Voldemort se quedó paralizado mirando a Light, que sostenía la Death Note con una sonrisa de villano barato.

"¿Cómo rayos conseguiste mi Death Note?" gritó Voldemort, señalándolo con su varita como si estuviera ordenando pizza.

Light, con su aire de superioridad infinita, respondió: "No era tuya para empezar, calvito. Ryuk me la prestó mientras estabas ocupado mirando El diario de una princesa. Además, tu contraseña para la bóveda era '123varita'."

Antes de que Voldemort pudiera responder con un insulto digno de un mago oscuro, Luca Bright, que hasta hace un momento estaba amenazando a todos con su espada de papel maché, comenzó a retorcerse como si hubiera pisado una pieza de LEGO descalzo. Cayó al suelo dramáticamente, con un grito que sonaba a mixtape mal grabado.

"¡Noooooo!" gritó Voldemort, arrodillándose junto al cadáver. "¡¿Por qué tuvo que morir?! ¡Era el único personaje medianamente interesante de este plan absurdo!"

L, que estaba ajustándose sus ojeras como si fueran gafas, habló con calma. "Simple, Voldemort. Si lo dejábamos vivo, iba a romper la trama entera. ¿Un psicópata con una espada de papel maché que sobrevivió a un ejército? ¿Por favor? Lo teníamos que nerfear antes de que arruinara todo."

Harry, comiéndose un croissant que había encontrado mágicamente en el bolsillo de Rufus, añadió: "Tiene sentido, la verdad."

Mientras Voldemort seguía lamentándose como si hubiera perdido su suscripción a Netflix, Light guardó la Death Note y dijo: "Bien, ahora que este inconveniente está resuelto, ¡siguiente paso! ¡Dominar Hogwarts y declararme el dios supremo de la magia y las notas de muerte!"

Ryuk, flotando detrás de él, solo añadió con un bostezo: "¿Puedes primero conseguir más manzanas? Ya me aburrí de toda esta tragedia absurda."

Mientras tanto, Shrek y Jotaro, que habían escuchado todo desde las sombras, comenzaron a trazar un plan para robar de vuelta la Death Note y vengar la muerte de Luca, quien probablemente ni les importaba cinco minutos antes.

"Escucha, burro," dijo Shrek en un susurro grave. "Este calvo no tiene lo que se necesita para vencerme. ¡Es hora de recuperar esa libreta y salvar esta historia antes de que se convierta en una telenovela de tercer nivel!"

"Yare yare daze," suspiró Jotaro, ajustándose su sombrero. "Espero que esta locura termine pronto..."