Disclaimer: applied.
Advertencias: Todos los capítulos de este fic forman parte del universo que he creado. Son un conjunto de one-shots sin un orden específico en el tiempo, sin ninguna pareja principal, si no que son historias que pudieron haber pasado en distintos momentos a todos los personajes principales, pero no entran dentro de la temática de los long-fics.
Si no has leído las demás historias que he creado, no importa, no es necesario del todo. Si en algún capítulo llega a tener alguna referencia de alguna otra historia, trataré de dejarlo claro, como hoy:
Personajes de la nueva generación:
Kasumi (7 años), Kiseki (6 años) y Hanami Him (1.5 años) – Hijos de Brick y Momoko/Blossom.
Kosei (5 años) y Tara Him (4 años) – Hijos de Butch y Kaoru/Buttercup
Nozomi Him (8 años) – Hija de Boomer y Miyako/Bubbles.
El Baúl de los Recuerdos
Una nueva generación
Los cuatro niños corrían desquiciados por los pasillos del laboratorio con una caja que tenía unas pintas de romperse a como alguno de ellos la tirara por accidente. Dos pelirrojos, dos morenos y una rubia chillaban palabras inentendibles mientras esquivaban adultos en el camino.
── ¡Kiseki yo la encontré primero! ──Kosei Him, hijo de Butch y Kaoru, intentaba alcanzar a su primo pelirrojo con sus primas Kasumi y Nozomi detrás. Su hermana, Tara, corría a su lado jadeante.
── ¡Pero tu eres demasiado lento así que yo lo llevo!
── ¡Eres un tramposo hermano! ──Chilló Kasumi.
Llegaron al comedor principal donde la gran mayoría de los adultos charlaban disfrutando del pino navideño. Cuando los niños irrumpieron en el lugar entre gritos y llantos, todos se pusieron de pie para separarlos.
──Venga, ¿Pero que pasa aquí? ──Butch cogió a su hijo mayor antes de que lograra propinarle un golpe a su primo. Era navidad y habían acordado no pelear por lo menos en ese día. ──No son ni las 8 de la mañana renacuajos.
Y era cierto. Habían acordado que esa noche buena la pasarían en el laboratorio y se quedarían todos a pasar la noche. Hacía mucho tiempo que no tenían tiempo de estar todos juntos y navidad parecía ser la fecha indicada para todos por lo que no había habido discusión alguna.
Aunque la intención había sido descansar y dormir por lo menos pasado el mediodía, con niños en casa no se podía. No habían dado ni las seis de la mañana cuando todos los críos habían despegado el ojo para ir a ver lo que Santa les había traído, y con el griterío y la ilusión navideña nadie había podido volver a la cama.
Pero por alguna razón la alegría se había esfumado y había sido remplazada por llantos y peleas.
── ¿Qué pasa? ──Los adultos restantes llegaron a la sala de estar, donde Kosei se revolvía entre los brazos de su padre, Kiseki se escondía detrás del pino, y las primas lagrimeaban cosas inentendibles.
── ¡Me encontré una caja y Kiseki me la quitó! ──Acusó el morenito, apuntando detrás del árbol. La madre del aludido intentó alcanzarlo detrás del pino, pero el niño huyó.
Sin embargo, se encontró al otro lado a su padre que lo cogió en brazos para quitarle la caja y entregársela a su mujer.
── ¡No, es mío!
En eso, un suspiro de asombro resonó en el lugar. El profesor Utonium se acercó a cogerla.
──Vaya vaya ──Dijo más con humor que con molestia. ──Así que anduvieron husmeando en mi habitación.
Los progenitores de los aludidos los miraron con el ceño fruncido.
──Kosei Him ──Llamó Kaoru. ──Te advertí que tenías que portarte bien el día de hoy.
── ¡Fue un accidente!
──Bueno bueno ──Apaciguó el profesor. ──Son niños. ──Se había vuelto un abuelo demasiado alcahuete. ──Mejor que les parece si nos sentamos en el pino todos juntos. Dentro de esta caja hay cosas muy importantes que a todos les van a gustar.
Aunque los papás se debatían entre regañar a los niños o simplemente dejarlo pasar por la fecha, tras mirar al profesor sentarse al pie del pino, nadie tuvo opción más que seguirlo. Tan rápido los niños fueron liberados de los brazos captores, corrieron alrededor del adulto mayor para mirar con curiosidad el contenido de la caja que recién había sido la causante del pleito navideño.
Todos comenzaron a tomar lugares entre los sillones, el piso y los niños. Momoko, después de ir a dejar a Hanami, su hija menor, durmiendo la siesta; regresó para sentarse a un lado de su hermana que intentaba encontrar un lugar cómodo con esa enorme panza de embarazada que por experiencia ella sabía que era demasiado incómoda.
── ¿Y que hay, que hay? ──Cuestionó Nozomi sin poder aguantarse más las ganas. ──Dinos ya profesor ¿Que hay?
El hombre sonrió y abrió la caja revelando cientos de fotografías algunas nuevas algunas más viejas, pero todas preciadas para el científico en cuestión.
──Historias. ──Respondió con aire nostálgico, ante lo cual los niños se miraron entre ellos sorprendidos.
──Waaaaooo ──Suspiraron resistiendo el impulso de agarrarlas.
──Esto si que es un vejestorio. ──Dijo Boomer cogiendo un par entre sonrisas. ──Se las tenía muy guardadas profesor.
──Son un tesoro. ──Determino para los niños. ──Este Baúl ha guardado recuerdos los últimos veinte años.
──Joder, estamos demasiado viejos. ──Dijo Butch.
──Pero sigo estando guapo. ──Terminó Boomer sin dejar de ver una foto tras otra.
De repente un aire de nostalgia llenó el lugar, y ahí entre mujeres embarazadas, niños en mamelucos y adultos empijamados, el profesor dijo:
── ¿Qué les parece si les contamos la historia de la familia?
Decir que los gritos alegres de los niños llenaron el lugar está demás.
── Vale, vale ──Rio el adulto. ── ¿Con cuál quieren empezar? Cada uno tome una y empezaremos de menor a mayor, es decir, que la foto de Tara será la primera y la de Nozomi será la última.
Apresurados, todos escogieron foto ante las miradas y sonrisas de los adultos que ya habían olvidado el problema anterior. Utonium le tendió la mano a la más pequeña de los primos, quien con usa sonrisa entregó la foto al científico.
── ¡Ah, pero si esta es una excelente historia! ──Dijo el hombre. La mostró a los adultos quienes rieron en el acto, todos a excepción de Ken que se ruborizo. ──Me parece que esta historia le corresponde a mi hijo o a mi nuera.
Kuriko, a sabiendas de que a Ken no le gustaba ser el centro de atención, se apresuró a tomar el papel con emoción. Lo miró con nostalgia y suspiró.
──Bueno… todo empezó de hecho, en una navidad hace algunos años…
¡Miss Nutella oficialmente da por inaugurada la temporada navideña!
Estoy muy emocionada de por fin poder traer a la luz algunos fics que he estado tejiendo desde hace como mínimo 8 años. Pero si ya leyeron Fénix, entenderán que tenía que esperar a publicar ese fic para publicar este mismo, ya que a partir de ahora los nuevos personajes tendrán roles activos en muchos de mis escritos. No siempre será así, pero como en este capítulo se dieron cuenta, hoy si fue el caso. Espero que estén tan entusiasmados como yo, porque a mi la verdad me pone muy contenta.
Espero poco a poco puedan ir aceptando a los nuevos personajes que he creado y tal vez quererlos tanto como yo. En mi página de Facebook (mismo user: Miss Nutella), publiqué una referencia de como yo visualizo a los personajes que tal vez les ayude a darles la bienvenida. Si tienen alguna duda o comentario no duden en decirme.
Pasando a otros temas, si me siguen en Facebook como "Nut Him" he estado pensando en desactivar la página personal para solo quedarme con "Miss Nutella" que es la página donde publico actualizaciones, adelantos y demás porque la verdad no necesito ambas. En mi perfil de Fanfiction hay un link que los lleva directo a esa página. También comenzaré a subir mis historias a Wattpad, bajo el mismo user name: Miss Nutella, a petición de muchos. Ya pueden encontrar ahí los Fénix y Baul de Recuerdos. Usen la plataforma que les parezca mejor, pero sigan disfrutando conmigo de este universo *inserte corazón azul*
Aún así, sepan que no dejaré de actualizar este perfil. Básicamente por mera nostalgia y comodidad porque tengo 14 años en esta plataforma y la conozco bien.
En fin, por ser inauguración, les publique dos capítulos de una, así que nos vemos al final de las próximas notas de autor.
¡Besos embarrados de Nutella para todos!
