El duelo de baile estaba al rojo vivo. Voldemort había empezado fuerte, con unos movimientos de cadera que desafiaban las leyes de la física (y del buen gusto), pero Muzan, alias "El Rey Demonio del Moonwalk", contraatacaba con un spin tan rápido que parecía que iba a perforar el suelo.
"¡Vamos, Voldy! ¡Tú puedes hacerlo!" gritó Harry, aunque en su mente sabía que Voldemort parecía más un espagueti bailando en una tormenta.
"¡Cállate, Potter! ¡Estoy... ganando!" jadeó Voldemort mientras intentaba un backflip que terminó en un doloroso espagat.
Sin embargo, mientras la música sonaba y Muzan hacía su emblemático movimiento de inclinarse hacia adelante (desafiando la gravedad, la lógica y la vergüenza ajena), Harry notó algo raro. Rufus no estaba en el suelo.
"¿Dónde está ese lunático?" murmuró, mirando a su alrededor. Entonces, al levantar la vista, lo vio: Rufus estaba colgado de una cuerda, con un cuchillo de mantequilla en una mano y la mirada de un loco en los ojos. Sobre el escenario, justo encima de Muzan, había una gigantesca botella llena de agua mata demonios.
"¡Rufus, ¿qué estás haciendo?!" gritó Harry.
"¡Lo que se necesita para ganar, Potter! Este tipo tiene más pasos que Voldemort pelo en la cabeza. ¡No hay otra opción!" respondió Rufus mientras cortaba frenéticamente la cuerda.
"¡NOOO!" chilló Voldemort al ver lo que estaba a punto de pasar. "¡Yo iba ganando, maldita sea!"
En ese momento, Rufus dio el corte final, y la botella cayó en cámara lenta como si fuera la escena final de una película de acción. Muzan, que estaba a punto de realizar un helicoptero split, miró hacia arriba y gritó: "¡NO PUEDE SER, NO HE TERMINADO MI RUTINA!"
El agua mata demonios lo bañó por completo, y Muzan se desintegró en una nube de humo brillante mientras gritaba: "¡ESTO ES TRAMPA! ¡YO ERA EL REY DEL POP!"
Voldemort cayó de rodillas, furioso. "¡Yo estaba ganando, Rufus! ¡Estaba a punto de hacer mi movimiento secreto: el Avada Kadabra Shuffle! ¡Habría sido legendario!"
Rufus, que ya estaba bajando de la cuerda, se encogió de hombros. "¿Con esos pasos? En tus sueños, Voldy. Lo único que estabas ganando era la competencia de ser el peor bailarín."
Harry soltó una risita, y Voldemort lo fulminó con la mirada. "¡Tú también cállate, Potter! ¡Esto no ha terminado! ¡La próxima vez nadie interrumpirá mis pasos!"
Mientras tanto, Jotaro, que había estado observando todo desde la jaula, murmuró para sí mismo: "¿Esto es real? ¿Estoy atrapado en algún stand que induce pesadillas o algo peor?"
La única respuesta fue el eco de la música de fondo: "Cause this is thriller..."
