Capítulo 4
Explayando la verdad
A la mañana siguiente reshiram se despertó con las tripas rugiendo. Anja todavía no había vuelto y no parecía haber ninguna mejoría en el forastero, el cual seguía tendido en la cama. Gracias al calor que desprendía su cola parecía estar algo más cómodo y no pasaba frío, pero debido a la enfermedad se veía pálido y también parecía estar hambriento. El dragón se inclinó sobre él para verle un poco mejor, fue en ese momento cuando el forastero abrió ligeramente los ojos, mirándolo con gesto ligeramente incrédulo y musitando de seguido.
-Ah… ¿me he muerto y estoy en el cielo? Porque me está pareciendo ver un ángel…
Reshiram esbozó una sonrisita divertida, no era la primera vez que le habían dicho eso en toda su larga vida, al principio le incomodaba un poco pero al final se convirtió en una especie de hábito, acostumbrándose en el proceso.
-No, tranquilo, aún sigues vivo, pero no te preocupes, Anja debe estar al caer…
-Anja… ah ¿es la chica que vi antes?
-Sí, salió anoche en busca de medicinas para ti, espero que haya podido encontrar algo…
Al poco de decir eso, la aludida hizo acto de presencia entrando en el granero con cara cansada, murmurando de seguido.
-No ha habido suerte… pero he encontrado algo más de comida ¿cómo estás?
-Empiezo a tener algo de hambre, pero podré aguantar, no te preocupes.
-Está bien… ¿cómo se encuentra el forastero?
-Despierto.
La chica se inclinó sobre él para verle mejor, el aludido se la quedó mirando como alelado, al tiempo que murmuraba.
-Eres tú… me acogiste…
-Sí, es lo menos que podía hacer… al menos reshiram te mantiene caliente, pero sigues ardiendo…-murmuró ella, posando el dorso de la mano en su frente.
-Gracias… por todo… no sé si saldré de esta, pero te estoy muy agradecido por lo que has hecho…
-No es nada… ¿tienes hambre?
-Como un lobo…
-Vale, te traeré algo, ahora vuelvo.
Anja se ausentó un momento, volviendo al poco rato con un cuenco lleno de sopa.
-Agh, la casa está helada, voy a tener que calentarla un poco… toma.
La chica se sentó a su lado y le ayudó a comer, ya que el chico apenas se tenía recostado, a lo que reshiram le ayudó un poco sosteniéndole con psíquico; con una cuchara fue comiendo poco a poco el caldo y los tropezones de carne y verdura, terminándoselo muy rápidamente. Tras eso se volvió a tumbar, tosiendo levemente y sintiéndose un poco mejor, pero aún hambriento y bastante enfermo.
-¿Cómo te llamas?-preguntó Anja.
-Soy… Ruben… vivía en un pueblecito no muy lejos de la ciudad, pero las tropas graznis entraron de improviso y arrasaron con todo a su paso. Yo estaba en la sinagoga junto con varios vecinos y amigos cuando entraron… los mataron a todos y comenzaron a quemarlo todo… conseguí coger algunas cosas y hui, pero me dieron en el proceso…
-Sí, te sangra la pierna… espera, encontré unas vendas estando fuera, voy a remendarte. Ayúdame, reshiram-pidió Anja.
-Claro.
Mientras le vendaban, Ruben continuó relatando su historia.
-Vagué varios kilómetros sin detenerme hasta llegar a la puerta de tu casa… ¿dónde está mi mochila?
-Está aquí, no te preocupes-murmuró reshiram, sosteniendo en alta su pierna con psíquico.
-Ahí está todo lo que queda de nuestro pueblo… la Torá, un talit, varios tefilín, un kipá, tres mezuzot de cobre y una menorá… guárdalos, por favor…
-No te preocupes, estarán a salvo conmigo, los guardaré junto con el resto de mi colección-aseguró Anja, atándole el vendaje.
-Gracias… gracias… por… todo…
Sin embargo Ruben no pudo decir nada más puesto que acabó desmayado, probablemente por la enfermedad. Anja terminó de vendarlo, cogiendo sus cosas y guardándolas junto con el resto de la suyas en una gran caja junto a reshiram.
-Esto es todo lo que me queda de mi abuelo… he de protegerlo a toda costa, por eso no quiero luchar en una guerra que lo único que ha hecho es hacerme daño. Lo entiendes ¿verdad?-inquirió la chica, mirando al uro de madera de su abuelo.
-Por supuesto.
-Gracias… voy a echarme un rato, luego te veo.
-Vale…
La chica les dejó allí y entró en su casa, perdiéndola de vista rápidamente. Sin duda alguna Anja no se parecía en nada a Hermione o a John, que estaban dispuestos a luchar lo que hiciera falta en pos de sus verdades. Nunca antes se había encontrado en una situación semejante, pero sabía que debía respetar la decisión de la chica, aunque no fuera del todo con él. Quedarse impasible ante una guerra era lo último que haría, pero tampoco podía contravenir los deseos de Anja, que había demostrado poseer una verdad algo más particular, pero verdad al fin y al cabo. Contempló la colección, observando sus coloridos cuadros y esculturas de madera finamente talladas, comprendiendo un poco mejor. Sin duda alguna no era lo que se esperaba de una situación así, pero si Anja deseaba proteger esos objetos él también lo haría. Aunque eso supusiera no luchar como tal por ellos.
Dejó todo en la caja y se recostó en el granero, dejando pasar el tiempo y con las tripas rugiéndole. Sin duda alguna iba a ser una experiencia muy distinta.
-Vaya, no me esperaba una situación semejante, a decir verdad…
-Ciertamente es muy inconveniente, sin embargo no podemos quedarnos quietos, tenemos que ayudarlo de alguna forma…
-Podemos hacer como la última vez, enviamos un objeto que le pueda ayudar a moverse con mayor facilidad…
-Sí, pero si no se mueve de donde está ¿de qué le va a servir?
-Bueno, bueno, haya calma, acaba de llegar y aún no sabemos cómo se desarrollarán los acontecimientos… démosle tiempo, tal vez ocurra algo relevante que cambie la situación a una más favorable para nosotros…
-Está bien… todo sea por la causa, asumo.
-Así es… todo sea por restaurar la luz perdida.
-Considéralo, conocía a tu abuelo y sé que era un gran artista, estoy segura de que posee una colección que merecerá la pena ser conservada y protegida. No podemos dejar que los graznis hagan desaparecer de la existencia a toda una cultura, estoy segura de que estarás de acuerdo conmigo…
-Sí, desde luego que sí, todo lo que he hecho hasta ahora es proteger lo poco que tengo mientras trato de sobrevivir…
-¡Entonces razón de más para que vengas conmigo al museo! Estamos bien resguardados y surtidos, tendremos más posibilidades de sobrevivir todos juntos mientras protegemos la colección…
-No es por negarme, de verdad, pero el problema es que tengo a alguien en casa que está muy enfermo y no puede salir de aquí al menos de momento, hasta que se recupere… si pudieras ayudarme con medicinas te estaría muy agradecida y consideraría marcharme, pero de momento no puedo.
-Entiendo… veré qué puedo hacer, gracias por escucharme, Anja…
-No es nada, encantada de conocerte, Milena.
Tras eso la mujer se marchó por donde vino y la chica cerró tras de sí, dejando escapar un breve suspiro que hizo salir vaho de su boca debido al frío imperante. No había manera de calentar la casa, prefiriendo en ese sentido el granero, que estaba siempre calentito gracias a la presencia de reshiram. Sin embargo el asunto que Milena la había planteado aún rondaba por su mente, sumiéndola en un mar de dudas.
Regresó al granero, donde el dragón se apresuró a preguntar.
-¿Quién era?
-La conservadora del museo de Pogoren, resulta que conocía a mi abuelo y me ha pedido ir allí con ella llevándola la colección, para así protegerla, pero ya la he dicho que no puedo, no con Ruben en su estado.
El aludido seguía dormido en la cama, conservando ese tono blanquecino en su rostro y moviéndose de vez en cuando en un sueño agitado.
-Sí, de momento eso no va a ser posible…
-Primero tenemos que conseguir medicinas para él, pero hasta ahora no he podido encontrar nada… Milena me dijo que intentaría traernos algunas, pero no sé cuánto tardará, y tampoco sé cuánto podría aguantar Ruben en este estado…
Reshiram se quedó callado por un momento, pensando en posibilidades. Hasta ahora tan sólo se había limitado a estar en el granero, manteniéndolo caliente y poco más, sintiéndose un tanto inútil en ese sentido. Hasta el momento había estado callado por respeto a la decisión de Anja de no luchar o intervenir, pero había llegado un punto en el que debía de ayudar de alguna forma o, si no, reventaba.
-Debería ayudarte, no puedes hacerlo todo tú sola…
-¿Y arriesgarte a que te vean? No, es demasiado peligroso-murmuró Anja, contundente.
-¿Por qué no? Si voy con cuidado…
-¿Ir con cuidado? ¡Pero mírate, eres un dragón blanco de ojos azules, grandes alas y algo más de tres metros de alto! ¿Cómo pretendes que no te vean? ¡Es imposible no verte!
Ante eso el aludido no pudo decir nada, sabiendo que era cierto. Hasta ahora su propia presencia no había sido un impedimento para nada, al principio en West Elizabeth tuvo unos pocos problemas hasta que su situación se normalizó, en Hogwarts nunca tuvo ningún problema salvo cuando tocaba ir más allá. Sin embargo en ese sitio todo parecía cambiar, y hasta la propia Anja era capaz de verlo. No podían hacer nada al respecto, al menos de momento. Sin embargo no quería quedarse callado al respecto, explayándose a gusto enseguida.
-Tienes razón… aunque si te soy sincero toda esta situación me está costando bastante de sobrellevar. Hasta ahora mi presencia ha sido bienvenida, en mayor o menor grado, y a decir verdad no me gusta quedarme parado sin hacer nada. Te veo a ti o a Ruben sufriendo por culpa de una guerra atroz y el solo hecho de quedarme quieto sin hacer nada por remediarlo me enerva. Soy el dragón blanco veraz, lucho por hacer valer la verdad y todo lo que representa. El no hacerlo va en contra de mi propia naturaleza.
Ésta vez fue Anja la que se quedó callada, pensando en todo lo que había dicho al dragón y sin entender del todo lo que la estaba planteando. En un momento dado, la chica murmuró.
-Pero… no lo entiendo, no es tu lucha ¿qué necesidad tienes de salir ahí fuera y exponerte a que te maten?
-Por la misma razón por la que tú proteges tus obras de arte, por ejemplo. Además, soy más duro de lo que aparento, eso te lo puedo asegurar.
Aun a pesar de esa comparación Anja siguió sin comprenderlo, aunque finalmente se pronunció al respecto.
-Bueno, puede que cuando nos marchemos lo considere, pero por el momento te voy a necesitar aquí con Ruben hasta que se mejore, al menos dame eso…
-De acuerdo.
Una vez que estuvo todo hablado la chica dio por zanjado el asunto, regresando un momento a la casa para calentarla. Por su parte, reshiram entrecerró los ojos con gesto compungido. Nunca antes había llegado a chocar tanto con alguien a quien consideraba un héroe, sin embargo las circunstancias eran muy distintas a las anteriores, por lo que prefirió darle un tiempo tanto Anja como a la situación en sí. Aunque algo le decía que no iba a ser tan fácil como antes. Eso por descontado.
-Y eso es todo por ahora, Pogoren, manteneos fuertes y seguid adelante. Mucha suerte a todos.
Tras esas palabras Malik cerró la transmisión y se dio el lujo de fumarse otro pitillo como recompensa del deber cumplido. Y no era para menos, ya que gracias a un nuevo chivatazo de Esma había podido averiguar que el ejército grazni escondía un camión con suministros de todo tipo en la gasolinera del norte, por lo que esperaba haber ayudado a un buen montón de gente de esa manera. Muy seguramente tanto las medicinas como la comida y otros materiales le vendrían muy bien a mucha gente, recordando entonces a Adam y su hija. Aunque pudo poner sobre aviso a varios comerciantes que conocía no había vuelto a tener noticias suyas, por lo que decidió contactar con él rápidamente. Se puso los cascos y comenzó a buscar, al tiempo que hablaba por su micrófono.
-Adam ¿me oye? ¿Cómo está su hija? Respóndame si me escucha…
Tardó un poco en hacer contacto, siendo respondido pocos minutos después por un muy nervioso Adam, el cual anunció.
-¡No mejora! Recibí la visita de un comerciante pero no tenía lo que necesitaba…
-Siento oír eso… sin embargo no se preocupe, he avisado de la presencia de un camión del ejército grazni con suministros, si aguanta un poco más puede que tengan lo que busca…
-¡Pero no sé cuánto tiempo más podrá aguantar mi hija en este estado! Por favor, tiene que haber algo más que pueda hacer…
Ante eso Malik se quedó callado por un momento, maldiciendo su suerte. Si de él dependiera iría él mismo, pero la maldita pierna no le dejaba moverse de casa para nada. Otra opción era mandar a Esma y ayudarle a buscar, pero si hacía eso probablemente se quedaría sin noticias que anunciar para el siguiente día. El dilema era considerable. Sin nada más a lo que atenerse, no tuvo más remedio que contarle la verdad.
-Le ayudaría yo mismo, Adam, pero el problema es que no puedo salir de casa, tengo una pierna tullida y mi única manera de comunicarme con la ciudad es a través de la radio.
-Entiendo… entonces no puede ayudarme.
-No directamente, pero haré todo lo posible por que esas medicinas lleguen a tiempo. Sé por lo que está pasando, yo también tengo un hijo pero se fue a defender el frente y ahora… es como si le hubiera perdido para siempre.
-Al menos el suyo sigue vivo, la mía se está debatiendo entre la vida y la muerte…
-Lo sé, y lo siento muchísimo, ojalá pudiera hacer más…
-Es igual, gracias de todas maneras… esperaré las medicinas.
Y, tras ese escueto mensaje, Adam cortó la comunicación y no se le volvió a oír. Por su parte Malik dejó escapar un sentido suspiro, mirando con rabia su inutilizada pierna. Si esa maldita bomba hubiera caído un poco más lejos… pero no, tenía que haberle dejado así.
Sin pensarlo mucho más decidió encenderse otro pitillo para ahogar las penas sin poder dejar de pensar en la hija de Adam.
Mientras tanto, afuera, la guerra continuaba.
¡Y un capítulo más del viaje de reshiram! A decir verdad estos últimos capítulos han salido bastante rápido, aunque de momento lo voy a ir dejando por aquí, pero antes hablemos un poco del capítulo.
Tanto los acontecimientos de Brasas y La última transmisión se siguen desarrollando poco a poco, junto con algo de La promesa del padre, pero me he enfocado especialmente en el choque entre Anja y reshiram. Aun a pesar de que ve en ella la verdad, la forma de ver y abordar el conflicto que los rodea es muy diferente, cosa que pone nervioso al dragón. Y es que después de todo ésta no es Hermione o John, y me interesaba distinguir en ese sentido eso para que cada historia no se sintiera igual que la anterior. Puede que para esta historia reshiram tenga que tomarse las cosas más por su cuenta por primera vez en su larga vida, pero bueno, ya lo iremos viendo.
Por otro lado tenemos otro interludio con esas personas misteriosas que espero que se vaya aclarando poco a poco, pero tranquilos que habrán más momentos como ese más adelante. De momento, y como bien ya he dicho antes, voy a ir dejando esta tanda de capítulos por aquí para que "maceren" y se asienten. Hasta ahora me han salido cortitos porque después de todo estoy introduciendo a la historia, pero más adelante irán teniendo más sustancia. En cuanto a extensión se refiere no quiero hacer estimaciones exactas por si lo que sea no acaba siendo así, pero no quiero hacer una historia super larga, así que tengo pensado finiquitarla en unos diez o doce capítulos más o menos, pero no mucho más. No sé, ya veré.
Y eso es todo de momento, volveré con Pokémon, que tengo ganas de seguir, y tras eso seguiré con Supergirl, así iré poco a poco cerrando todo lo que me queda abierto. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
