El egoísmo puro de tus labiosChapter Text
1- Estos personajes pertenecen MASASHI KISHIMOTO. Yo solo soy autor de la trama ficticia.
4-POR FAVOR LEER ESTA ADVERTENCIA HABRÁ TEMAS MUY FUERTES COMO LA VIOLACION, MISOGINIA, ABUSO VIOLENCIA E INCLUSO VIOLENCIA DE GÉNERO, HUMILLACIONES Y LENGUAJE FUERTE, HABRÁ TRAMA BASADO EN TRASTORNO LÍMITE DE PERSONALIDAD, SOLEDAD EN MUJERES Y SERÁ EXPLÍCITO (LEMMON).
LETRA CURSIVA PARA PENSAMIENTOS INTERNOS, SUEÑOS O FASHBACK.
LETRA NORMAL DE ESCRITURA.
SEPARADOR PARA DAR PASO A RECUERDOS.
El egoísmo puro de tus labios
Estaba mirando fijamente algún lugar en la pared, con un pergamino sobre un escritorio pero aún así parecía más importante mirar la ranuras de la pared de madera, su brazo estaba apoyado en él escritorio el cual usaba para apoyar su rostro en su mano. El otro brazo jugaba con el pincel, girándolo hábilmente tratando de pensar en una solución para su situación, definitivamente esa mujer lo sorprendió no dudo en apartarlo, lo desecho tan rápido como si fuese algo sin valor alguno que no mereciera su tiempo o esfuerzo… Lo hizo temer de esa voluntad, por que el juego estaba a favor de ella lo hacía consciente que el perdedor inevitable era el. Río de ironía contenida, el Hashirama un líder nato, poderoso guerrero del estirpe Senju, capaz de doblegar hasta el más salvaje hombre bajo su pulgar, el que hacía temblar un campo de batalla con su poder exorbitante, el chinobi que tenía la capacidad de oprimir hasta al más experimentado en batalla y apodado como la pesadilla de cualquier contrincante. Más de uno se estremecía en su presencia.
Y aquí estaba el moribundo por la atención de hime, luchando con sus propios miedos mientras estaba bajo el meñique de aquella criatura de uno sesenta, que lo estaba enloqueciendo poco a poco mientras bailaba bajo un ritmo lento y tormentoso para el, con reglas no dichas a favor de algo que no le beneficiaba en absoluto cómo ser "amigos" él no quería ese título, el quería ser su dueño, su amante o su compañero, pero si iba a ser sólo su "amigo" quería monopolizar todo ese puesto, nadie más sería su "amigo" gimió de estrés, era él quien siempre colocaba las pautas, era él quien era buscado por las mujeres, eran ella quienes se lanzaban a sus brazos a buenas y primeras, había tenido enredos desde mujeres en burdeles hasta amores secretos con hijas de buenos señores sin mencionar que incluso viudas, siempre había tenido la batuta en toda la situaciones era quien marcaba pautas silenciosas en todo momento, nunca se comprometió en ninguna situación más allá de las sábanas, todo terminaba cuando detectaba alguna señal de quererlo encasillar o atar, tan pronto como lo sentía rompía todo sin ninguna consciencia tan frío como un témpano de hielo, era él culpable de muchos corazones rotos como el protagonista de muchas lágrimas, pero aquí estaba muriendo por una curandera que ni la hora parecía querer darle ahora.
Quiso matar a ese "Sarutobi-san" hijo de puta, porque había que ser ciego para pasar por alto la belleza inusual de la joven, más allá de la belleza era terriblemente fuerte, endiabladamente inteligente y una mente más allá de lo comprensible, apretó el puente de su nariz, seguro estaban hablando en este momento con "Sarutobi-san" caminando esa aldea decadente mientras él está aquí, en medio de deber interminables, rodeado de papeles y documentos, cumpliendo el papel de un líder atado de manos y pies, con el firme regaló de su indiferencia total.
FASHBACK
—Sakura -Chan. Escúchame un momento.
—¡Vete!— le siguió empujando.
—¿De verdad quieres que me vaya? —Le tomó de los brazos desesperado por su apatía.
—Si.
No esquivo su tacto pero su respuesta fue como un cuchillo, la miró duramente mientras sentí su corazón martillaba su pecho alterando su respiración como si estuviera corriendo por su vida.
La Soltó como si quemase, Sakura lo vio abatido mientras pasaba su mano por su cabello nervioso le vio apretarse el puente de la nariz —Entiendo que estes enojada volveré cuando alijeres tú ira.
Sakura le dio la espalda con total desinterés.
Fin Flashback.
Ya iba a terminar la semana pero Sakura le seguía dando hombro frío, primero intentó con un ramo de flores que le sacudió en la cara haciéndolos tragarse un par de pétalos, pensó que quizás el ramos no era lo suficientemente grande para su perdón, así que intentó con uno excesivamente enorme al grado que él quedaba cubierto por completo detrás del ramo, al no poder verla a través de él ella aprovechó para asestarle un golpe en el estómago que lo dejó chiflado, fue bastante duro como para que incluso ella intentara verlo en el suelo preocupada de haber exagerado con su fuerza, el quiso aprovecharse e intentó actuar pero cuando la vio acercarse para verlo se dio cuenta del mal actor que era, por que se terminó riéndose un poco, ella pareció ofendida por ello pateo el suelo con chakra obligándolo a salir del camino. Al tercer día intentó con un dulce casi maravillado de que ellas los aceptara, le pidió que sentara en el comedor extasiado le dijo que prepararía té, mientras maquinaba para preparar su explicación infalible, sin pensar lo que esa malvada mujer tramaba, solo pudo sentir cuando un balde de agua maloliente le baño por completo, escama y tripas de pescado, cuando volvió a la residencia Itakawa disimulo muy bien su risa aunque Hashirama tampoco evitaba reírse, Sakura era bastante esquiva cuando se lo proponía, el cuarto día llevo un kimono y una flor que era rara en su especie Sakura negó aceptarlo pero él insistió en que se lo quedara para ver que al siguiente día que lo dejaba en la mesa de piedra, este día llevaba una peineta hermosa la cual ella se cruzó de brazos negando pero Hashirama lo dejó arriba de mesa al lado del kimono, ni siquiera los ingresaba a su casa, al sexto ya no era nada gracioso ver cómo los regalos se amontonaban en la mesa de piedra, este día llevo una manta hermosamente tejida, Sakura se negó a escucharle y finalmente dejó el siguiente regalo al lado de los otros que se estaban llenando de polvo, séptimo día Sakura no estaba aunque sabía que probablemente estaba en la aldea, hoy dejó una simple maceta con un bonsái de Sakura pero extrañamente era pesado cuando lo dejó al lado de los otros regalos que ya estaba sucios sin abrir.
No quiso presionarla, no la espero ella era muy evasiva y buena ignorándolo.
Hoy ya era el octavo día y su escritorio estaba lleno de papeles, pergaminos y cartas por abrir, decidió seguir el consejo de Itakawa.
Flashback.
La figura enorme de Hashirama entraba por el patio apesumbrado, sentándose en la orilla del pasillo.
-Maestro.
Dejó una bandeja de té - si me permite decirle un consejo.
Hashirama tomó un sorbo de té sin emitir sonido alguno.
Este prosiguió ante la ausencia de negativas
—El corazón de una mujer es como una pastilla de jabón, si se presiona se resbala de las manos y si afloja demasiado se resbala de su mano nuevamente.
-¿Entonces?
De repente este tomó un platillo del juego de té, donde lo mantuvo en la palma de su mano perfectamente.
-Se sostiene, así parece que puede escapar o caer. Pero usted le sostiene con firmeza y en equilibrio, les gusta ver que le es fácil irse o quedarse. Las mujeres son flores y nosotros somos jardineros -sonrió antes de tomó un sorbo de su té, notando la mirada taladrante de Hashirama - unas más caprichosas que otras, unas más demandantes pero todas tienen el mismo defecto, son vanidosas que le gusta nuestra atención de una forma u otra, pero no hay que ahogarla de agua ni dejarlas deseosas tanto tiempo, todo en la medida justa y necesaria.
Tomó un sorbo -Quizás su flor le está avisando que es demasiada atención, déjela extrañar al jardinero.
Hashirama se removió incómodo -Siempre había sido fácil antes, no puedo creer que vaya a seguir los consejo de un anciano.
Gruño.
El anciano tenía los ojos cerrados pero una sonrisa se escapó.
—Antes no estabas en en iguales condiciones eran sólo mujeres que te placían un tiempo, está flor es la que le gusto de verdad pero tiene buenas espinas y si ella está tan a la defensiva créeme también gusta de mi maestro… y mucho me atrevo a decir.
—Pues no es lo que parece o es muy buena demostrado lo contrario.
Masculló entre dientes.
El anciano río.
—Me parece que es joven con temperamento de Amateratsu, confié en mí mientras más asustado está un tigre más imprudente es, déjalo que se calme y luego ofrezca otra vez. Los jardineros tienen paciencia y la verdad que yo recuerde, usted tiene pulgar para la jardinería.
fin fashback.
Se removió en su silla incómodo e inseguro de tomar una postura diferente de conquistador, iba a matar a ese anciano si se equivocaba, pero trabajando igualmente en ella solo que se enfocaría en esa insignia que le mostró, volvería a ella con una respuesta estaba seguro que ese sería un regalo suficientemente persuasivo para al menos disminuir su frialdad. Pero no pudo evitar comenzar sentirse nervioso, ya había comenzado el tercer libro de cruces y nacimientos de clanes con sus respectivos escudos, pero nada como el que la le mostró, también había accionado la idea que le dio Sakura al hacer las encuestas llevado por la mano de Toka, al principio Tobirama replicó pero lo cayó Hashirama con"Es mejor para ellas hablar con otra mujer tu supervisaras conmigo" ahora estaba aquí leyendo opiniones, decidió que esto era una forma para impresionarla usando sus ideas demostrando que también la escuchaba y valoraba sus formas de pensar.
Si eso hare estos días, mañana la buscare.
Rezo para que esta vez… No le rechaza.
—Sakoto toma mi mano te ayudaré— el joven de cabello marrones oscuros y ojos claros le tendió la mano. Sus pies estaban firmes a la corteza de los árboles usando el chakra para mantener aferrado, la niña le miraba con el ceño fruncido.
—Usted lo dice por que ya aprendió.
Sonrió.
—Yo te sostendré mientras tu usaras tu chakra a la vez, no te dejare caer te lo prometo.
La chica cruzó sus brazos.
—Vamos soy tu maestro confía en mí.
Le sonrió radiante haciéndola sonrojar.
—O a caso, ¿No confías en mí como tú maestro? — soltó inquisitivo, pero por dentro estaba muy divertido.
La niña de cabellos rosa se alarmó.
—¡No claro que no! ¡Yo confío en usted!
Este estrecho sus ojos particulares.
—Entonces toma mi mano Sakoto—reto.
La niña no convencida tomó la mano mientras se mordía el labio y posaba la planta de su pie derecho en la corteza del árbol. Levantó la mirada.
—No quiero caer.
—Yo te atraparé confía en mi—Ofreció la otra mano ella la tomó sin dudar ahora.
Los primeros pasos eran tímidos vigilados por su propia mirada, ya casi estaban a dos metros sobre el suelo, la joven sentía el cosquilleo constante en su frente propinado por las puntas de los largos mechones del niño lo ignoro, cuando llegaron a la mitad su frente sudaba, el chakra ahora estaba bastante afianzado bajo sus pies constante pero certero, poco a poco comenzó a soltar sus manos de las de él pero manteniendo las palmas paralelas a las del niño.
Llegaron a la primera rama alta del árbol la sonrisa adornaba el rostro de la niña riendo eufórica buscó la mirada del niño.
-¡Lo hice mire, lo hice!
La miro complacido — Te lo dije. Sabía que podías.
En medio de su celebración su pie derecho resbaló por la corteza del árbol, perdió la concentración como si fuera en cámara lenta la niña comenzó a caer, su mirada pasó al pánico al sentir que la gravedad comenzaba hacer de lo suyo al reclámar su peso hacia al suelo, gritó horrorizada. Todo se detuvo él había logrado atraparla justo antes de impactar contra el suelo, su pequeño cuerpo estaba abrazó al de el niño resultando su salvador.
—Te atrape.
Se levantó sobre saltada respirando acelerada. Otra vez soñó con ese niño, cabellos largos y marrones, con esos ojos tan diferentes. Estaba tan confundida con la diversidad de escenarios, su teoría ya no era que tuviera una simple amnesia, estos sueños eran recuerdos dispersos pero no encajaba el contraste entre ambos todo estaba fragmentado como si estuvieran dispersado en su inconsciente y paulatinamente pasara a su consciencia a cuenta gota muy ligeramente.
A su mente llegó un tipo de sello quizás, pero mirar por sí misma era complejo tenía que ser mirado por una tercera persona y no estaba dispuesta a que sus recuerdo sean visto por otro o la confianza de dejar en mano de otro su mente, eso era algo muy frágil y la hacia vulnerable, miró el techo pensativa.
Puedo verlo, eres un líder, un señor todo poderoso, que comanda tropas y dirige un clan prominente. Acostumbrado a imponer, a decidir por otros, a quemar y saquear lo que no es tuyo, mirando sobre tu hombro y desechando lo que no importa… me desecharás cuando todo acabe.
Soy fuerte, soy fuerte.
Se repitió a sí misma, pero sus lágrimas nublaron sus ojos. Suspiro cansada consciente de hoy tenia trabajo por hacer, había preparado la mezcla pastosa de los anticonceptivos tendría que moldearlo y envolverlo, para ser entregado hoy. Era tan temprano que el cielo era oscuro aún, sin más se alistó e inició sus actividades recogió su cabello largo para evitar accidentes. Se enfrascó en la actividad, mantuvo su mente ocupada hoy ya era el segundo día que Hashirama no venía, pero tan pronto como se asomó ese hecho lo desechó rápidamente, ya el sol estaba sobre las montañas cuando terminó había tantas pastillas cuidadosamente armadas que tuvo que recoger los regalos de la mesa, se convenció a si misma de que era por que necesitaba el espacio, cuando los ingreso a su habitación y los dejó en una esquina arrumados, pero el bonsái lo dejó cerca de su puerta necesitaría sol y sinceramente ya había comenzado a regarlo después de todo estaba vivo, su egoísmo tenía límites por no lo dejaría morir era un acto de bondad, no era por qué le había gustado mucho ni que era muy difícil pasarlo desapercibido o que realmente le había llegado aquel regalo, ni mucho menos que amaba verlo durante sus tardes de té mientras leía algunos libros de filosofía o los pecaminosos que Suzuri-sama le obligaba a llevar bajo el pretexto de"conocimiento general"sobre el tema, al principio sólo estuvieron arrumados, pero un día se quedó sin libros que leer, estaba tan aburrida que comenzó a leer el primer libro de la saga, para entonces ya llevaba el cuarto libro enredada por la trama romántica, erótica e intensa, mientras ambos protagonistas mostraban caracteres opuesto pero impetuosos.
Pensó sobre los hechos de los libros mientras las píldoras anticonceptivas estaban secándose, se hizo de comer y sacó Kenji de la jaula ahora no cortaba sus plumas, el adiestramiento estaba en popa, subió su brazo indicando y silbó. El loro aterrizó en picada con elegancia en su brazo.
—Tan elegante y con boca de marinero.
Se burló dándole semillas esté las tomó rápidamente.
-¡Sakura!¡Kenj!¡Marinero!
Río —Que bonito colores tienes, voy a ir a Tanzaku te dejare semillas como la última vez pero volveré al anochecer.
-¡Sakura!¡Se fue!
Subió a su nombro ella río cuando lo sintió esculcar su cabeza.
Río —Si.
Para cuando las píldoras se secaron, las guardo en una bolsa de tela cuidadosamente antes de sellarlas en un pergamino. Se alisto adecuadamente para viajar y abandono la cabaña dejando a su loro en la jaula.
Llego a la media tarde y busco a la doña de la casa Futoshi, se río cuando la vio sentada en el balcón interno de la sala, aún no abría él ahora lujoso burdel, está le sonrió radiante cuando se percató de su presencia le hizo señas con la muñeca para que subiera, Sakura se acercó esquivando a las doncellas que estaban preparando la sala para la noche de hoy.
—Tardaste.
Sonrió, Suzuri no hablaba con frivolidades—Lo siento duré un tiempo con un cliente.
—La única que pudo curar al viejo Hambada, estas conectada a un círculo bastante provechoso, todo el mundo rumorea sobre ti — exhaló humo. Hoy vestía con un kimono verde agua con bordados dorados, sus ojos afilados lucían como oro líquido como siempre con un deje de aburrimiento en ellos — No es dinero lo que me place.
—A todo el mundo le place algo dinero, poder o influencias, pero estás empeñada en conseguir algo que no existe por qué si yo con mis influencias no puedo darte una respuesta no creo que alguien te la dé, aquí llegan muchos chinobis y estás paredes escuchan de todo— Sakura resoplo.
—Estoy comenzando a pensar lo mismo — gruño mientras sacaba las píldoras — pero hoy quiero saber algo diferente — alzó un ceja mientras exhalaba humo.
—¿Existe algún clan que tenga ojos perlados o plateados sin pupilas?
Abrió el pergamino —Eso es fácil chica pero me pregunto qué negocio buscas con uno de los clanes más elitesco del país del fuego.
Casi se le resbala mientras lo abría mientras agrandaba los ojos—¿Perdón?
La dueña sonrió mientras dejaba caer su espalda en las diversas almohadas de apariencia caras y cómodas — Cariño no me hagas reír, ¿Vives debajo de una roca?
Le mato la mirada —Casi—gruño.
—Debe serlo por que ¿Quién no conoce a los adinerados clan Hyuga? Es dinero literalmente con pies, casi nunca frecuentan el distrito rojo pero cuando lo hacen sólo asisten al burdel Sunshine pero hace mucho, tal vez hace un año tampoco frecuentan mucho Tanzaku, son tan ricos que hacen compras descomunales pero solo se abastecen para luego largarse quien sabe cuánto tiempo, dicen que viven en un lugar de difícil acceso y es una muerte segura para cualquier malhechor, su posición les da tanta ventaja para acribillar a quien sea bien sea uno o un escuadrón bueno eso es lo que escucha en este lugar, pero lo bueno es que ahora que eh subido tanto este prestigio gracias a ti seguramente visitarán mi burdel en su próxima vuelta — se acomodo más en sus almohadas llena de suficiencia — pero ¿Cómo les conoces?
—Bueno solo me pareció ver uno en la aldea — mintió mientras sacaba la bolsa de píldoras enorme.
—Mientes.
Soltó Tajante sin tapujo alguno.
Subió los ojos pero está parecía detallar de cerca su pipa de finos detalles a simple vista se sabia que era bastante caro — pero si no quieres contarme está bien, solo trata de elegir bien tus palabras sobre ellos nena.
Hizo un mohín, lo más cercano a un amigo era esta mujer — yo …
—No— negó con una sonrisa socarrona — No lo digas, mejor cuando estés cómoda. Además cariño es mejor tener secretos nos hacen más interesantes — le guiño un ojo.
Sakura se relajó cómoda rio negando frente a su elocuencia — ¿Interesantes eh?
Se encogió de hombros la prostituta — Si, ¿Sabes? Es mejor descubrir poco a poco a una persona, si te hablan todo de repente eres propenso a ser engañado créeme — le miro seria — en los burdeles se ven muchos mentirosos o estafadores, hablan mucho prometen todo y a habido casos que hasta roban, de eso querida abundan, mientras lo mejores clientes son silenciosos, llegan ocasionalmente, no prometen nada pero pagan sin chistar y le dejan incluso más dinero a la hime como propina, cariño no confíes en sus bocas eso solo sirve para hablar, confía en sus bolsillos esos nunca mienten.
Alzó una ceja — ¿Solo para hablar? ¿Qué pasa si mienten antes de hablar?
—Eh visto muchas cosas en mi vida, pero ¿Mentir antes de hablar?¿eso es posible?
La incredulidad moldeaba sus preguntas mientras reía tenuemente dando otras jalada a su pipa, ahora recibiendo unos papeles que le trajo una doncella.
—Bueno entonces quizás sea mejor decir que mentir también es, omitir información — soltó algo molesta.
Alzó una ceja mientras la giró a ver, ahora con los ojos interesados extrañamente brillosos, Sakura ocultó sus ojos de ellas con arreglar la bolsa del pedido, esa mujer tenía el don d leerla.
— Ah — ahora Suzuri sonrió como el gato Cheshire y los ojos las escocieron— Así que te encontraste con esas cosas tontas, me pregunto quien será el afortunado.
—¿Cosas tontas?
Sacudió la muñeca en el aire restándole importancia — Ya sabes esas cosas que huelen rico, te besan como dioses y te molestan todo el tiempo, los suelen llamar hombres pero yo les digo monos.
Sakura estalló en risas seguida de Susuri — Ahora si me hiciste reír.
— Si, si no quites importancia ahora suéltalo esta vez si exigiré respuesta, no te me escapas — alzó ambas cejas subjetivamente, mientras gateaba para estar más cerca de ella.
—Bueno — se sonrojó.
—Confianza muchacha, con ese rostro y cuerpo dudo que se esté resistiendo — Molesto mientras señalaba con su dedo ambas características.
—Realmente no es lo que piensas además no me gusta solo…
—Al carajo esa mierda que vas a decir, te molesta por que te gusta créeme cariño confía en mi, tengo experiencia.
Interrumpió sin ceremonias moviendo viendo ambos hombros con gracia mientras batía las cejas, la peli rosa se mordió los labios.
—Es complicado.
Esta vez está estrecho los ojos deteniéndose — No me digas que es casado.
—¡¿Que?!¡No!
—¿Es manco?
—¡No tampoco!¡Por favor Suzuri-sama!
—¿Viudo con hijos pequeños?
—¿Hijos? ¡No!
—¿Te lo dicho explícitamente?
—Bueno no pero.
—Jum entonces puede que tenga.
Sakura negó, Hashirama se lo habría dicho para estas alturas ¿Cierto? Algo la molestó, Bueno si omitió su posición ¿Por que no habría de omitir hijos también?
—Tienes razón no lo sé, aunque ese no es el problema.
Movió sus dedos nerviosas.
—Tienes razón unos simples mocosos no puede ser un problema, bueno no para ti después de todo te gustan mucho.
Sakura rodó los ojos por el comentario — Es de alta clase.
Susuri se le quedó en silencio. Sakura sintió el peso de este, se miraron a los ojos unos segundos.
—Estoy esperando.
—¿Que?¿Esperando que?
—El problema, ¿Cual es el problema?— cuestionó fastidiada —Dijiste que no era casado entonces, ¿cual es el problema?
—Pues ese— señaló algo confundida, pero la prostituta se confundió más — ¿Es un problema para ti que no esté casado?
—¡¿Que?!¡No!
—¡Entonces! Por favor hime, habla más claramente — ya estaba comenzadole a doler la cabeza por la conversación.
— Es que, no entiendo sus intenciones ¿Sabes? No fuese tan convencional él llegó a mi casa, se presentó con el apellido sin decir aclarar su posición.
—¿Por que un hombre fue a tu casa?
—Bueno me interrogó por mi ubicación, vivo en la frontera de Yakunto era más por rutina y seguridad.
—¿Por que vives en el medio de la nada? De verdad, tiene suerte para que te llegue las atenciones del amor allí.
—Bueno habló algo de patrullar las fronteras:
—¡Espera!¿Estamos hablando de un soldado chinobi?
Interrumpió, Sakura se encogió mientras miraba a su alrededor tratando de divisar si había algún entremetido, pero todas la doncellas estaban cumpliendo sus que haceres.
Suzuri entendió — ¡Todas fuera, terminen después que yo salga! — despidió. En unos segundos toda la exquisita sala estaba a solas.
Sakura se removió en el cojín— Bueno comenzó a frecuentarme luego de eso, fue amigable pero a veces discutimos — la prostituta encrespó las cejas ante ese pequeño detalle — el punto es que cuando vine aquí y tarde más de lo esperado debido al trabajo, él pareció casi volverse loco lo cual entiendo, pero su actitud era… Más dominante de lo esperado así que me pareció hora de darle un ultimátum en aclararle que soy autónoma, en si fue entonces cuando a él pareció cómodo por fin revelarme que es hijo de noble nacimiento Senju para ser más específico.
La mujer se quedó en silencio analizando el relato, era tan inexpresiva mientras sostenía la pipa entre sus dedos.
Sakura volvió la mirada hacia la planta baja de la enorme sala, le pareció infinita mente más atractivo visualizar las mesas mientras recargaba su peso en el barandal de madera, mientras posaba su barbilla en su antebrazo.
De la nada una carcajada estruendosa y quisquillosa inundó el lugar, mientras se tiraba sobre su espalda y batía los tobillos en el aire Sakura la miró desalentadora —Es bueno saber que mi vida te parece tan graciosa.
—¡No, no! Espera un momento— río limpiándose lágrimas — No es lo que piensas — río entre dientes un momento más.
—¡Dame un momento! — se recompuso.
— Estás diciendo — trago— que un joven apareció en la puerta de tu casa en el medio de la nada, soltero, noble de nacimiento y adinerado ¿estoy entendiendo bien?
Sakura se removió ante la descripción ahora sintiéndose un poco tonta al escucharlo de esa manera, pero ella se sintió engañada por su omisión.
—¿Cual de los dos Senju es?
Tímida tragó.
—Hashirama.
La miro un leve momento antes de volver a hacer la misma escena de risas, estaba Sakura sintió la gota de vergüenza recorrer su frente.
—Lo siento, lo siento — se recompuso limpiándose las lágrimas- Hay que ver qué es cuestión de suerte, chica de verdad eres tonta ¿Sabes lo difícil que es tan sólo atrapar a ese Senju? Es famoso aquí si, de hecho fue mi cliente personal un tiempo, me enojé un poco cuando se fue a lo brazos de Anato y déjame decirte que es un Dios en el sexo no vas arrepentir créeme— le revelo.
Aquello le aguijoneo en el pecho a Sakura, de alguna manera le molestó — ¡Oye! No me des esa mirada, eso fue hace muchos años ya, sin resentimiento aunque te aviso de antemano que a brincado muchas camas de este distrito, lo último que supe es que la hime principal de Sunshine a sido la afortunada de sus atenciones últimamente— esto le ofendió terriblemente ¿En qué momento pensó que era especial? ¿Que? ¿Por que se sentía traicionada ahora?solo somos amigos, pero la furia de su pecho no decía lo mismo.
—Tampoco te pongas triste, por lo que se la última vez que vino fue hace ya un par de meses, fue la comidilla del pueblo hace unos días cuando vino pero no le fue a visitar, además tú estás hablando de hace días pero después de todo ¿No dijiste que no te gusta?
Señaló ahora asertiva mientras observaba muy bien a la joven pelirosa.
—Me gusta un poco menos ahora — siseo entre diente — Es un mujeriego, no sabía su nombre de pila, todos aquí le llama el Líder-Senju o Senju-sama, me sentí engañada cuando omitió deliberadamente su posición. Todo este tiempo pensé que era un simple soldado — explicó cruzándose de brazos, pero la amarga punzada no se iba.
Ahora estrechando los ojos con sabiduría y burla — ¿Ah si?
—Pues si, cuando lo supe le di pase libre a irse los hombre así sólo quieren estar aquí y allá, se encandilan contigo hasta que se les pasa luego vuelven a sus esposas o compromisos, tabla nueva para ellos — murmuro, recordando el relato del anciano Hambada— hombres así son egoístas y tan agotadores.
—¿Agotador? ¿Hashirama agotador?
—¡Si!— chilló con resentimiento— le sacudí las flores en la cabeza dos veces — le sacó dos dedos en la cara dándole más énfasis al número— incluso le lance el balde de agua.
—¿Que?— Ahora sorprendida por el giro, Sakura feliz de su reacción.
—¡Si!¡Donde limpie el pescado ese día! Y todavía volvió al día siguiente con un kimono ¿Puedes creerlo? Un kimono — ahora se inclinó hacia adelante derrotada — ha sido agotador por ello lo ignoro mientras sigue trayendo regalos.
La hime le miro un rato, no podía creer lo que ella decía — ¿Estámos hablando de Senju Hashirama?
Sakura le miró — Pues, es Alto. Piel bronceada, ojos marrones y Cabello largo —Describió.
Ahora le miro rato más antes de sonreí suavemente — Vaya, vaya definitivamente nunca pensé ver a un mujeriego caer así.
Ahora mordió la punta de su pipa con diversión — Le tienes envuelto en el meñique niña.
Sakura se irritó — No está envuelto por mi, está ahí por que le niego.
La doña negó mientras ahora volvía a su cama de almohadas — Hashirama nunca regala Kimonos a sus conquistas cariño y si lo hiciera dudo que lo eligiera personalmente, tampoco trae flores o vuelve luego de un disgusto y tú lo tienes devuelta cada vez que le ahuyentas, si todas las del distrito te escucharán se desmayarían de celos además todas morirían por estar en tu posición — se acomodó en su sitio entre las almohadas.
—Siempre supe que tendrías muchos hombres detrás de ti o atraparías un buen pez con ese rostro pero ¿Hashirama? Superaste mis expectativas y ahora con eso que me cuentas definitivamente esta bastante aplastado por ti, mira quieres un consejo elige bien.
La miro inquieta —¿Elegir?
—Mira puedes negarlo todo lo que quieras hasta que al fin se canse, pero si le aceptas con todo lo que me cuentas cariño tienes que saber que en cuanto te clave los colmillos no te soltara tan fácilmente y no podrás echar atrás en ese momento, casi me parece tan ajeno lo que me cuentas de él que sin duda, se con certeza que se está esforzando tanto es por que le gustas— decreto asintiendo más para sí misma con los ojos cerrados.
—¿Gustarle?
La alta hime alzó las ceja mirando incrédula — ¿Crees que un hombre aguantaría tanto por nada? Le interesas.
—El solo dijo que quería mi amistad.
Aclaro con sinceridad.
—Serás estúpida sin ofender, ese hombre quiere meterse entre tus piernas pero debe estar como loco, sabiendo que si se impone puede que te pierda así que quiere tenerte un buen tiempo, si se está esforzando en entender la amabilidad de tu corazón, pero nena no hablemos tanto de él — ahora sonrió particularmente — No mientas se que ese hombre es sexy como el infierno, ¿tu que quieres? ¿Su amistad o su atención?
—Yo no quiero ni su amistad ni ninguna atención, es un mujeriego sin causa no podría serme fiel ni en pensamiento— señaló.
—Cariño si te gustan los hombre tienes que ser consiente de dos cosas, uno son tontos cuando se enamoran y dos son buenos follando lo que les gusta, pero nunca eh visto un hombre menos un señor alto estatus incluso casado dejar de visitar un burdel, incluso eh visto ocasiones que no pueden tener lo que quieren así viene a estos lugares a follar un coño pensando en otro rostro, así de tonto son — su relato le espigó mucho a Sakura.
—Yo no quiero eso, si algún día me caso quiero que me sea fiel hasta con el pensamiento — no era negociable, la determinación llenó sus palabras.
—Entonces, Hashirama no es lo que buscas — la revelación pico su piel — de hecho creo que como pintas, ningún hombre lo es ¿hasta con el pensamiento? Vaya eso si me impresiona — río.
Resoplo — no se tal vez tenga suerte.
—Bueno si llegó un líder adinerado pudiente a tu casa por si solo, entonces llegara lo que buscas. Hablando de buscar, cambiando de tema has sido muy famosa últimamente aquí en Tanzaku, lo suficiente para que un amigo muy querido mío quiera conocerte — señaló.
—¿Quien? — le miró extrañada.
—Te lo presentaré en una semana, se llama Kagami es un guapo no tan rico como Hashirama o Hyuga, pero dejaría buena paga creo que quiere preguntar por algo referido a las píldoras que creaste para mi — explicó.
—¿Por que un hombre querría las píldoras anticonceptivas?— cruzó los brazos incrédula.
—No exactamente, quiere ver si puedes recrear recuerdo que hablo algo de píldoras para chinobis, pero es mejor que hables con él para entenderlo no recuerdo bien que dijo o explico quería dormir cuando vino.
La joven ahora poseía aburrimiento habitual característico de siempre. Mientras cerraba los ojos — Esta bien, la semana que viene cuando vuelva le conoceré.
—Si, si lo que digas — la joven se acomodó para dormir en los cojines.
Sakura sonrió — es imposible que puedas dormir tanto.
—Mm me sorprendiste tanto con ese relato que gaste energía en eso, voy a dormir mi siesta de media tarde— farfulló son soñolienta.
Río entre dientes — Nos vemos después.
Trato de levantarse — ¿Y mi beso de buenas tardes? ¿no me lo darás?
Rodó los ojos — No puedo creer que seas tan demandante.
Se inclinó y dio un beso en la coronilla de la mujer — Lo siento me gusta mucho el contacto físico, ¿Podrías decirle a las doncellas que reanuden las actividades?
Pidió haciendo puchero. Sakura sonrió antes de marcharse directo a casa pero cumpliendo el favor de Suzuri, en el pasillo se consiguió a Elle-sama quien parecía traer una toallas en la mano mientras tenía un palo en otra.
—Sakura-sama.
—¿Cómo sabes que soy yo? A ver déjame ayudarte.
—No, no — sacudió su manos para evitar que la ayudara— puedo hacerlo, Suzuri-sama se decepcionaría de mi ya sabes, debo de justificar mi estancia aquí.
Admitió con un deje de nostalgia.
—No creo que ella piense eso de usted.
—Bueno podré ser ciega pero puedo ver mejor que todos aquí, se que a veces se enoja conmigo— reveló con un rostro lleno de lamento — así que debo hacer lo mejor que pueda.
Sakura frunció el ceño — bueno no dudo que veas, aún tienes esa habilidad de ver que me sorprende.
—Por que veo con ojos del corazón, esos nunca falla créame veo lo que tanto se niegan a ver los otros.
—¿Con esos ojos supiste que era yo?— no pudo evitar dejar ver cierta incredulidad en ella.
—Si, aunque no lo crea veo su aura, tu forma tus colores, me recuerda mucho a alguien que conocí joven Sakura.
Alzó una ceja— ¿puedes ver mi chakra?
Negó — hay muchas cosas más en el mundo, en estos ámbitos terrenales Sakura-sama.
—¿A quien le recuerdo?
—Umm nunca vi a una mujer más aguerrida que ella, así que nunca la olvidare y la veo en ti.
Sakura sonrió amablemente — me alegro que sea un buen recuerdo, ahora déjeme chequearla.
La anciana se mostró bastante renuente alegando"que era una anciana siempre iría en mal en peor"haciéndola reír, pero se dejó revisar mientras le contaba sobre aquella mujer"tenía un espirito impetuoso, durante el cruce de la frontera logro la unión real de todo un grupo, nadie se quedaba atrás era tan noble"Sakura sonrió admitiendo que entonces si se parecían, aunque iba haciendo anotaciones, eran conversaciones muy amenas a diferencia de los días en que la anciana se mostraba perdida o totalmente senil. Finalmente se despidió habiendo realizado el chequeo completo.
Al cabo del anochecer, llego a casa traía la cena que había comprado en Tanzaku antes de volver, saco su pájaro pero extrañamente no había ningún regalo nuevo, le resto importancia seguramente vino pero no le vio entrecerró los ojos al recordar todo lo que supo hoy, apretó los dientes Libertino, seductor y conquistador, no le prestaría atención a ese tonto, ella no caería en sus menesteres, segura de sí se bañó un rato en las frías aguas, para después sentarse a escribir el recuerdo que tuvo hoy,¿Los Hyuga? ¿Estoy relacionada con el clan Hyuga? ¿ No y que Nadie había entrado para salir de sus tierras? Pero, ¿Cómo podre averiguar la insignia de tal clan?
Sería difícil.
A la mente vino el rostro de Hashirama, pero cuando vio su placa dijo no haber visto nada igual, ¿Entonces no era el escudo Hyuga?
Suspiro.
Tomó su te para dormir, mañana tendría que ir a la aldea. Aún no había bajado después del incidente, muy estuvo ocupada últimamente y en cierta manera lo había evitado, con el dinero que obtuvo recientemente compro un saco de arroz y algo unas mantas pro un accesorio de cabello y aori para su joven discípula, confiaba en Sarutobi-san para cumplir su palabra, dejó que el pergamino se secara y decidió dormir, no pensaría en nada.
Recordó de sopetón cuando se bañó para que la viera, le avergonzó tanto que pataleo la sábana y gritó con arrebato,¿Por que hice eso? Si hubiese sabido eso, jamás lo habría hecho. En rabiada se arropó nuevamente. Pero si yo malvado estaba sentada con aires seductores.
"te lo dije, le tienes allí"
Se dio la espalda, no escucharía nada hoy.
"Vale ignórame hoy, pero ya vendrás a mi"
Respiro profundo buscando el sueño que paulatinamente llegó.
Cuando abrió los ojos se tensó, su cuerpo estaba paralizado era imposible mover un solo musculo,paralisis de sueñopensó, pero el pánico la inundo cuando a los pies de su cama estaba ella misma, la Sakura caníbal, llena de barro, sangre y el cabello hecho maraña. Casi perdió el aliento a ver su rostro con aquellos enormes agujeros ausentes de los globos oculares, vacíos pero abiertos en su dirección, una vista aterradora. La cosa delante de ella hacía ruido castañéate, con zumbidos inhumanos mientras retorcía de manera escalofriantes su rostro en su dirección curiosa.
—¿Qué quieres?
Está solo parpadeo de forma inquietante, en un instante estuvo frente a ella, pero no gritó.
¡Se valiente!¡se valiente! Solo es un sueñose auto animo,mientras temblaba hasta la médula cuando la cosa estaba sobre ella ya casi rozaba sus frentes.
—Eres yo ¿verdad?
Esta comenzó a oler su cuello, para entonces Sakura cerró los ojos mientras lágrimas caían por su rostro, no podía moverse pero todo se vio interrumpido, cuando empezó arrancarle tajos de carne para consumirla, chillo de dolor, era agonizante cada vez que hundía sus filosos dientes desgarrando su piel como si fuese mantequilla.
—¡Para!¡para! Por favor.
¿no debía acabarse el sueño?¿por que no despertaba? Gritaba en su calvario, ¿horas? ¿Cuánto duraba este sueño? tratando de moverse de alejarse era tan doloroso¡es un sueño!¡solo debes ver más allá!Dolor, dolor de ser comida poco a poco¿que más?¿que más?¿que más veía?
—¡ENTIENDO!¡VEO TE VEO!¡ME DUELE ME DUELE MUCHO!
Gritó llena de arrepentimientos y cansada, en su agonía mientras lloraba¿que tan miserable debo ser?mientras pensaba había dejado de gritar, permitiéndose sentir ser devorada,quizás no es malo sentirse así. Quizás debía ser así, con ese pensamiento desesperada por lo doloroso que era, quiso abrazar el dolor hasta que fuese tanto que dejase de sentir, sus manos pudieron mover, contra toda lógica sus dedos temblorosos se posaron en la espalda de su agresor atrayéndolo abrazándolo sintiéndolo. La sangre bañaba violentamente el futón, su carne desagarrada por las mordidas dejaba profundos agujeros como huella, sus ojos estaban chispeado de su propia carne mientras miraba perdida el techo. Pero justo cuando abrazó a la Sakura caníbal atrayéndola hacia si, esta se detuvo.
Está poco a poco se asomó en su visión, viéndose cara a cara.
—Dije…Que te veo.
La Sakura caníbal sonrió de forma diabólica mostrándole una hilera de dientes afilados como cuchillo.
—Me alegro mucho.
Su voz sonaba como la de un monstruo haciéndolo más horroroso, pero Sakura llorando asintió mientras extrañamente miraba el techo sintiendo que el caníbal volvía a la labor pero ya no mordía extrañamente ahora lamia la sangre, casi con dulzura haciéndolo más bizarro.
—Cósete a mi, no quiero olvidarte— susurró perdida mientras cerraba los ojos.
Se despertó con los ojos llorosos, se sentó mirando un largo rato la pared frente a ella, se permitió sentirse"Se que me duele pero soy valiente, más allá de no saber que paso, me aperturo a mirar más allá incluso si eso me duele mucho o me inquieta"se dijo a sí misma, mientras se levantaba"todos tenemos nuestro propios demonios, no podemos tener miedo de nosotros mismo"con esa línea de pensamientos se permitió tomarse el té.
Apenas los rayos del sol pintaban el cielo, cuando la pelirosa salía al bosque cuando vislumbró la aldea madrugadora, había unas cuantas personas moliendo, otras sacaban los ovejas a comer, vio unas cuantas mujeres encender su fogón, varios niños acompañaban a sus padres para ayudar a recoger agua, otros ya estaban arreando el suelo, más de uno le dio miradas extrañadas otros le enviaba miradas de disgusto, pero le dio indiferencia a cambio ya los vería venir por atención médica.
Un pequeño grupo de Sarutobi le saludaron. Para cuando llegó a su clínica le cayó un balde de agua fría, varios muchachos estaban arreglando su puerta, noto varias hierbas que tanto se había ocupado de limpiar y separar en una cesta de mimbre en mal estado para colmo mezcladas. Otro aldeano parecía estar reparando lo que en algún momento había sido una camilla, Todo lo había hecho ella junto a los aldeanos, ¿Que había pasado?
—¿Qué pasó aquí? — cuestionó.
Más de uno se giró para verle avergonzado.
—Perdone Sakura-sama, un grupo de personas vinieron y saquearon, no podíamos hacer nada por que no estamos aquí para evitar algo así, si no para resguardar la aldea de ataques externos, fuimos a despertar al jefe de la aldea pero ya había hecho el daño pero logramos evitar que quemaran el sitio.
Explicó un joven de no más de catorce años. Los demás permanecieron en silencio pero estaban avergonzados.
—Sakura-sama apacigüe su furia, el jefe castigo a los culpables y ahora estamos ayudando a arreglar el sitio — explicó el único aldeano que estaba ayudando.
Sin embargo, Sakura apretaba los puños. Estaba enojada.
Tragó para asentir, trato de mitigar su enojo mitigando su deseo de gritar y patear, se relajó para valorar el hecho de ver que varios estaban ayudando a rehacer sus pequeña clínica. Sin más, comenzó ayudar. Para cuando terminó, lo único que faltaba era la camilla y la cortina que daba privacidad al paciente, pero mañana traería una. Por los Sarutobi supo que en el pueblo se había regado que era una impúdica, que incluso se habló que ella había adiestrado a la joven a seducir a su propio tío, que era una perturbadora de hogares, nada le molestó. Solo se encogió de hombros, se dedicó a clasificar nuevamente la hierbas. El jefe vino más tarde a disculparse, pareció sorprendido cuando Sakura se disculpó por su actitud de la última vez y le regaló arroz. También le obsequió otro saco para la familia explicando que agradecía que le hubiesen permitido tener a la joven como discípula que esperan verla pronto, le dio los obsequios para la joven y le pidió al jefe que lo hiciera llegar, no era prudente que ella fuese por cómo estaba las cosas con el resto del pueblo, este le halagó por tal calma y buena manera de sobrellevar la situación.
Se fue un poco contento de su consultorio.
Nadie más vino, pero lo agradeció realmente. Hoy Sarutobi-san no estaba, extraña la ligeras charlas. Cuando llegó a casa, ya casi había anochecido, encendió las lámparas hizo cena con Kenji en su hombro, dándole a probar de su propia comida de vez en cuando, regó el Bonsái de Sakura, comió con Kenji de vez en cuando queriendo comer de su plato pero ella le apartaba divertida y de vez en cuando le daba un poco.
Hoy tampoco vino Hashirama, no había nadie cerca por mucho que busco. Durmió con Kenji acompañándole esta noche, jugando con él se quedó dormida. La mañana siguiente se dedicó a recoger los frutos que había la madurado en su huerto improvisado, contenta de ver un bonito pimentón y grandes zanahoria. Ya almorzando se encontró mirando de vez en cuando al bosque. Quizás ya se había cansado de venir.
Su lado malvado la culpó por ser tan indiferente mientras su razón le convencía que era lo mejor que pudo haber sucedido. Enojada se concentró practicar con Kenji el vuelo y aterrizaje, por la tarde entreno pero ya no había esa diversión que había sentido con Hashirama, volvió a cambiar su estado de ánimo pero siguió entrenando. Decidió bañarse antes de que la noche enfriara las aguas, a su mente vino la sensación de adrenalina que sintió cuando pensó que Hashirama la espiaba, un hombre tan apuesto y amable.¿Amable? Era un don Juan, pero ¿Si podía tener a cualquier Hime por que se había esforzado tanto conmigo?
Su lado travieso había sembrado la semilla de la duda tan ligeramente en la mente, que ni se dio cuenta. Satisfecha de su trabajo se fue.
El día paso y no se vio el líder por ningún lado, Sakura acariciaba el hipnótico Bonsái pero para su desconcierto noto un pequeño detalle, había una pequeña rama un poco envejecida, la flor que colgaba tenía un leve tinte marchito. Preocupada llevo el Bonsái debajo del techo de madera, la colocó en el suelo, quizás era de sombra, la colocó sobre la mesa la situó en el medio. Ayer la había regado, no creía que fuese el agua.
—Lo siento si te deje debajo del sol, a partir de ahora este será tu lugar.
Se mordió el labio.
Al día siguiente, salió a cazar. Se puso unos pantalones de hombre que los había cortado quedando como un tipo de short, uso una falda de dos paños con finos bordados de flores, un top de cuello alto, unos guantes de redecilla más allá de la muñeca con los dedos descubierto, sobre ello sus gastados guante gruesos que había tenido cuando despertó, su vendaje debajo de un bolsillo de cuero que había hecho para sí misma. Dejó su cabello rosado suelto y usó un centollo azul, con un Par de mecho al frente. Se colocó una sandalias de cuero que había comprado recientemente que solía ser común entre las kunoichi. Había hecho este traje por comodidad, su atuendo de curandera hacía ruido, este no. Los animales era muy perceptibles.
Cuando Suzuri le había dicho que muchos hombres estarían detrás de ella, jamás pensó que sería así.
Su corazón trababa contra sus costillas, sus pies daban todo lo que podía el chakra impulsando rudamente en sus piernas, saltando entre una orilla y otra cada vez que un grupo perdía velocidad y el otro la trataba de atraparla, logrando esquivarlo yendo al otro lado o en su defecto corría sobre el agua, cosa que ambas cuadrillas parecían respetar mucho de no hacer, pero lanzaban ataques para contrarrestar, la adrenalina impulsada por su deseo inquebrantable de vivir aturdía sus sentidos, un ataque de fuego la hizo saltar hacia el grupo que pudo reconocer cómo Senju por su símbolo, sus pies tocaron la grama pulso más chakra reconociendo que el peliblanco era terriblemente rápido, trataba de evitarlo a toda costa. El tipo lanzó un ataque de agua la cual Sakura esquivó con una voltereta en el aire con maestría, sus pies tocaron la corteza de una rama bastante gruesa la cual se acuclilló y usó el impulso para salir disparada hacia adelante, el sonido fue casi ensordecedor dejando perplejo a mas de uno, se brindó cinco estrellas por que le dio una ventaja maravillosa de ochenta metros, sintió como una reserva desapareció aquel miedo la avasalló, tenía que conseguir algo, el tipo de cabello blanco le resultaba muy espeluznante, salto al otra orilla.
De la nada salió un tipo de cabellos negros largo. Por poco se paraliza, era igual al retrato de funeral. Sin embargo, empezó atacar pero esquivó y leve mechón de su cabello cayó.
Logró seguir corriendo casi cayendo en el proceso, el joven había apuntado directo a su garganta, la desesperación de no ver solución la aterrorizó. La adrenalina y el miedo era buenos incentivos para ayudar a auto superarte, había mejorado su velocidad de lo contrario ya la habrían atrapado, el joven de cabellos negros pisaba sus talones, del otro lado Tobirama se había puesto al día, Sakura presintió el ataque del joven detrás de ella y saltó al río antes que una gran bola fuego la alcanzara para incinerarla, la comisura de sus ojos se llenaron de lágrimas ya sentía otra reserva desaparecer, giros, saltos y evasiones por centímetros, no la sacaban del meollo, tendría que sacrificar otra reserva o seguiría malgastando las reservas inútilmente, sacrificaría una pero esa que le brindará una salida.
El Senju enojado hizo un Jutso para electrificar el río, Sakura salto a tierra firme enojada por su idea, el pelo negro le soltó una enorme bola de fuego Sakura se giró enojada y llevo chakra a sus dos palmas para cerrarla rudamente entre sí esto causó una impresionante onda que soplo la bola de fuego apagándola como una vela de cumpleaños, arrancó un pequeño árbol joven, levantó tierra que obligó a Izuna taparse los ojos. Se giró y siguió corriendo. Aquello le dio una idea, el sudor ya tapaba su vista haciéndola arder. El Jutso en el río había desaparecido. Sin más Salto en el aire dirigió toda sus fuerzas con todos sus deseo al puño y golpeó. Ambas orillas desaparecieron por la fuerza, el suelo se deformó y se aseguró de patear una ráfaga justo después creando una especia de tsunami. Los cegó a todos, corrió de nuevo desando vivir, deseando ver su casa, sus pacientes, deseando pelear con Kenji por meterse en su plato, por ver a Suzuri la próxima semana, de ver lucir a su discípula con el aori que le escogió con el accesorio de cabello, tenía que regar su Bonsái hoy, no había terminado de leer el libro de poemas que el anciano Hambada le regaló, sus ojos aguarapado se llenaron de furia y desespero, tenía muchas cosas por hacer. Cómo rechazar el próximo regalo de Hashirama, ojalá no hubiese salido a cazar hoy. Detrás de ella cuadrillas de hombres la seguían a unos Bueno quinientos metros pero tanto el peli blanco como el guapo chico de cabellos negros lograban ponerse al día con rapidez, reacios a dejarla ir, chillo de rabia, ¿Cómo había llegado a esto?
Hace treinta minutos atrás.
Tenía unas buenas dos horas sin conseguir nada, salto entre árboles cuando vio del otro lado del río Un gran arce que comía, había recorrido un risco antes de caer allí. Esta zona era segura, había seguido una libre pero la perdió… hasta que vio el alce, era muy raro verlo. Muy difícil conseguir ese pelaje avellana claro, era inmenso tal vez pesaba su buenos setenta kilos, excelente presa lo cazaría y llevaría una buena parte a la aldea, le mandaría a su discípula, vendería esas astas enormes por un buen precio, con una sonrisa satisfecha rio de su suerte hoy.
Se preparó y se acercó poco a poco, sin Ruido alguno bajo del alto árbol, saco el kunai que guardaba en su bolsillo atado en la venda, maldijo el botón del bolsillo que no cedía girando su atención a él.
¿Qué sentirías cuando ves una cara pálida con ojos color sangre mirarte fijamente sin perder ni un sola hebra de tu cabello de su vista? Si, pánico uno tan aterrador que te haría perder enfriar la sangre.
Supo que había dejado de ser la cazadora para ser la presa. Justo al frente con una distancia de veinte metros si no menos, estaba un Uchiha acuclillado mirándole fijamente con su Sharingan activo a todo esplendor, con otro encima de los árboles a su izquierda, ambos parecían haberla estado cazando desde hace rato, al ver la tranquilidad en su rostros pese de verse descubiertos. Sakura hizo lo único que pudo brindarle ventaja,una distracción, con todo de si golpeó con su puño en suelo dañado unos buenos cincuenta metros a su alrededor logrando salir en medio del alboroto.
Alboroto que alertó la vigilancia Senju. Y así fue que terminó revolucionado los cuerpos Senju y Uchiha a todo vapor, finalmente se río de su suerte.
Si Hashirama la viera ahora estaría muy feliz de ver la mejora en su velocidad, si Suzuri la viera amaría ver cumplir su predicción. Apretando el paso logró una ventaja de casi setecientos metros, vislumbro un descomunal tronco que a lo mejor había caído con alguna tormenta, este cruzaba más allá del río, cuando llegó al sitio noto que las raíces estaban del lado Senju aún así se extendía uno buenos treinta metros del lado Uchiha, se precipito a el con un plan en mente. Colocó un jutso de preservación rápido en la corteza y trato levantarlo para terminar fracasando en el intento, dos y tres veces aún con su chakra y se vio a sí misma en problemas a sentir sus piernas temblar de esfuerzos y finalmente.
Abrió su última reserva, su frente.
Vio armaduras acercándose, logró lanzar el descomunal árbol lo lanzó al aire, dio un salto y dirigió todo su chakra a su pierna finalmente con todas sus fuerzas lo pateo.
La distracción se extendió a más de veinte kilómetros el paisaje cedió ante la fuerza de su naturaleza, todos los árboles de ambos lados colapsaron por el arrastre del peso tronco consciente el río chapoteó agua, arrasó todo y los hombres se vieron esquivando árboles, saltando evitando ser aplastados, intentaron lanzar ataques elementales pero la chica había puesto algo en el árbol antes de lanzárselos. Cuando todo paro, nadie vislumbró ningún cabello rosa. Escapó, Izuna extrañamente sintió su comisura curvarse hacia arriba, con una especie de sonrisa torcida.
Tobirama por el contrario se frustró, girando a mirar a Izuna esperando respuesta silenciosa pero este ni le miró por el contrario le dio la espalda.
—¿Desde cuando no puede atrapar a una simple kunoichi?
Izuna se giró para verle con una ceja alzada.
—¿Por eso es que la atrapaste tu? Háblame cuando la tengas sujeta.
Con eso dio por terminada la conversación.
Ese día decidió no ir a casa, temerosa de que alguien la estuviese siguiendo sin que se pudiera dar cuenta. Había llevado un pergamino consigo pequeño, solo agua y las tres últimas píldoras que le quedaban. Ya sabían rancias. Pero la tomó, no quiso arriesgarse a volver a cazar, no podo pegar un ojo mientras estaba en su bolsa de dormir, constantemente miraba la entrada de la cueva había elegido un terrible risco. Finalmente amaneció. Lo más precavida posible mirando sobre su hombre cada tanto, se preguntó si debía seguir danzando pero moría de hambre pero ya las píldoras no eran ingeribles estaba sucia, decidió tomar la ruta larga para llega a casa, de esta manera de daría tiempo de cualquier enemigo de atacar.
Finalmente llegó a casa viéndola desde el otro lado de la cascada, vio cómo se nublaba su vista cuando el alivio llegó a su máximo esplendor. Cuando en ese instante sintió a alguien, apresuradamente entró dentro de cascada se acurrucó abrazando sus rodilla escondiendo todo su chakra con pánico, dejó respirar cuando se acercó a la cascada caminado sobre el agua y extrañamente la sombra se detuvo frente a ella, sabía que no tenía que haber vuelto, sabía que tenía que haber aguantado, consciente de su error decidió esconder su rostro sobre las rodilla notando las cálidas lágrimas mojar su piel en ellas, moriría de todas formas.
Arremetió rápidamente directo a ella, apretó todo su cuerpo esperando que fuese rápido, la atrapó y grito de pánico cuando se vio arrastrada, pataleo.
-¡Soy yo!¡Soy yo! Tranquila — su propia respiración errática acompañada de los latidos de su corazón no la dejaba oír, pero le reconoció abrió los ojos chocándose con los avellanas achocolatados tan cálidos, le sostenía las muñecas en el acto se detuvo al instante como tomándose el tiempo de reconocerlo. En un santiamén Sakura colapsó contra su pecho, zafó sus muñeca del agarre para rodearlo, metiendo su rostro en el pecho buscando la seguridad que tanto había añorado toda la noche casi queriendo abrirlo para meterse dentro de él y cerrarlo tras de sí, sus puños apretaban la tela de su espalda todo su control sobre su estado de ánimo se desplomó, el cuerpo le pasó factura sobregirada por el cansancio, las emociones intensas, adrenalina y inexistencia del descanso reventó con fuerza en ese momento, una crisis.
Hashirama le acogió sin miramiento alguno masajeando en círculos su espalda — Shh tranquila todo está bien, no pasará nada malo, lo hiciste bien estoy aquí contigo.
—Yo no pensé que tú.
—Shh no hables — hundió sus dedos en el largo cabello buscando relajarla —Te estoy aquí tranquila, estaré aquí cuando te levante.
—Solo quería volver a casa— sus hipos entre cortaba sus palabras.
El siguió rascando el cuero cabelludo, gruño amablemente a sus vez expandió su chakra cálidamente para calmar.
—Y yo te estaba esperando.
Lloro entre jadeos mientras sentía sus ojos adormitarse, el joven la maniobró hasta que quedó recargándose de pared acomodándola en su regazo sin querer moverla mucho, sin embargo la sintiendo sucumbir en sus brazos hizo un chequeo general con su chakra y apesadumbrado noto el agotamiento de chakra. La abrazó metiendo su cara en el pequeño hombro, reviviendo la angustia que sintió cuando un alertador vino a hablar de intromisión de un forastero a las fronteras en conjunto con los Uchihas y Yakunto, no le importó mucho ni le dejo terminar alejando que Tobirama se haría cargo, y pensar que estaba a borde leyendo dos últimas páginas del libro de los clanes en su momento libre hoy iría a verla.
Pero todo se fue al cañón, en el momento que Tobirama regresó hablando de una chica pelo rosa, enardecido se le fue encima pregúntale si le habían atrapado los Uchiha abrazando la idea internamente de iniciar una guerra o tregua a cambio de ella, Tobirama sorprendido le relató su fuga le escuchó con la mirada ida. Sin más le encargo los últimos trabajos de mesa que le quedaban y una audiencia con Toka, guiado por la locura se colocó el uniforme y se precipitó hacia la cabaña, rogándole a los dioses que estuviera bien, pero estuvo horas en total desasosiego al no verla llegar, sin descartar la idea de que era muy seguro de que estaba en algún tipo de paranoia o muy asustada para salir de algún escondite, decidió esconder su chakra prudentemente, ni si quiera pregunto a su hermano si le vio herida, ¿se habría curado? ¿estaba hambrienta? ¿Tenía agua para beber, mantas? Caminaba de un lado al otro frente al Bonsái.
Al alba estuvo Dispuesto cepillar los bosque hasta dar con ella, por fin apareció su chakra tímidamente casi cautelosa, fue como un bálsamo para su exasperación. Pero justo ahora estaba tan tranquilo escuchando su respiración rítmica le apaciguó tan rápido, todo le pedía que la llevara a casa y le encerrara, la volviera su esposa.
Casi tembló a la idea, esposa.
¿Desde cuando pensaba esa palabra que entorno a ella era calmante para el? Quería darle comodidades, amor, atención y todo lo que ella quisiera. Deseo vestirla de las mejores telas, verla dormir en un grueso futón sobre una cama, comer solo las mejores comidas y beber caros licores amado por mujeres como incomparable vino, viviendo una vida de exclusividad y abundancia a su lado, sin nada a cambio más que su presencia, podía ofrecer lo mismo sin necesidad de que se casa con el, este miedo que le hizo pasar le produjo un tipo de temor lejano el cual no podía controlar, su muerte.
Miró con dolor las paredes de la cueva, viendo líneas marcadas para su pena eran tantas que a simple vista supo que eran demasiadas, incontables líneas marcadas como días. Se encargó de salir de la cascada, le atendió, frunció el ceño ante la particular vestimenta ¿Esos hombres la vieron en tales fachas? ¿Qué diablos era este escándalo? Ahora Quiso matar a cada uno de los hombres por tener un imagen así de ella, hablarían seriamente sobre el indecoroso vestuario. Habían raspones junto a ciertos moretones supuso que prefirió mantener el chakra que quedaba en caso de emergencia que curarlos, se amarró su cabello en alto moño le acomodó bien en el impecable futón, buscó un cuenco con agua y una tela que considero ideal para la labor suavemente limpio las áreas visibles, su rostro y quitó sus sandalias para limpiarle los pies, con cuidado la volteó para repetir el procedimiento el atuendo era bastante revelador más de una vez se consiguió mirándole extrañado.
Sin más le seco, suavemente un agotamiento le podía dejar uno o dos días sin conocimiento, no podía dejar tanto tiempo el clan y más con tantas tensiones a raíz del último asalto, solo se quedaría un rato más, más por egoísmo que por otra cosa hoy haría lo mínimo que quería hacer.
Hacerla más cómoda, descartó la cocinar estrecha en las afuera de la cabaña y dejó los escombros afuera de la casa tomó al odioso loro que parecía desconfiado hasta que le ofreció unas semillas que halló cerca este pareció más a gusto y se instaló en su hombro, ahora tranquilo salió de la casa se agachó para tocar el suelo con sus dedos haciendo jutso en el suelo, agregó una habitación más grande, también uno al frente que sería una cocina con una ventana para mejor iluminación, que sobresalía al frente de la casa, agregó una plataforma que serviría de porche, terminó los techo, sin más habilitó un jodido baño al lado de la habitación, entro abriendo los espacios que serian las puerta hasta que llego al primer sitio que había querido hacer desde que la conoció, lo primero que creo fue una plataforma de arena, encima hizo tina de madera lo sufrientemente grande para dos personas, añadió bancos internos y debajo uso un Jutso de tierra para que fuese firme y sirviera de horno para calentar el agua, le agregó escalones. Salió de la casa y miró el río, verla cargando agua tampoco le gustaba, moría por que llevarla consigo podía lidiar con los disgustos de su clan, se veía a sí mismo accediendo a ser el tirite de los ancianos solo por tenerla en su vida, pero no podía lidiar con el disgusto de ella su molestia le afligía pero su indiferencia le asesinaba en él acto.
Pensó en un desnivel serviría, trabajo creando un pequeño canal hacia la casa que reconectaba nuevamente al río, tal vez luego que ella se levantara podía hacer mejoras con sus ideas, el tenía su propio pozo de agua pero aquí tenía que ingeniárselas, sin más el agua quedaba pasando justo en el baño, levantó las paredes sello los techos, para entonces volvió a entrar creo el suelo que sería el único bajo de la casa, lo recubrió de madera y colocó un sello particular para mantener calidad temperaturas, creo una especie de banco junto a la pared para que fuese cómodo sumergir la ropa para lavar. Agrego anchas orillas de la tina para que colocara sus cosas para bañarse que le encantaban cuando las olía, incorporo dos varillas que serviría de tendedero, un estante para almacenar su cosas le anexo puertas, también dos banquillos para sentarse, junto un pequeña tina para almacenar agua si quisiera. Justo en la puerta que daba a la amplia habitación adicional que había creado primeramente que ahora serviría como recamara principal, le creó el alto sobre piso al mismo nivel que ella había creado conectándolo con al espacio adicional, dio espacio a una de ventana para mayor luz finalmente creo una puerta amplia corrediza que dividiría el cuarto y de la amplia sala. La vio aún inconsciente en su futón, pasó de nuevo al área de cocina para terminarla, creó la plataforma primero conectándolo al que sería ahora sala donde descansaba Sakura, hizo los gabinetes junto una brillante mesa con su sillas, procedió a crear un fogón con Jutso de tierra que compacto, a la imagen que él recordaba de su casa. Junto a un largo mesón de madera conectado para poder cocinar frente a la ventana, así ella podría ver hacia afuera mientras preparaba alguna comida, el loro de vez en cuando se removió por sus hombros cambiando de hombro conforme él se movía. De vez en cuando gritaba o hablaba, llegó al que sería el pasillo recibidor donde se quitaría los zapatos y le creó el sobre piso faltante junto un mueble que serviría para guardar calzados.
Cuando salió de la casa para admirar su trabajo, alargó el techo para que cubriera la plataforma donde seria un pequeño porche, podrían sentarse allí por horas a conversar si ella no le hacía pasar, cosa que esperaba que no fuese así, creó unos escalones faltante para poder subir a la plataforma envolvió con un follaje hermoso de flores que cubrirían la pared donde se supone que estaba la cocina, unos arbustos bajo el pasamanos del porche encantador. Entró nuevamente agregando una que otra cosa que pensó que faltaba. Creó un clon para que ayudara a mover el futón mientras él cargaba para trasladarla a donde sería su habitación, la acomodó.
—Cuídala, atiende sus molestia y no mires más de lo necesario, si notas alguna amenaza certifícate que sea un enemigo, como los Uchiha entonces atacas si resulta ser del clan explícate si decide atacar entonces tómala y tráela a mi a cualquier precio, si despierta dile que será su cuidador hasta que yo vuelva, seguro vendré en unos cuatro días como mínimo, cuando vaya a la aldea síguela sigilosamente evita a los Sarutobi y cuando vuela atiéndala minuciosamente, hazle comida y vela su bienestar, no mires más de lo necesario, no seas maleducado y por favor cuida lo que dices sabes que está molesta ¿eh sido claro?
El clon se rasco la nuca — hablaste mucho pero casi estoy seguro que tome todo.
Una piedra mental le cayó encima por la bofetada de incrédula le propinó la respuesta de su propio clon, entendió un poco a su hermano menor, resoplo derrotado.
—Bien, si algo sucede llámame.
—Me sentí aturdido cuando desperté ¿Dónde estabas Sakura-Chan?
Sakura sintió el valor abandonar su pecho, quiso explicar su ausencia — Sasuke…
Su voz la interrumpió.
—Sasuke… Todo es Sasuke ¿No Sakura?
Fue un golpe duro en su orgullo cuando la ironía mello en sus palabras.
—¡No puedes hablar así Naruto!
La leve luz entraba por la ventana de la habitación, el cielo pintaba entre rojo y violeta los ojos de Naruto reflejaban esos colores en ningún momento la miraban — Sakura-Chan ¿Sabes por que busque tanto a Sasuke-kun?
El miedo cayó a sus pies enfriándola por completo, sabía que palabras diría y no quería o no podía escucharlas — ¡No! No hablaremos ahora — negó repetitivamente mientras daba pasos hacia atrás.
Naruto apretó las sábanas blancas — ¿No hiciste lo imposible por verme? ¡No dejaste de molestar a mi sensei! Por que yo no quería verte y ¿Ahora te acobardas? — el dolor era palpable — ¡No des un paso más Sakura! ¡Me lo merezco! — Sakura se detuvo sintiendo como su pecho se precipitaba en una montaña rusa, el nudo persistió en su garganta al ver las gruesas lágrimas de esos ojos bajar mientras miraban los puños apretados en su regazo — Merezco un poco de tu tiempo, solo eso.
Sakura sintió la humedad en sus propios ojos — No quería hablarte, quise alejarte y tu quisiste volver ¡así que no seas cobarde!
—¡Y tu no seas un egoísta!¡No es justo que hables de esto ahora , no cuando!
—¡¿En serio me hablas de egoísmo?!¡¿tu?! Entonces bien, ya que soy el egoísta y el villano de Sakura-Chan, solo regálame cinco minutos de tu valioso tiempo.
—¡No! Esto, esto nos hará mal.
—No Sakura-Chan ...yo no puedo avanzar, no puedo si no hablo de esto, solo déjame hablar no tienes que responder en absoluto, solo escúchalo y luego si quieres olvídalo no hablaremos nunca más de esto lo prometo, por favor créeme.
El silencio agobió sus corazones, escuchó a Naruto tragar.
—Sakura-Chan yo desde que nací eh sido el paria del pueblo, entiendo eso y ahora lo acepto, nunca nadie a entendido eso, ni mucho menos el peso que conlleva ni si quiera tu Sakura, fue por eso que a pesar de habernos hecho amigos me abandonaste y decidiste ignorarme cuando llego el momento — Sakura tembló ante la condenada culpa que la avergonzó terriblemente — solo Sasuke lo entendía y de alguna manera nos hicimos hermanos nos entendíamos.
—Pero yo siempre te añore — confesó — siempre quise estar a tu lado … Y a tu altura — le vio cerrar sus ojos tratando de parar sus lágrimas — busque tu aceptación pero más que eso yo de verdad sentí amenos sentimientos por ti, siempre eras tan inteligente, amable y querida por todos incluso por mi, aún así no sabía como decirlo ¡No supe y mucho menos creo que lo sepa ahora! Pero, Sakura-Chan estuvo mal que supieras por otros que me gustabas o que mis actitudes inmaduras te rodearan ¡De ninguna manera me estoy excusando! Pero, era un niño que vivía solo, sin padres ni nadie que me dijera cómo hacer las cosas, así que mi única manera era decirte que me gustabas era decírtelo groseramente, tratarte de complacer incluso si me ganaba uno o dos golpes de tu parte, porque eran cosas que tú querías hacer con Sasuke pero yo intervenía ofreciéndome imprudentemente, o en el ultimo caso dándole importancia a las misma cosas que a ti te importaban o gustaban, amando las cosas que tu amabas esa era mi forma de decírtelo — las lágrimas incandescentes bajaban de los ojos de Sakura — incluso si era Sasuke, si tanto te importaba, si tanto te gustaba o si le…amabas no importaba incluso si no era yo lo que tu querías, esa promesa que te hice fue mi manera de decirte Te amo— un sonido que solo pudo escuchar Sakura resonó en sus oído de algo quebrase en su pecho — en el proceso de mi promesa madure, pase algo por alto y fue mi amistad con Sasuke, su dolor, su voluntad y sobre todo la promesa de salvarlo de si mismo, quebré mi promesa a Itachi y todo su esfuerzo por su hermano ¡todo lo dañe cuando eso significó perderte! — el ardido gritó de Naruto resonó en los oídos de Sakura, ahora llevándose la mano a su pecho enterrando sus dedos en el sobre la cicatriz que ahora dolía extrañamente.
—¡Por poco! — jadeo— yo te perdí, y cuando vi a Sasuke enterrando ese cuchillo en tu pecho, supe que no estaba dispuesto a pagar el precio porque — la miró — Era un precio alto a pagar para mi.
Nunca Sakura había notado que tan azul eran los ojos de Naruto o cuánto podían brillar en la oscuridad de la sombra, ahora su respiración se volvió errática.
— Entre tú y Sasuke me fue fácil elegir, fue por mi acuerdo tácito de detenerlo si se salía de control, fue la comprensión real de grandes sacrificios como el de Itachi por Konoha y por que puedo vivir con esta inmensa culpa pero no con el vacío inmenso de perderte o de la difícil tarea de decirle a tus padres sobre tu muerte — escuchó un jaleo, el dolor con el que lloraba mientras trataba de apoyarse de algo, fue donde se dio cuenta que eso clamores eran de ella misma en llanto— Sakura no te digo esto para culparte al contrario, es para hacerme responsable de todo el peso — lloro más fuerte, mientras escuchaba la voz de Naruto hacerse más dura — por ello hablé antes con la abuela Tsunade y le pedí que disolviera por completo el equipo siete — Sakura palideció agrandando los ojos, grabando la imagen en retina de un Naruto en la cama del hospital con la luz precaria rojiza bañado la mitad de su cuerpo— Lo mejor que podemos hacer es separarnos, no es necesario que me hables o me veas como un amigo Sakura ahora en adelante ignórame justo como cuando lo hiciste pequeña.
—¡¿Que?! ¡¿De que hablas?!
—Lo siento Sakura, pero no quiero ni voy a ser más tu amigo.
El sufrimiento de las palabras de Naruto la marcó como acero caliente, por alguna razón las lágrimas nublaron por completo su vista, el espiral de emociones la hizo temblar.
Cerrando los ojos mientras apretaba las manos en su pecho — ¡ERES UN IDIOTA NARUTO!
Salió corriendo de la habitación casi resbalándose en el proceso, quería conseguir paz, quería volver a casa y gritar lo tonto que era. El dolor era agobiante, la estaba abandonando haciéndola aún lado como si no importara, primero Sasuke y ahora Naruto ¿Era tan fácil abandonarla? Lloro por que sabía que Naruto tenía razón, ella era una egoísta por naturaleza, aquella realidad la abofeteó con crueldad ella siempre intuyó los sentimientos del rubio y se provecho de esa amistad tan gustosamente y le llamaba egoísta, quería culparlo por todo pero realmente… Verdaderamente ella era la culpable de todo.
Naruto gruño mientras sus lágrimas bajaban con soltura, se acostó y cubrió su rostro con el brazo. Tanto Jiraya como Kakashi habían escuchado toda la conversación acuclillados en el afeitar de la habitación al lado de la ventana.
—Nunca había sido tan inoportuno como hoy — admitió con los ojos cerrados con los brazos cruzados. Kakashi por el contrario no comentó nada mientras aún sostenía un pastel de fresas en sus manos.
—Creó que ya Naruto habló con ella— apretó la plantilla contra su pecho.
—Chizune recuérdame por que acepte la disolución— gruño al ver a su alumna correr.
—Sería un grupo inestable y emocional— sin embargo, Tsunade hizo un mohín — pensé que el tiempo me diría si tome una buena decisión, pero creo que la respuesta llego más rápido de lo que pensé.
Despertó sintiendo un líquido golpear su garganta un fuerza la giró rápidamente obligándola a inclinarse sobre algo direccionando su rostro, vomitó violentamente, las arcadas la hacían desfallecer de disgusto, sentía mucho frío.
Cuando terminó noto que alguien la cuidaba, se obligó a ubicarse. Sentía escalofrío, se sentía a si misma titiritar bajo las sábanas, recordó que Hashirama fue la última persona que vio cuando se desmayó. Vio un figura oscura volver nuevamente con ella con un cuenco nuevo lleno de agua, era extraño — ¿Hashirama?
Este le sonrió amable — Si, soy un clon tenía que encargarme de los deberes del clan pero estaba mal dejarte sola con agotamiento de chakra, creo que es la primera vez que lo experimentas para estar reaccionando físicamente así — le colocó un frazada húmeda en la frente — Estoy intentando bajar tu fiebre desde hace rato.
Sakura negó — mi cuerpo está intentando recuperar las reservas, me lleve al límite ¿eh tenido convulsiones?
Este asintió— por ello eh estado surtiendo tus reservas con mi propio chakra pero si lo hago rápido entras en crisis.
—Yo hice un poco de sopa, ¿puedes intentar comer?
Sakura hizo una mueca de desagrado — tengo el estómago revuelto.
Hashirama asintió antes de salir por algo, Sakura frunció el ceño ¿Dónde estaba? También noto una amplia ventana, el clon entró nuevamente con una bandeja para arrodillarse a su lado — te de menta y jengibre ayudará a asentar tu estomago — la ayudó a incorporándose — lo mejor es que tomes líquidos.
Sakura prefirió ignorar la explicación mientras tomaba el líquido picoso y refrescante, habiendo tomado dos tazas bajo la mirada asesina del clon quien resultó ser sorprendente inflexible cuando se hablaba de su estado . La pelirosa se acostó con su ayuda se sentía tan débil, le vio marcharse estaba nuevamente cansada lentamente volvió a caer en la inconsciencia no sin antes murmurar — Tengo frío — se quejó a pesar de estar bastante arropada.
Se vio nuevamente a sí misma vistiéndose para detenerse abruptamente en el espejo, trazando una fina cicatriz entre sus pechos estaba muy cerca del lugar donde estaba su corazón, pareció reflexiva moviendo su rostro hacia el otro lado cómo si cambiando de ángulo algo cambiaría, algo pareció molestarla para reanudar sus movimientos con cierta fuerza de más.
Se vio bajar las escaleras con rapidez, por fin se vio a sí misma saludar a sus padres, Sakura los miró y trató de grabar sus rostros luego una fuerza invisible la unía a su extraño yo. Ahora nuevamente detrás de la joven que parecía ser ella misma solo un poco más joven.
El escenario cambió para verse a si misma hablar amenamente con una joven rubia ambas parecían cómoda una con la otra la imagen por alguna razón le hacía recordar a Suzuri junto a ella, en busca de información busco escuchar sentándose en la silla vacía junto a ellas.
—Entonces frentona quieres que te acompañe a hacerle la misa de Agosto a Sasuke, lo mejor es llevar flores blancas recomiendo lirios y crisantemos — apoyo más interesada en leer una revista, la Sakura invisible para ellas frunció el seño por su adjetivo despectivo a la Sakura de este tiempo.
—Si, iré durante la tarde hablé con Tsunade Sama para que me permitiera hacer una misa tradicional, estoy comprando papel dorado. Tampoco importa mucho después de todo sólo iré yo, discúlpame por pedirte que me acompañe pero no quiero ir sola.
Ino le restó importancia negando que siempre la acompañaría entre conversaciones ambas se perdieron, al cabo de un rato Sakura miró desinteresada mirar la calle con la gente pasando constantemente, la mesa estaba a la intemperie una mesera trajo el café y una galletas.
Ambas siguieron hablando de cosas que la Sakura invisible se esforzaba por entender, mientras miraba asombrada todo a su alrededor, tantos colores vivos, tanta gente y esas ropas impresionantes. Todo estuvo bien hasta que una risa vibrante a se escuchó a pesar del alboroto, la Sakura de cabellos corto volvió su rostro como un látigo hacia la risa distintiva. A lo lejos un joven rubio parecía reír de algo que un chico extraño estaba caminando con los pies arriba con un traje verde muy particular, lucía relajado mientras caminaba hablando con otros chicos con las manos detrás del cuello, traía su traje negro y naranja de siempre, parecía un poco más alto parecía mas grueso que el último episodio, su jovialidad su energía cálida le recordó a Hashirama de alguna manera. La pelirosa de largos cabellos detalló el rostro de su yo algo joven, había un dolor brilloso en ellos.
La Sakura de cabellos cortos y el joven por alguna razón sin saber dónde estaba uno y el otro un la fuerza invisible los hizo sentirse obligándolos a encontrar el camino hacia la mirada del uno al otro, tan crudo como el sistema gravitacional que siempre buscaría atraer un cuerpo a la centro de la tierra de la misma manera como los ojos azules atraería a los verdes, sin Embargo, apartaron las miradas asustados de verse… Sakura retiró la mirada como si esos ojos la hubiesen quemado. La Sakura de cabellos largos siguió mirando al joven de cabellos desordenados, este trastabilló un poco, volvió su vista a sus amigos que habían ralentizado su paso para mirarle, un poco fuera de lugar sonrió un poco avergonzado rascándose la nuca tratando de agarrar el hilo de la conversación mientras apresuraba su paso para salir más rápido del radar de Sakura.
Volvió su mirada hacia la Sakura de cabellos cortos, vio a rubia de cabellos largos cruzándose de brazos — ¿Todavía no han arreglado las cosas?
—Ino— masculló entre dientes.
—Bueno solo por hablar ya sabes, Tsunade consiguió una solución sobre su brazo ese que lleva vendado hasta los dedos, fue un avance tecnológico estuvo tan contento que lanzó un rasenga a una pared y ahora está reparándola.
Sakura soltó una leve carcajada amena — eso es muy Naruto.
Ino suavizó su mirada hacia su amiga — Oye no es por hablar de más, pero sería bueno si vuelves hablar con el.
—Yo… El no quiere que sea su amiga — murmuro decaída hundiéndose en su silla.
—No es necesario ser su amiga Sakura, se al menos su compañera es un poco incómodos para todos estar divididos o eligiendo con quien compartir, Shikamaru piensa que deberían estar al menos quedar en buenos términos para evitar problemas como el dice.
—No se que hacer Ino, estoy avergonzada de mi misma no fui una buena amiga para el ¿Qué garantiza que al menos sea algo bueno para él por distante que sea? Quiero sea feliz. Pero él me descartó de tal forma que no quiere ni la hora.
Ino pareció sopesar — Si es tal ese desinterés al menos trata de ser cordial.
—Quizás.
—Vamos no importa que devuelva el, si quieres que alguien sea feliz como dices no es necesario que aprecie tu presencia para que tu desees su bienestar, solo con que seas cordial es suficiente.
Ambas permanecieron en silencio.
De un momento a otro el escenario, trato de hacer la seguidilla. Sakura estaba vestida respetuosamente con un ramo de crisantemos acompañado de lirios blancos en sus manos, entraba a lo que parecía un cementerio amplio y con aires un poco distante. Pareció detenerse de golpe y la Sakura ajena la miró extrañada para luego seguir la mirada de su otro yo, para sorprenderse. Allí donde en el pequeño dojo donde estaba el altar de Sasuke arriba de una mesa tradicionalmente adornadas de comidas que parecía querer, estaban todos respetuosamente sentados, incluso a pesar de no entender mucho, la Sakura de largos cabellos también se trastocó un poco para luego sentir la humedad llenar sus ojos, volvió su rostro al su yo de cabellos cortos y era todo un poema.
Kakashi, Tsunade, Neji, Rock lee, Ino, Shikamaru, Tenté, Hinata, Kakashi, Choji, Gai Sensei, Kiba, Shino, Ino, Sai, Jiraya e incluso Yamato estaban todos allí.
Trago grueso cuando vio los rubios cabellos volverse a su yo joven, noto como la chica tembló un poco. Caminó temerosa, Ino la recibió recorriendo la distancia faltante rodeándola positivamente para acompañarla en el último tramo.
—¿Por que todos?
—Bueno hablé con los chicos y todos parecieron querer acompañarte después de todo Sasuke fue de nuestra clase cuando fuimos niños, es injusto no asistir — un poco más caihibida los miro a todos, su labio tembló incontrolable sus lágrimas nublaron su vista se avergonzó por su reacción Pero su visión fue oscurecida notó que era una mano, tratando de tapar su vergüenza de llorar dicha mano la giró y la volvió contra una calidez que recordaba muy bien … Kakashi si viejo sensei.
—Oye Luces horrible llorando — una vena brotó de molestia.
Lo pellizco —Uch — gruño.
—Sensei usted siempre tan — lo miro a lo ojos, este inclino un poco su mirada algo la enterneció — Gracias por venir.
— Todos gracias por venir — más de uno asintió con tranquilidad, el ambiente se hizo nostálgico pero con un matiz cálido y ameno. La tradición arrancó pero Sakura no pasó por alto el Ramen instantáneo servido sobre la mesa con los palillos encima, una sonrisa nostálgica adornó en su rostro con la certeza de que de alguna manera lo primero que el espíritu de Sasuke comería era eso. Para cuando todo el procedimiento terminó, todos se fueron marchando uno a uno, Sakura dejó las flores en el jarrón.
Cuando se giró para marcharse, noto a Naruto aún rezando. Un nudo se hizo en la garganta, que difícil había sido todo para los tres pero sobre todo para Naruto el cual de una manera u otra su mano se vio forzada por razones valida o no, sin embargo, Sakura estaba viva gracias a eso …siempre había subestimado a Naruto, eso pesaba tanto en ella, que le era más fácil huir hacia la idea de amar a Sasuke como pago de su inmadurez, era más fácil amar algo que no te devolvería nada que amar algo que te cuestionaría si eres o no suficientemente, que obligaría a trabajar en ti de una manera u otra, por que ella sabía que amar a Naruto significaba comenzar a mirar todo los errores para mejorar. Quizás era dolorosamente tonto, pero le había dolido tanto o más que Naruto la apartara que para ella fuese otro tipo de duelo.
Camino para llegar a la salida pero cuando estuvo a un paso de salir del dojo, volvió su mirada hacia Naruto quien estaba ahora inclinado sobre su cintura cuando se giró para emprender su camino se detuvo al verla estática mirándole, extrañamente la distancia era de diez metro pero Sakura sentía que eran más. Naruto comenzó a caminar a pesar de todo, ambas Sakura sintieron su pecho latir con tal fuerza que lo podían escuchar en su oídos, una tensión opresión en cada centímetro de su cuerpo como si la gravedad la forzara diez veces más al suelo, el chico seguía acercándose y Sakura luchó por que las palabras salieran de sus labios, pero no sabía que tejiendo diferente escenarios de que decir o cómo decirlo.
Paso a su lado.
No se detuvo, no hubo nada.
No dijo nada, no sucedió nada.
Abriendo sus ojos impresionada, salió de su ensoñación cuando escuchó los pasos de Naruto alejarse lentamente.
Dolió. Todo dolió.
Cómo si el aire le faltara, Sakura sintió sus lágrimas bajar hirvientes quemado todo a su paso, ilusiones, sentimientos y esperanzas.
Ambas Sakuras solo lloraron de corazón roto.
Despertó sollozando siendo acunada por un cálido pecho, que se balanceaba de adelante hacia atrás, buscando consuelo se abrazó a eso. Y lloró más abrazando ese cuidado.
Trago grueso cuando levantó la vista y vio un rostro exótico amaderado observándola muy atentamente — Sakura despertaste.
Con el rostro manchado de lágrimas rodeó su cuello con sus brazos — Abrázame por favor.
Apoyó su barbilla sobre la cabeza rosa.
—Te abrazaré todo lo que quiera pero por favor apacigua tu llanto que me rompe el corazón— Sakura asintió débilmente en su cuello — entonces abrázame más fuerte, por también me duele el corazón.
Este la apretó más con sus brazos, ambos confundidos, ambos desolados por el dolor de un amado.
Sakura no volvió a perder la consciencia, solo de quedaba dormida sin querer de vez en cuando, a veces se despertaba para volver a quedarse dormida, estaba tan agotada que levantar un brazo era terrible. Cuando podía se pedía ayuda al Clon para ir al baño casi peleaban para que la dejara sola este parecía recio a dejarla fuera de su vista pero Sakura era más impetuosa hablándole de decoro.
Cuando por fin la dejaba sola, optó por tomar un balde para orinar. Estaba sonrojada de escuchar la voz de Hashirama en la puerta preguntando si estaba bien, ladro que se alejara de la puerta. Por fin se permitió observar el baño extrañada, vacío el balde en un canal de agua que desembocaba de un punto a otro. Suspiro cansada, se mareó antes de perder el equilibrio se preparó para el golpe pero la puerta se abrió de un trastazo y unos brazos la rodearon no eran duros como esperaba eran suaves.
—Te lo dije — siseo entre diente — Eres terca.
Casi sin fuerzas rodeó su cuello, no podía abrir los ojos sin ver su visión oscurecerse dejando solo pequeños puntos de luz. Los cerró para apretar sus rostro en el hombro, la levantó como una princesa con cuidado la llevó al futón.
—No has comido adecuadamente, la sopa esta lista es lo más idóneo para tu estómago espérame aquí y no te muevas— no fue necesario para verlo estrechar los ojos.
No lo escuchó marcharse, hizo mohín sus pies no hacían ningún sonido muy impresionante para un tamaño como ese. Tampoco lo escuchó llegar.
—Te sentaré — aviso mientras la ayudaba a incorporarse —Abre la boca.
Sakura abrió le escuchó soplar, no quería arriesgarse abrir lo ojos pero le causó gracia, sintió la delicadeza de meter la cuchara en su boca.
Hashirama volvió a carga la cuchara para ser bañado por Sakura.
—¡¿Que carajo es eso?! ¿Por que sabe tan horrible?
Tosió.
—Yo — tartamudeó — Herví verduras, esperé que estuvieran suaves.
—¿Cuáles?
—Sakura se que son verduras— entrecerró los ojos por el insulto sordo.
—Si sabes que son verduras pero no sabes cocinar Hashirama.
Este se deprimió ante su comentario.
-Lo siento, ¿Está tan malo?— cuestionó temeroso.
—Bueno le falta sal, especies, ajo, algo de proteína y tal vez amor — cada señalamiento eran como piedras sobre Hashirama —Pero está bien dámelo.
Este hizo puchero — No está bueno.
—Esta bien no importa el sabor, importa que coma igual son verduras y a veces es bueno no consumir tanta sal.
Inquieto ofreció la siguiente cucharada que fue tomada por Sakura esta vez no hizo mueca alguna, el estaba haciendo lo posible por cuidarla había hecho un clon para su cuidado no sería desagradecida, no esta ves. Sería considerada, sería más observadora tragó cada cucharada pensando en la culpa de la Sakura de sus sueños, poco a poco se sintió mejor con algo en el estómago, ya no estaba tan mareada.
Miró al Clon quien se removía.
—¿Quieres más?
Ofreció avergonzado — Si.
El la miro impresionado — ¿No dijiste que quedó malo?
—Lo que saborea no es mi boca, gracias por cuidar de mi Hashirama- Kun.
Le sonrió, este la miro fijamente algo aturdido pero volvió a traer otra taza de sopa. Sakura dijo esta vez ella bebería por sí sola, el la vio comer atentamente tratando de descifrar lo que dijo. Para cuando terminó le tomó por deprevenido, tomó la taza y volvió a la cocina arreglando y limpiando.
Volvió para Hallarla acostada mirando el techo. Le miró expectante.
—¿Dónde estamos?
Trago grueso — Está es tu casa, pero quise acondicionarla para tu comodidad.
Sakura volvió su atención al techo, recordando su conversación con Suzuri. Apretó los labios indecisa de rechazarlo nuevamente, se encontró miedosa ante la posibilidad de que él se cansara de buscarla. Ya con esta última acción, este nivel de cuidado aunque solo le había propinado rechazos constantes uno tras otro. También recordó que este hombre era un don Juan lascivo, cliente constante de los burdeles y adicto de los juegos al azar de Tanzaku.
El dolor punzante disfrazado de rabia se hizo presente, hasta su amiga Suzuri había sido objeto de sus atenciones, su vista se nublo. Tan cálido que era con ella era así con todas, ella aquí sintiéndose especial y no era nada especial ¿Tan sola se sentía que un mentiroso jugador le hacía trastabillar bajo la mesa? Su rabia sulfuro de pensar que estaba cayendo redondita en sus artimañas dándole regalos para hacerla sentir importante, para estas altura incluso su lado malvado gruño de rabia y su lado razonable quien nunca perdía el control siseo.
Necesitarás más que una bonita y cómoda casa para impresionarme.
—Vete — gruño.
Este lució desconcertado.
—¡Que te vayas te eh dicho! — se sentó furiosa — Vete mentiroso mujeriego — miró lo que tenía a su lado. Resultó un cuenco vacío con un paño húmedo en el —¡¿Sakura?! ¿Pasa algo?
Pero fue casi conectado por un cuenco volador que esquivó a última instancia.
—Fuera de mi casa libertino desvergonzado ¡Déjame sola!
Consternado e inseguro salió de la habitación agitado se sentó el porche, consciente que Sakura no recibía bien sus regalos, sabía que no le gustaría nada sus acciones ya buscaría su perdón con la tranquilidad de que estaba cómoda en un casa resguardada. Sin embargo, no era ajeno a su rechazo no calmaba el pinchazo de tristeza al sentir el cruel latigazo sobre la piel de su corazón río irónico.
Había sido el receptor de muchos cariños, atenciones y hasta de confesiones inesperadas de amor. Estaba pagando, por todas aquellas veces que despidió sin miramientos aquellos sentimientos hacia el, de alguna manera él no recordaba tantos rostros que visitaron sus sabanas, había visto muchos cuerpos, había besado tantos cabellos de diversos colores pero jamás unos rosados, jamás había quedado de besar un par de pecho tan exóticos como los de ella, nunca había deseado tocar y pellizcar con sus dientes esa redondez a los lados de su cadera. Suspiro con la sensación de derrota, tratando de pensar en algo más que sus señalamientos de libertino desvergonzado que ella le escupió con tanta rabia, que avergonzado estaba de escucharlo de sus labios.
La noche cayó poco a poco bajo sus ojos hasta que escuchó un sonido sordo proveniente del interior de la casa, en un segundo estaba atravesando la habitación donde estaba la pelirosa, estaba en el suelo respirando trabajosamente la ayudó rápidamente con miedo de que rechazara su tacto pero no pasó. Tranquila se dejó ayudar.
Hashirama sobresaltado le cuestionó — ¿Qué estabas haciendo Sakura? Si quieres ayuda solo llámame.
Respingo ante la dureza de su tono, no quiso revelar que tenía miedo de que se hubiese ido o que ya no quisiera cuidarla.
— Quiero bañarme y para eso no te necesito — no queriendo ver sus ojos respondió casi tímida.
—No vas a bañarte hoy Sakura no sería adecuado.
Subió su mirada para conseguirse con el rostro amaderado observarla seriamente, enojada por su respuesta con tintes dominante discrepo al instante.
—¿Y quien me va a detener?¿Tu?
—Sakura— advirtió entrecerró sus ojos.
— ¡Te dije que me voy a bañar y me bañare! ¡Huelo mal! ¿acaso no lo hueles?
— No me molesta — la inclino otra vez en la cama, ofuscado por su renuencia.
—¡Pero a mi si!¿Que importa lo que tú huelas?
— Aun estás débil Sakura— siseo inexorable.
—¡Deja de ser tan severo con todo! Ya te dije que no caeré esta vez, ya comí dos taza de tu mejunje terrible —Chillo casi exasperada— Me siento pegostoza e incomoda ¡por favor Hashirama!
Negó— podrías desvanecerte en cualquier momento Sakura, mañana podrás bañarte.
—¡No! — se intentó removerse de su agarre.
—¡Sakura!
—Me bañare quieras o no—protesto.
—No puedo mirar de más y aún estás débil Sakura, no puedo perderte de vista, puedo ver tu chakra inconstante titilar.
—¿Mirar de más? ¿De que hablas?
—De nada … sólo no te perderé de vista.
Dos horas más tarde.
Finalmente el Senju estaba arrodillado frente al horno, vigilando que todas la leñas estuvieran encendida para calentar el agua de la tina. Sakura estaba con un yukata simple cubriéndola esperando que el quisquilloso Senju considerara que el agua estuviera en la temperatura adecuada según sus estándares. Ambos tercos se negaron a perder y terminaron en iguales condiciones.
Entró a la habitación limpiándose las manos con un paño mirándola como si fuese un vil enemigo de terribles modales mientras tiraba con fuerza el paño al piso, haciendo respingar a Sakura sabiendo que estaba más que molesto, se mordió el labio viendo cómo caminaba hacia ella que estaba sentada en un banco de madera esperándolo con una tela en la mano. La estiró incomoda, viendo cómo se cubría los ojos molestó. Algo de esa furia la hizo estremecer y no de formas negativas precisamente, su lado malvado estaba recostada en la pared le guiño un ojo. La ignoro olímpicamente.
Casi se sobresalta cuando Hashirama la tomó entre sus brazos, le rodeó el cuello automáticamente, la llevó a la tina a pesar de su evidente molestia la trató con delicadeza, subió los escalones sin tropezar ni una sola vez la deposito dentro del agua dentándola en el banco del interior se sintió extraño sentir sus brazos aún rodeándole debajo del agua se sonrojó— ¿Estás bien sentada?
Su voz resonó desde su pecho y Sakura pudo sentirlo en su espalda tragó asintió — Si.
— Bien estaré de espalda en los escalones, si necesitas algo sólo dímelo— su aliento rozaba sobre su hombro, se estremeció con incomodidad cuando sacó los brazos del agua Lo sintió bajar los escalones y sentarse en el último.
—No mires.
—No lo haré, menos a una enferma.
Esto le hizo girar enojada pero no podía reprochar picosa, sin más se concentró en lavarse en quitarse la arena, lavar su cabello, disfrutó de la temperatura del agua era placentero, untó su cuerpo de jabón, miró el grosor de la orilla así que se sentó allí para salir del agua y aplicarse el aceite.
—¿Sakura? — cuestionó el Senju al escuchar el agua caer al suelo, cuando Sakura exprimió el exceso de alguna de su cabello.
—Tranquilo solo estoy sentada en la orilla para aplicarme el aceite y tengo que estar fuera del agua, miedoso.
Esto le hizo hacer un mohín a Hashirama —Es peligroso puede caerte.
—Y controlador — gruño aplicando aceite en sus brazos y pecho.
—No soy controlador soy preventivo así que baja de allí y siéntate en el banco dentro de la tina la baranda no fue hecha para sentarse.
—¿Hiciste esta tina para mi?
—Si — respondió confundido.
—Es sabio decir que es mía entonces— aceitó su pierna izquierda.
—Sakura — advirtió.
—Pues entonces la usaré como me plazca es mía.
— Eso no es amable de decir— se apretó el puente nasal.
—Puede pero no me gusta ser amable contigo, me gusta ser sincera — se levantó estaba sobre el banco donde se so ponía que debía estar sentada — Además vuelves aquí constantemente apuesto que es por eso ¿cierto? Apuesto que es refrescante para ti.
La seguridad con la que se jactaba irritaba más a joven, se aceitó su abdomen y glúteos— Sakura.
Lo ignoro— bueno eso supongo por que te doy tabla Limpia y vuelves, pareces un cachorro— se sentó en la orilla.
Terrible decisión.
El aceite y la madera liza no se llevan bien.
Todo paso rápido. El grito sorpresivo, su espalda cayendo hacia atrás.
La atrapó.
Ambos estaban sorprendidos .
Trago grueso al tener el rostro de Hashirama tan cerca con los ojos vendados, la combinación fue fatídica ella desnuda en sus brazos, sus ojos vendados, sus labios tan cerca la hizo encender algo en pecho.
—Y tú tienes la manía de conseguir tu camino a mis brazos — soltó ahora sonriendo — ¿Estamos iguales no?
Sakura no le prestó atención mientras miraba esos labios estirase y encogerse tranquilamente, estaba muy hipnotizada para darse cuenta de que con sus dedos tocó los labios de el clon, lo sintió tensarse despertándola de su ensoñación, estaba entre sus brazos tocando sus labios con esa energía de él revoloteando al su alrededor tan magnéticamente atrayente para ella. Trago cuando lo sintió hundir sus dedos en su carne.
—¿Cómo pueden ser tan suaves cuando son de madera?
—No soy de madera— exhalo casi débil — parezco de madera, no soy un clon de sombra soy de más resistente pero no pierdo las características reales.
—¿Real?
—Si puedo hacer más que los clones de sombra— inclinando su rostro hacia los dedos tan hipnotizado como ella — más beneficios.
Soltó un gimoteo. Entonces se detuvo de golpe Casi enojado la llevo a futón y lo vio salir de la habitación.
El momento se corto ácidamente y Sakura se sintió extrañamente fuera de órbita, perdida comenzó a vestirse con la ropa previamente escogida, miró su propio pecho sabiendo de la ausencia del la cicatriz en su pecho, pero era muy incomprensible ¿Entonces esos sueños eran de un tipo de reencarnación que tuvo? Suspiro. Estaba más confundida, ¿entonces por que las escenas eran diferentes? uno mas apagado y otro mas vivido.
Naruto Uzumaki
Hirashi… Hyuga.
Hashirama Senju.
Quizás … Estaba siendo egoísta otra vez.
UFFF ME TARDE UN MONTO HACIENDO LA REVISION (disculpen mis errores)
Bien nuestra Sakura es exhibicionista jajajajjaja pero bueno que les digo, la amo con todas sus personalidades interna, nuestra lado diablito y el lado santo ahhhhhh (yo se que todas aqui tenemos nuestros lados) les cuento que el proximo capitulo jajajajjajaj es nuestro primer besooooo beso, beso y nuestro Hashirama mostrara su lado mas obsesivo Y CONOCEREMOS MAS LA HISTORIA SOBRE EL HYUGA.
Nuestro Naruto ahhhhhh ame, amare la historia de fondo de este fic, no se si soy team Hashi o Team Naruto ahhhhhh muero.
Agradezco sus comentarios dejare el playLIST, en los que me inspire.
Hebe-Red flags.
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