Shrek y Jotaro apenas dieron un paso hacia adelante cuando, de repente, un destello brillante apareció del suelo. Una barrera hecha de luces de neón y letras en Comic Sans se materializó a su alrededor. Shrek intentó romperla con su palo cebollero, pero fue inútil.
"¿Qué diablos es esto?" gritó Jotaro, apretando los dientes. Intentó invocar a Star Platinum, pero el stand no aparecía.
"Es una barrera mágica anti-absurdos," explicó Light con una sonrisa malvada, mientras ajustaba sus gafas 3D. "Una invención personal mía, creada con una mezcla de tecnología de Azkaban y mis conocimientos de geometría inútil."
"Exacto," agregó L, mientras mordía una fresa bañada en café negro. "Esa barrera desactiva cualquier forma de poder sobrehumano o extraño. Lo que significa que sus habilidades ridículas no sirven aquí."
Shrek miró a Jotaro con cara de pánico. "¡Tío, nos han atrapado en la trampa más cutre que he visto! ¿Qué hacemos ahora?"
Jotaro cerró los ojos y respiró hondo. "Maldita sea... esto es peor que cuando me obligaron a jugar ajedrez con un gato parlante." Luego abrió los ojos y le gritó a Light: "¡No pienses que has ganado! Aún tenemos trucos bajo la manga."
Light soltó una carcajada. "¿Bajo la manga? ¿Qué vas a hacer? ¿Invocar un ejército de cebollas?"
"¡Técnicamente sí!" gritó Shrek. Abrió su chaqueta, y de alguna manera, sacó un saco lleno de cebollas explosivas. Sin dudarlo, las lanzó contra la barrera.
BOOM.
El impacto no destruyó la barrera, pero llenó el aire de un hedor tan intenso que incluso L, con su imperturbable calma, se tambaleó hacia atrás.
"¿Qué... qué es ese olor? ¡Es peor que una sala de espera de dentista!" gritó L, llevándose las manos a la nariz.
Mientras tanto, en la entrada lateral de Azkaban, Voldemort, Harry, Snape y Rufus estaban intentando abrir una puerta reforzada con magia. Pero escucharon la explosión y el grito de L.
"¿Qué fue eso?" preguntó Harry.
"Seguramente Shrek intentando hacer algo útil," respondió Snape, con sarcasmo. "Vamos, debemos apurarnos antes de que arruinen todo."
Voldemort, por su parte, se detuvo un momento. "No sé si deberíamos confiar tanto en ellos. Después de todo, uno de ellos lleva cebollas como arma principal." Sin embargo, continuaron forzando la puerta, mientras Rufus sacaba un destornillador hecho de queso derretido para intentar desbloquear la cerradura.
De vuelta en la barrera mágica, Jotaro y Shrek estaban pensando en su próximo movimiento.
"¿Tienes algún plan?" preguntó Shrek.
Jotaro lo miró serio. "Sí. Pero no te va a gustar."
"¿Por qué siempre dices eso antes de hacer algo estúpido?"
"Porque casi siempre funciona."
Entonces, Jotaro comenzó a patear la barrera repetidamente, mientras gritaba: "¡ORA ORA ORA ORA!", aunque sin Star Platinum, solo sonaba como un tipo gritando muy fuerte mientras golpeaba un muro inútilmente.
"Esto va a ser largo," murmuró Shrek, sacando otra cebolla para comer mientras esperaba lo inevitable.
