HARRY – GINNY
Abrió poco a poco los ojos. Pero los cerró por la claridad que entraba. No sabía dónde estaba, lo último que recordaba era el abrazo y luego nada. Estaba en una cama, por lo que debía estar tumbado. Y alguien seguía abrazado a él.
Volvió a abrir los ojos. Efectivamente estaba en una cama. Tumbado. Y abrazado a Ginny, quién por los movimientos que hacía debía de estar despertando también. Giró un poco la cabeza y miró alrededor. La habitación le era familiar, era la habitación de Ginny en La Madriguera.
-. Hola – oyó a Ginny decir
-. Hola – respondió Harry
-. ¿Dónde estamos?
-. En tu habitación en La Madriguera – respondió Harry - ¡Ginny! ¡tus ojos!
-. ¿Qué?
-. No son marrones, son azules casi grises, como los de Sirius
-. Dumbledore – y gruñó - Debió ponerme un hechizo glamour en los ojos, como hizo con Draco. Pero eso no estaba en sus notas.
-. No, no estaba. No debió darle importancia – y Harry miró largamente a Ginny – por lo que veo sólo cambio el color de ojos, a Draco prácticamente le cambio por completo – y Ginny asintió lentamente
-. Entonces salió ¿bien? No recuerdo mucho, te abracé y ya no recuerdo más
-. Yo tampoco, pero si estamos aquí, imagino que sí – de repente escucharon pasos apresurados subiendo las escaleras. Y abrir la puerta de forma abrupta entrando de forma inmediata Molly y Arthur
-. Gracias a Merlín, ya estáis despiertos – gritó Molly, quién se abalanzó y los abrazó a ambos incorporándolos un poco en la cama
-. Mamá ¿qué ha pasado? – y así Ginny dio inicio a su actuación
-. Antes de nada, ¿estáis bien? – preguntó soltando el abrazo
-. Yo tengo un poco de hambre – se giró a Harry - ¿y tú? – que simplemente asintió con la cabeza
-. Harry, no nos han presentado adecuadamente. Soy Arthur Weasley, y esta es mi mujer Molly – mientras la ayudaba a ponerse de pie – somos los padres de todos los chicos pelirrojos que viste en el parque de atracciones – dijo mientras le sonreía
-. Hola Señor y Señora Weasley. Soy Harry Potter – y vio como Ginny hacia un pequeño salto, mientras se reía
:. Otra vez va a interpretar a la niña fan, será divertido – dijo Harry mentalmente. Y notó como Ginny saltaba otra vez
:. ¿Harry? ¿eres tú? – escuchó a Ginny que tenía los ojos abiertos, pero no había abierto los ojos
:. ¿Ginny? – repitió mentalmente
:. Te oigo, pero… pero no has abierto la boca ¿Y cómo es eso de que voy a ser tu niña fan otra vez?
:. ¡Ginny! Eso era privado – he hizo un puchero – y no puedes negar que era divertido y entrañable – y volvió reírse
:. No te rías, no es gracioso. ¿Cómo que entrañable? Era vergonzoso Harry
:. A mi me parecía adorable verte sonrojarte, y era entrañable verte meter el codo en la mantequilla – y vio como Ginny se empezaba a sonrojar
-. Ya lo sabemos cielo. Narcissa, la mujer que te acompañaba nos lo dijo – comentó Molly – bajemos a desayunar y hablaremos allí – cariño… - dijo ahora a Ginny – ¡tus ojos! – y miró a Arthur frenéticamente
-. Será mejor que bajemos
Mientras bajaban a desayunar vieron como de la chimenea salían dos personas, primero Draco, que seguía medio dormido y se dejó caer en el sofá, seguido por Narcissa. Harry debía de actuar y empezó a decir cómo repetidamente
-. Dobby acaba de avisarme – dijo nada más llegar Narcissa – lo que he tardado en despertar a Draco y coger los polvos flu – miró a Draco y vio que se había vuelto a dormir en el sofá. Molly miró al niño y sonrió
-. Déjalo dormir un poco más. Vamos a la cocina a que desayunen y hablar – dijo Molly. Liderando al grupo de 5 a la cocina.
:. Harry, tendrás que hacerte el sorprendido y el despistado. Y cuando podamos, tendremos que hablar con Cissi
:. No te preocupes, en cuanto nos sentemos. Empezaré
-. Perdón, pero ¿dónde estamos? ¿qué hago aquí? ¿dónde están mis tíos? Y ¿cómo es que pudieron salir ese niño y esta señorita de la chimenea sin quemarse? Y ¿por qué? – preguntó tímidamente Harry. A lo que Molly empezó a preparar el desayuno
-. Bueno Harry – comentó Arthur – intentaré contestar todas tus preguntas. Estás en nuestra casa, se llama La Madriguera. Tus tíos están en su casa, y antes de contestar a las otras preguntas, ¿te importa que te haga yo algunas? – Harry negó con la cabeza - ¿qué es lo último que recuerdas? Y tú también Ginny
-. Estaba en el parque, iba con una señora y su hijo – empezó Harry
-. ¿Los conocías de antes? – preguntó Molly haciendo una pausa mientras seguía con el desayuno
-. No – dijo Harry casi en un susurro – sé que no debo ir con extraños, el año pasado vino un policía a la escuela y nos lo explicó, pero mis tíos no me querían cerca y me habían dejado solo y esa señora había sido muy amable conmigo, y cuando vi que estaba con un niño de mi edad, pensé que no había problemas ¿estoy en un lío? ¿por eso mis tíos no están aquí?
:. Muy bien Harry, pero tampoco te pases – le dijo Ginny
:. Si podemos meter a mis tíos en algunos problemas legales, tampoco me opondré. Aunque mi tía y mi primo al final recapacitaron un poco les llevo 17 años hacerlo
-. No Harry, no estás en ningún lío, no te preocupes – comentó Arthur – continúa por favor con el día del parque
-. Comí con esa señora y su hijo y fuimos a varias atracciones, y en la última nos encontramos con un montón de niños pelirrojos.
-. Conmigo y los chicos, yo lo vi – dijo Ginny
-. Sí – sonrió Harry de medio lado – estaban peleando como sentarse en los vagones y Ginny me cogió la mano y dijo que yo me sentaría con ella
-. Bill y Charlie llevaban detrás de mi todo el día, así que me cansé. Nosotros somos 7 ellos eran 3, así que decidí yo ir con Harry. No quería ir con Percy, sabes que no para de hablar, Ron estaba refunfuñando por que decía que era de niñas esa atracción, los gemelos no se separan y Bill y Charlie creía que me iba a romper, cuando era un tren – y se puso de brazos cruzados. Arthur sonrió, por que imaginaba muy bien la escena. Molly negaba simplemente
-. De acuerdo, montasteis juntos, y después ¿qué pasó? – siguió Arthur
-. Los chicos mayores dijeron algo, pero no estaba prestando atención, sólo sé que todos los seguimos a la zona de las mesas donde la gente come al aire libre… – dijo Harry
-. Y yo quería despedirme de Harry, así que le abracé y ya no recuerdo nada más – interrumpió Ginny
-. Es lo último que recuerdo, el abrazo – dijo Harry
-. Harry… - Molly suspiró – para poder explicarnos bien, necesitamos saber un poco más ¿cómo es la relación con tus tíos?
:. Esta parte va a ser delicada – suspiró Harry
:. Sabes que te hemos creído siempre, además, no son tontos. Simplemente al compararte con Draco y Ron, pueden ver que no comes bien y que estás mal vestido
-. Bueno… no es tan mala sino me notan – dijo en voz baja, para darle dramatismo
-. ¿Qué quieres decir? – dijo Narcissa
-. Bueno… sino hablo, no me ven o no me notan… no se quejan de mi o me gritan – Molly ahogó un grito de indignación – normalmente, estoy en mi armario, sólo me quieren para hacer el desayuno. El tío me lleva al colegio, me recoge con mi primo y me manda al armario, y si tengo suerte se acuerdan de darme de cenar – Ahora Molly sí gritó indignada, y empezó a servir el desayuno, poniendo tres veces más en el plato de Harry
-. Come cariño, antes de que se enfríe
-. Gracias, señora Weasley – dijo Harry
:. Me encanta la comida de Molly – sonrió en su cabeza
:. No hay nada mejor que su cocina – le respondió Ginny
-. Harry, cuando dices en tu armario ¿a qué te refieres? – preguntó Arthur. Harry tragó y bebió un poco de cacao
-. Al armario de bajo de las escaleras, es donde duermo y estoy todo el día en casa de mis tíos – Y siguió con el desayuno sabiendo la reacción de los adultos. Narcissa no sabía lo que había vivido en esa casa. Y la cara de horror de los 3 adultos era obvia.
-. Tus tíos… - empezó Narcissa
-. Petunia y Vernon – dijo Harry
-. Sí, esos, ¿qué te han dicho de tus padres? ¿qué te han contado sobre por qué estas con ellos y no con tus padres?
-. Que murieron en un accidente de coche – volvió a susurrar. Estaba sólo Arthur y Molly se indignaron
-. ¿Sólo eso? ¿Nada más? ¿Ni dónde vivían? ¿A qué se dedicaban? ¿Nada? – preguntó Arthur a lo que sólo Harry negaba
-. ¿Por qué? ¿Me han mentido? – dijo Harry
-. Mamá ¿por qué están todos de color rojo?
:. ¿Qué dices Ginny?
:. ¿No lo ves? Es como si una luz de color rojo les rodeara a los tres. Cuando hemos bajado, les rodeaba una luz blanca, pero cuanto más estás contando, más roja se está poniendo
:. Yo no veo nada Ginny
:. Pues yo sí, de hecho, tu luz es dorada
:. ¿Esto puede ser por el vínculo?
:. No lo sé, sólo leímos el proceso, no leímos nada más
-. ¿Qué quieres decir cariño? – preguntó Molly
-. Le rodeaba una luz blanca a cada uno, pero a cambiado a una roja ¿por qué? Y ¿por qué la de Harry es dorada? ¿Yo también tengo una luz que me rodea? No puedo verme – Y se miraron los tres entre ellos
-. Dadme un momento, creo que necesitamos ayuda para seguir hablando – y Arthur salió de la cocina. Harry y Ginny terminaron con el desayuno y oyeron la red flu y unos susurros de charla en el salón, un silencio, y de nuevo la red flu y de nuevo los susurros de la charla. Mientras se hablaba en el salón, Molly sirvió té, y recogió la cocina del desayuno. Y el resto lo mantuvo caliente con un hechizo para el resto de los chicos.
Después de una media hora aparecieron por la cocina Arthur, Amelia Bones y la profesora Minerva McGonagall.
-. Chicos – dijo Arthur – os presento a Amelia Bones jefa del Departamento de Aplicación de la Ley Mágica y la profesara Minerva McGonagall subdirectora del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
-. Perdón señor Weasley ¿magia? – preguntó Harry
-. Sí señor Potter, de Magia y Hechicería – dijo McGonagall – he de informarle que es usted un mago, al igual que antes los fueron sus padres y toda su familia paterna e igual que es la familia Weasley.
-. Es… ¿es una broma de mis tíos? – dijo haciéndose el escéptico
-. No, y para que vea que no bromeo – McGonagall, sacó la varita y realizó un movimiento con ella sobre la mesa, haciendo aparecer un pesado libro – Este libro señor Potter, es el libro de registro de Hogwarts. Cada niño mágico queda registrado dos veces. La primera vez, el día que nacen. Y la segunda, el día que cumplen 11 años para recibir su carta de ingreso a Hogwarts. Cuando Arthur y Amelia me han contado su… situación, he mirado el libro y he buscado su registro – con otro movimiento de varita, el libro se abrió y empezaron a pasarse las páginas solas, hasta pararse en una – Por favor, lea esa página
:. Tengo curiosidad, siempre me pregunté cómo sabían dónde encontraban a los niños nacidos de muggles
:. Que dice la página Harry
:. Pone Harry James Potter mi fecha de nacimiento, nacido de James Potter y de Lily Potter (de soltera Evans). También pone James Potter su fecha de nacimiento y de cuando falleció, nacido de Fleamont Potter y de Euphemia Potter. Y Lily Potter de soltera Evans (muggles) su fecha de nacimiento y de cuando falleció
:. Al ser un libro que sólo registra a los nacidos mágicos, no tiene registrado a tus abuelos maternos, por eso la nota de que son muggles
-. ¿Qué quiere decir la palabra muggles? – preguntó Harry
-. Hace referencia a las personas que no son mágicas, como ha podido observar señor Potter, los padres de su madre eran muggles, al igual que sus tíos – dijo McGonagall – El día que usted nació quedó reflejado en el libro, que por desgracia se actualizó cuando sus padres fallecieron. Pero lo curioso es que hace 10 días, el día 15 de agosto, el libro se actualizó y creo una nueva página para usted y la señorita Weasley
:. Eso no lo sabíamos
:. No, de eso no teníamos noticias
-. ¿Qué quieres decir Minerva? – preguntó Arthur
-. Es el vínculo Arthur – dijo Molly – en un de los libros que me prestó Narcissa indicaba que se creía que los vínculos creaban un enlace mágico, tal y como lo explicaba decía que era como un matrimonio, pero más…, ahora son iguales en todo en derechos, en edad… en magia
-. Eso explicaría la nueva página del libro – McGonagall movió la varita, moviéndose las páginas del libro una vez más. Cuando paró Harry se asomó para leer, la página era prácticamente igual que la anterior sólo que esta vez al lado de su nombre estaba enlazado como por dos anillos el nombre de Ginny, y no ponía Ginny Weasley, ponía Black
:. Ginny, pone Black, no pone Weasley
:. Vale – suspiró mentalmente – déjame que lea la página – se retiró para que leyera la página
-. Papá ¿Quién es Ginevra Black y sus padres? – Arthur y Molly abrieron la boca y se asomaron al libro
-. Minerva por favor, enséñanos la página del registro del nacimiento de Ginny – dijo Molly. A lo que McGonagall levantó una ceja, pero accedió, apareciendo dicha página – Arthur, el libro no está cambiado, no le engañaron a él
-. Claro que no se le puede engañar, ¿qué quiere decir con que no está cambiado? – preguntó McGonagall
-. Minerva… se sincera, tu estuviste con los chicos más que nadie. Antes del día 15, ¿te acordabas de que mi hermana estuviera con ellos y tuviera una relación con Sirius? – McGonagall abrió la boca para hablar, pero nunca salió una palabra. Su boca y sus ojos se abrieron más a medida que pasaban los minutos
-. Por Merlín, la había olvidado – giró su rostro a Ginny y después a Molly - ¿Cómo es posible? ¿Cómo la recuerdo ahora?
-. Nosotros sabemos por qué la recordamos ahora, sólo sabemos que nos la quitaron. Me quitaron a mi hermana – dijo Molly indignada – pero ese sábado volvió a mi memoria, a la de Arthur y a la de los chicos, por lo menos los mayores
-. Yo tampoco recordaba a tu hermana Molly – comentó Amelia – no nos movíamos en el mismo circulo, pero sabía de ella
-. ¿Pero quién es mamá? – preguntó Ginny
-. Es tu madre cariño – soltó Molly mirando a Ginny
-. ¿Perdón?
-. Ginevra Prevett – y señaló el libro donde aparecía el nombre – era mi hermana pequeña, mayor a mis hermanos gemelos. Era amiga de los padres de Harry – y le sonrió con cariño a Harry – pero tuvo un parto complicado y falleció cuando te dio a luz. Y como has podido escuchar a todos nos la hicieron olvidar de alguna manera
-. Pero… pero ¿por qué?
-. Esa es una muy buena pregunta – dijo Amelia – pero por desgracia ahora no tenemos respuestas, pero prometo que las buscaremos.
-. Entonces… ¿sois mis tíos? ¿y mi papá? – insistió
-. Sí Ginny, somos el tío Arthur y la tía Molly, y ahora tienes un montón de primos – intentó aligerar el ambiente Arthur – sobre tu padre, tienes su color de ojos, es otro asunto que estamos intentando solucionar. Cuando esté hecho, te diremos quién es y si puedes verlo, ¿te parece bien?
-. Bueno… - dijo Ginny resignada
:. Hay que hacer algo ya con la rata – dijo Ginny
:. No te preocupes, ahora que estamos despiertos esperamos librarnos de él pronto
-. Harry – interrumpió Amelia – Arthur me ha explicado un poco cómo era tu vida con tus tíos. Como has podido escuchar, tus tíos y nosotros, aunque vivimos en el mismo país, somos de mundos diferentes. Ellos viven en el mundo de los muggles con sus coches, su tecnología y lo más importante sin saber nada de nuestra existencia. Y nosotros, las personas mágicas, aunque vivimos con ellos y podemos relacionarnos con ellos, evitamos que nos vean hacer magia y que sepan de nuestras costumbres
-. Como viajar por la chimenea, es una forma que utilizan los magos y brujas para ir de un lado a otro – dijo Narcissa – así tienes una respuesta a una de tus preguntas – y Harry asintió
-. Sí – rio Amelia – entiendo que eso te llamara la atención si nunca lo habías visto. Te digo todo esto, por que tus tíos, o al menos por lo que sabemos tu tía, si sabían de la existencia de nuestro mundo, pero por alguna razón te la han negado
-. Entonces... ¿mis padres murieron o no murieron en un accidente de coche? – preguntó Harry
-. No Harry, no fue por un accidente de coche. Un mago muy malo, un mago al que le gustaba el caos y la magia oscura fue el que los mató – dijo Amelia triste. Iba a continuar la charla, cuando se escucho muchos pasos por las escaleras
-. ¡Mamá! ¡Tengo hambre! ¡Hola! ¡Buenos días! – se escuchó un coro de distintas voces procedentes de los chicos Weasley y de Draco
-. Haremos una pausa para el desayuno y continuaremos – dijo Molly
Los chicos se sentaron en las distintas sillas que Arthur estaba haciendo aparecer. Por casualidades de la vida, Bill bajó con su búho Artemisa y Percy llevaba a Scabbers.
-. ¡Percy! ¿cuántas veces te he dicho que no quiero esa cosa suelta en la cocina? – dijo Molly apuntando a Scabbers con el dedo
-. Lo siento mamá – dijo Percy, que salió con su mascota de la cocina. Mientras Ginny y Harry se miraban disimuladamente. Al cabo de los 5 minutos, volvió Percy con Scabbers en una jaula
:. Harry, intenta hacer magia sin varita. Sé que has estado practicando.
:. No se me daba muy bien, me falla la concentración.
:. Prueba con la jaula, ciérrala para que nada escape
:. Lo intentaré – y Ginny vio como Harry cerraba los ojos y apuntaba con su mano a la jaula de la rata. Al ver que nada pasaba, le agarró la otra mano y pudo ver como salía una luz de su mano – no sé que haces, pero no dejes de hacerlo – escuchó Ginny a Harry decir, mientras seguía concentrándose con los ojos cerrados. Miró la jaula y la luz de la mano de Harry la rodeó y la jaula se expandió y volvió a su ser una fracción de segundo – creo que ya está
:. Lo he visto Harry
:. ¿El qué? – preguntó abriendo los ojos
:. He visto tu hechizo salir y rodear la jaula
:. ¿Por qué tu puedes ver estas cosas y yo no?
:. Bueno, para empezar, tenías los ojos cerrados – se rio Ginny – y además sólo llevamos 2 horas despiertos, no sabemos qué nos a hecho el vínculo, que nos ha dado o quitado
:. Si lo dices así, tiene sentido. Pero por ahora voy perdiendo
:. Vamos a acabar con la rata
:. Actúa de forma convincente, quiero a Sirius más tiempo con nosotros, como mi padrino y como tu padre
-. Pap… digo tío Arthur – comentó Ginny – por que a la rata de Percy le rodea una luz negra
-. ¿por qué te ha llamado tío? – preguntaron los gemelos, a lo que Arthur les chistó para que se callaran
-. ¿Qué quieres decir con la rata, Ginny?
-. Sí, las luces de todos son de color blanco otra vez. El búho de Bill es de un verde muy leve porque es más pequeño, pero está ahí, pero la luz de Scabbers es del mismo tamaño que la de todos los demás, pero es negra no es blanca – dijo mirando a la rata, que al oír a Ginny empezó a agitarse. Minerva empezó a mirar fijamente la jaula y se transformó en gato, acercándose
-. Amelia – dijo McGonagall volviendo a humano – esta rata es un animago
-. ¿Estás segura Minerva? – comentó Amelia
-. Sí, una de las ventajas de ser animago es que con nuestra forma animal podemos sentir a otros animagos, es una forma de evitar hacernos daño. Por ejemplo, si yo como gato, quisiera seguir ratas, este sentimiento me evita hacerle daño, por que no es una rata es un ser humano.
-. Arthur, avisa a Kingsley, que venga con un equipo ya. Mientras vamos a averiguar quién es – Arthur salió corriendo al salón, mientras Scabbers gritaba cada vez más fuerte e intentaba salir de la jaula – Si no te importa Minerva, al ser la profesora de transformaciones creo que no hay nadie mejor para lanzar el hechizo, para volverlo a su forma humana – McGonagall asintió con la cabeza y mientras le lanzaba el hechizo a Scabbers, apareció a la cocina Arthur, Kingsley y un grupo de aurores con ellos
-. ¡Es Peter Pettigrew! – gritó Narcissa. Los aurores corrieron donde estaba la jaula, aturdieron a Peter y le liberaron. Uno de ellos sacó unas esposas, y otro envolvió el cuerpo con unas cuerdas
-. Creo que, ante este último acontecimiento, debemos retirarnos. Hablaremos en otro momento para cualquier duda que tengáis – dijo Amelia mirando a Ginny y Harry. Se giró a Arthur y Molly – vamos a resolver esto, en cuanto sepamos algo, os lo haré saber, imagino que querréis estar allí ¿verdad?
-. Por supuesto – dijo firmemente Molly
-. De acuerdo, tendréis noticias mías – dijo Amelia saliendo junto a Kingsley, un aturdido Peter y el resto de aurores.
-. Papá, mamá ¿qué ha pasado? – preguntó Billy
Hola
Espero que os guste cómo va la historia.
Cualquier comentario, idea, duda... lo que sea, será bienvenida
Como el capítulo anterior era más cortito, os subo este antes.
Mi idea es subir los lunes, para que no se os haga pesado y a mí me de tiempo
