Disclaimer: Naruto no me pertenece.
Kizuna
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Capítulo 7: Heartache.
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"La expectativa es la raíz de todo desamor"
-. William Shakespeare.
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Naruto corría hacia ellos sosteniendo un paraguas, gritando algo sobre haber tenido un mal presentimiento y venir a chequear a Sakura. Cuando vio a su amigo caminar en su dirección con ella en sus brazos, su mundo se vino abajo.
—¿Qué sucedió?
—Lo estropee, otra vez. — soltó sin dejar de observar a la pelirrosa en sus brazos.
—Teme… — él había notado la añoranza e intranquilidad con la que observaba a su amiga.
—Debemos llevarla donde Tsunade.
—¿Estás seguro? No sé si enfrentarnos a la abuela con Sakura en estas condiciones sea buena idea. —se aterró ante la idea de ser golpeado por la Senju.
—¿Qué sugieres?
—¿Dónde está tu auto? —cuestionó.
—Le pedí a Karin que lo llevara a la casa. —su cara de sorpresa no pasó desapercibida por el azabache.
—¿Desde cuando te juntas con mi prima?
—No es algo de lo que debamos hablar ahora. —le restó importancia.
—¿Se lo dijiste? —preguntó observando a su amiga con preocupación.
La inconsciencia no retuvo a la pelirrosa por mucho tiempo, solo pasaron unos segundos para recuperar sus sentidos y despejar su cabeza. Podía sentir como era transportada en un balanceo incesante, conocía los brazos que la acunaban a la perfección. La lucidez la hizo abrir los ojos y dar a parar con los rostros apesadumbrados de sus amigos.
—No. — era Sasuke respondiendo una pregunta que no había alcanzado a procesar.
—¿Por qué no? —preguntaba nuevamente su otro amigo.
—¿Realmente crees que reaccionaría bien si le digo que recordé haberla besado y que fue el peor error que cometí en mi vida?
El dolor en la sien, no se comparaba al que atravesó su pecho de extremo a extremo ante las palabras del peliazabache. Empezaba a marearse otra vez, sentía que el aire no estaba entrando a sus pulmones. Sus palabras habían sido como veneno avanzando por su torrente sanguíneo, quería retorcerse en su lugar.
—¿Por qué le dirías algo así? — cuestionó Naruto sin creer lo que escuchaba.
—Suéltame. — susurró ella mientras se removía incomoda en los brazos del azabache. Ambos la observaron incrédulos. — Bájame.
—Lo siento, no quería despertarte. —otra vez sus palabras sonaban con doble sentido, como si se estuviera disculpando por algo más que por despertarla.
—Déjame en el piso. —suplicó.
—No te encuentras bien, Sakura. Debemos ir al hospital. —no entendía su actitud, ¿habría escuchado algo de su conversación?
—No.
—Sakura…
—Bájame. —exigió.
La impresión hizo que el ojinegro se descuidara y ella aprovechara para bajarse de sus brazos, Naruto la sostuvo antes de caer de bruces.
—Sakura-chan, ¿te encuentras bien? —la mantenía presionada a su cuerpo al ver como parecía querer huir nuevamente.
—Lo estaré. — le había extendido su paraguas para que se tapara de la lluvia que seguía cayendo. —Gracias.
—Hmp. — el monosílabo usual en Sasuke le molestó más que nunca, quería gritarle que no tenía derecho a besarla de esa forma, entrar así en su interior y ahora hacer como si nada hubiera sucedido, solo la estaba destrozando por dentro.
—Teme, deja de ser un Uchiha por lo menos unos minutos.
Cuando reconoció las calles, se golpeó mentalmente, había corrido en dirección a la casa de Sasuke, inconscientemente.
—Déjalo, ya estamos cerca, sólo quiero darme un baño y dormir. —estornudó nuevamente y se masajeó los hombros, Naruto había depositado su chaqueta sobre ellos.
—Sakura-chan, realmente sentimos haberte hecho creer que nadie tenía interés en ti, solo pensamos que si nadie se acercaba a ti, nadie te podría lastimar.
—Sasori mencionó algo similar. —su cabeza apunto de explotar la tenía entre la realidad y sus pensamientos, se sentía tan insignificante. Dejó que el pelirrubio la guiara para no caer. —Él es bueno, me trata bien, y le gusto. No sé cómo ni porqué, pero le gusto.
—Eso es… Bueno. —mencionó con cautela.
—Sasuke no parece pensar igual, creo que no le gusta que toquen a su hermanita. —enfatizó en la última palabra, le había disgustado en demasía el solo pensarlo, pero no podía parar de hablar. —justo me iba a dar el mejor beso de mi vida.
El desconcierto subió hacia el pecho del ojinegro, pero no lo demostró. Él la había besado, ¿acaso a Sakura no le había gustado? ¿Por qué importaba siquiera? Sin embargo, su ego estaba levemente herido.
—Estás delirando.
Ella iba a responderle, pero no lo hizo, las palabras se quedaron atoradas en su garganta, frente a la incómoda opresión en su pecho al ver a su amigo, y no poder dejar de repasar en su cabeza una y otra vez lo que había dicho. "Fue el peor error que cometí en mi vida"
—Naruto, ¿puedo subirme a tu espalda? —inmediatamente el azabache se sintió levemente ofendido ante sus palabras, ¿por qué a él no lo dejaba cargarla pero sí al dobe de Naruto? Se masajeó la nuca frustrado, no estaba controlando sus emociones. Mantuvo su boca cerrada mientras veía a Naruto permitir que ella se subiera.
Quedaban pocas cuadras para llegar y la ansiedad lo estaba carcomiendo.
—Solo está sensible por la fiebre. — mencionó el ojiazul para calmar a su amigo que irradiaba irritación ante el rechazo de la pelirrosa. Él aludido observó a Sakura que se había quedado dormida sobre la espalda de su amigo, sus mejillas estaban coloradas, y su rostro mostraba intranquilidad.
No comprendía el por qué se había apartado de esa forma de él, y le molestaba, no iba a ocultarlo, porque su ser se retorcía al solo pensar en tenerla lejos, pero no sabía que podía hacer al respecto, y es que lamentablemente él ignoraba que había roto una parte en su interior.
Karin los esperaba en la entrada de la mansión, dentro del auto aún. No quiso ingresar a la casa, que parecía una mansión, por no irrumpir en propiedad privada. Cuando los vio llegar, Naruto cargaba a Sakura en su espalda, que parecía dormir. Sasuke caminaba al lado de ellos en su usual pose estoica.
—Puedes entrar si gustas. —mencionó Sasuke mientras ingresaban a la casa, y ella los siguió a paso titubeante, era la segunda vez que pisaba ese lugar y cada vez le parecía más hermoso, digno de la familia Uchiha.
—¿Dónde vas? —escuchó a Sasuke preguntar a Naruto.
—La llevo a su habitación.
—Ella dormirá en mi habitación. — Naruto y la pelirroja abrieron mucho los ojos ante sus palabras, y antes de que pudieran reaccionar, Sasuke había tomado a la pelirrosa en sus brazos y subía las escaleras.
—¡Oye! ¡Maldito teme, vuelve aquí! —se movió con agilidad hacia el pelizabache, pero este ya estaba llegando a su habitación. La pelirroja y el rubio lo siguieron. Había depositado a Sakura con tanta delicadeza sobre la tina del baño, y la observaba con tanta fijación que tuvieron que desviar la mirada de la escena.
—Yo dormiré en el suelo, no sé por qué haces tanto escándalo. —dijo mientras le quitaba la chaqueta a la pelirrosa y se la devolvía al rubio.
—Tú sabes por qué. —bufó. La mirada seria que le dio el peliazabache hizo que el rubio soltara un largo suspiro. —Llevaré a Karin a casa.
—Debemos darle un baño primero. Y cambiar su ropa. — indicó dirigiéndose a la otra fémina presente mientras acomodaba los medicamentos sobre la mesita al lado de la cama.
—Oh, sí, yo puedo ayudar. —mencionó Karin sin problemas. Les pidió que salieran del baño, luego de que Sasuke le diera indicaciones de donde estaban las toallas y la ropa limpia.
Sakura había despertado algunas veces mientras la ayudaba, pero solo para agradecer el calor en su cuerpo. Cuando la ayudaba a vestirse fue que despertó definitivamente, su mirada verdosa observó con curiosidad a su cuidadora, mientras ayudaba a ponerse la ropa, no le importó su desnudez.
—¿Cómo te sientes? —preguntó la pelirroja al ver que no mencionaba ni una palabra.
—Terrible.—susurró.
—Tu fiebre ha disminuido un poco, pero debes tomar medicina. —ella solo asintió, reconociendo todos los síntomas.
—Gracias, perdona a los idiotas de mis amigos por obligarte a cuidarme. —soltó enojada, seguido de un estornudo que la hizo inclinarse.
—Está bien, no tengo problema en ayudarte. —le sonrió con sinceridad.
—¿Puedes? —pidió ayuda con la mirada para ponerse de pie y colocarse lo que falta de su ropa. Luego la ayudó a secarse el cabello, el cansancio seguía presente, le dolían todos los músculos de su cuerpo. —Muchas gracias, por todo.
La pelirroja solo asintió en respuesta, podía notar que la pelirrosa lucía demasiado agotada para siquiera mirar en su dirección.
Se recostó en la cama de Sasuke, lo que llamó la atención de Karin, parecía que estaba acostumbrada a estar ahí o quizá no lo había notado aún.
Sakura solo atinó a ponerse en posición fetal y envolverse en las mantas, tenía tanto sueño, y el frío nuevamente la atormentaba, recordó la medicina en la mesita de noche y se acercó a tomarla, volviendo pronto a su posición. No tomó mucho tiempo para que volviera a caer en la inconsciencia.
—Ella mencionó algo sobre los miserables. —la voz de Sasuke se hizo escuchar luego de salir de la habitación. —No sé a qué se refería.
—Hatake la castigó poniéndole tarea. —mencionó la pelirroja. Había oído el chisme que corrió por los pasillos de la escuela, de que Sakura había enfrentado al maestro de literatura y había salido casi ilesa, solo recibiendo tarea por su falta de respeto.
—¿Qué hizo? ¿Cómo lo sabes?
—Toda la escuela lo sabe. Es bastante popular. —eso ya lo sabían. —Supuestamente afirmó tener sextexting en la clase de literatura.
El desconcierto en sus rostros fue inmediato.
—¡¿Qué hizo qué?! ¡Auch! —el ojinegro lo había golpeado inmediatamente al verlo elevar su voz.
—Está durmiendo, dobe. —no podía negar que estaba más que deslumbrado por la desenvoltura con la que su amiga enfrentaba las situaciones más difíciles, no pudo evitar deslizar una sonrisa por su rostro ante eso. —Sabes que le encanta cabrear a las personas, Kakashi es uno de sus blancos favoritos.
Luego de unos minutos Sasuke se despidió de ellos con un movimiento de cabeza, y se dirigió a su habitación.
—Ellos se observan como si supieran todo del otro. —mencionó Karin cabizbaja mientras salían de la mansión Uchiha.
—Más o menos es así. —dijo Naruto acostumbrado a que todos pensaran similar, después de todo los tres eran amigos desde hace años.
—No tengo oportunidad frente a Sakura. — el rubio abrió los ojos y luego soltó un suspiro.
—Ellos nunca estarán juntos. —sentenció.
—¿Por qué? — cuestionó la pelirroja, ante la seguridad con la que mencionaba sus palabras.
—Porque hicimos un pacto. Nunca romperemos el corazón al otro. —ingresó al auto y comenzó a encenderlo. —Nuestra amistad siempre será lo más importante.
—Vaya, suena como algo hecho hace mucho tiempo.
—Lo es. Aunque desearía nunca haberlo hecho. —Karin alzó una ceja confundida. —Romper un corazón es más fácil cuando no te das cuenta de que lo estás haciendo.
—Oh.
—¿Crees que sus sentimientos sean así de intensos? —sería idiota si no viera la interacción entre ellos.
—Ellos son amigos de toda la vida, por supuesto que lo son, pero no sé si de esa forma que tu crees. Siempre han pensado que no puede existir la amistad después del amor.
La posibilidad de tener alguna oportunidad con Sasuke se veía cada vez más lejana, y el solo pensar que sus familias en algún momento decidieran unirlos, no le sentaba nada bien. Ella quería que Sasuke la quisiera de verdad, que él decidiera estar con ella, así que debía esforzarse más por llamar su atención.
Sasuke observaba a la pelirrosa con preocupación, parecía estar teniendo pesadillas, porque de vez en cuando protestaba moviéndose bruscamente.
Acarició su cabello hasta que pareció calmarse.
No sabía cuánto tiempo había pasado desde que comenzó a escribir el ensayo sobre los miserables. Había hojeado su cuaderno de literatura y encontró el tema que debía tratar, junto con una cantidad considerable de insultos dirigidos hacia Kakashi.
Cuando terminó la tarea de la pelirrosa se dispuso a acostarse a su lado. Invadir su espacio personal nunca fue algo que deseara, pero en poco tiempo había descubierto que le fascinaba ver las reacciones de su amiga ante su proximidad, y no iba a negar que a él no le desagradaba tenerla cerca; estaba acostumbrado a su presencia en cada lugar que estaba. Le producía curiosidad las sensaciones que su cuerpo experimentaba al tenerla cerca, nunca había pensado que alguien lo haría sentirse así, menos que se tratara de una de las únicas dos personas fuera de su familia que le importaban.
Acarició su cabello con parsimonia, la suavidad y el olor a cerezos que emanaba de él lo tenían medio atontado. ¿Por qué nunca había notado las pequeñas pecas que rodeaban su nariz y los dos lunares bajo su ojo derecho? ¿Por qué no podía dejar de mirar sus rosados labios sin que su estómago se apretara y sus propios labios cosquillearan?
Le pareció la criatura más hermosa del universo.
Inmediatamente cuando ese pensamiento invadió su mente lo desechó.
No iba a negar el atractivo de su amiga, siempre lo había sabido, simplemente no le tomaba importancia, solo cuando muchos hombres la observaban sin que lo notara y él y Naruto les lanzaban una mirada que dejaba helado a más de uno, pero parecía que no podía dejar de notar lo mucho que había crecido y como su belleza iba en aumento.
Se mantuvo acariciando su cabeza hasta que el sueño lo venció. Quizá sólo necesitaba dormir un poco y sus pensamientos absurdos se esfumarían.
El despertar fue igual o peor que cuando se quedó dormida. Un dolor punzante le atravesó la sien, sumado a lo pesado que se sentían sus ojos, teniendo que presionarlos varias veces para conseguir abrirlos completamente. Ahora al intentar moverse notó que sus músculos estaban apretados, lo que la hizo soltar un quejido. Todo su cuerpo se sentía cansado y sentía que su cabeza iba a explotar. Un temblor recorrió su cuerpo haciendo que se envolviera en las sábanas.
Abrió un ojo para observar su alrededor y reconoció el cuarto de Sasuke. ¿Cómo había llegado a esa habitación otra vez? ¿Por qué el olor a Sasuke inundaba sus fosas nasales como si estuviera ahí?
No, no había dormido con él de nuevo.
Observó ahora con ambos ojos la habitación.
Claro que lo había hecho.
Se quiso golpear, aún acurrucada bajo las sábanas, pero el sonido de la puerta abriéndose y cerrándose la alertaron.
—¿Cómo te sientes? — odiaba que su cuerpo reaccionara ante su voz aterciopelada..
—Horrible. —susurró sin querer mirarlo.
—Bebe esto. —lo enfocó y él estaba ofreciéndole una bandeja que contenía un bowl con un líquido espeso y que olía bastante bien.
No quiso iniciar una batalla de negaciones así que se acomodó lentamente sentándose y sosteniéndose la cabeza. Sasuke se había acercado rápidamente a ella, tocando su frente con su mano. —Estás ardiendo.
—¿Qué hora eres? —preguntó intentando alejar los pensamientos que surgieron ante su toque, pero no se alejó.
—Seis y treinta. — le acercó el bowl y ella comenzó a beber. El líquido caliente bajó por su garganta produciendo que soltara un sonido de satisfacción, era delicioso. —Receta familiar. —soltó Sasuke deslizando un sonrisa por su rostro, que hizo que Sakura se sonrojara y tosiera un poco al recordar lo atractivo que era su amigo.
—Hmp. —imitó sus monosílabos, esperando que sus mejillas dejaran de encenderse. Él lo había notado y solo rió por lo bajo.
—Hoy no irás a la escuela. —ante su tono, supo que no le estaba preguntado sino exigiendo.
—¿Por qué no? — cuestionó de igual forma.
—Estás enferma. —dijo con obviedad.
No era que le fascinara ir a la escuela, pero no estaba acostumbrada a faltar, además debía presentarse a la clase de Kakashi o su venganza sería mayor.
Entonces recordó, mientras sentía que su sangre se helaba, que le había puesto tarea y con todo lo sucedido no la había hecho. Genial, ahora sí estaba jodida.
El peliazabache notó el disgusto en su rostro, y se deslizó por la habitación hacia su escritorio.
Sakura elevó su cabeza cuando notó su cuaderno de tapa verde que tenía perfectamente escrita la palabra "literatura", y se aturdió. Él no podría haberlo hecho.
—Intenté usar un poco más tus palabras. Eres bastante buena en esto así que me esforcé. —sus ojos comenzaron a escurrir un poco, su interior estaba contrariado debatiéndose entre el agradecimiento y las ganas enormes que tenía de golpearlo y gritarle: "¿Por qué eres tan endemoniadamente atractivo y perfecto?". Pudo distinguir un pequeño rubor en sus mejillas que fue disipado junto con la desviación de su rostro para evitar observarla.
—Lo dice el niño genio. —sonrió sutilmente, el dolor en su sien iba disminuyendo. — Gracias.
—Hmp.
—Sasuke tu repertorio es vasto, y eso que eres un diccionario andante. —bromeó aligerando más el ambiente. Él la ignoró, y depositó en la bandeja unas pastillas para el dolor de cabeza.
—Tomalas. Tienes prohibido el abandonar esta habitación hasta que estés completamente recuperada, llamaré a un doctor que venga a revisarte antes de irme.
—Exagerado.
—Tozuda. —bufó haciéndola sentir ofendida, y golpeándolo con la almohada en el proceso. —Auch. ¿Qué haces? —lo ignoró completamente.
—¿Por qué estoy aquí?
—Aquí vives, Sakura. —la forma en que esas palabras dejaron sus labios con tanta seguridad hizo que su estómago diera un vuelco.
—Me refiero a tu habitación. ¿Por qué no estoy en la mía?
Estuvo tentando a decirle que necesitaba tenerla cerca, que su habitación también le pertenecía, desde el día que durmieron juntos. Pero no lo hizo, en cambio guardó silencio y se puso de pie para retirar la bandeja de la cama.
Los ojos color jade lo siguieron por la habitación sin querer insistir con el tema, su ceño levemente fruncido significaba que él no quería hablar y ella no lo presionaría en algo que probablemente estaba imaginando y que luego de la noche anterior ya no tendrían importancia. —Gracias nuevamente, por mi tarea.
—La entregaré al llegar. Necesito que descanses, hablaré con Tsunade para explicarle lo que pasó, te aseguro que Kakashi ya le fue con el chisme de lo que hiciste, y luego le contará que faltaste. Además te dejé un bento en el refrigerador para que te alimentes.
—¿Puedes acercarte? — susurró, podía sentir el calor latente en su rostro.
Sasuke lo hizo, sin titubear, el rostro de su amiga estaba sonrojado por la fiebre y se veía adorable.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, sintió sus brazos rodearlo con calidez y pronto escondió su rostro en su cuello, mientras él correspondía su abrazo acariciando su cabello.
Se mantuvieron en esa posición por varios minutos, disfrutando el silencio entre ellos y la calidez que sus cuerpos brindaban al otro. Ambos estaban conscientes de lo dañino que era necesitarse de esa forma, pero era algo mucho más grande que ellos.
Se dejó caer nuevamente en el mullido colchón, cerró los ojos disfrutando la calidez que le brindaba ese lugar. El olor al peliazabache seguía presente. Pensó que había dejado la habitación, pero pronto sintió un calor en su frente. Al abrir los ojos vio el rostro de Sasuke muy cerca, la había besado.
—Descansa. —dijo saliendo de la habitación rápidamente y dejándola aún más confundida.
"El peor error que cometí en mi vida"
Entonces, ¿por qué había dicho eso? Lo sabía, en el fondo lo sabía. Sasuke estaba aterrado pensando que ella podría tener sentimientos más allá de la amistad con él, porque no le podría corresponder, por eso la trataba con tanta delicadeza, era obvio que sentía lástima de ella.
No podía dejarse llevar por las sensaciones que surgían al tenerlo cerca. Con la inevitable y tormentuosa duda sobre la salud de su madre, perderlo a él también, crearía un vacío en su interior del que nunca podría reponerse. Sasuke y Naruto son todo lo que necesitaba en su vida para sobrevivir. ¿Cómo lo conseguiría si uno de ellos la dejaba?
Sakura decidió en ese momento desechar cualquier sentimiento más allá de la amistad que tuviera por Sasuke, nada podría compararse a tenerlo a su alrededor por el resto de sus días.
Intentó lo más que pudo evitar que esos pensamientos la trastornaran, pero pasó horas escribiendo una canción que se le vino a la mente.
Al pasar los días cada vez estaba más cerca el día del viaje de fin de año que ganaron con sus presentaciones en las alianzas. Sakura había alistado todo para ese viaje, emocionada de poder dejar la ciudad por unos días y respirar aire limpio. Quizá la naturaleza la inspiraba para crear la última canción que necesitaban. Sí, su profesor de música había conseguido que una disquera de la ciudad les ofreciera un contrato por su música. Ese día tocarían en el café, rodeados de sus amigos y algunos chicos de la escuela, además de los productores que querían dar la última aprobación a su contrato.
Había pasado un día entero escribiendo y adecuando los instrumentos a la canción que había escrito, luego se las había mostrado a la banda y les había fascinado, aprendiendosela solo unos días después de practicarla.
Ahora mientras afinaban los instrumentos y la gente comenzaba a llenar el café, Sakura observaba su guitarra con detenimiento.
—Un dólar por tus pensamientos. —comentó el recién llegado.
—No creo que valgan dinero, no son tan importantes.
—Para mi lo son. —sonrió contagiando a la pelirrosa que le devolvió la sonrisa con simpatía. —Así que, ¿no estas enojada?
—Oh, ¿lo dices porque no te he vuelto a hablar desde el incidente del otro día? —respondió con ironía.
—Más o menos.
—Sabes que tuve que faltar unos días por la gripe que agarré luego de eso. —dijo elevando sus hombros.
—Pero no respondías mis mensajes.
—No estaba de humor para hacerlo. —respondió con sinceridad.
—Estaba preocupado. —su rostro había mostrado preocupación evidente. Ella abrió mucho los ojos, y se mordió el labio inferior intentando apaciguar la ternura que le produjo la preocupación del pelirrojo para con ella.
Sacó su celular y le tomó una foto. Luego comenzó a teclear y volvió a guardarlo.
El rostro incrédulo del pelirrojo cambió al escuchar el sonido de su celular anunciando un mensaje de la pelirrosa.
"Eres un cachorro con sentimientos e irresistible. Adjunto tu foto para verificarlo."
El color había subido al rostro del pelirrojo, había escuchado de la osadía de la pelirrosa, incluso él había sido testigo de su carácter indomable y subversivo, pero nunca había sido dirigido a él, menos con la intención de coquetearle.
Sakura había mostrado la mejor de sus sonrisas, perturbando aún más a Sasori.
No iba a obviar el hecho de que le gustaba coquetearle, se sentía libre de hacerlo y deseaba ver la reacción del pelirrojo ante eso. Se había pasado la mano por el cabello como signo de exasperación, un gesto que a su Inner le pareció demasiado curioso.
—¿Qué debo hacer contigo? —susurró esta vez, cerca de su rostro. — ¿Me quieres volver loco, no es así?
—Me gusta dejar esa impresión en la gente. — se puso de pie y depositó un beso en su mejilla. —Disfruta el show.
Y se fue, dejándolo con las palabras en la boca, le sentó bien coquetear con él, pero el remordimiento al sentir la mirada penetrante de Sasuke sobre ella, solo le recordó que deseaba coquetear con él.
Él en cambio tenía un deseo enorme de tomarla en sus brazos y besarla como si no hubiera un mañana. Akasuna no Sasori estaba perdido por una chica, y no podía sentirse mejor.
—Buenas noches público presente. Nosotros somos Kizuna, y hoy presentaremos nuestro nuevo sencillo "Particles". — habló el rubio. —Esta canción la escribió nuestra vocalista principal, Sakura. — el lugar se llenó de aplausos y escucharon a Ino gritar algo sobre su frente. —Espero la disfruten. —mencionó la pelirrosa sonriendo.
Al comenzar la música, se movió al ritmo, esta vez no tocaría ningún instrumento así que se dejaría llevar por la música. Podía sentir la mirada fija de Sasuke sobre ella, pero esta vez la incomodaba. Esa canción la escribió pensando en él, en los estragos que él producía en su interior, y en no saber él como actuar frente a eso.
Particles - Nothing but thieves.
It's been like a year since I've been home
(Ha pasado casi un año desde que he estado en casa)
Flirting with an addiction I can't shake off
(Coqueteando con una adicción de la que no puedo deshacerme)
My mouth is dry, I self medicate
(Mi boca está seca, me automedico)
This comedown won't cure itself
(Este malestar no se curará solo)
It's driving you away
(Está alejándote)
It's driving you away
(Está alejándote)
Piece by piece
(Pieza por pieza)
Day by day
(Día por día)
Baby, tell me if I'm being strange
(Bebé, dime si estoy siendo extraña)
And if I need to rearrange
(Y si necesito reorganizar)
My particles
(Mis partículas)
I will for you
(Lo haré por ti)
My particles
(Mis partículas)
I will for you
(Lo haré por ti)
And I'm a shadow of a ghost
(Y soy una sombra de un fantasma)
It's feeling as if somebody has taken host
(Se siente como si alguien se hubiese hospedado)
Babe, I don't wanna make a scene
(Bebé, no quiero hacer una escena)
But I get self-destructive
(Pero me vuelvo autodestructiva)
And it's driving you away
(Y está alejandote)
It's driving you away
(Está alejandote)
Piece by piece
(Pieza por pieza)
Day by day
(Día por día)
Era como si pudiera palpar todas las emociones a través de esas palabras, adentrándose cada vez más en su composición.
Baby, tell me if I'm being strange
(Bebé, dime si estoy siendo extraña)
And if I need to rearrange
(Y si necesito reorganizar)
My particles
(Mis partículas)
I will for you
(Lo haré por ti)
Oh, doctor please
(Oh, doctor por favor)
This don't feel right
(Esto no se siente bien)
Oh, can you give me something
(Oh, ¿puedes darme algo? )
To get me through the night?
(¿Para hacerme pasar la noche?)
If it all falls apart
(Y si todo se derrumba)
And if this thing goes wrong
(Y si esta cosa sale mal)
Oh put me back together
(Oh, reconstruyeme otra vez)
However you want
(Como sea que desees)
My mind plays tricks
(Mi mente me juega malas pasadas)
And I don't sleep no more
(Y ya no duermo más)
And doctor please
(Y doctor por favor)
I can't switch off
(No puedo apagarlo)
Su armoniosa voz inundaba los oídos de todos los presentes.
Baby, tell me if I'm being strange
(Bebé, dime si estoy siendo extraña)
And if I need to rearrange
(Y si necesito reorganizar)
My particles
(Mis partículas)
I will for you
(Lo haré por ti)
My particles
(Mis partículas)
I will for you
(Lo haré por ti)
Todos comenzaron a aplaudir poniéndose de pie, mientras Sakura intentaba calmar su respiración. En un movimiento casi imperceptible observó al peliazabache entre la gente, sonriendo de forma demasiado seductora. No creía que fuera dirigido a ella, pero de todas formas el sonrojo fue evidente en su rostro.
—¡Maravilloso! —gritó el productor llamado Kabuto. Ellos hicieron un reverencia y se comenzaron a bajar del escenario, pero antes de que ella lo lograra por completo distinguió a Sasori acercarse a ella con gran velocidad y lo vio tomar su rostro para juntar sus labios. La sorpresa se apoderó de ella y no respondió de inmediato. No sintió la corriente eléctrica recorriendo su cuerpo, como lo había sentido al besar a Sasuke y ante este pensamiento y la traición que su cuerpo le brindó, comenzó a corresponder el beso suave que el pelirrojo le estaba dando. Él pareció notarlo porque comenzó a profundizarlo y ahora la hizo sentir un calor en su estómago.
—¡Oye frente! ¡Deja algo para las demás! —la voz de Ino la despertó de su ensoñación y de lo que estaban haciendo frente a tanta gente. Se separó de su acompañante y sus mejillas tomaron color inmediatamente.
—Yo… —intentó formular una frase coherente pero no lo consiguió. Sasori sonría con suficiencia y picardía.
—Está bien, yo te besé. —inconscientemente buscó el rostro familiar de su amigo entre la multitud pero no se encontraba por ningún lugar. —Sakura, realmente necesito hablar contigo.
—Hablaremos con los productores y luego te busco. —dijo tocándose el pecho para calmar su respiración agitada. Necesitaba una explicación por lo que había hecho en frente de tanta gente, se estaba volviendo loca. Él asintió en respuesta y se alejó de ella, no sin antes depositar un beso cálido en su mejilla.
—¿Te encuentras bien? —la voz aguda de la pelirroja interrumpió sus pensamientos.
—Hmp. —soltó en asentimiento.
—Sakura, es grandiosa. —por supuesto que lo era, nadie podía dudarlo. Solo podía sentirse orgulloso al verla dejar a todos con la boca abierta, por no ser solo una cara bonita. —No sabía que ella y Sasori-san fueran novios.
—No lo son. —respondió apretando los puños.
—Oh, supongo que estás así por lo que acaba de pasar. Eres bastante protector con Sakura-san.
—Hmp.
—¿De verdad te sientes bien? —su mirada llena de fastidio le indicó que se callara, encogiéndose de hombros y sonrojándose ante su atrevimiento.
El peliazabache notó el cambio es su humor y dejó salir un sonido de exasperación. Siempre era un imbécil con todo el mundo, y ella solo intentaba ayudarlo. Recordó las palabras que le había dicho la pelirrosa con respecto a Karin e intentó relajar su semblante.
—Estoy bien. Solo no confío en él y Sakura es mi mejor amiga, no quiero que sufra por su culpa.
—Si me permites, yo creo que ella debe decidir eso. —él sabía que tenía razón pero no significaba que estuviera de acuerdo. —Pero siempre puedes estar tú y Naruto para cobijarla si fuera necesario.
*Moondust - Jaymes Young
Karin era una gran persona, y se sentía un poco mal por juzgarla antes de siquiera conocerla. Ella se acercó lentamente a él, previniendo cualquier movimiento brusco de su parte pero él no se alejó, quizá solo quería quitarse la rabia que tenía en su interior, quizá tocando a otra persona podía olvidar lo que se sentía tener a Sakura en sus brazos y el beso que se dio con ese imbécil de Akasuna.
La vio ponerse de puntillas y acercar su rostro al de él, pero olvidó que estaban en la vía pública donde transitaba demasiada gente.
—¡Sasuke! —la voz de la pelirrosa se hizo presente cuando la pelirroja solo había alcanzado a rozar sus labios con los de él.
Sakura había corrido fuera del lugar buscando a Sasuke luego de conseguir firmar el contrato que significaba que tendrían un álbum y luego giras por todo Japón y quién sabe incluso fuera del país. Pero grande fue su sorpresa al encontrarlo solo a unos pasos del café con Karin, lo había llamado pero no había visto el cómo se estaban besando frente a todo el mundo que los observaba estupefactos.
Para ella todo su alrededor se había esfumado, parecía que veía todo el cámara lenta y escuchaba muy lejanos los gritos y chillidos de varias féminas pertenecientes al club de fans de Sasuke. Podía sentir el bombeo incesante de su corazón en su pecho, anunciando el dolor lacerante que lo atravesaba, su respiración volviéndose errática y sus ojos escocer. Usando todas sus capacidades de actuación, aprendidas del peliazabache, desvío la mirada e intentó forma una media sonrisa que le indicara a los aludidos que todo estaba bien.
Sasuke a la pelirrosa con un sentimiento de culpa carcomiendo su interior. No sabía qué decir, ni cómo actuar. ¿Por qué había dejado que Karin se acercara de esa forma? Fue algo estúpido e impulsivo, y él no era así, ni siquiera le gustaba la chica. Distinguió el desconcierto en el rostro de su amiga y quiso acercarse a acariciarlo, para borrae ese semblante apesadumbrado que pudo notar por unos segundos, antes de que ella se mostrara indiferente. Digno de un Uchiha.
Karin lo había tironeado captando levemente su atención, su mirada estaba cargada de ilusión, y por primera vez, no quiso ser un mal nacido y dejarla tirada, luego de lo que había permitido, al menos debía dejarle las cosas claras. ¿Qué estaría pasando por la mente de Sakura?
La vio volver con movimientos firmes al interior del café, ignorando su mirada suplicante.
—¿Alguien ha visto a Sasori? —preguntó a las personas que aún se encontraban ahí. Su frecuencia cardíaca y su respiración acompesada seguían en aumento, odiaba la forma tan ínfima en que Sasuke la hacía sentir, ya no más de eso, dejaría atrás todo lo que su mente maquinaba.
—Sakura, ¿estás bien? —Ino se había acercado a ella al verla tan afligida y alterada. —¿Qué sucedió?
—N-necesito encontrar a Sasori.
—Está bien, creo que fue al baño. —tomó una de sus manos entre las suyas y le dio leves caricias. —¿Sucedió algo con el contrato?
—No, todo salió bien, más que bien. —su amiga la observó esperando una respuesta por su comportamiento, y ella no sabía si era correcto decirselo. —Karin y Sasuke… ellos se estaban besando.
—¿Qué? ¿Estás segura? —la incredulidad estaba pasmada en el rostro de la rubia, Sasuke no iba regalando besos a las mujeres y ya había besado a Sakura y ahora a Karin. Al ver a su amiga asentir comprendió su conducta y la abrazó. Sakura no era de las que llorara con facilidad y esa no iba a ser la excepción habiendo tanta gente a su alrededor.
Pronto Sasori apareció en su campo visual y corrió hacia ella al verla tan abatida.
—¿Qué sucede? —había tomado su rostro que parecía estar al borde de las lágrimas y lo inspeccionaba con cuidado. Ino la había soltado y observaba con detenimiento al pelirrojo.
—Conseguimos el contrato. —soltó incapaz de decir lo que realmente sucedía.
—Eso es una buena noticia.
—Lo es.
—No llores. —su voz estaba cargada de dulzura y ella no pudo negar que removió algo en su interior. Sin medir sus acciones, lo abrazó, queriendo que alguien, que parecía quererla, le brindara el consuelo que necesitaba en ese momento. Pudo sentir como correspondía a su abrazo y acariciaba su espalda dando leves palmaditas. Él había escondido su rostro en el hueco de su cuello y aspirado su aroma, sorprendiendo a la pelirrosa por tal acción. —Pequeño cerezo, realmente necesitamos hablar.
Se alejó unos centímetros para observar su mirada. Vaya que era atractivo, y su Inner no dejaba de recordárselo.
El pelirrojo vio sus mejillas sonrojadas y le sonrió, lucía tan inocente de esa manera, tan bella. Ino notó la indirecta y los dejó para que fueran a hablar, pero sin despegar su mirada de ellos.
La incitó a ponerse de pie, y sostuvo su mano, guiandola hacia un lugar más apartado. La pelirrosa no podía dejar de pensar en que Sasuke no había vuelto a entrar al café, quizá estaba disfrutando la compañía de la pelirroja y no quería dar explicaciones, menos a ella. Sacudió la cabeza fastidiada nuevamente por el rumbo que tomaban sus pensamientos.
Al entrar una habitación que parecía una oficina, luego de sentarse frente a frente, el pelirrojo habló.
—Voy a hacerte una pregunta y quiero que seas lo más sincera posible. —la aludida tragó grueso ante la determinación que mostraban los ojos color caramelo, que la observaban con ilusión. Solo consiguió asentir en respuesta manteniendo su mirada firme. —¿Te gusto?
Una sonrisa divertida recorrió su rostro, Sasori era adorable, podía ver el brillo en sus ojos esperando su respuesta que era más que obvia.
—Me gustan los niños bonitos. —mencionó.
—Tomaré eso como un sí. Y solo me queda preguntar, ¿te gustaría ser mi novia?
Tras sus palabras se asombró, sabía que le gustaba a Sasori, de otra forma no hubiera insistido tanto en acercarse a ella, pero nunca creyó que lo suficiente para querer hacerla su novia, no era conocido por tener muchas novias, sí chicas detrás de él y más que algún revolcón de forma segura. Nunca había pensado en juzgarlo, porque teniendo dieciocho años le parecía que era libre de explorar su sexualidad como quisiera y con quien quisiera, eso no lo volvía un libertino. De hecho podía afirmar que era una de las cualidades que le llamaba la atención de él, que no tenía problema en demostrar cuando le interesaba alguien, y que era muy determinado.
—Entenderé si tu respuesta es negativa, no quiero presionarte.
—Y yo no quiero darte falsas expectativas. —hizo una pausa para tomar aire y luego soltar un suspiro, hasta ahí llegaría su atracción por ella. —Debes saber que me gusta alguien más. —espero alguna reacción de su parte pero al no recibirla prosiguió. — Y no creo que sea justo para ti si yo no sé lo que quiero.
—Creo que sé quién es esa persona. —ella lo miró con el terror reflejado en sus ojos. —Tranquila, no diré nada, pero quiero que entiendas que gustar no es lo mismo a estar enamorado Sakura.
—Lo tengo claro, solo no quiero lastimar a nadie.
—Esa no es tu decisión, son cosas que suceden.
—Solo quería que lo supieras. —se encogió de hombros.
—Gracias, pero no me importa que te guste alguien más, porque me encargaré de ser el único que rondará tus pensamientos de ahora en adelante. —ahí estaba nuevamente la determinación y seguridad que le interesaba de él.
—Ya te expliqué que no soy buena relacionandome con los demás y no quiero arruinarlo contigo.
—Sería un privilegio tener mi corazón roto por ti, Sakura.
Desencajó su mandíbula ante tal afirmación, Sasori quería estar con ella y atarse a un noviazgo con tal de mantenerla cerca. Este pensamiento la hizo sonreír y él lo notó.
—Estoy un poco cansada.
—Te llevo a tu casa si quieres. —en ese momento ella recordó que no vivía en su casa y no sabía como explicarle al pelirrojo lo que sucedía. —¿Pasa algo? —cuestionó al sentir la tensión en su cuerpo.
—Nada, solo… —levantó su rostro y lo encaró. —Estoy viviendo donde Sasuke.
—Entonces el rumor era cierto.
—¿Rumor?
—Se me olvidaba que no eres consciente de tu popularidad. —ella solo enroló los ojos, y Sasori sonrió enternecido. — Alguien esparció el rumor de que tú y Sasuke se veían muy seguido en su casa, que incluso dormías ahí algunas veces y que lo mantenían en secreto para no revelar su relación amorosa.
—Eso no es verdad, somos amigos desde que tengo memoria. —su rostro tomó miles de tonalidades antes de poder responder de forma coherente.
—Lo sé. —tomó su mano. —Vamos, te iré a dejar.
—En realidad, Naruto me obligó a irme con él hoy. —lo observó de reojo, esperando su respuesta negativa.
—Todo está bien, descansa.
Y se marchó dejando un beso en su mejilla.
