Paul parpadeo.

Se tallo los ojos.

Se dio unos pellizcos

Pidió a uno de sus pokemons que le dieran una ligera despertada y volvió a parpadear.

Nop.

Enfrente de él aun estaban un muy preocupado dios pokemon y unos muy llorosos y llenos de pena trío de la creación con lo que parecía ser un pequeño y definitivamente más joven ash ketchum de pueblo paleta.

-¡Pawl!- gritó emocionado el… ser que parecía tener unos 4 años.

Suspirando porque sospechaba que algo había pasado decidió exigir con una sola mirada al pokemon alfa una explicación.

"Era día de reunión familiar, alguien dejó caer por accidente una roca en el pie de dialga, quien rugió y asustó a Palkia, quien rugió y a su vez hizo que Giratina se asustara y rugiera… y bueno. Ash está de momento así y ocupamos quien le vigile mientras arreglamos la situación"

-Eso no explica porque creen que soy la mejor opción. Vayan con alguien más porque yo no puedo- acto seguido cerró la puerta y con algo de trampa de un tapete decidió teletransportarse a donde definitivamente no pudiera ser el responsable de cuidar a un regresado Ah Ketchum.

"Bueno eso pudo salir mejor… mmm… veamos. Ya checamos con todos sus amigos y rivales, así que… ¿creen que Oak pueda?" preguntó el tipo normal mientras observaba al resto de los legendarios y míticos que se encontraban tras un solo árbol.

-No creo que pueda con él, pero sus pokemons tal vez si-

-pero eso nos lleva a el problema de Delia-

Un pequeño momento en silencio pasó entre las cuatro deidades, mientras observaban cómo el pequeño Ash se entretenía mordisqueando uno de los tentáculos de Giratina.

-¿creen que pikachu ya dejó de electrocutar a Groudon?-

Todos los mitos dejaron escapar un pequeño escalofrío, al recordar la ira del pokemon al ver lo que había pasado y como Groudon había asustado a su Pikapi hasta el punto de hacerle llorar.

Momento que aprovecharon para escapar y llevar al ahora nene de 4 años con alguien mientras buscaban como reparar el daño.

Y aunque su búsqueda había sido fallida hasta el momento, no podían negar que era una nueva y bonita experiencia el estar con el chamaco. quien al parecer por fin había dejado de hacer felices sonidos ante cualquier cosa que vier…

Giratina de pronto se dio cuenta que la pequeña carga que traía con el no estaba entre sus patas.

-Momento… ¿dónde est- ASH! NO TOMES LA MANO DE ESE DRIFFLON!-