Tierra: 202

En el corazón de los rascacielos se erguían como gigantes silenciosos, observando el incesante bullicio de la ciudad. Los Urlich, una de las familias más influyentes de la ciudad, habían construido su imperio desde los cimientos de acero y vapor. Los trenes de su compañía ferroviaria eran el alma de la ciudad, llevando mercancías y pasajeros a lo largo de la costa oeste. Cualquiera que hablara de los ferrocarriles pensaba en el apellido Urlich.

El edificio de la compañía, con su fachada de mármol y vidrio, reflejaba el esplendor del éxito. Pero detrás de esas paredes se ocultaban secretos oscuros y tensiones familiares. La oficina de Mark Urlich era un refugio de tranquilidad, decorada con libros de medicina y fotos familiares.

Mark, un hombre de mirada serena y cabello castaño claro, miraba por la ventana de su despacho.

Mark: (con un suspiro) "Siempre pensé que el mundo empresarial no era para mí. La medicina es mi verdadera vocación."

Su madre, una mujer de rostro severo y ojos penetrantes, lo miraba con desaprobación.

Madre de Mark: "Mark, necesitas entender que esta empresa es nuestro legado. No puedes simplemente abandonarla."

En contraste, Alfred Urlich caminaba por los pasillos con aire desafiante. Su cabello negro desordenado y sus ojos oscuros reflejaban una rebeldía innata.

Alfred: (con una sonrisa cínica) "Esta empresa es solo un medio para mis fines. No necesito seguir las reglas de nadie."

Desde joven, Alfred había sido una fuente constante de problemas. Los recuerdos de su madre lo defendiendo tras ser expulsado de la escuela siete veces por tráfico de marihuana y porte de armas eran imborrables.

Mientras tanto, Alfred se sumergía cada vez más en el mundo del narcotráfico y las actividades ilícitas. Su fascinación por el satanismo y los dioses paganos lo había llevado por un camino oscuro, uno que lo alejaba cada vez más de su familia.

Claudia, una joven de 20 años con cabello castaño y ojos cafés es llenos de vida, era el orgullo de sus padres. Con un espíritu libre y aventurero, soñaba con explorar el mundo y vivir nuevas experiencias. Esta acababa de recibir aceptacion de dos grandes universidades de su país , una era de la facultad de medicina y la otra de una prestigiosa universidad de negocios.

Ahí sentada en el sofá estaba la muchacha hablando con su padre a través de una tableta

Claudia: (riendo frente a su tableta) "Papá, algún día quiero ver el mundo entero. No quiero estar encerrada en una oficina, quiero estudiar negocios y crear algo diferente con la empresa The kingdon,algo con salud."

Mark en la videollamada , admirando la determinación de su hija, sonreía.

Mark: "Tu espíritu libre es lo que más admiro de ti, Claudia. Nunca dejes de soñar...tienes que avistarle a tu abuela que quieres liderar la empresa , que tu serás el legado que los viejos Urlich construyeron, ve por tus sueños"

La abuela de Claudia, una mujer elegante y de mirada astuta, veía en su nieta la sucesora ideal para el imperio familiar, esta observaba la carta de aceptacion de la universidad y observaba a la vez a su nieta.

Abuela: "Claudia tiene el potencial para llevar esta empresa a nuevas alturas. Su espíritu y nobleza son lo que necesitamos."

Claudia: "Gracias, abuela. Haré todo lo posible por estar a la altura de tus expectativas...entraré a la universidad de negocios y llevaré a "the kingdom" a un nuevo nivel"

Alfred, lleno de resentimiento hacia Claudia, planeaba junto a su esposa Euphenia cómo intimidar a su sobrina y alejarla de sus sueños.

Euphenia: "No podemos permitir que Claudia herede la empresa. Tenemos que hacer que una mujer en la familia representa el caos total más en la cabeza de una potencial empresa mundial como the Kingdom."

Alfred: (con una sonrisa siniestra) "Déjamelo a mí. Ya tengo un plan, alejaré a la pequeña abominación de nuestras vidas."

Narrador: Euphenia, una exprostituta que se hacía pasar por modelo, apoyaba a su esposo en todas sus decisiones, sin importar cuán oscuras fueran, ellos eran padres de 3 niños y querían que ellos heredaran la empresa the Kingdom no querían migajas

En una lujosa fiesta familiar, llena de luces brillantes y música suave,Estaban celebrando a Claudia quien dentro de poco iba a irse a estudiar a la universidad de negocios mas prestigiosa del País, su abuela le había regalado su primer auto en forma de felicitarla.

"oh gracias abuela, puedo ir a dar un paseo con woofy" dice esta feliz señalando a su cachorro quien siempre la acompañaba a todos lados, su abuela asiente con su mirada estoica que la caracterizaba

Alfred y Euphenia implementaron su plan. Disfrazados de invitados desconocidos, Claudia iba a probar su nuevo auto , ella se subio al auto con su mascota y fue a recorrer la ciudad, pero en eso un auto desconocido a toda velocidad impacta contra el auto de Claudia y este choca contra una barrera de contención ,la muchacha tenía solo unos cortes, pero ve que del lado del copiloto había recibido el mayor daño , su perrito estaba hecho añicos, la muchacha como puede se desabrocha el cinturon y toma a su perrito , pero ve de reojo que el auto desconocido huye.

Claudia fue trasladada al hospital y quedó internada por precaucion y los policias encontraron una carta en el parabrisas, sintió un escalofrío recorrer su espalda. Abrió la carta con manos temblorosas y los ojos con la vista borrosa de tanto llorar

Claudia: (leyendo en voz baja) "No te metas con la empresa. Desiste de estudiar administración de negocios, no te metas con asuntos Urlich"

El miedo y la confusión se apoderaron de ella. ¿Quién podría estar detrás de esto?

Pocos días después de recuperarse fisicamente porque emocionalmente no lo estaba ya que perdio a su compañero de toda su vida su mascota y su auto nuevo quedo inutilizable.

Pero no era todo Claudia recibió una carta de la universidad. Su solicitud para estudiar administración de negocios había sido rechazada sin explicación.

Claudia: (con lágrimas en los ojos) "¿Por qué me rechazarían? Todo estaba bien con mi solicitud."

Mark por videollamada, preocupado, trató de consolarla.

Mark a través del celular: "Algo no está bien aquí. Pero mientras tanto, deberías considerar estudiar medicina. Tienes el talento para ello."

Claudia, después de días de reflexión, decidió seguir el consejo de sus padres y estudiar medicina.

Claudia: "Siempre he querido ayudar a las personas. Tal vez esto sea una señal."

Andrea, su madre quien estaba en casa la miró con orgullo.

Andrea: "Tienes un alma noble, Claudia. La medicina necesita personas como tú."

Una tarde, Claudia decidió hablar con su tía Euphenia sobre sus sospechas.

Claudia: "Tía Euphenia, creo que Alfred tiene algo que ver con todo esto."

Euphenia, con una sonrisa forzada, cambió de tema.

Euphenia: "No te preocupes por eso, querida. Alfred no haría algo así."

Narrador: Euphenia, aunque parecía cercana a Claudia, siempre cambiaba de tema cuando Alfred era mencionado.

Claudia, aún desconcertada, decidió seguir adelante con sus estudios de medicina, pero las sospechas sobre su tía y su tío seguían rondando en su mente.

Claudia: "¿Por qué siempre cambia el tema cuando hablo de Alfred? Algo no está bien."

Narrador: Claudia no se daba cuenta de las verdaderas intenciones de su tía y su tío, pero estaba decidida a encontrar la verdad.

Mientras los planes de Alfred y Euphenia eran muy obscuros , necesitaban a toda costa quitar los obstaculos para hacerse con el poder de the kingdom