Notas:
¡Hola! Aquí Vera les trae un capítulo más de este mini fic, al cual, ya solo le quedan dos capítulos más.
Bien, prepárense porque este capítulo estará cargado de besos, leve drama y un Yuta atractivo y algo atrevido.
Espero les guste 💋
Y Pd: Yo sabré que historias subir, cuales continuar y cuales no. Así que no me vengas con comentarios tipo "opino que deberías enfocarte en acabar los fics que ya tienes antes de sacar mas " porque yo decido que escribir, que subir y cuando continuar. Además, hago esto por hobby o gusto, así que YO Sabre si sacar mas fics o no aun teniendo otros incompletos. Igual, no me pagan por acabar fics, si me pagaran, obvio me enfocaría en los demás. Saludos para quien dejo ese comentario 💋
Dia 3. Instrucciones:
"Besar de preferencia lentamente. Porque un beso siempre tiene algún significado, así que experimente diferentes tipos de besos hasta encontrar el que más les guste a ambos o el que más sea significativo entre ustedes. Simplemente besen."
—¡Maki! ¡Yuta!— volvió a gritar panda mientras deslizaba la puerta corrediza de aquel salón, entrando junto a Toge.
Aquel ya era el cuarto salón en el que entraban, pero no veían a sus compañeros.
—¿Dónde estarán?
—¿Takana?
—Esto ya se parece el juego de las escondidas. Hace rato que desaparecieron juntos, y no los hemos visto ni encontrado por ningún lado. Tampoco están en sus habitaciones —dijo moviendo las orejas— Y Para colmo, Yuta no estaba en el baño como dijo al que iría, y mucho menos ambos responden sus teléfonos. Esto es muy extraño.
Él y Toge estaban buscando a sus compañeros desde hacía rato. Ya que estos dos querían invitarlos a salir a comer fuera de la academia. Querían aprovechar, ya que no tenían muchos pendientes ni misiones por hacer el resto de la tarde.
Pero Yuta y Maki habían desaparecido una vez las clases acabaron. Y no los encontraban por ninguna parte.
—¿Crees que se estén escondiendo de nosotros?— pregunto Panda mientras entraban más en aquel salón y se paraban en medio de este. Tratando de ver más allá de lo simple.
—Kombu.
—Es verdad, salieron uno tras el otro en cuanto terminó la clase con Kusakabe. Parecían estar apurados por alguna razón.
—Tuna Mayo —Toge hizo unas señas más con las manos —¿Salmón?
—Es cierto, últimamente parecían más unidos de lo normal ¿Crees que estén saliendo a escondidas? ¿Crees que ya son algo mas?— pregunto Panda con una leve sonrisa de picardía mientras se dirigían a la salida del salón.
—¡Okaka!— Toge le señaló.
Panda soltó unas leves carcajadas.
—Jujuju solo quiero comprobar mis sospechas, eso es todo.
—¿Huevas de pescado?
—Podría ser. Aunque, si me lo preguntas, sus comportamientos en estos últimos días me hacen pensar en otra cosa. A Yuta se le ve más animado de lo normal, y Maki está más feliz que de costumbre, especialmente cuando están juntos. ¿No te parece sospechoso? —preguntó el animal con picardía, dejando caer una insinuación. —¿Será acaso "eso"? Digo porque ambos se intercambian miradas con cierta intensidad.
—¿Shake?
—Como dije solo tengo mis sospechas.
—Hojuelas de bonito— Toge de nuevo se encogió de hombros y movió las manos.
—Tienes razón, aunque también podría ser que cada uno necesitaba un poco de tiempo a solas y decidieron salir cada quien por su cuenta. Aun así, es bastante sospechoso que no nos hayamos encontrado a ninguno de los dos después de un rato.
—¿Atún con mayonesa?
—Vayamos para las máquinas expendedoras como dijo Maki que estaría. Si no los encontramos por allá, entonces salgamos solos nosotros dos a comer a la ciudad. Ya hace algo de hambre.
—Salmón— Toge afirmó con la cabeza.
—Sí, vayamos para Shinjuku. Hay un platillo que quiero probar de esa zona de la ciudad. Aunque la verdad, me hubiera gustado que saliéramos los cuatro— El animal soltó un suspiro de desánimo —Siendo los únicos alumnos en la academia en este momento, hace que todo se sienta muy aburrido, ojalá ingresen más alumnos antes de que se lleve a cabo el torneo de las escuelas gemelas. Sino ahí si estaremos en graves problemas.
—¿Shake?— Toge de nuevo hizo una seña con su mano.
—Tienes razón, vamos a ver si Fushiguro kun está en la academia y quisiera acompañarnos. El pobre es el único alumno de primero que hay en este instante y debe ser muy aburrido no tener compañeros de su grado.
Comento el animal mientras salían de aquel salón y cerraban la puerta detrás de ellos.
Una vez se escuchó que se alejaron de aquel salón, de por debajo del escritorio salió Maki muy molesta.
—¡Agh! Pensé que no se irían nunca— comento sacudiendo su falda.
Después salió Yuta, quien también se había escondido ahí abajo.
Soltó un suspiro de alivio —Estuvo cerca— dijo este sacudiendo también su pantalón.
—¿Aunque?— Maki se giró a mirar a Yuta.
—¿Qué sucede?
— ¿No crees que eso lo hace más divertido?— pregunto esta con una gran sonrisa mientras se acercaba a él, para darle otro beso de tantos que ya le había dado ese día.
Aquello hizo sonreír un poco al pelinegro—Un poco... aunque se nota que ellos ya sospechan algo — Suspiro — En especial panda.
—Bueno, mejor olvidémonos de esos idiotas y volvamos a lo nuestro — dijo Maki muy alegremente pasando sus manos a los hombros de Yuta para seguirle besando —¿En que estábamos?— susurro Maki, mirando con tentación los labios de este—Creo que estamos llevando bastante bien este tercer día— dijo besándolo una vez más.
—Ya lo creo... supongo que ya lo Cumplimos al pie de la letra...
Yuta en cambio, regresó a poner sus manos en la cintura de esta mientras correspondía a aquellos besos, los cuales eran lentos, con los ojos cerrados y que lo hacían disfrutar de cada uno.
Para entender porque esos dos estaban escondidos bajo el escritorio, debemos regresar al inicio del día. Y más que todo comenzó con un beso como marcaban las instrucciones.
06:30 a.m.
Definitivamente los besos se estaban volviendo la actividad favorita de esos dos.
Esto debido a que Yuta antes de abandonar la habitación de Maki, la despertó con suaves besos.
Verla dormir a su lado, admirando su fino rostro, el ver sus largas pestañas adornando sus parpados, ver sus labios inmóviles y el escuchar su respiración, le hacía revolotear las mariposas que cada día sentía más por ella.
Todo aquello le hacía cuestionarse si lo que estaban haciendo era lo correcto. Y más que sus sentimientos se reafirmaban con el pasar de ese ejercicio de cinco días.
—Es tan hermosa...— Pensó Yuta, mientras seguía admirando a Maki dormir.
La tentación pudo más, así que lentamente acerco su rostro al de ella y le dio un suave beso primero en la frente. Por ahí, este chico había leído que este tipo de beso significaba una demostración de amor puro y de siempre querer proteger al ser amado.
Cosa que quería Yuta hacer con Maki. Protegerla, no quería que nadie nunca más le hiciera daño, pero también tenía miedo de lastimarla y más con la noticia que recibiría en los siguientes días.
Aunque también, él tenía miedo de ser lastimado en el proceso.
Después le dio un beso en la punta de la nariz.
Primero rozó su nariz con la de ella, para después posar sus labios en la punta, depositando así aquel suave beso. Yuta sabía que ese beso significaba ternura. Y eso mostraba Maki en aquel instante.
Una ternura que sólo él estaba admirando al verla dormida a su lado.
Y por último y antes de ponerse de pie, le dio un suave beso en los labios.
Aquellos labios tan carnosos y suaves que lo volvían loco. Aquellos labios que por fin estaba besando después de desearles por un tiempo, pero que desgraciadamente los besaba como un amigo con beneficios. Ya que, en el fondo, Yuta quería ser algo más.
Quería que fueran una pareja más formal. Pero quizás ella lo veía únicamente como un simple amigo u compañero. Y esa idea le destrozaba el corazón.
Aquel último beso fue correspondido por Maki, ya que esta había despertado con el beso que recibió en la frente, pero decidió fingir que estaba dormida un poco más, solo para disfrutar de esos siguientes besos.
Puso su mano en la mejilla de Yuta, mientras este le besaba en los labios.
—Buenos días...— susurro ella.
—Buenos días Maki san... perdón si te desperté.
Maki sonrió ante tales dulces palabras.
—No te preocupes, ya casi va siendo hora de levantarse.
Yuta sonrió por esas palabras mientras de nuevo, depositaba sus besos sobre los labios de Maki.
Ambos se besaron y acariciaron solo un poco más, eso hasta que Yuta recordó que debía ya salir de ahí.
—Ya debo irme...— un suspiro salió de su pecho.
—Lo sé...
Yuta se movió con cuidado de la cama, se puso de pie y empezó a vestirse.
En cambio, Maki lo admiro en silencio, aún acostada en la cama. No podía dejar de admirar su espalda y sus brazos, realmente este se estaba convirtiendo en su tipo de chico.
—¿Te veré en el desayuno?— pregunto Maki, sentándose en su cama y cubriéndose con sus cobijas.
—Si, ahí te veré Maki San — dijo éste rascando su cabello.
—Está bien. Entonces te veré en la cocina en un rato más.
—Claro — Yuta se acercó a la puerta. Estaba listo para salir de ahí, aunque no se quería ir.
—Yuta...— Maki lo nombro antes de que este pusiera su mano en la perilla.
—¿Qué pasa Maki san?— pregunto el pelinegro, girándose a verla.
La peliverde le hizo una seña con su dedo índice, más específicamente era una señal para que él se acercara de nuevo a ella.
Yuta comprendió aquella señal, se acercó y puso sus manos en el colchón, mientras Maki se acercaba a este, poniendo sus manos en las mejillas de Yuta para besarle una vez más.
Aquellos besos fueron cortos y lentos. Incluso un beso esquimal más se dieron.
—Sal con cuidado...— susurro ella, acariciando la mejilla de este.
—Lo tendré...— Yuta beso una vez más los labios —Hasta en un rato, Maki san...— susurro, despegándose de ahí y ahora sí, saliendo de aquella habitación.
Una vez Yuta cerró la puerta detrás de sí.
Maki se dejó caer en la cama. Sentía el rostro todo rojo y el corazón querer salir de su pecho.
—¿Acaso está bien lo que estamos haciendo?— se cuestionó con las manos en las mejillas. Las cuales le ardían por lo rojas que estaban.
Nunca se había sentido así. Tan deseosa y feliz por alguien y menos por un chico. Un chico con quien pronto tendría su primera vez. Una que cada día que pasaba, deseaba más por qué ocurriera.
—¿De eso se trataba esto de los cinco días, no? De desear al otro y de estar lista para tal esperado momento ¿Cierto? Pero ¿Lo vamos a hacer como amigos con beneficios, no es así? Y después ¿Que pasara con nosotros dos? ¿Seguiremos siendo amigos?— se cuestionó poniendo sus manos sobre su pecho. Aquella palabra también a ella le empezaba a doler. El ser una simple amiga y nada más.
—Será mejor que deje de pensar en eso y me ponga en marcha— Maki torció la boca ante tales cursis pensamientos que momentáneamente le habían invadido.
Era hora de vestirse, salir a correr, bañarse, e ir a prepararse el desayuno para después ir a clases.
07:50 a.m.
Realmente aquel tercer día le empezaba a gustar a esos dos.
La hora del desayuno también fue especial.
Besos en las mejillas, besos en el mentón, besos en la frente y un pequeño beso en el cuello por parte de Maki a Yuta, hizo que el corazón de este se quisiera salir de su pecho.
Ambos estaban aprovechando el que aun seguían solos en ese momento para seguirse besando y más que sabían que sus compañeros tardaban un poco en llegar a la cocina.
—¿Y si alguien nos ve?— susurro Yuta al sentirse acorralado contra la pared de la cocina de la escuela, mientras Maki aún tenía muy cerca sus labios en el cuello de este.
—¿Y Eso te molestaría?— preguntó esta con su respiración cayendo en el cuello de Yuta.
Realmente sonaba muy retadora ante tal idea.
—Sabes que las preguntas no faltarían...— susurro Yuta tragando saliva.
—Entonces si se ponen de preguntones, los golpeare— dijo está robándole un beso de sus labios.
Aquella respuesta y aquel beso sorprendieron a Yuta, quien correspondió a los besos que vinieron después.
Al poco rato llegaron Toge y panda. Ambos notaron un poco extraños a sus compañeros, pero decidieron pasarlo por alto. Y más que debían desayunar para irse ya a clases.
Pero en el salón de clases, tampoco los besos pudieron faltar.
09:40 a.m.
—mmm
Aquel ruido salió de los labios de Yuta, los cuales, en ese momento estaban bastantes ocupados.
—¿Huh?— salió de la garganta de Maki, su boca también estaba ocupada en ese instante.
Ambos realmente no podían dejarse de besar. Quizás el objetivo de ese tercer día era volverse adicto a los labios del otro.
Maki se separó de Yuta para recuperar el aliento y abrió los ojos de golpe.
—¿Dijiste algo?
Yuta también en ese instante se separó del rostro de su compañera y abrió los ojos. Ambos estaban jadeantes ya que en aquel momento, se habían besando en aquel vacío salón de clases.
Ya era bastante tarde y las clases con Kusakabe aún no iniciaban. Así que los alumnos estaban dispersos.
Panda e Inumaki, decidieron ir a las máquinas expendedoras por unas bebidas mientras el maestro llegaba.
Ya se estaba volviendo costumbre el que Kusakabe llegara tarde, sobre todo porque le daba pereza ser maestro y más de los de segundo grado, así que los alumnos mejor aprovechaban el tiempo libre descansando.
En cambio, una vez Maki y Yuta se quedaron solos en aquel salón, con la puerta cerrada y asegurándose que sus compañeros no se quedaran en la ventana. Decidieron aprovechar esos minutos para retomar con las instrucciones del tercer día, las cuales, básicamente eran besar. Besar todo lo posible y hasta experimentar con diferentes tipos de besos, los cuales ya habían hecho a lo largo de la mañana.
Maki estaba sentada arriba del escritorio de Okkotsu, con las piernas medio abiertas para dar lugar a que este se acomodará en medio y pudiera besarla estando de pie.
Comenzaron con los conocidos besos de pico, aquellos que se daban muy levemente en los labios y en las mejillas.
Ambos no pudieron más con la tentación y se unieron en apasionados besos en los labios. Donde sus bocas se comían con lentitud.
Incluso Maki tuvo que ponerse los lentes sobre la cabeza, para poder besar sin que estos chocarán con la cara de Yuta.
Pero aquellos besos se detuvieron una vez el aliento se les acabó.
—Dije que quizás...— Yuta recupero la compostura —Panda e Inumaki no tarden en regresar y tampoco el profesor Kusakabe no tarde en llegar y bueno...— sus mejillas estaban levemente sonrojada —No quiero que nos vean basándonos...
Maki elevó una ceja ante tal respuesta.
—¿Acaso te incomodaría que alguno de ellos tres nos vaya a ver basándonos?
Yuta suspiro y rasco su nuca.
—La verdad si me incomodaría un poco y más que los dos... solo... somos...— arrastró las palabras.
—¿Solo somos que?— Maki hizo una mueca ante tales palabras.
—Solo somos amigos...— dijo Yuta con decepción.
—¿Y acaso los amigos no se pueden besar?— pregunto Maki mirándolo fijamente.
—Los amigos no son de besarse...
—Pues ya te dije que nosotros podemos ser amigos con beneficios y podemos seguir haciendo esto de besarnos y acariciarnos sin ningún problema o ¿Acaso eso te molesta?— cuestiono Maki algo molesta con la actual actitud de Yuta. Parecía tan cambiante y defensivo ante ese tema.
Yuta suspiro.
—Es que la verdad, a mí no me gustaría ser simplemente un amigo con beneficios...— dijo con seriedad.
Aquellas palabras hicieron que las cejas de Maki se juntaran.
—Entonces... ¿Qué te gustaría que fuéramos?
Yuta suspiro. No quería hablar de ese tema por miedo al rechazo.
—Olvídalo... es simplemente que me quede pensando en algo...
—¿Y qué es ese algo?
—No es nada Maki san...
La peliverde puso los ojos en blanco ante tales palabras.
—Si hay algo que debas decirme deberías decírmelo de una vez.
Yuta tensó los hombros.
—Es solamente que...
—¿Qué?— Maki esperaba una respuesta.
Pero Yuta de verdad ya no quería hablar de eso. Así que le dio un rápido beso en los labios para calmarla.
—No es nada. Será mejor detenernos por el momento.
Maki hizo un puchero por esa respuesta.
—Está bien... igual así descansamos un poco tanto de los labios como de la boca— sobo con sus dedos sus patillas y un poco su mandíbula —Así se me relaja y quita el dolor por la mamada que te di anoche. Tampoco pensé que besar tanto tendría como consecuencia los labios hinchados.
—¿Acaso te lastimaste mientras me lo hacías?— pregunto Yuta algo preocupado y con el rostro todo rojo.
Maki sobo un poco su nuca.
—Estoy bien, es simplemente que nunca pensé que dar una mamada tendría su técnica. Es solo cuestión de acostumbrarme y más que en el porno lo hacen ver muy fácil.
—Lo lamento si te lastime...— se disculpó Yuta en una reverencia.
—No debes disculparte, ahora ya no hablemos de eso, porque si alguien entra y escucha que te hice una mamada o que tú me comiste el coño, ahí si tendré motivos para golpearte — dijo Maki empujándolo suavemente para que diera unos pasos hacia atrás —Mejor ponte a limpiar el pizarrón, es tu turno— ordenó.
Yuta solo suspiro.
—De acuerdo, no se lo diré a nadie y menos que esto es algo muy íntimo y especial entre nosotros — contesto, subiendo a la tarima y tomando un borrador para empezar a borrar la tiza.
Maki se le quedó viendo por la espalda. Se veía bastante sexy desde ese ángulo.
—¿Sabes? No te verías mal como profesor— dijo ella muy a su manera. Con un tono entre halagador y sarcástico.
Yuta se giró rápidamente ante esas palabras.
—¿Tú crees?
Maki sonrió.
—Lo creo profesor Okkotsu.
A Yuta le dio gracia ese comentario y de nuevo se giró al pizarrón para borrar todos los dibujos que habían hecho sus compañeros. Que incluían un panda, unos onigiris y demás líneas ya que habían jugado al gato.
En cambio, Maki lo siguió admirando por la espalda. Realmente él despertaba en ella, cosas antes nunca experimentadas. Incluso la idea de que él fuera profesor le excitaba un poco porque quizás sería un profesor guapo. Uno al que quizás algunas chicas halagarían y admirarían.
Maki soltó un suspiro ante tal idea. Quizás esa idea de que otras chicas lo halagaran y desearán le daban un poco de celos.
Y para dejar de pensar en eso, y que su mente dejara de llenarse de más pecaminosas ideas, mejor volteo hacia el otro lado, pero en ese instante, algo sobre el escritorio de Yuta llamo su atención.
Y eso era el dibujo de un paraguas del amor, donde debajo de la sombrilla, tenía el nombre de Yuta y a un lado... el de Rika.
Leer el nombre de aquella chica muerta le hizo un nudo en la boca del estómago.
Sabía que ella fue el primer amor de Yuta y no pudo evitar pensar en que sentía actualmente él. ¿Acaso seguía pensando en esa chica? O ¿Acaso ya había alguien más?
Paso sus dedos sobre aquel dibujo que por lo que se veía, tenía ya tiempo. No se veía desgastado, ya que parecía que alguien lo retocaba a cada rato.
Varias preguntas vinieron a la mente de Maki, de las cuales, su corazón quería saber sus respuestas.
—Yuta.
—¿Sí?
—¿Acaso tu sigues sintiendo algo por Rika?
Ante tal pregunta, el corazón de este se detuvo momentáneamente. Rápidamente dejo de borrar y se dio la vuelta para ver a Maki.
—¿Qué?— salió de su garganta.
—Pregunte que si tu aún sientes algo por Rika— Maki apunto a su escritorio.
—¿Lo dices por ese dibujo?
—¿Acaso tú lo hiciste?
Yuta rasco un poco su mejilla.
—Bueno...— busco las palabras correctas para tratar de no regarla —Admito que hice ese dibujo cuando estaba en primero...
—Parece que la tinta si duro mucho... o mejor dicho, parece que aun retocas este dibujo con tu pluma— dijo Maki mientras pasaba su dedo por aquellas letras, las cuales no se borraban.
—Si, lo hice con marcado permanente... quizás por eso no se borra fácilmente...
—¿Y sobre lo que te pregunté?— Maki le clavo la mirada.
—¿S-sobre Q-Qué?
—Sobre si sigues sintiendo algo por ella —Maki entrecerró los ojos ante tal tonta pregunta hecha por el—¿Qué acaso no me estas escuchando?
—Bueno...—Yuta tomó un respiro.
— Admito que Rika chan fue mi primer amor, así que lo que sentí por ella en su momento fue algo muy especial y más que digamos fue un amor de niños, eso es todo... es un amor del pasado—la miro fijamente con una pequeña sonrisa.
Maki dejo salir un pequeño ruido de su garganta. Le dolía admitir que estaba un tanto celosa de esa respuesta. Y esos celos le hicieron preguntar de más.
—¿Y acaso tú la llegaste a besar?
—¡¿QUE COSA?!—Yuta alzo la voz, la cual retumbó por todo el salón.
—Solo es una simple pregunta — dijo Maki bajándose del escritorio de Okkotsu para sentarse ahora en su propia silla—Pregunte que si tú la llegaste a besar...
—Bueno pues... éramos muy niños para algo así.
—Entiendo.
—Aunque...
—¿Aunque?— Maki elevo una ceja.
—Aunque podría decirse que ella si me dio mi primer beso...— una leve sonrisa apareció en su cara — Pero fue un beso muy rápido... obviamente fue en la mejilla, ya que como dije, éramos muy pequeños para entender todo eso, y más que solo teníamos 10 años. Así que ese fue el primer beso que me dio una chica...— toco su mejilla derecha ante aquel recuerdo
—Entiendo, bueno— Maki suspiro —Bien dicen que el primer amor no se olvida. O algo así leí una vez...— contesto poniendo sus codos en su escritorio y su rostro entre sus manos.
Por alguna razón, esa respuesta le hizo sentir un vuelco en el corazón. Pero no podía culparlo: Rika había sido el primer amor de Yuta, y ahora él se estaba convirtiendo en el primer amor de Maki. Para la peliverde, todo aquello era un territorio completamente nuevo y un tanto difícil de comprender.
Yuta miro al anillo de Rika, el cual, últimamente cargaba más en su dedo anular.
— Pero me siento tranquilo al saber que ella ya está descansando en paz.
—¿Y?— Maki dejo escapar un ruidito más desde el fondo de su garganta.
Yuta miro de nuevo a Maki.—¿Si?
—Y ¿Acaso ahora tu sientes algo por alguien? — pregunto la peliverde con seriedad.
Aquella pregunta dejo muy rojo a Yuta. Por una parte quería decirle la verdad. Pero por otra, seguía teniendo miedo al rechazo.
—Podría decirse que, si hay alguien, pero...— Yuta dejo escapar el aire de golpe—No sé si "esa chica" siente algo por mi... creo que ella solo me ve como un amigo.
Maki sintió esa respuesta como una daga clavándose en su pecho. Claramente estaba hablando de ella, ¿No es así?
—¿Y qué hay de ti Maki san? ¿Acaso ya diste tu primer beso?—pregunto Yuta con curiosidad.
—Si, ya di mi primer beso— respondió está a secas.
—Y ¿Cómo fue?
—Pues...— Maki hizo un puchero y sus mejillas se tiñeron de rojo—Diría que no fue malo y más que fue contigo después de esa mamada...
Esas palabras casi ahogaron a Yuta con su propia saliva.
—¿Que? ¿Acaso yo fui tu primer beso?— de nuevo su voz retumbó en el salón.
—¡Baka! ¡No levantes así la voz!— reclamo muy enojada y con el rostro todo rojo —¡Pueden escucharte!
Yuta se tapó la boca con la mano.
—Lo siento... es solo que estoy sorprendido...
Maki estaba muy roja.
—¡Si, tu fuiste mi primer beso y será mejor que guardes también este secreto o si no te mataré!— Regaño.
—Claro que lo guardaré y más que me siento honrado por haber sido tu primer beso... Maki san...
Ambos intercambiaron una mirada donde parecía estar intercambiando sentimientos.
Yuta trago saliva una vez más, sentía que debía decirle ya la verdad. Que no podía verla más como una amiga. Que todo aquello que estaba pasando entre ellos, solo la hacía amarla y desearla más.
—Maki san... yo...
Pero la puerta se abrió de golpe. Kusakabe había llegado.
—¿Y sus compañeros?— pregunto mirando que en el salón, solo estaban esos dos.
—En las máquinas expendedoras— Maki y Yuta Respondieron en coro.
—Bueno, espero no tarden que la clase ya va a iniciar— Kusakabe se acercó a su escritorio —Gracias Okkotsu por haber limpiado el pizarrón, ahora toma asiento— le dio una leve palmada en el hombro.
Cosa que así hizo aquel alumno.
Aquello que quisiera decirle a Maki debía esperar un poco más. Al igual que sus besos. Los cuales esos seguirían casi toda la tarde.
01:57 p.m.
Una vez las clases terminaron. Maki fue la primera en ponerse de pie y salir del salón. —Iré por una bebida a las máquinas expendedoras.
Esa era su señal.
Pocos minutos después de convivir un poco con Panda y Toge, quienes jugaban con el celular de este último, Yuta salió con la excusa de que tenía que ir al baño.
Al principio, a sus compañeros le pareció algo normal aquella salida de cada uno, pero al ver que esos dos estaban tardando demasiado en regresar, empezaron a sospechar y más que uno salió casi detrás del otro.
02:08 p.m.
Yuta empezó a caminar por el pasillo, pensaba que Maki estaría para las máquinas expendedoras como había dicho, pero rápidamente descubrió donde esta se había escondido en realidad, ya que la puerta de un salón se abrió, y una mano jalo a Yuta del cuello de su chaqueta para que entrará.
Yuta ahogo un grito, unas manos le cubrieron su boca.
—¡Shuu! ¡No grites! — comento Maki en una sonrisa mientras le soltaba. Le había dado gracia la cara que este había puesto.
Y fue ahí cuando ambos se habían reunido en aquel vacío salón.
Maki se acercó al pizarrón, más específicamente se acercó al escritorio —Bueno, espero que esos idiotas no nos busquen.
—Se quedaron entretenidos en el celular, así que dudo que noten nuestra ausencia por un rato.
—Bueno ¿Y quieres seguir?— pregunto Maki sentándose en el borde del escritorio y de nuevo, subió sus lentes hasta arriba de su cabeza.
Yuta sonrió ante tal pregunta.
—Me gustaría...
Yuta se acercó a Maki, poniéndose de frente a esta, mientras ella ponía sus manos en las mejillas de este.
Admiraron sus rostros, sus miradas se cruzaron una vez más.
Yuta no podía dejar de ver los labios de Maki, parecía que no se animaba a dar el primer paso de besarle esta vez. Incluso sus manos se habían quedado quietas.
Además, la conversación de hace rato lo habían dejado bastante pensativo. ¿Realmente él era digno de ser aquel que la besara? ¿Por qué Maki le preguntaría esas cosas sobre Rika?
—¿Esta todo bien?— pregunto la peliverde observando como este no decía nada.
—Solamente estaba pensando en algo...— comento este en voz baja.
—¿Puedo saber en que?— preguntó Maki acariciando los labios de este con sus dedos.
—No es nada importante...— Yuta no quería hablar de eso.
—¿Y bien?
—¿Qué cosa?
—¿No me vas a besar?— preguntó Maki con una leve mueca.
—Es que yo...
Maki le robo un leve beso —Parece que siempre seré yo quien tome la iniciativa...— dijo aquello en tono de protesta.
—Me gusta que tomes la iniciativa... y más que fuiste tu quien quería hacer esto de los cinco días — comento Yuta en una leve mueca.
—¿Sabes? me gustaría que tú también lo hicieras... como en la mañana donde fuiste el primero en besar...— dijo entre besos — me gustaría que tú también dieras un paso más...— susurro Maki, aquello apenas fue audible ya que se perdieron en esos lentos besos, los cuales habían comenzado una vez más a intensificarse.
Besos en los labios, besos en las mejillas, besos en la barbilla, incluso beso en los lóbulos de las orejas se dieron todos muy lentamente.
Ambos pudieron haber seguido así un poco más, eso hasta que escucharon las ruidosas voces de sus amigos.
—¡Demonios! ¡Ahí vienen esos idiotas!— gruño Maki al notar como esos estaban muy cerca.
—¡¿Qué hacemos?!— Yuta parecía paniqueado ante la situación.
Maki rápidamente se agacho y de paso, jalo a Yuta para que este se escondiera junto con ella debajo del escritorio. Aquella fue una maniobra algo arriesgada, pero esperaba que funcionara.
Maki se abrazó a sus rodillas, mientras Yuta se escondía como podía ahí abajo a un lado de ella.
Ambos guardaron silencio, se miraron a los ojos y se pusieron bastante rojos por estar de nuevo muy cerca el uno del otro en aquella posición. A escondidas, escuchando todo lo que sus amigos estaban diciendo.
[...]
—Es cierto, últimamente parecían más unidos de lo normal ¿Crees que estén saliendo a escondidas? ¿Crees que ya son algo mas?— pregunto Panda con una leve sonrisa de picardía mientras se dirigían a la salida del salón.
—¡Okaka!— Toge le señaló.
Panda soltó unas leves carcajadas.
—Jujuju solo quiero comprobar mis sospechas, eso es todo.
—¿Huevas de pescado?
—Podría ser. Aunque, si me lo preguntas, sus comportamientos en estos últimos días me hacen pensar en otra cosa. A Yuta se le ve más animado de lo normal, y Maki está más feliz que de costumbre, especialmente cuando están juntos. ¿No te parece sospechoso? —preguntó el animal con picardía, dejando caer una insinuación. —¿Será acaso "eso"? Digo porque ambos se intercambian miradas con cierta intensidad.
[...]
Mientras tanto, debajo de aquel escritorio.
Aquellas palabras que dijo su amigo peludo, pusieron más rojos Yuta y a Maki. Haciendo que ambos mejor desviaran la mirada ya que escuchar aquello solo los ponía más nerviosos.
¿Realmente que eran? Aquella pregunta martillo la mente de ambos con dolor.
Y más que parecía que sus amigos sospechaban de lo que había entre ellos.
[...]
—Tienes razón, aunque también podría ser que cada uno necesitaba un poco de tiempo a solas y decidieron salir cada quien por su cuenta. Aun así, es bastante sospechoso que no nos hayamos encontrado a ninguno de los dos después de un rato.
—¿Atún con mayonesa?
—Vayamos para las máquinas expendedoras como dijo Maki que estaría. Si no los encontramos por allá, entonces salgamos solos nosotros dos a comer a la ciudad. Ya hace algo de hambre.
—Salmón— Toge afirmó con la cabeza.
Ambos amigos salieron de aquel salón y cerraron la puerta detrás de ellos.
[...]
Regresando a la actualidad y después de unos besos más.
Yuta en cambio, regresó a poner sus manos en la cintura de esta mientras correspondía a aquellos besos, los cuales eran lentos, con los ojos cerrados y que lo hacían disfrutar de cada uno.
Pero esos besos fueron detenidos de golpe por el alumno de grado especial.
—Maki san...— susurro Yuta, deteniendo aquello.
—¿Uh? ¿Qué pasa?— dijo está deteniéndose y mirándolo fijamente.
—Yo...— Yuta apretó los labios.
—¿Qué?
—Es solo que... tengo que decirte algo...
—¿Y qué es?
—Es que yo... te..
—¡Yuta! ¡Oye Yutaaaa! ¿Dónde estas?— de nuevo, la voz de su compañero animal llamó la atención de ambos.
—¡Demonios! ¡Ahí vienen de nuevo!— gruño Maki al ver a sus amigos de nuevo acercarse a aquel salón, aquella situación le estresaba.
Yuta tomó valor para escapar de ahí. Era su turno de actuar y más que las palabras que Maki le había dicho de tomar la iniciativa, también le dolieron.
—Ven, por aquí Maki san— tomo la mano de esta.
—¿Qué haces? ¿A dónde iremos?— comento Maki con sorpresa al ver que Yuta la jalaba hacia la ventana, mientras este la abría rápidamente.
—Saldremos por este lado. Vamos Maki san, antes que esos dos nos vean— dijo Yuta saliendo él primero por la ventana y después estirando su mano para ayudar a Maki para salir de ahí.
Aquello le sorprendió bastante a la peliverde. Era sorprendente como un chico tímido como él podía tomar el valor para hacer algo que iría contra las reglas. Y eso de un modo u otro le gustaba.
Maki acepto eso que parecía un divertido reto y con ayuda de Yuta, salió por aquella ventana antes de que sus amigos entraran a dicho salón.
—¡Rápido, Por acá para que no nos vean!— comento el pelinegro, empezando a correr, sin soltar la mano de Maki.
—¿A dónde vamos? —preguntó Maki mientras corría, sujetando con fuerza la mano de Yuta. Era sorprendente cómo las cosas habían cambiado en tan solo un año. Al principio, era él quien luchaba por seguirle el ritmo, pero ahora los roles se habían invertido y era ella quien hacía todo lo posible por no quedarse atrás, aun tomando su mano.
Maki sentía el corazón querer salirse de su pecho. Pero lo que pasaría a continuación, haría que su corazón casi saliera por su garganta y su rostro se tiñera de un rojo total. Aflojando así todos sus sentimientos que lentamente se habían cocinado a fuego lento por su compañero.
Yuta y Maki llegaron cerca de la salida, más específicamente cerca de la zona de las máquinas expendedoras.
—Dudo que esos idiotas sepan que estemos acá. Buena idea el escapar por la ventana Yuta— dijo está recuperando el aliento por aquella carrera.
—¿Yuta?— Maki lo nombró, pero el pelinegro rápidamente la acorralo contra la pared. Pasando sus manos a los costados de la cabeza de esta.
Los ojos de Maki se abrieron enormemente, sus mejillas bajo sus gafas ardían en rojo y su respiración se cortó al verlo en aquella pose, donde la había acorralado como un cazador a su presa.
—¿Y-Yuta?
—Ahora yo tenía que tomar la iniciativa ya que siempre tú la tomas...— dijo el chico, mirándola fijamente. Su mirada azul era bastante penetrante.
—¿Q-u-e?
—Tu fuiste la que tomo la iniciativa de iniciar todo este reto de los cinco días...— Yuta dijo eso sin despegar su vista de los ojos de Maki— Y yo también quiero tener la iniciativa para ciertas cosas... sobre todo con cosas que tienen que ver conmigo y mi sentir...
—¿Cómo cuales?— pregunto Maki con el corazón en la garganta.
En ese instante, Yuta puso su rodilla en medio de las piernas de esta, atrapándola por su falda. Eso hizo que Maki tragara saliva mientras descubría aquello que Yuta quería dar a entender.
En ese momento, y sin previo aviso, Yuta acercó bastante su rostro al rostro de Maki, sus labios se rozaron una vez más.
La chica podía verlo en los ojos de este. Había algo más ahí en ese momento. Un sentimiento. Uno que ardía vorazmente en una gran llama.
—Como esto...— susurro Yuta, a punto de besarla de golpe.
Y cuando este iba a clavar sus labios en los labios de Maki, esta puso su mano entre su boca y la suya. Su cuerpo actuó de manera instintiva para detenerlo, incluso hasta hizo su vista a un lado para cortar dicho contacto visual que la hizo temblar. Aquello no era un temblor de miedo ni de deseo el que le recorrió el cuerpo, sino era de algo más. Algo que no podía explicar.
Pero Yuta no se quedó quieto ante esa barrera, su lengua tocó suavemente la palma de esta mientras su mano sujetaba la mano de Maki para que no huyera. Eso hizo que a esta se le cortara la respiración completamente.
Después, Yuta empezó a besar con tanto cariño el dorso de la mano de Maki. La peliverde sintió su rostro calentarse al ver como este se veía tan atractivo y caballeroso besando su mano con los ojos cerrados. Era como si la estuviera adorando.
Las piernas de Maki temblaron al ver como Yuta pasaba muy lentamente sus labios por su mano, incluso Yuta beso su dedo anular con tanta ternura y lentitud que esta sintió un vuelco directo al corazón.
—¿Por qué jodidamente se ve tan atractivo? ¡Joder!— grito la mente de Maki ya que su boca no podía pronunciar palabra alguna de la repentina excitación.
Aun así, su cuerpo no le reaccionaba, poco a poco bajo su mano y se abrió paso para que Yuta se volviera a acercar a su rostro.
—Maki san...— susurro Yuta mientras bajaba sus labios al cuello de esta.
—¿Si?— el aire de nuevo se le cortó de golpe. Y más al sentir aquel lento beso que este le estaba dando en aquella zona de su cuerpo.
—Hay algo importante que quiero... decirte...— Yuta siguió besándole el cuello.
—¿Y qué es?— cuestiono Maki con dificultad. La voz y apenas le lograba salir de la garganta.
La boca de Yuta siguió besando el cuello de Maki, mientras más se acercaba a ella, haciendo que se unieran en un abrazo donde las manos de esta se enredaron en el cuello de este.
Un suave gemido salió del pecho de Maki. Realmente estaba disfrutando de aquello. De aquel lento beso, el cual fue subiendo hasta sus labios.
Antes de profundizar una vez más, se miraron con atención. Sus miradas lo decían todo. Sentían algo el uno por el otro. Algo más fuerte de lo pensado.
Algo que solo podía expresarse con aquel beso. Un beso que se sentía bastante diferente en aquel momento.
Yuta no logro decir nada más, ya que los labios de ambos se unieron.
Se besaron con tal pasión que la lentitud de sus movimientos se sentía tan bien. Incluso las manos de Yuta se aferraron a la cintura de esta, acercándola más a su cuerpo mientras la seguía acorralando contra esa pared. Mientras las manos de Maki, se aferraron a la espalda de este. Incluso Yuta se atrevió a dar un paso más, dando un profundo beso francés.
Maki identifico aquel beso, debido a que la lengua de este, toco la suya mientras sus labios se comían con pasión. Realmente aquel era el primer beso de este estilo que se daban y no sería el último que se darían.
Ambos pudieron haberse besado un poco más, pero fueron interrumpidos cuando detrás de ellos, escucharon a dos perros ladrar.
—Emm Okkotsu senpai... perdón que los interrumpa — la voz de Megumi sonó detrás de esos dos.
Eso hizo que ambos amantes se detuvieran en seco y se sintieran morir de pena.
Alguien por fin los había descubierto. Querían que la tierra se los tragara y los escupieran bien lejos
Con cuidado Maki y Yuta se despegaron y limpiaron sus bocas. Ni siquiera podían mirar de frente a Megumi, quien estaba igual o más avergonzado de ver aquella escena entre esos dos.
—¡Megumi! ¿Qué demonios haces aquí?— reclamo Maki muy molesta.
Megumi trato de actuar con seriedad, mirándolos como si nada hubiera pasado. Pero ver aquella escena de verdad lo había incomodado bastante, aunque en el fondo, sentía que su presentimiento y su chismosa intuición siempre tuvieron la razón. Esos dos tenían algo a escondidas y lo comprobó de la manera más grotesca según sus propias palabras.
—El profesor Gojo me envió a buscar a Okkotsu senpai porque no podían localizarlo por ningún lado —explicó— lo necesitamos urgentemente para salir a una misión que debemos realizar junto al profesor— dijo el azabache, mientras sus lobos se acercaban a Yuta de manera cariñosa ya que este era el objetivo a encontrar.
—Jejeje Perdón Fushiguro kun— el alumno de grado especial rasco su nuca y después acarició la cabeza de aquellos dos lobos—Olvide poner mi celular en sonido — saco de su bolsillo aquel aparato —Pero en seguida iré.
Megumi solo hizo un si con la cabeza y decidió dar un paso atrás para dejar que esos dos se despidieran. Mientras este se distraía mirando hacia el otro lado y jugando un poco con sus canes.
—Debo irme Maki san...— comento Yuta con voz triste.
—Lo sé...— Salió de los labios de esta.
—B-bueno... yo...
—¿Sí?
—Aún hay algo importante que quiero decirte...— comento Yuta sin poder mirarla a los ojos. Estaba bastante apenado por todo lo sucedido.
—¿Y eso es?— Maki tenía el corazón en la garganta.
Yuta noto como su celular brillaba porque de nuevo, una llamada le estaba entrando. Parecía que Satoru de verdad lo estaba buscando con urgencia.
—Mejor más tarde te lo diré... por el momento debo irme...— dijo Yuta en un Suspiro.
—De acuerdo... suerte... ya hablaremos más noche— Maki dijo aquello con algo de tristeza en su voz.
Yuta solo asintió con la cabeza y la miro una última vez, antes de comenzar a alejarse junto a Megumi, ya que ambos tenían que reunirse con Gojo sensei.
Una vez Maki se quedó sola, esta se recargo contra la pared y se sentó de golpe. Parecía derrotada.
Llevo sus manos a su pecho y a sus labios. Todo aquello le estaba afectando. Sus sentimientos estaban saliendo lastimados por su propia culpa.
—Demonios... creo que siento algo que no debería... quizás sea momento de abandonar esto...
Se lamento. Y se lamentaría más tarde también. Y más cuando noto que ya solo faltaban dos días más para acabar aquel juego.
Pero el drama apenas iba a comenzar.
Notas:
Espero que les haya gustado y de paso, entendido en la parte en que todo sucede al mismo tiempo 😅
Y como leyeron al comienzo, a este mini fic le quedan solamente dos capítulos y el que sigue, será candetente y quizás un poco dramático debido a los sentimientos de estos dos.
Estaré leyendo sus comentarios 💋 espero haya disfrutado la cena.
