Cuando, de pronto, un solado de la muerte trató de partirlo a la mitad, pero no lo logró, en cambio, Mack le cortó la cabeza. Mackenzie no se veía cansado, no irritándose por ver cómo tenía una multitud por derribar al estar toda la armadura peleando como si ya supiera usar toda la armadura, pero no era así. La armadura por sí misma guiaba a Mackenzie a la victoria, escudo con el arma de algunos de los soldados, mientras que la espada los atravesaba. Aunque tuvieran, ellos también tenían armadura, no era inmune al ataque de la espada que Mackenzie tenía consigo, puesto que el material de la espada era superior al de la armadura que tenía el ejército de la muerte.

—Vamos, podemos con él, somos más en número, no podrá vencernos tan fácil —dijo su sargento al ir a la batalla.

Mackenzie, sentía que no podía hacerlo, y la duda podía entrarle. De repente, por la espalda, un soldado le hirió el brazo derecho, donde tenía la espada, Mackenzie—, ¡Gasp! —gritó el Border Collie en ese instante y tomó fuerza para apuñalarlo, Mackenzie sabía que no podía traerle efectos malos en el mundo de los vivos, Puesto que podían producirle un paro cardiaco y ser arrancado del limbo.

—No debo dudar, no debo confiarme, debo avanzar y seguir adelante.

No importó estar herido, el Border Collie siguió con su camino, siguió peleando. Algunos de los soldados intentaron apuñalarlo, pero terminaron por apuñalar a su compañero, ya que Mackenzie esquivó el ataque que, de frente y de espaldas, uno de ellos medió 3 metros y tenía un hacha enorme a fin de partir a Mack a la mitad. No obstante, Mackenzie tomó una piedra que estaba en el suelo para lanzarla hacia la frente del soldado, ocasionando que le golpeara la frente, haciéndolo caer sobre algunos de sus compañeros, Mackenzie sabía que solo lo había dejado inconsciente. Corriendo con espada al aire, le corto la cabeza. Todos los soldados vieron eso y algunos no sabían si correr hacia Mackenzie o salir corriendo de la batalla. La mitad de ellos sabían visto que no era el final, entonces, empuñando sus débiles espadas, fueron por el Collie, pero era inútil. Ellos no lograron seguir, Mackenzie los destruyó en cuento, chocaron sus armas con el escudo, Mackenzie los atravesó como si no fueran nada.

—¡Vamos!, ¡los estoy esperando! —gritó Mackenzie esperando a que atacaran.

La otra mitad dio un grito de guerra y corrió hacia Mackenzie, aun sabiendo que todo estaba perdido, a pesar de que su mejor soldado había caído, a pesar de que ya solo quedaron ellos.

Mackenzie, al ver a los primeros llegar, los partió por la mitad, venciendo poco a poco a los que quedaban.

—Es Imparable, no podemos seguir adelante.

—Debemos seguir, no podemos dejar que nos venza un niño de 16 años.

—Sabes bien que la armadura fue hecha por alguien superior a la muerte.

De un momento a otro, uno de los soldados fue degollado delante del otro. El soldado, al ver la escena, comenzó a temblar al ver que su compañero había sido "asesinado" por el Border Collie. Sin analizar mucho su situación, empuñó su espada y atacó al Collie. La espada del soldado chocaba con la espada de Mackenzie, pero esto solo fue en vano. En ese instante, el soldado hizo caer a Mackenzie al suelo, estaba a punto de vengar a sus compañeros caídos. A punto de apuñalar a Mackenzie, este puso su escudo entre los dos, haciendo que en el impacto la espada del soldado se quebrara. Mackenzie, al ver esto, lo empujo para tumbarlo al suelo, Mackenzie rápidamente se levantó para apuñalar el diafragma de su oponente. Mackenzie lo vio que los soldados que quedaban estaban huyendo de él, pero sabía que no podía dejar a ninguno de ellos en pie—. ¡No huyan, cobardes! —Mackenzie comenzó a correr hacia la muerta, no quería pelear con él, sabían que no podrían matarlo, ya habían caído muchos a causa de la armadura que tenía puesta el Border Collie, los que quedaron no estaban dispuestos a ser vencidos por el Border Collie.

—¡¿Qué creen que hacen?! —exclamó la muerte—. Eso debe ser una broma.

Aunque ellos quisieron huir, Mackenzie pronto los alcanzó, y los acabó con la espada. Al ver al frente, Mackenzie vio y miró que a la muerte acercándose en su caballo pálido, que al trotar la tierra se abría, dejando ver que debajo del limbo estaba el Hades, el olor a azufre se hacía más fuerte que antes.

—Para ser un Border Collie, sí que eres bueno, te aseguro que en el impero romano hubiera tenido un buen lugar en la mesa del César.

—Lo único que quisiera es volver a mi realidad.

—Oh, es cierto, Bluey te está esperando.

El ángel de la muerte se bajó de su caballo, el dálmata tenía su hoz y con él su túnica tradicional con la cabeza cubierta con la capucha.

—Es por eso mismo que debo regresar.

—Veamos, qué tal te sale eso —retó el ángel de la muerte al correr hacia el Border Collie, para llevárselo, pero Mackenzie usó su escudo para que la muerte no pudiera atravesarlo. La muerte no se le iba a pasar, dando un salto para apuñarlo por la espalda, Mackenzie sabía lo que la muerte quería hacer, entonces, dándose la vuelta, usó la espada para impactar con la hoz de la muerte, creando una onda expansiva entre las dos armas, haciendo que los salieran volando de dirección contraria del otro. Mackenzie aferró sus pies a la tierra y corrió hacia donde la muerte se encontraba de rodillas. Al momento en que Mackenzie quiso usar su espada, la muerte usó su hoz para evitar ser herido.

—Yo no soy tan fácil de derribar, esto no es una película de DreamWorks para rendirme con un Border Collie que no pueda darse cuenta de que tenía una chica dispuesta a darle su corazón y solo la ve como una amiga. Lo peor es que no podré ganar, pero no me iré sin antes pelear. —dijo la muerte al levantase para correr hacia el Border Collie que estaba confundido, no sabía de que estaba hablando.