I got it – Lo tengo
Hola, hola
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de la gran sensei Rumiko Takahashi, pero la historia y las locuras escritas aquí sí.
Gracias a las personas que agregaron mi historia a favoritos, comenzaron a seguirla y a los que dejaron un rewiew.
Cbt1996: si esa noviecita hace que se te suba la bilis rápidamente y darle unos buenos golpes con unos Kayla sartenes. En cuanto a su identidad, solo te puedo decir que muy pronto lo sabrás. Si, una amistad genuina entre hombre y mujer, no es muy común, pero tampoco imposible. Pero en este caso todas esperamos que esa amistad no dure mucho tiempo (sabes a lo que me refiero jejejeje). Me encanto escribir la escena de la portada, fue mi forma de agradecer a la talentosa de Kayla por su gran trabajo. ¿Qué pasó con su novia? También lo averiguaremos pronto. ¡Disfruta el capítulo linda!
Kayla Lynnet: No, no quiero drama con ustedes tengo suficiente jajajaja, pero los rewiews kilométricos me agradan me hacen saber que les está gustando la historia y eso me hace feliz :). Todos los detalles que me pediste para tu tarea, te los mandaré por privado, a excepción de su identidad, esa la sabrás pronto. Bueno las que saben que no tienen las cosas aseguradas son las que llegan a mostrar una actitud infantil en sus relaciones. Exacto nosotras en el lugar de Kag entramos a ese baño y nos deleitamos con el colmillo de acero (espera quién dijo eso). Me dejaste sorda mujer jajajaja, pero es imposible no emocionarse con estos dos despistados ¿algún día el despistado de InuYasha se darán cuenta de cuáles son sus verdaderos sentimientos? Ojalá que sí, sino lo hace le damos una terapia con sartenes para que entre en razón. Que alegría que te haya gustado mi pequeño homenaje a tu trabajo que agradezco con el corazón. La novia, un tema interesante que pronto será develado. Es imposible no aprender ciertas mañas de Rosa María Soraya Teresa Paola de los mil Rubí Barbara Catalina, pero créeme que no espero llegar a alcanzar sus niveles jajajajaja.
: jajajajajaja no te culpo, pero es una pequeña venganza por todas las lagrimas que me has hecho derramar. Los capítulos no son cortos, o eso creo yo, lo que pasa es que tu escribes capítulos dignos de una novela escrita jejejeje. La novia nos cae mal a todos, eso sin dudas, yo la odiaba mientras iba escribiendo y prepárate para lo que viene. Los momentos románticos entre estos dos son maravillosos y más cuando quedan plasmados en una fotografía. Lo que paso con la novia lo sabremos pronto ¿seguirán juntos e impedirá que nuestro bello InuKag siga su camino? Podré caer en el top de las Teresas, pero nunca con tu nivel de maldad linda jajajaja. ¡Disfruta el capítulo Rosita!
Bueno ahora si a lo que vinieron, a saber, qué sucedió con esa dichosa novia.
Empecemos…
Capítulo 3:
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InuYasha
Sali de casa muy temprano, antes de que se comenzaran a ver los primeros rayos del sol, como lo hacía todas las mañanas, me dirigí al parque que está a unas cuadras de mi departamento para correr y ejercitarme un poco. Lo hacía a pesar de que tenía los días libres desde hacía un tiempo, no quería perder condición de ninguna manera.
En una semana comenzaba a trabajar en una nueva empresa de diseño extranjera que abría sus puertas en la ciudad. Desde que salí de la universidad trabajé en pequeñas empresas y de forma independiente.
Pero no iba a perder la oportunidad de unirme a una gran empresa internacional. En cuanto me enteré que se abría la bolsa de trabajo, mandé por correo la solicitud de empleo. En ella detallaba mi experiencia, mostraba mis trabajos en campañas que habían tenido un éxito conocido e importante.
Después de unos días se contactaron conmigo del área de recursos humanos para notificarme que el puesto solicitado era mío. En una semana trabajaría en Shikon Designs. Sólo esperaba que mi futuro jefe y compañeros fueran agradables.
Iba llegando a la puerta de entrada del parque cuando vi que un coche se acercaba, era extraño porque a esa hora de la mañana en raras ocasiones veía autos pasar.
Me quedé observando el vehículo y cuando pasó a mi lado, abrí los ojos completamente sorprendido. Quizás el levantarme tan temprano estaba comenzando a hacer estragos en mi cabeza. Creí verla, por un segundo creía ver a la que fue mi amiga durante los años que estuve en la universidad, Kagome Higurashi.
Pero no era posible, ella se fue hace casi tres años, justo unos días después de graduarnos de la universidad. Un día simplemente no llegó al parque para ejercitarnos juntos. La esperé por mucho tiempo pues necesitaba hablar con mi amiga y contarle algo que había ocurrido en las últimas horas.
Cuando fui a buscarla a casa de sus padres me dieron la noticia de que ella se había ido al extranjero, que le hicieron una oferta de trabajo en una empresa en Londres, quedé realmente sorprendido con la noticia.
¿Por qué Kagome no me dijo nada de eso?
Y lo más importante
¿Por qué se fue sin despedirse de su mejor amigo?
Esas preguntas jamás tuvieron respuesta porque no pude comunicarme con ella en ese tiempo. Llamé al número que conocía, pero siempre mandaba directo a buzón.
Ahora mi cabeza jugaba con su recuerdo y creí verla en ese auto, pero era imposible. Así que mejor entre al parque para comenzar con mi rutina y tratar de despejar mi mente de los recuerdos.
Terminé mi ejercicio del día y me dirigí a casa. Me di un baño y después desayuné algo ligero. Sin embargo, la imagen y los recuerdos vividos con Kag no dejaban mi cabeza.
Después de mucho pensar y dar vueltas a sus recuerdos decidí que iría al parque a dar un paseo y seguir recordando los viejos tiempos. Entré, comencé a caminar por los alrededores, cuando me di cuenta me dirigía hacia el lago que se encontraba en la parte central.
Entonces la vi, vi a mi amiga a lo lejos sentada en una banca. Me puse muy feliz y es que Kagome siempre fue especial e importante para mí desde que la conocí y comenzamos una bonita amistad.
A pesar de todos los problemas y discusiones con mi novia porque no quería que continuara mi amistad con Kagome, yo quería mucho a mi novia eso sin duda.
Pero mi amistad con Kag inicio mucho antes de que ella apareciera y no iba a hacer tan fácil a un lado a una persona tan especial. A la amiga que siempre me brindó su apoyo y que escuchó mis pensamientos y sentimientos sin juzgarme.
Con eso en mente caminé hacia ella con la sonrisa más sincera que tenía por verla después de 3 años. Ella se veía realmente sorprendida, como sino pudiera creer que yo estuviera ahí, caminando hacia ella.
Hola, Kagome- la salude cuando finalmente llegue a su lado. Vi como trato de disimular que se pellizco un brazo, al parecer creía que era un producto de su imaginación. No pude evitar reírme por lo que hizo. Y es que me sentía feliz al pensar que Kag no había cambiado y seguía siendo igual a lo que recordaba.
No te burles de mi InuYasha- se levantó rápidamente de la banca en la que estaba sentada con el ceño fruncido.
¿Es así como saludas al amigo que no has visto en mucho tiempo? – le reproché.
Es lo que mereces por burlarte de mí, amigooooo- recalco la última palabra, quizás para burlarse también de mí.
¡Vaya! No has cambiado en nada, a pesar de los años – dije para continuar con el juego.
Ni tu tampoco, sigues siendo el mismo de siempre – me alegraba que ella siguiera viéndome igual.
Con mucho orgullo chica- alcé la barbilla, a la vez que cerraba mis ojos fingiendo sentirme orgulloso de mi comportamiento.
¡Qué gusto volver a verte InuYasha! - se lanzó hacia mí y me abrazo muy fuerte.
A mí también me da gusto volverte a ver, Kagome - correspondí su abrazo con una inmensa alegría de tener a mi amiga de vuelta en casa, con una mano la sujeté por la cintura y con la otra acariciaba su cabello, este desprendía el mismo olor de siempre, olor a frambuesa y frutos rojos.
Estuvimos abrazados por un rato más. Y es que en el fondo quería recuperar con un abrazo esos tres años en los que estuvo lejos y en los que no supe ¿Qué fue de ella? ¿Si apareció alguna otra persona que la quisiera y a quien le importara tanto como a mí?
Nos separamos después de algunos minutos.
Y bien, ¿Qué haces aquí? – preguntó Kag reiniciando la conversación, mientras se volvía a sentar en la banca en la que la encontré.
Eso mismo debería preguntar yo, ¿Qué haces aquí? ¿Cuándo volviste?
Comencé emocionado con mis preguntas mientras me sentaba a su lado, vi que quiso contestarme, sin embargo, la ansiedad y la emoción eran tantas que continué.
Pero la más importante ¿por qué te fuiste sin despedirte? – esa última la hice con un poco de tristeza.
La vi respirar profundo, parecía algo molesta, aunque intentó disimularlo, pero en muy pocas ocasiones lo lograba, conocía muy bien todos esos gestos, que no habían cambiado a pesar de los años.
Bueno contestando a tus preguntas – note que tomo aire antes de contestar - Primera respuesta, vine a este lugar para relajarme y despejarme como siempre lo hacíamos. El viaje fue muy largo y cansado, apenas llegué esta mañana a la ciudad, eso contesta tu segunda pregunta.
Hizo otra pausa y después de unos momentos continuo.
Y respecto a la tercera pregunta, ¡Claro que fui a despedirme! Antes de ir a la estación de trenes fui a casa de tus padres. Pero tu novia me recibió, le pregunté por ti, le pedí que te llamara para que salieras a hablar conmigo y así poder despedirme de ti, pero me dijo que estabas tomando un baño después de…. de ya sabes, que estuvieron juntos porque habían a provechado que no había nadie en casa.
Escuchar todo eso me tenía realmente impactado ¿cómo podía hablar tan rápido? Estaba tratando de entender todo lo que decía con algo de dificultad. ¡Espera, ¿Qué mi novia, qué?! Iba a detenerla y explicarle, pero preferí saber todo lo que pasó.
Le pedí de favor que te diera mi recado, pero imagino que sigo sin ser de su agrado y no lo hizo – terminó finalmente de responder mis preguntas.
¡¿Qué?! ¿Es verdad lo que estás diciendo Kagome? – todo lo que dijo me tomo un poco por sorpresa.
También estaba molesto, pero no con Kag, sino con ella por no haberme dicho que mi amiga fue a despedirse de mi ese día. Comencé a pensar en todo lo que sucedió ese día, pero Kag interrumpió mis recuerdos.
¡Oye!, me ofendes, sabes que yo nunca te mentiría – fingía estar indignada por mis preguntas - creo que la comunicación con tu novia ya no es tan buena.
Fruncí el ceño seguía molesto por lo sucedido hace años y es que la comunicación con mi novia no iba tan bien como ella pensaba. Iba a comenzar a explicarle a Kagome que fue lo que sucedió realmente ese día para terminar con los malentendidos, pero ella continúo hablando.
Bueno, ahora me toca a mí preguntar ¿Qué haces aquí? - cambió el tema y los malos recuerdos se esfumaron por unos momentos.
Yo… pues, creí verte en la mañana a bordo de un taxi, pero al haber pasado algunos años sin verte, pensé que quizás fue mi imaginación haciéndome una jugarreta – giré mi rostro – la idea de que estuvieras aquí estuvo rodando mi cabeza por horas, así que después de pensar demasiado en ello decidí venir aquí a recordar un poco – alcé los hombros y terminé mi respuesta.
¿Y por qué mejor no fuiste a preguntar a mi casa? Así pudiste haber salido de dudas. - giré mi rostro hacia ella cuando mencionó algo tan obvio en lo que no fui capaz de pensar - Eres un tonto InuYasha – comenzó a negar con su cabeza y después sacó la lengua
Es cierto ¿Por qué no se me ocurrió antes? – dije mientras golpeaba el puño de mi mano derecha en la palma izquierda y volteé al frente.
Porque no tienes remedio y sigues siendo el mismo despistado de siempre Taisho – respondió algo divertida con la situación.
Keh, para eso te tengo a ti Higurashi, para que me ayudes con las cosas que no me doy cuenta y se me complican un poco – comencé a decirle mientras gire a verla.
Recordé todas las veces en las que me ayudo con las tareas que olvidaba habían encargado los profesores o cuando había que comprar algún material. Las ocasiones en las que me quedaba dormido por estudiar hasta tarde, me quedaba dormido, salía deprisa de casa olvidando el almuerzo y ella me compartía del suyo. Cuando recordé todo eso sentí una gran nostalgia, además de la alegría que sentía al acordarme que mi gran amiga siempre estuvo a mi lado para apoyarme.
Estarías perdido sin mí – se veía orgullosa de lo que había hecho por mí, quizás también lo había recordado.
Tampoco es para que alardees demasiado señorita, puedo valerme de mi mismo en algunas cosas – quise defender un poco el orgullo y la dignidad que me quedaba.
Ah sí ¿Cómo cuáles? – preguntó.
Pues no creo que puedas defenderme de tipos fuertes que quieran atacarme – respondí rápidamente, completamente seguro y orgulloso de la fuerza que tenía.
Bueno, pues creo que puedes entrenarme para fortalecer mis músculos, mi cuerpo y ganarte en eso también – lanzó la propuesta mientras alzaba su brazo y lo flexionaba queriendo resaltar un poco los pocos músculos que tenía.
Ni loco – fruncí el ceño antes de continuar con lo que iba a decirle - no voy a permitir que te conviertas en una de esas mujeres que cambian su bello cuerpo femenino, por uno completamente musculoso – cruce mis brazos tratando de hacer notar lo molesto que eso me ponía y el motivo por el que lo hacía.
Recordé todas esas ocasiones en las que no estábamos ejercitándonos o estudiando. Las oportunidades en las que habíamos salido a comer, al cine o por un helado, como dos buenos amigos que compartían su tiempo. En todas y cada una de esas situaciones ella se veía realmente hermosa usando ropa sencilla, cómoda que la hacía lucir encantadora a mis ojos.
Eso me gustaba de su personalidad nunca pretendía ser mas de lo que era. Su personalidad simple, pero cálida era lo que hacían que yo pudiera pasar un buen rato junto a ella y despejarnos juntos del estrés que conllevaba las responsabilidades de la escuela.
Esos recuerdos lograron calmar la molestia en mí. Y comencé a hablarle de nuevo mucho más relajado.
Y es que eres una chica muy hermosa Kag, siempre lo has sido, no me gustaría que pierdas eso jamás – mis emociones estando junto ella cambiaban tan deprisa y no entendía bien lo que estaba sucediéndome - Cuando venía entrando al parque, tu silueta capto mi atención a lo lejos, por un segundo dude que fueras tú, no porque no te reconociera, podría hacerlo, aunque pasaran cincuenta años sin verte – al decir eso no pude evitar esbozar una ligera sonrisa - Sino porque regresaste mucho más hermosa de lo que recordaba.
Y así era, había algo que hacía ver a Kagome mucho mejor de lo que recodaba y no sabía explicar que era. Se veía mucho más radiante, más segura al hablar, al mirar, al sonreír.
Quizás el cariño que le tenía a Kag fue creciendo a medida que la extrañaba durante la época que estuvo lejos. Todo este tiempo sentía que la necesitaba a mi lado. Llegue a plantearme que incluso era porque ella podría gustarme como algo más.
Pero, ¿Y si ella no sentía lo mismo? ¿si revelaba mi sentir y ella no me correspondía? ¿Estaba dispuesto correr el riesgo y perder su amistad?
No, por el momento no, no me arriesgaría a perderla ahora que había regresado después de tanto tiempo.
Vi que ella iba a decir algo, pero me levanté de la banca rápidamente dándole la espalda.
¿Qué te parece si vamos a caminar un poco? – quise cambiar el tema y de alguna forma ella olvidara lo que dije en un momento donde perdí el control de lo que decía.
De pronto sentí su cuerpo en mi espalda, sus manos rodearon mi cuello. Estaba sorprendido por lo que hizo, sin embargo, mi reacción inmediata fue sujetar sus piernas con mis manos para que no cayera.
Ahora caminarás conmigo en tu espalda como en los viejos tiempos, Taisho – mencionó y me sentí feliz de que nada hubiera cambiado y todo siguiera como antes.
Eres una tramposa Higurashi, debes caminar o perderás condición – respondí para seguir su juego.
Eso no va a pasar InuYasha, es mucho más fácil y divertido de esta manera – se abrazó más a mi cuello.
Estábamos concentrados en seguir con nuestra discusión acerca de si debía bajarse o no, cuando escuchamos la voz de un joven.
Buenas tardes chicos ¿puedo tomarles una foto? – pregunto un muchacho pelirrojo, terminando nuestra "pelea" sin sentido.
Claro, no hay problema – respondí.
Se sujetó más fuerte con ayuda de sus brazos pasándolos por delante de mí cuello hasta llegar a la altura de mi pecho, adelantó un poco su cabeza para que quedara junto a la mía.
El pelirrojo acomodo su cámara y unos segundos después apareció la luz del flash, que indicaba que la fotografía había sido tomada. En pocos segundos salió la imagen, se acercó para mostrármela, era muy buena.
Pero al pensar quién de los dos se la quedaría, se me ocurrió una idea que solucionaría todo.
¿Puede tomarnos una segunda fotografía?, por favor – le pedí al muchacho.
Los dos nos acomodamos de la misma forma que en la primera fotografía, con la intención de que las dos fueran lo más parecidas posibles. No hubo necesidad de hablar para hacerlo, ella y yo nos conocíamos tan bien, que en la gran mayoría de las situaciones no era necesario hablar, con un gesto o una mirada nos entendíamos a la perfección.
Listo – dijo el muchacho.
Bajé a Kagome con cuidado de mi espalda, me acerqué al muchacho para que me entregara las dos fotografías y se las pagué.
¡Gracias! ¡Que les vaya muy bien chicos, hacen una linda pareja! – me sorprendieron sus palabras.
Ambos volteamos a vernos y estábamos sonrojados por el comentario de aquel muchacho. Me gustaron sus palabras, eso no hay duda, pero no quería que ella se sintiera incomoda.
Déjame ver las fotografías – me pidió, agradecí que con esto se desviara el tema y la incomodidad que había quedado en el ambiente - salimos muy bien – mencionó.
Y así era.
Ella y yo nos veíamos realmente relajados y felices. La fotografía de ambos estaba acompañada con la hermosa vista que proyectaban los enormes, verdes y frondosos árboles que había por todo el parque. Además del precioso sendero de piedras blancas y las bancas color café detrás de nosotros. Era simplemente perfecto.
Claro, nosotros siempre nos vemos bien Kagome - le dije completamente seguro de que nosotros juntos siempre nos veríamos bien, pero eso no sería capaz de decírselo, al menos no por a hora - además será un bonito recuerdo de este día en que volvimos a reencontrarnos después de varios años – continué.
Tienes razón, le compraré un portarretrato y lo pondré en mi habitación – mencionó mientras admiraba la fotografía alzándola por encima de su rostro.
Si, yo haré lo mismo – vi la imagen y comencé a guardarla en uno de los bolsillos traseros de mi pantalón.
Oye InuYasha ¿Qué ha pasado con tu novia? – su pregunta me tomó por sorpresa - Llevamos mucho tiempo aquí ¿Acaso no se preguntará dónde está su adorado novio?
Cuando terminó su pregunta estaba realmente ansioso. No quería recordarla ahora, no quería recordar lo que pasó ese día, sin embargo, eso fue inevitable.
¿Mi novia? Ella…
Flash back
Le había pedido a mi novia que nos viéramos en casa de mis padres. Había intentado hablar con ella seriamente en otras ocasiones, pero al estar en lugares concurridos algo siempre nos interrumpía.
Me había enterado de algo muy delicado que destrozo mi orgullo y mi corazón. No hable con nadie acerca de mis planes, ni siquiera con Kagome, porque sabía que además de que mi novia no era su persona favorita me echaría en cara lo distraído y confiado que era para no darme cuenta. Pensaba todo esto mientras caminábamos juntos hacia allá.
Llegamos, entramos a la casa y le pedí que me esperará en la sala mientras preparaba un poco de té. Quizás en un intento en vano de mi parte para alargar y evadir el momento de hablar. Estaba decidido con lo que iba a hacer, sin embargo, eso no significaba que no estuviera nervioso.
Estando en la cocina escuché el timbre, salí de ahí para abrir, pero, ella dijo que se encargaría que yo terminara lo que estaba haciendo. Unos minutos después el té y los bocadillos estuvieron listos. Salí de la cocina con la bandeja, llegué a la sala y la puse en la mesa central.
¿Quién fue el que llamo a la puerta? – dije mientras me sentaba en el sofá frente a ella.
Era…era alguien buscando una dirección, le comenté que se había equivocado y le indiqué por donde podía encontrarla – mencionó y pude notar que estaba muy nerviosa mirando hacia la puerta de entrada, pero lo dejé pasar porque teníamos cosas más importantes de que hablar.
Kikyo – la llamé, ella giró su rostro para verme y continúe – te parecerá extraño que te haya traído a casa de mis padres y que haya nadie, pero quise aprovechar eso – comencé decidido después de mucho pensar en cómo abordar lo que tenía que decirle.
Bueno…. InuYasha, me da un poco de pena lo que dices y que estemos solos, nunca habíamos hablado del tema de estar juntos – ella realmente parecía apenada.
Así es, es un tema delicado en las parejas, mi intención era la de respetarte, pero…
InuYasha yo…yo te quiero mucho y si tú estás dispuesto a que nuestra relación avance a la intimidad yo… yo lo haré – termino por decir, mientras se levantaba de su lugar para caminar hacia donde yo estaba y sentarse junto a mí.
No me dejaste terminar Kikyo – ahora fui yo quien la interrumpió - Mi intención era respetarte porque siempre me pareciste una buena chica.
Lo soy cariño, soy una buena chica – puso su mano en mi mejilla - pero te quiero InuYasha…y si eso es lo que deseas, estoy dispuesta a complacerte – dijo casi en un susurro.
Iba acercándose a mi rostro con la clara intención de besarme, pero la detuve.
¿Así como complacías a Naraku en la biblioteca? ¿a él también lo quieres como a mí? – solté por fin lo que me estaba guardando ya no tenía caso darle más vueltas al asunto por el cual la traje aquí. La expresión de su rostro cambio drásticamente, el deseo que reflejaba hace unos momentos cambio y pude ver la sorpresa en él, sin embargo, continúe con lo que tenía que decirle - Hace algunos días estaba buscándote para invitarte a comer. Estuve preguntando por ti a varias personas, hasta que finalmente me dijeron que te habían visto entrar a la biblioteca. Al ver que no estabas en las mesas de estudio, comencé a buscarte por los pasillos de los libros - La rabia iba creciendo en mi a medida que recordaba. Pero debía tranquilizarme, bien dicen por ahí "que el que se enoja pierde" – escuché ruidos extraños en el pasillo del fondo de la biblioteca y me caminé hacia allá. ¿Quieres que te diga que fue lo que vi? – pregunté, porque en el fondo sentía que aun le debía algo de respeto.
No…no es lo que crees InuYasha. Naraku…él me estaba obligando…yo…yo no quería hacerlo, en verdad yo no… – era increíble que tratara de negarlo aún.
Kikyo…quizás para muchos puedo parecer un tonto, un despistado, pero no lo soy. Sé perfectamente lo que vieron mis ojos – trataba de mostrarme lo más tranquilo posible, aunque en el fondo quisiera gritarle y decirle las cosas que realmente se merecía. Sin embargo, mis padres no me perdonarían que me comportara como un patán bajo ninguna circunstancia.
Yo no dije eso InuYasha, por favor perdóname, en verdad yo no quería hacerlo – comenzó a llorar y quiso acercarse a mí, pero yo me levanté del sofá antes de que lo lograra.
Kikyo, espero que entiendas que lo nuestro se termina en este momento. No le diré a nadie los motivos por los cuales termino nuestra relación, porque un soy un caballero. De igual manera espero que no me busques más, ni intentes nada para regresar, porque lo que hagas será inútil.
Me sentía liberado después de guardar esto por días. No puedo negar que me sentía traicionado y mi orgullo estaba herido. Aunque debo admitir que en el fondo estaba agradecido porque esto pasara, ya que me había dado cuenta desde hace tiempo que no quería a Kikyo como realmente pensaba, pero no encontraba la forma de terminar nuestra relación sin que ella saliera lastimada. Vaya sorpresa que me lleve al verla en brazos de otro hombre y que ese hombre fuera alguien que me aborrecía desde hace mucho tiempo. En ese momento di media vuelta y por días pensé la mejor forma de terminar todo de una vez por todas.
Ahora te pido que con la dignidad que aún te queda salgas de esta casa y te pido nuevamente no vuelvas a buscarme ni con el pretexto de la escuela, busca a otro tonto que caiga en tus redes, Naraku es un buen candidato para eso – le señale la salida.
¡Eres un idiota InuYasha Taisho! ¡Claro que tuve que buscar a alguien más!, ya que tu no querías tocarme ni con el pétalo de una rosa. Eres guapo, eso sin dudas, pero no sabes complacer ni satisfacer a una mujer como yo. No todas nos conformamos con besos, caricias y palabras bonitas - ahora el sorprendido era yo. La mujer que estaba soltando todo ese veneno, no era mi novia, no era la Kikyo que yo conocía. Me di cuenta que la persona que tenía frente a mí era una gran actriz, o lo fue en todo el tiempo que estuvimos juntos - ¡Claro que me voy y nunca sabrás de mí! – se dio media vuelta y salió de la casa.
Fin de flash back
Kagome
InuYasha se quedó pensativo por demasiado tiempo. Estaba comenzando a preocuparme porque su semblante se veía muy serio y molesto.
Oye, si no quieres contarme no hay problema, sabes que no me molestare si no lo haces – trate de bajar un poco la tensión que se había formado.
Khe, no, no es eso. Sabes que nunca te escondería nada – lo vi relajarse un poco mientras soltaba un suspiro – solo me hiciste recordar momentos sumamente amargos.
Kikyo y amargo en la misma oración, eh, vaya eso es una sorpresa ¿Qué fue lo que sucedió? – me anime a preguntar por la confianza que sentíamos.
InuYasha
Era increíble como Kagome era capaz de reducir la tensión.
Bueno, en pocas palabras… descubrí a Kikyo con otro y terminé con ella el mismo día que me entere que te habías ido – sabía que estaba rompiendo con la promesa que le hice a Kikyo, pero era a Kag a la que se lo estaba contando, estaba seguro que ella no se lo diría a nadie más, no era esa clase de persona.
Kagome
Abrí mis ojos como platos por la sorpresa ¿Cómo era posible que Kikyo fuera capaz de engañar a alguien como InuYasha? ¿Acaso era tonta? Bueno creo que eso tenía una respuesta obvia puesto que fue capaz de buscar a otra persona.
¡¿Qué ella hizo qué?! ¡No puedo creer que haya sido capaz de engañar al hombre más asediado de toda la universidad! Creo que estas perdiendo tu toque Taisho – solté esa broma, en parte para relajarlo un poco a él y otro poco a mí.
Kikyo era una arpía en toda la extensión de la palabra. Por un lado, defendía con uñas y dientes su noviazgo con InuYasha, mientras a sus espaldas se veía con otro hombre. Si antes quería estrangularla por no darle mi mensaje de despedida a InuYasha. Ahora quería torturarla por lo que le hizo, y que claramente, alguien como él no merecía.
Ay… InuYasha que haré contigo – le dije mientras ponía la mano en la frente - eso paso hace mucho tiempo, exactamente tres años. Imagino que ella siguió adelante con su vida y tu estas aquí lamentándote. ¡Venga seca esas lágrimas! – di unas palmadas en sus hombros - recoge los pedazos de tu corazón y sigue adelante. ¡Se le llama "ex novia" por una razón! santo cielo Taisho. Es hora de hacer cambios en tu vida, sal, diviértete, quizás encuentres lo que quieres y esperas más pronto de lo que imaginas – regañarlo era la forma en que nos comunicábamos mejor y en la que entendía más rápido las cosas.
InuYasha
Seguirle el ritmo a Kagome cuando hablaba de esa manera era difícil. Sin embargo, era sumamente divertido cuando tomaba su papel de cuidarme tan enserio.
¿Qué fue lo último que dijo? ¿Quería que buscara a la indicada?
¿Y tú quisieras ser una de las candidatas? – pregunté, no perdía nada al intentar coquetear un poco.
Kagome
Quizás...
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CONTINUARÁ
Perdón por la demora, pero realmente fueron días cargados de trabajo que aún no termino jejejejeje. Pero no quería dejarlos sin una actualización por más tiempo.
Este capítulo no estaba planeado así, y creo que es el más largo que he escrito hasta ahora. Pero fue por dos motivos uno: el tiempo que esperaron por la actualización, dos y más importante: InuYasha estuvo durante días presionando porque quería dar su punto de vista en la historia, y ¿quién soy yo para negárselo? Así que aquí tienen la perspectiva de como vivió InuYasha ese reencuentro con su mejor amiga.
Deseo que el capitulo les haya gustado y que valiera el tiempo de espera.
Gracias a todos por el apoyo.
Saludos, Karii.
