado, pues lo intuía. —¡¿Dónde está?!
—¡Ese maldito hijo de puta! Ahora lo entiendo… —ignoró Toneri bufando. —Seguro para llevar su estúpido plan a cabo, o más bien para que su peón lo haga, sí, debe ser eso… nos está usando de distracción, ahora lo entiendo todo.
Itachi reaccionó.
—¿Peón? ¿quién? ¡¿De qué hablas?!
Después de sacar toda su furia, Toneri se echó a reír, viendo que ahora tenía al Uchiha intrigado.
—¿Eso no lo sabes, Itachi?
—¡No juegues conmigo y habla de una vez por todas!
Amenazó este tomando al ex entrenador de la ropa, para levantarlo de su asiento y azotarlo contra la pared.
—¡Habla de una vez por todas! ¡¿De qué peón hablas?!
—¡Del anfitrión, idiota! —vociferó este con furia. —Nunca nos dijo su nombre a esa loca o a mí, sólo quería que nos dirigiéramos a él como el "anfitrión", un tipo que se encarga de una casa de apuestas, pero que también… —rio de nuevo.
—¿Qué también qué? —lo azotó Itachi una vez más.
—Parecía que le tenía cierta saña a esa chica, Sakura Haruno. —rio. —Y por lo que alcancé a escuchar una vez, cuando Danzou le habló, al parecer lo hostigaba para que este le diera a esa estúpida en donde "más le doliera".
—¿Qué quiso decir con eso?
Toneri rio burlón y ahora era él quien se le deleitaba con sus palabras.
—No sé, Uchiha… sólo piensa, si tan inteligente eres… ¿qué es lo que esa tonta quiere más en el mundo? Tengo entendido que es a tu hermanito ¿no?
Confundido, Itachi soltó a Toneri; presintiendo que algo malo estaba por pasar se apresuró en contactar a su hermano, el cual para su fortuna le respondió con su típica apatía pero que, para su desgracia, cortó de la nada la llamada.
No se había equivocado, algo había ocurrido, así que dejando a Toneri, se apresuró a buscar a su hermano para cerciorarse de que estuviera bien.
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Hospital de la Cd. de Hierro.
—¡¿Dónde está Sakura?! —exigió de nuevo el impaciente Sasuke al no obtener respuesta de ninguno de los presentes.
—Sasuke, cálmate primero y te explicamos. —sugirió Kakashi, acercándose a él precavidamente.
—¡No! ¡Ya hablen! —apartó este al entrenador —¡¿Dónde mierdas está Sakura?! ¡¿Por qué no dicen nada?!
—Necesitamos que te calmes primero, y deja de gritar estamos en un hospital.
—¡Pues habla con un demonio Kakashi! ¿Dónde…
—¡Está en cirugía! ¿Contento?
La respuesta dejó pasmado a Sasuke, y no sólo a él a Naruto y Sai también, quienes sólo alcanzaron a escucharon como sus novias rompían nuevamente en llanto.
—¿Cirugía? —repitió Sasuke una vez que reaccionó, mostrándose claramente perturbado. —Sakura… ¿qué…
—Sasuke, tranquilo, no… es… escucha, ella va a estar bien… pero…—trató Kakashi de explicar, pero hasta a él se le estaba dificultando el hablar.
— Ya dígannos… ¿qué fue lo que pasó? —interrumpió Naruto ya no soportando tanta incertidumbre. —Hinata… ¿Qué pasó? ¡¿Qué le pasó a Sakura-chan?
La aludida no pudo más que negar con la cabeza, como si recordar aquel suceso fuera demasiado doloroso.
—¿Ino? —preguntó Sai con más tranquilidad. —¿puedes responder?
—Todo pasó tan rápido. —respondió esta dolida. —No pudimos hacer nada…
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Horas atrás.
—Uy, esto es lo mejor que pude hacer… ¿qué te parece? —preguntó una nerviosa Sakura, viendo lo corto que le había dejado el cabello a su amiga, el cual había quedado un poco por debajo de los hombros.
Ino se tocó el cabello, esbozando una forzada sonrisita.
—Está bien, gracias… aunque creo que definitivamente el cabello corto no es lo mío, pero ¿Qué se le puede hacer? Sólo queda esperar a que crezca de nuevo.
—Sí. Ya crecerá, no te preocupes, cuando menos lo esperes lo volverás a tener tan largo como te gusta —alentó Sakura con una sonrisa. —Pero eso sí, espero que a la loca de Ami la encierren pronto en el manicomio o en la cárcel por lo que te hizo y le arranquen todo ese falso cabello. Al igual que a ese imbécil de Toneri, que lo refundan en lo más profundo de un pozo junto al loco ese que te quiso enterrar. —masculló molesta, recordando lo que sus amigas le contaron sobre lo sucedido con sus captores.
—Sí, eso esperamos todas. Afortunadamente ya todo pasó y sólo queda enfocarnos en la competencia. ¿no lo creen? —reflexionó Hyuga, terminando de colocarse los patines, mostrándose lista y positiva para salir.
—Así es, es nuestro día… hagamos este sueño realidad. —animó Sakura, colocando su mano al centro.
—Juntas… —agregó Ino colocando su mano encima de la de ella.
—las tres. —complementó Hinata, colocando finalmente su mano.
Un acto simbólico de amistad que nació desde su participación en la obra y que puso a flor de piel las emociones de las chicas, las cuales no queriéndolas reprimir más las hizo fundirse en un conmovedor abrazo, que hubiera perdurado de no ser por el inesperado sonar de la puerta que advertía que alguien estaba entrando.
Las chicas sumidas aun en su abrazo se separaron y apenas volviéndose hacia la puerta, no advirtieron del peligro hasta que fue demasiado tarde.
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—Ese sujeto entró de la nada, y golpeó con brutalidad la pierna de Sakura con un ¡fierro! ¡Un atizador de chimenea! —contó Ino entre lágrimas. —Todo pasó tan rápido, fue tan inesperado.
Naruto y Sai estaban atónitos escuchando, mientras que Sasuke sólo permaneció sombrío, recreando en su mente lo que Yamanaka contaba.
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El desgarrador grito de Sakura resonó en el vestidor, mientras que las boquiabiertas Ino y Hinata quedaron pasmadas, viendo como su amiga sólo decaía del dolor frente a ellas, mientras que aquel hombre que vestía con una gorra del staff y un abrigo grueso esbozó una sonrisita satisfecha y hecho su acto de maldad pretendió huir; sin embargo, hubo un fallo en sus planes al momento que el pico que sobresalía del atizador se enterró en la pantorrilla de la patinadora.
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—El arma de ese tipo se incrustó en la pierna de Sakura, y… comenzó a tirar de ella... —siguió narrando Ino desconsolada. —…tratando de zafarla. Sa… Sakura gritó horrible… fue en ese momento que Hinata y yo ¡reaccionamos!
—pero fue inútil, no pudimos hacer nada…—continuó Hinata ensombrecida.
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—¡Suéltalo, perra estúpida!
Llevándola a rastras, el sujeto trató de zafar el atizador de la pierna de la patinadora, la cual girando su cuerpo a como pudo, sostuvo el brazo de ese hombre para evitar que la siguiera jalando.
Ino y Hinata, reaccionando también se abalanzaron contra él, dándole un puñetazo cada una en la cabeza, sin embargo, ese hombre sólo se sacudió, como si se espantara a un par de mosquitos y volvió a estirar con furia el atizador, tratando de zafarlo de Sakura que, pese a todo, estaba resistiendo todos los estirones que le daba.
—¡Suéltala, perra estúpida! —siguió exigiendo el hombre, estirando más y más el atizador viendo con rencor a la chica de ojos verdes que entre lágrimas de furia puso una mueca de horror.
—¡Eres tú! —acusó Sakura, reconociendo su voz. —¡Eres aquel sujeto que intentó matarme!
Hinata e Ino se espantaron al escuchar aquello, y con más razón volvieron a darle de golpes al individuo, sin embargo, este no dimitía y seguía aferrado a llevarse su arma con él, aunque fuera llevándose a Sakura a rastras.
—¡Suéltala, tú, estúpido! —gritó Ino, apoyando a Sakura en su agarre para que ese sujeto ya no la estirara más, notando preocupada como comenzaba a brotar la sangre al momento que esta remojó sus mallas.
Mientras tanto, Hinata, viendo que ese hombre no cedía, corrió hacia el tocador y tomó las tijeras con las que Sakura había cortado el cabello de Ino, y sin pensarlo se abalanzó hacia el hombre para apuñalarlo, sin embargo, estas rebotaron en su hombro sin hacerle tanto daño, debido al abrigo que tenía, lo único que consiguió Hinata fue dislocarse la muñeca por la fuerza usada.
—¡Como joden! ¡Dejen de fastidiar! —gritó el hombre empujando a Hinata al suelo, resintiendo solamente una pequeña punzada en el hombro, pues estaba demasiado drogado como para sentir dolor.
Fue entonces que Ino, viendo que Hinata había dejado caer las tijeras, las tomó, y soltando momentáneamente el agarre con el que ayudaba a Sakura, usó todas fuerzas para empuñarla en el antebrazo del hombre, lastimándose en el proceso al igual que Hinata, pero consiguiendo que el sujeto soltara el agarre del atizador; sin embargo, la que ahora se aferró a ese hombre fue la furiosa Sakura.
—¡Ni creas que te irás! ¡TIENES QUE PAGAR POR LO QUE HICISTE!
Hinata e Ino se lanzaron contra él para intentar derribarlo, pero el hombre sólo las sacudió de encima y deshaciéndose del abrigo fue como se zafó de Sakura y procedió a huir lo más rápido de ahí, dejando a las chicas en el suelo.
La indignada Sakura con sólo el abrigo de ese hombre entre manos, resopló furiosa y llena de adrenalina se levantó, caminando fuera del vestidor como si nada con el atizador aún enterrado en su pierna.
—¡Sakura/ Sakura-chan espera! —gritaron Ino y Hinata, viendo espantadas el caminito de sangre que su amiga fue dejando.
—¡Atrápenlo! ¡Que no se escape!
Ignorando a sus amigas, la furiosa Sakura apuntó a su atacante el cual tratando de ocultarse bajo la gorra huyó lo más rápido que pudo, ante la confundida mirada de unas personas que se toparon con el hombre en el cruce del pasillo, pero que lejos de reaccionar con el desconocido, se horrorizaron con lo que vieron en ella.
—¡Shannaro! ¡Que lo atrapen!
Sakura, viendo que esa gente no haría nada, se dispuso a ir tras él, hasta que sintió que unas manos la sostuvieron de los brazos, al volverse a quienes eran vio que eran Ino y Hinata, cuyos rostros lucían como si estuvieran viendo un fantasma.
—¿Qué?...
—Sakura… —musitó Ino, apretando su mano.
Por inercia, la patinadora bajó un poco la mirada, viendo primeramente sus manos, pero también notando que las mallas de su amiga estaban manchadas de algo rojo.
—Ino… tienes sangre…
—No es mi sangre. —susurró esta aterrada.
—Sakura-chan… tranquila…—pidió Hinata. —Tenemos que…
—¿Qué?
Sakura se asustó, en especial cuando más personas comenzaron a acercarse y comenzaron a verla de la misma forma que Ino y Hinata. Fue entonces que su adrenalina se le esfumó por completo y comenzó a resentir un horrible dolor en la pierna que la hizo decaer.
Hinata e Ino la sostuvieron para que no cayera de golpe, aun así, el dolor prevaleció e incluso se intensificó, la patinadora entonces fue consiente de que tenía algo en la pierna, y que algo brotaba de esta, con incredulidad llevó su mano hacia su pantorrilla, viendo que era sangre. Su sangre.
—Ay, mierda… Ino… Hinata… —la respiración se le entrecortó. —Hay que cubrir la herida… y evitar… la hemorragia… y… unas vendas para…necesito…
—Sakura… tranquila, ya viene la ayuda. Respira…
—Ino… —musitó esta, volviéndose a su amiga, en completo estado de shock. —Creo que me voy a desmayar…
—¡Sakura-chan! ¡Sakura-chan!
El desgarrador grito de Hinata hizo eco en los pasillos al momento que su amiga se desvaneció en los brazos de Ino y ella, mientras que la ayuda médica corría ya en su auxilio y un montón de espectadores, en su mayoría parte del staff, trataba de detener a la multitud que intentaba averiguar lo que había pasado, entre estos medios de comunicación, patinadores rivales y entrenadores.
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—Luego llegaron los paramédicos de la ambulancia para llevarse a Sakura, y pensando que nosotras también estábamos heridas de gravedad nos subieron junto con ella. —terminó de contar Ino en medio del llanto.
No era la única, Naruto, así como Hinata estaban igual que ella, el primero no había podido evitarlo hacerlo, de sólo imaginarse el estado actual de su amiga. Mientras que Sai, permaneció taciturno, sólo dándole consuelo a su novia, pero también viendo de reojo a Sasuke Uchiha el cual aún sombrío, por fin habían logrado hacer que se sentara, sin embargo, toda su postura daba a entender que estaba furioso o más que eso, un aura oscura lo rodeaba.
—A la cirugía entró la doctora del comité de patinaje, ella prometió darnos noticias en cuanto las tenga. —comentó Kakashi.
—¡¿Y qué hay de ese tipo?! —exigió Naruto. —Por favor, díganme que lo atraparon. ¡Esto no se puede quedar así!¡Lo que le hizo a Sakura-chan! ¡No se puede quedar así!
Sasuke entonces reaccionó, y aun ensombrecido se levantó de su asiento y caminó lentamente en dirección al ascensor.
—Mierda… —Kakashi le siguió. —¿A dónde crees que vas?
El Uchiha no respondió, sólo llevó su mano al botón del ascensor, cuando en eso, las puertas se abrieron, mostrando a un montón de gente que bajaría en el piso.
Eran los padres de Ino y el padre de Hinata, la hermana y primo de esta, quienes, pasando de largo a un lado de él, lo ignoraron para comenzar a exigir a Kakashi, Shikamaru y Kurenai por explicaciones.
Escuchar a esas familias hizo a Sasuke enfurecerse aun más, pero viendo que su fastidioso entrenador se ocuparía con esas odiosas familias se dispuso a entrar en el ascensor, hasta que alguien aun oculto en el interior lo empujó fuera de este, devolviéndolo a la sala de espera.
—¿A dónde crees que vas, Sasuke?
—que te importa.
Itachi resopló exhausto.
—¿Estás bien? ¿No estás herido?
Sasuke tronó los dientes, ensombreciéndose más.
—¿Por qué mierdas preguntas por mí?
—Hablé con ese tipo Toneri, dijo que detrás de todo esto está Danzou, y aparentemente amenazó con hacerte daño, para hacerle daño a ella.
—¿en serio?... que estúpido eres Itachi… la única dañada, por si no lo sabes, fue Sakura… y tú… maldito imbécil, ni siquiera preguntas por ella.
—Ella…
—No te importa ¿verdad? Nunca les importó… a ti, al abuelo, a Obito… después de todo era sólo su maldita carnada para llegar a Danzou.
—Sasuke… no te lo tomes así. Esto me tomó desprevenido, ese tipo Toneri dijo que Danzou atacaría dándole a tu novia en donde más le doliera, es decir, tú…
—Pues ¡ya viste que no! ¡Ese idiota, probablemente le arrebató a Sakura lo que más quería! ¡y tú...! ¡¿sólo pudiste pensar que él se refería a mí?
—Yo no lo pensé, él lo dijo, y baja la voz, estamos en un hospital…
—¿Qué baje la voz?
Viendo que Sasuke estaba a punto de explotar, Itachi llamó de nuevo al ascensor, cuyas puertas se abrieron casi al instante, momento que aprovechó para empujar a su hermano dentro de este para así hablar en privado.
—¡NO ME VOY A CALMAR! ¡¿QUÉ LES HIZO SUPONER QUE YO ERA MÁS IMPORTANTE?! ESO DE SEGURO TAMBIÉN HUBIERAS PENSADO, AUNQUE ESE TIPO NO TE LO HUBIERA DICHO, CON ESTA MALDITA MAÑA QUE TENEMOS LOS UCHIHA DE PENSAR QUE SOMOS EL CENTRO DEL MUNDO.
—Estás enojado, es comprensible.
—No estoy enojado… ¡ESTOY ENCABRONADO! ¡Voy a ir a buscar a ese sujeto y cuando lo encuentre DESEARÁ NO HABER NACIDO!
—No digas estupideces. —empujó Itachi. —Y por ese sujeto, no te preocupes, ya lo agarraron, no alcanzó a huir, personal del staff lo identificó y fue aprehendido por la policía cuando intentó fugarse en su auto.
—¡¿Quién es?! ¡¿QUIERO VERLO?!
—¡No! Por tu salud no lo haré, confórmate con saber que las personas correctas y competentes ya se están haciendo a cargo, y aunque no me creas abogaré para que ese maldito infeliz pague por lo que hizo.
—¡No es suficiente! —lo tomó Sasuke de la ropa. —¡Necesito que me digas quién es, Itachi, ese sujeto, según Ino Yamanaka, es el que intentó abusar y matar a Sakura! ¡NO PUEDO SIMPLEMENTE DEJARLO ASÍ, QUIERO HACERLO PAGAR CON MIS PROPIAS MANOS!
—¿Y qué vas a hacer si lo ves? ¿Matarlo?
—Es lo menos que se merece esa porquería.
—Así que quieres hacer eso ¿eh? ¿y qué hay de tu novia? La que dices procurar mucho…
Sasuke gruñó frustrado, comenzando a sentir un dolor en el pecho de sólo pensar en la situación de Sakura.
—Ella te necesita aquí, Sasuke. Te va a necesitar más que nunca, por si no te has dado cuenta Sakura sólo te tiene a ti y a Kakashi, y creo que lo sabes ¿no? no por nada te encabronaste al ver a los padres de esas dos chicas. ¿o me equivoco?
El menor no respondió, ensombreciéndose de nuevo sólo golpeó con su puño uno de los costados del ascensor, una y otra vez, restregándose los dientes los unos contra los otros, tratando de reprimir de un modo u otro todo lo que estaba sintiendo.
—Llora si quieres, creo que es lo que necesitas… —le pasó Itachi un pañuelo.
Sin embargo, Sasuke sólo le golpeó la mano, despreciando el pañuelo y sus atenciones, para luego apretar el botón del ascensor el cual, abriendo sus puertas, lo dejó en la misma sala de espera a la cual se internó para reagruparse de nuevo con Kakashi y los demás.
Mientras que Itachi, dejando las cosas claras con su hermano, procedió a marcharse pues aun tenía trabajo que hacer. Empezando por entrevistarse con el sujeto que lastimó a su cuñada, mientras que su primo Obito, montaba un operativo para ir tras Danzou en el país del fuego.
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Los minutos siguieron pasando y se sintieron casi como una eternidad para los que esperaban por noticias de Sakura, entre estos Lee que, internado en el mismo hospital, fue con Tenten y el entrenador Guy para saber sobre la situación de su querida amiga; así como un montón de medios de comunicación que esperaban en las afueras del hospital, ansiosos por obtener una exclusiva, en especial cuando se anunció la suspensión temporal de la competencia femenil en tanto no se dieran resultados sobre la patinadora en cuestión.
La larga espera pareció terminar cuando la Dra. Tsunade Senju hizo acto de presencia ante ellos, pero para desgracia de Ino, Hinata y demás amigos, esta sólo solicitó la presencia de familiares de Sakura, por lo que sólo Kakashi y Sasuke se dejaron guiar por esta, hasta donde tenía internada a la patinadora y donde también les dieron unas malas noticias.
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"Daños a nivel muscular, esguinces, reconstrucción, suturas, tratamiento, reposo, rehabilitación"
Eran palabras que Sasuke apenas alcanzaba a captar, mientras que sostenía con fuerza la mano de su Sakura, que un poco somnolienta por los sedantes, pero completamente consiente de lo que pasaba, parecía procesar todo en silencio, captando a la perfección el punto al que quería llegar la doctora.
—Daré los resultados al comité de patinaje, lamentablemente en su estado es imposible que pueda patinar. Lo siento. —terminó Tsunade con su informe.
—Pero… ¿Podrá volver a patinar… después? —preguntó Kakashi cuidadosamente.
—Ahora es imposible saberlo, todo dependerá de cómo sane la herida y la rehabilitación, pero… si me permite ser sincera. —susurró sólo para él. —No creo que pueda volver a patinar, no al menos profesionalmente.
Kakashi resopló frustrado.
—Lo siento. Les daré algo de tiempo, traten de que no se mueva demasiado, para cualquier cosa, estoy a sus órdenes.
—Gracias Dra. Senju. —hizo Kakashi una reverencia.
Una vez que la médico se retiró, el entrenador se volvió hacia sus alumnos, los cuales taciturnos, daban la apariencia de que no terminaban de comprender por qué todo había terminado así para ellos.
A Sasuke claramente lo percibió furioso, pero por Sakura se estaba reprimiendo lo más que podía, mientras que ella, no hacía más que suspirar mientras veía atenta al techo de la habitación como si en este pudiera encontrar las respuestas a las preguntas que probablemente se estaba haciendo.
Verla en ese estado, hizo que varias emociones también se alborotaran dentro del entrenador, él cual sintiéndose responsable, se culpó por haberla descuidado en el último momento.
Entonces, como solía pasar, a su cabeza llegaron los recuerdos de cuando tomó en custodia a una flacuchenta Sakura, la cual con el espíritu hasta el suelo le dio su confianza para que le devolviera el alma al cuerpo, y pese a que se había acercado a ella por órdenes de Madara, el deseo por ayudarla lo hizo ir en contra de los deseos del patriarca de los Uchiha e incluso de los mismos padres de Sakura con los que ocasionalmente tenían enfrentamientos por el derecho a su custodia.
¿y todo para qué? se preguntó dolido; su alumna, su hija adoptiva, terminó como había empezado, con los sueños destrozados y todo por su descuido.
¿De qué sirvieron tantos entrenamientos? ¿Tanta motivación?
Los recuerdos lo embargaron de nuevo, viendo en su cabeza aquellas sesiones de entrenamiento en donde junto con ella practicaban los movimientos y saltos; él señalándole sus errores, ella corrigiéndolos, ambos desesperándose cuando algo no salía, y festejando juntos cuando todo se hacía a la perfección.
¿Por qué? ¿Por qué todo había terminado así?
Comenzaba a sentirse como creyó Sasuke se sentía, ese coraje que lo carcomía y mataba por dentro, y lo provocaba a desquitarse con cuanta persona u objeto que se le pusiera enfrente.
—Entrenador Kakashi, Sasuke-kun… ¿están bien?
Luego esa vocecilla los sobresaltó a los dos.
Los pensativos varones levantaron sus miradas, viendo que Sakura les sonreía, aunque estuviera agotada.
—No estén tristes…
Sasuke fue el primero en bramar, aguantándose la ira que lo quería dominar, mientras que Kakashi se acercó a ella arrepentido.
—Perdóname Sakura, no supe cuidar de ti.
—No es su culpa entrenador Kakashi, ni tampoco tuya, Sasuke-kun. —aclaró esta, intuyendo lo que pensaba su novio, el cual optó por apartarse al sentir un sinfín de emociones. —Piensen que pudo haber sido peor.
—Estamos consciente de ello, pero aun así no te merecías esto.
—Lo sé, pero… ¿qué se le puede hacer?
—¡¿Por qué no estás enojada?! ¡Enójate! ¡Grita! ¡Reclama! Tienes derecho a hacerlo. —masculló Sasuke, dándole la espalda. —Lo que te hicieron fue una porquería, no entiendo cómo puedes…
—De nada me serviría enojarme Sasuke-kun. —interrumpió Sakura. —Y aunque no lo veas, algo siento aquí…muy fuerte, como si tuviera fuego por dentro que me quema.
Sasuke se giró, viendo que su novia señalaba a la altura de su corazón.
—Pero prefiero no pensar en eso, en todos esos sentimientos negativos, hacerlo sólo hará que me duela más la pierna, además… —respiró, reprimiendo algo más dentro de ella.
—¿Qué cosa, Sakura? Desahógate como quieras, estás en tu derecho, como dice Sasuke —aconsejó Kakashi.
—Claro que lo haré, entrenador, pero antes de enojarme… de llorar… de lamentarme, de hacer lo que se supone uno debe hacer en estas situaciones, quiero hacer algo primero, si me permiten, por favor…
—Te escuchamos.
—Quiero ver a Ino y a Hinata…
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Era oficial, la noticia se dio rápidamente y a las patinadoras que esperaban en la sala de espera fue la misma Tsunade quien les informó las nuevas.
Sakura oficialmente quedaba fuera de las olimpiadas, colocando automáticamente a Ino como la que lideraba el tablero de puntajes y a Hinata en tercero con la descalificación de Karin Uzumaki, al salir positiva en la prueba de antidopaje.
La competencia del programa libre oficialmente se realizaría al día siguiente por la mañana, y; por exigencia de los entrenadores de los demás países, tanto Ino, como Hinata y Temari tendrían que ser las últimas en salir, con tantos problemas ya no querían más atrasos, así que optaron por asegurar a sus patinadoras en la lista de salidas, dejando que las participantes en cuestión se encargaran de decidir por cuenta propia quien sería, la primera, segunda y última en salir.
—Ya escuchaste, Hinata… mañana será la competencia, vámonos, tienes que descansar. —ordenó Hiashi a su cabizbaja hija, la cual aun no terminaba de procesar toda la nueva información.
—Señor, usted…—alzó Naruto la voz, mostrándose iracundo por la actitud tan poco empática de ese viejo, pero como siempre Neji se interpuso entre ellos.
—Dale un respiro tío, ha sido un largo y pésimo día para mi prima. Fue secuestrada, su amiga fue herida…
—Y precisamente por eso tiene que descansar, ya escucharon que Sakura Haruno está bien, en lo que a nosotros respecta no tenemos nada que hacer aquí.
Los jóvenes que escucharon las palabras del patriarca estuvieron en completo desacuerdo, sólo los padres de Ino pensaron lo mismo; sin embargo, se abstuvieron de comentarlo al ver lo afectada que estaba su hija; sin embargo…
—Ino, vámonos. —pidió Inoichi con más amabilidad. —Tu amiga estará bien aquí, tú debes descansar para la competencia.
—No voy a participar.
La respuesta de Ino hizo que más de uno soltara un grito ahogado.
—Ino…
—¡Como escuchaste, papá! NO VOY A PARTICIPAR.
—¡Ni yo! —resaltó la voz de Hinata entre el grupo.,
—Hija… ¿qué… ¿qué estás diciendo?
—Que no vamos a participar… ¿qué no entienden? —respondió esta dolida.
—¡No lo haremos! ¡No sin Sakura!
—Pero…—trató de razonar Inoichi con su hija.
—Papá…—chilló Ino. —¿Cómo crees que voy a poder hacerlo? ¡No es justo! ¡se supone que las tres debíamos estar en la pista! —negó con la cabeza. —No creo poder hacerlo, ¿cómo podría? Sakura hizo lo posible para que nosotros llegáramos porque no quería hacerlo sin nosotras, y lo mismo me pasa, no quiero hacerlo si ella no está.
—Era nuestro sueño, y si una no puede cumplirlo entonces que ninguna lo haga—decidió Hinata.
—¡No puedes hacer esto Hinata, no a estas alturas! —riñó Hiashi.
—No lo haré, papá, ni siquiera considero justo lo de Karin Uzumaki,
—¡Esa muchacha se drogaba!
—¡La drogaban, papá! Así como con Sakura, por culpa de una maldita persona sus sueños se derrumbaron. Ni siquiera siento orgullo de tener el tercer lugar que de la nada me otorgaron.
—Lo mismo, para mí. ¡Sakura sigue siendo mi rival por vencer! y si no está ella, ¿de qué me sirve patinar?
—Ino, para sacarte ese pensamiento, precisamente debes hacer esto. —intercedió Shikamaru. —No creo que Sakura sea el tipo de persona que no quiera que participes.
—Lo mismo creo. — intervino Naruto. —Pero respetaré lo que quieras, Hinata, yo te apoyo. —le dijo, alzando su pulgar.
Hinata sonrió al ver que al menos seguía contando con el apoyo de su novio.
—Yo también estoy contigo Ino, haz lo que creas conveniente. —dijo Sai. —Pero asegúrate que sea lo correcto.
—Estamos seguras.
—No participaremos.
—¡Lo haremos por Sakura! —decidieron ambas con dolor.
—Hmm… dicen puras tonterías. —masculló una despectiva voz.
Hinata e Ino se sobresaltaron, sintiendo un escalofrío en la espalda; con lentitud se volvieron hacia quien había hablado, encontrándose con el despectivo rostro de Sasuke que notoriamente molesto, sólo se dio media vuelta y dijo:
—Sakura quiere hablar con ustedes, ¡Así que muévanse!
Ino y Hinata se miraron entre sí, y pese a los reclamos de sus padres, no dudaron en seguir al enseriado Sasuke, tomando una debida distancia con él.
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Luego de imaginarse un sinfín de escenarios donde Sakura yacía en una cama con mucho dolor y angustia, tanto Ino como Hinata no supieron como reaccionar al ver a su amiga en completa calma, postrada en esa amplia cama de hospital con su lastimada pierna elevada por unos dispositivos y la cual habían cubierto con una sábana probablemente para ocultar la herida, para que quien entrara no se distrajera tanto con esta.
Aun pasmadas, las patinadoras vieron como Sasuke se acercaba a Sakura para tomarla de la mano y susurrarle algo, a lo que Sakura le sonrió con agradecimiento, dándole un apretoncito en su mano para posteriormente dejarlo ir.
Sasuke entonces caminó hacia la ventana dándoles la espalda, por lo visto no se marcharía de la habitación, ni Kakashi que, silencioso, aguardaba en el sofá destinado a las visitas o compañía con un libro en mano.
—Pero no se me queden viendo así… ¡acérquense! —invitó Sakura con una sonrisita a sus amigas.
Tanto Ino como Hinata emitiendo unos gemidos de dolor se abalanzaron a su amiga, a la cual abrazaron con cuidado.
—Perdónanos Sakura. —lloró Ino. —De haber hecho más… de no ser por ese montón de idiotas…
—No estarías aquí. —completó Hinata.
—Hey, ¿pero ¿qué tienen? ¿Qué es esta lloradera? Lloran como si me hubiera muerto, pero ¡mírenme! Estoy más que viva. —sonrió.
Sin embargo, detrás de esa sonrisita tanto Ino como Hinata pudieron notar algo de falsedad.
—Sakura-chan…
—¿Saben? Me alegra que Sasuke-kun las haya alcanzado, pensé que ya se habrían ido a descansar para el gran día mañana.
—¡¿qué estás haciendo? —masculló Ino al intuir el rumbo de la conversación.
—Creo que es obvio, deben de patinar, ustedes son las representantes del país del fuego. ¡¿o qué?! ¿Acaso ya se dieron por vencidas?
—¡No nos hagas esto! —reclamó Yamanaka furiosa. —¡¿Cómo pretendes que salgamos a patinar sin ti?! ¡¿Estás loca o qué?!
—No lo haremos sin ti, así como tú estabas decidida a no hacerlo por nosotras. —recordó Hinata dolida.
—Sí, pero eso era otra cosa diferente. —respondió Sakura, tratando de restarle importancia. —Yo estaba dispuesta a esperar porque sabía que llegarían de un modo u otro, y en dado caso de que algo les impidiera patinar, la verdad es que yo iba a patinar, siempre y cuando supiera que las dos estuvieras sanas y a salvo, aunque no pudieran patinar. Por lo que ustedes deberían hacer lo mismo, estoy bien. No me voy a morir. Así que váyanse a descansar y patinen mañana, ganen esas medallas.
—¿Seguirás con esto? ¡¿Qué parte de NO LO HAREMOS SIN TI no entiendes?!
—Ino, basta, déjate de cosas… que una herida en mi pierna no te impida cumplir tus sueños, lo mismo va para ti, Hinata.
Ambas chicas dieron un grito ahogado.
—La verdad es que, si lo piensan, ustedes tienen mejores razones para patinar que yo, esto es algo que siempre quisieron, desde niñas. En cambio, yo, yo sólo quería el dinero y los premios, porque tengo otros sueños más importantes que cumplir.
—¡¿Qué dices?!
Ino quedó boquiabierta, dándose cuenta de que Sakura trataba de excusarse y no fue la única en darse cuenta, vio como Sasuke (que aún les daba la espalda) se sobresaltó, pero aun así no intervino en su conversación.
—¡No minimices esto, Sakura! ¡no te lo perdonaré! —señaló con furia. —Esto tú también lo querías, ¡¿por qué haces esto?! ¡Ya deja de fingir que no te importa, maldita sea!
—Shannaro. —masculló esta irritada, viendo que había cometido un error. —Bien… ¡estoy mintiendo! —se mordió los labios.
—Sakura-chan, por favor… tú sabes que no es justo.
La que estaba en cama, reflexionó muy bien lo que diría antes de abrir la boca. Resopló.
—Lo sé, estoy consiente de ello, Hinata e Ino… pero… ¡está bien! No sería justo tampoco para ustedes ¡Es su sueño, maldita sea! No quiero que lo interrumpan por mí, al contrario, quiero que lo hagan, que EXPERIMENTEN lo que ¡YO YA NO VOY A PODER HACER!
—¡No! —chillaron ambas chicas.
—Escuchen.
Sakura las tomó de las manos.
—Si no van, tomaré esto como una muestra de debilidad de su parte… ¿acaso eso quieren? ¿No que querían vencerme?
—¿Eh? ¿Qué tonterías dices, Sakura?
—Ninguna tontería Ino, ¿no es lo que querías? ¿No me dijiste que me harías llorar? ¡Pues demuéstramelo! ¡Ve a esa maldita pista y patina con todo tu corazón y hazme llorar de la emoción, si es que puedes!
—La que necesita llorar, pero ahora, eres tú, tonta frentona. —renegó esta. —No sé cómo me puedes estar diciendo esto con tanta tranquilidad.
—Oh, claro que voy a llorar, Ino cerda, cuando llegue el momento, pero no ahora, no enfrente de ustedes, ¿entendido?
—Estúpida.
Ino lloró aún más, haciendo un berrinche tras otro con hasta que finalmente comenzó a asentir con la cabeza, en especial al sentir como su amiga apretaba sutilmente su mano en un intento por confortarla.
—¡AY! ¡Está bien! ¡Iré a esa maldita pista y haré que tu corazón llore de la emoción! ¿Entendido? ¡No me vas a vencer! ¡¿Escuchaste?! ¡TE VOY A VENCER!
—Ya te diré yo si lo lograste o no.
Aceptó Sakura el desafío, apretando con fuerza la mano de su principal rival. Luego se volvió hacia Hinata, cuya mano también sostuvo con firmeza.
—en cuanto a ti, va también lo mismo. Hinata… ya olvídate de tu padre, ¡haz lo que más te gusta! ¡BRILLA en esa pista! ¡GÓZALA! ¡ALÓCATE SI QUIERES! Pero ¡HAZLO! estas oportunidades a veces no se nos presentan dos veces, no quisiera que algún día te levantaras arrepentida de no haber hecho lo que querías. Sólo piensa en eso ¿sí? ¿Puedes hacerlo?
—Sakura-chan…—tomó esta su mano con fuerza y así como Ino, comenzó a asentir dolida. —Sí, lo haré. Patinaré con todo mi corazón en esa pista, y aunque no te haga llorar como Ino, al menos espero generarte un bonito sentimiento que te haga sonreír ¿sí?
—Claro, me agrada la idea. —asintió Sakura, sintiendo una presión dolorosa en el pecho que reprimió con todas sus fuerzas para poder seguir adelante. —Entonces ¡¿qué esperan?! ¡A descansar! A menos que se quieran ver horribles para su presentación, bueno, aunque ni cómo ayudar en eso, yo soy más bonita que ustedes.
—Parece que alguien sigue sedada. —bromeó Ino, admirando el gran esfuerzo que estaba haciendo su amiga. —Está bien, nos vamos… y más vale que descanses también, tienes que levantarte temprano para vernos. ¿sí?
—Por supuesto.
—Nos vemos Sakura-chan, descansa, igual ustedes, entrenador Kakashi, Sasuke-kun.
—Esperen. —detuvo Kakashi, levantándose de su asiento para dirigirse hacia donde estaban. —Tomen esto. —le entregó su gafete de acceso a Hinata. —Para que Naruto pueda acompañarte y te ayude en lo que necesites, Ino, el entrenador Guy te dará su acceso para tu novio, ¿está bien?
—¡Se lo agradecemos mucho entrenador Kakashi! —se inclinaron nuevamente ambas chicas, sintiendo un mayor confort al saber que sus novios podrían estar cerca en ese momento importante para ellas.
Despidiéndose de nuevo de Sakura con la mano, las chicas se retiraron, dejando en completo silencio la habitación, fue entonces que Sasuke, dejando su posición, se encaminó lentamente hacia Sakura, siendo seguido por la sigilosa mirada de Kakashi que sólo vio como este tomaba la mano de su alumna y le preguntaba entre susurros cómo se encontraba.
Sakura por su parte se mostraba satisfecha con lo que había hecho, pero a la vez triste, pero tal como se lo había dicho a Ino al parecer aun no llegaba ese momento en que se desahogaría, lo mismo pasando con Sasuke que se estaba reprimiendo demasiado.
—Sasuke-kun… ¿me puedes hacer un favor?
Este sólo movió la cabeza en señal de aprobación.
—¿Me puedes prestar tu teléfono para ver la competencia mañana?
Sasuke resopló exhausto, e inclinándose hacia Sakura le susurró algo al oído que la hizo sonreír, luego se apartó de ella y, sin decirle nada a Kakashi, salió de la habitación.
—¿Te dijo algo bonito? —preguntó el entrenador al ver la sonrisita feliz de su alumna.
—Sí, me dijo que solicitará me muevan a una habitación que tenga una televisión. Una grande de preferencia.
—Ay, ese novio tuyo, "tan complaciente". —se burló Kakashi enternecido.
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Mientras en la sala de espera, una vez que Ino y Hinata fueron por el acceso del entrenador Guy se reunieron con sus familias para darle las buenas nuevas:
Ambas patinarían en el programa libre, algo que más allá de hacerlo por ganar una medalla y prestigio era algo que harían por ellas mismas y por Sakura.
Una decisión que conmovió a la mayoría de los presentes, en especial cuando estas contaron lo que conversaron con Sakura, una charla emotiva que hizo a Lee y Tenten romper en llanto, lo mismo pasando con Naruto que ya no soportando lo que sentía, expresó su sentir también.
—¡Más vale que lo hagan! —exclamó. —¡Yo vi la rutina de Sakura-chan! ¡Y les puedo decir que era espectacularmente hermosa y te evocaba muchas emociones con tan sólo verla! ¡Así que más vale que ustedes hagan lo mismo, Hinata e Ino! ¡Sakura-chan cuenta con ustedes! ¡Y nosotros también!
—No los decepcionaremos, Naruto-kun. —acató Hinata, sintiendo que su novio había puesto un nuevo peldaño al desafío que tenían ambas.
—Sólo esperen y verán. —dijo Ino, con un plan en mente.
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—Shikamaru, Sai, necesito hablar con ustedes, quiero hacer unos cambios en la presentación. —dijo Ino, una vez que se reunió con quienes estarían de lado de ella en su equipo.
—¿Cambios de última hora, Ino? Es algo arriesgado.
—Pero es algo que quiero hacer Shikamaru, NECESITO hacerlo, confíen en mí,
—Yo confío en ti, Ino… sé quien debes ser en esta competencia. —apoyó Sai.
El aprendiz de entrenador resopló.
—Bueno, qué más da… ¿qué clase de entrenador sería si no me puedo adaptar a los cambios inesperados? ¡Anda! Dime… ¿qué es lo que planeas? Te ayudaré en los ajustes que necesites.
Ino sonrió satisfecha y le expuso a su entrenador y novio lo que planeaba hacer.
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Por otra parte, Hinata, una vez que llegaron al hotel (donde les asignaron una nueva suite) se escabulló con su entrenadora y novio en una habitación, aprovechando que su padre hablaba con los responsables de la seguridad.
—Quiero hacer un cambio entrenadora, desde la música hasta el vestuario.
—¿Qué es lo que tienes planeado, Hinata? —preguntó Naruto, comenzando a entusiasmarse con la idea de ser cómplice en esos cambios.
—Lo que debí hacer desde un inicio. —respondió esta, completamente decidida.
—Bien, tú dime y veremos qué podemos hacer. —asintió Kurenai, percibiendo que Hinata por fin estaba lista para volar fuera del nido.
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Un nuevo amanecer llegó a la ciudad sede de las olimpiadas, y con ello una nueva oportunidad.
Ino y Hinata llegaron al nuevo y custodiado vestidor que asignaron los miembros del staff para que se pudieran cambiar.
En cuanto entraron, todas las chicas que ya se encontraban en el interior no pudieron evitar barrerlas con la mirada, como si de alguna forma las estuvieran retando.
Las patinadoras de Konoha supusieron que todas ellas estaban molestas debido a las demoras que habían causado; sin embargo…
—¡Más vale que patinen bien! —amenazó Karui, señalándolas.
—No decepcionen a su amiga que hizo todo lo posible para que pudieran patinar. — agregó Samui con molestia. —Y sepan también que las patinadoras del país del Rayo no nos dejaremos vencer tan fácilmente.
Todas las demás chicas de los diferentes países argumentaron lo mismo, incluida las chicas del viento: Matsuri y Tomo que, después de declararles la guerra de manera amistosa a las de Konoha y recordarles los esfuerzos de Sakura, regresaron a lo suyo para terminar de arreglarse.
La única que no habló fue Temari, la cual una vez se calmó el alboroto se acercó a las chicas con tranquilidad.
—Siento mucho lo de su amiga.
Tanto Ino como Hinata se sorprendieron con el tono de voz de su rival, la cual sonó sincera y con humildad.
—Le debo las gracias por atrasar la competencia, ojalá las cosas hubieran terminado de otra manera.
—Sí, lo mismo pensamos. —suspiró Ino con pesar, sintiendo una presión en el pecho al igual que la cabizbaja Hinata.
—Les quería pedir algo.
Las chicas se confundieron, levantando de nuevo sus miradas hacia la patinadora del viento.
—Dado a que el comité olímpico decidió que nosotros fuéramos las ultimas en pasar, les quería preguntar si no les importa que yo pase primero. Sinceramente ya deseo acabar pronto con esto.
Hinata e Ino se miraron sin saber que decir.
—No lo habíamos pensado. —musitó Yamanaka. —La verdad es que yo no tengo problema… ¿Hinata?
—No, tampoco. —sonrió esta sutilmente. —Si quieres pasar primero, adelante.
—Se los agradezco. Tenemos que avisar al encargado de la decisión, si quieren yo puedo ir, pero… no sé si ustedes ya decidieron quién será la siguiente en salir después de mí y quién quedaría al final.
Las chicas volvieron a verse entre sí confundidas.
—Pues… ¿te parece si lo resolvemos con un volado, Hinata?
—Okay, sí, adelante.
Ino entonces sacó de su bolso una moneda.
—La que gane será la siguiente en pasar y la que pierda la última ¿de acuerdo?
—Sí.
—¿Qué eliges? ¿Cara o cruz?
—Cara. —decidió Hinata.
—Bien, entonces…
La patinadora arrojó la moneda y la dejó caer al suelo ante la curiosa mirada de Hinata y Temari, las cuales se agacharon junto con Ino, para ver el resultado.
—La siguiente en pasar después de Temari es…
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Mientras tanto, en los alrededores de la pista, los espectadores esperaban impacientes el inicio de la tan polémica competencia femenil, entre estos los pertenecientes a Konoha del país del fuego que ya estaban listos con algunos carteles de apoyo.
—Sobrino, ¿dónde está Naruto? ¿Acaso ese muchacho piensa perderse la competencia de Hinata?
Hiashi observó a su alrededor, viendo que en el lugar de los espectadores sólo estaba su respectiva familia, los Yamanaka, la compañera de patinaje de su sobrino, así como unos chicos extraños que se presentaron como amigos de su hija: Kiba y Shino.
—Ya llegará, tío. Probablemente se le hizo tarde. —respondió Neji, sonriendo discretamente de lado, al igual que Tenten que ya estaba enterada de todo el asunto.
—Pues más vale que lo haga ya, no quiero que vaya a mortificar a Hinata con su ausencia. —bufó el patriarca, tomando asiento.
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—Ushh… ¡pero que porquería! Esos malditos no conformes con lo que pasó, le robaron cosas a Sakura-chan y a las demás chicas, no encontré el peluche de perrito que el entrenador Kakashi me dijo. —se lamentó Naruto, llevando con él la maleta con las pocas pertenencias de sus amigas que, según el staff, pudo rescatar del motín que se había generado después de que se llevaran a las patinadoras al hospital.
—También se robaron el conejito que le di a Ino, malditos. Al menos no encontraron los zarcillos que el entrenador Asuma le dio. —miró Sai la cajita que llevaba en mano.
—Sí, lo bueno es que estaban escondidos al fondo de la maleta, si no, también los desaparecían.
—Sí.
—Como quiera sigo pensando que esto es un asco, las tres perdieron sus reliquias.
—Así es, pero nos tienen a nosotros ahora. Podemos ser un reemplazo ¿no? —creyó Sai, esbozando su sonrisita extraña.
Naruto se sonrojó.
—¡Eh! ¿Eso crees?!
—Sí, al menos eso quiero pensar. Yo seré la reliquia de Ino, tú la de Hinata, y el amargado de Sasuke el de Sakura.
—¡Je! Me agrada la idea… ¡pues andando, compañero reliquia! ¡Vayamos por las chicas!
Sai asintió, y continuando por su camino se encontraron a Shikamaru y Kurenai quienes se unieron en su andar para ir a recoger a sus respectivas patinadoras, las cuales saliendo en conjunto con las demás no dieron a mostrar mucho de su vestimenta, ya que se cubrieron con la chaqueta olímpica hasta la cabeza.
Entrenadores y novios sólo alcanzaron a sonreír con complicidad, conociendo el porqué, aunque Kurenai sonrió divertida, pues por debajo de la chaqueta de ambas chicas se podía apreciar cierto color brillante.
—¿Están listas, chicas?
—Sí. —asintieron ambas, sintiéndose más fuertes y motivadas que nunca.
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Después del calentamiento inicial, las patinadoras comenzaron a salir una a una, empezando por las chicas del país del Rayo que, mostrando fuerza y precisión en sus presentaciones, recibieron unos buenos puntajes que, sumándose a sus resultados del programa corto, las posicionó en los primeros lugares.
Luego de ellas le siguieron las chicas del país de la lluvia y el agua, las cuales a pesar de que dieron sus mejores esfuerzos no lograron superar el marcador, cosa que cambió cuando pasaron las dos chicas del país del viento, las cuales, con su desempeño, desplazaron a dos de las tres participantes del rayo, quedando en primer y tercer lugar.
Las siguientes en pasar serían las chicas del país de la tierra y de ahí le seguiría Temari Sabaku.
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En el hospital, una cansada Sakura veía la forma de cómo acomodarse en la cama, pues en su estado no había manera de que se pudiera mover mucho, la incomodidad había provocado que no pudiera dormir lo suficiente, pero aun así se levantó temprano para ver la competencia en la televisión que estaba dentro de la habitación que su querido novio le había conseguido.
—¿Quieres que te mueva? —preguntó un fatigado Sasuke, ayudándole con las almohadas.
—Gracias, sólo un poco, me duele la espalda.
—¿Cómo va la competencia?
Sakura sonrió, admirando los esfuerzos de su novio que para nada estaba interesado en los resultados, ni siquiera en ver al televisor.
—Creo que bien, Ino y Hinata serán las mejores, te lo apuesto.
Sasuke se abstuvo de comentar y siguió en su labor de hacer sentir mejor a su novia, era lo único que le importaba y preocupaba, hasta que…
—Miren… ya salió la antepenúltima, Temari Sabaku. — señaló Kakashi, atento al televisor.
Fue entonces que el Uchiha prestó atención, pues aquello significaba que la competencia estaba a 3 personas de terminar, en unos pocos minutos se sabría quien sería la campeona olímpica de la competencia de patinaje artístico sobre hielo.
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"A continuación Temari Sabaku, del país del viento"
La rubia muchacha suspiró hondo al escuchar su nombre en las bocinas, con total calma caminó hacia la entrada a la pista junto con su viejo entrenador y hermanos (sus custodios), no sin antes echarle un vistazo al marcador en donde sus dos compañeras aun figuraban en los primeros lugares, Matsuri en el primero y Tomo en el tercero, quedando sólo Samui del rayo en el segundo.
Se sentía extraña, el ambiente lo sentía incluso diferente a como había sido la primera vez que había participado en las olimpiadas, en donde sólo pudo ver por ella misma y la alegría del momento que le generó el haber ganado por sobre toda la competencia, pero ahora, era como si algo por dentro le dijera que debía hacerlo por algo más, dejando la altanería y presunción de lado para demostrar lo que significaba el espíritu deportivo.
Así que, dejando su chaqueta con su entrenador, se adentró a la pista luciendo un bonito traje color verde, que se le ocurrió escoger de último momento y que creyó combinaba con el color de sus ojos, pero que también le recordó de cierta manera al color de ojos esmeralda que tenía esa persona, a la que le debía estar ahí en ese momento.
Después de calentar un poco se posicionó al centro, no sin antes mirar a su alrededor y fijar por un instante su mirada en las patinadoras de Konoha las cuales se mostraban expectantes, mientras que el entrenador de una de ellas (el que le caía mal) sólo lo vio asentir con la cabeza, como si le estuviera diciendo que hiciera su mejor esfuerzo.
Temari sonrió de lado, respondiéndole de cierta manera que eso era lo que haría y cuando su canción de elección "Faded" comenzó a sonar, ella comenzó a deslizarse lentamente al ritmo de la música, haciendo una danza dramática, pausada, misteriosa que captó de inmediato la atención de los presentes y jueces, a quienes demostró porqué había sido la anterior campeona y su deseo por serlo de nuevo cuando los deslumbró con sus saltos perfectos, pero también con su interpretación la cual la hacía sentirse como una joven desahuciada que estaba perdida y que buscaba desesperada un lugar que la hiciera sentir en su hogar.
Con una dramática pose terminó su interpretación, sintiendo cansancio y ese extraño vacío que también sintió cuando estuvo en sus primeros juegos, pero sin tanta intensidad, pues rápidamente ese vacío se llenó de satisfacción y felicidad cuando escuchó los aplausos a su alrededor y los regalos por parte de sus seguidores comenzaron a caer. Humildemente agradeció el apoyo de todos y tomando algunos detalles del hielo regresó con sus hermanos y entrenador para recibir los resultados.
"Temari Sabaku del país del viento, puntación del programa libre"
Los números comenzaron a salir y…
"161 puntos. Puntaje final con el programa corto (86 pts) total de 247 pts, se posiciona en primer lugar".
Los gritos de festejos entre los hermanos Sabaku no se hizo esperar, quienes vieron entre asombrados y felices como el nombre de su única hermana se posicionaba en lo alto del tablero, dejando a Matsuri y sus 235 pts en segundo lugar, aunque luego se mostraron apenados al ver que Tomo ahora se encontraba en cuarto lugar.
Sin embargo, el tiempo para festejar no duró mucho, cuando cayeron en cuenta de que aun faltaban dos patinadoras y el anunciador llamó a una de ellas para que se adentrara a la pista.
"Hinata Hyuga del país del fuego, favor de aproximarse a la pista"
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—Sigue Hinata. —suspiró Sakura, sintiendo una presión en el pecho, cuando las cámaras enfocaron a su amiga.
Sasuke la miró de reojo, y le ofreció su mano en un intento por calmarle esos nervios que tenía, era lo único que podía hacer por ella en ese momento.
—Wow, pero que… hermosa…
Frunció el entrecejo confundido, viendo como el rostro de su querida novia cambiaba a una de asombro; intrigado, fijó su vista al televisor, llevándose también una sorpresa, pues la chica de Naruto lucía totalmente distinta a como siempre la había visto.
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—¿Qué hace Naruto allá? —notó Hiashi a lo lejos. —¡¿Qué está haciendo?! —reclamó al ver como el muchacho rubio y Kurenai parecían estarle dando los últimos consejos y también palabras de aliento a su hija, la cual seguía oculta dentro de su chaqueta.
—Cálmate, tío, sólo la está apoyando… es su novio después de todo. —se burló discretamente Neji.
El viejo Hiashi bufó molesto, pero más se molestó cuando su hija se quitó la chaqueta, mostrando un traje completamente distinto al que le había ordenado ponerse y que provocó una oleada de comentarios a su alrededor que provenían más que nada de varones que comenzaron a expresar entre suspiros lo bella que se veía la Hyuga.
—¡¿qué demonios se puso?!
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—Tú puedes, Hinata, recuerda, este es el final, es tu sueño. —recordó Naruto dándole ánimos. —Recuerda todo lo que Sakura-chan te dijo.
—Por supuesto. —asintió esta, entre nerviosa y también decidida. —Gracias por tu apoyo, Naruto-kun, por estar aquí conmigo, y entrenadora Kurenai, muchas gracias por todo, el vestido que me hizo es… precioso.
—Suerte que lo empaqué en la maleta. —sonrió esta divertida. —Me alegra que finalmente lo hubieras podido usar, ahora ve a esa pista y patina tal y como a ti te gusta.
—Eso haré, muchas gracias.
La motivada muchacha, dejando la incógnita de su traje, se quitó la chaqueta, revelando un traje de color rosa melocotón, hecho con la tela que le había gustado aquella vez que fue con sus amigas de compras, con un diseño que parecía ser sólo como un vestido pequeño y lleno de brillantes, que destacaba por el escote recto en el pecho, el cual estaba lo justamente oculto, pero que resaltaba notoriamente su hermoso cuerpo, en las manos llevaba unos guantes del mismo color, lo cual ayudó a cubrir parte del vendaje de su dislocada muñeca, mientras que su cabello, había sido arreglado tal cual Ino lo había peinado en los días previos, y por supuesto no pudo faltar aquel listón rosa que, junto con su traje, era para dedicarle de alguna forma su presentación a su querida amiga.
Al entrar a la pista, pareció que muchos se sorprendieron con su atuendo e incluso escuchó uno que otro chiflido. No cabía duda de que sí había decidido dejar el nido con mucho atrevimiento y como tal, optó sólo por no mirar hacia donde su padre estaba, el cual ya se imaginaba que cara estaba poniendo, pero por el momento, eso no le importó. Lo que haría era su verdadero sueño y nadie se lo quitaría.
Y con ese pensamiento en mente, su canción: "Could have been me", empezó.
Con una serie de aplausos que motivó Naruto a dar a los demás presentes y que pronto se contagió a toda la multitud, la intrépida Hyuga moviendo sus caderas de un lado a otro comenzó con su divertida danza, ante la atónita mirada de su padre.
"No quiero vivir como una historia no contada"
"Prefiero salir en un resplandor de gloria"
"No te oigo, no te temo"
Después, deslizándose en la pista, la atrevida Hyuga comenzó a interpretar lo que sentía con esa canción, misma que indirectamente Sakura le inspiró a elegir, por lo que decía, lo que le recordaba del pasado y lo que la motivaba hacer que, era simplemente vivir en el presente sin ningún tipo de arrepentimiento y no con la sumisión con la que había crecido.
"Vivo ahora porque los malos mueren al final"
"Esquivando balas de tu pasado roto"
"No puedo escucharte, no te temo ahora"
Sólo haría lo que más le gustaba y eso era el estilo de patinaje sobre ruedas, aquel que su maestra Kurenai le había enseñado y que era más libre y divertido de cierta manera, pero que también fácilmente podía replicar en la pista de hielo.
"Quiero probar el amor y el dolor"
"Quiero sentir orgullo y vergüenza"
"No quiero tomarme el tiempo"
Posicionándose a la mitad de la pista, comenzó a andar como si estuviera frente a un gran escenario, cuyo alrededor estaba forrado por un montón de estrellas que brillaban ante ella, y Hinata queriendo ser parte de ellas, se convirtió en una estrella también que brillaba con luz propia.
"No quiero perderme de nada"
"Nunca mirar atrás y decir"
"Esa podría haber sido yo"
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—Parece que se tomó muy literal lo de alocarse. —pensó el indiferente Sasuke, viendo como la Hyuga, agitaba su largo y resplandeciente cabello al dar los pequeños saltos para luego descender y hacer las artísticas piruetas bajas para luego ascender, luciéndose como si fuera un llamativo listón que agitaban en remolino.
—Creo que se ve bastante hermosa. —pensó la sonriente Sakura, maravillada de ver a Hinata luciéndose de esa forma, y fascinándose con los saltos que le siguieron después.
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Hiashi estaba que ardía del coraje viendo a su hija, aun no podía creer que esta se hubiera atrevido a desobedecerlo y en lugar de patinar la clásica y emblemática el lago de los cisnes estuviera dando un espectáculo que desde su perspectiva era demasiado vulgar.
Sin embargo, en una parte de la rutina, su hija se acercó a donde estaba y como si lo estuviera haciendo a propósito hizo un ademán de oídos sordos, justo cuando en la canción se escuchó un:
"No puedo temerte, no te escucho máááás"
"Envuelto en tu arrepentimiento"
"Que desperdicio de sangre y sudor oh, oh"
Eso lo hizo gruñir más del coraje, mientras que Neji y Hanabi se carcajeaban y alentaban a Hinata a seguir con lo que estaba haciendo.
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"Quiero probar el amor y el dolor"
"Quiero sentir orgullo y vergüenza"
De lado de los paneles, Naruto estaba que miraba fascinado a su chica, al inicio le estaba apoyando a gritos, pero llegó un momento en que sólo no pudo quitarle la vista de encima, sintiendo en su pecho un gran orgullo al verla desenvolverse de una manera tan radiante y feliz que nunca le había visto. Jamás la había visto tan bella.
"No quiero tomarme el tiempo"
"No quiero perderme de nada"
Soltando unas lagrimitas de sus ojos, pensó que, independientemente de los resultados, su Hinata atesoraría ese momento con todo su corazón, y él también.
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"Quiero vivir mejores días"
"Nunca mirar atrás y decir"
"Esa podría haber sido yo"
—Uhhh, ¡nena! ¡Eso! ¡mueve ese trasero! —animaba Ino, dando saltitos, fascinándose con lo que estaba mostrando su amiga.
—¿Dónde quedó la tímida Hinata? —sonrió Sai. —Lo está haciendo espectacular.
—Definitivamente. —concordó Shikamaru, apreciando el verdadero potencial de esa patinadora, viendo de reojo a la orgullosa entrenadora Kurenai que sonreía de la felicidad, mientras ignoraba el teléfono que vibraba en su mano, probablemente con el Sr. Hyuga del otro lado.
Ino también observó hacia la entrenadora, y no pudo evitar pensar en el entrenador Asuma, con quien había hablado antes de salir del hotel y quien la motivó a seguir adelante con lo que tenía planeado.
Pensar en que con ella la competencia terminaría y que en sí todo por lo que había entrenado también acabaría, la hizo de repente sentir que le hacía falta el aire para respirar, y al volver la mirada hacia la pista donde la resplandeciente Hinata se seguía desenvolviendo con todo su corazón, se cuestionó si tendría el mismo coraje para hacer lo mismo.
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Ya no perdería más el tiempo haciendo cosas que no le gustaban, eso era lo que haría de ahora en adelante, pensó la motivada Hinata llegando a los últimos momentos de su rutina, en donde sobresalió con un esplendoroso triple lutz, combinado con dos dobles toe loop, para finalmente regresar al centro de la pista, donde nuevamente impresionó con su increíble combinación de piruetas, mientras en su cabeza borraba esa imagen de ella viéndose como una adulta mayor que se arrepentía de no haber hecho lo que creía correcto, pero no más, esa persona finalmente desapareció.
"No quiero perder mi tiempo, no quiero perder ninguna noche"
"No quiero mirar atrás y decir"
"Esa podría haber sido yo"
"Esa podría haber sido yo"
Deteniendo de golpe las piruetas, la exhausta Hinata terminó finalmente con su rutina y toda la excitación que sintió pareció esfumarse de un momento a otro cuando comenzó a escuchar las ovaciones del público presente.
¿el fin había llegado?
Pensó, sintiendo un extraño vacío en el pecho, mismo que su primo Neji le advirtió que probablemente sentiría y que luego fue llenado por la nostalgia. Una extraña nostalgia que le hacía sentir como si fuera el fin de toda su vida, pero no era así, la vida seguía y ahora le tocaba averiguar lo que haría con ella, pero eso sí, sin perder de vista el presente en el que se encontraba, y llena de lágrimas de emoción se despidió del entusiasta público y regresó a reunirse con su entrenadora y novio, quienes la recibieron con un efusivo abrazo.
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—Bien hecho, Hinata. —susurró la sonriente Sakura viendo al televisor como su amiga se encaminaba junto con Naruto y Kurenai a recibir resultados. —Lo lograste… Me hiciste sonreír y emocionarme, pero también… siento extraño.
Sasuke, entre tanto, la miró de reojo, viendo lo mucho que Sakura se seguía reprimiendo.
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"Resultados para Hinata Hyuga del país del fuego"
Tomados de las manos, la patinadora y su equipo estaban atentos a las pantallas donde comenzaron a salir los números.
"164 puntos del programa libre..."
Naruto gritó emocionado, viendo que su chica había destacado por encima de la famosa Temari Sabaku; sin embargo…
"Sumado al puntaje del programa corto (82 pts) da un total de 246 pts."
El público presente emitió un sonido de lamentación, al ver que con el puntaje obtenido Hinata no había logrado superar la marca de Temari; sin embargo, cuando vieron que la patinadora comenzó a festejar el segundo lugar, aplaudieron en conjunto con ella, claro estaba que aun faltaba una patinadora en pasar, y los resultados definitivos pronto se sabrían.
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—Wow… Hinata, estuvo impresionante. —musitó la intranquila Ino, tratando de calmar todo lo que su ser comenzó a sentir durante la rutina de la Hyuga.
No quería llorar, no era el momento, recordó que Sakura había dicho algo similar, pero contenerlo tal como lo había hecho ella era algo que se le estaba dificultando demasiado, había demasiadas emociones dentro de ella que querían salir a flote.
—Ino, Ino… ¿estás bien? —preguntó Sai al percibir como esta se rascaba los ojos como si le irritaran, pero no sólo eso, también vio algo más. —Tienes la nariz roja.
—Estoy bien… es sólo… —respiró hondo.
—Ino, no es momento de descontrolarse, tranquila, sólo serán unos minutos en la pista y todo terminara. —alentó Shikamaru.
—Sí, todo… todo se terminará. —repitió con tristeza.
—Ino. —llamó Sai. —lo que sientas aquí. —señaló su corazón. —Transfiérelo al filo de tus patines, deja que tus emociones hablen a través del patinaje.
La chica asintió, respirando nuevamente hondo, escuchando como ya estaba siendo voceada para que entrara a la pista.
—Entra allá, y sé quien eres. —le ayudó Shikamaru con la chaqueta.
Mientras que Sai se acercó para darle un pequeño beso en la boca.
—Tal vez no sea un mágico beso Uchiha, pero espero ayude.
Ino sólo alcanzó a sonreír sonrojada, arrepintiéndose de haberle contado ese "chisme" pero que, sin lugar a duda, ayudó a calmarla un poco.
Adentrándose a la pista, los críticos y comentaristas que observaban no pudieron evitar comentar acerca de su cabello y también atuendo, el cual tenía un estilo de lo que ellos llamaban de "princesa" por tener una falda caída y sus anchas mangas semitransparentes, pero lo que llamaba más la atención, era su color: rosa.
No pudieron evitar comparar el estilo con el de Hinata, intuyendo que ambas chicas habían decidido llevar tan peculiar color para hacerle honor a una compañera.
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En el hospital, Sakura apretó más la mano de Sasuke al ver a Ino entrar a la pista, notando lo mismo que decían los comentaristas y lo cual agradeció de corazón; sin embargo, también alcanzó a notar a su amiga un tanto extraña, como si la nostalgia quisiera dominarla; en especial cuando su canción a elección comenzó a sonar.
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"The climb" era la melodía que Ino había escogido, una canción cuyas notas pausadas en piano la hicieron ver a su alrededor, para reconfirmar que el momento que tanto había deseado había llegado.
"Casi puedo verlo"
"Ese sueño que estoy soñando, pero…"
Pero que también la hizo reflexionar por todas las cosas por las que había pasado para llegar a tal momento. Todas las dificultades vividas.
"Hay una voz en mi cabeza diciendo"
"Jamás lo alcanzarás"
Las equivocaciones que cometió, la prepotencia con la que actuaba y trataba a sus compañeros y seres queridos, hasta que finalmente la vida se las cobró y la bajó de golpe de la nube en la que se encontraba, para posicionarla en la realidad.
"Cada paso que doy"
"Cada movimiento que hago"
"Se siente perdido, sin dirección"
"Mi fe se sacude"
Pero no se rindió, pensó, mientras se deslizaba lentamente en la pista, para luego detenerse por un momento y…
"Pero yo…"
"Tengo que seguir intentando"
"Tengo que mantener mi cabeza en alto"
Levantó la cabeza, y mostrando más determinación comenzó a deslizarse más rápido, empezando con un par de "bunny hops", para luego deslizarse con la posición del ángel por lo largo de la pista, esbozando una genuina y gran sonrisa con la que quería demostrar todo el corazón que le estaba poniendo a su rutina y también para demostrar por qué se encontraba ahí.
"Siempre va a haber otra montaña"
"Siempre va a haber una batalla cuesta arriba"
"A veces voy a tener que perder"
"No se trata de qué tan rápido llegué allí"
"Es la subida."
Y mientras seguía andando, haciendo combinaciones de deslizamientos bajos y piruetas, sintió que su corazón de nuevo quería sucumbir a eso que sentía le oprimía el corazón.
"Las luchas que enfrento"
"Puede que a veces me derriben"
"Pero, no me rindo…"
"Sólo tengo que seguir"
Pero de nuevo tomó esos sentimientos y tal como Sai le había dicho los puso en el filo de los patines para poder seguir adelante, así que siguió con la primera combinación de saltos, los cuales salieron a la perfección.
"Y… tengo que ser fuerte"
"Sólo seguir empujando"
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—¡SÍ! ¡ESO INO! ¡ERES LA MEJOR! —celebró Shikamaru, dejando salir a flote la emoción que le causaba ver a su amiga en el punto más alto de su carrera.
Sai estaba igualmente extasiado, admirando la fortaleza que su novia mostraba pese a todos los sentimientos que albergaba dentro de ella; sin embargo, de un momento a otro su perspicaz mirada comenzó a notar algo más.
La que estaba en la pista dejó de ser su novia Ino. La que ahora patinaba era una pequeña niña rubia que andaba con inocencia y emoción por toda la pista, llevando tras ella todos aquellos anhelados sueños, junto con todas las dificultades que conllevaban tan difícil deporte.
—Tú puedes, pequeña Ino. —musitó derramando unas lagrimas de emoción.
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"Porque…siempre va a haber otra montaña"
"Siempre voy a querer hacer que se mueva"
—¿Qué es esto que siento? —susurró Hinata llevándose las manos al pecho mientras veía a su amiga patinar, la que extrañamente la hizo volver a esos días de la infancia.
Aquellos recuerdos donde patinaba con la entrenadora Kurenai, rememorando lo estricto que era su padre, la fatiga, los golpes, las caídas, todo para llegar hasta donde finalmente se encontraban.
—¿Qué tienes Hinata? —musitó Naruto al ver a su novia derramando unas lágrimas.
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"Siempre va a haber una batalla cuesta arriba"
"A veces voy a tener que perder"
—¿Sakura?
Llamó Sasuke preocupado, viendo como su novia comenzaba a derramar lágrimas, mientras apretaba temblorosa su mano, sin poder quitar su mirada del vestidor.
Así como con Hinata y Sai; con sólo ver a Ino, Sakura rememoró sus inicios como patinadora, los abusivos entrenamientos de Danzou, las humillaciones, el dolor, el sufrimiento, el calvario que pasó viviendo con ese tipo, hasta que finalmente todo se acomodó en su sitio cuando el entrenador Kakashi la apoyó, junto con su querido Sasuke, pero no sólo ellos dos. Sus valiosas amigas, aquellas con las que se veía uniendo sus manos durante la obra, aquellas que la abrazaron con fuerza cuando la vieron en esa cama, y que ella también abrazó con fuerza cuando sus amigos las trajeron de vuelta.
Comenzó a hipear y a dejar salir su sentir más, conforme seguía observando aquella rutina, y ahogó un grito ahogado al ver que su amiga lo había logrado, un quad lutz que volvió loco al público.
—Lo logró… me hiciste llorar, Ino cerda.
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—¡Un quad! ¡Sí! ¡Lo hiciste, Ino! —lloró Asuma desde el hospital, sintiendo orgullo de su pequeño patito, viendo exactamente lo mismo que veían sus seres queridos: un patito que creció y se convirtió en una esplendorosa ave que volaba libremente hacia el cielo.
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"No se trata de qué tan rápido llegué allí"
"No se trata de lo que espera del otro lado"
Había logrado el tan afamado quad, sonrió Ino cuando finalmente aterrizó de nuevo en el hielo; sin embargo, antes de que terminara del todo su actuación, quería demostrar más así que sin que estuviera del todo planificado, dio otro gran salto, logrando hacer las cuatro rotaciones para finalmente aterrizar exitosamente en el hielo.
El público se emocionó al verla; sin embargo, lo único que pudo pensar Ino es que era realmente agotador hacerlo, y sonrió fascinada al pensar en Sakura y en la fuerza que esta tenía como para haber hecho 5 quads en una sola rutina, por eso, se llevaba toda su admiración y creía que aun le faltaba mucho para superarla en ese aspecto, y por ello y porque era su amiga le tendría respeto, siempre.
"Es la subida."
Entonces la música se apagó, Ino respirando agitadamente, salió de sus pensamientos y vio de nuevo a su alrededor. Ese sentir de vacío también se hizo presente en ella, y al igual que Hinata se sintió como si fuera el fin del mundo y ya no hubiera nada más para ella; pero no era así.
Levantó su mirada, viendo las luces de la pista, pensando en lo siguiente que haría. El tiempo pasaba rápido, no cabía duda, y lo que tanto había anhelado ahora formaba ya parte del pasado.
"El pasado"
Lloró con ese pensamiento en mente, viendo el culmino de su sueño en medio de las ovaciones del público que la apoyaba, felicitaba y la alentaba a continuar.
En medio de las lágrimas de emoción, Ino se despidió con una elegante reverencia, dándole sus respectivos agradecimientos al público y a sus padres que efusivos gritaban por ella, para finalmente volver con su equipo que la recibió dentro de un reconfortante abrazo, mientras le recordaban que finalmente todo se había terminado dentro de la pista y ahora sólo quedaba seguir hacia donde le darían los resultados.
"Resultados para Ino Yamanaka, del país del fuego…"
Los nervios se acrecentaron en el equipo y público que comenzó a ver cómo los números salían en pantalla.
"166 puntos que sumados a los 90 pts del programa corto dan un total de 256 pts, lo que la posiciona en el primer lugar de la competencia femenil de patinaje artístico sobre hielo"
El equipo Yamanaka gritó al escuchar los resultados y público, staff y rivales también ovacionaron a la nueva campeona del patinaje artístico, la cual aun sin creerlo vio de nuevo hacia los resultados, viendo que le habían otorgado dos puntos adicionales por los quads que había realizado. Estaba impresionada.
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Minutos más tarde, las patinadoras ganadoras ya se encontraban dentro de la pista de hielo en sus respetivos pódiums, las tres saludando efusivamente al público que clamaba por ellas.
Ino ocupando el primer lugar, Temari el segundo y Hinata el tercero,
La ceremonia finalmente culminó cuando las chicas recibieron sus respectivas medallas, junto con un ramo de flores y los afamados peluches de zorro, el cual cada uno tenía una plaquita simulando una medalla que tenía el lugar en el que cada una había quedado.
Las ganadoras festejaron levantando sus respectivos peluches en lo alto, para finalmente juntar manos y despedirse del público presente, así como de los organizadores.
Fue en ese momento que los créditos en la televisión comenzaron a salir, mientras la voz de un comentarista anunciaba la siguiente competencia que habría y…
Se silenció.
Sasuke apagó el televisor, dejando posteriormente el control de lado para volverse hacia la chica que yacía en la cama, mostrándose de cierta forma fatigada.
—Que increíble final. —suspiró Sakura, con un aire de tristeza. —Las dos estuvieron increíbles, se vieron tan hermosas… fue… un perfecto final ¿no lo crees?
—Sí. —Respondió Sasuke indiferente, pensando en todo lo contrario
Sakura volvió a suspirar con ojos cerrados, como si se le dificultara el respirar.
—¿Sabes? Me recordó a la obra del coach Jiraiya…uhm... —gimió con dolor. —la princesa enamorada y… la reina resplandeciente… triunfaron… ahora la bruja… puede descansar…
Kakashi, quien seguía en la habitación, se levantó del sofá, percibiendo que "el momento" había llegado, y sin decir nada, sólo se acercó a la altura de la cama, viendo como Sakura, pretendía seguir reprimiendo todo lo que sentía, pero por la forma en la que apretaba los ojos, los labios, los puños se notaba que cada vez se le estaba dificultando más.
—Me duele la pierna. —soltó con dolor, llevando sus manos a los ojos, para que ni su novio ni entrenador vieran como las lágrimas comenzaban a salir. —Sasuke-kun… Entrenador Kakashi… realmente me duele.
—Lo sabemos… —consoló Kakashi llevando su mano al cabello de su alumna, quien sobresaltada emitió otro gemido con más dolor.
—Perdón… ¡perdó…nenme! Me duele… ¡mucho!
Sasuke gruñó al escucharla quejarse con tanto dolor, le dolía verla así, no le gustaba, lo detestaba. No soportándolo más, se echó sobre ella, abrazándola a como pudo para no lastimarla, sintiendo como esta se contrajo con su cercanía, pero que después le correspondió el abrazo, al cual se aferró con fuerza.
—¡YO QUERÍA ESTAR AHÍ…aaaahhhh!
Gritó la patinadora, dejando escapar finalmente su dolor, mientras era consolada por su adolorido y lloroso entrenador que no pudo hacer más que acariciarle el cabello, mientras que Sasuke, aferrado también a ella, tronaba los dientes, resistiendo todo el dolor y coraje que lo carcomía por dentro y que necesitaba seguir reprimiendo para mostrarse fuerte para ella, para consolarla, para protegerla, sin embargo, era difícil, en especial al escucharla gritar y quejarse con tanto dolor.
—¡YO QUERÍA ESTAR AHÍ CON ELLAS! Era mi sueño también... Sasuke-kun… entrenador… ¿por qué…por qué me pasó esto? ¿por qué? ...Yo quería estar ahí también…con ellas…
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Continuará.
When you try your best, but you don't succeed…
Nota de autora: si alguien esta leyendo esto, espero que no me mate, pero, insisto, esto aun no se termina, quedan pocos capítulos, así que nos seguimos leyendo.
Nota 2: obviamente lo que pasó en este capítulo está inspirado en el caso de Harding - Kerringan, lo siento, no podía dejarlo de lado.
Playlist
Faded de Alan Walker
Could have been me – version de Hasley.
The climb – versión de almighty Pop factor
Y escuché Fix you de cold play para la parte final.
Muchas gracias a los que han leído, espero les haya gustado.
23 de noviembre de 2024
