Bueno... pues mañana Luxemburgo va a quedarse en la cama haciendo angelitos de sabanas. Gales va... probablemente a despertarse después que él. Es que él trabaja diario y es muy tempranooooo
Ah, entonces irá por su ordenador y lo traerá a la cama, tan feliz. Y ha conseguido café, no sé ni cómo. Debe ser soluble que Gales compró a saber si para él o para Galia. Esta malo de cojones pero... Date de un canto en los dientes que lo ha encontrado. El problema es que no sabe la clave del wifi, así que está trabajando sin conexión, revisando documentos que se descargó ayer.
Gales había comprado con la esperanza de que él se hiciera el café. Gales habla entre dientes, bajito, susurrando nosequé.
Pat pat en la cabeza.
Ugh.
—Luuuux...
—Estoy aquí, estoy aquí —sorbo de café, sigue tecleando.
—Mmmmm... ¿haces? —Se le acerca.
—Nada, duerme.
El británico se hace bolita contra él.
Más pat pat.
—Trolls... nubes —se acurruca mejor y cierra los ojos. V a dormirse como piedra otra vez casi de golpe.
Ni caso.
Como una hora más tarde se despierta de golpe y con un gritito porque estaba soñando algo feo. Haciéndole dar un salto al flamenco.
—Aaah! Ahh... ah! —mira alrededor todo angustiado por unos segundos y se relaja un poco al ver que no pasa nada.
—¿Qué pasa? ¿Estás bien?
—Ugh... estaba soñando.
—¿Con qué?
—N-No sé... había a-alguien persiguiéndome.
—Debía ser una pesadilla.
—Yes... yes. Buff... —se pasa una mano por el pelo y le mira de reojo—. ¿Estás trabajando?
—Oui
—My workaholic —Gales sonríe un poco.
—Tienes que darme la contraseña del wifi.
—Ohh... está en el aparato ese del internet.
—No la cambiaste nunca por algo más fácil?
—Te la traigo —Niega con la cabeza, se estira un poco y se levanta—. ¿Quieres algo más?
—Ahora te la cambiare —niega con la cabeza.
El británico se sonríe y ahí se va a buscarla. Va a traérsela escrita a mano en un papelito.
—¿Tienes hambre? Puedo... hum... calentar pizza.
—Ay... la pizza que teníamos que llevar...
—Ya, ya lo sé... igualmente parece buena aún. ¿Te caliento?
—Oui
—Vale, voy por el periódico también.
Asiente tomando otro sorbo de café y mirando la pantalla. Y ahí se va... Y se masca la tragedia.
Chan chan chan.
Gales silba, de buen humor, sonriendo un poquito. Pone dos trozos de pizza en un plato, los mete al microondas. Pone la tetera al fuego, se va a la puerta.
Y ahora está todo el mundo, hay un montón de murmullos y en cuanto abre la puerta le atacan los flashes y la gente gritando. Esta el jardín y la calle llena de coche y furgonetas y personas vendiendo comida. A los reporteros, le ponen los micrófonos hasta en el culo.
Gales parpadea. Parpadea. Y parpadea.
Siguen gritando UN MILLON DE COSAS y además cada vez más gente nota que está ahí y empiezan a empujarse unos a otro y apelotonarse contra Gales. Siguen los flashes.
—What the...—da un pasito atrás, asustado. ¿Se habrá muerto la reina? No alcanza a distinguir lo que gritan pero seguramente algo MUY gordo ha pasado. Pero no sabe que tiene que ver el con esto. Toma la puerta... absolutamente horrorizado con los gritos y los flashes y... la gente... es que están a nada de meterse a su casa!
De hecho, una mano tira de él por la espalda cerrando la puerta y pasando el pestillo y pegándole un susto girándose a quien le ha jalado sin saber si no es uno de los reporteros que se ha metido en su casa o algo.
Es Luxemburgo. Ya, ya imaginábamos. Le mira todo espantado.
—¿Has... has visto? ¿Qué ha pasado? ¿¡Se ha muerto la reina?!
—Non! Alguien ha filtrado... ugh. Tienes que llamar a tu parlamento
—What?
—Mira, ven ¿dónde tienes el teléfono?
—Pe-Pero tú has visto cuantos son?! ¿¡Qué hacen aquí?
—Oui, por la ventana.
—Deben estar en la casa equivocada —la negación.
—Non, non... ¿dónde está el teléfono?
—Lo puse a cargar en la biblioteca —tienes un cuarto llamado la biblioteca? Really? Ahí se va para allá, todo agobiado—. Pero es que ¡no entiendo qué pasa!
—Han filtrado uno de los videos de Lili.
—¿Fi-Filtrado?
—A la prensa.
—¿De MIS videos? What the... hell! Tengo...
—Oui. El de Egypte, no sé si con ella hay más de uno, pero parece ese.
—¡Tengo trescientas llamadas perdidas!
—No me extraña...
—Pero... Ugh! ¿¡A quien le puede interesar un... un video mío de ESOS?! Ugh! UGH! Odio esa casa la ODIO.
—Están diciendo que has estado engañando a Galia y que por eso os vais a divorciar. Ugh. NO PUEDO ESTAR AQUÍ.
—Que yo he... ¿¡que YO he estado engañando a Galia?! ¿Yo? ¿YO?! What the hell!
—Mira, a mí no me discutas... —Luxemburgo anda de un lado a otro, vistiéndose.
—Pero ¿¡a dónde vas?! —le mira desconsolado.
—Cymru, NO. PUEDO. ESTAR. AQUÍ.
—Pero si estás conmigo —Le mira desconsolado.
—Pero aun no es público.
—¡Pues hay que hacerlo público! —Gales aprieta los ojos.
—No ahora y no así, eso desde luego.
Alguien les toca en la ventana.
—Bloody hell... lo que voy a hacer es llamar a la policía, ¡esto es bloody acoso! ¡Y es un invento! Y no sé de dónde sacaron eso de Galia y... Ugh. ¡Es que tampoco te puedes ir así!
—Ni tampoco pueden verme, ficken!
—Vamos arriba —Gales aprieta los ojos
Luxemburgo sube corriendo, de hecho y Gales sube detrás.
—Lux, Lux... cálmate. ¿Hay ALGO en las noticias que tenga que ver contigo?
—Aun no, pero lo habrá pronto. Ficken, nos vieron ayer con mi hermana y...
—Pues tiene lógica que estés con tu hermana —Gales suspira Porque es que, joder, TODO le va mal.
—Sí, pero sacaran conclusiones. Ugh, esto es un desastre.
—¿Tú crees? —Le mira, y se cruza de brazos. Se sienta en la cama mientras el teléfono le suena en la mano y le vibra y entran cinco mensajes y tres llamadas a la vez, y se traba todo.
—Oui. Tengo que marcharme discretamente. ¿Hay una puerta de atrás?
—Ven —Gales mira su teléfono sacar luces raras y pitidos extraños y suspira otra vez.
Luxemburgo recoge rápidamente el portátil.
—Está tu coche afuera... seguramente ya saben que estás aquí, Lux.
—Podrías... ugh. No, igual tengo que irme. Tengo que llamar a mi gente.
Gales suspira otra vez.
—¿Podrías mostrarme una de esas noticias? Mi teléfono... está trabado —le mira, sin moverse aún.
—¿Tienes... una Tablet o un ordenador?
—Tengo un Kindle... que en teoría sirve para eso también. Casi no lo uso —lo saca de la mesa de noche —. ¿No me lo puedes enseñar en tu computadora?
—No, porque ya la he guardado, espera —saca su tablet que lleva en la bolsa también para mostrarle ahí.
Gales suspira otra vez, y le mira esperando. Luxemburgo le muestra la portada de Wort. "Galia, la princesa del pueblo estaba siendo engañada."
—Está... en la... portada —susurra. Vale. Gales lo mira sin cambiar la expresión, unos cuantos segundos—. W-Why...? —se pasa una mano por el pelo.
—Mira, hay capturas del video con Egypte y de algún modo alguien ha encontrado trozos y los ha subido a Twitter.
—En todo este tiempo... ni siquiera sabía que existía este video —Gales suspira otra vez.
—No he sido yo, si es lo que insinúas —frunce el ceño.
Gales suspira, porque no, no lo estaba insinuando. Niega con la cabeza, desanimado.
—¿Por qué harías tú esto? ¿O... alguien? Esto... ¿será que estoy haciendo realmente algo mal? —y es que está empezando a pensar en las implicaciones que va a tener, y... es la ruina social para él. Punto. Suspira de nuevo.
—Ya te he dicho que no he sido yo. Tengo que marcharme.
—Ya sé que no has sido tú... —suspira otra vez y se muerde el labio porque él no engañó a Galia y por alguna razón eso aunque no parezca, es sumamente importante en este momento para él. Le extiende el iPad —. Te ayudaré ahora a irte por la casa de atrás.
—Espero que no haya prensa ahí también... —se lamenta y de repente suena el timbre.
—Yo también espero... —se levanta, ignorando el timbre y yendo a vestirse. Así un poco metódica y robotizadamenre.
Y entonces la puerta de entrada se abre y empieza a entrar gente. Gales levanta las cejas al oír eso... joder!
—Ficken!
Y vale... corre a la puerta del cuarto, con solo los pantalones puestos. La cierra y pone el pestillo.
—Non, non, ¡¿qué haces?! ¡Sal ahí!
—Hacer que te vayas, eso hago... por la ventana. Anda.
—No voy a salir por la ventana como un amante... non. Sal. Me quedaré aquí. No dejes que suban, pero ¡ve!
—Wales! —se oye la voz de Inglaterra. Gales hace los ojos en blanco con esa voz.
—Wonderful... lo último que faltaba —murmura de mal humor, yendo a buscar una camisa y los tenis que Luxemburgo le regaló.
—¡Es Anglaterre! —Luxemburgo parece volver a respirar.
—Wales, baja aquí ahora mismo si no quieres que suba a por ti! —insiste el inglés.
—Eso escucho —responde con voz plana porque solo le falta que Inglaterra le grite las próximas horas—. Bloody hell.
—Ve, ve, venga, pensaba que eran los papparazzi.
—Veo que a esta casa todo mundo entra como si fuera de uso público —se pasa las manos por el pelo tratando de peinarse un poco. Vamos, es que ni se ha rasurado y se le ve ya la sombra de la barba, un poco desaliñada para él. Se está terminando de vestir para la desesperación de todo mundo por lo visto.
Luxemburgo se le acerca. Gales le mira y suspira otra vez.
—I'm sorry... —murmura porque otra vez siente que esto es culpa suya y está embarrando a Luxemburgo en un montón de líos que no necesita. Y todo es tan complicado que no le extraña que quiera largarse y desaparecer al menos hasta que se arregle todo. Se guarda las manos en los bolsillos, un poco derrotado.
Luxemburgo le besa y Gales le devuelve el beso, agradeciéndolo infinitamente, cerrando los ojos.
Tras un poquito se separa. Gales se relame y sonríe un poquito.
—I do love you, you know...
Luxemburgo asiente
—Voy a ir afuera... y vuelvo por ti.
—Haz lo que te digan —Asiente y sonríe un poco.
Gales suspira porque no quiere hacer lo que le digan.
—Yo no engañe a Galia —le asegura en un susurro porque se lo tiene que decir a alguien, porque le angustia.
—Lo sé.
—Vas a oírlo tanto que seguramente terminaras creyéndolo —Gales le sonríe igual un poquito y le da un besito en los labios—. Venga... ahora vuelvo.
—Cálmate y coopera, eh?
—WALES!
—Ugh... no quiero. Mira los gritos... —aprieta los ojos y abre la puerta.
Luxemburgo le da una palmada en el culo le empuja un poco a fuera. Gales sonríe un poco de lado con eso, dando un saltito... y ahí va para abajo, donde esta Inglaterra con un montón de gente del parlamento y algún miembro de la familia real que se aburría.
Están revisando la casa, cerrando cortinas e intentando despejar la entrada.
—No sabía que tenías llaves... —Gales saluda a Inglaterra.
—¡No me vengas con eso! ¿Sabes en el lío en el que estamos?
—No. Pero asumo que es grande —Gales suspira y se va a servir un trago.
—Es un desastre y la reina casi le da un infarto. Nos vamos al parlamento YA.
—Y es una mentira... y un video tomado ilegalmente —le da un traguito al vaso que se acaba de servir —. Ehm... debo decirte que Lux está arriba.
—Bueno, pues que tu novio se las apañe como pueda. Vámonos.
—¿Alguna idea de cómo salió ese video a los medios? —pregunta mirando a Inglaterra.
—Porque eres un descuidado —le fulmina. Gales suspira otra vez.
—No soy un descuidado. Voy por mi teléfono. Pero yo no engañe a Galia, ella pidió que pasara ESO, como regalo. En ningún momento accedí a que lo filmaran.
—Esto es un escándalo. Para qué demonios vas a por tu teléfono si ni caso le haces —protesta el inglés.
—Está trabado. Y voy a despedirme.
—No. Nos vamos ya.
—¡No me voy a ir sin teléfono! —se encamina a las escaleras.
—¿No es este? —pregunta uno de la comitiva. Gales le mira.
—Bien, vámonos —sentencia Inglaterra tomándolo y guardándoselo en el bolsillo de la gabardina.
—Pero si estaba arriba, ¡lo dejé en mi cama! Lux!
—¿Puedes dejar de gritar eso? —protesta Inglaterra porque solo faltan que sepan que está aquí Luxemburgo.
Ojos en blanco. Empieza a subir las escaleras.
—¡Wales! ¡Que no! —va a ir corriendo a detenerle.
—¡Déjame despedirme!
—Como si no te hubieras despedido ya, ¡solo quieres huir!—tira de él.
—¡Dejameeee! —se queja.
—¡No!
—Tengo que despedirme —le empuja.
—No, no tienes —tira.
—Que si! Luuuux!
—Basta de gritar eso, ¡te van a oír desde fuera! —tira más fuerte, con rabia.
—Si me dejarás subir, ¡no tendría que gritar! —es que hace fuerza, pero Inglaterra es más fuerte que él, maldita sea.
—Pues deja de intentarlo, ¡no vas a subir!
—¿¡Por qué no?! ¡Déjame despedirme! ¡De menos dejarle unas bloody llaves!
—Le dejaremos la que he encontrado bajo el felpudo —desde luego no la ha encontrado bajo el felpudo, pero no les va a decir donde estaba.
—No me jodas, ¡tú te despedirías de France! —protesta—. Luuux!
—Yo me largaría por la ventana y por eso es que no vas a ir —le empuja a la puerta.
—Bloody hell, ¡a veces te detesto! No me voy a ir por la bloody ventana, ¡he dicho que iría!
—Ese es tú problema —vuelve a empujarle y hace un gesto para que le ayuden.
—Fuck you! —pelea más.
—¡Nos vamos!
—¡No traigo ni bloody teléfono para explicarle así
—Lo he recogido yo antes, no lloriquees.
—No es el mío! Y no lloriqueo. ¡Deja de empujarme!
—¡Camina y pararé!
—Estoy caminando. Fuck! ¡Para!
Inglaterra se detiene cruzándose de brazos y le mira, de mal humor. Gales se estira la ropa y se la acomoda un poco.
—No sé qué me miras con esa cara de asco como si a mí algo de esto me bloody beneficiara en algo. Vamos.
—Muévete —le señala la puerta.
—¿Que coche traes? ¿En dónde has estacionado?
—Venimos con los coches oficiales del parlamento, por supuesto. Más te vale no decir ni una palabra a nadie al salir.
El suspiro profundo.
—Podrías haberme dejado bañar al bloody menos, y no traer a todo mundo como si fuera yo un bloody criminal —refunfuña tomando en pomo de la puerta y abriendo.
—A lo mejor si no me hubieran sacado de la cama por tu bloody culpa a las cuatro de la mañana sin siquiera dejarme bañarme a mí tampoco. Así que camina.
—No es mi bloody culpa —refunfuña entre dientes tratándose de abrir paso entre los camarógrafos y periodistas mirando al suelo sonrojado, porque maldito video pleno en las redes. TRES personas en la vida le habían hecho eso, las tres lícitamente... no podía salir un video de Roma o de Germania. No. Tenía que ser bloody suyo.
—Desde luego lo que no es la mía —le hace la trabanqueta.
Joder, ¿en serio? Va a caerse estrepitosamente frente a todo el mundo. En serio? En serio no te basta con lo que está pasando? Gales se caga en todos, DETESTANDO a Inglaterra infinitamente.
Van a ir a ayudarle a levantarse la gente del parlamento y a llevarlo al coche. Le han levantado a las cuatro de la mañana y le han arrancado de los brazos de Francia. Sufre galés idiota.
¡No es su puta culpa!
Ahí va Inglaterra a subirse con él en el coche como si no hubiera hecho eso. Gales le FULMINA.
Inglaterra acaba de dar un par de instrucciones ignorando a la prensa. Gales se cruza de brazos y se recarga en la ventanilla, mirando hacia su casa un poco heartbroken.
—¿En qué demonios estabas pensando? Creía que había muerto the queen! —Inglaterra se gira a él cuando acaba.
—Yo también pensé que había muerto The Queen... —responde sin mirarle—. No pensé en nada porque no sabía nada de todo esto.
—¿Cómo ibas a no saberlo?
—Acabo de enterarme hace solo unos días que esos videos existen... ni siquiera intentaron extorsionarme con ellos. Fueron directamente a atacarme.
—No te... ¿no te extorsionaron?
—England, ¡nadie me dijo nada de esto si es lo que crees!
—Mira, está todo el mundo histérico. Esto va a ser tan gordo como con Diana.
—Galia no es Diana... las circunstancias son otras —Gales bufa.
—Todo el mundo estaba... está enamorado de Galia, Wales. Vss a ser el malo de todo de aquí a dentro de tres siglos.
—¿Fuiste tú? —el galés suspira mirando por la ventanilla
—¿Yo?
—Alguien tuvo que ser... alguien con ganas de joderme.
—¿Crees que yo quería todo bloody esto? Si yo hubiera querido joderte, que lo quería, no hubiera embarrado la imagen pública de todo el bloody país.
—Yo tampoco quería esto, England, créeme. No quería el video, no quería que te despertaran, ni que vinieras. Quería... ¡un bloody domingo!
—Pues mira por dónde.
—Esto no es una casualidad, esto es DIRECTO. Es contra MÍ.
—Tienes que dejar de hacer bloody enemigos, bastante malo era el asunto del divorcio.
—¡No he HECHO ningún enemigo! ¡No he hecho nada! Quizás se enteraron de que vendían los videos, quizás La Niña de Switzerland decidió vender el mío a bloody alguien. ¡Yo ni sabía que EXISTÍAN!
—¡Eso no puede ser!
—¿Tienes alguna teoría? —Gales hace los ojos en blanco.
—¡Pues es que si fuera ella no habría filtrado ese video teniendo todos los que tienen de todo el mundo!
—Esto... es contra mí. ¿Galia? Rome? —traga saliva —. M-Mum?
—Van a venir al parlamento.
—¿Quiénes?
—Scotland e Ireland. Y han llamado a Galia, mum y Egypt.
—¿Han llamado a Galia? ¿No me podían permitir a mi hablar primero con ella? Dame tu teléfono.
—Of course not, hay que asegurarse que está bien y hay que seguir el protocolo para no embarrar más esto, luego nos presentaran el plan para saber cómo lidiar con esto.
—Wonferful. Dame tu teléfono, voy a llamarla.
—No vas a llamarla, ¡no sabes aun cual es el plan a seguir!
—England. Dame tu teléfono.
—No. Hablarás con ella luego si es lo que se dispone, estamos en este lío por tu culpa.
—Esto no es mi culpa —Gales suspira otra vez y se cruza de brazos.
—Tiene que ver contigo. Tú eres el que sale en ese video, que va a divorciarse y que ya tiene un amante escondido en su cuarto.
—No es mi amante. Es mi... es... para ser mi amante tendría que estar con Galia.
—No te he visto firmar un divorcio. Ni siquiera lo has anunciado debidamente. Charles se ha enterado esta mañana y no podía creérselo.
—Estábamos esperando un poco... —Gales suspira otra vez.
—Pues eso se acabó, claramente.
—¿Que se acabó?
—¡El esperar! Ya es de bloody dominio público.
Gales aprieta los ojos.
—O si no lo es lo va a ser, seguro van a obligarte a hacerlo y que la liberes... es que... mira, lee esto —saca de un maletín unos cuantos periódicos.
—Es inaudito que ahora sea YO el infiel —es que suspira otra vez, tomándolos.
—No es un video de ella el que se ha filtrado y se te ve la cara y el estúpido culo. Y lo que no es el culo también.
—Galia me regaló eso —aprieta los ojos.
—No lo va a entender nadie.
—De por sí nadie entendía nada... ahora menos van a entender esto.
—Tú lee.
Eso hace, abriendo el primero. Frunce el ceño al ver el primer encabezado. Inglaterra le mira, esperando.
—¡Es que no es bloody verdad! —lloriquea.
—Todo el mundo habla de esto.
—Imagina que saliera en todos los periódicos que tú engañas a France con Switzerland.
Ojos en blanco.
—Mira, England... ya sé que CUALQUIER cosa que venga de mi te parece que es lo mínimo que merezco... pero esta es una bloody nota amarillista.
—Este no es un periódico de prensa amarilla, Wales. Esto es de tirada mundial.
—Pero ES una nota amarillista. Y voy a Llevarme a Lux entre las patas.
—Mira, bastantes problemas tenemos ahora mismo para estar pensando en Luxembourg también.
—Luxembourg es mi pareja.
—Hazte las ilusiones si quieres, pero ahora mismo tu pareja es Galia.
—Déjame hablar con ella, entonces.
—No hasta que no estemos seguros de qué procede.
—¿De que procede de qué? ¡Es mi pareja!
—¡Que procede en este lío!
—Eres imposible. ¡Hablar con ella no va a cambiar nada!
—¿Crees que a mí me gusta todo esto? ¿Levantarme a las cuatro de la mañana y cruzarme medio país para llevarte de las orejas? ¿Sabes cuanta gente me ha gritado a mí por teléfono mientras venía? No. Me han dicho tráelo y te voy a traer. Y punto. Yo ni siquiera debía estar aquí hoy.
—Nadie debía estar aquí hoy, bloody hell. Pero no soy un bloody prisionero, quiero saber cómo ha tomado esto ella, si le ha pasado algo...
—Lo sabrás en cuanto hacerlo sea seguro.
—Vale, England, Vale —Gales hace los ojos en blanco—. Que tú Lo que quieres es siempre el control y crees que SIEMPRE tienes la razón y lo haces todo bloody Perfecto.
—No es como que ella esté sola, ¿sabes? No necesita el consuelo de su ex.
—Vale... —Gales se apoya un poco en la puerta otra vez, pensando que quizás él es quien necesita un poco el apoyo de... Ugh. Alguien.
Inglaterra se pasa una mano por el pelo sacando el teléfono para organizar todo esto con el parlamento: Avisar que ya van para allá y disponer lo que tienen que hacer a continuación.
—Mira... a mí también me jode todo esto y en serio que no quisiera que estuvieras tú también metido en esta mierda. Ni tú ni nadie. Pero es mi cara, es mi cuerpo, soy yo el que está en un bloody video sexual que ni siquiera me tomaron con conocimiento.
—Y lo que tú hagas nos salpica a todos. Así que podrías haber sido fiel y haberte acostado solo con tu mujer o podrías haber acabado en un escándalo, esto no habría pasado si para empezar no hubieras metido a nadie más que a tu mujer en tu cama, así que no me digas que no es tu bloody culpa.
—Ojalá el mundo funcionará así... —susurra suspirando.
—Mira, sé que ella era difícil y no es como que se justo acusarte de esto precisamente a ti, pero el mundo no es justo y al que han pillado es a ti, así que... más bloody suerte la próxima vez.
—Está bien... —cierra los ojos con el estómago hecho nudo —. Está bien.
Inglaterra se vuelve al teléfono.
—¿Alguna idea de quien lo filtró?
—Sé que lo están investigando. Liechtenstein no puede ser.
—Eso quiero pensar porque hay videos de todo el bloody mundo. Míos tiene TRES.
—P-Pues por eso —se sonroja igual—. Además ellos viven de que esto sea discreto, tiene que ser alguien más.
—Mira, nadie más había comprado videos míos jamás hasta hace nada. Esa chica SABE a quién se los ha vendido.
—No te va a decir su lista de clientes... ¿crees que no hemos llamado?
—Pues para bloody filmar bloody ilegalmente, algún abogado o juez hemos de tener que la OBLIGUE.
—Mira, ahora que lleguemos te vas al gabinete y que te digan.
Otro suspiro
—Odio esa bloody casa de mierda, la ODIO. Ni aun cuando me deshago de ella me dejan de bloody perseguir las mierdas que pasan ahí. La ODIO.
Inglaterra le mira de reojo, aun pensando que esto no le habría pasado si solo se hubiera acostado con Galia.
¡Ojalá diera todo tan puto simple!
—Haga lo que haga... Rome o Germania o Mum o la bloody casa ahora se me echa encima con algo.
—Bueno, insisto que con un comportamiento menos dudoso...
—Como si tú no tuvieras cola que te pisen... siempre creyéndote divino y perfecto.
—¿Perdona? ¿Qué insinúas?
—Que no eres perfecto.
—No, ¿qué insinúas específicamente?
—Que yo sé que tú también has tenido tus cosas.
—¿Eso crees?
—England, me da lo mismo ¿vale? Solo intento que entiendas lo que me ocurre. Galia se lo pidió a Egypt. No es algo que pidiera yo, lo pidió ELLA.
—No, no, es que ahora quiero que me digas —frunce más el ceño.
—Lo que quieres es pelear conmigo —Gales suspira.
—Lo que quiero es saber de qué hablas tan seguro para estar diciendo esas cosas de mí.
Gales le mira y suspira otra vez.
—No sé, England... hay una historia tuya con Switzerland —responde cansado —. Olvídalo, ¿vale?
—Switzerland. Switzerland, en serio. Eso fue una bloody poción y tú estabas ahí.
—¿Y por qué es distinto a... un regalo de Galia?
—¡Porque tú sí eras consciente!
—No estaba siendo un arsehole con ella...
—Y además yo nunca llegue a acostarme con Switzerland... —en la casa.
—O si lo hiciste no hay pruebas... que sepas. ¿Qué tal que un día las hubiera? Yo no lo sabía, England —Gales suspira.
—¿Qué no sabías? ¿De las cámaras? Anda ya, Ireland lleva comprando bloody porno de esa casa desde que volvieron Egypt y Helena. ¡Lo sabe todo el mundo!
—Yo no sabía —Gales aprieta los ojos porque no lo sabía, o probablemente no quería saber qué no sólo su mujer se acostaba con todo el mundo sino había PRUEBAS
—Qué ibas a no saber... ¿crees que haya sido Ireland? Voy a romperle la cara como haya sido él.
—Esto ha sido con dolo —Gales suspira de nuevo porque Inglaterra coño, se hace una idea...
—Pues como si Ireland no fuera un cabrón, ¿le has hecho algo últimamente?
—No. Goodness... como haya sido el idiota de Alba.
—Scotland? ¿Por... la boda?
—Pues le he estado presionando con eso, pero él sabe que... no. No. Vamos, es que SABE que yo no engañaba a Galia. Esto es demasiado bloody bajo, injusto y... asqueroso. Podrías haber sido tú con tus ideas cuadradas.
—¡Ya te he dicho que si yo hubiera querido joderte hubiera elegido algo que no me tuviera al teléfono con Charles un domingo a las cuatro de la mañana calmando al pobre hombre!
—Bueno una cosa es que tú te creas Perfecto y de ideas geniales y otra es que las cosas te salgan todo lo bien que te crees.
—Mira, Wales, vete a la mierda. Estoy intentando resolver esto a nuestro favor y por supuesto a ti te parece que todo lo hago para fastidiarte única y exclusivamente, como siempre, así que sabes, si crees que tú vas a hacerlo tan bien, yo me vuelvo a mi casa y lo haces tú —protesta sacando su teléfono para escribirle a Francia.
Gales suspira otra vez.
—No te vuelvas a casa —refunfuña recargándose otra vez en la puerta.
—Pues deja de acusarme de querer controlarlo todo. Sabes que echarme la culpa es muy fácil, pero esto es culpa tuya, no mía.
El galés se mira las manos y es que últimamente TODO parece ser su culpa. Inglaterra le escribe a Francia, que debe haberse ido a por su madre.
—De verdad, England... esto ha sido todo de lo más inocente. Desde que pasó fue bastante inocente. C-Can you...
Inglaterra le mira de reojo. Gales traga saliva y es que quiere pedirle ayuda para afectar a Luxemburgo lo menos posible y sabe que Inglaterra PUEDE doblarlo todo para hacerlo. Pero va a pedirle que deje de verle y... no. Aprieta los ojos.
—¿Me prestas tu teléfono para hablar, please?
—No. Lo estoy usando. Y no puedes llamar a Galia, ¿vale? Creen que podrían haber pinchado su teléfono. Igual que el tuyo, por eso se lo he dado a ese tipo antes de entrar al coche, era de la cibernética.
—¿Va a ir alguien por ella? —Gales suspira otra vez.
—Tengo muy MUY poquitas ganas de hacerte favores o en general ayudarte en lo que no sea estrictamente indispensable. Pues claro que va a ir alguien por ella.
—Fine —Gales frunce un poco el ceño con toda esa retahíla de las ganas de hacerle favores.
—Fine.
—No sé por qué te tomas esto como algo bloody personal. Como si yo hubiera dicho... ¿de qué manera joderé a England?
—Porque te dije desde el principio que dejaras en paz a Galia. ¡Tú eres el que hizo todo esto para fastidiar a France!
—O sea hay un video mío en redes, está mi reputación, que me importa, en la línea... probablemente estaré jodiéndole además la reputación a mi chico y... what the hell? ¿Que yo hice qué?
—Tu chico... please. Ni siquiera te has DIVORCIADO aun, ¿es que no tienes ni pizca de respeto?
—Bloody hell, que no hay puta forma de sacarte a ti de que toda mi vida gira en torno a France. Y por cierto, Mum es ahora la chica de Galia. Además de Germania. Y Rome. Así que...
—Lo que haga Galia con su vida privada no es lo que afecta a la corona y a nuestra imagen diplomática internacional.
—Galia puede hacer lo que quiera y es una víctima mía y yo soy un maldito, carbón, hijo de puta. Vale, England.
—Lee el bloody periódico, Wales. No soy yo quien lo dice.
—¡Eso no le quita lo bloody injusto!
—¡Pues es que no me acuses a mí!
—Tú me estás acusando a mi IGUAL que los periódicos. Me estaba acusando desde ANTES que los periódicos.
—Pero no con Egypt, ¡no seas idiota!
—No, porque no se te ha ocurrido antes.
—Ya, va a ser eso. Como si no supiera que ella te desprecia —pone los ojos en blanco.
—Como si a ti no te despreciara. Y créeme, ella va a estar ultra enojada.
—No me desprecia tanto como a ti, está con América, ¿sabes?
—Por interés.
—Por lo que sea.
—Aun así no sé quién puede odiarme a mí lo bastante... ¿France? —Gales suspira otra vez.
—France no hubiera manchado así la imagen de Galia. ¿No será tu nuevo novio loco este?
—¡No es Luxembourg! ¿Por qué querría meterme en líos, para empezar? ¡Y el riesgo que implica para él!
—¿Para acelerar el divorcio? O quizás quería jodernos. Quizás quería joderme a mí y no sabía cómo hacerlo y te está usando a ti para ello —claro, porque el mundo gira a tu alrededor.
—Luxembourg Es un caballero más diplomático que tú, no tiene ningún motivo para joderme a mí, menos a ti. Menos aun metiéndose el en problemas. Antes me querría joder su... ex.
—A lo mejor sigue enamorado de France como tú y por eso...
—England, para con eso. Lux no fue ni está enamorado de France, ¿vale? —Gales hace los ojos en blanco.
—Eso te ha dicho a ti, ¿qué te va a decir si no?
—Entiende, England. El mundo ha entendió que te casaste con él y créeme NADIE quiere robarte.
—No me... ugh —aprieta los ojos.
—Es tuyo y nadie más lo quiere, cada quien hace su bloody vida. Así que no. Lux no es. Mum por su parte... si podría.
—¿Mum? No crees que ya ha vencido suficiente.
—Ya... y aun así la creo capaz de ni medir. ¿Sabes? De no tener ni idea de las consecuencias.
—¿Pero porque iba a hacer esto?
—England, quien quiera que haya hecho esto lo ha hecho con el propósito de joderme. O sea que más quisiera yo que no, pero es obvio que esto es demasiado específico y demasiado directo como para ser otra cosa. Y Mum... bueno, mum. Puede considerar que hacer esto es joderme un poco.
—Esto no es joderte un poco.
—Esto es joderme la vida.
—A todos.
—No es joderles a todos la vida, por Dios. A ti… vale, te ha jodido el día y vale que vas a tener que hacer algunas cosas. Pero el de la reputación, soy yo, al que van a escupir en la calle es a mí, no a ti.
—Of course, Wales, play the victim.
—I'm not "playing the victim", I'm the fucking victim!
—Whatever.
—Vale, England... —Ojos en blanco—. Luego no te preguntes por qué uno es como es —el galés se cruza de brazos
—¿Y qué quieres?
—Que dejes de ser insoportable. Pero hemos querido eso toda la vida...
Ojos en blanco.
—¿Has... hablado con The Queen entonces? ¿Q-qué dijo?
—No, la mantendremos sin que pueda ver la prensa hasta que sepamos cual es el plan de acción. Pero puedes imaginarte lo que te va a hacer. Charles ha dicho que te van a echar del club, que no quiere que nadie le relacione contigo ahora.
—M-Me... what? Me va a echar d-del... club? —Gales palidece.
—Bueno, más bien tú vas a renunciar.
—¡Pero no puedo renunciar al club!
—A mí no me discutas —levanta las manos.
—Voy casi todos los días, England!
—Eso díselo a él.
—Bloody hell. Es solo mediático esto, yo no engañaba a Galia! —El galés aprieta los ojos.
—Really, Wales. No lo he dicho yo.
—¿Que más dijo?
—Pues que iban a tomar medidas, no sé cuáles.
—Ahora lo sabremos.
Inglaterra asiente.
—¿Traes petaca?
—¡No!
—Es que en serio que uno quiere cooperar —Ojos en blanco y suspira.
—Pues no traigo.
—Ya... ya. Y no hay nada de eso escondido aquí —rebusca un poco y se echa medio encima de Inglaterra para ver de su lado.
—Pues no.
Gales hace los ojos en blanco y le busca a Inglaterra encima porque, joder, es que esta insoportable. A ver si al menos le roba algo.
Inglaterra le palmotea todo para que no le toquetee y para apartarle.
Ugh.
—Vale, que traes alcohol pero para variar no QUIERES darme.
—Exacto.
—¿Y luego te preguntas por qué nadie te invita al golf?
—No. Ni siquiera quiero ir al golf.
—Ya, claro...
—Pues no, no sabéis jugar.
—Ya, claro.
—Además estoy demasiado ocupado con todo lo que ninguno de vosotros hace —Ojos en blanco.
—Pobre de ti y tu vida tan dura.
—¡Pues más que la tuya!
—Uff... sí, brutalmente terrible —Gales agradece notar que están muy cerca de llegar, pese al tráfico habitual de Londres.
Mientras Inglaterra gruñe y se pone a escribirle una biblia a Francia sobre lo insoportable que es su hermano y como no quiere ir al golf.
En cuanto el coche se detiene Gales sale como si Inglaterra se hubiera echado un pedo dentro.
