Disclaimer: Naruto no me pertenece.
Kizuna
…
Capítulo 11: Tu toque.
…
"Tu toque de queda en mi piel
Siento que comienza a hundirse
Aquí vienen mis inseguridades
Casi espero que te vayas.."
-. Say something loving, The xx.
…
—¡Frente! ¡Sasuke-kun! Los estábamos esperando, es su turno. —la pelirrosa volteó para ver al peliazabache que estaba detrás con su mano estirada a punto de sostener su muñeca. Había ido tras ella pese a la presencia de Karin a su lado, que los observaba con intranquilidad detrás de Sasuke.
—No creo que sea una buena idea. —mencionó mientras su mirada viajaba hacia la multitud y divisaba a Sasori, que la veía fijamente. No pudo distinguir todo lo que había en su mirada, pero notó la desilusión plasmada en su rostro, le estaba haciendo daño nuevamente. —Karin, puede hacerlo. ¿No es así?
Karin sintió la mirada penetrante de la pelirrosa sobre ella y asintió en respuesta.
—No me cambiarás las reglas del juego, ustedes fueron los elegidos. ¡Ahora vengan aquí o los traeré yo misma! —en ese momento detesto la determinación de su amiga, que tanto admiraba.
—Lo haré. —mencionó Sasuke subiendo al escenario, y a ella no le quedó otra que seguirlo, no haría una escena frente a todos.
Reconoció la música de inmediato y se mordió la las mejillas por dentro, en algún lugar la estaban poniendo a prueba.
*Dance to this —Troye Sivan.
Sasuke:
Young ambition
(Joven ambición)
Say we'll go slow but we never do
(Decimos que vamos despacio pero nunca lo hacemos)
Premonition:
(Premonición:)
See me spendin' every night with you
(Viéndome pasar cada noche junto a ti)
Oh, yeah, under the kitchen lights
(oh, yeah, bajo las luces de la cocina)
You still look like dynamite
(Aún luces como dinamita)
And I wanna end up on you
(Y quiero terminar sobre ti)
Sakura evitaba mirarlo a los ojos, prefirió observar a Sasori que conversaba con su compañera llamada Mei, pero la voz de Sasuke era demasiado para ella.
Oh, don't need no place to go
(oh, no necesitamos un lugar a donde ir)
Just put on the radio
(Solo pon la radio)
You know what I wanna do
(Sabes lo que quiero hacer)
Sasuke:
We can just dance to this
(Podemos solo bailar a esto)
Don't take much to start me
(No se necesita mucho para hacerme empezar)
We can just dance to this
(Podemos solo bailar a esto)
Push up on my body, yeah
(Empujar mi cuerpo, yeah)
You know we've already seen all of the parties
(Sabes que ya vimos todas la fiestas)
We can just dance to this
(Podemos solo bailar a esto)
We can just, we can just
(Podemos simplemente, podemos simplemente)
Dance to this
(Bailar a esto)
Dance to this
(Bailar a esto)
We can just dance to this
(Podemos simplemente bailar a esto)
Sakura:
Dear beloved
(Querido amado)
Bring those 501s a bit closer, bit closer
(Trae esos 501 un poco más cerca, un poco más cerca)
And dear, my lover
(Y mi querido, mi amor)
Do that thing we never do sober, sober
(Has eso que nunca hacemos sobrios, sobrios)
Podía sentir la mirada penetrante de Sasuke en ella luego de mencionar esas palabras.
Sakura/Sasuke:
Oh, yeah, under the kitchen lights
(Oh, yeah, bajo las luces de la cocina)
You still look like dynamite
(Sigues viéndote como dinamita)
And I wanna end up on you (yeah)
(Y quiero terminar en ti (yeah))
Oh, we don't need no place to go
(No necesitamos ningún lugar al que ir)
Just put on the radio
(Solo pon la radio)
You know what I wanna do
(Sabes lo que quiero hacer)
Parecía que se estaban declarando el uno al otro mediante esa canción, porque era precisamente eso lo que le pasaba a Sasuke, no le importaba nada ni nadie cuando se trataba de ella.
We can just dance to this
(Podemos solo bailar a esto)
Don't take much to start me
(No se necesita mucho para hacerme empezar)
We can just dance to this
(Podemos solo bailar a esto)
Push up on my body, yeah
(Empujar mi cuerpo, yeah)
You know we've already seen all of the parties
(Sabes que ya vimos todas la fiestas)
We can just dance to this
(Podemos solo bailar a esto)
We can just, we can just
(Podemos simplemente, podemos simplemente)
Dance to this
(Bailar a esto)
Dance to this
(Bailar a esto)
We can just dance to this
(Podemos simplemente bailar a esto)
Sasori se puso de pie y se dirigió hacia ellos, para casi arrebatarle el micrófono al peliazabache, no sin antes darle una mirada rápida a Sakura, y pedirle que se mantuviera en su posición. Pidió la canción a Ino y comenzó a cantar.
-Radiohead —Creep.
Sasori:
When you were here before
(Cuando estuviste aquí antes)
Couldn't look you in the eye
(No pude mirarte a los ojos)
You're just like an angel
(Eres como un ángel)
Your skin makes me cry
(Tu piel me hace llorar)
You float like a feather
(Flotas como una pluma)
In a beautiful world
(En un mundo hermoso)
I wish I was special
(Desearía ser especial)
You're so fuckin' special
(Eres tan malditamente especial)
La voz de Sasori era atrayente y melancólica, y todos comenzaron a corear con él.
But I'm a creep
(Pero soy un desgraciado)
I'm a weirdo
(Soy un bicho raro)
What the hell am I doing here?
(¿Que diablos estoy haciendo aquí?)
I don't belong here
(No pertenezco aquí)
Se volteó para acercarse a la pelirrosa y cantarle, Sakura quería que se detuviera, no soportaba la idea de hacerle daño a él y que se lo dijera de esa forma, hacía que su interior se retorciera.
I don't care if it hurts
(No me importa si duele)
I wanna have control
(Quiero tener el control)
I want a perfect body
(Quiero un cuerpo perfecto)
I want a perfect soul
(Quiero una alma perfecta)
I want you to notice
(Quiero que notes)
When I'm not around
(Cuando no estoy cerca)
You're so fuckin' special
(Eres tan malditamente especial)
I wish I was special
(Desearía ser especial)
But I'm a creep
(Pero soy un desgraciado)
I'm a weirdo
(Soy un bicho raro)
What the hell am I doing here?
(¿Qué diablos estoy haciendo aquí?)
I don't belong here, oh, oh
(No pertenezco aquí)
Todos comenzaron a aplaudir y luego se marchó, sin mirar atrás, dejando a la pelirrosa sentada observando su espalda.
No lo pensó dos veces y fue en su búsqueda ignorando el llamado de sus amigos. No podía haber ido tan lejos.
Sus pensamientos volvían a confundirse entre la calidez que provocaba su mejor amigo y la seguridad y cariño que irradiaba Sasori hacia ella.
Al salir del refugio lo divisó sentado al borde de la piscina, con su mirada fija en la transparente agua.
—Me pediste que te hiciera saber cuando me estás lastimando.
—Sasori…—se sentó a su lado esperando que la dejara hacerlo.
—Lo entiendo, no puedes confiar en mí de esa forma de un día para otro. —la pelirrosa puso su mano sobre la suya y lo observó con cariño. Si tan solo supiera que se había vuelto alguien muy importante en su vida.
—Mi mamá está hospitalizada desde hace unas semanas porque mi padre me golpeó y ella se interpuso cuando él lo iba a hacer de nuevo. —soltó de golpe. —Azotó su cabeza contra un mueble y perdió el conocimiento. —un nudo se formó en su garganta. —Ni siquiera sé cuánto tiempo sobreviva.
Lo vio abrir mucho los ojos ante su confesión y verla con clara preocupación.
—Sakura, no tenía idea.
—No tenías cómo saberlo. —se encogió de hombros. —Naruto, Sasuke e Ino son los únicos que lo saben de mis amigos.
—¿El que te llamó fue…?
—El hombre que se hace llamar mi padre. —respondió. —Esa vez no fue la única que me golpeó, luego lo volvió a hacer cuando fui a buscar mis cosas a casa.
—Por eso estás viviendo con el Uchiha.—no quiso mencionar que ya no lo hacía, que estaba viviendo con Naruto. Eso lo llevaría a preguntar por qué y no estaba preparada para dar una respuesta.
—Sasuke me fue a buscar, lo amenazó y me sacó de ese lugar. Si no fuera por él no sé qué hubiera sucedido.
—Lo siento, actué como un imbécil. —sintió su mano en su rostro y ella volteó a verlo.
—No es tu culpa, yo no supe cómo explicártelo, no quería que te preocuparas.
—Pero tengo que hacerlo, es parte de estar contigo… en tu vida. —su mirada acongojada removió algo en su interior. ¿Podría darle lo que él esperaba? —Eso explica tu comportamiento desde hace tiempo.
—Es solo que a veces el dolor es peor que cuando sucedió y no sé cómo reaccionar. Intento olvidarme de que mi mamá está gravemente herida, pienso que volveré a casa y me recibirá con su comida deliciosa. —enfocó su mirada en el cielo, las estrellas esa noche brillaban más que nunca. —Pero luego recuerdo que ella no está ahí, y que ni siquiera puedo llamar a ese lugar mi casa. Nunca más.
Sus brazos la envolvieron y masajeo su espalda dándole el apoyo que necesitaba en esos momentos, e intentó alejar los pensamientos que se querían formar en su cabeza.
—¡Sasori! ¡Ahí estás! ¡Dijiste que me ayudarías! —la chica llamada Mei apareció frente a ellos gritando. Sakura pudo notar como frunció el ceño al ver la mano de Sasori en su rostro. —¿Qué haces con esta niña? —cuestionó cruzándose de brazos.
—Sakura, mi nombre es Sakura. —bufó, al verse observaba de pies a cabeza.
—¿Puedes dejar de perder tu tiempo con ella y ayudarme con lo que me prometiste? —una vena muy grande se inflamó en la frente de la pelirrosa y se puso rápidamente de pie para ir a enfrentarla, pero Sasori fue más rápido y la sostuvo de la cintura para detenerla.
—Sasori, suéltame, alguien tiene que enseñarle modales a esta tipa. —forcejeó levemente.
—Sí, claro como si me importara tu opinión. —la vio mover su mano despreocupada. —Sasori, vamos.
—Estábamos hablando algo importante. —mencionó el pelirrojo contrariado con la actitud de su compañera frente a Sakura, no sabía que la detestara tanto, mucho menos cuál era el motivo.
—Puede esperar, no le debes nada a esa.
—¿Quién te crees que eres? —escupió la pelirrosa intentando soltarse del agarre de Sasori.
—¿Quién te crees que eres tú para acaparar la atención de Sasori de esa forma? —su voz chillona la sacó de quicio.
—¡Soy su maldita novia! —no sabía si era solo para ver su rostro enfurecido o realmente deseaba algo así, pero lo había dicho y no había vuelta atrás. La morena era unos centímetros más alta que ella, pero no se dejaría intimidar.
—¡¿Qué?! Sasori desmiente eso. ¡No puede estar hablando en serio!—el pelirrojo sonreía de una forma extraña, seguía repitiéndose una y otra vez en su cabeza la imagen de Sakura aceptando que era su novia.
—Yo… Sí, es verdad, Sakura es mi novia.
—¡Maldita niñata, no lo mereces! —le pareció que quería decir algo más, pero se mordió la lengua y se detuvo. — Ya verás…
Se alejó enfurecida hacia el refugio, vociferando improperios.
Sasori observaba a Sakura nerviosa, eran contadas las veces que la veía así, solía ser muy buena controlando sus emociones.
—Así que… mi novia. — mencionó deslizando una sonrisa en su rostro.
—No quise decir eso. Yo… ¿Por qué eres tan bueno conmigo?
—Es porque eres la persona más extraña y hermosa que he conocido jamás.
Sasori la había besado con efusividad y ella lo recibió gustosa, se dio cuenta que verlo feliz era importante para ella, verlo sonreír era todo lo que deseaba en esos momentos. Sus besos eran agradables y la llenaban de afecto.
Ambos ignoraban a la persona que los veía con sus facciones apesadumbradas, desde el ventanal de la casa.
Iba a anotar, estaba solo a unos metros de la portería, y corría ágilmente por el campo. Hace mucho tiempo que no jugaba fútbol, pero seguía siendo buena en ello, lo había comprobado luego de que su equipo fuera ganando por tres anotaciones y dos fueran suyas. Podía ver el ángulo exacto donde su golpe terminaría, y lo hizo, golpeó el balón con la velocidad y dirección precisa para que entrara en la portería, pero en el momento exacto en que ejecutó el movimiento, la presencia de alguien a su lado la puso en alerta. Venía demasiado rápido hacia sus piernas y ella no podía esquivarla, así que el impacto en su tobillo fue doloroso y desconcertante, había caído contra el césped de tal forma que azotó su cabeza contra el suelo y soltó un grito seguido de un sonido ahogado. Mei se alejó de ella corriendo hacia las gradas.
Pudo escuchar los gritos de todos a su alrededor, pero ella solo luchaba porque el dolor en su cabeza y tobillo se detuviera, mientras se lo sostenía y se retorcía en el suelo.
—¡¿Qué demonios fue eso?! —Ino apareció a su lado enfurecida. —¡Frente! ¿estás bien?
—E-estoy mareada. —podía sentir como su vista amenazaba con nublarse, se iba a desmayar en cualquier momento. —No me dejes cerrar los ojos. —le ordenó a su amiga.
Sentía más pasos acercarse hacia ella.
—¡Sakura-chan! —la voz de su amigo la calmó un poco, pero la adrenalina estaba disparada en su cuerpo, y su tobillo seguía doliendo infernalmente.
—¡Arg! —gritó con fuerza cuando alguien lo tocó.
—¡Sakura, no te duermas! ¡Mírame! —dijo Ino al verla cerrar los ojos. Los abrió como pudo, pero sentía como su cuerpo se debilitaba cada vez más.
—Podría estar fracturado, necesitamos fijar su pierna. —reconoció la voz de Sasuke informando su estado.
—Se golpeó la cabeza y está mareada. Necesitamos un doctor urgente. Iré por Kakashi. Sasuke no dejes que se duerma y que no se mueva. —mencionó su amiga.
Él asintió como un robot, o eso pensó al sentir como le era difícil vociferar algo coherente. Lo había invadido una angustia que no recordaba haber sentido antes al verla caer de esa forma.
—¿Sakura, me escuchas? —ella solo pudo asentir ante el dolor desgarrante que subía por su tobillo hacia su pierna. —Mantente despierta, ¿sí? Debes estar tranquila, pronto vendrá alguien a verte, todo estará bien. ¡Demonios! —sus palabras sonaron más atropelladas de lo usual. Lo observó solo unos segundos y distinguió su semblante intranquilo, estaba más aterrado que ella. Su mano temblaba levemente y lo observó con ternura.
—Sasuke, sobreviviré. —él tomó su rostro desde su mandíbula y vio sangre en el pasto.
—Mantente despierta, por favor. — mencionó ampliando sus ojos y sosteniendo su mano, se negaba a soltarla hasta que todo estaría bien.
Quería hacerlo, su voz era cautivadora y deseaba escucharlo hablar, como cuando le leía sus libros por horas hasta que ella se quedara dormida. La calma que le brindaba la unión de sus manos parecía irreal frente al dolor desgarrante que atravesaba su pierna.
En solo unos segundos la inconsciencia llegó a ella.
Movió sus ojos siguiendo la luz de la linterna que el doctor puso frente a ella.
Luego de haberse desmayado despertó en el hospital del lugar, con Ino, Naruto y Sasori a su alrededor. Sasuke estaba a su lado aún sosteniendo su mano, y solo luego de soltarla por la llegada del doctor y la enfermera, el sonrojo ante su acción se atenuó, pero hasta ahora la mirada profunda del pelirrojo sobre ella seguía presente.
A los pocos minutos Mei había irrumpido en la habitación, y por lo que había alcanzado a escuchar de su conversación, le habían exigido que se disculpara con ella. También vio a Naruto contener a Sasuke, que parecía querer asesinar a la morena con su mirada, pero ella pareció hacer oídos sordos ante la petición, porque llevaba minutos fastidiandola y llamándola mentirosa y unos cuantos descalificativos más.
—Al parecer fue solo una contusión. Tuviste suerte. —dijo mientras la enfermera proseguía a curar la herida en su cuero cabelludo. Ella bajó su mirada y observó su ahora vendado tobillo, que dolía mucho menos que antes, y frunció el ceño.
—Tan suertuda.
—¿Ahora le dirás la verdad a Sasori? —dijo Mei.
—No sé de qué estás hablando y tampoco me interesa saberlo. —le restó importancia y se acomodó en la camilla para ponerse de pie. La había descolocado un poco el hecho de que Sasori no hubiera intervenido en ningún momento para calmar a su compañera de clase.
—¡Eres tan descarada!
—¡Hey! ¡Acabas de casi fracturarme el tobillo y además me insultas! ¡Maldita lunática! ¿qué demonios está mal contigo? —no entendía de dónde sacaba tantas estupideces ni cuál era su problema con ella.
—¡Deja de mentirle a Sasori! —y entonces lo notó, a ella le gustaba Sasori y estaba haciendo de todo para alejarlo de su lado, eso incluía dejarla lisiada de por vida.
—¡Auch! —se quejó del dolor en su cabeza mientras limpiaban su herida. Vio a Sasori querer acercarse a ella, pero le dio una mirada furiosa para que se mantuviera en su lugar.
—¿Pueden tener esta conversación en otro lugar? —mencionó la enfermera al ver el escándalo que estaban formando.
—¡No hasta que ella sea honesta!
—¡¿De qué mierda estás hablando?! —se hartó de su actitud infantil.
—¡Sakura! —la regañó Ino, ante su lenguaje.
Estuvo tentada a lanzarse sobre ella sin importarle el volverse a esguinsar el tobillo, pero las palabras que mencionó la detuvieron en su lugar.
—¡Los vi besarse! ¡A ti y a Sasuke-kun! —sus palabras fueron como un balde de agua fría para el pelirrojo, ella lo notó, pero sus entrañas reclamaban aún más porque las palabras que había mencionado dejaran de repetirse en su cabeza. La opresión en su pecho volvió quitándole la respiración y enfureciendola aún más.
Elevó su cabeza para tomar aire y luego botarlo de golpe, debía calmarse, ella no sabía de lo que hablaba.
Podía sentir la mirada de Sasuke y Sasori sobre ella, esperando que dijera alguna palabra.
—¿Es cierto? —preguntó Sasori, pero ella no podía articular alguna respuesta aún. —Sakura, ¿es cierto?
—¡No hables de algo que no sabes! —Ino fue la que habló esta vez, acercándose peligrosamente hacia la morena con su puño en alto. —Eso fue hace mucho tiempo.
—No me hagas reír, ellos lo tenían muy bien guardado. —apuntó a los aludidos con desprecio.
—¡Perra! —gritó Ino a punto de lanzarse hacia su cabello.
—Ino. —la pelirrosa la detuvo. Intentó serenarse y le habló al doctor. —¿Puedo irme? — él asintió en respuesta, luego de que la enfermera terminará de poner un apósito en su cabeza y ambos le dieran algunas indicaciones.
Todos dieron un paso para ayudarla a bajar de la camilla, pero ella sólo tomó las muletas que habían a un lado y se puso de pie.
Caminó hacia la salida, no sin antes voltear a mirar a la morena que seguía farfullando estupideces.
—No me agrada la gente que busca dañar a los otros para conseguir lo que quieren. Si tanto deseas tener a Sasori, deberías pensar primero en el daño que le hiciste al meterte en lo que no te incumbe. —vio como enrojecía el rostro de Mei.
—Sakura. —mencionó Sasori deteniendola. Fue el colmo para ella, estaban dudando de su integridad como persona.
—No. ¿Quieren una respuesta? Hablaré y todos me escucharan, porque será lo último que diga antes que deje este maldito lugar. Estoy harta de que todos me pidan explicaciones de lo que hago y dejo de hacer. Es cierto, Sasuke y yo nos besamos, pero fue mucho antes de que tú y yo estuviéramos juntos. —fijó su mirada en el pelirrojo con un nudo en su garganta. — Sasuke estaba tan borracho que con suerte lo recuerda, y antes de que saquen conclusiones apresuradas y como les encanta meterse en mi vida, él dejó claro que besarme fue el peor error que cometió en su vida. Sí, mi mejor amigo dijo eso. Así que, ¿puedo irme antes de que sigan cuestionando mis acciones para encerrarme en mi habitación, descansar mi maldito tobillo y no salir más de ahí?
Pudo sentir el como todos contenían el aire, y abrían ampliamente sus ojos ante sus palabras. Incluso la pelinegra se sintió sucia luego de mencionar el tema, ella solo había pasado por el lugar y los había visto, no creyó que fueran mejores amigos y que fuera un tema tan complicado de mencionar. Sólo quería alejarla de Sasori y punto.
—Frente…
—Está bien, Ino, terminé. ¿Me das una mano? —su amiga se acercó a ella y la ayudó a caminar.
—Sakura. —habló Sasuke.
—No ahora Sasuke. Realmente necesito que te alejes de mi. —dijo mientras le daba la espalda. Sus palabras generaron el efecto deseado, porque el peliazabache retrocedió en sus pasos y ocultó su rostro.
—Sakura. —volteó a ver al pelirrojo y pudo distinguir su mirada lastimosa sobre ella.
—¡Realmente necesito que me dejen en paz!—se dirigió al doctor nuevamente antes de salir por completo de la habitación. —Kakashi alistó todo para volver a la ciudad, mi doctora me estará esperando y ya le informaron de mi condición. Muchas gracias por todo. —hizo una reverencia como pudo y se marchó de ahí dejando a todos los presentes con la palabra en su boca.
The xx —Say something loving
La había seguido a los pocos segundos y las había llevado al refugio junto a Ino. Sakura lo ignoró todo el camino, y evadió su mirada enormemente. Luego al llegar, él la volvió a seguir hacia su habitación, Ino sólo los observó destinada y dejó la habitación a los minutos. La pelirrosa empacaba lentamente y cuando él finalmente se armó de valor habló.
—Me escuchaste.
—Te ves sorprendido. —mencionó restándole importancia.
—Nunca quise decir algo así.
—No necesitas darme explicaciones, Sasuke. Tengo claro lo que piensas, sé por qué y lo entiendo. Tema cerrado. —siguió empacando sus cosas intentando ignorar su presencia.
—Pero yo quiero explicarte el por qué lo dije.
—No quiero escucharlo. —el nudo en su garganta se hacía cada vez más notorio.
—Pero...
—Dejemoslo así, estoy cansada y quiero ir a dormir. —dijo indicándole que saliera de la habitación. Su mirada contrariada cambió a una molesta al observarla.
—No. —se acercó a la salida y cerró la puerta tras de él.
—¿Qué? —cuestionó viéndolo sorprendida.
—Está vez me dejarás hablar. No podemos seguir así.
—¿Así cómo?
—Evadiendo el hecho de que nos besamos e hicimos como si nada hubiera sucedido.
—¿Qué se supone que hiciera, Sasuke? Decírtelo sólo te hubiera hecho sentir horrible. Y luego de que lo recordaste y no me dijiste nada... —desvío su mirada al suelo, se sentía humillante ser rechazada de esa forma. —Creí que no era importante.
—¿Cómo puedes decir eso?
—¿Es que acaso tengo que repetir lo que dijiste? —mencionó asqueada.
—No. Es castigo suficiente verte así por mi culpa. —sus pasos se acercaban cada vez más a ella. — Lo lamento, realmente lo siento.
—Sasuke, lo sé. —que él le exigiera su perdón tantas veces era motivo suficiente para creerle. —Como también sé que tienes razón. —su semblante cambió inmediatamente a uno confundido. —Ese beso... Nunca debió ocurrir. —el peliazabache podía sentir la presión en su pecho aumentando. —Fue algo impulsivo. Solo estábamos confundidos.
Esperó que el tema quedaría ahí y se fuera de una buena vez. Volteó nuevamente para cerrar su maleta, pero el agarre de Sasuke en su muñeca la detuvo. Estaba arrodillado frente a ella viendola intensamente, de una forma que no recordaba haber sido observada.
—No. No fue algo impulsivo. Creí que sí, quería creer que sí, pero… —su cuerpo invadió completamente su espacio personal y ella contuvo la respiración ante las sensaciones que recorrían su cuerpo. No pude evitar observar sus labios con detenimiento, podía sentir la atracción hacia él, como si una cuerda la estuviera jalando para disminuir la distancia entre ellos. —Deja de mirar mis labios, Sakura.
—¿Qué? Yo no… estaba mirando. —desvío su mirada con el color subiendo a su rostro. ¿Otra vez sucumbía ante sus deseos?
—Si quieres algo de mi sólo debes pedirlo. — sus ojos viajaron a los suyos incrédulos. Oh no, su corazón estaba a mil por hora. Sasuke volvía a ponerla contra la espada y la pared con sus palabras.
—¿Por qué habrías de concedermelo? Puedes tener a la chica que quieras, Uchiha. —intentó restarle importancia y empujarlo lejos de ella.
—¿Puedo tener a ti? — su pecho se oprimió ansioso esperando que no haber escuchado mal. Entonces su mirada descendió titubeante. No quería pensar en lo que hubiera salido de su boca sin dudarlo. — ¿Sakura? — podía percibir el tono de duda en su voz.
—Estás bromeando. —soltó su agarre y volvió a su posición. Si seguían así, todo se arruinaría.
—No. — detuvo sus manos con firmeza, esta vez no solo había tomado su muñeca sino que la había jalado hacia él, permitiendo que sus rostros se encontraran solo a centímetros. — Necesito que me respondas con la verdad. —la pelirrosa evitaba mirarlo a los ojos, ¿por qué estaba actuando de esa forma para con ella? Tragó grueso, no debía caer.
—Sasuke, suéltame… por favor.
—No. Estoy tan cansado de que nunca te des cuenta y aceptes que estoy siempre aquí para ti.
—No te pedí que lo hicieras. — definitivamente eso no era lo que quería responder, pero necesitaba alejarlo de ella. Se mordió los labios exasperada.
—¿Por qué me estás haciendo esto? Quiero saber por qué. — su voz casi se quebró al final. —¿Acaso…? —se alejó de su cuerpo para verla a los ojos. —¿Te enamoraste de él?
Parecía una pregunta fuera de lugar, sino hubiera sido porque todos sus intentos de hablar con ella hubieran sido un completo desastre. Sino fuera porque le adjudicaba su incapacidad de hablar sobre lo ocurrido entre ellos a lo arrepentida que debía sentirse sobre ello.
Entonces su vista color jade se alzó y ella notó su mirada profunda y triste, que atiborró a Sakura de una sensación horrible. El desprecio hacia sí mismo seguía latente, y su interior se derrumbó. Él creía que no lo veía de esa forma.
—Sólo debías pedirme que me alejara de ti. Hubiera dolido más que el puto infierno, pero si lo deseabas lo hubiera hecho. — dijo mientras apretaba sus puños.
¿Por qué decía esas cosas? ¿Era posible que…?
—Sasuke, ¿tú? — dijo, mientras él volvía a tomar lugar a su lado e inclinaba su rostro hacia ella permitiendo que sus frentes se tocaran.
—Me estoy torturando de solo pensar que te forcé a algo.
—Sabes que te correspondí. —susurró tratando saliva ante su cercanía.
—Lucías tan triste e incómoda, luego de eso. —afirmó. —Si tan sólo hubiera sabido que me querías lejos, no te hubiera obligado a vivir conmigo.
—Sasuke, no sabes lo que dices.
—¿Qué acaso no querías alejarte de mi? —no lo negó, porque esa fue su intención desde un comienzo y el rostro de él se desfiguró. —No respondiste mi pregunta, ¿estás enamorada de Sasori?
Las palabras que saldrían de su boca fueron acalladas por esa pregunta. Sus ojos se aguaron y volteó su rostro. Desearía tanto que hubiera sido así.
—Tú besaste a Karin. —mencionó queriéndose quitar esa sensación de desasosiego que había nacido en ella desde ese día.
—¡Tú a Sasori, y me estoy torturando pensando qué otras cosas pudieron suceder entre ustedes! —no pudo evitar elevar su voz al recordar las veces en que los vio besarse.
—¿Crees que soy tan fácil? —preguntó frunciendo el ceño.
—¡No, pero él sólo pensar en tiempo que pasas con él a solas..!
—¿Y tú con Karin? O me dirás que esa fue la única vez que se han besado.
—¡No metas a Karin en esto! ¡Sabes que no siento nada por ella! —gritó, los endemoniados celos que aparecían cada vez que pensaba en ella con Sasori, lo estaban enfermando. — ¡La besé en un intento desesperado de querer alejar los sentimientos tormentosos que tuve cuando vi a Sasori besarte! ¡Y sí, esa fue la única vez que lo hice!
La pelirrosa ensachó los ojos y el rubor apareció en su rostro, Sasuke no podía estar diciendo todo eso. Se suponía que lo que había sucedido entre ellos fue un error, que él no tenía ningún tipo de sentimiento por ella, que su amistad era el único lazo que los unía. Sasuke se sentó sobre la cama sosteniéndose los cabellos, claramente tampoco era fácil para él aceptar algo así.
—Yo… no amo a Sasori de la forma que piensas.
—¿Entonces por qué estás con él? —cuestionó.
Se había equivocado pensando en que él no sentiría la misma angustia que ella ante lo sucedido.
—Pensé que lo podría hacer, que eventualmente… Tú y la inquietud que me produce tu sola existencia, desaparecerían. —confesó ocultando su rostro con su cabello. —Pero no fue así, porque no puedo ignorar que alteras cada maldita fibra de mi cuerpo, y lo peor de todo es que siempre ha sido así y no lo había notado.
—Sakura. —elevó su rostro para observarla a su lado. Quiso reír, porque él hubiera usado las mismas palabras que ella para describir lo que le provocaba su sola existencia. Hasta ese momento no había notado el raspón que tenía en su mejilla derecha. —Jamás se me ha cruzado por la cabeza querer olvidar lo sucedido, preferí vivir con el cuestionamiento constante de qué hubiera sucedido si no fuéramos mejor amigos. Si tú me podrías, por alguna extraña razón, corresponder. — Sasuke había actuado con vehemencia, acariciando con su pulgar el lugar herido en su rostro, y acercado, rozando sus labios con los propios. —Lo deseaba tanto que fui lo suficientemente egoísta para robarte lo único que podría arruinar nuestra amistad.
Ella solo esperaba que no pudiera oír sus latidos desenfrenados ante su cercanía. Al hablar sus labios habían rozado los suyos de forma tan seductora, que utilizó toda su fuerza de voluntad para no tirar de ellos, y parece que él comprendió su petición silenciosa porque pronto sintió la presión de sus labios contra los suyos.
La forma en que los labios de él los atacaban parecía más hambrienta que la primera vez, generando que la sensación de cosquilleo en su estómago aumentara deseando cada vez más. Lo sostuvo de los cabellos y lo acercó más a ella, introduciendo su lengua en su cavidad oral, sin pedir permiso. Algo había explotado en su interior. Ni el dolor en su tobillo era perceptible ante el calor abrigador en su interior.
Besar a Sasuke no tenía comparación con nada que hubiera sentido antes. Podía sentir su torrente sanguíneo volverse como lava hirviendo al recorrer su cuerpo, y su piel se erizó ante su contacto, generando un cosquilleo en su pecho y estómago.
Siguieron besándose con fogosidad, cuando Sasuke la elevó para sentarla sobre él, ella soltó un pequeño quejido por su tobillo lesionado, y él se iba a disculpar, pero cualquier intento de hablar fue acallado rápidamente por los labios de ella. Siguió tirando de sus cabellos y esta vez él la tomó de la cintura, metiendo sus manos bajo su cremallera, acto que generó el sonrojo de la pelirrosa, pero que no la detuvo en su acción y se removió sobre él, generando que un bulto se percibiera entre sus piernas, y que el azabache soltara un gruñido. Podría haberse detenido, pero fue todo lo contrario, parecía que la atracción entre ellos aumentaba a medida que se tocaban, todo estaba en llamas en su interior y solo quería más de él.
—S-sakura. —fue una advertencia que ella no quería escuchar.
Sasuke sonrió sobre sus labios y había descendido su rostro besando su cuello con ímpetu, mordisqueando y succionando su clavícula. Ahora fue el turno de ella de soltar un gruñido, que sonó como el de un felino.
—Demonios. —en un movimiento imperceptible él la había vuelto a tomar de la cintura y dejado sobre la cama, mientras se mantenía sentado al borde de esta, dandole la espalda.
Sakura se encontraba agitada, su respiración era errática y el calor recorría su cuerpo. Pudo distinguir lo mismo en él, la tensión en su espalda era evidente y el sudor perlaba su frente.
—¿Estás bien?
—N-necesito un minuto. —soltó jadeante. Sakura tocó su hombro intentando calmarlo. —Bien, necesito más de un minuto. —dijo volviendo a acercarse a ella y tomándola de la cintura y soltando una carcajada que a la pelirrosa le pareció la más bella del mundo.
El sonido de algo cayendo fuera de la habitación los alertó, Sasuke se dirigió a la puerta tragando grueso, quién sea que los haya escuchado no podía ser algo bueno.
La abrió de un movimiento, pero nadie estaba ahí, al observar los pasillos distinguió una cabellera pelirroja correr lejos del lugar.
—¿Sasuke?
—Akasuna. —Sakura tomó aire y lo botó de golpe.
—Oh, maldición. —se sintió una completa basura en ese momento, hace sólo unos días había aceptado ser su novia y ahora besaba a Sasuke como si no hubiera un mañana. Cerró los ojos y se agarró la cabeza en señal de exasperación. ¿En qué estaba pensando? ¿Por qué no pudo detenerse? Su cuerpo había reaccionado solo, ni el dolor en su cabeza o tobillo la habían hecho detenerse. Tocó a Sasuke más de lo que alguna vez había tocado a alguien. El calor subió a su rostro al repasar las escenas en su cabeza.
—Yo creo que es mejor que me vaya. —mencionó Sasuke, sobándose la nuca, al verla tan contrariada. La verdad es que sintió un completo imbécil al ponerla en esa situación.
—S-sí. —aún sentía el toque de sus manos recorriendo su cuerpo.
—Sakura. —la llamó para que lo viera a los ojos. —Sé que nuestra amistad es lo más importante, pero tocarte de la forma que lo acabo de hacer fue todo lo que necesitaba para aclarar mi mente, y si tengo que enfrentarme a quien sea por ti… lo haré. —su declaración la dejó sin aliento, y lo vio ir a la salida. — Pero si necesitas tiempo te lo daré. Sólo quiero que tengas claras tus opciones.
Se sintió culpable de la sensación agradable que se sentaba en su pecho opacando el desprecio que debía sentir hacia ella. Sasuke se marchó e inmediatamente dejó salir todo lo que la estaba sofocando.
