Capítulo 4

"Tú en todas partes"

¿Cómo era posible? ¿Acaso todo era una mera coincidencia? ¿Es que acaso el universo se estaba burlando ahora tan descaradamente de ella por ser tan despistada? No lo sabía, pero comenzaba a creer fervientemente que se trataba de eso, pues no podía creer lo ciega que había sido todo este tiempo.

Ya había transcurrido un tiempo desde aquella tarde en aquel café. Lo normal hubiera sido que dejara el asunto y continuara con su vida como si nada hubiese ocurrido…

Pero claro, ella no pudo apegarse a esa "normalidad"

No por que no quisiera, mas bien, era su mente quien no paraba de recordarle una y otra y otra vez a ese chico, a Sesshomaru. Constantemente se preguntaba ¿Qué estaría haciendo? O si volvería a verlo. Sabia donde trabajaba, sabía que era, posiblemente, un amigo de Inuyasha, aunque este hacia rato que prefería evitarla, desde aquel día en realidad, el novio de su amiga había preferido mantener las distancias con ella y no lo culpaba, pues reconocía que había sido un tanto pesada sobre el tema de como se relacionaban él y Sesshomaru. Claro que, había una idea muy potente rondando en su cabeza, pero no estaba del todo segura, había cosas en ambos que se le hacían muy similares, pero quizás estaba equivocada y solo fuesen ideas suyas. En fin, no podía simplemente ir a esa cafetería e ir verlo, así como si nada, no lo conocía de nada, apenas y se habían visto en un par de ocasiones (no contaba el incidente del teléfono, pues no lo tomaba, como tal, un acercamiento propiamente dicho) y con eso no quería decir que ya eran, por lo mínimo, conocidos.

Pero claro, no habían trascurrido ni dos días, cuando se dio cuenta de algo que, precisamente, era de lo que su cabeza no paraba de darle vueltas.

Flash Back

Luego de que el tema del teléfono y de cómo había ignorado olímpicamente los intentos de su novio por contactarla (o como él le había dicho una vez que se vieron al día siguiente) hubiesen quedado resueltos, no había mas por hacer que continuar con su día a día.

De no ser por un no tan pequeño detalle.

Iba caminando tranquilamente por la acera, disfrutando de la ligera brisa que soplaba esa mañana. Se sentía de tan buen humor, pues este día, era justo uno de aquellos en los que, por fortuna, no se le hacia tarde, sino todo lo contrario, iba con tan buen tiempo que podía tomárselo como un relajante paseo matutino.

El cielo estaba tan claro esa mañana, el sonido de los pajaritos cantando. Una idea cruzo por su mente. Miro en todas direcciones, asegurándose de que nadie la estuviese observando. Todo despejado.

Estaba por comenzar con los primeros saltitos cuando, de la nada, una motocicleta paso por su lado, sorprendiéndola y casi perdiendo el equilibrio. No le hubiese tomado mayor importancia y hubiese continuado con lo que iba a hacer, de no ser porque, al ver que el vehículo se detenía justo frente a la entrada de la universidad y el pasajero que ocupaba la parte trasera descendía la verían haciendo semejante acto más infantil y provocarían en ella un grado de vergüenza extremo que ni siquiera podría verse al espejo por las próximas horas, no gracias.

Dejando eso de lado, en cuanto la chica que compartía la moto (su fisionomía la delataba) se quitó el casco de seguridad y dejaba expuesta su identidad, grande fue su sorpresa al percatarse que se trataba nada mas ni nada menos que de la hermana mayor de Kagome; Kikyo.

Sabia que ella ya no vivía con sus padres, pues se había mudado con su pareja hacia un tiempo y, si no mal recordaba, no vivían precisamente muy cerca de la universidad, lo cual, era lejos si no se tomaba un taxi o si no contaba con un vehículo el cual, sabia que no tenía a menos que la llevara su novio.

Lo que la llevaba a otro punto.

"no sabía que su novio manejara moto" pensó.

No permanecieron mucho tiempo ahí, pues apenas la chica le había regresado el casco, dejándolo en el compartimiento bajo el asiento, y tras despedirse de forma rápida, el chico inmediatamente volvió a poner en marcha la moto y daba vuelta para regresar por donde vino, nuevamente, pasando a un lado de ella.

Quizás solo fuese su imaginación, pero podría haber jurado que, tan solo por un instante, aquel sujeto volteo su mirada, hacia su dirección.

No sabia que pensar, el chico en ningún momento se había quitado el casco, por lo que en ningún momento vio su rostro, pero, aun así…

-¿Por qué volteo a verme?- se preguntó en un murmullo.

Opto por no seguir dándole importancia al asunto, quizás lo estaba sobre pensando demasiado y solo haya sido una coincidencia. En fin.

El resto del día estuvo relativamente tranquilo, pues entre trabajos, estudio, amigos, pareja y proyectos apenas y pudo pensar en otra cosa que no fuese el chico de la cafetería. Sí, aun rondaba por su mente aquel chico de ojos dorados, aquel que conoció hace años en lo alto de un edificio y que volvió a encontrarse no hace mucho por culpa de su torpeza. Diablos ¿Por qué pensaba en él ahora? una vez que empezaba le era difícil concentrarse en algo más que no fuera él, pues le intrigaba demasiado y, no sabía por qué, pero algo le pedía a gritos acercarse.

"Basta Rin, deja de pensar en eso… no debo obsesionarme"- se regaño

Se esforzó por concentrarse en lo que estaba leyendo, mas las palabras no entraban a su cabeza y solo seguían repitiendo una y otra vez las veces que se topó con aquel joven misterioso.

En especial la primera vez…

Suspiro.

Recordar aquella tristeza que reflejaban sus ojos la desanimaba, ¿Qué le habría ocurrido a ese chico para que sus ojos griten lo que no muestra por fuera? La vida era tan bonita que no podía imaginarse algo malo de ello, sí, no era perfecta, pero eso era lo que la hacía perfecta.

Ella amaba la vida.

Llego la hora de salida, estaba terminando de guardar sus libretas cuando escucho a alguien llamándola. Al levantar la mirada, una sonrisa dibujo su rostro al encontrarse con su novio en la entrada del salón, esperando por ella, regalándole una radiante sonrisa.

Termino de guardar sus cosas y se reunió con él de inmediato, un beso en los labios como saludo y tomados de la mano, emprendieron el camino. Platicaban sobre sus respectivas clases, ella siendo la que mas hablaba, pues le gustaba compartirle cada momento de su día.

Pasaban al lado de una de las jardineras cuando ambos se percataron de algo. Mucha gente reuniéndose en un solo punto, no demasiada, pero la suficiente como para notarlas y todos eran compañeros de la universidad por lo que podían apreciar. La curiosidad era fuerte, así que se acercaron para saber qué era lo que todos estaban viendo, encontrándose que, en esa pequeña multitud, se encontraban sus amigos.

-hola, chicos- saludo ella al llegar a donde estaban.

-Rin, creíamos que ya te habías ido a tu casa. Hola Kohaku

-hola

-sí, de hecho, ya nos íbamos cuando vimos todo este alboroto ¿Qué está pasando?

-¿Qué venden o qué?- pregunta Kohaku sin realmente mucho interés

-oh, nada, es solo que…

-Kagome solo quiere estar de chismosa- responde Koga interrumpiendo a la pelinegra

-¡Koga!

-¿Qué? Es la verdad, apenas oíste "hay un chico muy guapo esperando a tu hermana" decidiste arrastrarnos contigo para ver de quien se trataba.

-eso no es cierto, ustedes me siguieron por cuenta propia, chismosos

-Kagome… Koga tiene razón, nos arrastraste hasta aquí para conocer al novio de Kikyo… hola, Rin- saludo el ojidorado sin apenas voltear la mirada, pues le incomoda un poco el estar cerca de la amiga de su novia, al menos después de ese día no había vuelto a dirigirle la palabra.

-hola, Inuyasha

-¿Novio? No sabia que tenía, ahora veo que las hermanas tienen esa costumbre de esconder a sus novios- comenta Kohaku volteando a ver su amiga de forma acusadora

-yo no escondí a mi novio… solo buscaba el mejor momento para presentarlos, que es diferente. Además, Kikyo es la que sí los esconde, llevo rato pidiéndole que traiga a su novio a la casa y ella siempre saca excusas tontas para no llevarlo

-aja…

-ah pero va a ver, le voy a tomar fotos y se las mandare a mis padres, a ver si a ellos les dice que no- decía mientras sacaba su teléfono y comenzaba a tomar fotos e incluso videos como si se tratara de un paparazzi

-…

Rin dejo de prestarle atención a su amiga para enfocarse en el chico de quien hablaban. Recordaba muy bien las ocasiones en las que su amiga le había hablado sobre el tema y las tantas veces que tuvo que detenerla de cometer el cuestionable acto de espiar a su hermana después de la escuela, a ella también le daba curiosidad el saber con quién salía la Higurashi mayor, pero nada la había preparado para escupir el juguito de fresas que estaba bebiendo tras encontrarse con semejante sorpresa.

"NO-PUEDE-SER"

Fin del Flash Back

¿acaso el mundo siempre había sido así de pequeño? Por que aun le causaba cierta gracia amarga el recordar ese día y los que vinieron después, verlo o más bien notar que en realidad siempre había estado tan cerca de ella le provocaban ganas de querer aventarse de un séptimo piso de cabeza por lo despistada que podía llegar a ser.

Así es, la identidad del novio de la hermana de su amiga era nada más ni nada menos que…

-Sesshomaru…

En su defensa ¿Cómo iba ella a notarlo? haciendo memoria, había visto mas de una vez ese chico esperando fuera de la universidad, pero nunca se preguntó si buscaba a alguien y en tal caso a quien o quien era él, pues siempre llevaba el casco puesto… un día pensó que se trataba de un repartidor.

Suspiro. Con el pasar de los días, se le había vuelto ya una habilidad el ubicarlo instantáneamente entre la multitud hasta por el rabillo del ojo, ya sea en el parque, en la calle, en el centro comercial, en donde sea podía notarlo y era por eso que se preguntaba:

¿realmente había estado a su alrededor todo este tiempo y ella no lo había notado?

Volvió a suspirar mientras se recostaba sobre la mesita donde estaba mientras esperaba su pedido, ese día había amanecido con un fuerte antojo de algo dulce y no había abandonado su mente durante toda la tarde, ni siquiera recordaba en que momento había llegado a ese lugar ni en que momento había pedido, simplemente había caminado en automático, tomo asiento, ordeno y continúo sumergiéndose en las profundidades de sus recuerdos de eventos pasados… en serio que estaba totalmente perdida. Ni siquiera sabia que había ordenado, pero confiaba en su gula hambrienta de algo dulce.

No podía seguir así, despego la cara de la mesa y, decidida, saco de su mochila uno de sus cuadernos para mantener su mente ocupada mientras estudiaba un poco sobre el tema que había (o se suponía) aprendido este día.

No entendía nada, trataba de poner orden en los problemas que veía, pero nada llegaba a su cabeza. Tomo el vaso de agua que le habían llevado y bebió de un solo trago, casi la mitad del líquido. Estaba muy confundida.

-aquí esta su pedido- dijo una voz masculina mientras comenzaba a dejar lo que ordeno sobre la mesita, aunque no le presto mucha atención en realidad, pues estaba bastante metida en sus estudios… o al menos en tratar de entender lo que había escrito.

-gracias- murmuro.

Pasaron los minutos y por mas que se partiera la cabeza pensando en alguna posible solución, esta simplemente no venia a su cabeza, ni siquiera había tocado sus postres y ya comenzaba a hacerse tarde, menos mal que le había avisado a su madre que estaría estudiando.

Sin dejar de ver su cuaderno, tomo la tacita de chocolate caliente (tibio debido al tiempo) que estaba en frente de ella y tomo un pequeño sorbito, estaba delicioso. Tomo un pequeño tenedor y corto un pedacito del pastel que había a un lado y lo probo. Por dios, que delicia.

-el problema no se resolverá si lo sigues mirando de esa forma, así no funciona el estudio.

¿Qué rayos le importaba a ese sujeto el cómo estudiaba? ¿Por qué no se iba y la dejaba tranquila para así poder…

-¡S-S-Sessh… sessho… Sesshomaru!- tartamudeo en cuanto levanto la vista y se topo con el chico de ojos dorados…

Claro… no sin antes haberle escupido en la cara todo el chocolate… y pastel que tenía en la boca…

Podía sentir como su rostro adquiría un fuerte color rojo debido al calor de la vergüenza, tenia los ojos tan abiertos debido a la impresión que seguramente parecería que se saldrían de su cabeza. A sus oídos llegaron las risas de algunas personas que, para su desgracia, habían presenciado lo ocurrido.

Un solo pensamiento cruzo por su cabeza en ese instante.

"trágame tierra"

N/A: hey! Como están? Cuanto tiempo sin leernos, verdad? Ya los extrañaba

Lamento la tardanza, pero como sabrán, he estado… ocupada? Podría decirse, pues aún tengo mis conflictos y no he resuelto nada, pero… al menos ha vuelto a mi algo de inspiración y he podido traerles este capitulo, aunque cortito, espero les guste

Este capitulo lo he escrito mas de una vez y era por que no me gustaba como quedaba o incluso, no sabia como continuar, así que este es el resultado final y hasta me pareció gracioso este reencuentro, que opinan?

No se cuando volveré a actualizar, no prometo nada, pero eso si, aprovecho cada oportunidad de inspiración que tengo para avanzar poquito a poquito.

Los quiero mucho, hasta la próxima!

Trunksouji fuera

Lamento las faltas de ortografía, comidas de letras o de palabras, ahora si ni revise el archivo, lo siento