Snape, con su carrito de helados que ahora parecía un vehículo de escape improvisado, comenzó a acelerar por los pasillos de Hogwarts, dejando atrás una estela de colores brillantes y olor a vainilla. El carrito rechinaba mientras Voldemort, Harry, y Jotaro se aferraban a las barras como si fuera una montaña rusa.
"¡Apúrense, Snape! ¡Apúrate!" gritó Voldemort mientras miraba hacia atrás. A lo lejos, aparecieron L y Light, caminando como si el tiempo se hubiera detenido. Tenían una mirada fija, como si estuvieran a punto de resolver un acertijo, pero lo que realmente sostenían era una llave hecha de caramelos.
"¡Voldemort, esta vez no escaparás!" gritó L, señalando con su dedo índice de manera exagerada. "Te atraparemos, porque nunca pensaste en lo que un carrito de helados puede hacer frente a nuestra lógica."
Light levantó la llave de caramelos y la agitó como si fuera una espada. "Esta llave tiene el poder de abrir puertas... o al menos eso es lo que me dijeron en la tienda de dulces. Pero seguro que sirve para algo importante."
Voldemort, con una cara de desesperación, vio que la situación se ponía más tensa que una telenovela. "No puedo dejar que me atrapen ahora. ¡Es hora de usar mi hechizo secreto!"
Con un movimiento dramático y un grito rimbombante, Voldemort levantó la varita y dijo, "¡Platanius!". Un destello de luz verde salió disparado de su varita y, de repente, un aluvión de plátanos gigantes cayó del techo, tapando todo el pasillo. Los plátanos eran tan grandes como puertas y caían como una lluvia de frutas tropicales.
"¡¿Qué demonios es esto?!", gritó Light mientras trataba de esquivar los plátanos que caían sobre él. En un momento, uno de los plátanos golpeó directamente a Light, quien, en un intento por evitarlo, perdió el control del carrito.
¡BAM! El carrito de helados dio un giro inesperado y chocó contra una pared. Snape gritó mientras volaba por los aires, pero por suerte aterrizó suavemente sobre una montaña de plátanos. "¡Esto es lo que pasa cuando usas plátanos como escape! ¡¿Quién va a limpiar esto?!"
"¡Voldemort, no te saldrás con la tuya!" gritó L, mientras se levantaba del suelo cubierto de plátanos. Pero antes de que pudiera reaccionar, otro plátano golpeó a Light en la cabeza, dejándolo totalmente desorientado. "Esto es ridículo..." murmuró Light, mientras trataba de organizar sus pensamientos y poner en orden sus gafas 3D.
Jotaro, sin inmutarse, miró la escena. "Yare yare daze. Esto está demasiado raro, pero... ¡vamos, sigamos escapando!" Y, con un rápido movimiento, Star Platinum levantó a Voldemort y a Harry, mientras Snape se seguía comiendo helado como si nada estuviera pasando.
"¡Esto no puede ser el final!" gritó Light mientras intentaba levantarse del montón de plátanos. "¡Nosotros... nosotros somos los más inteligentes del universo!" Pero todo lo que recibió fue otro plátano en la cara.
Continuará... si alguien no se queda atrapado en los plátanos.
