Nota de la autora: Amor para mis betas CorvusDraconis y TheFrenchPress. Y mi amor a TheFrenchPress, que mantuvo el estilo elegante y no la gran variedad de fotos que envié para este moodboard.
"Nunca es demasiado tarde para empezar a planificar el futuro".
- Desconocido
Casco antiguo, Estambul.
Invierno.
Diciembre en Estambul no era ni de lejos tan frío como un invierno escocés. Eso no significaba que no necesitara un jersey y guantes, pero no hacía un frío que calara los huesos. Severus sostuvo la mano enguantada de Hermione en la suya mientras deambulaban por las calles históricas. Estambul, en este lado del Estrecho del Bósforo, fue una vez la ciudad de Constantinopla, y pudo distinguir las variadas influencias en la arquitectura a medida que exploraban.
Ella lo arrastró entre multitudes, sus ojos yendo de un lado a otro mientras navegaban por calles desconocidas. Hermione estaba en una misión, buscando un restaurante que el concierge de su hotel había recomendado. Sería la primera vez que cualquiera de ellos comía comida turca, y ella estaba entusiasmada con la perspectiva. Severus simplemente estaba listo para almorzar.
Había sorprendido a Severus cuando se dio cuenta de que la mayoría de las personas que habían encontrado hasta ahora hablaban algo de inglés. Había esperado que tuvieran que batallar para comunicarse en turco, con el que ninguno tenía experiencia previa o tener que contratar a un traductor. Afortunadamente para todos los involucrados, ese no fue el caso.
"Ahí está", exclamó encantada.
En un callejón estrecho entre dos edificios, una pasarela conducía a un toldo pintado de naranja brillante con el nombre "Old Ottoman Restaurant" en letras doradas. Severus ahora entendía por qué el concierge lo había llamado una joya escondida, seguramente no lo habrían encontrado por su cuenta.
Una vez sentados en una mesa, Severus se quitó los guantes y la bufanda, poniéndolos a un lado. Al no haber cenado ahí nunca antes, Severus se fue con la recomendación del camarero y pidió moussaka, mientras que Hermione pedía kebabs.
Ella estiró el brazo sobre la mesa, sus cálidos dedos envolviendo su mano. "No es así como imaginé que terminaría este año".
Faltaban solo unos días para Navidad, y el año nuevo estaba cerca en el horizonte. No esperaba ver otro año al comienzo de este. Severus se rió. "Yo tampoco, no esperaba estar aquí".
"Me alegro de que estés aquí conmigo". Su mano se apretó firmemente alrededor de la suya.
Volviendo su mano en la de ella para poder devolverle el apretón, sonrió desde el calor inspirado en su pecho ante sus palabras. "No es donde había planeado estar, pero no hay lugar en el que prefiera estar".
"Estoy encantada de oírte decir eso", susurró, con un rubor arrastrándose por sus mejillas.
Antes de que pudiera comentarlo, su comida llegó, y como habían pasado varias horas desde su comida matutina, ambos comenzaron a comer en silencio. Después de los primeros bocados, Severus se limpió la comisura de la boca, mirándola. "¿Has contemplado lo que haremos después de esto?"
"Esperaba ir al mercado. Me gustaría ver a detalle algunas cosas que noté de camino aquí", respondió después de tragar el bocado que había tomado.
"Quiero decir, cuando nos cansemos de viajar o tengamos que parar", reformuló Severus su pregunta anterior, "¿Has pensado en lo que te gustaría hacer cuando nuestros viajes lleguen a su fin?"
Su cara cayó, una expresión triste cruzándola mientras dejaba sus cubiertos. Hermione miró hacia abajo a la mesa, evitando su mirada. "No."
"¿He dicho algo malo?" No era la respuesta que esperaba. Severus había esperado que ella tuviera un plan, o al menos la idea de uno, pero no este semblante decaído que él presenció.
Ella tomó un sorbo de su bebida y sacudió la cabeza. "No, no tengo un plan, no he hecho uno". Su voz carecía de la alegría habitual, y siguió mirando hacia otro lado.
Su supervivencia había dependido de saber si alguien le estaba ocultando algo en su vida anterior, y eso fue exactamente lo que ella intentaba hacer sin éxito ahora. Severus dejó sus cubiertos, centrando su atención en ella. "¿Qué pasa por tu mente, Hermione?"
"Me recordaste algo que había olvidado", susurró antes de atrapar su labio inferior entre sus dientes.
"¿Qué es?" Severus se preguntó si de alguna manera había evocado algún recuerdo de sus padres al preguntarle qué quería hacer en el futuro.
Con un profundo suspiro, Hermione levantó la barbilla, encontrando sus ojos con los suyos. "Me recordaste lo que es este viaje..." Se detuvo. "O lo qué era, no estoy segura".
Por lo que Severus sabía, este viaje era una segunda oportunidad en la vida, una forma de explorar el mundo y a sí mismos y de evitar a Weasley y Potter. "Me temo que no entiendo".
"Este viaje era mi lista de cosas por hacer, Severus", confesó con un fuerte aire de tristeza.
Severus inclinó la cabeza. "¿Lista de cosas por hacer?"
"Mi lista de cosas por ver y hacer antes de morir", explicó.
Dos pensamientos vinieron a su mente. El primero fue que de repente tenía sentido que ella quisiera ver tanto en cada una de sus paradas, y el segundo, que ella creía que había algo que la iba a matar de lo que él no era consciente. El último de esos pensamientos hizo que sus cejas se levantaran mientras hablaba. "¿Crees que vas a morir?"
"No, ya no", aseguró Hermione. "Quiero decir, existe la posibilidad de que Harry y Ron nos encuentren, y preferiría morir antes que dejar que te alejaran de mí". Había acero en sus palabras, una convicción de que Severus nunca había escuchado a nadie más usar antes con respecto a él. "Pero cuando empecé a planear esto en la casa de seguridad, pensé que sería mejor hacer todo antes de que todo nos alcanzara, y ahora..." Sus palabras vacilaron, su expresión se volvió reflexiva.
"¿Y ahora qué?" Severus la instó a continuar.
"Ahora, no sé lo que quiero hacer, pero sí sé que quiero un futuro contigo". Ella parecía conflictuada y extendió su mano a través de la mesa para tomar la suya. "No me importa si viajamos por el resto de nuestras vidas, o hacemos otra cosa, pero quiero que estemos juntos". Ella sonrió mientras presionaba su pulgar contra la parte posterior de sus nudillos. "Juntos".
"Comparto tu sentimiento al respecto, pero estoy confundido de por qué no me dijiste que este viaje era tu lista de cosas por hacer en primer lugar". No cambió nada sobre el viaje en su mente, aparte de la conexión emocional que tenía con los lugares que habían visitado hasta ahora.
"No esperaba que vinieras si lo supieras", admitió, retirando su mano de la suya. "Quería darte esperanza, incluso si no la tenía. Quería mostrarte algo bueno en el mundo después de lo malo por lo que has pasado".
"Ya veo". Severus absorbió la información. Unos meses antes, él se habría enfurecido, indignado por la idea de que ella potencialmente lo había manipulado. Pero no había chispa de ira donde habría estado. En cambio, Severus entendió su razonamiento. Él entendió que ella tenía miedo de que murieran, y ella quería gastar la breve libertad que tenían para mostrarle que la vida podía ser más de lo que él había experimentado mientras ella perseguía sus sueños. Y honestamente, él no había sido engañado, ella le había dado la opción. Ella le pidió que la siguiera y le dijo que iría con o sin él. Severus aún no se había arrepentido de haberle hecho esa promesa. Tomando su copa, la miró y luego sonrió. "Entonces, supongo que eso significa que deberíamos comenzar a planificar ese futuro ahora".
"Oh", una risa sorprendida se le escapó. "Tú preguntaste primero, así que, ¿en qué estabas pensando?"
Una sonrisa se formó en la esquina de sus labios. Él había pensado mucho en esto desde el festival en la Ciudad de México. Fue allí cuando se dio cuenta de que estaba pensando en el mañana con cierta seriedad y que quería un futuro con ella.
"Tendremos que encontrar alguna forma de ocupación, si no tú, entonces tendré que hacerlo yo", comenzó a explicar Severus. Había trabajado de una forma u otra desde que tenía quince años. Sus veranos los pasaba juntando suficiente dinero trabajando en la tienda de la esquina para los útiles escolares del próximo año, proporcionando tutoría en elaboración de
pociones a sus compañeros, y elaborando pociones que sus compañeros no se sentían cómodos comprando en otro lugar.
Este viaje había sido el período más largo de su vida en el que no se había comprometido con una ocupación y se estaba ganado la vida. Le hizo sentir incómodo que Hermione fuera la única financiando su expedición, y si esto se prolongaba, tendría que equilibrar eso, en todo caso, para sentirse mejor consigo mismo y en igualdad en su relación. "No me siento del todo cómodo viviendo del dinero que has asignado para esta gira mundial. A largo plazo, tendré que contribuir a nuestros gastos de manutención".
"No me molesta, pero puedo entender cómo eso sería incómodo. ¿Qué te gustaría hacer?" Hermione preguntó antes de darle otro mordisco a su comida.
"Pociones está fuera de discusión, requiere demasiado tiempo en un solo lugar, equipo difícil de manejar y el potencial de dejar un rastro mucho más fácil de seguir que el que ya dejamos", explicó Severus, habiendo considerado ya lo que se necesitaría para volver al tipo de trabajo que había hecho durante la mayor parte de su vida.
"Eso es razonable, y sería difícil distribuirlas sin dejar saber que tú las estas preparando", agregó, "¿Qué más te interesa?"
Esa era una pregunta para la que aún no había encontrado una respuesta adecuada. Con su constante cambio de ubicación, el espacio limitado en las habitaciones y casas que alquilaron, y el hecho de que pudieran tener que huir en cualquier momento le había dado una pauta. La mayoría de las profesiones para las que se consideraba apto, o capaz, requerían que al menos una de esas cosas no fuera el caso. Él tomó su bebida, reflexionando sobre ese pensamiento antes de responderle. "No estoy seguro, tendría que ser algo que se pueda hacer mientras nos movemos, algo difícil de rastrear".
Los ojos de Hermione se iluminaron, una chispa de una idea detrás de ellos que se tradujo en su rostro como una sonrisa entusiasta. "¿Podrías convertirte en un fotógrafo profesional?"
"No lo creo", dijo automáticamente. No tenía las habilidades, la experiencia o la formación formal para siquiera considerar esa opción.
"¿Por qué no?" Hermione desafió. "Ya tomas excelentes fotos, y podríamos encontrar una manera de mandarlas a revistas muggles bajo un seudónimo".
"Soy un aficionado en el mejor de los casos", le corrigió Severus. Apreciaba su estima y entusiasmo por lo que había capturado, pero entendía que su opinión sobre el asunto era más que un toque sesgada. Un profesional probablemente vería sus fotos y las descartaría como trabajo de novato.
Hermione se encogió de hombros, obviamente en desacuerdo con su estimación de sus habilidades. "Es una sugerencia. No tienes que ser un "verdadero profesional" para hacer imágenes que la gente querría ver. Tienes un buen ojo, y esa es la verdad, no una opinión sesgada porque te amo". Ella se apresuró, habiendo sentido ya sus protestas.
"¿Y tú?" Severus preguntó, alejando la conversación de la idea de que siquiera podría intentar embarcarse en la fotografía como profesión. "¿Qué carrera te gustaría ejercer?"
"No lo sé", reflexionó, con los labios haciendo una mueca mientras pensaba, "me había decidido a ir a trabajar para el Ministerio, pero más allá de eso, nunca consideré nada más".
Sacudió la cabeza. "Habrías odiado cada minuto".
Conociéndola como lo hacía ahora, no podría haberla imaginado sentada detrás de un escritorio, lidiando con toda la burocracia. Habría agotado su espíritu y la habría hecho profundamente infeliz consigo misma y con el mundo que la rodea.
"Tal vez no entonces, pero ahora, sí, lo habría hecho", estuvo de acuerdo. Hermione hizo una pausa, él vio cómo su expresión cambiaba como si estuviera considerando algo. Un momento después, sacudió la cabeza mientras una sonrisa melancólica cruzaba sus labios. "Sabes, puede sonar tonto, pero cuando era pequeña, antes de recibir mi carta de Hogwarts, pensé en ser escritora".
"Habiendo sido víctima de tus ensayos excesivamente largos, eso no me sorprende", murmuró Severus. "¿Con qué tipo de investigación o teoría empezarías?"
"No quería escribir ensayos", le corrigió Hermione, con sus mejillas sonrosadas . "Quiero decir, quería escribir historias".
"¿Ficción?" Su ceja se arqueó con sorpresa.
Agitando la mano, miró hacia abajo a su plato, recogiendo el pincho de madera de uno de sus kebabs terminados. "Lo sé, tonto, ¿verdad?"
"No necesariamente", respondió mientras reflexionaba sobre la idea. Severus, ciertamente, nunca había considerado que ella hubiera querido escribir ficción, pero eso no significaba que fuera una idea sin mérito. Su escritura formal, aunque un poco pedante y regurgitadora, no era ilegible ni mal pensada. Tenía la capacidad de formar oraciones adecuadas, de usar la puntuación y la gramática adecuada. Hermione había mostrado una gran creatividad en la resolución de problemas antes, y aunque no sabía qué tan bien se traduciría eso en escritura creativa, podría funcionar a su favor. Él tarareó, tocando su dedo contra su barbilla mientras le explicaba sus pensamientos.
"Solo he leído tu escritura académica, que era gramaticalmente correcta y coherente. Estoy seguro de que podrías poner esas habilidades en la escritura no académica. Tienes una buena dosis de creatividad, de lo contrario no habrías resuelto los obstáculos de la manera en que lo hiciste. No es tan difícil considerar que lo intentes".
Sus ojos se abrieron. "¿No crees que soy tonta por considerarlo?"
"En absoluto", prometió. Era obvio para él por el rubor en sus mejillas y su mandíbula abierta que ella imaginó que él descartaría su idea y le diría que sería un esfuerzo infructuoso. "Creo que deberías intentarlo y ver si te conviene", animó Severus.
"Si intento esto, ¿considerarás mi sugerencia de que intentes ser fotógrafo?" preguntó Hermione pensativa.
"Ya lo estoy considerando", admitió, incluso si no quería. Era un aficionado, y había tanto en su contra, pero tenía la miga más pequeña de potencial y, por lo tanto, no podía ser ignorado.
Su admisión provocó una risa triunfal de ella. "Si nos ganáramos la vida de esta manera, podríamos viajar para siempre".
"De hecho, podríamos". Severus inhaló profundamente, mirando a Hermione con algo parecido a una incredulidad esperanzadora. Por primera vez en su vida adulta, estaba haciendo planes para su futuro con otra persona. No un asesor, como cuando tuvo que hacerlo en la escuela, sino con la mujer con la que podía imaginarse durante mucho tiempo. Tal vez incluso para siempre. Exhaló suavemente, extendiendo la mano para tocarla, aunque solo fuera para asegurarse de que era real.
Hermione tomó su mano, apretándosela con una sonrisa que reflejaba su propia esperanza. "Espero que vivamos lo suficiente como para ver al mundo entero entonces".
"Lo haremos", decretó Severus con un nivel de certeza que parecía salir de la nada. Iba a viajar por todo el mundo con ella, y cualquiera que intentara frustrarlos sufriría. "Haré todo lo que esté a mi alcance para garantizarlo".
Con un apretón final a su mano, retiró la suya para poder terminar su comida.
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En la semana siguiente, Severus y Hermione tuvieron muchas más conversaciones sobre el futuro. Durante la Navidad, planificaron destinos que ambos querían visitar, discutieron más a fondo las opciones de empleo y siguieron su planificación con investigaciones en la biblioteca. También visitaron las maravillosas vistas de la ciudad. Severus y Hermione nadaron en el Bósforo, visitaron el Cuerno de Oro y muchos lugares históricos.
Esa mañana, iban a viajar de Estambul a Capadocia en globo aerostático. Hermione había estado ansiosa por hacerlo. Severus hubiera preferido aparecerse o incluso tomar un bus.
Después de un desayuno ligero en la plataforma de aterrizaje, esperaron con las otras personas con las que compartirían el globo mientras se estaba inflado. La vio rebotar de un pie al otro con los brazos cruzados sobre su pecho.
"Pareces nerviosa ", señaló Severus.
Se quedó quieta, cruzando los brazos. "Lo siento".
"Deja de disculparte", ordenó, tomando una de sus manos enguantadas en la suya. "¿Qué te molesta?"
"Nada", resopló Hermione, frotándose la frente y mirando ansiosamente su transporte matutino.
"Hermione". Inclinó la cabeza hacia ella, tomando su intento fallido de eliminar su preocupación con exasperación. "No anticipes que creeré que no hay nada que te moleste, ya que estás zumbando en tu lugar".
Su nariz se arrugó, sus ojos se cerraron con fuerza antes de que ella soltara una respiración profunda y larga. Sus ojos marrones se encontraron con los suyos mientras fruncía ligeramente el ceño. "Tengo miedo a las alturas", confesó en voz baja.
Severus frotó el espacio entre sus ojos, mirando el globo aerostático que ella había insistido en que tomaran, y luego de vuelta a ella. Seguramente se estaba perdiendo de algo. "Entonces, ¿por qué nos estamos subiendo a un globo aerostático por insistencia tuya?"
"Porque no quiero tener miedo a las alturas", dijo tragando el nudo en su garganta, "y quiero ver las chimeneas de hadas y otras formaciones rocosas brillantes por las que viaja el globo aerostático".
Eso le recordó en ese momento que ella era, de hecho, una Gryffindor. Era la explicación más gryffindor que había escuchado de ella en mucho tiempo. Por supuesto, ella se obligaría a enfrentarse a algo que le daba miedo para desafiar ese miedo. ¿No se lo había dicho por un sentido de orgullo fuera de lugar, pensaba que de alguna manera la reñiría por su miedo? "Así que, déjame asegurarme de entender esto. Tienes miedo a las alturas, pero decidiste que querías embarcarte en esto a pesar de eso, ¿y no consideraste decírmelo?"
"No pensé que estaría tan nerviosa, he hecho cosas en el aire antes porque tenía que hacerlo", explicó Hermione, apoyando su cabeza contra su hombro.
"Estará bien", Severus envolvió su mano libre alrededor de su espalda, acariciándola de arriba a abajo en un intento de aliviar los nervios. Inspección la cesta ahora flotante, viendo al operador subirse en ella antes de permitir que los pasajeros subieran. "Este vehículo parece tener el mantenimiento adecuado".
Su cabeza asintió contra el hombro de él, su mano libre rodeando su brazo. "Estaré bien una vez que estemos en el aire, es la espera lo que es difícil".
"La paciencia nunca fue una de tus mayores cualidades", bromeó con ella.
No pasó mucho tiempo antes de que fueran admitidos en el globo aerostático. Severus se colocó para que Hermione estuviera en la esquina y él estuviera entre ella y los otros pasajeros.
La cesta dio un tremendo tirón mientras el operador dejaba atrás la línea de amarre, y Hermione jadeó, agarrando su mano tan fuerte como un tornillo de banco.
Severus desenredó su mano de la suya, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura y tirando de ella hacia atrás hacia su pecho. Acosando su cara contra la de ella, susurró solo para sus oídos. "Estás a salvo".
"Gracias", Hermione se atragantó, sus brazos sobre los suyos apretándolos con fuerza.
Había pocas dudas de que si él pudiera poner sus dedos en su pulso, estaría latiendo rápidamente. Sus respiraciones comenzaban a hacerse demasiado rápidas, con las yemas de sus dedos cavando en los brazos de su abrigo mientras ascendían en el aire.
Él presionó un beso en el costado de su gorro de punto. "Respira, amor. No dejaré que te pase nada".
Una vez que dejaron de escalar en altitud, Severus sintió que se relajaba contra él. El sol comenzó a salir sobre el valle, arrojando luz dorada sobre la piedra naranja y la arena. Las torres monolíticas de piedra del desierto brillaban, luciendo como si estuvieran en llamas. Fue un contraste directo con el aire frío al estar tan alto durante el invierno.
Hermione se mantuvo presionada contra él, aunque no estaba seguro de si era para compartir el calor corporal o por miedo. Sus dedos ya no se metían en sus brazos. En cambio, estaban envueltos alrededor del lado de la canasta mientras ella miraba el paisaje dispuesto frente a ellos.
"¡Guau, Severus! Mira lo hermoso que es", jadeó en voz baja, con el dedo apuntando hacia una formación de piedra.
En ese momento, sin embargo, Severus la estaba mirando. Observó cómo el sol dorado la bañaba en su luz, haciendo que la expresión absorta en su rostro pareciera casi angelical. Su cabeza giró, captando su mirada, y Severus sonrió. "Es una vista extraordinaria".
"Me refería al valle", Hermione sacudió la cabeza.
"Soy consciente". Severus la besó suavemente.
El paseo en globo aerostático fue su parte favorita de este viaje hasta ahora. Hermione le había dejado tomar una foto de ella con su mano sosteniendo la de ella. También capturó varios del valle de abajo y su destino. En el viaje de regreso, Hermione no mostró tanto miedo, apoyándose contra él con calma.
Mientras el globo los llevaba por el valle, la paz serena de su tranquilo viaje fue interrumpida por una repentina exclamación que los hizo girar hacia el sonido, con sus manos agarrando instintivamente sus varitas ocultas.
Rápidamente se dieron cuenta que el sonido había venido de una mujer emocionada cuyo compañero masculino se había arrodillado para proponerle matrimonio. Su rostro brillaba de alegría mientras gritaba lo que podría haber sido un sí en medio de sus sollozos.
Los otros pasajeros parecían asentir con la cabeza su aprobación, algunas de las parejas tomaban las manos de sus compañeros como para reflexionar sobre sus propias relaciones.
"Eso fue romántico", comentó Hermione con una sonrisa brillante. Ella apoyó su cabeza contra su pecho mientras su mano buscaba la suya. Ella le apretó la mano mientras veía a la pareja ahora prometida celebrar su compromiso bendecido por el cielo bajo la aprobación divertida de la multitud.
Hermione, se dio cuenta Severus, los miró con algo parecido a la nostalgia, y causó que se gestara una extraña sensación dentro de su pecho. Volvió su mirada hacia las vistas panorámicas circundantes, sosteniendo a Hermione cerca mientras luchaba con una extraña inquietud en su mente y cuerpo.
Desconcertado con la emoción que estaba sintiendo o incluso con dónde sus pensamientos estaban tratando de llevarlo, solo podía abrazarla y saborear el momento de tal cercanía mientras compartía una belleza no creada por los muggles o la gente mágica. Aquí entre las nubes, vieron la tierra como solo los nacidos con alas la habían podido ver, y la magnificencia los hacía parecer pequeños e insignificantes, pero también afortunados.
Se dio cuenta de lo agradecido que estaba de tenerla allí con él compartiendo ese momento de claridad y respeto por la magnificencia de la naturaleza.
Pero la misma inquietud permaneció, royendo su estómago.
Su mente se nubló con eso como una Recordadora volviéndose roja.
Pero al igual que la forma en que la Recordadora solo podía recordarte que habías olvidado algo, Severus no tenía idea de qué era lo que estaba causando su desconcierto.
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La noche antes de su partida, Severus yacía despierto en la cama. Hermione estaba profundamente dormida a su lado, de espaldas a él.
Su mente se aceleraba con los pensamientos que le habían plagado desde el paseo en globo a principios de semana. No eran negativos, al menos no en su naturaleza, pero eran pensamientos que él nunca imaginó que estaría teniendo. Todo el mes habían estado planeando su futuro, pero él se dio cuenta de que había un aspecto que nunca se discutió: el futuro de su relación.
Hermione quería estar con él, se lo había dicho muchas más veces de las que podía contar, pero nunca se le ocurrió preguntarle cómo era ese futuro para ella. Y luego, estaba la expresión en su rostro mientras observaba a la pareja recién comprometida, él había sentido tanto anhelo como conflicto. Ella había dicho que quería estar con él para siempre. Pensó para sí mismo que podía visualizarse con ella durante mucho tiempo. En la víspera de Año Nuevo, ella lo había besado con abandono con la promesa de muchos más besos de Año Nuevo en su futuro.
¿Qué significa todo eso?
No era tonto, sabía lo que podía significar, pero todavía estaba batallando con los pensamientos que lo abarrotaban.
¿Qué iba a hacer al respecto?
Severus sacudió la cabeza, suspirando mientras se movía para poder deslizarse fuera de la cama. Necesitaba dar un paseo. Su mente no se quedaría quieta al acostarse y rumiar sobre algo que ya había decidido.
Se aseguró de vestirse en silencio, sin querer molestar a Hermione. Tenían un largo viaje por delante por la mañana. Metió su cartera y su varita en sus pantalones después de colocar las protecciones sobre la habitación. Ella estaría a salvo mientras dormía, y con suerte ni siquiera se daría cuenta de que él había salido.
Poniendo su abrigo sobre sus hombros, cerró la puerta de la habitación de hotel detrás de él y se dirigió hacia su destino.
Estambul era frío por la noche, y metió su cara en su bufanda mientras recorría las calles hacia el mercado nocturno. Lo habían visitado varias veces, así que conocía bien el camino. Era extraño caminar solo por la noche, había pasado mucho tiempo desde que estuvo solo. Hermione era su compañera constante, y se había acostumbrado a su presencia a su lado. No era que ella estuviera siempre sobre él, pero a menudo no estaban lejos el uno del otro.
Severus metió sus manos en sus bolsillos, sacudiendo la cabeza.
Estaba a punto de cometer un gran error y arruinarlo todo o hacer algo que nunca pensó que haría en toda su vida.
El mercado nocturno era luminoso y colorido, con lámparas de vidrio de todos los colores que iluminaban los puestos que bordeaban el camino adoquinado. Severus ralentizó sus decididos pasos, sus ojos se movían sobre las mercancías en los puestos buscando algo en particular.
Vagó por el mercado durante unas horas, debatiendo su decisión antes de finalmente lanzar la precaución al viento y tomarla. Con el objeto de sus intenciones metido en el bolsillo de su abrigo, comenzó su camino de regreso hacia el hotel.
Sus palmas estaban sudorosas de nervios mientras intentaba formular un plan.
Necesitaba tiempo, tiempo para estar seguro y hacerlo bien. Severus no hacia nada a medias, y esto no sería una excepción.
De repente, fue sacado de sus pensamientos por una vibración contra su pecho. El espejo se calentaba y temblaba contra su piel. El miedo se agarró a su pecho, y buscó un lugar en el que entrar para responder a su llamada. Deslizándose hacia un callejón oscuro y lanzando un encantamiento desilusionador, Severus retiró el espejo dorado por la cadena alrededor de su cuello. Presionando apresuradamente su varita contra él, dijo la contraseña. "Negligencia".
La expresión de pánico de Hermione salió a la vista, su cabello despeinado. "¿Estás a salvo, ha pasado algo?"
"Estoy a salvo, ¿estás a salvo?" Severus exigió, su agarre apretando su varita. Él estaba listo para ir a la casa segura si ella decía que habían sido descubiertos.
"Estoy a salvo", Hermione suspiró aliviada. "Me desperté y te habías ido".
No esperaba que ella se despertaría mientras él no estaba. El pánico inicial de que hubiera problemas disminuyó, y tomó un respiro, metiendo su varita en la manga. "Voy de regreso, salí a dar un paseo", confesó Severus.
"¿Por qué?" Su cara estaba pálida, y él podía ver que estaba al borde de las lágrimas.
"Quería ver algo antes de irnos, siento haberte preocupado".
"Me desperté y no estabas aquí, y entré en pánico. Pensé que alguien te había capturado. Deberías haberme dejado una nota".
Había sido su esperanza e intención que ella no se hubiera dado cuenta de que él había salido. En cambio, él la hizo preocuparse y asumir lo peor. Severus esperaba que esta caminata y su premio terminaran valiendo la pena. "Perdóname", pidió Severus con remordimiento. "Dame diez minutos y volveré".
"Está bien", admitió Hermione, empujando su mano a través de su cabello en la superficie del pequeño espejo. "Me alegro de que estés a salvo. Nos vemos pronto. Te amo".
"Yo también te amo", respondió Severus, lanzando el hechizo para romper la conexión. Volvió a meter el espejo en su camisa, contra su pecho, y comenzó a regresar con prisa.
A su llegada, Hermione lo rodeó con sus brazos, silenciando sus disculpas con besos y confesiones de que pensaba que lo había perdido. Su mente había determinado inmediatamente que Harry de alguna manera lo había alejado de ella y lo había llevado a Azkaban. Le tomó varios minutos calmar sus miedos , y para cuando eso se hizo, obviamente estaba agotada. Sus ojos se cerraban, su cabeza se apoyaba fuertemente contra él mientras el último de sus sollozos se detenía.
Deslizándose en la cama con ella, Severus fue capaz de navegar alrededor de sus preguntas sobre su excursión con medias verdades. Le dijo que había ido al mercado a inspeccionar algo que no tendrían tiempo de ver antes de que se fueran.
Hermione lo aceptó, envolviendo su pierna alrededor de él y curvando la mano alrededor de la parte posterior de su cuello. Su respiración se profundizó, y Severus pasó sus dedos por su cabello, sosteniéndolo contra su pecho hasta que se durmió.
Sabía que había tomado la decisión correcta en ese momento de abrazarla y calmar su ansiedad al pensar en su captura. El botín de su paseo podía esperar. Hermione lo necesitaba, y había una parte de sí mismo que parecía convencida de que la necesitaba también.
A la mañana siguiente, dejaron Estambul para ir a su próximo destino. Hermione dejó algo envuelto en un paño sobre la mesa con una foto de ellos sentados juntos en el barco en el que habían viajado al Cuerno de Oro. Severus no preguntó por el paquete ni por la carta que lo acompañaba. Sus propios pensamientos permanecieron envueltos en el tesoro escondido en su mochila, esperando ser utilizado en el momento adecuado.
El Profeta
3 de enero de 1999
La búsqueda de Severus Snape continúa
Después de que Hermione Granger fuera vista dos veces con un hombre diferente que no cumplía con la descripción de Snape, es de suponer que este la ha abandonado con un cómplice o está trabajando en algún complot nefasto para el que la necesita ocupada de otra manera.
Nadie ha sido capaz de identificar al hombre desconocido observado con Granger tanto en Dubai como en la Ciudad de México, pero se parece al ex director Severus Snape. Se supone que podría ser un pariente lejano, ya que los registros indican que Severus Snape no tiene parientes cercanos vivos.
Harry Potter, Orden de Merlín, Primera Clase, ha sido implacable en seguir las pistas para averiguar el paradero de Hermione Granger y Severus Snape. Él es inflexible en que Snape se enfrente al Wizengamot por sus crímenes y sea juzgado por el asesinato de Albus Dumbledore.
Parece que el ex novio de la mujer desaparecida no comparte su entusiasmo, ya que Ronald Weasley, Orden de Merlín, Segunda Clase, no ha sido visto viajando con Potter mientras la persigue. De hecho, Weasley ha sido visto en compañía de la licántropa recién registrada, Lavender Brown, durante gran parte del mes de diciembre. Ambas partes se abstuvieron de comentar cuando se les preguntó si había algo entre ellos.
Todavía se insta al público a informar de los avistamientos de Granger y el Hombre Misterioso o Severus Snape. Ninguno de los dos ha sido visto en más de un mes, aunque ha habido varias pistas que han demostrado ser infructuosas.
Harry Potter y el Ministro de Magia se unen para impulsar una ley de protección infantil.
Harry James Potter, más conocido como el Niño que vivió, se ha asociado con el más nuevo Ministro de Magia para impulsar la nueva Ley de Protección Mágica Infantil cuando no está buscando a su amiga desaparecida. Si se pone en vigor, esta Ley pondría un tabú en amenazar con matar a cualquier niño mago menor de once años o amenazar con matar a una bruja embarazada. Esta ley es un proyecto personal y querido para el señor Potter, dado que su propia vida fue amenazada cuando era solo un niño de un año. La ley todavía está en su etapa de redacción, ya que tiene que haber cláusulas y estipulaciones. El Ministerio ciertamente no quiere entrar en disputas entre hermanos cada que un niño amenace con matar a otro. Esperamos que el Ministro o el Sr. Potter hablen pronto con el público y se ganen su favor para dicha legislación.
Nota de la traductora: alguna vez se imaginaron a Severus haciendo algo que no tuviera que ver con las pociones o las artes oscuras? Yo honestamente nunca lo había pensado, creo que alguna vez vi un fanart de él como chef y eso me hizo mucho sentido porque para mí cocinar es muy similar a las pociones, pero jamás había pensado en la fotografía. Creo que es una opción bastante ingeniosa por parte de la autora ya que una de las cualidades base para un buen fotógrafo es su capacidad de observación, y que cosa es un espía si no observador? En resumen, me encanta esa opción para Severus.
Creo que en todo caso me sorprendió mas la elección de carrera de Hermione. No porque no pueda imaginarla haciendo otra cosa aparte de trabajar en el Ministerio, de hecho siempre me ha costado trabajo verla como Ministra de Magia, no porque no fuera capaz, sino porque mi opinión personal de la política no es muy buena, y creo que necesitaría sacrificar partes de su alma en el proceso de hacer cambios... para el bien mayor. Al final de cuentas la política y la guerra no son tan diferentes, puedes hacer mucho bien con ambas, pero no podrás mantener las manos limpias. Pero también es cierto que imaginando carreras alternativas para Hermione, siempre pensé que sería algo más académico, como encontrar la cura para la licantropía o algo así. Pero me parece interesante el giro que le da esta autora, y si tomamos en cuenta que el personaje nació como self insertion de una escritora, no es una idea tan descabellada.
Y qué opinan de la decisión de Severus? La verdad es que no me esperaba otra cosa, estos dos son gente super entregada, de todo o nada, así que era cuestión de tiempo, y ni siquiera tuvimos que esperar demasiado... Bueno, tomemos en cuenta que en la historia han pasado varios meses (básicamente uno por capítulo), aún así, esperemos que Severus no se tarde mucho en idear su propuesta.
Por otro lado tenemos a las otra dos partes del trío que al parecer están tomando decisiones importantes. Ron ha decidido seguir adelante con su vida, lo que me da gusto porque también se merece ser feliz, y aunque a mucha gente no le agrada Lavender, yo creo que sería una buena compañera para él, ya que si bien es cierto que a veces su actitud daba penita ajena, no me parece una mala persona y a mi me parecía que de verdad quería al pelirrojo.
También tenemos a Harry quien está ignorando descaradamente las memorias de Severus y además parece que ahora con Voldy muerto no sabe que hacer con su vida y está tratando de encontrar un propósito, lo que me recordó un poco a uno de los sketchs de Harry Potter de Saturday Night Live XD Esperemos que pronto encuentre algo mejor que hacer que querer arruinarle las vacaciones a su amiga.
Nos leemos pronto!
