NARCISSA
Madre e hijo pasaron toda la tarda junto a los Weasley. Para Narcissa fue un cambio muy grande. Es cierto, que había recuperado sus recuerdos, y con ellos los sentimientos de compañerismo, camarería y amor que había recuperado de su verdadera familia, es decir, de Andrómeda y Sirius e incluso de Régulus hasta que fue demasiada la presión de su madre. Y los recuerdos y todos los sentimientos que vivió con Remus y después con sus amigos, de nuevo junto a su primo, James, Lily e incluso recordó a Ginevra. Pero ver la relación de los Weasley… era toda una experiencia.
Los tres hijos mayores se despertaron y miraron a sus padres muy confundidos. Recordaban a una tía, que no sabían que existía. A Narcissa, le asombró la fortaleza de Molly. Pues ella misma la había visto derrumbarse al volver a recordar a su propia hermana. Molly, les explicó que era cierto. Que realmente existió su tía Ginevra, y que al igual que sus tíos gemelos, había sido criada por Arthur y Molly. Bill, imaginaba Narcissa que, por ser el mayor, hizo la pregunta más delicada. Y preguntó si su tía era la madre de Ginny. Molly y Arthur, se miraron un momento con tristeza y lo confirmaron. Cuando vieron la indignación de sus hijos, fue Arthur que tomó la iniciativa y les explicó, que al igual que ellos habían olvidado a su tía, tanto Molly como él mismo, tampoco la recordaba, y que no sabían por qué Ginny había acabado con ellos como su hija en lugar de como su sobrina, como realmente es. Pero independientemente de lo que fuera Ginny, hija, sobrina o una desconocida, ella era parte de la familia Weasley por derecho propio.
Los hermanos estuvieron pensativos el resto de la tarde, hasta que les pidieron que buscaran a sus hermanos para cenar. Los tres adultos pusieron la mesa, justo unos segundos antes de que toda la tropa de adolescentes y niños entraran corriendo a tomar un puesto en la mesa.
Narcissa miró a su hijo. Tenía el pelo alborotado, las mejillas sonrojadas y una sonrisa en la cara. Hablaba con los gemelos y Ron, parece que discutían sobre equipos de Quidditch. Viendo a su hijo así y recordando en lo que se convertiría bajo la influencia de Lucius… no se arrepentía de nada, merecía la pena.
Cuando terminaron de cenar. Draco y Narcissa se despidieron de los Weasley, con la promesa de que, si se producía, algún cambio en los niños sería inmediatamente avisada. También había hecho planes con Arthur el lunes, que, aunque estaba de vacaciones, para ir al ministerio y contactar con las personas que le podrían ayudar.
-. ¡Mamá! ¿qué es lo que ha pasado hoy? – preguntó Draco cuando llegaron a su casa
-. Antes de nada, gracias por no decir nada – hizo un gesto con la mano y le pidió que se sentara con ella en el sofá – Cuando vi a ese niño sólo, al principio no lo reconocí. Si te has fijado, tiene el pelo largo y le tapa casi toda la cara – Draco asintió con fuerza – pero cuando comencé a hablar con él, imagino que, en un gesto mecánico o nervioso, se levantó el flequillo
-. ¿Lo viste?
-. Sí, tiene la cicatriz.
El fin de semana pasó con cierta rapidez, y sin ninguna novedad respecto a los dos jóvenes. Narcissa aproveché ese tiempo, para ordenar todos los pergaminos y papeles que tenía contra Lucius, y buscó un poco de información en la biblioteca Black. Cuando llegó a este tiempo, se dio cuenta, que la biblioteca tenía más libros que cuando estuvo esa semana con Harry y Ginny, supuso que fue cuando los Weasley estuvieron aquí e hicieron esa limpieza de magia oscura tan compulsiva, que Molly llevó a cabo.
En su búsqueda en la biblioteca, encontró un par de libros, que podrían serles útiles para el vínculo que estaban formando Harry y Ginny. Así que los cogió, los puso junto con las demás cosas que se iba a llevar a La Madriguera en un rato. Se los daría a Molly para que los leyera con detalladamente.
Escuchó a Draco, en la cocina desayunando. Por lo que aún tendría unos minutos antes de partir. Por lo que aprovechó para hacer recuento de la lista mental que habían hecho tanto Ginny, Harry y ella e ir eliminando los puntos completados.
.1 Salir de la mansión Malfoy tanto Dobby como Draco y ella misma ilesos– Hecho
.2 Instalarse en Grimmauld Place, hacerlo seguro, "convertir" a Kreacher y si es posible eliminar el cuadro de la madre de Sirius – Hecho, aunque el cuadro de la tía Walburga seguía en la casa, ahora escondida como pago a Kreacher en su nueva habitación, lo que nos lleva al siguiente punto
.3 Obtener el diario y el relicario – Hecho
.4 Comenzar el vínculo de Ginny y Harry – Hecho
.5 Sacar a Harry de las garras de esos asquerosos muggles – en proceso
-. ¡Mamá! Ya he terminado ¿Nos vamos? – preguntó Draco saliendo de la cocina - ¿puedo llevar mi escoba para jugar con los chicos?
-. Sí, date prisa en cogerla. Nos vamos en seguida – Narcissa se levantó y empezó a recoger todo, mientras veía a Draco subir las escaleras y bajar momentos después con la escoba
-. Ya estoy
-. Coge los polvos flu, y ve delante. Yo voy detrás – y voy como su hijo desaparecía. Cogió ella misma los polvos y los echó a la chimenea – La Madriguera
-. ¡Hola Narcissa! Draco ya ha salido al patio en busca de mis hijos. ¿te apetece una taza de té mientras Arthur termina el desayuno? – preguntó Molly, que había esperado a Narcissa en el salón
-. ¡Buenos días! un té suena perfecto, gracias, Molly – y ambas mujeres fueron a la cocina en busca del patriarca Weasley
-. ¡Buenos días! – dijo Arthur
-. ¡Buenos días! - respondió Narcissa tomando asiento - ¿alguna novedad?
-. Dobby nos comentó anoche que notó que la esfera que los rodeaba había cambiado la fuerza, un cambio de frecuencia, creo que dijo. La intensidad es la misma aún, pero que había cambiado de frecuencia – respondió Arthur, a lo que Molly asentía, sirviendo el té a Narcissa
-. Eso me recuerda… - y Narcissa sacó los libros sobre los vínculos – toma Molly, encontré estos libros en la casa donde me encuentro, son sobre los vínculos de almas, espero que arrojen algo de información a la situación que tenemos – Molly los tomó
-. Los leeré enseguida, la información que tenemos sólo es de los mitos… con eso no podemos hacer mucho y ahora mismo, no sé en qué podemos confiar – Arthur le cogió la mano
-. Tranquila querida, paso a paso, verás como lo solucionamos – Arthur miró a Narcissa – cuando estés lista, partiremos al ministerio
-. Muy bien – dando un último trago a su té, se levantó y se despidió de Molly dejando un momento al matrimonio para que se despidieran
Ya en el ministerio, Arthur comentó que primero fueran al departamento de aurores y hablaran con Kingsley Shacklebolt. Por lo que recordaba Narcissa, Shacklebolt, era la persona que a la que querían nombrar ministro después de la guerra, y antes de que Voldemort tomara el control, uno de los aurores a los que más odiaba Lucius, pues le había complicado las cosas más de una vez
La idea de encontrarse con el auror era tener una "estrategia" para poder afrontar el caso de Lucius con las sospechas que Arthur tenía sobre él desde hace años, y las pruebas contundentes que había podido rescatar Narcissa. Y la segunda era para poder hablar del caso de Sirius. En esta, tal y como Narcissa imaginaba, tenía una leve esperanza pues nunca tuvo un juicio y podían, una vez que Harry despertara, pedir uno, para saber cuál había sido su papel en esa fatídica noche de Halloween.
Una vez todo expuesto, Kingsley estaba entusiasmado con el caso contra Lucius Malfoy, pero no era optimista con el de Sirius, aunque tal y como decía, todo el mundo tiene derecho a un juicio justo. Así pues, los tres se dirigieron al despecho de la jefa del Departamento de Aplicación de la Ley Mágica, Amelia Bones. Técnicamente, ella tenía la última palabra para los dos casos.
-. ¿Amelia? – preguntó Shacklebolt, asomando un poco la cabeza en el despacho
-. ¡Kingsley! No te esperaba hoy, adelante, adelante
-. Traigo visitas Amelia – y abrió la puerta para que se viera bien a sus acompañantes. Amelio lo observó con una ceja levantada
-. Arthur – saludó – señora Malfoy – dijo educada pero más fríamente – Adelante, por favor. Tomen asiento – Y los tres se sentaron en sillas colocadas por el despacho - ¿en qué puedo ayudarlos? – preguntó muy curiosa por la extraña combinación delante de ella de Weasley-Malfoy
-. Señorita Bones – Arthur, Kingsley y Narcissa. Acordaron que lo mejor era que la propia Narcissa expusiera el caso contra su marido – Estoy aquí, porque, de alguna forma, el que se hace llamar mi marido, me engañó para que me casara con él y que criara a mi hijo como si fuera el suyo, llegando a aplicarle hechizos para que se pareciera a él, y no a su padre biológico
-. Señora Malfoy… - comenzó a decir Amelia
-. Por favor, no me llame así. Señorita Black o Narcissa
-. Está bien. Lo que está diciendo es una acusación muy seria ¿tiene pruebas?
-. No tengo todas, pero sí tengo algunas – y sacó los pergaminos que había sacado ya tantas veces el día de hoy. Se los entregó a Amelia – En cuanto a mi hijo, una vez que le pude quitar los hechizos glamour, el parecido físico que antes existía se ha eliminado, pero una prueba en San Mungo, lo hará oficial en 5 minutos – Amelia asentía a lo que decía Narcissa, pero sus ojos no se quitaban de los pergaminos, casualmente entre esos pergaminos, había otros documentos que le incriminaban de casos de corrupción y otros "chanchullos" en el ministerio
-. ¿Kingsley has visto esto antes? – preguntó Amelia, pasando a otro pergamino
-. Hace como 20 minutos, cuando ellos dos – y señaló a Arthur y Narcissa – pasaron por mi oficina primero
Amelia miraba los pergaminos y de vez en cuando echaba alguna mirada a sus invitados, después de una larga hora de examen minucioso, se puso a discutir con sus tres invitados.
-. Si queremos hacer esto bien – empezó Amelia – lo primero que debemos hacer es encargarnos de tu "querido" marido – sentenció y vio como Narcissa asentía con la cabeza al igual que Arthur y Kingsley – Una vez que tengamos a tu marido, podemos ir tras sus… cómplices del ministerio. Con las pruebas aquí aportadas, y con un poco de pesquisas por parte del departamento de aurores, podemos eliminar a varias personas muy, muy corruptas del ministerio
-. Eso pensábamos, por eso queríamos hablar primero contigo y con Kingsley – comentó Arthur
-. Y habéis hecho bien. Pero lo que no logro entender, es ¿cómo una Malfoy – y ante el gesto de Narcissa, rectificó – o ex Malfoy y un Weasley habéis trabajado juntos? Aunque la causa es más justificada.
-. Bueno… ha sido por puro azar – empezó Arthur, y ante la pregunta Narcissa dejó que el patriarca Weasley contara la historia – Todo comenzó con el inicio de mis vacaciones y el regalo de cumpleaños de mi hija pequeña…
Arthur contó a Kingsley y a Amelia lo sucedido entre Ginny y Harry. Como Harry estaba solo en el parque, que Narcissa y Draco lo encontraron, el encuentro posterior con sus hijos y el desenlace en el inicio del vínculo
-. Perdona Arthur. Si te he entendido bien, ¿el niño más famoso del mundo mágico se encuentra en este momento en tu casa? – preguntó Kingsley
-. Así es – dijo Arthur
-. A mi esa parte no me preocupa Kingsley – comentó Amelia – lo que me parece muy preocupante, es la parte en la que un niño de 7 años fue abandonado por sus tutores sin comida en un lugar como ese. Que, además, no volvió con ellos, y que no se ha reportado su desaparición
-. Son muggles Amelia, pueden que lo hayan hecho a sus aurores. Se lo dije a Molly, era una de nuestras preocupaciones y una de las razones por las que queríamos hablar con vosotros
-. No Arthur, no lo entiendes. Los aurores muggles como has dicho, se llaman policía, y no tienen ningún aviso sobre Harry Potter. Desde que Albus Dumbledore – y resopló – se encargó de la seguridad de ese pobre niño, nadie ha sabido dónde ha vivido, por lo que nuestro ministerio, tomo la medida de hablar con el ministerio muggle y se le solicitó que cualquier mención de la policía o de los hospitales, que sería su versión de San Mungo, sobre Harry Potter, nos la harían llegar inmediatamente. ¿Veis ese sujeta-libros con forma de búho? – y los tres miraron atrás, a una pequeña estantería con libros y al objeto que Amelia había dicho – Desde que se puso esa indicación a los muggles sobre Harry Potter, sólo una vez se ha iluminado, hace dos años. Un incidente que luego resultó una falsa alarma, los muggles, no sé si el colegio o sus parientes iban a llevar al niño al hospital, por eso se encendió. Cuando me Aparecí en el hospital, me dijeron que fue una falsa alarma, que sus tíos se habían llevado al niño a casa, pues no estaba malherido
-. Y desde entonces no se ha vuelto a encender – dijo Narcissa
-. Exacto. Lo que me hace preguntarme, es que tipos de personas son sus tíos, que no notifican la desaparición de un niño. Y ahora también me pregunto, si lo del hospital fue en realidad una falsa alarma – dijo Amelia con el ceño fruncido
-. Pero Dumbledore no lo dejaría con malas personas ¿no? – comentó Kingsley
-. No lo sé, la verdad es que me preocuparía si así lo hubiera hecho. Por el momento no debemos preocuparnos. Hasta el 31 de agosto no va a estar en Inglaterra, está en un congreso. Cuando llegue nos preocuparemos de él
Hola
Espero que os guste cómo va la historia.
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