Capítulo 9: Etapas de duelo

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Cuando una persona experimenta una traición significativa, como puede ser el engaño, la mentira o la ruptura de un vínculo importante, también suele pasar por un proceso de duelo, aunque en este caso el objeto de la pérdida es la confianza y la seguridad que esa relación o vínculo le brindaba.

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Negación fue la primera etapa que Hermione pasó mientras se seguía mirando fijamente en el espejo, observando la marca en su cuello. "No, esto no puede ser real. Simplemente no es posible", se negaba a aceptarlo. Debía haber una explicación lógica, algo que explicara esa marca sin que tuviera que admitir que sus sueños con Malfoy eran más que simples fantasías.

Comenzó a rebuscar en su mente, tratando de encontrar una teoría que le permitiera mantener su realidad intacta. "Tal vez fue solo un roncha, o quizás una reacción alérgica. Sí, eso debe ser. No hay forma de que Malfoy haya dejado esa marca en mí", se convenció a sí misma, aferrándose a esa idea con todas sus fuerzas.

Sin embargo no pudo mantenerse con la negativa, un gritó libero de sus cuerdas vocales, dando paso la ira. Porque aunque la duda seguía carcomiendo su mente. No parecía ser nada de sus teorías, sueños fantasiosos, esto ya no era un fantasía, había traspasado la realidad y esa marca parecía un chupon, un moretón en la zona de su cuello, pero no se había golpeado en esa zona, a no ser... "¿Y si esos sueños han sido más que eso todo este tiempo?". La furia comenzó a brotar dentro de ella, dirigida principalmente hacia Malfoy, si eso llegaba a ser cierto y ahora ya lo estaba dando por hecho "¡Es una violación a mí privacidad! ¿Cómo se atreve a invadir mis sueños de esa manera? ¿A jugar con mí mente? ¿A jugar conmigo?".

Hermione apretó los puños con fuerza, sintiendo cómo el enojo la consumía. "Voy a hacerlo pagar por haberse atrevido a usar mi mente de esa forma".

Pero poco a poco, la ira fue dando paso a la negociación. No duro mucho. A medida que pensaba en ello, Hermione se dio cuenta de lo ridículo que era eso. No había nada que entender.

"Todo este tiempo estuvo metiendose con mí mente, mí privacidad, jugando conmigo y mis sentimientos" "¿Algo fue real?"

Y ahí la realidad la golpeó con fuerza, y Hermione se sintió abrumada por la depresion. La furia solo disfrazó la tristeza, sus ojos no tardaron en cristalizar, en cuestión de minutos las lágrimas abandonaron sus ojos y en el reflejo del baño pudo vislumbrarse llorando. Ante eso, Hermione se encerró en un cubículo, sentada en un inodoro. Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos sin control. Toda la fuerza y la ira que había sentido anteriormente se desvanecieron, reemplazadas por una abrumadora sensación de desolación. Tampoco ayudaba nada la presencia de Myrtle, la llorona, que la hacía sentir peor, si era posible.

"¿Cómo pude ser tan tonta?", se recriminaba mentalmente "Malfoy me ha estado usando todo este tiempo, jugando con mis sentimientos. Y yo, como una estúpida cai"

Abrazó sus rodillas contra su pecho, sintiendo cómo el peso de la realidad la aplastaba. Todo lo que creía y valoraba -su inteligencia, su control, su fuerza- se había visto traicionado por la manipulación de Malfoy. Sollozó, sintiéndose impotente y vulnerable.

El dolor en su corazón era tan intenso que apenas podía respirar. Tampoco ayudó que las lágrimas que no paraba de derramar fueron secadas con el pañuelo de Malfoy.

Poco a poco, Hermione fue recobrando la compostura, ya secada sus lágrimas, se puso de pie y se miró una vez más al espejo. Esta vez, su mirada estaba llena de determinación.

Al examinar su cuello más detenidamente, notó otras marcas, evidencia de ese encuentro con Malfoy que señaló que sus sueños no habían sido sólo fantasías. Una parte de ella aún se negaba a creerlo, pero ya no podía ignorar la verdad.

Ocultó que había llorado con un hechizo. Con un profundo suspiro, Hermione salió del baño, dispuesta a buscar y enfrentar a Malfoy.

Lo encontró solo con sus dos amigos.

Verlo le removió muchos sentimientos, pero principalmente fue la ira. Y con esa emoción, se dirigió hacia el Slytherin.

—¡Malfoy! —gritó Hermione caminando a pasos firmes hacia él.

—¿Qué quieres, Granger? —preguntó con altivez—. ¿Haz venido a devolver mí pañuelo? Puedes...

Las palabras de Draco quedaron atoradas en su garganta cuando en cuestión de segundos, la varita de Hermione ya se encontraba apuntando con firmeza el cuello de Malfoy, su mirada cargada de furia y determinación.

—¿Qué es lo que me hiciste, Malfoy? —exigió saber Hermione, clavando la punta de la varita contra su piel. Había una pequeña parte de que podria estar equivocada, de que el mago no tenía nada que ver. Pero aún asi no dijo las palabras con vacilación—. Se que fuiste tú, que has estado invadiendo mis sueños, jugando con mi mente.

Malfoy tragó saliva nerviosamente, sus ojos grises reflejando una mezcla de sorpresa, temor y algo que parecía ser ¿culpa?. Hermione no dispuesta a tolerar más engaños de un vil actor, apretó con más fuerza la varita contra su cuello, sintiendo cómo la ira la consumía, ya que en ningún momento lo había negado. Esperaba un : ¡¿Estás loca, Granger?! Pero no llegó, no dijo nada.

¿Era todo cierto?

Su corazón se hundió.

—No puedes engañarme más ¿Crees que puedes invadir mi privacidad, de manipular mis sueños, de...? —no pudo terminar esa frase, su voz temblorosa ya no solo por la furia—. ¿Crees que puedes simplemente jugar conmigo de esa forma, Malfoy? ¿Crees que puedes ultrajar mi mente y salir impune?

Malfoy palideció aún más. Abrió la boca, pareciendo buscar las palabras adecuadas, tratandose de explicar, pero Hermione no le dio oportunidad a que hable. No quería escuchar sus falaces, ya era suficiente con mirar sus ojos grises que parecían contener falso arrepentimiento.

—Deshaz ese hechizo, Malfoy —ordenó con voz grave—. Libérame de esta conexión que has creado, o te juro que no responderé de mis actos.

Malfoy asintió temblorosamente, alzando las manos en señal de rendición. Ella alejó un poco la varita, sus ojos marrones fijos en los grises.

—Escuchame bien, Malfoy —dictaminó Granger, sus ojos comenzaban a brillar pero no solo por la furia—. Nada fue real.

Bajo la varita y en cambio, subio su brazo.

—¡Esto es real! —Encerrando su mano en un puño, le dio un puñetazo en la nariz—. ¡Pudrete Malfoy!

Se alejó de allí a pasos acelerados, sintiendo cómo las lágrimas que tanto había intentado contener empezaban a deslizarse por sus mejillas. Cada paso que daba le parecía un esfuerzo enorme, como si el peso de la traición de Malfoy la arrastrara hacia abajo.

Hermione anhelaba que ese golpe que le había propinado le doliera a Malfoy tanto como a ella le dolía el corazón. Esperaba que, aunque fuera por un breve instante, él pudiera entender una fracción del sufrimiento que ella había experimentado.

Pero por más que quisiera, Hermione no podía detener el flujo de sus lágrimas. Ardían en sus ojos, reflejando todo el torbellino de emociones que la embargaba: la ira, la decepción, el profundo dolor de sentirse traicionada por alguien a quien, contra todo pronóstico, había llegado a amar.

Avanzaba a trompicones, sin un rumbo fijo, buscando desesperadamente alejarse de aquel lugar y de Malfoy. Lo único que quería era escapar, encontrar un refugio donde poder derrumbarse y liberar todo ese tormento que la consumía por dentro, una vez mas.


Disfruto escribir Dramione -dicho por mí en el capítulo anterior-

Yo también: Hola drama

Voy a publicar otra historia :0. (Que no tiene nada que ver con esta)

"Encuentros temporales" esta vez será más de la perspectiva de Draco. Porque está fue de Hermione, así que quería equilibrar...

De todas formas, seguiré con esta. Solo publicaré el primer capítulo. (Para ver si me arrepiento o no)

Nos leemos el 24 de agosto o unos días más o menos. (Estoy cumpliendo porque siempre voy un cap adelantado, trucazo ;D)

Gracias por leer!