El plan había comenzado sin problemas. Voldemort, Harry, y Jotaro se infiltraron en Hogwarts con más sigilo que un ratón en una biblioteca. Estaban en la sala de artefactos mágicos, donde se guardaba la Pila Filosofal. Voldemort ya había tocado la pila con manos temblorosas, mientras Harry se aseguraba de que nadie los viera. Jotaro estaba vigilando, porque, como siempre, parecía más interesado en las paredes que en lo que estaba sucediendo.
"Ya casi... sólo un poco más," susurró Voldemort, mirando la pila como si fuera un trofeo de fútbol que finalmente había conseguido después de años de perder.
De repente, una jaula gigante cayó del techo con un estruendoso ruido. Los tres se quedaron congelados por un segundo. Cuando la jaula se cerró, el sonido de los aplausos rápidos, más rápidos que la velocidad de la luz, resonó por toda la sala. Un aplauso frenético que parecía provenir de una multitud invisible.
De la nada, L apareció, con su rostro serio como siempre, sentado en una silla flotante, aplaudiendo. "¡Bravo! ¡Bravo! Tenía toda la sospecha de que algo raro estaba sucediendo en esta escuela, pero no creí que fuera tan fácil atraparlos," dijo mientras cruzaba sus piernas de manera incómoda, como siempre.
Light Yagami apareció al lado de él, con unas gafas 3D aún más grandes que antes. "Lo sabía, L," dijo con una sonrisa siniestra. "Lo sabía desde el principio, que Voldemort no podría resistirse a robar algo tan importante. Ahora, ¿qué harás? ¿Escribirás sus nombres en la Death Note?"
Voldemort los miró con odio. "¡Ustedes! ¿Qué están haciendo aquí? ¡Esto es entre yo y la pila, no metan sus narices!"
"Es muy simple, Voldemort," dijo L, mientras miraba su reloj de muñeca. "Tú y tus amigos van a ser detenidos. No puedes robar la Pila Filosofal, porque ya sé lo que planeas hacer con ella. Y además, si sigues hablando, podría escribir tu nombre en esta libreta... pero no, aún no me interesa tanto."
"¡Pero cómo...!" comenzó a decir Voldemort, pero justo antes de que pudiera gritar "Avada Kedavra", Jotaro se acercó con su característico caminar de hombre serio y dijo:
"¡Yare yare daze! No se preocupen, les voy a dar una lección." Jotaro, con un gesto tranquilo, invocó a su Stand, Star Platinum, quien dio un puñetazo tan fuerte que la jaula se desintegró en una explosión de brillitos. Pero antes de que pudieran escapar, la Pila Filosofal desapareció, ¡como si fuera un truco de magia!
L y Light miraron en shock. "¿Qué? ¿Cómo...?"
"¿Se creen tan inteligentes?" dijo Voldemort, riendo. "La pila no estaba realmente aquí. Era una ilusión creada por mi poder. ¿Qué tal eso?"
"¡Eso es trampa!" gritó Light, quitándose las gafas 3D con furia.
"Trampa o no," dijo Harry, "nosotros nos vamos con todo lo que podamos llevar. Y eso incluye la Pila Filosofal."
Jotaro sonrió y asintió. "Ya basta, vamos de una vez. Tengo hambre de ramen."
Sin embargo, justo cuando pensaban que todo había terminado, un estruendoso ruido se escuchó desde fuera de la sala. Era Snape con un carrito de helados, gritando: "¡Sorpresa! No les dije que también podía ayudar con los postres."
Continuará... si alguien no se muere de tanto reír.
