Hogwarts estaba a punto de terminar, sólo faltaba una semana para acabar el periodo escolar oficialmente. En La Madriguera, se encontraban Molly, Sirius, Remus, Narcissa y Arthur. Era ya por la tarde, los chicos estaban en el patio jugando a distintas cosas y los adultos iban a aprovechar para planificar ese verano.

-. ¿Queréis un poco más de té? – preguntó Molly

-. Yo un poco más, querida – dijo Arthur, el resto declinó la oferta amablemente – Quiero disfrutar de un poco de paz, antes de que lleguen Percy y Charlie y aumente el caos de la casa – Sirius, Remus y Narcissa se rieron

-. No podemos ni imaginar tener a los 6 chicos aquí – dijo Narcissa

-. La verdad es que son buenos chicos – dijo Molly – Bill ya no está, pero nunca nos ha dado problemas, siempre ha sido muy responsable, con eso de ser el mayor de todos… es una responsabilidad que se tomó muy en serio. Al principio, he de confesar, no estaba nada contenta con que se fuera a Egipto, pero está tan contento – dijo Molly suspirando resignadamente – Sus cartas cuentan lo bien que le va, y un par de veces que he ido al banco, uno de los duendes Krom se llama, me ha comentado que están también muy contentos con los progresos de Bill – lo que Molly no sabía, es que Harry y Ginny, una vez pasado la prueba de los duendes pidieron que a los Weasley, sobre todo a Molly, le dieran ciertas notificaciones de cómo iba el trabajo de Bill, para la tranquilidad de la matriarca

-. Charlie ha sido el intrépido – continuó Arthur con una sonrisa – al ser el segundo hijo, casi todos son así. Por suerte tenía un buen modelo a seguir, le va bien en los estudios, pero no se mata por ellos. Es un increíble jugador de Quidditch, está en sexto y ya ha recibido un par de visitas de cazatalentos de varios equipos, y no nos lo ha dicho, pero creo que también ha recibido varias ofertas. Pero lo que más le fascina son las criaturas mágicas – y escuchó a Molly susurrar "malditos dragones", haciendo que la sonrisa de Arthur se ampliara – Ahora está saliendo con vuestra encantadora sobrina Nimphadora, aunque ha pedido con mucho empeño que la llamemos Tonks – Sirius y Narcissa rieron

-. Percy era muy serio – dijo Molly – su ídolo es o era Bill, y nos preocupaba un poco su actitud. Tampoco ayudaba como lo trataban los gemelos – y se puso una mano en la cara en señal de frustración – Pero ahora está más relajado, sigue trayendo notas magníficas, pero ya no está tan obsesionado como lo estaba antes de empezar el colegio

-. Lo que Molly quiere decir, es que ahora sí parece un chico de 13 años, no un hombre de 60 en el cuerpo de uno de 13 – dijo Arthur – y ahora sí que parece un Weasley, incluso estas navidades le vi devolver una broma a los gemelos

-. Esos dos son como armas de destrucción masiva – dijo Remus riendo

-. No – dijo Arthur serio – Han cambiado, y para bien. Es cierto que siguen siendo bromistas, pero ya no es una forma de vida. Desde que empezaron las clases con vosotros, parece que están más centrados y disfrutan de otras cosas además de las bromas. Antes vivían sólo y para las bromas, gracias a vosotros han descubierto que hay más cosas. Si bien es cierto que esta casa sigue siendo un caos para el resto del mundo, es un caos más controlado y menos ruidoso que hace dos años – Sirius estaba sorprendido ante la declaración de Arthur, al mirar a Narcissa vio una pequeña sonrisa de orgullo en su rostro

-. Por ejemplo, Fred ha descubierto que le encanta crear y experimentar con pociones – dijo Molly – y si bien es cierto que George es bueno, no tiene la misma pasión que Fred

-. Lo mismo pasa con la aritmancia, pero al revés. George es el que disfruta la materia y el que juega, sus palabras no las mías, con las matemáticas en hechizos nuevos. Fred, es bueno, y de vez en cuando le ayuda, pero no siente lo mismo- dijo Arthur

-. Y nos queda Ron – dijo Molly y sonrió – Si bien es cierto que es pequeño aún, siempre había sido el más retraído de los chicos y el que peor carácter tenía, no me refiero a que fuera un mal niño ni nada por el estilo, sino que a veces veía como miraba con envidia a Bill o Charlie y eso me preocupaba, también le notaba con menos autoestima y eso le volvía un poco irascible. Pero al igual que los gemelos, las clases con vosotros le han cambiado para bien. Ahora es más confiado, pero no arrogante, y es mucho más abierto y cariñoso con nosotros. Ah, y otra cosa, os agradezco en alma que hayáis conseguido que eso tres, tengan cierta moderación a la hora de comer – esa declaración consiguió que el resto de los adultos estallara en carcajadas – No os riais – dijo Molly enfadada por sus hijos – no sé qué les habéis hecho a mis hijos, pero he conseguido reducir el presupuesto en comida, eso no pasaba desde hace años, y si bien es cierto, que aún no son unos caballeros, al menos no arrasan con todo como antes

-. Molly me has dado un idea – dijo Narcissa - ¿Por qué no enseñamos a los chicos clases de protocolo durante el verano? – y vio ante su sorpresa, como a Molly se le iluminaba la cara – Entre las dos, e incluso, creo que Pandora y Andy se apuntarían, podemos enseñar los protocolos a los que se van a enfrentar los niños una vez que terminen el colegio

-. No es mala idea – dijo Arthur – Una de las cosas que Bill nos ha comentado en sus cartas es el problema que ha tenido al que enfrentarse durante los primeros meses por culpa del protocolo, al final, acabó leyendo un montón de libros para no tener tantos problemas

-. Eso sería fantástico – soltó Molly – A Charlie no le hará mucha ilusión, pero verá el beneficio, pero estoy segura de que Percy lo apreciará mucho. El resto no se quejará, les encanta las clases que impartís.

-. Podemos hacerlo todos los veranos, hasta que veamos que están listos. En el caso de Charlie, tendrá que ser un curso acelerado – terminó Narcissa, a lo que Molly asintió.

-. Bueno – dijo Sirius – ahora vamos a cosas más divertidas – y por el rabillo del ojo vio como Narcissa rodaba los ojos – el "recordatorio de cumpleaños" y los cumpleaños de Harry y Ginny

-. Este años los vamos a separar ¿no? – preguntó Arthur

-. Sí – comentó Sirius – tal y como les prometimos a los chicos. Lo ideal sería, realizar el "recordatorio de cumpleaños" la primera semana de julio y Harry y Ginny me han dicho que prefieren celebrar juntos sus cumpleaños, por lo que podemos hacerlo el sábado 29 de julio, o el sábado siguiente el 5 de agosto

-. Si lo quieren hacer juntos, lo ideal es hacerlo como el año pasado, a mitad de entre los dos cumpleaños, el 5 de agosto – dijo Molly, Narcissa y Remus asintieron

-. Yo también me inclino más a esa fecha – siguió Sirius – eso nos deja 10 días para prepararnos a su segundo impulso, prefiero que estén relajados y tranquilos antes y después, por lo que venga

-. Vas a hacer lo que comentó Poppy – dijo Arthur – darles una varita para que puedan ir controlando su magia

-. Sí, Poppy ha sido muy enérgica en ello. Los niños mágicamente son muy fuertes y debemos saber cuánto y si pueden controlarse, gracias a Merlín, no han sufrido de magia accidental, ese hecho en sí podría darnos una pista, pero no queremos averiguarlo a las malas – dijo Narcissa – Además, en nuestras bóvedas de Gringotts, tanto en la de los Black, Potter, como la antigua de los Malfoy, que ahora es mía, tenemos varias reliquias familiares, entre ellas varitas

-. Sirius… - comenzó Molly – ¿la varita de mi hermana?

-. En la cámara Black – contestó Sirius – la encontré allí una de las veces que fui a inspeccionar la bóveda. No puedo decirte cómo acabó allí, pero está ahí

-. También queríamos aprovechar para contaros algo, y pedirte un favor Arthur – dijo Remus

-. Si está en mi mano – dijo Arthur

-. Narcissa y yo nos vamos a casar – Molly gritó entusiasmada y abrazó a la pareja felicitándolos

-. Sí, sí Molly, todos estamos felices de que por fin Lunático se haga un hombre responsable – dijo Sirius, consiguiendo una mala mirada de su prima y de amigo

-. Nos vamos a casar en la Mansión Potter, y nos gustaría que tú, Arthur, fuera quien presidiera la boda – siguió Remus ignorando a Sirius

-. Sería un honor, por supuesto que sí – respondió Arthur

-. ¿Y cuándo os queréis casar? – preguntó Molly

-. Ya que elegimos el cumpleaños de los niños, el 29 de julio. De esa manera, nos dará la oportunidad de regresar para cuando reciban el segundo impulso – respondió Remus

-. Eso es muy poco tiempo – empezó a protestar Molly

-. No te preocupes querida – dijo Narcissa – desde que Remus me lo pidió, tanto Kreacher, Dobby, como los elfos de la mansión Potter ya han planificado todo. De hecho, hasta las elfinas nos han confeccionado un vestido precioso tanto a Ginny como a mí.

-. ¡Oh bueno! – dijo Molly – me alegro entonces ¿a quiénes vais a invitar?

-. Sólo a nuestro círculo – dijo Remus – Dumbledore este año está ocupado con la Confederación Internacional de Magos, como cada dos años se reúnen, este año están en Singapur. Por lo que Minerva y Poppy pueden venir sin problemas. Se va esa semana y vuelve la última de agosto.

-. También vendrán los Scamander y los Lovegood – dijo Narcissa

-. Los Tonks, Sirius con Harry y Ginny, y todos vosotros, por supuesto, incluso Billy, si tiene oportunidad de venir – finalizó Remus

-. Era una boda pequeña, hasta que nos apuntaste – dijo riendo Arthur

-. Pero sois familia, tenéis que estar – dijo Narcissa. A Molly se le llenaron los ojos de lágrimas, mientras asentía agradecida por lo dicho.

-. Allí estaremos – consiguió decir Molly - ¿Tendréis luna de miel?

-. Una pequeña, pero sí – sonrió Remus mirando a Narcissa

-. Draco puede quedarse con nosotros sin problemas – les dijo Molly – sabes que se lleva muy bien con Ron, y George y Fred… bueno son George y Fred, pero a los tres chicos los han cogido bajo sus alas

-. Lo sé Molly – dijo Narcissa – la verdad es que queríamos llevarlo con nosotros. Aprovechar nuestra luna de miel y que fuera unas vacaciones familiares. Las primeras vacaciones familiares

-. ¡Oh! Lo entiendo perfectamente – dijo Molly

-. Draco esta entre entusiasmado y disgustado – dijo Sirius riendo, vio las miradas de extrañeza de Arthur y Molly y procedió a explicarse – Está disgustado, por que entiende el concepto de luna de miel, gracias a los gemelos – para el deleite de Sirius vio a sus cuñados sonrojarse por sus hijos – y no quiere molestar o imponerse a sus padres. Por otra parte, está entusiasmado por tener unas vacaciones con sus padres, con su verdadero padre, por lo que el pobre chico está en conflicto. Pero creo que puedo tener la solución

-. ¿Cómo? – preguntó Remus

-. La casa de España – dijo simplemente – Sabemos por Kreacher que Dumbledore ya la a inspeccionado, por lo que podéis ir sin preocuparos. Además, está limpia y es lo suficientemente grande para que estéis juntos, pero no revueltos – y les guiñó un ojo de forma pícara. Narcissa resopló de forma poco femenina

-. Disculparme, voy a preparar la comida – dijo Molly, y se giró a mirar a Narcissa – cualquier cosa que necesites, sabes que me lo puedes pedir

-. Lo sé Molly, lo sé. Gracias por eso – respondió Narcissa. Y vieron como Molly se iba a la cocina, dejando al resto solos en el salón

-. Arthur – dijo Sirius bajando la voz – El resto ya lo sabe, no hemos querido hacer una reunión en estas fechas por lo ocupados que han estado en el colegio y no llamar la atención de Dumbledore sobre Minerva y Poppy

-. Me parece una decisión sabia, ¿qué es lo que habéis decidido? – pregunto Arthur

-. Vamos a por el último horrocrux – soltó Sirius – el que está en Hogwarts

-. ¿Por qué no fuisteis a por él cuando los duendes? – volvió a preguntar Arthur

-. Por tiempo – dijo Narcissa – la sala en la que está el horrocrux parece que el propio castillo a lo largo de los años ha ido albergando todas las cosas que se han ido perdiendo, por lo que los objetos ahí acumulados son inmensos

-. Por lo que nos dijo Harry, cree que puede recordar dónde puede estar, pero no está seguro – suspiró Remus – puede que los objetos de referencia que tiene no estén, o la propia sala no los moviera hasta tiempo después

-. De ahí que necesitéis tiempo en el castillo, y ninguna mirada externa o molesta – dijo Arthur

-. Exacto – dijo Sirius – además, Ginny me ha pedido un pequeño proyecto de rescate de un antiguo objeto – y sonrió de forma perversa – así que aprovecharemos para hacer todo ese mismo día

Ya era 8 de julio, y hoy se celebraba el "recordatorio de cumpleaños". En un principio se iba a celebrar en la mansión Potter, por la cantidad de gente que iba a ir, pero por motivos de seguridad, se volvió a celebrar en La Madriguera.

Charlie iba a comenzar su último año, como capitán del equipo de Quidditch era bastante popular, y aunque no era oficial, su novia era Tonks. Había invitado a unos cuantos compañeros, muchos de ellos del equipo de Quidditch, y varios "camaradas" de otras casas.

Percy, acababa de terminar su segundo año, y era bastante popular entre sus compañeros. No sólo era uno de los mejores magos de su año, sino que también, era bastante amigable y ayudaba a sus compañeros. Según Arthur, el que los gemelos le quitaran la presión de estar bajo sus bromas constantes, hicieron que se relajara y saliera la verdadera personalidad del chico. Como Percy, era bastante querido entre sus compañeros por ayudarles, casi todos sus compañeros y los de primer año, estaban en la fiesta.

Fred y George, estaban encantados de la fiesta en sí. Por ahora, no habían invitado a nadie, querían esperar a entrar a Hogwarts y disfrutar de la experiencia como el resto de sus hermanos.

Ron y por primera vez Draco, estaban en una situación parecida a la de los gemelos. Les encantaba la idea de la fiesta y de poder celebrarla juntos con los gemelos, y con el resto de los Weasley.

Luna y Rolf, estaban un poco avergonzados con la fiesta. Sabían que se iba a celebrar, pero no sabían que ellos también eran parte de ella. A Luna le encantó se parte de ella, después de ver cómo se divirtieron todos el año pasado, pero una parte de ella le daba pena ser parte del centro de atención. Rolf, simplemente estaba avergonzado por toda la atención, no esperaba que, habiendo pertenecido al grupo por tan poco tiempo, se mereciera el reconocimiento.

Los adultos estaban sentados en una mesa en el jardín, bebiendo té y mirando a los niños correr y jugar de un lado a otro. Molly miraba con una sonrisa satisfecha y tranquila, por primera vez parecía que sus hijos no la iban a avergonzar.

Narcissa miraba a Draco jugar con Harry y Ron, cada día sorprendida de lo cambiado que estaba en esta línea de tiempo con la antigua. En la otra, Lucius le había apartado de su lado a su hijo, y le estaba haciendo vete tú a saber Merlín qué. Odiaba a Dumbledore con toda su alma, pero gracias a sus diarios había conseguido esta segundo oportunidad y no iba a desaprovecharla

-. Cissi – dijo Molly - ¿Has visto a Sirius y a mis hijos? – Narcissa empezó a mirar por el jardín y el huerto

-. No, y ahora que lo dices hace más de diez minutos que no los veo – volvió a mirar de forma rápida por el terreno – tampoco veo a Remus

-. No me gusta – dijo Molly – Sé que son tu primo y tu futuro marido, pero si se juntan con mis hijos, no puede salir nada bueno.

-. Si sólo fueran los gemelos – suspiró derrotada Narcissa – Molly, no está Ginny. Y es igual de retorcida que su padre – vio como Molly abría la boca para decir algo, cuando unos suaves pops se empezaron a escuchar por el jardín. A cada pop, le seguía unas risas.

Molly y Narcissa, junto con el resto de los adultos se giraron a mirar que estaba pasando. Se produzco otro pop y una pequeña nube de polvo. Cuando se disipó la nube del anterior pop, vieron que había ocurrido. Donde antes se suponía que estaba, la que creían era Tonks, ahora estaba lo que… esa era la cantante muggle ¿Medina? ¿Morona? ¿Madonna? ¿Y Charlie era el cantante muggle inglés?

-. ¿Es George Michael? – dijo Ted – Charlie te queda muy bien ese look. Y a ti Nimphadora, no te queda nada mal el estilo de Madonna

-. ¿Quiénes son Ted? – preguntó Molly entre preocupada y asombrada, mientras más pop se producían

-. Son cantantes muggles – dijo Ted – Tu hijo Percy, es uno que se llama Prince. Esa chica, amiga de Percy, es Whitney Houston. Son bastantes conocidos en el mundo muggle.

-. ¿Dónde están esos cinco? – dijo Molly ahora enfadada viendo que eso no paraba. Pero se interrumpió con ella misma junto con Narcissa sufrieron la transformación - ¿Quién soy? – gritó

-. No lo sé – y miró a Narcissa – las dos tenéis el mismo estilo, puede que sea un grupo, me suena, pero no sabría decirte cuál ahora mismo – y Ted fue interrumpido por su propia trasformación – Vaya, eso fue rápido ¿sabéis quién soy? – Molly y Narcissa negaron con la cabeza, pero Andrómeda llegó al grupo transformada con el mismo estilo que Narcissa y Molly – Andy, ¿sabes quién soy?

-. Sí, tienes suerte que me guste su música. Eres Lionel Richie – contestó Andrómeda y Ted empezó a reírse divertido

-. Sabéis – dijo Ted mirando a las tres mujeres – si hubiera una cuarta, creo que ahora que ha llegado Andy, podríais ser el grupo The Bangles – miró detrás de las mujeres – No he dicho nada, ahí está vuestra cuarta integrante – Las tres mujeres se dieron la vuelta y vieron a Pandora y Stella acercarse a ellos. Cuando las dos mujeres estuvieron a su altura Ted continuó – Pandora, te presentó al resto de la banda – dijo un muy divertido Ted – y Stella

-. No te molestes Ted, lo sé, lo sé – suspiró Stella – soy Cyndi Lauper. ¿Habéis visto a los niños?

-. No – dijo Molly - ¿es malo?

-. No te preocupes – dijo Pandora – después de la transformación no sabían quiénes eran, les dimos unos espejos. Ron y Draco estaban bastante divertidos, al igual que mi Luna, Harry y Rolf

-. Luna y Rolf, son el dúo Eurytmnics. Harry es Rick Astley. Y a Ron y Draco, los han transformado en el dúo de Modern Talking, esos dos estaban más entretenidos en el pelo que les han puesto qué otra cosa. En quién se han transformado, me lo ha dicho Tonks

-. Yo sigo queriendo saber dónde están esos cinco – dijo Molly

-. Creo que son esos cinco – dijo Pandora mirando por encima del hombro de Molly

Excepto Stella, el resto se volteó para mirar a dónde decía Pandora. En cuanto lo hicieron, Ted se perdió junto con Stella y los dos se empezaron a reír de forma descontrolada. Narcissa y Andrómeda aguantaban, pero les delataba una pequeña mueca en la boca, indicando que les divertía lo que veían. Molly… la pobre mujer se había quedado con la boca abierta simplemente ante lo que tenía enfrente. Dos adultos, dos preadolescentes y una niña, los cinco vestidos con pantalones de campana y chaquetas de color morado, y Ginny con un sombrero del mismo color

-. ¡Oh! – intentaba decir Stella – esto es genial

-. Sí, ahora entiendo por qué no había visto a Michael Jackson por ningún lado – dijo Ted, intentando respirar

-. Es mejor verlo con los Jackson Five – terminó Stella. Molly los miraba sin comprender, pero no les dio importancia, sus cinco problemas se estaban acercando a ellos

-. ¿Os ha gustado nuestra sorpresa? – preguntó Sirius. Molly iba a contestar, cuando fue interrumpida

-. ¡Sirius! Esto es genial – gritaron varias voces. Y se acercaron muchos de los chicos

-. Sí, primo es genial. Pero hay algunos cantantes que me ha costado saber quiénes son – dijo Tonks

-. ¿Y si los oyes cantar? – preguntó Remus. Las caras de sus espectadores era la esperada, los jóvenes eran de impaciencia por saber qué era lo que venía a continuación. La de los adultos era de puro horror por saber qué les iba a pasar

-. ¡Hola familia! Feliz cumpleaños a todos – dijo Arthur que acababa de llegar del ministerio. Se quedó parado en la puerta al jardín al ver la pinta de todos sus familiares e invitados - ¿Qué ha pasado? – y un pop sonó

-. ¿Es Elton John? – preguntó Charlie. Y recibió una mirada de extrañeza de su madre - ¿Qué? Yo también conozco algunos cantantes muggles

-. Sí, Charlie, es Elton John – contestó Tonks – a tu padre le va a encantar en cuanto se pueda ver a sí mismo.

La fiesta fue todo un éxito. Y tal y como dijo Remus, hubo espectáculo. Cada una de las personas que había se subió a un escenario, y realizaron un playback con una de las canciones más famosas del grupo, o cantante que representaba. Los primeros fueron, por supuesto, los Jackson Five. Y las últimas The Bangles, básicamente porque Molly no quería participar. Uno de los que más disfrutó fue Arthur, le pusieron un piano en el escenario, estaba encantado con ello.

-. ¿Por qué no me dejasteis participar de la broma? – preguntó Harry cuando regresaron a la mansión

-. En principio sólo íbamos a ser nosotros cuatro – dijo Sirius – pero de alguna forma Ginny nos descubrió – y miró mal a su hija

-. Lo siento papá, pero te recuerdo que conozco todos los trucos de Fred y George, y aunque han cambiado, no lo han hecho tanto, sé cuándo traman algo. Y tú y el tío Remus, no sois tan discretos cómo creéis

-. Pero ¿por qué dejarme fuera? – insistió Harry

-. No te enfades Harry, pero eso lo hice yo – dijo Ginny – quería que experimentaras todo como los demás, que te sintieras parte como todo el mundo por una vez – Harry miró a Ginny durante unos minutos

-. Lo entiendo, y aprecio lo que has hecho, pero por favor, no lo hagáis más – susurró Harry – no quiero secretos entre nosotros

-. Está bien – dijo Ginny

-. Harry, no es lo mismo que con Dumbledore – le dijo Sirius y se acercó a Harry para sujetarle por lo hombros y mirarlo a los ojos – sólo queríamos hacer un ambiente más relajado para todos, y una broma con los gemelos. De hecho, tienes que agradecerle a Ginny, si no nos llega a pillar, tú hubieses sido Elton John – dijo para aligerar el ambiente

-. ¿Qué? ¿Por qué yo? – dijo confundido

-. Cuando les pillé, estaban discutiendo en que se iban a trasformar los cuatro – y Ginny puso los ojos en blanco – Y les comenté que si me unía a ellos podíamos ser los Jackson Five, eso les hizo dudar, sobre todo porque para nosotros ya tenía el dúo de Elton John con la cantante Kiki Dee.

-. Pero tras un poco de persuasión – y Sirius hizo hincapié con los dedos en persuasión – nos hizo ver que disfrutarías más siendo pelirrojo como Rick Astley.

-. Sigue sin gustarme que me hayáis dejado al margen – dijo Harry, y vio un poco de lástima en la mirada de Sirius y una pícara en la de Ginny, ya que ella sabía lo que iba a decir – pero os perdono con la condición de que el año que viene pueda participar y de hecho, ya sé en qué nos vamos a transformar

La mirada y sonrisa de Ginny era de pura maldad, Sirius al verla, sólo pudo reírse y decir que estaba dentro

El siguiente gran evento de ese verano fue por supuesto la boda de los Lupin. Y como todas las bodas, la mansión Potter era en este momento una locura. Una locura controlada por tres elfos domésticos. Max, como elfo jefe de la mansión, estaba controlando y organizando toda la logística de la boda que ya estaba a punto. Kreacher, como el jefe de la familia Lupin-Black se estaba encargando de que todos los participantes masculinos de la boda estuvieran preparados y listos. Kreacher al ser el jefe de los elfos, había mandado a Dobby junto a los elfos Potter a recibir a los invitados y llevarlos a sus asientos. El último elfo, era una nueva incorporación a la casa Lupin-Black, era la elfina Winky. Tras los acontecimientos de la purga del ministerio, Barty Crouch fue despedido y condenado a Azkaban junto a su hijo, al ser encontraron en su domicilio. Winky, fue liberada de la familia. Harry y Ginny querían encontrar a Winky para que no sufriera como la última vez, por lo que pidieron a McGonagall que estuviera pendiente en las cocinas. La pobre elfina, estuvo un año y medio viviendo sola en el domicilio de los Crouch, sin contacto con ningún otro ser humano o no humano, hasta que los duendes aparecieron para reclamar la vivienda y poder ponerla a la venta. Gringotts Jr., comentó el suceso en una de las clases como algo anecdótico que le sucede al banco de vez en cuando. Cuando Harry y Ginny preguntaron el nombre del elfo… comenzó a formar parte de la familia Lupin-Black. Winky estaba afectada por el abandono de su antigua familia, pero no estaba ni remotamente tan afectada, que la última vez. Winky, estaba al cargo de los participantes femeninos de la boda.

Los Weasley acababan de llegar a la mansión Malfoy.

-. Dobby está aquí, para acompañar al señor Weasley ministro, a su posición – e hizo una reverencia

-. Gracias Dobby – comentó Arthur

-. Dobby, ¿podemos ver a los novios? – preguntó Molly

-. A Dobby le dijeron que tenían permiso para ver a la ama y al nuevo amo, pero Max nos ha avisado, que la ceremonia empezaría en cuanto el señor Weasley llegara a su sitio – dijo un poco nervioso

-. No te preocupes entonces – dijo Molly apresurada – lleva a Arthur a dónde tengas que hacerlo, nosotros buscaremos los asientos

-. No, no, no – dijo la voz de otro elfo – Tessy se ocupará de la familia amiga de los amos

Tessy, una elfina de la familia Potter, acompañó a los Weasley a los asientos de las primeras filas.

-. Tessy – dijo Molly – estos asientos suelen estar reservados para la familia, no tendrías que ponernos más atrás

-. A Tessy la señora Black y la ama, le han pedido que ponga a la familia Weasley aquí. Tessy a puesto a la familia dónde le han dicho

Molly, y sus seis hijos se sentaron sin comentar nada más. Arthur se colocó en el pequeño escenario a la espera de los novios.

Al poco tiempo aparecieron un Sirius muy feliz, y un Remus igual de feliz y nervioso, y se colocaron en el escenario. Detrás de ellos iba Harry.

Los tres compartieron unas palabras con Arthur, cuando una ligera música sonó. Los invitados se pusieron de pie, y vieron aparecer primero a Ginny, después a Andrómeda y por último a Narcissa acompañada de Draco, que era quién iba a entregar a su madre al altar.

Sirius y Andrómeda eran los padrinos de la boa. Ginny era una dama de honor y Harry un hombre de confianza.

La ceremonia fue sencilla pero tierna y bella. Los invitados, eran pocos, pero sabían la trascendía e importancia de la ceremonia, por lo que el ambiente era muy emotivo. Además, tener como al ministro como oficial de la ceremonia tenía ciertas ventajas. Te asegurabas de que la ceremonia pasara de forma desapercibida en el ministerio, y aprovechando la ocasión, se iba a regularizar los papeles de los chicos. Para el banco Gringotts era oficial, pero desde ese día Draco era oficial que Narcissa y Remus Lupin eran sus padres y tenían su tutela plena. Ginevra Weasley, ya no existía, Ginevra Black era hija de Sirius Black y al ser su hija también tenía el tutelaje oficial de su hija. Y por último, Harry Potter ya no tenía como tutores a los Dursley, a partir de ese día, Sirius Black era su tutor legal tal y como estipulaba el testamento de sus padres.

Todo estaba hecho de forma legal, todo se podía buscar en el ministerio, pero… no iba a ser fácil encontrar dicha información, por lo menos por ahora.

-. Es tradición que el padrino diga unas palabras – dijo Sirius a su público – también es tradición que el padrino avergüence al novio – y recibió una muy mala mirada de Narcissa – pero en este caso el novio se ha casado con mi prima, por lo que lo tengo prohibido – se apresuró a decir, y los invitados se rieron – Remus, James y yo fuimos amigos desde el primer día del colegio, y siempre hemos hecho todo juntos. En la boda de James yo fui su padrino, en mi boda Remus fue mi padrino, hoy en la boda de Remus, tendría que ser James su padrino – puso una mano en el hombro de Harry – Harry está aquí, no solo para honrar el lugar de su padre, sino también el de su madre. Y en mi caso, yo estoy aquí, para honrar la memoria de los merodeadores – hizo un gesto con la cabeza, y los gemelos abandonaron sus asientos. A los pocos segundos unos fuegos artificiales animados con un lobo, un ciervo y un perro, hicieron deleitar a los novios y los invitados. Cuando acabaron los novios abrazaron a Sirius

-. Hoy se ha casado mi hermana – dijo Andrómeda – y no podría estar más feliz por ella por el hombre con el que va a compartir el resto de su vida. Prueba de ello, es el maravilloso hijo que tienen – Y sonrió a Draco – Nuestra familia ha pasado por malos momentos, pero espero que este sea un punto de inflexión y de los buenos momentos. Así que sólo me queda decir – cogió su copa y la alzó – por la familia y por los novios

-. Por la familia y por los novios – gritó en coro el resto de los invitados.

Una vez acabada la comida y el brindis, dio comienzo el baile. Y tras el primer baile de la pareja como recién casados, el resto de los invitados se unieron a ellos o empezaron a hablar entre ellos.

-. Ha sido una boda muy bonita – dijo McGonagall a Molly

-. Estoy de acuerdo, sencilla pero elegante – concluyó Molly

-. Es cierto – dijo Pomfrey – La última boda a la que fui, fue tan grande y excéntrica que parecía un circo más que una boda

-. Es como una de las expresiones muggles que usan los estudiantes – dijo McGonagall – si no recuerdo mal, era algo así como menos, es más. Y viendo los resultados aquí, estoy de acuerdo con la expresión

-. Damas – dijo Sirius, que estaba hablando con los invitados mientras la pareja seguía en la pista de baile – espero que hayan disfrutado de la boda

-. Mucho - dijo Molly – de eso estábamos hablando

-. Comentábamos la belleza de la boda por su sencillez y sobriedad – dijo McGonagall, y notó como reía disimuladamente Sirius - ¿qué?

-. ¡Oh! Lo siento – contestó Sirius – pero mientras Cissi y Remus planificaban, el tipo de boda fue algo que discutieron mucho

-. Eso es algo normal, ¿no? – dijo extrañada Pomfrey

-. Sí, sí, no tenía nada de extraño. Pero sus circunstancias, por desgracias sí – y suspiró – Remus quería darle la boda que siempre había soñado, la que habían comentado cuando estuvieron juntos hace años, una boda digna de los Black. El problema es que Cissi la tuvo, con el hombre equivocado, pero la tuvo. Y por lo que nos dijo odió esa boda profundamente. No sólo por el novio, sino por todo el protocolo al que los Malfoy y los Black la hicieron pasar. Según Cissi, el único momento en el que ella pudo decir, fue cuando tenía que decir si aceptaba o no, y por desgracia aceptó

-. Entonces… - comenzó McGonagall sin saber muy bien qué decir

-. Cissi quería organizar su boda y elegir a los invitados, hacerla suya. Cuando lo comentó Remus estuvo de acuerdo. Por desgracia los padres de Remus fallecieron, al igual que los de Cissi y los únicos familiares que le quedaban somos Andy y yo. El resto de los invitados, como puedes observar son amigos muy queridos por ellos – terminó Sirius

-. Eso me recuerda – dijo Molly – nos pusieron en los asientos de los familiares, no me di cuenta en su momento, pero ahora que lo comentas, casi todos teníais un papel en la boda… – y la interrumpió Sirius

-. Molly, os querían ahí. Narcissa te lo dijo, os consideramos familia y ese era vuestro sitio. Eres mi cuñada, y en estos años te has convertido en una amiga para Narcissa, al igual que una tía honoraria para Draco. Estabais donde teníais que estar – terminó de decir Sirius, y vio como una llorosa Molly le abrazaba emocionada

-. Sabias palabras, señor Black – dijo McGonagall – nunca esperé verle madurar

-. No sé si he madurado del todo – y sonrió a su antigua profesora – pero ahora tengo dos motivos para pensar antes de actuar

-. Hablando de ellos – dijo Pomfrey - ¿dónde están todos los chicos?

-. Algunos están jugando quidditch, otros están explorando la mansión y otros no sé – dijo Sirius

-. ¿Cómo qué no sabes? – preguntó Molly ya recuperada - ¿Dónde están?

-. No te preocupes, Max conoce a los chicos, así que ha puesto a unos cuantos elfos a seguirlos. Puede que yo no sepa dónde están, pero Max si lo sabe, y los tiene vigilados.

-. ¡Papá! – gritó Ginny, distrayendo a los adultos, mientras se acercaba – me prometiste un baile

-. Y un baile tendrás – Sirius le hizo una reverencia, y acompañó a su hija a la pista de baile

McGonagall, Molly y Pomfrey vieron como padre e hija iban a la pista de baile y aprovecharon para ver al resto de las parejas. Remus y Narcissa seguían bailando, Draco estaba ahora acompañando a su tía Andrómeda, mientras su tío Ted sonreía divertido viendo la incomodidad del chico. Tonks estaba en la pista de baile con Charlie. Pandora y Xeno bailaban, mientras Luna compartía el baile con el mayor de los Weasley, Bill. Los Scamander también estaban en la pista, Tina estaba con su nieto Rolf, y Newt estaba empujando a su sobrina Stella para que bailara con Harry.

Los recién casados dejaron de bailar. Narcissa tomó el relevo de su hermana y bailó con su hijo unas cuantas canciones. Remus por su parte solicitó bailar tanto con McGonagall y después con Pomfrey. A Ginny y a Harry, Sirius les hizo una encerrona, por lo que acabaron bailando juntos. Sirius acabó bailando con Tina y Newt con Stella, pero al siguiente baila, Sirius y Stella acabaron bailando juntos. Molly y Arthur también bailaron, los chicos Weasley, se entretenían entre ellos, aunque los gemelos o bailaban entre ellos o secuestraban a Luna o su prima de su pareja para poder bailar con una dama.

La fiesta terminó y poco a poco los invitados dieron de nuevo su enhorabuena a la recién pareja y abandonando la mansión Potter. Cuando sólo quedaban los Lupin, Black y Harry en la mansión, los Lupin desearon un feliz cumpleaños a Harry y Ginny y les dieron sus regalos, y prometieron llegar antes de su siguiente pulso.